Todos los personajes y la historia pertenecen a JK Rowling
POV DRACO MALFOY 32
Estábamos Violet, Hermione, Ron, Harry, Crabbe, Goyle y yo en la sala de espera de la enfermería aguardando el momento en que la señora Pomfrey nos dejara entrar a ver a mi hermano.
Llevaba horas ahí y la enfermera no había aceptado nuestras súplicas para ir a verle. Nada de visitas hasta mañana. Era su única respuesta. Salió de nuevo con cara de pocos amigos.
—¿Cuántas veces tengo que decir que hoy no le puede visitar nadie? —dijo Pomfrey poniendo sus manos en los costados.
—Pero ... —dije siendo interrumpido por la enfermera.
—Nada de peros. Necesita reposo. Además ¿no tenéis otras clases en el día de hoy? —preguntó arqueando una ceja.
—Sí, pero .. —volví a intentar, sentí como la señora Pomfrey me fulminaba con la mirada. —Está bien, pero mañana a primera hora estaré aquí y no me moveré hasta que pueda verlo. —
Todos nos fuimos cabizbajos por los pasillos. Crabbe y Goyle se desviaron a la cafetería dejándonos a los cinco solos rumiando entre nuestros pensamientos.
—¿Creéis que le sucederá algo a Hagrid? —preguntó Harry preocupado.
—¡No me lo puedo creer! —exclamé indignado. —¡Mi hermano a punto de morir y a ti te preocupa lo que le pueda suceder a ese insensato! ¡Si por mí fuera estaría despedido!—
—¡No ha sido culpa de Hagrid! —contestó Harry.
—¡Tampoco de Taurus! —grité enojado.
—Chicos, chicos, calmaos por favor. —suplicó Hermione poniéndose entre medias de los dos. —Estamos todos muy alterados por lo ocurrido, pero ahora hay que mantener la culpa.—
—Hermione, tiene razón. —dijo Violet. —Además la culpa no ha sido ni de Hagrid ni de Taurus. Ha sido de la estúpida de Parkinson.—
—Es posible que la principal responsable sea Pansy..., pero Hagrid no es del todo inocente. No debió mostrar una criatura tan peligrosa a niños de 13 y 14 años. —contesté.
—Buckbeak no es peligroso. —repuso enfadado Harry. —Y Hagrid advirtió del peligro que conllevaba no tratarlo con respeto.
—Dejemos esto por hoy. No me apetece discutir más y el no haber podido ver a Taurus me tiene aún alterado. Mañana con la mente más fría continuaremos. —dije empezándome a doler la cabeza de la tensión y la angustia.
Nos mantuvimos en silencio después de eso pero hubo algo que nos llamó la atención. Pansy estaba discutiendo a viva voz con Dumbledore en un pasillo cerca de la enfermería. Escuchamos los cinco a escondidas ocultándonos entre varias armaduras.
—¡Cómo no me dejéis ver a Tau, te aseguro que haré que mis padres clausuren este colegio! —dijo fuera de sí Pansy.
—Ahora mismo Taurus está descansando, ¿por qué no descansas tú también y lo ves mañana más calmada?— dijo Dumbledore.
—¡Estoy completamente calmada y lo quiero ver ahora! —gritó Pansy.
—Está bien, espéreme aquí y hablaré con la señora Pomfrey a ver si se puede hacer alguna excepción. —contestó Dumbledore marchándose y dejando a Pansy sola.
—¡Me voy a cabrear y mucho cómo dejen que Parkinson visite a Taurus y a nosotros no! —dijo en voz baja Violet.
Viendo que los minutos pasaban y que no aparecía Dumbledore decidimos seguir el consejo de la señora Pomfrey y asistir al resto de clases.
Se me hicieron muy largas las clases y estaba totalmente desconcentrado, solo se me venía a la cabeza la imagen de mi hermano totalmente ensangrentado y pálido como un vampiro.
Me levanté más pronto de lo habitual a la mañana siguiente, desayuné a toda prisa en el Gran Comedor y al acabar me topé con Violet que hacía su aparición.
—¡Parkinson no ha aparecido en nuestro cuarto en toda la noche! —dijo indignada y furiosa Violet.
—¿No creerás que ... ? —dije adivinando sus pensamientos.
—¡Estoy segura que después de que nos fuéramos apareció Dumbledore y dejó a Pansy que visitara a Taurus y se ha quedado durmiendo con él! ¡Es una zorra!—exclamó Violet.
—¿Estás celosa? —pregunté extraño.
—¡Claro que no! —dijo poniéndose roja Violet. —Lo que pasa es que me cabrea que Dumbledore ceda a los caprichos de la culpable de las heridas de Taurus. —
—Bueno yo voy a verle. ¿Me acompañas o te quedas a desayunar?—le pregunté.
—Te acompaño. —contestó Violet sin dudar un segundo.
Anduvimos hasta llegar a la puerta de la enfermería. Allí toqué la puerta, esperando que la señora Pomfrey nos dejara entrar. Al cabo de un instante, la puerta se abrió asomándose Pomfrey.
