Notas: actualice cinco capítulos juntos esta vez.
Doy un aviso más que nada para que no se pierdan los capítulos anteriores, hoy se actualizo desde el 56 al 60.
56
Rikkon miraba a Robb, mientras este le esperaba a unos metros, su espada en alto una sonrisa en su rostro.
El chico miro con furia a su hermano, y con sus cuchillas que emanaban un humo blanco al moverse, el aura hielo el nivel cinco de armas pequeñas.
El chico había avanzado hasta nivel nueve y obtenido su mejora de nivel cinco y tenía tres puntos de habilidad extra.
Se sentía frustrado, en sus momentos solos con Osha. Se dedico a entrenar, enfrentar enemigos y ahora solo lo usaban de recadero.
No pudo estar en la batalla de Invernalia, no pudo ir a más allá del muro con Bran, no era un niño el cual merece protección.
Era capaz de protegerse así mismo.
Incluso según las historias que le contaron sus hermanas, tanto Jon, como Sansa y Arya tuvieron sus guerras.
El también quiere participar.
Vengar a su madre.
A su padre.
Llevar la gloria al norte.
Robb por otro lado no tenía intención alguna de dejarlo ir.
Contrario a Bran, Arya o Sansa, el rey del norte si podía controlar a su hermano menor, la frustración de Rikkon era entendible.
El chico se acerco a velocidad, uso sus cuchillas con velocidad.
Pero no era rival para Robb, con más experiencia que él, en combate.
Su espada, de acero Valyrio, detenía todo golpe, el hielo del aura en sus cuchillas era extinguida por el aura de fuego en la espada de Robb.
Rikkon no había entrenado nunca con un maestro de armas, como Robb o Jon, su estilo era auto aprendido, peleando.
No tenia disciplina.
Robb tenía una sonrisa tonta en su cara, provocando a su hermanito.
La sangre de lobo en el niño rujia.
-¡Vamos Rikkon! ¡Patéale el trasero! ¡Jon lo haría en medio segundo! – escucho el niño a Arya que lo apoyaba a un lado de la zona de combate.
Robb frunció una ceja.
Arya se había dedicado a recordarle su inferioridad a Jon.
Realmente lo hacía cada vez que podía.
Robb estaba seguro que era apropósito.
Su hermana menor gozaba grandemente de provocarlo desde que llego a Invernalia, no que el sienta molestia por Jon, pero luego de tantas batallas, el chico se sentía demasiado seguro de sí mismo con sus nuevas habilidades, ahora si su hermana le dice luego de eso que es inferior a su hermano bastardo.
Bueno es normal que se moleste.
-¡No temas si lo lastimas, yo lo curo!- escucho a Sansa.
El chico giro levemente al lado de Arya, Sansa y un grupo de Norteños, los cuales parecían comenzar a venerarla.
Robb se sorprendió en grande por sus habilidades de curandera, Talisa no era nada comparada a Sansa en poder, la niña soñadora de príncipes, caballeros y castillo que había sido su hermana menor, se había convertido en una mujer, con su propio ejército, siendo venerada por todo Essos, además de que poseía unos poderes más allá de la comprensión.
Curar cualquier herida.
Recuperarse del agotamiento.
Volver a poner miembros de personas amputadas.
Curar enfermedades.
Crear escudos mágicos.
Era sin duda de los Stark, la que tuvo mayor evolución.
Robb sabía que Arya era poderosa también, una asesina de elite. Pero Sansa podía recuperar un ejército entero luego de batalla, en guerra eso era más útil que matar a cualquier general. A su lado cuatro lobos húngaros estaban sentados en sus patas viendo el combate.
Viento Gris, Nymeria, Peludo y Verano miraban con atención los movimientos de los dos y lanzaban gemidos cuando veían las cuchillas de Rikkon chocar contra Hielo.
Robb distraído no noto a Rikkon acercarse y tirar una puñalada.
El chico salto hacia atrás, y maldijo su distracción.
-Oh el rey del norte esta distraído. Qué vergüenza- escucho este.
