(Actualización 6/22)

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


Capítulo 224 (Día de la Reconstrucción: 2 de 4)

Blaise sonreía a cada grupo de padres que pasaba por allí el día de la Reconstrucción y encantado, adulaba y entablaba serias conversaciones sobre la colección de la biblioteca que tenían enfrente. La señora Pince le había dado siete cajas de libros que ninguna persona en su sano juicio querría y, sonriéndole, le dijo lo contenta que estaba de ver antiguos alumnos volver y preocuparse por el estado del colegio.

Mientras intentaba convencer a una mujer, con un desafortunado jersey estampado con amapolas y gatitos, de que sería un acto de caridad y apoyo escolar comprar la copia de Juegos a los que jugar con tu Kneazle que le tendía, divisó una conocida cabeza pelirroja que se dirigía hacia él. Sospechaba que Ronald Weasley estaba buscando a Hermione Granger. Cualquier puesto con un cartel que se leyera "Libros" sería un buen lugar para encontrar a la prometida de pelo espeso de Draco, pero el pelirrojo iba a decepcionarse ya que Hermione lo había abandonado hacía mucho rato. Blaise tomó hábilmente el dinero de la mujer - otro éxito en ventas - y le tendió el volumen casi inmaculado; había sido abierto una vez durante su permanencia en Hogwarts por Millicent Bulstrode. Millie había destrozado una de las paginas al escribir "esto son tonterías" con una perfecta caligrafía en color cobre, lo devolvió y nunca se había vuelto a mover de ahí hasta que la guerra lo tiró de su estantería.

– Weasley. – dijo, mientras la mujer con el jersey de gatitos era reemplazada por un potencial cliente menos susceptible – ¿Te interesaría Tejer con Pelo de Kneazle? Podría ser un buen regalo de Navidad. Si no recuerdo mal tu madre es una buena tejedora.

Blaise tenía muchos libros con temática Kneazle de los que deshacerse. En el pasado alguien en el puesto de adquisiciones para la biblioteca había sido una loca de los gatos.

– Muy gracioso. – dijo Ron Weasley – ¿Dónde está Hermione?

– Joder si lo supiera… – respondió Blaise. Desvió la mirada hacia el campo de Quidditch donde la había visto por última vez – Chupándosela Draco no sería una mala suposición, si es lo que estás buscando. – Ron lo fulminó con la mirada y Blaise se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en el borde del puesto no del todo estable. Eso había sido muy divertido – Tiene que molestarte un poco. – dijo coloquialmente – Que te dejen por el malo del cuento, especialmente cuando son tan nauseabundamente adorables todo el tiempo. Viven juntos, trabajan juntos… hace poco la llevó a París para celebrar cualquier cosa "es sábado así que vamos a ser adorables y disfrutar de ser ricos un rato".

– Me alegra que sea feliz. – dijo Ron tan rígido como un palo de madera que Blaise pensó que podría convertirse en una tabla – Pero…

– Y también la manera en que los Slytherin de repente han pasado a formar parte de tu familia. – continuó Blaise, ignorando el intento de Ron de excusarse – Primero tu hermano se casa con Pansy, después Percy y Theodore. ¿Quién será el siguiente? ¿Intentará George alejar a Millie de sus Kneazles? – se inclinó más cerca de Weasley y en un dramático susurro añadió – Si tiene pensado eso posiblemente quieras advertirle de que no es realmente su tipo.

– George tiene novia. – dijo Ron, todavía muy rígido.

– ¿Ah, sí? – Blaise inclinó la cabeza a un lado – ¿Qué hay de ti? Estoy soltero si quieres que lo de los Slytherin siga en marcha.

Ron se puso inmediatamente nervioso y furioso, por lo que Blaise tuvo que contener la risa.

– Yo también tengo novia. – establecer sus preferencias sexuales claramente se había convertido en algo de suma importancia – Y no es Slytherin, para tu información. – podría haber murmurado algo sobre que había cuatro Casas en Hogwarts y que la mayoría no salía con Slytherins.

– No es Daphne, entonces. – dijo Blaise, fingiendo que le importaba – ¿Cho Chang? Siempre estuvo muy buena. – intentó pensar en la mujer que menos podría atraer a Ron Weasley – Ya lo sé. – dijo – Marietta Edgecomb.

Ron parecía lo apropiadamente horrorizado para incitarlo a revelar más de lo que probablemente quería.

– Su nombre es Tracey. – espetó – Estudiaba en Beauxbatons, es mestiza y definitivamente no es Slytherin.

– ¿Chica francesa? – preguntó Blaise.

– No, británica. – respondió Ron – Mira, solo quería saludar a Hermione, pero si no está aquí, me voy.

Weasley empezó a alejarse y Blaise dijo a su espalda.

– ¿Eso significa que no estás interesado en el libro de tejer? – Ron no miró hacia atrás y Blaise rio disimuladamente – Diviértete con Tracey, la mestiza que terminó en Beauxbatons y que no es Slytherin en absoluto.