Aclaraciones: No hay POV definido.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Advertencia: Ninguna
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Disfruten la lectura
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Capítulo 53. Aceptación
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Había sido una masacre, sin duda. La mayor parte de las bajas habían sido del lado enemigo pero eso no significaba que la aldea hubiera salido indemne de la batalla, victoriosos sí, pero les costó. Los ninjas renegados nunca se habían caracterizado por ser misericordiosos y ellos tuvieron que idear su estrategia con eso en mente, así que la orden era matarlos a todos.
Pasado el mediodía recibió el segundo reporte, algunos Hyūga habían caído y los gemelos habían sido avistados en la zona oeste, pero se habían retirado una vez acabaron con el último ojiblanco de ese escuadrón. El área médica estaba recibiendo un par de heridos pero estaban dentro de su capacidad todavía, igual no sería hasta finalizada la tarde en la que podrían hacer un recuento real de las bajas y ahí se definiría si el combate se extendería al día siguiente o finalizaría. Fue a media tarde que llegó el último reporte, los gemelos habían sido derrotados y el enemigo se retiraba.
No entendió inicialmente cuando un ANBU se presentó frente a ella y le dijo que tenían un prisionero ¿un capturado? La orden había sido perfectamente clara respecto a no tomar ningún tipo de prisionero y que todos los ninjas renegados debían ser aniquilados especialmente si se trataba de alguno de los hermanos por los que se había desencadenado tal matanza. En ese momento hubo un titubeo por parte del shinobi.
- No es un ninja renegado Tsunade-sama
- ¿Qué? — antes de obtener respuesta pudo ver a Neji quien venía seguido de dos ANBU y Tenten, el enojo del Hyūga era evidente — ¿Qué está pasando aquí? — la castaña tenía las manos atadas en la espalda y era sostenida por los hombres con máscara
- Esta chica ayudó a escapar a uno de los hermanos
- Tengo nombre — protestó
- ¿Peleó junto a los hermanos?
- No exactamente — fue Neji quien habló — ayudó a derrotar a cuatro de ellos, dejó huir al menor — la mirada de la castaña no mostraba nada más que la molestia por la forma en que la estaban sujetando — no quiere decirnos a dónde se fue
- Porque no lo sé, Neji — había dividido su nombre en dos silabas en el reclamo pero él la ignoró
- ¿Qué tienes que decir de la acusación, Tenten?
- Nada, es completamente cierto — no había un ápice de duda en su voz — conscientemente ayudé a Ryuuken a escapar y asumiré las consecuencias de mis acciones — el ceño del Hyūga se frunció más si es que eso era posible, la rubia parpadeó por unos segundos ¿esa era la misma Tenten que se había ido de la aldea?
- Llévenla a las celdas y empiecen el interrogatorio, tenemos que encontrar al fugitivo lo antes posible — todos los ANBU asintieron y se alejaron, sosteniendo a la castaña cada uno de un brazo para levantarla y poder empezar a correr hacia la aldea — debemos empezar a hacer un recuento de las bajas, todavía no sabemos de tu familia...
- El patriarca sobrevivió, está malherido pero fuera de peligro — era algo más que enojo lo que lo rodeaba — ayudaré en el recuento y mañana mismo partiré en la caza del fugitivo
- Debes esperar el resultado del interrogatorio — él negó
- Con lo que ella diga envíe otro grupo de búsqueda, es un asunto del Clan y debo darle prioridad
- Bien — estaba curiosa por saber exactamente cómo se habían desarrollado los eventos — en este momento no puedo asignarte ningún equipo para apoyarte
- No lo necesito — sin esperar le había dado la espalda y regresado al que había sido el campo de batalla.
No lo entendía, simplemente analizaba lo que acababa de ocurrir desde todos los ángulos en los que podía pensar y la única conclusión a la que llegaba para el actuar de Tenten lo sacaba completamente de sus casillas, así que iba a desconectar sus pensamientos al respecto y enfocarse en ayudar a los heridos y poder saber que sería de su familia con todas las bajas que tuvieron. Al llegar al lugar en que se había quedado Hiashi no lo encontró, por lo que buscó el área médica y allí estaba, ya lo habían atendido y tenía un mejor semblante pero en el preciso instante que lo vio pudo notar que estaba enojado con él. Se levantó de la camilla y le hizo una seña para que lo acompañara a un lugar retirado, manteniéndose en silencio hasta que estuvieron a solas.
