Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.
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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".
Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).
Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.
Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).
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Artemisa: The History of The Queen Ghoul
Capítulo 51.
Los jóvenes, no volvieron al castillo, de la misma forma en la cual se fueron. Sino que Fudge, insistió en que volvieran por medio de la Red Flu, conectándolas, a las Oficinas de los Jefes de Casa de cada joven. Después de eso, la Red fue sellada, por Scrimgeour. A causa de la investigación que se realizaría, gracias al malherido y destrozado (pero aún vivo), Lucius Malfoy y al otro Mortífago que quedó atrás.
A la mañana siguiente, Fudge llegó madrugador al colegio de Hogwarts y dijo a Umbridge, que tenía que venir con él, de inmediato, pues era una emergencia. Extrañada, pero sin darle mayor importancia, la sub-secretaria, se fue con su jefe y Fudge dejó una orden escrita y muy discreta, para que todas las cosas hechas por Umbridge fueran eliminadas y todo volviera a la normalidad.
A la mañana siguiente, salió una edición especial del Profeta.
El Profeta Ministerial, era una edición muy poco conocida, esto, a causa de que pocos Ministros de Magia, habían llegado a pedir al Profeta, que alguna noticia fuera redactada con palabras específicas, pero este era el caso.
Lo que verdaderamente ocurrió, en el Edificio Ministerial.
Por Oswald Paige (& El Ministro Fudge)
El Profeta, contaba como Tom Solvoro Ryddle, AKA Lord Voldemort, había atacado hace ya quince años a los Potter y los Longbottom. Contaba que alguien (presumiblemente Sybill Trellawney), había hecho una profecía sobre alguien que derrotaría a Voldemort y nacería en los últimos días de Julio (esto Fudge lo supo, porque James se lo contó), y que Voldemort apuntó a ambas familias pues sus hijos tenían estas características.
Ante El Profeta, Fudge admitió su parte de la culpa, al no creerle a Dumbledore, dijo que ahora entendía a Artemisa Potter: "¿Por qué una menor de edad, que casi fue violada, por casi una veintena de hombres adultos, con conocimiento de causa, luego vendría a hablar del tema tranquilamente?, muchos seguimos viendo a La-Niña-Que-Vivió, sin molestarnos en ver a Artemisa Potter, por lo que es: Una jovencita inocente de toda culpa, en la cual los adultos, hemos colocado mucho peso"
Fudge contó lo que Artemisa le dijo y enseñó gracias al Pensadero Bones, todo lo ocurrido: El ataque Legeremántico a Artemisa Potter, por Lord Voldemort.
Como Artemisa descubrió a los implicados en la emboscada en la Sala de las Profecías, gracias a esa misma magia mental, usada en reversa, contra Voldemort.
Enseñaron recuerdos (modificados por Aurores expertos) o justificaron muchas cosas, como Transformaciones Parciales; al tiempo que, en el periódico, aparecían fotografías de memorias tomadas a todos los compañeros de aventuras de Potter y como se habían deshecho de casi una veintena de Mortífagos.
Tanto en el Gran Comedor, como a lo largo y ancho de Inglaterra Mágica, los lectores lanzaron un grito de horror, al presenciar el recuerdo de un Autor, sobre el combate de Artemisa Potter y Lord Voldemort, así mismo, quedaron asombrados del dominio mágico de aquella jovencita de quince años, la cual estaba (definitivamente), a la altura de las expectativas.
"Soy el Ministro de Magia, soy un hombre adulto, con mis diecisiete años de educación en Hogwarts y más de veinticinco años de experiencia política, ¿Voy yo, a permitir que una niña de quince años, salve mi pellejo?" preguntó el Ministro, a modo de una declaración envalentonada. "¿Vamos los magos adultos, de este país, a resguardarnos en nuestros hogares, a trabar nuestras puertas, cerrar nuestras ventanas, correr nuestras cortinas y a meternos bajo las camas, mientras esperamos a que una adolescente, la cual tendría que estar aprendiendo a como ser a futuro una maga, y que en estos momentos tendría que estar estudiando o leyendo revistas de moda y farándula, dando un beso a su novio o novia; venga a defendernos? ¡ESTE PAÍS NO DEBE CAER EN MANOS DE LOS TERRORISTAS, COMO LO SON LOS SEGUIDORES DE TOM SORVOLO RYDDLE!"Declaró aguerridamente el Ministro Fudge.
Pronto, el gran Comedor se llenó de conversaciones airadas, y cuando los protagonistas de la noche pasada, finalmente llegaron al Gran Comedor, recibieron una avalancha de preguntas, de todos los alumnos, pero ágilmente, los cuatro jefes de casa y otros profesores, silenciaron a los alumnos, recordándoles que tenían que desayunar y luego ir a clases, a todos los valientes quinceañeros de la noche pasada, se les invitó a desayunar en la mesa de los profesores, donde no recibieron preguntas y pudieron terminar su desayuno, para luego ir a clases.
A recibir las clases, del día y de las últimas semanas del año escolar de 1995-1996.
—Señorita Potter —dijo el director, con su típico tono de abuelo, aquello hizo que Artemisa y Stephanie le mirarán. El hombre se removió incómodo. —Artemisa, me gustaría hablarte. ¿Podemos ir a mi despacho?
—Sé sobre lo que quiere hablar, director. —Dijo rápidamente Artemisa. —Y, si debo de ser sincera, prefiero fingir que este será solo un día más de clase. De todas formas, hoy es viernes. ¿No podríamos hablarlo mañana?
