Aclaraciones: No hay POV definido.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Advertencia: Ninguna

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Disfruten la lectura

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Capítulo 51. Tormenta

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Era la primera vez en meses que dormía realmente bien, se movió un poco y escuchó un murmullo inentendible a la vez que un brazo la acercaba, suspiró por esa acción mientras pensaba lo mucho que había extrañado volver a estar con él y amanecer así. Lastimosamente ella se había vuelto madrugadora y tenía que levantarse al baño, se estiró lo suficiente para darle un beso en la mejilla

- Te amo — le susurró, a pesar de todo el tiempo que había pasado sus sentimientos continuaban intactos. Cuánta diferencia había en la forma que se deslizó para no despertarlo versus todas las veces que había apartado el brazo de Uryuu de mala forma sin ocultar ni un poco el asco que le producía. Revisó con la escasa luz que había los pergaminos que estaban en una esquina, confiando que tal vez en alguno de estos tuviera algo de ropa pero sabía que era inútil pues siempre le había gustado llevarla suelta en su maleta. Ni modo, se vistió nuevamente con lo que había usado el día anterior y salió de la carpa a lo que debía.

Por un momento recordó su delirio provocado por el ansiolítico y se sentó desubicado, observando a su alrededor, estaba solo y no había ni una sola señal de Tenten ¿en serio había alucinado de nuevo? Se quitó la manta y su desnudez reveló que no, lo que había pasado dos veces esa madrugada fue completamente real aunque esas palabras que había escuchado cuando no estaba completamente despierto le habían evocado tal sensación. De su mochila sacó ropa limpia y se vistió, al salir de la carpa pudo notar que no eran muchas las personas que ya estuvieran levantadas, no había pasado mucho desde el amanecer por lo que aún faltaba algo de tiempo. A lo lejos pudo ver a la castaña, estaba en el perímetro del campamento al parecer hablando con la persona que hacia la ronda pero sin despegar la mirada del otro lado del campo, le dio la espalda para ir con los encargados de la estrategia y revisar que no hubiera nada fuera de lugar.

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Tuuli no había despertado a Uryuu, el mayor tenía un mal despertar si alguien interrumpía su sueño y todos preferían evitar tal cosa. Pero sí lo despertó a él y a Jannos, por su parte solo bostezó y le restó importancia como había hecho con todo lo relacionado a ese combate pues realmente no era un secreto que la venganza le importaba bastante poco, el gemelo soltó una grosería por perder de una forma tan absurda a la chica, había sido igual un completo descuido del mayor que en su tonta obsesión no había tomado ninguna precaución como sedarla, atarla o vigilarla mejor. Claro que ninguno le diría tal cosa de frente al líder, al final optaron por regresar a dormir pues no podían hacer nada por cambiar la situación, antes de cerrar los ojos una vez más agradeció que ella lo hubiera logrado.

Mientras estaba desayunando Uryuu se despertó y su furia se hizo sentir solo unos minutos después, entre Jannos y él hicieron lo posible por apaciguarlo y de paso evitar que le diera una paliza al rubio, todavía tenían una pelea por delante y todos iban a participar.

- Irás al frente

- Uryuu... — intentó intervenir Jannos y este solo le hizo una señal que se callara

- Voy a matarla a como dé lugar, tienes que atraparla — se vieron entre ellos y solo asintieron, no tenía sentido discutir y una vez empezara todo era dudoso que realmente el rubio pudiera cumplir tal cosa y solo tuviera que hacer lo que ya se sabía que tendría que hacer, defenderse e intentar sobrevivir.

A medida que el tiempo fue avanzando cada uno empezó a tomar su lugar, desde su punto de observación alcanzaba a ver que del otro lado de las líneas enemigas también estaban empezando a tomar posición. Él estaba en la retaguardia aunque no por decisión propia, "los médicos deben esperar y estar a salvo" ¡Y una mierda! ¡Que él no era un maldito médico! Pero solo para variar hicieron caso omiso a sus palabras y le ordenaron quedarse, refunfuñando se subió al árbol y tan pronto se diera cuenta que todos estaban lo suficientemente ocupados iría a la batalla. Por parte de los renegados podía ver que también habían algunos que se quedaban atrás, de hecho podía identificar perfectamente cuales de los ninja médicos presentes no estaba allí por voluntad y casi podía apostar que huirían tan pronto se les diera la oportunidad.

De su riñonera sacó un monocular para poder ver mejor a lo lejos, sonriendo de lado ante la escena. Había varios Hyūga formados pero estaban distribuidos a lo largo de los diferentes equipos, no en un solo bloque como habían previsto sus hermanos confiando en lo que sabían de la prepotencia de esa familia, eso debería ser una señal suficiente para desistir de la tontería que estaba por pasar, pero obviamente no sería así, por otro lado casi en el centro junto a los que parecían ser quienes lideraban se encontraba Tenten con su pergamino grande a la espalda tal y como el día que la habían secuestrado y junto a ella estaba el chico Hyūga.

