Capítulo 60. Yo soy anohito
He trabajado arduamente en el extranjero para poder estar hoy en el lugar donde radica mi felicidad.
Al llegar al hogar de Pony me invaden las inseguridades pero me armó de valor y por fin le puedo dar unos golpes a la puerta, cuando me dan acceso al recinto puedo apreciar a mi linda Candy, se ve tan preciosa, es como el sol que brilla con luz propia. Después de saludar a las personas ahí presentes me dirijo a ella y la invitó a pasear por los alrededores.
Subimos la colina despacio, yo estoy disfrutando cada instante que pasó con la mujer que amo, esta tarde hay algo mágico en el ambiente, el cielo tiene tonalidades rojisos, amarillentos y anaranjados, el aire es fresco sin que provoque frío y el canto de las aves alegran el lugar. Al llegar a la cima los nervios se intensificaron en mi persona, suspiro para tranquilizarme mientras observó a detalle el paisaje que hay a mi alrededor. Este tiempo, este lugar y sobre todo la compañía provocan que mi vida sea perfecta, envuelvo sus pequeñas manos con las mías que están un poco temblorosas, mis sentimientos me superan por esa razón es que cuando encuentro sus ojos los míos están empañados, a llegado el momento de decirle que yo soy anohito que ella por tanto tiempo a llamado "príncipe de la colina".
Mi voz es emotiva cuando pronunció las primeras palabras de confesión pero ella logra sorprenderme otra vez interrumpiendo lo que me cuesta expresar y termina diciendo "ya se que eres mi príncipe de la colina", la miro con ternura por que empieza a llorar pero lo mejor de todo es que son lágrimas de felicidad, después le doy un pequeño beso lleno de amor, mientras que los pequeños angelitos del hogar de Pony nos rodean entre risas dichosas.
Después de una cena agradable, cuando todos ya se han ido a dormir yo me apropie de mi rubia para besarla a gusto, como un hombre que tiene mucho tiempo en no ver a su mujer.
Le sugiero dar un paseo nocturno, al salir al exterior apreciamos el paisaje de la noche, la luz de la luna junto con el de las estrellas bañan a los árboles como a los cerros de los alrededores provocando un paisaje etéreo.
Siento que fui hechizado por está ninfa que no me he percatado como hemos llegado a la cima de la colonia que está repleta de luciérnagas, si de por si el momento era esplendoroso ahora con las mini farolas revoloteando alrededor de nosotros todo se volvió espectacular. Nos sentamos en el suelo y nos recargamos en el tronco del padre árbol al mismo tiempo que envuelvo a Candy en mis brazos y ella me pregunta— cuando nos conocimos en este lugar ¿Qué hacías en la colina de Pony? Y ¿Por qué te fuiste tan repentinamente?
—Hmmm por que ese día vine a este lugar y con el kilt puesto, bueno, ese día yo me escape de casa ...
Ella comenzó a reír y le dije con un fingido enojo —No te rías, mi fuga no duró ni un día pero fue una fuga de verdad jajaja jajaja. Ese día había una recepción en la residencia de Lakewood, en los eventos George me llevaba a cualquier parte, lejos, pero por alguna razón ese día no pudo hacerlo. Aunque si me prohibió salir de mi cuarto.
En mi gran habitación escuché las risas de otros niños de la familia y la música.
Yo conocía muy bien la melodía, era el mejor gaitero de la familia, de eso estaba seguro incluso a pesar de que mi tía abuela era una persona inexpresiva incapaz de decirme unas palabras de motivación, y de George que no sabía dar un consejo sincero. .. Yo en esa época no tenía ningún amigo de mi edad.
Cuando escuché el instrumento no pude permanecer en mi cuarto sin hacer nada. La costumbre es que los jóvenes asistan a las fiestas de la familia con esa vestimenta. Tuve la impresión de que había menos ancianos ese día que en las fiestas familiares de Chicago. Pensé que si bajaba portando el kilt no me notarían. Pero la verdad que no había dado ni tres pasos fuera de mi habitación cuando fui atrapado y reprendido agriamente por mi tía abuela Elroy: "usted se olvida cuál es su lugar, jovencito".
Eso me produjo una gran ira por que no era libre y como sabía manejar. Salí de la propiedad con el kilt puesto, difícil de pensar pero, pero no reflexione mis actos solo actúe. Salí y eso no era todo, no traía nada de dinero. Por primera vez en mi vida el aire que respiraba tenía el perfume de la libertad.
