Hola a todos. Se que me desaparecí por mucho (no, no me morí), y creo que volveré para desaparecer por un buen tiempo mas...

Este capítulo lo tuve finalizado en agosto (si, me demoré mucho), y recién ahora lo corregí (si, un buen mucho tiempo mas), pero está listo. Es el último capítulo del arco, y con esto el cierre de varias respuestas. Ahora comencé a escribir el último arco, y para no dejar tanto tiempo entre capítulo y capítulo nuevamente, en cuanto lo termine de escribir, lo subiré. Tendré capítulos listos, pero preferí tomar esta decisión.

Disfruten el capítulo, porque no sé cuando subiré el siguiente. Como consejo, les sugiero volver a leer el capítulo anterior antes de empezar con este, mas para hilar la historia. Les mando saludos, y cuídense. Espero volver mas temprano que tarde.


...


—No sé qué le habrás hecho a mis amigas, Satoshi, pero juro que pagarás por tus acciones con tu vida —totalmente enojada, Taiyō comenzó a caminar sigilosamente por el pasillo que conectaba las distintas habitaciones del hostal—. Pagarás caro tu hospitalidad.

La joven parecía decidida a concretar su venganza, era todo lo que tenía en mente, caminando siempre cuidando que nadie la mirara. Llegó a la puerta, puso su oído en esta, y comenzó a escuchar.

—Debo tener mucho cuidado —se decía muy seria—. Se cómo puede moverse, y esa es su ventaja. Sus movimientos siempre son una sorpresa, no importa la situación.

—¡¿Tan grande es?! —se escuchó gritar dentro del dormitorio.

—Así es —le respondió—. Si quieres, tómate tu tiempo y mira con atención lo que voy a hacer.

—Siempre quise verte en acción, Phil —dijo con más ánimo del que debía tener.

—Al contrario, Mariah —le negó con felicidad Phil—. Te doy las gracias por ayudarme, aunque seas una novata.

Olvidando totalmente su venganza, Taiyō se quedó a escuchar roja de la vergüenza la conversación que tenían ambos jóvenes.

—¡¿Qué va a hacer, Mariah?! —se preguntaba muy desesperada la peli celeste.

—Siempre tan enfocado —dijo entre la resignación y la admiración—. ¿Qué haces para durar tanto? Todo este trabajo es realmente agotador.

—Lo más importante son las manos —le respondió el joven—. Ejercitar las manos es muy importante para evitar cualquier problema. Si quieres, te puedo enseñar a hacer algunos ejercicios para no agotarte tan rápido.

—Sabes que aprendo rápido —le dijo con mucha confianza Mariah—. No creo que sea una profesional, pero haré mi mejor esfuerzo.

La mente de Taiyō viajaba tan rápido, que cualquier cosa se le atravesaba por la cabeza; las cosas más sucias que podía imaginar.

—¡Ni sueñes que permitiré que ensucies la mente y alma de mi amiga, maldito pervertido! —furiosa, Taiyō echó la puerta abajo de una sola patada, y encontró a Phil y Mariah realizando ejercicios de dedos y muñecas—. ¡Suéltala!

—Y con esto evitarás la tendinitis… —pero la explicación de Phil se vio interrumpida de golpe— Taiyō… ¿También vienes a aprender a evitar enfermedades por pasar tanto tiempo frente a un teclado?

—Frente a un teclado no lo creo, Kasumi la vetó de su laboratorio de computación después que una de sus computadoras estalló con solo mirarla —le respondió Mariah, como si se tratara de una anécdota.

—¡Oye, yo no tengo la culpa de que Kasumi compre armatostes de mala calidad! —le gritó furiosa Taiyō— ¡¿Y se puede saber que están haciendo?!

—Le pedí a Kasumi a Axis —le respondió el joven muy tranquilo, mientras miraba a una pantalla el cómo pasaban líneas a una gran velocidad—. Pasó por muchas manos su código, y quiero ver qué cambios le han hecho, que han agregado, y eliminar archivos duplicados y residuales.

—Ha estado toda la noche trabajando, ni siquiera ha descansado —soltó soñada Mariah.

—Considerando que los muertos no necesitan dormir del todo… —intentó cuestionar el joven—. ¿Hay algo que necesites, Taiyō?

—Inicialmente vine a matarte y cobrar venganza, pero después cambié mi objetivo a salvar a mi querida amiga de tus sucias garras —le respondió con odio.

—Creo que llegaste algo tarde a tu primera tarea —le respondió en broma Phil.

—Y la segunda no lograste que se concretara —le respondió envuelta en ira Mariah, aterrando a su amiga peli celeste.

—Del modo que sea… —y entre la vergüenza y la desazón, Taiyō quiso cambiar de conversación— Supongo que, al ser tu enemiga, no me dirás lo que has descubierto.

—De hecho, en eso estamos con Mariah —muy serio, Phil comenzó a realizar otras tareas en una segunda pantalla, mientras en una tercera se abría un video—. Kasumi no alcanzó a revisar del todo aquel video que incrimina a mi querido amigo Ash.

—Así que te enteraste de todo y quieres defender a toda costa a ese imbécil —le cuestionó Taiyō aún más furiosa que antes.

—Es Sakura quien lo defiende como puede —interrumpió Mariah muy seria—. Muy al contrario, Phil no busca defenderlo.

—¿Entonces?

—Si Ash en verdad cometió un crimen tan horrible, entonces debe pagar —le respondió Phil—. Pero sabes que lo único que me interesa es saber la verdad, y quiero descubrirla.

—¿La verdad? —Taiyō parecía muy curiosa por esas palabras.