Robb miro al cielo molesto.
Bran se levitaba a unos metros arriba de Arya, lo miraba con diversión.
Le gustaba hacer eso.
Por más que ahora puede caminar nuevamente.
El chico se la pasaba levitándose.
Robb lo consideraba un desperdicio de mana.
Pero a Bran parecía gustarle volar.
Siempre le gusto las alturas, trepar tejados y cosas así.
Se escucho una risa, y el chico miro a su esposa con su hijo en brazos mirarlo con diversión.
A su lado Dacey y Val con cejas alzadas.
Lyanna Mormont quien llego con Rikkon miraba todo sin sorpresa y le decía palabras crudas a Rikkon.
-¡Vamos Stark! ¿¡Eso es todo lo que tienes!?- escucho el chico para diversión de este.
-Supongo que es hora de terminar- dijo él.
Rikkon frunció una ceja.
-Yo digo cuando terminamos- índico él.
Robb lo miro divertido.
-Vemos que te parece esto…Haste- susurro él.
Rikkon frunció una ceja, y jadeo, el movimiento de Robb fue muy rápido, en un segundo estaba frente a él, acorto la distancia en un segundo.
Su espada se movió tan rápido que llego al cuello del chico sin que este pudiera evitarlo.
-¿Te rindes?- pregunto Robb.
-¡NO!- dijo él.
El rey del norte alzo una ceja y acerco más la espada a su cuello.
-¿Te rindes?- pregunto el nuevamente.
Rikkon se quedo en silencio.
-No es justo- balbuceo él.
Robb sonrió y acaricio su cabello.
-No estuviste mal- dijo con una sonrisa cuando sintió un filo de una cuchilla en su garganta.
-¿Qué?- susurro él.
No vio a nadie.
-¿Te rindes?- escucho una voz.
El chico suspiro.
-Arya…No te metas- murmuro él.
-Ja perdiste contra Arya. Si le gano es como ganarte a ti- índico Rikkon dando un paso atrás poniendo en guardia.
De repente sintió un golpe en la cabeza que lo hizo caer al suelo.
-AU- musito el chico adolorido tocándose la cabeza.
-¿Tu me ganaras cachorro?- decía molesta Arya apareciendo frente a él con la mano alzada.
Sansa miraba todo con una mirada divertida.
-¿Quizás este sea los últimos momentos de diversión?- pensó con melancolía.
El día siguiente Arya marcharía hacia los gemelos, preparándose para eliminar a los Frey, Robb le dijo que debería esperar a que el ejército esté listo.
Pero Arya respondió que ella tenía su forma de hacer las cosas, y Robb literalmente no podía detenerla.
El chico sabía que era cierto.
Como detener a alguien que puede traspasar paredes de piedra.
Era imposible, literalmente.
No serviría atarla.
Encerrarla.
O suplicarle.
Lo único que le sirvió hasta ahora para mantener a la loba en Invernalia, era la excusa de preparar el ejército, y poder entrenar con ellos.
Se la pasaba con Brienne Tarth, una mujer guerrero, que se unió a ellos, era del ejército de Renly, y esta había decidido unirse al norte a petición de Stannis, Robb no sabía bien qué relación tuvo con Stannis, pero la mujer era fuerte, y Arya se llevaba bien con ella.
Brienne llego con su escudero, que venía de el desembarcadero del Rey, aun así no parecían espías, y su escudero era un chico normal, muy amable y algo cohibido. Según Robb sabia, la mujer fue testigo de la muerte de Renly, luego de eso, su madre le pidió que salve a sus hijas (a Arya específicamente, ya que en esos tiempo, Sansa ya había sido rescatada), ella lo intento, pero fracaso, estuvo un tiempo en el desembarcadero del rey, cuando la guerra contra Renly termino y tomo a él escudero un tal Podrick Payne. Robb sospecho al principio que el chico era espía Lannister, pero luego lo negó, al verlo tan cohibido.
