¡Les traigo finalmente los últimos dos especiales, y notas importantes al final! ¡Disfruten!


Especial 6 – Ruby – Entrevista.

Entró al edificio, sintiéndose extraña.

Un hombre le pidió su bolso antes de ir a su reunión con la señorita Schnee y odiaba tener que separarse de Crecent rose 2.0, su revolver, ya que no pudo entrar a Crecent Rose, su rifle, en el avión. También entendía que no podía entrar a un lugar así con armamento. Era extraño estar sin su bolso, donde traía su arma y sus pertenencias. Se sentía desnuda.

Se ajustó su chaqueta, intentando que esta tapase toda su humanidad. No le estaba gustando las miradas que recibía de los trabajadores ahí dentro.

Para ellos era solo una niña entrando en terreno desconocido.

Respiró profundamente e intentó mantener la calma.

Esa podría ser la oportunidad de su vida, donde pondría aprueba todas sus capacidades y sería una heroína. No tenía idea como sería aquello, pero era un trabajo de guardaespaldas de una chica rica, así que habría mucha acción y cosas así. O eso esperaba al menos. Si todo salía bien, se le abrirían muchas puertas, y quería que su madre estuviese orgullosa de ella, de que tan lejos había llegado.

Sintió su cuerpo dar un salto de emoción, pero trató de disimularlo lo que más pudo, ya que aun podía sentir las miradas en su nuca.

Conseguir su primer trabajo con diecisiete años parecía una broma. Creyó que saldría de la academia a los dieciocho y empezaría a buscar trabajo sin prisa, tal vez se tomaría un tiempo para cocinar con su padre o pasar el rato con su hermana.

Pero salir de la academia de manera anticipada y que le llegase esa propuesta de trabajo era algo fuera de su imaginación.

Llegó a la oficina señalada, sentía sus manos y sus piernas temblar.

Golpeó dos veces, y escuchó una voz permitiéndole la entrada.

Vio a una chica de su edad sentada en un escritorio, sus ojos eran celestes, fríos, y no la miraban en lo absoluto. En sus manos sostenía un papel, y no le costó notar que era suyo, con sus datos personales y curriculares.

Estar ahí, inerte, esperando que la chica la mirase o dijese algo, hizo que su cuerpo comenzara a sudar de puro nerviosismo. No sabía si debía decir algo, o hacer algo, pero tampoco quería arruinar la primera entrevista de toda su vida. Aunque siempre hay una primera vez para todo.

Cuando los ojos celestes la miraron, estaba muy poco preparada, así que solamente intentó sonreír.

Al fin notó el rostro de la chica, y pudo notar la gran cicatriz en su ojo izquierdo. Su expresión estaba neutra, seria, demasiado para su gusto, y luego cambió, siendo el fastidio su emoción principal.

"Tienes que estar bromeando."

La escuchó decir, su voz molesta y dura.

Su sonrisa rápidamente se desvaneció, al verse en una situación incomprensible. ¿A qué se refería? ¿Qué había de malo?

"¿Que?"

Está soltó un suspiro pesado, masajeándose las sienes.

"Creí que llegaría una chica madura y capaz, pero solo veo una niña. Vas a retrasarme si tengo que protegerte a ti y a mi al mismo tiempo."

Se quedó pasmada.

La chica solo movió su mano, como si la estuviese echando. ¿La estaba echando? ¿Eso había sido su gran entrevista de trabajo? ¿Había tomado un maldito avión para perder el tiempo de esa forma?

No.

Estar ahí no era una casualidad. No podía serlo.

Se sentía irritada. Esa chica la irritaba.

En su cabeza sabía que no debía hacer lo que iba a hacer, pero bueno, luego de todo ese viaje, y esa perdida de tiempo, no podía controlarse.

"Hey, escuchame bien, princesa. Tal vez sea joven, pero no malinterpretes mi edad, soy perfectamente capaz de hacer mi trabajo, tuve las mejores calificaciones y habilidades en toda la academia, y no te retrasaría, en lo absoluto, de hecho, soy más rápida y capaz de lo que podrías imaginar."

La chica se levantó de su asiento, furiosa, su rostro rojo de ira.

Entonces esta le gritó.

