(Actualización 9/22)
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
Capítulo 227 (Llega Pansy)
Pansy se abrió camino por la Mansión Nott, pasando junto a Hermione y sonriendo a Susan mientras marchaba por la casa hacia la estancia trasera.
– ¿Cómo has llegado hasta aquí? – exigió saber Hermione, después de seguir a la recién llegada.
Pansy la miró con disgusto.
– Aparición, obvio. ¿Qué clase de bruja eres?
– Siento que debería disculparme por ella, – dijo Charlie al entrar tras ella – pero no voy a hacerlo. – la sonrisa en su rostro sugería que realmente no se sentía ni un poco incómodo con el brusco comportamiento de Pansy, más bien parecía encontrarlo encantador.
Sin embargo, para Susan no parecía ser así y le frunció el ceño a la bruja.
– ¿No tienes modales en absoluto? – le preguntó – Pensaba que los Sangre Pura los aprendían prácticamente desde el útero.
Pansy se dejó caer en una silla y estiró los pies delante de ella.
– No. – contestó – Has conocido a mi madre, ¿verdad?
Blaise dejó escapar una risa estrangulada desde donde estaba sentado y Pansy desvió la mirada hacia él.
– Oh mira, ¿quién no pudo molestarse en asistir a mi boda, pero sí lo hace para un funeral? Creo que me siento insultada.
– Vive aquí. – intervino Theodore, lanzando una manzana a Pansy – Atrápala.
Ella tomó la fruta en el aire y le dio un mordisco.
– ¿En serio? ¿No tenías un mejor lugar para ir, Blaise?
Susan se erizó aún más.
– Veo que después del matrimonio sigues siendo tan perra como antes.
Pansy le dio otro mordisco a la manzana, lo masticó lentamente y miró a Susan, luego a Blaise y de vuelta a Susan.
– Ajá… – fue su única palabra.
– ¿Verdad? – preguntó Theodore.
– ¿De qué estáis hablando vosotros dos? – espetó Blaise – Mi jodida madre se ha vuelto a casar, Pansy, eso es todo. Necesitaba salir de allí y Theodore tiene habitaciones de invitados de sobra. – se cruzó de brazos – ¿De verdad crees que me importa tanto el funeral de un tipo que murió antes de que yo naciera?
– Sí, sonaba algo exagerado. – admitió Pansy.
Draco gimoteó.
– Por favor, intentad no comportaros como capullos en el funeral. – dijo – Esto significa mucho para Potter y es jodido que nadie haya pensado en celebrar un entierro decente para ninguno de los hermanos durante todos estos años.
Pansy lo miró fijamente.
– ¿Significa mucho para Potter? – le preguntó – ¿Quién eres y qué has hecho con Draco Malfoy?
– Llegaréis tarde. – exclamó una voz aguda desde la puerta y toda la tropa se giró para mirar a la elfina allí plantada, con las manos en las caderas, más agitada de lo que nadie podía recordar – Kreacher se enfadará. Marchaos ya.
Obedientemente todos pasaron junto a ella para poder aparecerse desde el exterior.
– Entonces, ¿me recuerdas qué es lo que vamos a hacer? – le preguntó Charlie en voz baja a Theodore – Todo lo que escuché es que había un funeral para el padrino de Harry en la Mansión Malfoy y eso me parecía improbable, pero en ese momento teníamos la preocupación de que uno de los Kneazles se hubiera escapado y se lo hubiera pasado demasiado bien con un gato callejero y por lo tanto tener un montón de gatitos invendibles en nuestras manos como para molestarnos en pedir una aclaración.
Theodore sofocó una carcajada, lo que parecía inapropiado dado lo que tenían planeado para ese día, y se lanzó en una silenciosa explicación del irreflexivo viaje de Hermione, provocando en el pelirrojo la exclamación "¿Que hicieron qué?"
– No fue idea mía. – dijo Theodore antes de explicarle cómo habían desanimado y quemado los Inferis que Voldemort había dejado tras él, encontrando a uno de los desaparecidos hermanos Black y estimulando así el plan de celebrar un entierro. El terreno en el cementerio de los Malfoy había sido seleccionado porque el hombre era el primo de Narcissa y el verdadero cementerio de los Black parecía estar hostigado por un fantasma purista de la sangre bastante desagradable. El resto de Inferis no habían sido identificables y de todos modos, después de quemarlos, se habían convertido en poco más que fragmentos de huesos carbonizados. Sin poder saber quiénes habían sido, el grupo había decidido enterrarlos en una fosa común y poner un cartel para conmemorarlos como victimas desconocidas caídas en la Guerra.
– ¿Lucius Malfoy ha dejado que enterréis a un desconocido grupo de muggles en su propiedad? – preguntó Charlie con incredulidad.
– Lucius Malfoy incluso ha organizado una reunión después con entremeses y té. – dijo Theo – No estoy muy seguro que llevan esas pociones que Padma le está suministrando, pero son claramente increíbles.
– Tienen que serlo. – dijo Charlie, sacudiendo la cabeza – Absolutamente.