—Tomoyo, la amiga de Sakura… Ella descubrió un virus en Axis, y estaba bloqueando esto —Phil terminó de teclear unas cosas, y se separó del teclado—. Por favor, Axis.

EL video, totalmente claro, mostraba una esencia muy extraña que simulaba ser Ash, quien atacaba a sus padres… o eso también parecía ser…

—Sabes que no es mi especialidad la edición audiovisual, y no conozco a nadie que lo haya hecho o tenga la tecnología para hacerlo… Salvo tú, Taiyō —fue todo lo que pudo decir el joven.

—Imposible… —furiosa, Taiyō comenzó a gritarle a Phil— ¡¿Estás insinuando que yo modifiqué ese video para inculpar a tu amiguito?

—¡No eres más estúpida porque no te pagan! —le gritó aún más furiosa Mariah, ya perdiendo los cabales— ¡Esa esencia que ves ahí, fue la energía que le robaste a Ash!

—¿Eh? —pero parecía que la pelíazul no entendía nada.

—Repítelo de nuevo, por favor, Axis —le pidió Phil, haciendo que volviera a reproducir el video—. La energía que robaste, no era Ash en sí, sino la esencia de su aura. Arades creó un ser con la misma esencia, alma, consciencia y fuerza de Ash, engañó a todos, y también a ustedes.

—¿Dices que nuestro señor Arades nos engañó? —Taiyō no podía creer lo que escuchaba.

—¡¿Sabes que significa eso, amiga?! —le gritó con mucha alegría Mariah— ¡Nuestros padres están vivos!

—No lo puedo creer… —pero en vez de alegrarse, Taiyō solo soltó su ira gritando— ¡No puedo creer que estén jugando con algo tan sensible! ¡Mentirosos!

—No es mentira, Taiyō —le negó muy tranquilo Phil, como si sus gritos no le afectaran—. ¿Ves a quienes son sus padres, supuestamente? —un filtro más se activó, y algo muy detallista comenzó a verse—. No tendrán el mismo trabajo, pero a simple vista es imposible notar. Taiyō, observa con calma y saca tus propias conclusiones.

—¿Qué quieres que vea? —sin quitarse la rabia, puso su rostro cerca de la pantalla, y comenzó a mirar con calma, diciendo lo que veía— Son nuestros padres… Si, lo son… ¿O no?

—Recuerda que nuestras madres son las verdaderas guerreras elementales, nosotras solo somos sus reemplazantes —le comentó Mariah muy preocupada—. Lo sabes; sabes que ellas crearon copias de ellos para engañar a Arades.

—Pero si así fuera, las habríamos encontrado, o ellas a nosotras —intentó refutar Taiyō—. Lo que me dicen no tiene sentido alguno.

—O tiene más sentido del que crees —le corrigió Phil—. Seguramente las descubrió, las tomó como sus prisioneras, les quitó las joyas elementales, se las entregó a ustedes, y las engañó para que trabajaran para él. Ahora, para que no lo descubrieran, seguramente las encerró en algún lugar donde por más que usen sus poderes, no pudieran salir, como si fuese un domo.

—Y trabajamos para él, hasta que ya no nos encontró más utilidad, intentando matarnos con esa maldita energía —terminó mucho más aliviada Mariah—. Taiyō, tenemos que rescatar a nuestros padres.

—¿Desde hace cuánto que planeaban esta broma de mal gusto? —les preguntó Taiyō, ya sin la rabia que tenía antes, pero si muy decepcionada— Prometimos jamás creer en los humanos, y menos en este mentiroso traidor —Taiyō iba a salir del dormitorio, pero fue retenida—. ¡Te dije que no te creería, Satoshi!

—Entonces dale el beneficio de la duda a Phil, por favor —le pidió el joven—. Sabes que no tengo intenciones de obligarte a que me creas, y si necesitas investigar más para saber la verdad, eres libre de hacerlo, pero eso no significa que no vaya a enseñarte lo que hemos descubierto. Ahora, si piensas partir a pelear contra nosotros, al menos toma un buen desayuno para que tengas energías.

—¡Solo lo haré porque tú estás pagando la comida! —y entre una mayor desconfianza e inseguridades, salió del dormitorio—. Ustedes también deberían ir a comer, hoy me encontraré con el señor Thompson. Hoy será un día muy largo para todos.

—¡Esa terquedad es su perdición! —gritó desenfadada Mariah.

—Esa terquedad es parte de su personalidad, y así la queremos —le dijo Phil algo melancólico—. Todos tenemos un aspecto malo, y muchas veces nos resulta imposible controlarlo, eso se llama instinto de supervivencia. Y la forma que tiene Taiyō para supervivir, es su terquedad.

—Solo espero que esto resulte bien, mi amor —pidió preocupada Mariah.

—¿Mi amor? —ante tal calificativo, el joven miró a Mariah, quien lo miraba ansiosa, respondiendo a un beso en la boca y un abrazo—. Tengo el presentimiento que esto no resultará bien, Mariah. Me alegra saber que conoces mis oscuros pensamientos, y espero no se restrinja a nosotros solamente.

Capítulo 106: "Resignación y paradoja. Un futuro sin futuro"

Algo cansados, pero intentando mantener un buen ánimo, Phil y Mariah llegaron al comedor del hostal, notando que todos se habían levantado hace muy poco.

—Veo que pelearon con las sabanas y perdieron… —comentó en broma Phil.

—Fue una batalla muy dura, pero pudimos ganar —reconoció Haruka con orgullo.

—Te tuve que sacar a rastras de la cama, perezosa —alegó fastidiada Kasumi.