La mujer se puso a ordenes del rey y se volvió defensora de Sansa, la cual le dio la bienvenida con una sonrisa amable y Brienne Tarth parecía de lo mas conforme con ella.
Sansa también trajo con ella a su fénix, el ave se había ganado el cariño de los niños en el lugar, nunca vieron un ave de fuego después de todo.
Un punto importante el porqué Arya estaba apurada de salir de Invernalia, era que Jon mando una carta, otro fénix la trajo, Arya presumía que estas aves eran rápidas, ya que pudo venir desde Valyria sin descansar (O al menos eso presumía) y en ella pudieron apreciar las noticas.
El nacimiento del hijo de Jon, Jaehaerys Targaryen. Además de su retirada de Valyria con una fuerza de quinientos barcos de guerra, y unos seis mil hombres.
-Si Jon llega a Poniente, no dejaría a ningún enemigo vivo, debo apurarme- le exigió Arya a Robb, temiendo que su hermano le robe su venganza.
El rey del norte suspiro al escucharla.
-No te arriesgues- había sido su suplica.
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Sansa cabalgaba con sus hombres.
A su lado Robb dirigía el norte.
Se reunifican con el resto de su ejército en Foso Cailin.
El Pez Negro los esperaba ahí.
Las dos aves de fuego, la que Sansa bautizo como su familiar. La otra enviada por Jon con un mensaje, parecía de lo mas conforme con ellos.
O quizás por órdenes de Jon.
Sansa no estaba segura.
En Invernalia se reencontró con su mejor amiga.
Jeyne Poole.
Sansa sintió pena por las injusticias que su mejor amiga tuvo que pasar, agradeció mentalmente a Theon por salvarla.
La chica uso su magia en su mejor amiga.
Regen que hizo que la regeneración de esta se incremente, haciendo desaparecer las marcas que Ramsay Nieve había generando.
Cure Mind haciendo que los estigmas mentales que la chica tenia consigo desparezcan, aunque no pudo borrarlos, si relajo la mente de la chica para que pueda seguir adelante.
También uso Cure Mind con Hodor, el medio gigante ahora podía hablar más que su nombre, aunque su actitud amable seguía siendo la misma, y no hablaba mucho.
Rikkon estaba con los hombres detrás de ellos, finalmente el chico pudo convencer a Robb de participar en batalla.
Aunque costó mucho tiempo.
Pero llevaba el apoyo de Bran y Arya.
-Un lobo no se queda en la madriguera mientras su manada va a cazar- Le había dicho Arya.
Robb finalmente acepto.
Bran y sus salvajes, estaban en la parte trasera del ejército, estos parecían ansiosos de ir a la batalla.
Meera cabalgaba junto a su esposo.
Habían mandado una carta al padre de la chica, el cual llevaría a sus hombres a Foso Cailin.
Esperaba que lleguen al mismo tiempo.
No había novedades de Jon, pero era algo aceptable, ya que el chico planeaba un ataque silencioso.
¿Dónde?
No estaban seguros.
Jon solo había dicho a sus hermanas que atacaría entre las piedras.
Lo que sea que signifique.
Robb parecía sospechar el lugar, porque no dijo nada luego de recibir el mensaje.
Sansa y Arya se mostraron confundidas ante la clave pero no exigieron saber.
Arya había partido hace unos días en barco. Desde el oeste de Invernalia, tomaría un tiempo llegar a Puerto Blanco, después de ser manipulada por Robb.
Talisa se quedo en Invernalia con hombres para defenderla.
Robb no quería arriesgar a su hijo, aunque esta iría a Foso Cailin, luego de que la batalla en los gemelos termine.
Robb también mando una carta con Ser Davos a la reina de Stannis en Bastión de Tormentas, informándole de sus intenciones.
Tenía una alianza con Stannis, por más que este haya caído, Robb respetaría su alianza, y tomaría a los Baratheon, la reina y princesa como aliados.
Sabía que Stannis pretendía hacer que Bran o Rikkon desposen a la princesa.
Robb planeaba seguir ese mismo camino.
