(Actualización 4/22)

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


Capítulo 222 (Blaise va a la Biblioteca)

Irma Pince casi se cayó de espaldas al ver aparecer a Blaise. El chico había entrado en la biblioteca, se veía encantador y algo sofocado, le dijo que había estado sacando una lluvia de ideas para un puesto para el próximo Día de la Reconstrucción junto a Hermione Granger y, que pensaban que en la biblioteca probablemente sacarían más dinero para adquisiciones, y no con los libros de Artes Oscuras que esperaban en sus colecciones familiares, sino con libros normales que los estudiantes pudieran usar. Tal vez, dijo Blaise con una sonrisa, incluso novelas para la gente que le gusta leer por placer y no solo libros de texto para las clases.

Irma Pince admitió que había recibido más donaciones para la Sección Prohibida, muchas de ellas de manera anónima, de las que podía catalogar cuando lo que realmente quería era aumentar las tenencias de ficción. Mientras hablaba, metió el libro que estaba leyendo debajo de una pila de papeles. Demasiado tarde; Blaise ya había visto el título.

Su Eterno Amante Vampiro.

Por supuesto, no dio muestras de haberlo visto, pero ya estaba esperando contarle a Susan que la remilgada bibliotecaria de furiosa mirada tenía un gusto horrible en novelas románticas. Un gusto obsceno. El mismo gusto que, si la ilustración de la portada era una prueba, el de las revistas que escondía debajo del colchón. Durante todo el rato que pasó en la biblioteca de Hogwarts, engatusando a la amargada mujer con sus sonrisas y compadeciéndose de que los estudiantes no leían lo suficiente ni apreciaban los libros, se preguntó cuántos otros títulos traviesos tendría en su mesa.

La idea era algo espeluznante y lo fue aún más cuando, con un suspiro, dijo que al profesor Snape siempre le habían gustado los libros.

Lo que le conmocionó casi más que la combinada imagen mental de la señora Pince y las novelas románticas pornográficas fue el descubrimiento de que tenían que construir por sí mismos los puestos para el Día de la Reconstrucción. Eso parecía llevar la participación de los estudiantes demasiado lejos.

– No soy carpintero. – dijo ese día, más tarde, durante la cena en la Mansión Nott – Ni siquiera tengo los zapatos adecuados para construir ningún tipo de puesto de venta. – Susan reprimió una carcajada y él compuso su mejor expresión ofendida – Los zapatos son muy importantes, Sue. – dijo, desviando la mirada hasta los zapatos que la chica había lanzado por los aires después de llegar del Ministerio – Por ejemplo, esos pequeños y tristes zapatitos, gritan: "¡Oprimidos!" ¿Cuándo vas a dejar que te lleve de compras?

– Bueno, – contestó ella – ya que hoy he estado caminando hasta las entrañas del archivo, es normal que digan eso. Me gusta que mis zapatos sean sinceros. – finalizó, ignorando el comentario de las compras.

Percy se animó.

– ¿Lo encontraste? – preguntó.

– Lo hice. – contestó Susan con una sonrisa – El contacto de Draco me llevó al lugar correcto, pero no había nada indexado hasta el 1654, así que tuve que ponerme a buscar manualmente entre un montón de viejas cajas, pero tengo, en mi bolso, las oficiales, aprobadas por el Wizengamot y jamás actualizadas, tasas de Wergeld.

Las tasas de Wergeld, tal como se establecieron antes de la conquista normanda y sistemáticamente aprobadas por el Wizengamot como parte de un proyecto de ley de presupuesto que nadie había leído durante cientos de años después de eso, eran bastante bajas. Percy convocó el documento y se apartó de la mesa para leerlo. Cuando Theo le pidió el veredicto, Percy se echó a reír.

– No me jodas. – espetó – Al parecer, podría matarte por menos del precio de uno de los pares de zapatos de Blaise.

– Tengo muy buenos zapatos. – dijo Blaise – Estos no fueron nada baratos.

– Mételo en un proyecto de ley. – dijo Percy – Una partida presupuestaria para confirmar las tasas de recompensa del tipo conocido como Wergeld como lo confirmó previamente un Wizengamot más honorable de lo que era el año pasado.

– ¿Puedo hacerlo en anglosajón? – preguntó Susan. Blaise rio, pero Percy le lanzó una mirada admonitoria que la hizo suspirar y aceptar que eso destacaría y que alguien podría leerlo, cosa que querían evitar.

– Ahora, si tus intrigas han sido resueltas, – dijo Blaise – ¿podríamos volver a cosas más importantes, cómo, quien sabe, construir un puesto de ventas?

Susan señaló a Theo, quien miró hacia el techo.

– Él hizo el nuestro el año pasado. – dijo – Era un desastre y tuvimos que apuntalarlo con magia, pero técnicamente construyó un puesto.

– Excelente. – dijo Blaise – Theodore, técnicamente también puedes ayudarme a construir este.


Nota Colubrina: Tenéis un pequeño fragmento del libro de Pince en Tumblr: unknown-authoress (Punto) tumblr (Punto) com /post/140109406866/her-eternal-vampire-lover