¿Y entonces? "Yo soy William Albert Andrew ¡Ese es quien soy! ¿Eso le molesta? Entonces, venga a decírmelo en mi cara".
Eso puede ser lo que yo grite solo al volante del primer vehículo que encontré en el estacionamiento de la residencia. Anduve sin rumbo fijo. De repente me detuve y descendí del coche para subir la colina.
¿Por qué está colina y no otra? No había ninguna razón. Por que su tamaño, su forma y su altura corresponde exactamente con la imagen que yo me hice de una "colina" me imagino.
Me estiré en la hierba. El cielo estaba tan alto … Me sentí absorbido por el azul. Las nubes, de formas agradables, pasaban …
Ellas son libres …
Permanecí ahí, dejando vagar los pensamientos en mi cabeza, cuando de pronto algo pasó.
Las nubes se desgarraron y partieron en todos los sentidos, se pegaban unas a otras, se amalgamaron, desaparecieron …
Mi aliento se cortó, Candy …
Incluso las nubes no eran libres. Ellas también tienen su destino. El viento las despeina, mueve su curso. ¿Cómo hacen ellas para permanecer a pesar de todo tan bellas y armoniosas?
Yo pensé en mi familia. En mi padre, en mi madre, mi hermana mayor, y George que me seguía como mi sombra.
Incluso en la tía abuela Elroy, tan severa, pero ella también quería mi bien y se esforzaba por protegerme, de cierta manera.
De pronto una verdad me apareció: sí, yo podía ir donde quisiera, … Pero a donde fuera, siempre sería quien soy.
Yo quería ser libre, pero no podía rechazar el hecho de que soy un Andrew.
Sin embargo, una cosa era segura: yo no quería vivir más a las órdenes de nadie. Nadie me diría más lo que debía hacer. A partir de ese momento, sería yo quien juzgará y decidiera mi vida. Con ese pensamiento, de repente me sentí más ligero.
En ese mismo instante … una pequeña niña con el rostro enfadado y con la boca torcida llegó corriendo a toda prisa a la colina.
¡Esa pequeña niña eras tú Candy!
Yo me acuerdo perfectamente: hacías mucho esfuerzo para no llorar.
Lo comprendí inmediatamente. Tú te aguantabas las ganas de llorar hasta estar en la cima de la colina, hasta en ese momento que pensabas que estabas sola te permitías estallar en llanto.
Tú rostro me impacto tanto.
Candy...
Yo jamás había visto a nadie llorar así ¡tan intensamente!
No pude evitar hablarte …
Entonces, tú creías que yo había desaparecido, pero fue por culpa de George.
Yo vi que George venía por un lado de la colina. Entonces me fui corriendo por el otro lado, para escaparme.
Tú estabas hablando sola mostrando la base de la colina.
Al fin de cuentas, George finalmente pudo agarrarme, él es muy rápido. Cuando me agarró, gruesas lágrimas corrían por sus mejillas. Yo no esperaba eso. Él no dijo ni una sola palabra, lo que me hizo más daño aún. Solo había visto llorar a George cuando se murió mi hermana Rosemary.
Pero no me importaba que él me atrapará. Sobre está colina yo había encontrado una razón de vivir.
La pequeña niña que había encontrado en la colina, no la he olvidado.
Cuando yo te salve en la cascada, te reconocí inmediatamente: esa cruz que llevabas en el cuello, ese broche …
Y además, tú no habías cambiado mucho. Seamos honestos (no te enojes, hmmm veamos …)
Tú me contaste tu vida, y pensé: está chica, yo puedo hacerla feliz, yo quiero hacerla feliz.
Sí, yo quiero, yo puedo hacerla feliz …
Al terminar mi relató me di cuenta que Candy estaba llorando, le seque las lágrimas, le sonríe y dije —este momento es para ser feliz Candy
—Si pero … Todo lo que me has contado es tan importante, tan íntimo que siento el dolor por lo que has pasado, de solo imaginarte tan solo … Yo quisiera haber podido estar ahí para hacerte compañía y de calmar tu soledad
—Mi pasado ya quedó atrás … Ahora lo importante es que estamos juntos y lo que sigue será mucho mejor, gracias a lo que hemos vivido y a como hemos enfrentado los problemas
Me sonrió y dijo— cierto … Pronto será nuestra boda estoy feliz por eso
-muy pronto
- Albert si fuera por mí ... Me casaría contigo mañana mismo
—Hmmm parece apresurado
Con un lindo puchero contestó —ya lo se … Organizar una boda lleva tiempo
—Si … Son muchas cosas
—Voy a ser tan feliz organizándolo
—¿Enserio?