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La tensión en el aire se podía cortar con una kunai, después de salir de la carpa y hacer sus necesidades había caminado alrededor del campamento encontrándose con algunos rostros conocidos y otros no tanto, al menos en ese escuadrón. Después fue con el que estaba haciendo el turno de guardia para preguntar si había alguna novedad, la máscara ocultaba su expresión pero su lenguaje corporal denotaba que había recelo por su presencia mientras escuetamente le contestaba que no había nada por reportar, después que ella llegara no se había notado ningún movimiento por parte del enemigo. Finalmente fue al lugar en el que estaban entregando la comida para desayunar, Neji había llegado al poco tiempo y se sentó a su lado, comiendo juntos en silencio. No había nada por decir, no quería despedirse ni nada por el estilo, ella iba a hacer todo lo que estuviera a su alcance para que él sobreviviera sin importarle nada o nadie más.

De uno de sus pergaminos pequeños invocó una riñonera que ató a su cadera y una porta-kunai que aseguró a su pierna derecha con algunas vendas que le fueron facilitadas por otros de los shinobis presentes. Muchos no ocultaron su sorpresa por verla allí, y menos por la forma inusual en la que estaba vestida, en el bolsillo de su short todavía tenía el maquillaje y lo pensó por un segundo, decidiendo arrojarlos a cualquier lugar de la carpa, entre las mujeres consiguió algunas hebillas y peinó su cabello como lo hacía antes que todo eso pasara, en sus habituales chonguitos, estaba acomodando su pergamino grande en su espalda cuando Neji le extendió la mano con un objeto que inicialmente no reconoció, lo recibió y sus pupilas se contrajeron

- Creí que la había perdido — era su bandana

- La encontré ese día — la apretó en su mano antes de atarla en su frente

- Gracias

- Tenten...

- No, no lo digas — lo interrumpió pues su tono delataba cuáles iban a ser sus siguientes palabras — vamos, hay que buscar nuestro lugar.

La castaña resaltaba entre todos, tanto él como sus parientes estaban en las ropas características del Clan y los demás habían decidido usar el uniforme bien fuera de chunin o de jōnin con el chaleco táctico y los ANBU tenían adicionalmente sus máscaras, y luego estaba ella en ese short corto y la blusa holgada que dejaba ver parte del top además de esos zapatos, exceptuando a Tsunade ninguna kunoichi en su sano juicio asistía a una batalla en tacones, de hecho la altura del tacón de ella era mucho mayor al de la rubia y la dejaba casi igual de alta a él. Aunque tal vez se debiera a que no tenía más para ponerse, la había visto correr en estos esa misma madrugada así que confiaría en que Tenten sabía lo que hacía. Caminaron sin pronunciar palabra, él había querido decirle algo que pudiera servir de despedida en caso que no lo lograra pero ella lo había cortado con determinación, tenía razón, no iban a fallar otra vez.

No hubo ningún discurso, simplemente uno de los enemigos arrojó varias kunais con explosivos al centro del campo y en el momento que la nube de humo se empezó a extender se escuchó que corrían hacia ellos por lo que hicieron lo propio.

La confusión hizo presencia rápidamente, los ataques llegaban por diestra y siniestra y con la poca visibilidad que tenía ella empezó a lanzar kunais y shurikens al tiempo que esquivaba algunas armas que se dirigían hacia ella. Su cambio de bando no había pasado desapercibido pero aun así los enemigos querían su cabeza, probablemente para llevársela a Uryuu y proponer alguna tregua posterior, porque estaba segura que si ellos llegaban a ser derrotados los rivales no repartirían en buenos términos el nuevo terreno ganado que era el país del Fuego. Y sin duda el gemelo malvado trataría de aniquilar a todos, sería un baño de sangre lo que ocurriría después, pero para eso primero debía dejar de ser pesimista y enfocarse en que el baño de sangre que estaba teniendo lugar en ese momento no los diera como perdedores. Llevó la mano a su riñonera para descubrir que se había quedado sin shurikens pero no tenía tiempo de invocar otras de su pergamino para recargarla, ni iba a empezar a hacer uso de su arma principal en los primeros minutos de contienda, así que se preparó para atacar cuerpo a cuerpo, tomaría algunas armas de sus enemigos.

Él no se separaba de su lado, le parecía extraño que aunque lo atacaban a él por ser parte de los shinobis de Konoha, se notaba que la atención estaba puesta en derribarla a ella, así que estaba cubriéndola y ayudándola a luchar. Sabía que con su dōjutsu no iba a ver a los hermanos pero afortunadamente sí podía ver a todos los demás, por lo que iba indicándole por donde no avanzar. Estaba sorprendido por verla pelear, si bien era cierto que Tenten al ser parte del equipo Gai era una especialista en taijutsu usualmente se valía más de su puntería a distancia, pero estaba escogiendo irse a los golpes con hombres que se veían al menos el doble de pesados y grandes que ella, o sea todos los que estaban en el campo de batalla. Había entrenado una infinidad de veces con ella, conocía cada uno de sus movimientos y no reconocía la mayoría de los que estaba haciendo, estaba usando un estilo de pelea diferente pero sin duda letal al tiempo que recogía kunais y shurikens y las arrojaba para que no se le aproximaran y ganar algo de tiempo.