—Niños, tranquilos —les pidió Kakashi algo nervioso—. Lo importante es que todos estamos temprano para la primera comida del día.

—Pero a ti te veo muy activo, Phil —comentó muy extrañado Steven—. ¿Desde qué hora estás despierto?

—¡Jejejeje! Como el ruido de los ventiladores del computador que armé era muy fuerte, pues no dormí nada —comentó muy nervioso—. Los datos de Axis son mucho más excesivos de lo que creí, y ni la CPU más poderosa, por muchos núcleos…

—¿Quieres hablar en un idioma que entendamos, erudito? —le pidió algo enfadada Caldina.

—Lamento la poca optimización de los datos, Phil —se disculpó Kasumi—. Ni el mejor método de compresión que conozco funcionó para liberar trabajo en segundo plano…

—Cuando esos dos se ponen a hablar en su extraño idioma, se pierden por completo —comentó celosa Mariah—. Estuvo analizando los cambios que le han hecho a Axis, y estuvo analizando el video que inculpaba a Ash del asesinato de nuestros padres.

—¿Y que descubrió? —le preguntó Haruka, muy ansiosa de la respuesta.

—Tomoyo tenía razón, el virus que puso Arades interfería en la copia de Ash creada por él —comenzó a decir muy seria—. Y no solo eso descubrimos.

—¿Es sobre sus padres? —preguntó Rei de forma intuitiva.

—Si —le asintió con la cabeza—. No solamente nuestros padres siguen con vida, sino que también Arades los mantiene cautivos.

—¡¿Qué cosas dices?! —casi le gritó de sorpresa Haruka, muy feliz— ¡¿Están vivos?!

—Esa es una muy buena noticia —comentó Yoh muy entusiasta—. Significa que antes de derrotar a Arades, debemos rescatar a sus padres.

—Muchas gracias por su interés en ayudarnos, pero es nuestra época —les dijo Mariah con seguridad—. Es nuestra época, y es nuestra responsabilidad.

—¡Por favor, no rechaces la ayuda de tus amigos! —se sintió gritar a Sakura, quien salía de la cocina con Anna con el desayuno—. ¡Te aseguro que no seremos un estorbo!

—Amiga, sé que no serán un estorbo, pero fue nuestra culpa todo lo que ha sucedido —le respondió con cierto cuidado—. Este es nuestro deber…

—Desde el segundo que encomendaron esta tarea a Phil y Sakura, dejó de ser su problema —le dijo Anna de forma estricta—. No sé si se han dado cuenta, pero esta batalla es solo una más que sucede cada mil años, y a nosotros también nos metieron en su batalla de su época. No somos de su tiempo, pero estamos más involucrados de lo que creen.

—¿Están seguros que quieren venir al futuro? —le preguntó Taiyō, quien solo miraba y escuchaba de forma indiferente la conversación— Si comparo el poder que tienen con el de los guerreros de nuestra época, no durarían ni dos segundos.

—Tal vez tengas razón, pero a los amigos no se les abandona jamás —le respondió con entusiasmo Sakura, dejando el desayuno de la peli celeste servido a la mesa—. Son hotkeys recién hechos y una rica taza de leche con chocolate.

—¿Van a comer accesos rápidos a aplicaciones en el teclado? —les preguntó Phil algo curioso.

—Les va a hacer mal el plástico y los circuitos —les advirtió Kasumi muy preocupada.

—Ni atención estaban prestando a la conversación… —dijo totalmente desconcertada Haruka— ¡¿Quieren dejar su conversación de nerds y venir a tomar desayuno?!

—Mira quien nos llama nerds, la que no es capaz de hilar dos palabras sin sonar grosera —se burló Kasumi, partiendo a sentarse a un lado de Taiyō—. Veo que decidiste abandonar a Arades antes que te traicione. Me alegra mucho.

—Solo estoy aquí por la comida gratis —le dijo totalmente desinteresada, mirando los hotkeys de forma sospechosa—. No es como la lasaña de anoche, que era preelaborada.

—Yo misma los preparé —le respondió Sakura algo nerviosa—. Son más fácil de preparar que otros platos. Perdóname si no están tan buenos.

—Al menos fuiste generosa con el caramelo —totalmente escéptica, y mirándolos con desprecio, cortó un pedazo, y los saboreó.

De pronto, el silencio total apareció en el lugar por unos segundos, el rostro de rabia y mala perdedora de Taiyō era el único punto de atención de todos, hasta que sus gritos quebraron el momento.

—No he comido algo tan delicioso desde que Saku y Phil se fueron… —murmuró Taiyō, aguantando como podía la emoción, logrando camuflar sus sentimientos con su enojo— ¡Ni creas que con esto me vas a convencer de unirme a ustedes! —y continuó comiendo de forma desesperada hasta acabar con toda su porción —¡Oye, mi plato no se va a llenar solo!

—Lograste algo imposible para su terquedad, Sakura —le dijo Mariah al oído muy feliz—. Desde hace mucho que no la veíamos disfrutar tanto una comida, y sé que, aunque te lo dice de forma grosera, lo encontró delicioso.

—Ya veo —y pasando del asombro a la felicidad, tomó el plato de Taiyō—. ¡Te traeré más!

—Que niña tan extraña, debería querer venganza por lo que le hice a ese imbécil, y en lugar de eso, me da de comer —pero su desconcierto pasó a la sospecha—. ¿No le habrá puesto algo a la comida?

—Si fuese así, ya estarías muerta —le reprochó Kasumi, quien comenzó a comer de su plato—. Si es algo preparado por Sakura, debe ser muy delicioso.

—¡Eso ni lo dudes! —le apoyó Haruka.