—No. —Dijeron rápidamente Lily y Filius, mirando fijamente al profesor Dumbledore. —Ni hoy, ni mañana, ni nunca.
—Director. —Dijo Flitwick. —A pesar del valor de la Señorita Potter, ella, sus amigas, sus hermanos, y amigo, necesitan tiempos de paz y calma.
—Mejor que está última semana sea como cualquier otra, pero sin la intervención de la profesora Umbridge, lo cual nos devolverá la calma y paz espiritual, a todos. —Intervino Minerva.
—Cuando termine este año escolar, nos iremos de vacaciones al extranjero, a un lugar lejano y turístico, donde Artemisa pueda adquirir algo de paz —dijo Lily sonriente.
— ¡Todo el mundo, a clase, me hacen el favor! —ordenó McGonagall, en su papel de subdirectora.
En eso, ingresó Amelia Bones, seguida por diez Aurores en el Gran Comedor. —Severus Tobías Snape, queda usted detenido, por un proceso investigativo. Bajo los cargos de doble espionaje, terrorismo doloso, conexiones activas con una organización terrorista. —Antes de que el hombre pudiera intentar escapar, James, quien era uno de los Aurores, le colocó unas esposas que le impedirían usar magia. Y fue sacado por Savage, de la habitación. —Thomas Arnold Potter, Stephanie Potter, Susan Amelia Bones, Hermione Jean Granger, Daphne Greengrass, Neville Longbottom, Padma Patil y Pansy Parkinson. Sus recuerdos, fueron presenciados por el Jefe de Aurores Rufus Scrimgeour y junto al Ministro Cornelius Oswald Fudge, todos ustedes son condecorados con la Orden de Merlín II Clase. —Las medallas de listones verdes, fueron colgados en todos, menos Artemisa, ante la cual se colocó Amelia. —Por sus dotes de liderazgo, por su astucia, valor, pensamiento lógico y amplios conocimientos en magia combativa. Por luchar por la verdad y la justicia, el día de ayer en el Ministerio de Magia, sin dudarlo ni por un instante; Lady Artemisa Madelyne Potter Evans, es usted condecorada con la Orden de Merlín I Clase.
—Gracias —dijeron todos los adolescentes, con el corazón en la garganta.
Artemisa fue la única del grupo que se desmayó, aunque eso sí,sonreía feliz, en la más absoluta inconsciencia.
A la hora del almuerzo, el Profeta volvió a salir.
Severus Tobías Snape, admite haber sido un Espía para Voldemort, y haber conocido sobre los planes de Lady Artemisa Madelyne Potter, para abandonar el castillo de Hogwarts y dirigirse al Ministerio de Magia.
Dumbledore estaba furioso, en aquellos momentos, se encontraba en su oficina, destruyendo libros invaluables, su escritorio, el suelo, las paredes, algunos pergaminos antiguos, y más cosas.
No sólo Severus fue interrogado, fue enjuiciado, encontrado culpable y condenado a la pena de muerte, por el Velo de la Muerte. Todo ello, en menos de un día, donde absolutamente ningún miembro del Wizengamot, ni de la facción lumínica, gris, ni oscura, lo escuchó, todos lo condenaron por igual.
También, las amiguitas de Artemisa Potter (junto a sus hermanos menores, y el señor Longbottom) habían sido condecorados y premiados, tras haber cometido asesinatos la noche pasada, en el Ministerio de Magia.
Desde que su amado había muerto, en sus manos, Dumbledore había tomado una forma de combatir una guerra, con tal de evitar el derramamiento de sangre de las fuerzas enemigas, y por eso mismo, ordenaba a su Orden del Fénix, en emplear únicamente el hechizo Desmaius sobre los Mortífagos, para luego tratar de hacerlos ver lo que la luz podía ofrecer, lo que una nueva oportunidad podía darles.
Pero, si el Ministro y si la Inglaterra Mágica, comenzaban a alabar estos asesinatos de terroristas, entonces él podría despedirse de su Orden del Fénix.
Estuvo tratando de encontrar una excusa o un momento para conversar con Artemisa, pues ella era la líder del grupo y era mejor conversar de estos temas, con los líderes, y no con cualquier otro.
Además, de que no sabía quién de entre las amigas de su alumna, era la mano derecha de Artemisa, ni quién era la izquierda, ni si quiera la Segunda al Mando.
Artemisa tenía que entender, que no podía simplemente ir por allí, asesinando a diestra y siniestra, a los Mortífagos.
Qué la violencia solo acarrearía más violencia.
Que el pensamiento del filósofo anarquista Mijail Bakunin, era el equivocado, aunque, a decir verdad, no alcanzaba a recordar muy bien, como iba, pero sí recordaba que era más o menos: Hay que destruirlo todo, prenderle fuego, bañarlo en sangre y luego reconstruirlo.
Sea como fuere, Artemisa Potter, debía de recordar, que ella sería algún día, la próxima Líder de la Luz, y que ese pensamiento, filosofía y camino, era el equivocado, era algo que debía de dejarse atrás, que lo ocurrido en el Ministerio no podía repetirse.
Por desgracia, nada de lo que intentó, funcionó. O la chica se mantenía en estudiando quien sabe qué, en la biblioteca. O estaba estudiando a fondo. O estaba en Hogsmeade.
O algo tenía lugar, que le había impedido hablar con ella.
Tendría que volverlo a intentar, el año entrante.
Este año, la familia Potter, parecía querer sacar a sus hijos del país y también de Europa.
¿A dónde irían?
Dumbledore no tenía ni idea, y tanto James como Lily, se habían negado a decirle algo.