"¿Quién te crees que eres para hablarme así? Soy la heredera de la compañía Schnee, una de las empresas más grandes de casi todo el mundo, un poco de respeto."

De acuerdo, su actitud la hizo enfadar aún más. Esto ya era personal. A la mierda con la entrevista. Dio un paso al frente, enfrentándola.

"Para mí solo eres una hijita de papá. No eres mejor que yo, ni mejor que nadie."

La chica solo frunció el ceño, apretando los dientes. Podía notar su ira, y la ira propia.

Debían parecer dos infantas peleando por alguna estupidez.

Segundos después respiró profundo, sus dedos rozando ligeramente la cicatriz de su ojo, y ahora que estaba mas cerca, podía notar como era reciente, debía aun causarle dolor. Su espalda se puso recta, de manera perfecta, casi memorizada. Era como si tuviese un plano con pasos a seguir en su cabeza.

"No puedo creer que seas tan infantil ¿Acaso no te enseñaron modales ni protocolos? ¿Acaso eres descerebrada? Se supone que vienes de una escuela militar por el amor de dios."

Bueno, si tenía algunos problemas de comportamiento, pero era difícil cambiarlos drásticamente, eran parte de su personalidad.

Para ese momento, su ira se había calmado.

"Lo siento, no pude evitarlo."

Le dijo, rascándose la nuca, y luego reaccionó, poniéndose firme.

Había olvidado todo lo aprendido en cinco minutos, muy bien Ruby Rose. Igual no quería echarse toda la culpa, esa chica realmente la puso de los nervios por un momento.

La chica la miraba estupefacta. Su entrecejo fruncido. Volvió a pasar los dedos por su cicatriz, y ahí entendió que si, aun le causaba dolor. Sintió un poco de lastima por la chica, fruncir el ceño no le hacía ningún bien. ¿Quien le había hecho eso? Tal vez por eso mismo necesitaba un guardaespaldas. Se veía acorralada.

Dio un paso al frente, intentando llamar la atención de la peliblanca.

"Con todo respeto, no deberías juzgar a alguien por su portada. Soy joven, lo sé, pero me entrené por años para esto. Luche toda mi vida para convertirme en quien soy ahora, y te prometo que soy capaz de protegerte."

La chica volvió a sentarse, sus ojos fríos, inspeccionándola de arriba abajo. Se sentía incomoda con la mirada de esta. Probablemente ese sería su mayor problema, pero debía empezar a solucionarlo, no podía huir de los ojos de la gente por siempre.

Esta soltó un suspiro, dándole una sonrisa engreída.

"¿Te crees más capaz que los demás, niña?"

Se quedó unos momentos pensando la pregunta, y no contestar solamente por la molestia que sentía por esa sonrisa.

"Tal vez no tenga tanta experiencia como otros. Tal vez mi cuerpo no sea tan grande y fuerte como el de otros. Tal vez no sea tan inteligente como otros."

"Estamos de acuerdo en eso."

Respiró profundamente antes de seguir, y observar a la chica a los ojos, intentando ignorar sus palabras. Debía aprender de una vez por todas lo que era el mundo real, y no iba a perder la oportunidad por una tontera.

"Pero yo te daré la confianza que ellos no te darán. Podrás confiar en mi. No seremos dos entes a parte, seremos un equipo. Estaré ahí para ti cuando más lo necesites, y jamás te dejaré sola. Eso es algo que no todos podrían ofrecerte."

Pudo notar sorpresa en la chica.

No sabía cuantas personas había entrevistado antes, pero no importaba. No parecía el tipo de chica que necesitaba a un hombre musculoso de veinte metros caminando tras de ella, necesitaba una compañía, a quien realmente confiarle su vida. Y se creía capaz de hacer eso. Tenía valores que ni siquiera en la academia le habían dado.

No es solo un trabajo, es un acuerdo.

Y estaba dispuesta a sacrificar su vida.

Al igual que su madre.


Especial 7 – Anna – Confusión.

"Estoy confundida."

Anna soltó un suspiro, mirando fijamente a la pantalla, donde estaba el rostro expresivo de la castaña.

"¿Qué no entiendes?"

"Dijiste que tu hermana se llama Elsa, ¿No?"

