(Actualización 3/22)

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


Capítulo 121 (Día de la Reconstrucción: 1 de 4)

– ¿Lo van a hacer otra vez?

Hermione asintió y le entregó a Susan la nota que había encontrado en su cajón de profesora esa mañana. Susan ojeó rápidamente la nota al principio y luego la leyó con más detenimiento antes de decir:

– Pero fue una terrible idea.

– ¿El qué? – preguntó Blaise. Antes de que alguien pudiera responder, le quitó el pergamino de entre las manos a Susan, lo ojeó y, entonces, preguntó – ¿Qué cojones es el "Día de la Reconstrucción"?

Hermione se dejó caer en un asiento, murmurando algo sobre que, aparentemente, las relaciones públicas eran más importantes que la educación y que cómo se suponía que debía proporcionar una verdadera enseñanza si los estudiantes, constantemente, perdían clases debido a las lesiones del Quidditch y los ridículos días especiales que a nadie le importaban, ¿realmente alguien se había dado cuenta de cuántos estudiantes perdían clases por culpa del Quidditch?

– Eh… el año pasado… – Draco fracasó en la búsqueda de una manera de explicar la idea original de McGonagall. La idea había parecido mediocre pero necesaria el curso pasado, una manera de enseñar que el colegio había sido reconstruido. No quería soportarlo de nuevo. No quería sonreír con los dientes apretados a los padres que despreciaban que él estuviera allí, ni soportar el descenso de los Weasley; porque seguramente aparecerían ya que al parecer la gestión de Hogwarts se había convertido en el nuevo pasatiempo de Molly Weasley. La última vez todo el evento había sido horrible y anticipaba que ese año lo volvería a ser – Tal vez organice algún tipo de exhibición de los de primer año en sus escobas. – dijo finalmente – A todo el mundo le gusta el Quidditch.

– No a todo el mundo. – murmuró Hermione.

Blaise la ignoró.

– Eso está genial, ¿pero todavía no me has explicado qué es?

– Es un descarado capricho. – murmuró Susan.

– Es divertido. – dijo Andy.

– ¿Por qué sigue él aquí? – preguntó Theo a nadie en particular – Andy, ¿no se supone que deberías estar en tu maldito colegio? ¿Por qué estás en mi casa otra vez?

– Me gusta tu casa. – dijo Andy, metiéndose algunas de las verduras asadas en la boca – La comida es mejor. – murmuró – Además, Trista está ahí cada vez que me doy la vuelta queriendo que le ayude en sus deberes de Defensa.

Hermione levantó la cabeza al oír eso.

– Trista obtiene calificaciones perfectas en nuestra clase. – dijo – ¿Por qué iba a pedir ayuda?

Los cuatro hombres sentados en la mesa se volvieron para mirar a Hermione con una expresión casi incrédula.

– Empiezo a entender por qué no has tenido demasiadas citas. – dijo Draco, un comentario que ella ignoró, pero que hizo reír a Theo.

– El Día de la Reconstrucción, – dijo Percy – es una excelente idea desde el punto de vista de las relaciones públicas. Se exhibe el colegio como una zona libre de conflictos, llena de estudiantes y profesores que trabajan por la excelencia. – cortó una zanahoria en trozos idénticos – También mantiene a los estudiantes unidos y, con el tiempo, deberían aumentar las donaciones al colegio, lo que solo puede dar como resultado mejores instalaciones.

– Un capricho. – dijo Susan de nuevo.

– Sigo esperando una jodida explicación. – dijo Blaise, fulminando a Percy – No ese galimatías político que acabas de soltar.

– Es un día en el que los padres y amigos están invitados a visitar el colegio. – dijo Hermione con voz tensa – Sin padre muggles, por supuesto, ya que no pueden verlo…

– Ni ninguno de todos los que ya están muertos. – murmuró Susan.

– Y se instalan puestos para vender cosas.

– El año pasado vendimos galletas. – dijo Theo – Las hizo Pansy. Llamamos al puesto "Jengibres" y todo. Pensé que tu hermano quedaría conmocionado. – dijo eso ultimo hacia Percy, quien rio.

– También hay concursos de vuelo con premios. – Hermione se hundió un poco más en su asiento – Se supone que tenemos que encontrar una manera de "contribuir" en el "maravilloso evento". – fulminó a Draco con la mirada – Y no todo el mundo tenemos un club de fans de expertos que podamos usar para exhibirnos.

Blaise se encogió de hombros.

– ¿Por qué no pones un puesto de libros? – le preguntó – Sé que esa biblioteca tiene que tener un montón de viejos volúmenes que ya nadie quiere. Simplemente los tienes que clasificar y colocar un par de puntos sobre la mesa donde colocar un letrero que diga que los ingresos de la venta se destinaran a comprar nuevas obras para la colección. – casi murmuró una última sugerencia – Te podría ayudar, si quieres. No es como si tuviera mucho más que hacer.

Hermione se animó un poco.

– Tendrás que estar dispuesto a tratar con Pince. – dijo – No sé lo mucho que le perturbaría la dulce petición por mi parte de deshacernos de algunos libros, ni aunque no pertenezcan a ninguna colección.

– Oh. – Blaise sonrió – Si hay algo en lo que soy bueno, es en hablar dulcemente con las damas. Te conseguiré esos libros, Granger.