—¡Vamos a comer juntos, Phil! —le pidió embobada Mariah, recibiendo de forma positiva la propuesta, ambos sentándose juntos a comer.

—No logro comprender esa porfía de querer hacer cosas que no tienen futuro —comentó resignada Anna.

—No tiene sentido pensar en las cosas que no han pasado. Lo mejor es disfrutar el día a día, y tener los mejores recuerdos del pasado —dijo con entusiasmo Phil, para que al segundo que probara el primer bocado de los hotkeys, se detuviera desconcertado al segundo—. ¿Qué es esto? —dejó el tenedor, y se quedó mirando el plato, acción que llamó la atención de todos.

—¡Les dije que tenían algo! —les regañó Taiyō— ¿Le habrá puesto veneno? O peor aún, laxante.

—¿Sucede algo? —preguntó Mariah algo preocupada.

—¡Sakura! —ante el llamado, la joven se apareció de golpe de la cocina— ¿Quién te enseñó a cocinar?

—Mi papá y mi hermano me han enseñado mucho, pero todo ha sido gracias a la práctica y paciencia —le respondió con entusiasmo.

—¿Dónde están Serena, Iris y Paul? Necesito hablar con ellos.

—¡Serena, Iris, Phil las llama! —les avisó Sakura, saliendo ambas jóvenes de la cocina— Perdón por molestarlas en la cocina.

—Estamos de gratis, es lo mínimo que podemos hacer —comentó algo cansada Iris.

—¿Necesitas algo? —le preguntó Serena con mucha curiosidad.

—Paul está afuera, entrenando —le comentó Sakura—. Podrías aprovechar de llevarle su desayuno.

—Por supuesto —le asintió Phil, recibiendo muy pensante el desayuno.

Phil salió seguido de Iris y Serena, quienes veían algo preocupadas al joven. Al llegar al patio, se encontraron con Paul, quien entrenaba con Electivire, Pikachu y Espeon.

—¡Paul, tu esposa te mandó engordar! —le gritó Phil de forma graciosa, indicándole el desayuno.

—¿Le copiaste el pésimo sentido de humor a Haruka y a Henry? —le preguntó con desagrado Iris, ganándose una sonrisa del joven.

—¿Qué necesitan? —muy fastidiado por aquella frase, Paul le quitó el desayuno, y lo repartió entre los tres Pokémon.

—Decir algo que a nosotros cinco puede concernir —le respondió muy serio.

—Saliste muy serio del comedor —le comentó Iris de forma sospechosa.

—Existe la posibilidad de que esté equivocado…

—¿Equivocado? —le preguntó muy extrañada Serena.

—Su madre no era muy buena con la cocina —continuó Phil muy serio—. Muchas veces intentó cocinar algo para nosotros, pero podían dárselo a su peor enemigo…

—¿Henry? —dijo Serena muy extrañada— ¿A qué viene eso ahora?

—El desayuno que hizo Sakura —le respondió—. Nadie sabe qué pasó después, salvo el maestro Jiraiya y Eriol, la reencarnación de Clow Reed.

—Bueno, eso al menos nos explica por qué Kakashi te tiene tanta confianza —comentó confundida Iris.

—No es lo que estoy pensando, seria completamente descabellado… —comentó muy asustada Serena.

—¿Por qué sería descabellado que Sakura sea la verdadera reencarnación de su madre? —le preguntó de forma descarada Henry, llevándose un golpe muy fuerte en la cabeza, una bola de sombras de Espeon, y un rayo de Pikachu, quedando tirado en el suelo.

—Seguro Saku hubiese sido más rápida para callar tus estupideces —le gruñó muy molesta Iris— ¡Chicos, no le hagan caso! ¡Jamás ha sabido medir sus bromas! —intentó disculparse, pero el rostro de incredulidad de Serena y Paul parecía estático.

—No, Iris —le negó Serena—. Existe la posibilidad… Recuerda que, en las condiciones que estamos, cualquier cosa podría ser posible, hasta lo más descabellado.

—Los tres pegan muy duro —comentó Phil muy adolorido—. No culpen a Henry, fue mi conjetura —y después de levantarse, el joven se acercó a Paul—. Por si algo te preocupa, es solo una locura que se nos cruzó por la mente. Con tu madre prometimos cuidarlos incluso después de muertos y jamás dejarlos solos. Sakura pertenece a otra dimensión, así que es imposible que algo así sea posible.

—¿Entonces por qué nos dices algo así? —le preguntó muy extrañada Serena.

—Porque pese a todo, sentí algo extraño… familiar… es como si parte de su poder estuviese en aquel desayuno… —fue todo lo que pudo decir, completamente absorto.

—¿También lo sentiste? —le preguntó Paul muy extrañado.

—Nosotros no sentimos absolutamente nada —les negó Iris, mirando a Serena quien también negaba completamente ignorante de la situación.

—Te informo que Sakura es la novia de…

Pero una bola de acero gigante se atravesó frente al grupo, y devolverse por donde vino, la muralla del hostal completamente destruida.

—¡Casi nos mata! —soltó aterrada Iris.

—¿Qué está sucediendo aquí? —muy preocupado y curioso, Phil, en compañía de los demás, corrió fuera del hostal para ver que sucedía.

Afuera, sucedía algo que parecía irregular. Habían cerrado la calle y alrededores, mientras máquinas de construcción comenzaban a prepararse para el derrumbe del edificio en cuestión.

—¡Oigan! —les gritó furiosa Serena— ¡¿Se puede saber que están haciendo?!

—¿Qué no lo ves, niñita? —le preguntó de forma prepotente un sujeto con casco blanco—. Vamos a derrumbar todas las casas y edificios del sector.