Shireen seria esposa de Rikkon o segunda esposa de Bran, el chico no estaba seguro. Existía la posibilidad de cuando los Caminantes blancos estén destruidos el verdadero norte sea colonizado, ya que todos los del pueblo libre que quedan vivos se han unido al norte.
Rikkon o Bran tomarían acilo hay convirtiéndose en señores.
Con la ayuda y recursos de Jon, sumados a los norteños, Robb planeaba poner una par de ciudades, y un gran mercado.
Claro todo esto luego de la guerra contra los Lannister y los otros.
La amenaza de los Tyrell era algo que molestaba a Robb, la unión Lannister/Tyrell por el compromiso de Joffrey y Margarey era algo que lo hacía muy incomodo.
El dominio poseía muchas casas con grandes soldados, sin contar los recursos de dinero y comida que poseían.
Robb negó con la cabeza.
No podía distraerse.
-Un enemigo a la vez- pensó él.
Una vez que los Frey estén acabados y los Tully puestos de nuevo a cargo de la tierra de los ríos, obtendría soldados y recursos.
Jon envió lo suficiente para acabar con la guerra.
Pero Robb no usaría todo, requería dejar provisiones en el norte. Ya había estado con Sansa semanas organizando las cosas, podía alimentar a todo el norte, por un año, pero solo eso, si la guerra se prolongaba mucho mas, estaría en problemas.
No le gustaba admitirlo.
Pero Pequeño Jon Umber había tenido algo de razón con respecto a eso.
Su lobo lo miro al verlo distraído.
Robb le sonrió. Miro hacia adelante y se preparo.
Existía la posibilidad de que Jon traiga más recursos, pero Robb debía manejar todo con lo que tiene, no podía depender de su hermano por cada cosa, ya los recursos entregados podía alimentar al norte por un año y reconstruir sus castillos y caminos.
Pero lo hacía ver mal ante los norteños, la necesidad de que un pueblo extranjero lo esté ayudando.
Requirentemente de que sean aliados por sangre. Si el rey del norte no podía mantener el norte, lo hacía ver débil.
Cuando Jon ataque solo hará que esa debilidad se vea más.
Por lo que Robb dependía de hacer un buen trabajo con los recursos que tenia, o su falla como rey del norte seria un hecho.
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Arya suspiro al bajar del barco.
Se encontraba en Puerto Blanco.
Robb había sido el de la idea, de que en barco llegaría más rápido que a caballo.
Claro era un plan para que se quede unos días más y este tenga su ejército preparado.
Arya cayó en el plan.
Cuando noto que era lo Robb tramaba.
Era tarde.
Su ejército estaba completo.
Robb tenía una sonrisa satisfecha al verla frustrada.
Sansa la miraba con pena fingida.
Cosa que la hizo solo enfadarse más.
La chica negó con la cabeza al recordar la situación, solo despedirse de su sobrino la calmo, el pequeño Nedd se había llevado el corazón de Arya, la asesina no podía para de consentirlo, incluso más que Sansa.
-¿Qué puedo hacer es tan lindo?- pensó ella.
El recuerdo de su sobrino le hizo sacarse el mal sabor de boca que le daba al recordar la manipulación de Robb, y la actitud de Sansa.
-Jon era más comprensible- musito ella bajando del barco.
Siguió su camino por el puerto.
Esperaba que Robb no le haya dicho al lord del lugar.
Juraba que si veía a algún señor pidiéndole que se quede o que le ofreciera un ejército, cortaría su garganta.
Aliados o no.
La chica suspiro, paso por los locales en busca de una armería, su espada y daga de acero Valyrio no necesitaban afilarse, pero sus cuchillos para lanzar estaban algo estropeados necesitaba comprar un par mas.
Ella sigue su camino y vio la armería a unos metros. Entro en ella.
-¿Si? – pregunto el hombre en la tienda.
Ella lo reconoció
-¿Gendry?- pregunto ella.
El chico la vio y se sorprendió.
-¿Arya?-
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FIN DEL CAPITULO