Asintió en respuesta, notando como los carmines miraban hacía todas direcciones, uniendo los cables en su cabeza, uno por uno, lentamente.

"Pero tu novia, ¿No se llama Elsa también?"

Ladeó el rostro, sin comprender como la castaña no podía comprender algo tan simple. ¿Cuántas veces lo había mencionado? ¿Era tan difícil de comprender? ¿Era Akko un poco lenta o era imposible para ella el aceptar algo así? Frunció el ceño, asintiendo. Empezaba a preocuparse.

"Elsa parece ser un nombre muy común."

Akko asintió, una sonrisa orgullosa en su rostro. Por su parte, solo pudo golpearse el rostro con su palma. La castaña era como un niño pequeño, pero sin ser un niño pequeño, así que se sentía frustrada de que no entendiese, y eso que los niños se le daban bien. Ya se avergonzaba hablar de eso, y explicarlo tanto empezaba a ser estresante. Tal vez las inseguridades de Elsa empezaban a ser contagiosas. Quería lidiar con eso rápido, y no darle tanta importancia como su hermana solía darle. Aunque no era para menos.

Pudo notar en la cámara de la pelinegra, como esta se ocultaba lo suficiente para que nadie la viese, algunos de sus cabellos rojizos asomándose por la parte inferior, pero podía saber que se reía con euforia, aunque apagase el micrófono para que nadie la escuchase. Soltó un suspiro, sabiendo Ruby se había escondido para no ser partícipe de aquello, pero ahí estaba, escuchando todo y disfrutando del momento. Gracias, Ruby.

Al menos contarle a esta no fue difícil, aunque si recibió una mueca de asco. No precisamente por la relación que tenía con Elsa, si no por imaginarse a si misma estando con su propia hermana. Aunque ellas tenían una relación diferente. Estuvieron juntas desde siempre, en cambio, ellas no tenían ni idea de la otra hasta que sus padres fallecieron.

Ruby la comprendió. Supo admitir que si conociese a su hermana de la nada y fuese tan linda como Weiss, también tendría pensamientos pecaminosos. Y también admitió que su hermana Yang no era para nada su tipo. Hermanas o no.

"No, Akko, no son personas diferentes."

Akko la miró con su ceño fruncido, sin entender nada. Le sonrió, soltando un ultimo suspiro, intentando mantener su cordura y su paciencia. Ya empezaba a sudar. Siempre le aterraba de cierta forma el decirlo, por la reacción de la otra persona, pero si no confiase en Akko no lo diría en primera instancia. Bueno, no lo haría un tema serio por así decirlo.

"Mi novia es mi hermana biológica."

La castaña se quedó ahí unos segundos, mirando la cámara, frunciendo el ceño, y luego de unos segundos abrió los ojos de golpe, como si de la nada todo tuviese sentido en su pequeña cabecita.

"¡Oh por dios!"

En parte le quiso contar para esclarecer un par de cosas, pero no creyó que iba a tardar tantos minutos en hacer que la castaña entendiese todo el tema. Al menos ya toda la historia de su romance ya se la sabía, pero ese punto en particular estaba un poco difuso.

"¿Eso no es ilegal?"

Notó a la chica apegarse más a la cámara, sorpresa y consternación. Parecía que sus estudios intensivos parecían dar frutos.

"Uh. En algunos lugares sí, pero aquí no, sin embargo, no podría casarme con ella de todas formas, y bueno, sería un poco malo para la empresa, ya sabes. Por nuestras responsabilidades es mejor mantener un bajo perfil en ese aspecto. Por eso te dije que era un secreto."

Vio a Akko cruzarse de brazos y fruncir el ceño, enojo en su mirada. Pudo notar como Ruby volvió a verse en la cámara, atenta y curiosa de ver lo que ocurría.

"¡Que estupidez! Si se aman deberían poder casarse, que mal que la gente sea tan cerrada con esas cosas. Son personas adultas después de todo."

No pudo evitar sonreír ante las palabras de la chica, y notó como Ruby también sonreía. Akko era realmente refrescante. Ojala todos pensaran así.

Se quedaron conversando ahí, de todo y nada, abandonando un poco la tensión de aquel tema. Al final se habían juntado para jugar pero no podían decidirse en que jugar, hasta que fue la pelinegra quien carraspeó, poniendo un poco de orden.