- La técnica que hicieron ustedes dos — maldijo por lo bajo, había contado con que el patriarca estaba inconsciente en ese momento y en el calor de la batalla la prioridad había sido sobrevivir, no pensar en lo que pasaría al destapar lo que tanto habían entrenado — le explicaste a alguien ajeno a nuestra familia algo que no debías
- Sí, Hiashi-sama. Confié en Tenten para hacerlo y eso nos salvó la vida a todos
- Tu compañera se fue de la aldea con el enemigo — le objetó — ellos desarrollaron el sello que los oculta por completo de nuestro dōjutsu mientras ella estuvo en su poder — no sabía ni qué contestar, esa parte era cierta, además él mismo había visto las marcas de lo que evidentemente había sido un interrogatorio en el que ella pudo confesar muchas cosas para evitar un sufrimiento mayor — debemos hablar con ella
- Se encuentra detenida por la aldea por ayudar a escapar a uno de los hermanos — admitió aunque eso solo hacía que empeorara la imagen de la castaña ante el patriarca
- Una traidora que reveló nuestros secretos, debo hablar con Tsunade — el mayor se acomodó su maltrecha ropa — debe darle prioridad a saber qué les confesó
- Tenten no es una traidora — no había convicción en su voz, tantos reclamos que ella le había hecho en el pasado por no confiar en ella le estaban calando y justo cuando decidía hacerlo ciegamente la castaña le respondía con esa acción — ¿sabemos cuántas bajas hay? — prefería cambiar el tema
- Sobrevivieron tres miembros además de nosotros — eran cifras malas, al campo de batalla habían asistido catorce — los dos hermanos mayores lograron burlar a los que los rodeaban y de poco sirvió el entrenamiento
- Ellos venían directamente por nosotros
- Sí, pudo ser peor si éramos un solo grupo — la rubia había acertado en la estrategia aunque el patriarca no lo admitiría abiertamente
- Mañana partiré para encontrar al que escapó
- Necesitamos un Hyūga en el escuadrón que interrogue a la traidora — no, él conocía los métodos que se solían aplicar en un interrogatorio y definitivamente era algo que no podría presenciar o hacer si la víctima era Tenten
- Lo siento Hiashi-sama, no puedo hacerlo
- Bien, pensaré en alguien más — le sorprendía que el patriarca no se impusiera más, pero tal vez estaba pensando también en lo que les esperaba como familia con las miembros que ahora faltaban.
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La noche estaba empezando cuando ingresó a Konoha siendo custodiada por los dos ANBU a cada uno de sus costados y otro detrás de ella, podía ver las miradas acusatorias de los aldeanos a medida que iban caminando por la aldea hasta los cuarteles. Sin ningún tipo de cuidado le soltaron las manos y la empujaron para que ingresara a una de las celdas, ella solo se sentó sobre la dura cama y tras estar segura que la habían dejado sola por un minuto permitió que todos los pensamientos que surcaban su mente afloraran y la descompusieran temporalmente aunque ninguna lágrima hizo presencia. Había escapado, con dificultad pero lo había conseguido y gracias a eso había participado en la batalla que se había llevado a cabo con las bandas renegadas, tras todo su entrenamiento previo junto a Neji habían asesinado a Uryuu con la técnica que habían creado y ella personalmente había degollado a Jannos para finalmente enfrentarse a su propia aldea permitiendo que Ryuuken viviera.
Una sonrisa se dibujó en su rostro, los condenados hermanos mayores estaban muertos y Neji estaba vivo, eso era todo lo que le importaba, era lo que había deseado desde ese día en que aceptó voluntariamente sacrificarse porque el Hyūga viviera, pero precisamente esa decisión final que tomó en el campo de pelea la tenía ahora en una celda y la verdad es que le daba lo mismo, durante todo su cautiverio había aprendido a conocer a Ryuuken y sabía que se merecía esa segunda oportunidad, no se arrepentía de haberlo ayudado y ahora solo le quedaba confiar que él sabría desaparecer del mapa y que no cayera en un balde roto lo que había hecho. No le afectaba estar atrapada y saber que la juzgarían como una traidora, había sido fiel a sí misma y punto.
Un rato después le habían dejado en una bandeja en el suelo junto a las rejas que la rodeaban un plato con lo que parecía una sopa y un pan, empezó a reírse de forma descontrolada por lo que era la comida, causando que uno de los vigilantes se asomara a ver si ocurría algo. Se comió todo y luego se quitó finalmente las botas para acostarse, el sueño la invadió tan pronto su cabeza tocó la almohada tiesa, el mismísimo Kyūbi habría podido volver a atacar esa noche o incluso el mundo podía haberse acabado y ella no se habría despertado.
Escuchó voces en los pasillos, hablaban despectivamente de ella y se quedaron callados abruptamente al entrar y darse cuenta que estaba despierta, sí, seguía despertándose temprano pero solo se había sentado en el colchón a esperar que el tiempo avanzara. Le dieron la orden que se pusiera de pie y levantara las manos, así que obedeció, después de eso con rudeza le bajaron los brazos y la volvieron a esposar para llevarla a otro lugar. Avanzó descalza por los interminables pasillos hasta que abrieron una puerta y dejaron ver su interior, era un consultorio médico.
