Canción: Dancing with your Ghost -
Personaje: Kyoraku
Basada: Letra
Tipo: Viñeta
Dancing with your Ghost
Como cada noche, estoy aquí, de nuevo en este lugar tan lleno de recuerdo que no soy capaz de abandonar. Sentado en la oscuridad de este solitario departamento. Mirando el techo, pidiendo en silencio que milagrosamente me puedas responder
¿Por qué te fuiste si yo aún sigo aquí?
Me aferro demasiado a todos los sentimientos que aún no estoy dispuesto a abandonar. Solo Dios sabe dónde te encuentras en este momento, pero con el corazón espero que sepas lo mucho que te amo, lo mucho que te extraño y lo confundido que me siento por todo esto que estoy viviendo.
¿Cómo podré volver a amar? ¿En quién volveré a confiar como lo hice contigo? ¿Quién será mi otra mitad? ¿Mi complemento? ¿Seré capaz de ver a alguien más de esa manera? En este momento lo único que siento es tanto dolor, tanta desolación y aquellas dudas circulando en mi cabeza no me dejaban en paz. En mi interior solo tenía una respuesta para ellas. No sería capaz, no podría hacerlo, no encontraría a nadie más. Eres tú y solo tú.
Pasó horas sin poder dormir, repitiéndome una y otra vez que estaré bien, que superare todo esto, pero:
¿Cómo lo hago si aún siento que estás a mi lado? ¿Cómo le explicó a alguien esto sin que me crean un loco? ¡Dime!
Si cada noche coloco ese disco que a ambos nos gustaba y esperó ansiosamente esa canción que significó tanto para los dos.
¿Cómo le digo a alguien que cada noche bailo contigo?
Porque sí, sabía que eras tú, te sentía, podía no verte pero te reconocía, mi alma y mi cuerpo lo hacían. Vienes a verme cada noche, vienes a bailar o solo acompañarme en mi soledad, tal vez quieres hacerme entender que todo está bien, que yo lo estaré. Tal vez solo sea mi imaginación, no sería la primera vez que lo hiciera.
No sé si es mi subconsciente jugándome una mala broma, o era la forma que mi mente creaba para corregir lo que lastimaba el alma. Nunca te dije un adiós, nunca me pude despedir de ti, nunca pude decirte por última vez cuanto te amaba, todo lo que significabas para mí, y eso me mataba. Tal vez esta era la manera que tenía mi cerebro de hacerme ver que debía continuar, adaptándome a una vida sin ti.
Pero había noches, como la de hoy, donde me haces dudar y apoyar más la idea de que aun sigues aquí, conmigo. Porque no solo te siento, no solo bailamos, he logrado escuchar suaves palabras susurradas solo para mí, esas palabras de aliento que siempre me sacaban de mis propios tormentos, que lograban llenarme de sentimientos nuevos y no tantos. Siempre como mi amigo, como amantes, como mi otra mitad. Y por esos momentos, me olvido que ya tú no estás en este plano, que ya no puedo sentir esa calidez que te caracterizaba, que ya no puedo abrazarte ni besarte.
Aun así, solo ese breve momento me bastan.
Y como todas las noches, seguiré esperando bailar con tu fantasma