De repente dos hombres la atacaron a la vez y a él otros dos le impidieron correr a auxiliarla, fue en ese momento mientras la veía de reojo que notó lo similares que eran sus movimientos a los que le había visto a Uryuu, su mente rememoró las palabras de Nobu sobre ser ella la que había asesinado a su padre y tío aunque él había dado por hecho que lo había hecho a distancia ¿acaso el hombre la había entrenado? ¿Desde cuándo ella era tan poco compasiva? Por no decir despiadada. Se libró de los que lo atacaban en el momento justo que Tenten degollaba a uno y el otro ya estaba tendido en el suelo.

- Nos hemos alejado mucho, debemos regresar — el hombre en el suelo estaba dejando un charco de sangre que esquivó y se dirigió a quitarle un tantō del que se valdría para no usar el suyo, ojalá quien tuviera el gemelo de este no se sintiera decepcionado porque ahora estaba en sus manos — ¡vamos!

Revisó que el camino estuviera despejado, cada tanto nuevas bombas de humo hacían presencia por lo que a simple vista no se podía apreciar que tantas personas habían sin importar el bando. Ubicó en donde se estaba llevando otro combate fuerte entre varios y empezaron a dirigirse hacia allá, sorteando varios cuerpos. Ella no había tropezado ni una vez a pesar de los zapatos.

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Las cosas iban mal, las bandas de ninjas renegadas jamás habían sido reconocidas por su habilidad para realizar combates a campo abierto contra otros grupos iguales o más numerosos, la mayoría de esos grupos sobrevivía de modo parasitario y solían valerse de la ventaja numérica, por eso todas tenían la sensatez de no atacar una aldea con un alto poderío militar como lo era Konoha y por eso mismo solían vivir enemistadas unas con otras pues lo de coordinarse no se les daba muy bien. Desde el árbol era poco, por no decir nada, lo que podía ver cuando el humo hizo aparición, por lo que directamente guardó el monocular y se fue a la mitad de la acción a encontrar a alguno de sus hermanos y apoyarlo. Mientras avanzaba se cruzó con varios "aliados" que solo lo dejaron pasar sin prestarle atención y con un par de enemigos que derrotó con facilidad pero no los mató, solo los dejó inconscientes de un golpe preciso detrás de la nuca, no tenía la habilidad de Jannos de incluir chacra en dicho golpe y garantizar así un tiempo específico de inconsciencia pero un golpe era un golpe y ya. Al primero que se cruzó fue a Ikkaku, que con mala cara le dijo que siguiera su camino y no lo molestara así que eso hizo, se desvió a la izquierda y se encontró de frente a alguien que hizo que un sentimiento de culpa apareciera.

- ¡Tú! — la mujer lo había reconocido también, él chasqueó la lengua, realmente no quería tener que luchar con ella — ¡maldito! — bueno, no es que fuera solamente su decisión. A pesar de la evidente diferencia de tamaño se había abalanzado hacia él

- Aunque no lo creas, lo siento — fueron sus únicas palabras a Kumiko, al ser tan pequeña era rápida y escurridiza por lo que logró golpearlo. No lo diría en voz alta, pero la verdad es que no estaba haciendo un gran esfuerzo por frenarla a menos que viera que lo iba a herir mortalmente, así que solo esquivó un par de movimientos que ella hizo con la kunai cerca de su cuello y otro cerca de su pierna, él no era el único que sabía de anatomía para tener conocimiento de la vena safena que pasaba por ahí y que lo desangraría en segundos. En un giro lanzó una patada que la arrojó a la distancia pero ella se levantó rápido, volviendo a atacar así que finalmente viendo que no tenía otra opción la golpeó en el estómago para sacarle el aire y con una precisión casi quirúrgica sacó un pequeño frasco con un sedante que tenía en su riñonera junto a una aguja y le inyectó en el cuello la dosis necesaria para que cayera dormida. Contrario a todos los que ya había noqueado, no se sentía bien dejándola tirada en medio de todos por lo que la levantó y a paso rápido se acercó al límite que marcaba el territorio enemigo. Un enmascarado estuvo allí de inmediato y cuando fue a intentar atacarlo él respondió arrojándole el pequeño cuerpo de la mujer para que la agarrara y se fue, esperaba que con eso bastara para que estuviera a salvo y sobreviviera.

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Y después de mucho sufrir intentando redactarla, la batalla por fin está aquí...

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Nunca está de más recordar que amo los reviews y contarles que al parecer iremos hasta el capítulo 55 mas un epílogo cortito.

En mi twitter (idamariakusajis) pueden ir a ver en qué andan mis historias y mi vida en este fin de año.

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Ya nadie puede mis instintos ahogar...

Att: Sally K