- Desvístete — la voz de la médica no daba lugar a réplicas, estaban solas pero no dudaba que de alguna forma la estaban vigilando para que no intentara atacarla o algo así. Por lo que simplemente se quitó el short y la blusa holgada, quedándose en el top rojo y su panty. Sin dirigirle la palabra la mujer hizo algunas anotaciones al verla y luego tomó algunas medidas incluyendo su peso, acostada en la camilla la revisó con un jutsu y sin preguntarle si podía o no, buscó una cámara de fotos instantáneas y le tomó algunas tanto de cuerpo entero como a sus cicatrices — ya puedes irte — fue a avanzar para volver a tomar su ropa y vestirse pero la mujer negó con la cabeza indicándole que se quedara quieta — se te dará ropa acorde a tu estatus
- ¿Dónde está? — era lo primero que decía en ese lugar
- Esperándote en tu celda — ¿la iban a hacer salir así vestida? Respiró profundo para controlar su reacción, no iba a permitir que vieran que eso le molestaba o podrían usarlo en su contra
- Bien — se giró y empezó a caminar a la puerta de salida y la mujer asintió al parecer satisfecha por su respuesta, señalándole ahora una puerta diferente a la que había usado para entrar y al abrir vio que era un baño en donde estaba una ducha y una ropa muy parecida a la hospitalaria pero de color negro. Entendía lo que debía hacer y agradeció mentalmente que le dejaran bañarse. Se vistió con el nuevo atuendo y dejó entre la basura lo que estaba usando.
Luego de eso la llevaron a una sala que evidentemente era de interrogatorios ¿era entonces que aparecería Ibiki? La dejaron sola por varias horas, ella solo reacomodó la forma en que se había sentado para subir las piernas a la silla y abrazarlas, apoyando la cabeza en estas para dejar que el tiempo pasara.
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- ¿Qué ha hecho? — Tsunade le había contado la estrategia que habían establecido para la batalla así como la orden de no tomar ningún prisionero, por eso él, Ibiki Morino estaba ligeramente sorprendido cuando escuchó que dicha orden había cambiado por una kunoichi. Y ahora esa mañana que había llegado al cuartel no podía evitar sorprenderse al ver que la mencionada kunoichi tenía escasos dieciocho años y era pequeña, a simple vista no parecía ser una amenaza para nadie
- Nada, solo se sentó y ya — reportó el otro shinobi en la habitación de observación
- ¿Ha pedido algo?
- No — interesante, la tenían despierta desde las cinco de la mañana y ya iba a ser mediodía, cualquiera hubiera pedido desayuno o al menos algo de tomar para pasmar el hambre
- Avísenme cuando pida comida — la observó una vez más a través del cristal y se giró para tomar el expediente sobre la mesa, debía idear la forma de hacer el interrogatorio lo más efectivo posible y posiblemente entre los reportes de sus misiones anteriores o su historia clínica pudiera encontrar algo que le fuera de utilidad
- Sí señor
Sirvió un café muy oscuro y se sentó en su oficina para empezar a leer, era una kunoichi corriente cuyo mayor logro era ser integrante del equipo de Maito Gai y compañera de Neji Hyūga, una de los tantos chunin que aspiraban a ascender a jōnin sin saber que se requería más que solo un entrenamiento fuerte conseguirlo. Ese era un título que se le otorgaba a pocos y muchos de los que querían lograrlo desistían a mitad de camino, ella ni siquiera había presentado el examen la primera vez para que se estrellara con la realidad de necesitar más que un rostro bonito para aprobar. Cambió la hoja y se devolvió creyendo haber pasado algo por alto, su última misión había sido en enero y no había ninguna otra, solo estaba la anotación de estar suspendida del servicio activo desde ese mes pero no había ninguna anotación adicional. Así que ahora pasó a la historia clínica, chasqueó la lengua aburrido al leer una anotación del año anterior respecto a que estaba perdiendo peso, seguro una de esas tontas que hacían dietas para agradarle a algún chico, ¿por qué le hacían perder el tiempo en esa tontería? Cualquiera sin mayor experiencia o técnica especial lograría interrogarla y hacerla cantar como un pájaro.
Secuestrada en medio de una misión, intento de suicidio, así que no había soportado la presión de estar en poder del enemigo y había optado por la salida fácil y elegida por los cobardes, definitivamente no iba a ser un gran reto. Habían varias anotaciones de Tsunade respecto a la pérdida de memoria que había tenido la joven y luego de aclarar que estaba en clases para regresar al servicio activo pues su tratamiento médico había terminado insatisfactoriamente la historia terminaba. Y eso lo llevaba a las nuevas hojas agregadas por la ninja médico del cuartel, a nivel general estaba bien de salud y no decía mayor cosa de su peso o estatura, pero al llegar al final de todo empezó a ver las fotos que estaban adjuntas, apreciando que los moretones que cubrían su torso estaban en diferentes estados de curación lo que daba una idea global de ser golpeada con frecuencia y por último esbozando una sonrisa al ver las cicatrices, así que ese no iba a ser su primer interrogatorio.
Interesante, muy interesante.
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Les confieso que amo de esta historia la posibilidad que me ha dado de usar diferentes personajes, espero estar dándole una voz adecuada a Ibiki quien nos acompañará los próximos capítulos.
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Lo digo siempre, pero no está demás recordarles que los comentarios siempre son bien recibidos en un review y que pueden darse una pasada por mi twitter (idamariakusajis) en donde voy contando como voy con mis proyectos.
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Fluyo a través de las vidas...
Att: Sally K