—Llegáis muy temprano, todavía siguen durmiendo . —dijo Pomfrey dejándonos pasar.
—¿Siguen? ¡Lo sabía! —dijo molesta Violet.
Efectivamente, cuando entramos vimos que Pansy también estaba allí. Pero eso no era lo más extraño, lo más raro era que estaban en la misma cama, ella abrazada a él. A Violet le rechinaban los dientes de la rabia.
—Os dejo solos. —dijo con una sonrisa la señora Pomfrey. Luego se fue, cerrando con suavidad la puerta.
—¡Parkinson! —gritó Violet acercándose a la cama donde se encontraba la parejita.
—¿Pero qué haces, Violet? ¡Habla más bajo o nos echarán! —dije en voz baja agarrándola del brazo.
Vi como Pansy se desperezaba y se frotaba los ojos.
—Draco ... Potter ... ¿Qué hacéis aquí?—preguntó Pansy adormilada.
—¿Que qué hacemos? —dijo con una risilla nerviosa Violet. — Que qué hacemos nos pregunta, Draco JAJAJA. —me dio un codazo. —La pregunta es ¿QUÉ HACES TÚ AQUÍ? —gritó alterada a Pansy.
—Ssshhhhh. —dije nervioso y volteando la cabeza deseando que no entrara Pomfrey a echarnos. —¡Baja la voz! —le ordené en un susurro.
—No grites Potter. Hago compañía a mi pobrecito Tau, que sigue malito. —dijo Pansy apretando su agarre a un todavía dormido Taurus.
—¿Y de quién crees que es la culpa que esté aquí, Parkinson? —preguntó retóricamente Violet.
—Para tu información, Potter, ya le he pedido perdón y me ha perdonado. —repuso Pansy.
—Lárgate de una vez, Parkinson, queremos hablar con Taurus a solas. —dijo Violet.
—Ni pensarlo. —dijo Parkinson apretando aún más a Taurus, y eso consiguió despertarlo.
Taurus dio un gran bostezo y abrió lentamente los ojos.
—Que bien he dormido ... —susurró Taurus. Luego nos vio a los tres. —¿Qué hacéis aquí? —dijo mirándonos a mí y a Violet. — ¿Y tú por qué sigues aquí, Parkinson?—
—Nos tenías preocupado, Taurus. —dije. —Ayer acabaste en muy mal estado. —
—Y yo quiero quedarme hasta que te recuperes, Tau. —dijo con voz melosa Pansy.
—Mejor vete, me estás dando calor Parkinson. —dijo Taurus, separándose de Pansy. —Necesito mi espacio personal. —
—Pero, pero ... —dijo entristecida Parkinson.
—Además, quiero hablar con Draco a solas. —añadió Taurus.
—¿Y Potter? —dijo Parkinson mirando con desprecio a Violet.
—Violet es mi mejor amiga. Así que se queda haciéndome compañía. —contesté.
—Por qué no me haces un favor y me consigues los apuntes de las clases que he faltado. —dijo Taurus volviendo a bostezar.
—¡Dalo por hecho, Tau! —Pansy se despidió de él dándole un beso en la mejilla a lo que Violet no le hizo mucha gracia. —Adiós, Draco. Adiós ... microbio —dijo con desprecio hacia Violet.
Violet le sacó la lengua cuando se dio la vuelta para marcharse de la enfermería.
—Qué pesada es. —dijo Taurus limpiándose la mejilla. —Merlín ..., este cabestrillo es muy aparatoso. —se miró al brazo molesto.
—¿Por qué la aguantas tanto, Taurus? —pregunté. —Creía que no te caía bien.—
—La gente piensa que he cambiado. Quizás tengan razón. —respondió suspirando Taurus. —Además, necesito tenerla de mi lado, ahora más que nunca. —
—¿Y eso por qué? —preguntó algo celosa Violet.
—Eso mejor me lo guardo para mí. —respondió Taurus. —Cambiando de tema, ¿le habéis preguntado a Pomfrey cuando me puedo quitar este dichoso trasto?. —dijo señalando a su cabestrillo.
—No. No nos ha dicho nada acerca de tu estado—respondí. —Ayer intentamos ir a verte pero no nos dejó verte. ¿Cómo consiguió Parkinson entrar?—
—El bueno de Albus Dumbledore consideró que sería bueno para ella. —dijo irónicamente Taurus.
La puerta se abrió entrando la señora Pomfrey.
—Señor Malfoy, tienes más visitas. —anunció la señora Pomfrey.
Eran Ron, Harry y Hermione. Volvió a cerrar dejándonos a los seis solos.
—Entiendo que me visitéis vosotros dos. Incluso entiendo la presencia de la sangre sucia ya que últimamente me está empezando a caer bien. ¿Pero qué mierda hacen la comadreja y cara rajada? —preguntó extrañado Taurus.
¿Qué últimamente le está empezando a caer bien Hermione?
¿Qué me he perdido?