—¡¿Y con el permiso de quién?! —ahora le preguntó furiosa Iris.

—No tengo que darles explicaciones a unos mocosos —les respondió totalmente creído—. Ahora regresen a sus casas, o tendré que avisarles a sus padres.

—Tal vez a ellos no, pero a mi si —se oyó de fondo a Anna, completamente furiosa por la situación—. No tienen ningún permiso de derrumbar mi hostal.

—¿Dónde están sus padres? —les volvió a preguntar—. Deberían darles una lección para que aprendan a respetar a sus mayores.

—Di lo que quieras, pero eso no te da el derecho de destruir propiedad privada —le respondió Anna, mientras mostraba las escrituras de la propiedad—. Si no quiere tener problemas con mis abogados, le sugiero que se vayan.

—Eso tendrás que explicarlo a la dirección de obras públicas —le respondió el encargado, mostrando una orden de expropiación, firmada por el alcalde y el encargado de obras públicas—. Aquí comenzará un proyecto de cambio de suelo, y todas las casas de este sector tendrán que ser removidas a la zona norte y este de la ciudad.

—¿Cambio de suelo? —le preguntó muy extrañado Phil.

—El señor Thompson levantará una reserva natural de cincuenta mil hectáreas, y necesitamos separarlo lo más posible de la ciudad. Comenzaremos la reconstrucción de las viviendas la próxima semana, mientras tanto serán reubicados en departamentos asignados por la municipalidad.

El grupo escuchaba sin entender palabra alguna de lo que decía, era como si hablara en otro idioma.

—Anna, tampoco suena tan mal —le dijo Sakura, quien apareció con todos los demás—. Les reconstruirán el hostal en otro sector…

—Me niego completamente —le interrumpió de golpe Anna—. Ya habían venido anteriormente a convencerme, y conozco sus intenciones. Como es el único área con aguas termales, quieren poner un hotel de gran tamaño en este lugar.

—¿Un hotel? —preguntaron al unísono.

—Pero si no tienen la aprobación de todos los vecinos, no pueden empezar las obras, y yo me opuse desde un inicio.

—Considerando la situación, tendremos que pedirles por favor que se retiren —les pidió Sakura cortésmente—. No es correcto actuar en contra de la voluntad de los demás.

—Esto se transformó en una discusión vecinal —le susurró Haruka a Kasumi.

—Si —le asintió muy poco convencida de la situación—. ¡Taiyō!

—¿Qué quieres? —le preguntó bastante molesta— ¡Maldita sea, ni siquiera fue capaz de esperarme!

—Así que el señor Thompson que solicitó la destrucción de este hostal, es el mismo al que le entregaste el poder de Arades —concluyó rápidamente la peli naranja, al tiempo que tomaba su teléfono—. Axis, necesito un resumen del historial señor Thompson, el trabajo de construcción de la reserva natural, y la relación con un hotel que supuestamente construirán.

—Me tomará unos minutos, Kasumi —le respondió.

—¿Qué es lo que pretendes, Kasumi? —Taiyō parecía muy cautelosa por las acciones de su amiga.

—¿No te parece extraño? —ante la pregunta, la joven pelíazul se le quedó mirando— El ingeniero nos dijo que harían trabajos para el señor Thompson y su reserva natural, pero a Anna la querían sacar porque construirían un hotel, utilizando tan privilegiado lugar por las aguas termales.

—¡¿Me estás tratando de decir que me engañó?! —le preguntó muy molesta.

—Existe la posibilidad, pero si las autoridades dieron autorización para transformar este lugar en una reserva natural, quiere decir que algo de verdad debe haber.

De pronto, varias patrullas comenzaron a rodear el área, de las cuales varios policías comenzaron a bajar.

—¿De dónde salieron? —preguntaba Iris muy sorprendida— ¿Los tenías escondidos?

—Ah, pero cuando se trata de atrapar delincuentes, no aparecen nunca —comentó de reojo Phil, mirando de forma sospechosa al ingeniero—. ¿Estabas preparado en caso que aparecieran revoltosos?

—No sería la primera vez que algo así sucede —le respondió con prepotencia—. Agradezcan que apenas son unos niños, y solamente terminarán de vuelta con sus padres.

—Al menos si vas a ser arrogante, ten la fuerza para defender esa arrogancia —le desafió Phil, quien solo miraba a su alrededor—. ¿Ven estas tres criaturas? Si no se van de este lugar, la pasarán muy mal.

—¡¿Los estás amenazando?! —le gritó espantada Sakura.

—No los estoy amenazando, no es mi estilo —le respondió de reojo—. Solo les estoy avisando de lo que podrían hacer si no nos dejan en paz.

—Eres muy vanidoso, niñito —soltó muy molesto el ingeniero—. Oficiales, llévense a estos mocosos a…

—Pikachu, rayo a la patrulla que te plazca —y tras la descarada orden de Phil, la Pikachu carbonizó una de las patrullas.

Todos miraban atónitos la acción; realmente no estaba amenazando, estaba avisando lo que haría.

—Como dicen, el que avisa no es traidor —soltó totalmente indiferente el joven.

—¡Phil, por mucho que sean desagradables, nada te da derecho a destrozar las patrullas policiales! —le regañó furiosa Sakura— ¡¿Quieres meternos en problemas de verdad?!

—¿Te molesta más que haya destruido una patrulla a que vengan a expropiar el hostal de una amiga?

—¡Ninguna de las dos cosas las encuentro correctas, pero ellos son la ley! —pero mientras seguía regañando a Phil, Sakura sintió como llevaban sus manos a su espalda y la esposaban— ¿Eh?

