Capítulo 71

Onur sonrió cuando miró hacia el interior de la van que los había pasado a buscar para ir al aeropuerto.

Habían decidido tomar vacaciones en familia, y lejos de ir a Disney, donde sus hijos habían dicho que querían ir, decidieron que las playas del Caribe les otorgarían el descanso merecido y necesario…

Leyla se acomodó en brazos de su mamá y siguió intentando dormir. Deniz y Kaan discutían por la posible posición de sus asientos en el avión…

-Deberíamos apurarnos, Bennu y Kerem ya deben estar allí…- dijo Sehrazat y Onur subió y le avisó al chofer que estaban listos- no nos olvidamos nada ¿verdad?

-No… tranquila, ya chequeé todo, incluso los pasaportes…

-Bien…- dijo Sehrazat y sonrió.

Al llegar al aeropuerto, Azad corrió a abrazar a su tía Sehrazat, tenía debilidad con ella y luego todos los niños se pusieron a jugar mientras Onur y Kerem hacían los trámites…

Se subieron al avión a la hora de la cena y al principio se acomodaron Onur y Sehrazat en la hilera del medio, con sus tres hijos entre ellos y a un costado, Bennu, Kerem y Azad.

Luego de comer, Kaan se puso a ver una película y las niñas escucharon un cuento de Onur…

Tardaron bastante en dormir y dieron varias vueltas, incluso Azad se les unió y terminaron durmiendo todos juntos a un costado y Onur y Sehrazat quedaron al lado de Bennu y Kerem y conversaron un buen rato…

El viaje se les hizo largo, pero no protestaron, hacía un tiempo que venían preparando esas vacaciones y sabían a lo que se estaban exponiendo…

La última parte los encontró a Deniz y Azad discutiendo porque no querían comer el almuerzo y Leyla y Kaan dormidos, porque no habían descansado lo suficiente….

Llegaron bastante cansados y tomaron dos taxis para ir a las cabañas que habían reservado…

Sehrazat sonrió con alegría cuando entraron a la suya y abrieron el ventanal que daba directamente al mar…

-Es un hermoso lugar…- dijo- nos queda un poco lejos, pero valió la pena…

-Así es…- dijo y vio como sus hijos corrían por la playa, pateando la arena blanca y agachándose a juntar pequeños caracoles.


Se cambiaron y se fueron a la playa, allí se encontraron con Bennu y Kerem y se recostaron un rato a disfrutar del sol.

Bennu y Sehrazat se quedaron charlando un rato mientras Onur y Kerem se bañaban en el mar con los niños…

-Me encanta compartir las vacaciones con ustedes, Sehrazat… realmente cuando se les ocurrió la idea creí que iba a ser complicado, pero veo que más allá del trabajo que nos dan los niños, esta será una linda experiencia…

-Así es, Bennu, yo también estoy contenta… aunque deberíamos pensar en tomarnos unas vacaciones los cuatro juntos… sin los niños…- le dijo y alzó las cejas.

-Tal vez cuando sean más grandes…

-Por supuesto…

-¿Cómo van las cosas con Onur?

-Mmm… más que bien, desde que regresamos de Dubai estamos como recién casados…- dijo sonriendo y Bennu le guiñó el ojo.

-Es que a él se lo nota perdidamente enamorado de ti…

-¿Acaso a mí no?

-A él se le nota más… no te olvides que yo conocí a ese Onur que casi odiaba a las mujeres… era otra persona, amiga… daba miedo, pero desde que te conoció, es otro… el amor lo cambió…

-Es una lástima que no haya tiempo para el romance aquí… pero ya sabíamos que era algo más familiar…

-Bueno, el tiempo pueden hacérselo ustedes…- dijo Bennu y sonrió.

-Lo dices fácil porque tienes solo un niño, nosotros tenemos tres…

-Encontrarán la forma, si no, aquí tienes unos tíos dispuestos a hacerse cargo de sus sobrinos… y quizá podríamos dejarles a Azad alguna noche…

-Mmmm no tengo problema de quedarme con Azad, pero dejarles los tres niños es demasiado…

-Como prefieras, solo quiero que lo tengas en cuenta…

-Gracias Bennu…- dijo y se quedaron un rato en silencio, disfrutando de la música pegadiza que pasaban en el bar del complejo.


A la hora de la cena, los niños estaban listos y bañados. Onur entrelazó los dedos con Sehrazat y le sonrió de costado al verla enfundada en uno de sus vestidos favoritos.

Se sentaron a comer, habían decidido hacerlo por separado, así que cada uno fue por su lado y ellos terminaron entrando a un bar de tapas y pidieron hotdogs para sus hijos y unos tacos rellenos con frutos de mar para ellos…

Mientras caminaban de vuelta a la cabaña, Sehrazat sintió que Onur apretaba sus dedos y lo miró.

Él se inclinó y le habló al oído…

-Estás tan bonita esta noche… casi no puedo esperar a tenerte en mis brazos…- le dijo en voz baja y ella sintió que temblaba.

-Onur… me encantaría… pero será complicado…

-Los niños se quedarán dormidos, podremos dedicarnos un rato para nosotros…

Sehrazat le sonrió con complicidad y siguieron caminando.

Como Onur había dicho, los niños se durmieron temprano. Sehrazat se quedó leyendo un libro que había llevado y Onur dedicó un rato a llamar a Firdevs para ver como se encontraba todo en la casa. Y luego contestó una llamada de Neylan, que lo ponía al tanto de un proyecto que debían entregar pronto…

Cuando se acercó a ella, la vio al lado del ventanal, observando la casi oscuridad completa y la luna reflejada en el mar. La tomó de los hombros y cuando ella inclinó la cabeza hacia atrás, le brindó acceso a su cuello y él hundió su nariz allí, sus manos ascendiendo desde la cintura hacia su pecho…

-Vamos a la cama…- le dijo y ella cerró los ojos, deleitada con sus caricias.

-Por favor…- le dijo Sehrazat y él la tomó de la mano y la llevó hasta allí.

Cerraron la puerta de la habitación de ellos sin hacer ruido y Onur la tomó entre sus brazos, apretándola contra su cuerpo, casi desesperado por sentirla y ella buscó sus labios, necesitaba besarlo hasta cansarse…

Onur se dejó llevar y ahondó el beso, que ya había comenzado intenso y se confundieron en un abrazo cargado de necesidad…

Sehrazat jadeó al sentir el nivel de estímulo de él contra su abdomen y cuando deslizaba sus dedos hacia abajo para liberarlo de la tortura, escucharon la puerta abrirse y vieron a Deniz que refregaba sus ojos, la luz era tenue, pero la niña parecía molesta con ella.

-¿Deniz? ¿qué ocurre hija? - preguntó Sehrazat.

-Tuve una pesadilla…-dijo la niña lloriqueando.

-¿En serio? - dijo Onur y la levantó en sus brazos.

-Un monstruo enorme se comía mis pies…

-Mmmm… horrible…- dijo Sehrazat y miró a Onur.

-¿Puedo dormir con ustedes?

-Mi vida…- dijo Sehrazat y cuando Onur la miró se mordió el labio.

-Puedes quedarte un rato…-dijo Onur para dejarla tranquila.

-Si…- dijo la niña y cuando se acostó entre ambos, levantó sus manos y los acarició con ternura.

Sehrazat cerró los ojos y cuando los abrió se perdió en los de Onur que la miraban con tanto amor, que a pesar de la desilusión de no haberse podido encontrar, sintieron que su amor podía esperar un poco más…


Bueno, prometo seguirla pronto! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!