—claro que sí... Aunque estoy preocupada de como va a reaccionar la tía Elroy. ¿ Ya sabe de nuestra boda?
—no sabe nada... Digamos que me gusta darle sorpresas
Con cara de asombro Candy exclamó —¡Oh! Albert y si se enoja e impide la boda
—no va a pasar... Hmmm hay muchas posibilidades de que se enoje pero con el tiempo lo va a entender. Bella Candy solo disfruta de la vida y se feliz, de lo demás yo me encargo
—esta bien voy a confiar en ti
—muy bien. ¿Por cierto desde cuándo sabes que yo soy esa persona que has llamado por tanto tiempo príncipe?
—Haber déjame recordar
—¡Oh! Ya tiene tiempo
—Lo supe antes de que te fueras de viaje a Europa
—Hace tres años … Ya tiene tiempo. ¿Por qué no me lo dijiste antes?
—Por que esperaba que tú me lo dijeras por voluntad propia … — ella suspiro y continúo hablando — después de la muerte de Steer, los vecinos empezaron a hablar mal de ti … Yo en ese tiempo me aferraba a que tú me decías la verdad sobre tu trabajo, quería comprobarle a esas personas de que tú tenías un empleo respetable, por eso fui a buscarte al zoológico donde me dijiste que trabajabas de cuidador, al llegar ahí me dijeron que no existía ese puesto y de que no conocían a una persona con tus características que trabajará en ese lugar. Yo me sentí desilusionada, pero después apareciste en el árbol donde yo estaba trepada pensando del porque no me tenías confianza para decirme en que trabajabas, cuando vi tus ojos me di cuenta de que no podía tenerte miedo, tal vez no conocía tu fuente de ingresos, pero conocía tu corazón y fue suficiente para mí para tenerte confianza, y estar segura de que no hacías cosas malas
—¡Candy! Yo debí de haberte dicho la verdad y me arrepiento de no haberlo hecho
—Ya paso … Lo importante es que estamos juntos y somos una familia
—Si mi preciosa hada
Ella dijo divertida —Jajaja con que hada …
—Claro … es lo que eres con tu cabello plateado, alborotado y suelto que cae con armonía sobre tú espalda y los hombros, tus ojos son más oscuros de lo normal pero igual de expresivos, tu piel es pálida y resplandeciente cómo los rayos plateados de la luna, además tú vestimenta es la de un hada por ser blanco y brillante como si fuera de razo, con transferencias y adornado con encaje, ceñido de la cintura para arriba, la falda es amplia, y te llega a los tobillos
Ella se acomodo de tal manera que alzó un pié para dejar su talón frente a mis ojos, yo observaba curioso como la tela se deslizaba lentamente de su tobillo mientras ella decía con cierta coquetería - te refieres a este tobillo
Tomé con suavidad su pie, lo puse en el suelo y le contesté con las mejillas sonrojadas - sí …
Ella con suficiencia comento —si soy un hada entonces tú eres un hombre lobo
—¿Con qué un hombre lobo?
Se sentó a horcajadas arriba de mí y continúo hablando - sí … Por que cuando nos reencontramos en la cascada yo te confundí con un hombre lobo, en ese tiempo yo era muy pequeña para apreciar lo bien que te veías con barba
—Jajaja me tenías tanto miedo que te desmayaste
—Si … Pero ya no soy una niña asustadiza, ahora soy una mujer que aprecia la belleza de su hombre... como su virilidad
Tenía algo que decir pero mi hada se apoderado de mis labios para besarme con pasión y se me olvidó lo que estaba pensando. Después la deposite con sutileza en el suelo, me acomode sobre ella para poder apreciar su bello rostro dulce e inocente con la mirada cargada de amor. Con las puntas de mis dedos delineaba el contorno de su cara mientras veía como se mordía los labios, nos quitamos la ropa con ansiedad, mis manos comienzan a pasearse su piel desnuda, mi hada Candy es una linda rosa que debe ser tratada con sutileza para no dañarla. Ella se estremece entre mis brazos, soy dichoso por que la mujer que amo encuentra el estasis solo conmigo. Hacer el amor con mi hada no estaba planeado, todo paso de manera espontanea pero es perfecto que dos almas libres que están predestinados a estar juntos puedan estar en equilibrio con el universo y con dios para poder expresar el lenguaje del amor.
Continuara...