—Jovencita, todos ustedes quedan arrestados por desacato a la autoridad —comenzó a decir el oficial, al tiempo que los demás oficiales arrestaban a los demás—. Además, esas extrañas criaturas quedarán bajo vigilancia. Como desconocemos sus procedencias, serán llevados a control animal.

—¡Rayos! —comenzó a quejarse Kasumi— ¡Lo peor es que no podemos defender algo así!

—Espeon, cola de acero —pero de pronto, todas las esposas terminaron rotas, dejando a todos libres—. Usa psíquico con todos, y mándalos de vuelta por donde vinieron.

—¡Ay, no! —pero Sakura estaba espantada, el nulo control de la situación por la indiferencia de Phil, solo los estaba metiendo en más problemas—. ¡Deja de hacer cosas sin consultarme! ¡Te recuerdo que yo soy la líder del grupo!

—Si, muy bonito… Pero lamento decirte que yo trabajo solo. No necesito de tu ayuda.

—Todos los que dicen esas palabras, terminan muy mal —le refutó la card captor—. No sigas complicando más las cosas, intenta ayudarnos un poco, no hagas que todo este esfuerzo haya sido en vano.

—Lo mismo debería decir yo de ti —le contra refutó—. ¿Qué justicia es la que quieres defender?

—¡La justicia de que todos seamos libres y podamos decidir por nosotros mismos! —le respondió con seguridad.

—Mmm… —pero en lugar de prestar atención a las palabras, volvió a su trabajo— Lo siguiente que destruiré serán tus máquinas, así que te sugiero que se vayan de aquí.

—¡¿Qué está sucediendo aquí?! —se escuchó de fondo, al tiempo que un helicóptero bajó desde el cielo.

—¡Señor Thompson! —gritó Taiyō, haciendo que todos miraran la nave.

Apenas el helicóptero aterrizó en tierra firme, el señor Thompson bajó de este, y caminó hasta el ingeniero.

—¿Cómo van las obras?

—Detenidas por causa de estos mocosos, señor.

—¿Mocosos? —muy extrañado, Thompson miró al grupo y se les acercó— Buenos días, jovencitos.

—Buenos días, señor Thompson —saludó de forma cortés Sakura—. Lamento mucho lo sucedido con los oficiales.

—Se que pueden ser algo violentos y no se miden, pero deben comprender que solo hacen su trabajo —comentó bastante despreocupado—. No se preocupen, no diré nada de lo sucedido.

—¡Señor Thompson! —algo apurada, Taiyō se le acercó a hablar directamente— ¡Me siento muy defraudada con usted, comenzó a trabajar antes que yo llegara!

—Te pido mil disculpas, Taiyō —se disculpó muy avergonzado—. Quería darte una sorpresa, y vieras como seria el proyecto de reserva natural.

—Así que de verdad está trabajando en algo bueno para la naturaleza —comentó Kasumi muy sorprendida, al tiempo que todos se acercaron—. Creo que te debemos una disculpa muy grande, Taiyō.

—Fuiste la única que encontró a la persona indicada —siguió Haruka muy sorprendida.

—¿Qué podemos hacer para que nos disculpes? —le preguntó muy apenada Mariah.

—Eliminen a esos estorbos —les dijo muy seria, indicando a Sakura y los demás—. Ustedes, aunque sea hagan bien ese trabajo.

—¿Son tus amigos? —le preguntó muy extrañado Thompson.

—Depende de quien pregunte —le respondió muy sentida—. Unas, creía que lo eran, los otros, todo lo contrario.

—Debes sentirte orgullosa de tener a tan buenas personas como amigos, Taiyō —le dijo Thompson con orgullo—. No todos te van a felicitar por hacer un buen trabajo, mucho menos que te acepten por lo que eres.

—Pero tampoco queremos obligarte a nada —intervino Sakura, volviendo a invocar su cariño—. Todos te aceptaremos con tus virtudes y tus errores, eso no lo dudes jamás.

—Todos dicen eso al principio, pero cuando no estás mirando, te dan la puñalada por la espalda —le contradijo—. ¿En verdad aguantarías que te escondieran cosas importantes? Dime, ¿Cuánto aguantarías que no confíen en ti, y tú misma termines descubriendo la verdad?

—¡Taiyō, silencio! —le gritó muy molesta Kasumi, más al ver como los ánimos de Sakura decaían.

—Como lo suponía, ni siquiera la gente en la que más confías, puede confiar en ti —miró de reojo a Phil, y después a Espeon y Pikachu—. No quiero que me ofrezcan una amistad a base de secretos y mentiras, quiero que sean sinceros conmigo.

—Yo… —pero Sakura había colapsado mentalmente, sabía que lo que deseaba Taiyō, dudaba de corazón que pudiese dárselo.

—Todos tienen el derecho de elegir sus amistades y con quien se junta, es una de las gracias del libre albedrio —comentó bastante preocupado Thompson—. Pero te aseguro que no son malas personas.

—No somos malas personas, pero no tenemos moral como para decir que no hemos ocultado nada —comentó Sakura muy pensante, manteniendo su mirada baja—. Al fin y al cabo, hemos llegado hasta aquí en base a las mentiras, los secretos, y la desconfianza.

—No seas tan dura contigo misma, Sakura —le pidió Serena muy preocupada—. Ash y Paul solo quieren tu felicidad, y jamás dudarían de sus sentimientos, mucho menos de tus decisiones. Y lo que haya sucedido con Saku en las aguas termales tampoco es tu culpa, ni siquiera la conocías en ese entonces.

—Pero les fui infiel a los dos —le negó—. ¿Cómo alguien con esos sentimientos tan malos podría convencer a alguien que solo busca una amistad sincera?