"Anna, tengo una pregunta algo indiscreta."

Asintió, causándole extrañeza la actitud tan reservada de la isleña.

"¿Qué pasa si alguien lo sabe? Si alguien se entera que estás con Elsa, ¿Qué harás?"

Notó curiosidad en los dos pares de ojos que la observaban, intensos, y tan diferentes uno de otro como a la vez tan similares.

Se tiró hacía atrás en su silla, mirando de reojo hacía la puerta. Probablemente Elsa estuviese en el estudio, trabajando o haciendo cosas muy parecidas a trabajar, y solo pudo soltar un suspiro. No la escucharía.

"He pensado en eso muchas veces, yo creo que me casaría con Kristoff para desviar la atención."

"¿Ese es el chico amigo tuyo que era tu dúo?"

Preguntó Akko, curiosa, y le asintió. Lo conoció en la época de salir con chicos y este le advirtió sobre Hans y esas cosas, luego se volvieron súper amigos. Notó como Ruby la miraba casi con terror, al parecer su plan no le agradó del todo.

"Hey, ¿Y si te preguntan en televisión? Eres famosa, sé que tendrás reporteros tras de ti."

Volvió a preguntar la pelinegra, conmocionada y se notaba la preocupación en su mirada. Conocía ese mundo trabajando con Weiss, así que era de esperarse su atención a esos detalles. Ella misma debía mantener todo su romance en secreto, aunque su relación no fuese realmente estable.

Akko se aclaró la garganta demasiado estrepitosamente que casi le hace daño el oído.

"Señorita Arendelle, hemos escuchado que tiene una relación con su hermana, Elsa Arendelle, ¿Es eso cierto?"

Soltaron una risa ante la imitación de Akko, la cual no salió mal del todo, aunque las palabras rebuscadas seguían sin salirle bien de todo.

"'¿Qué? No, creo que malinterpretaron cierta información.' Luego me pondría toda melosa y empezaría con un 'De hecho, no sabía si debía confesarlo, siendo él tan reservado, pero me comprometí con un gran amigo mío.'"

"Los chicos no salen de la friendzone, Anna."

Akko mencionó, riendo. Ruby parecía aun no estar convencida del todo, se notaba consternada con todo ese plan.

"Como sea, es la opción que tengo. No se preocupen tanto, somos cuidadosas y no creo que Kristoff tenga problema en fingir un poco, así que me quedo tranquila con que exista la opción heterosexual para calmar a las masas. Ya saben como es la prensa, arman todo un drama y luego en cosa de días ya todo queda en el olvido cuando encuentran un drama mejor."

"Si alguien llega a soltar la lengua, solo dime donde vive y con mi amada Crescent Rose lo silenciaremos."

Ruby la miró con seriedad, y no dudaba de su convicción. Era una buena chica, pero capaz de todo por cuidar a los suyos. Podía ver eso reflejado en las tres. Harían lo que sea por sus amigos, por su familia. Asintió.

"Gracias."

Y finalmente iniciaron una partida.


Hola chicos, espero estén bien y la situación esté mejorando poco a poco. Yo tengo que decirles que viajaré en los días siguientes, así que la historia estará en hiatus hasta el próximo año. Woah, eso suena a mucho tiempo, pero serán dos meses nada más. Les recomiendo seguirme en instagram, subiré fotos o que se yo para que sepan que aun estoy viva, cosa que espero. El link está en mi biografía, y bueno, con mi nombre de usuario basta para encontrarme.

Espero que tengan una buena navidad y año nuevo, les deseo de antemano, y que valoren lo que se tiene, que a veces puede la vida ser una mierda, pero en comparación, hay personas que lo tienen mucho peor, así que siempre hay algo para estar agradecidos. Sigan cuidándose y si bien todos quieren que las cosas vuelvan a la normalidad, pues a estas alturas esta es nuestra normalidad y tenemos que vivir con ello. Luego ya no nos parecerá tan terrorífico. Distraiganse de lo malo, busquen un hobbie y miren hacía adelante.

Ya, mucha cosa cursi para mi, yo estoy aquí para escribir drama no dar consejos alskdj Como sea, tengan un buen día.

Nos leemos pronto.