—Si lo hiciste una vez, podrías hacerlo muchas veces más —le atacó Taiyō—. ¿Lo olvidaste? El humano es el único ser vivo que tropieza dos veces con la misma piedra.

—¡Sakura, ya te lo dijimos, lo más importante es lo que tu desees! —le gritó desesperada Iris.

—¡Nosotras estamos contigo porque creímos en ti, y eso no cambiará jamás! —le gritó Haruka.

—¡Taiyō, es cierto que el humano es el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra! —comenzó a gritarle furiosa Kasumi, yendo a por ella— ¡Pero te puedo asegurar que Sakura lo haría miles de veces por nuestra felicidad! Ella es quien tropieza por todos nosotros.

—Que… ¿Acaso buscas un lugar en el paraíso? —le preguntó Taiyō, al tiempo que se paraba al lado de Thompson— Olviden su inútil intento de convencerme.

—¿Siempre fue así de terca? —le preguntó en voz baja Anna a Mariah— Al menos logró apaciguar la torpeza de Phil.

—No fue muy inteligente lo que hizo, pero gracias a eso, logró detener la destrucción de tu hostal —comentó muy desconcertada—. Y si, siempre fue igual de terca. No sabes de las veces que la hemos salvado de sus acciones suicidas. ¿Crees que las intenciones del señor Thompson sean sinceras?

—He visto antes a ese sujeto —le respondió de forma analítica—. No miente con el tema de las reservas naturales, es un famoso filántropo dueños de muchos hoteles, casinos e inmobiliarias.

De pronto, una alarma saltó del teléfono de Kasumi, lo que llamó la atención de todos.

—Si no es dinero, córtales —le dijo en broma Phil.

—Que codicioso —le dijo Kasumi de reojo, para notar una luz verde parpadear de forma intermitente—. Disculpen un momento —y se apartó con Anna y Mariah.

—¿Tienes listo el informe? —le preguntó Anna con mucha curiosidad.

—Así es —le respondió sin quitar la vista de la pantalla del teléfono—. ¿Qué tienes de él, Axis?

—Anthony Thompson, famoso filántropo dueño de los hoteles, casinos y centros de recreación más importantes del mundo, un gran donador de causas sin fines de lucro como el cuidado de áreas silvestres y protección de especies en peligro de extinción.

—Al menos invierte lo que gana en las mismas cosas que nosotros peleamos —comentó Mariah muy sorprendida.

—Así que no estaba mintiendo, era sincero —le apoyó Kasumi, aun sin quitar de vista la pantalla.

—Eso no explica el desprecio al poder de Arades —les interrumpió Anna, mirando de forma sospechosa a Thompson, y la mirada de incomodidad de Taiyō—. Algo más debe decir tu informe.

—Veamos… De la misma forma, ha tenido problemas legales por apropiación irregular de terrenos para la construcción de viviendas y edificios por parte de sus inmobiliarias, acusaciones de sobornos y lavado de activos, ninguno de ellos comprobados por falta de pruebas. Mayormente, sus denunciantes han sido… ¿activistas por los derechos de los animales, dueños de pequeños hostales privados y dueños de casa de pequeños pueblos?

—Como el hostal de Anna… —aquellas palabras de Mariah hicieron que las tres jóvenes miraran a Thompson y a una angustiada Taiyō— ¿Qué le sucede a Taiyō?

—También ha sido acusado de intervenir en juicios muy delicados, pagar a jueces, abogados y policía para ser declarado inocente y no caer en la cárcel por… ¡Malditas sea, trata de personas, pedofilia y violación!

—¡No puedes estar hablando en serio! —Mariah parecía espantada por aquellas declaraciones.

Pero antes que se percataran, vieron como Phil se lanzó a romperle la cara a Thompson, invadido por la ira.

—¡Phil, detente! —le suplicó Sakura, pero el joven parecía poseído por su ira.

—¡Vuelve a tocarle un pelo a Taiyō, y te mato!

—¡Phil, detente por favor, fue mi culpa! —le suplicó la peli celeste aterrada, percatándose que el joven siempre estuvo como su guardián.

—¡No te dejaré ningún diente en su lugar, bastardo!

—¡Phil, es suficiente! —desesperada, Sakura corrió a intentar sacarlo de un abrazo junto con Taiyō, pero recibieron un fuerte empujón del joven, mandándolas al suelo, adoloridas.

—¿Te crees el defensor de la justicia, mocoso? —pero de forma irónica, Thompson seguía hablando con tono arrogante— Yo soy el dueño de la justicia, soy el héroe que este mundo necesitaba.

—¡No me interesa la justicia, por eso impongo mi propia justicia! —pero antes de darle un último golpe, fue retenido su puño a mano limpia.

—Suficiente, ya entendió el mensaje.

—¡Kakashi! —aún más furioso que antes, quiso golpearlo directo en la cara.

—¡¿Hasta cuándo dejarás de comportarte como un niñito mal criado jugando a ser justiciero?! —ahora le gritó furiosa Rei— Avísanos, por favor, así sabremos hasta cuando golpearás a tus amigos.

—¿De qué hablas? —Phil corrió su mirada, y vio a Sakura y Taiyō en el suelo, atendidas por Kasumi y Haruka— ¿Quién las golpeó?

—¡Metagross, psíquico! —de pronto, Phil se vio inmovilizado por el poder psíquico del Pokémon— No puede ser que pierdas el control con tanta facilidad…

—¡Claro, por ti que ese maldito siga tocando a Taiyō! —claramente el joven estaba fuera de sí, dejarlo libre seria la peor decisión— ¡No son más corruptos que ese sujeto, porque no tienen su mismo poder!

—¿Y eso te da el derecho de golpear también a Sakura y Taiyō? —pero Rei le hacía competencia con el mal genio.

—¡Fue un accidente! —le respondió muy angustiado— Lo siento mucho. No me siento orgulloso de golpear a una chica.

—¿Cómo no sentirte orgulloso de algo que corresponde hacer? —de pronto, Thompson se levantó sin ninguna herida, con la energía de Arades en su mano derecha— Estás invadido por chicas muy bonitas, me podrían dar hermosos hijos, o venderlas en el mercado negro —de pronto, aquella energía comenzó a ser absorbida por Thompson, comenzando a asimilarla—. Como saben mis verdaderas intenciones, mantenerlos con vidas podría afectar mi imagen económica, política y social. Lo mejor será matarlos por mi propia mano.

Pero de pronto, aquella energía comenzó a abordar tanto la presencia de Thompson, que su cuerpo reventó, comenzando a tomar el aspecto de una sombra oscura humanoide.

—I… Imposible… —totalmente aterrada, Kasumi comenzó a tartamudear.

—La… corrupción… —igual de espantada, Haruka comenzó a angustiarse.

—¿Por qué sucede… esto? —en estado de shock, Taiyō miraba atónita la transformación.

—¿Nos podrías explicar que está sucediendo? —le preguntó Serena a Mariah, completamente preocupada y asustada.

—Esa energía es la misma a la que nos enfrentamos en nuestra época; es la energía de la corrupción.

—Comenzaré contigo, chiquillo mal criado —con su vista enfocada en Phil, lo que ahora era la corrupción se lanzó a atacarlo, siendo detenido por un ser de fuego.

—Así que por fin te dignas a aparecer, ser maligno —con mucha paz, y a la vez muy molesto, aquel joven que parecía controlar al ser de fuego miró de soslayo al grupo—. Quien está en tu interior es una forma farsante del bien, ni crean que los salvé.

—¿Hao Asakura? —con sorpresa, Anna se le acercó con mucha precaución— ¿A qué vienes?

—Hace un par de semanas me informaron que aquella chiquilla le entregó energía corrupta a este sujeto, que, por cierto, fue la peor idea que se te pudo haber ocurrido —comentó al tiempo que apuntaba a Taiyō—. Fue una suerte que este joven se percatara y lo detuviera antes que los convenciera de sus mentiras.

—Ojalá fuese tan cierto lo que dices, Hao —comentó muy triste Phil, al tiempo que era liberado del psíquico de Metagross—. Volví a cometer errores, y por culpa de eso lastimé a mis amigas.

—No digas que cometiste un error, Phil —le pidió Sakura algo quejumbrosa—. Fuiste el único que se dio cuenta que ese sujeto era un mentiroso y un promiscuo.

—Quien realmente cometió un error fui yo —aceptó a regañadientes Taiyō—. Le entregué el poder de nuestro señor a alguien que no era de confianza, y solo tenía otras intenciones conmigo… Y pese a lo mal que te traté, me entregaste tu apoyo y me protegiste…

—¿Ahora lo entiendes de verdad, Taiyō? —comenzó a decir muy triste Kasumi—. Arades solo nos utilizó. El jamás quiso seguir con esa amistad que teníamos.

—Una amistad falsa como la de Thompson —agregó con rabia Haruka.

—Y ahora que no me eres útil en mis planes, podré utilizarte para otras cosas, pequeña —fue como si desapareciera y reapareciera frente a Taiyō, estaba listo para atacarla—. Tu poder es sorprendente. ¿Qué tal si me fusiono contigo y creamos al ser más poderoso jamás creado?

Fue un instante lo suficientemente corto como para que ninguna de las chicas lograra transformarse, el puño derecho de Thomson estaba por golpear el pecho de Taiyō, pero, aun así, no logró su cometido; alguien puso su cuerpo como escudo.

—¡Sakura! —todos estaban impactados por lo que había sucedido, el puño había dado en el pecho de la card captor de forma mortal, o eso hacía indicar todo.

—¡No salió como lo planeé, puedo decir que es mucho mejor! —Thompson se transformó en energía oscura pura, y comenzó a apoderarse del cuerpo de Sakura.

—¡Giratina! —Paul, quien había parecido mantener silencio hasta ese momento, se transformó, y se lanzó a intentar detener la posesión—. ¡Suéltala, maldito!

—¡¿Cómo pueden desperdiciar este talento innato?! —de pronto, era Sakura quien había comenzado a hablar de forma arrogante— ¡Dos formas de poder, una natural y otra adaptada! ¡Veamos que puede hacer! —y como si fuese por su deseo, mandó a volar a Paul contra lo que quedaba de muralla.

De pronto, el cuerpo de Sakura comenzó a emanar una enorme cantidad de energía maligna, al tiempo que Kasumi y las demás tomaban su forma de guerreras.

—¡Deja a nuestra amiga en paz! —gritó furiosa Kasumi.

—¿Cómo podría hacerlo cuando ella lo aceptó? —sin ninguna complicación, Sakura adoptó su forma berserker, al tiempo que tomaba una de sus pistolas— ¡Diles, mocosa!

—¿De qué estás hablando?

—No soy digna de ninguno de ustedes, solo he vuelto infeliz la vida de cada uno —comenzó a decir quién si era Sakura, pero su voz se oía muerta, rendida—. Cambié a Ash como si fuese algo desechable, provoqué que el señor Goku y Pikachu fuesen infelices, a Kasumi y las chicas las hice cambiar de bando sin que me lo pidieran, no soy capaz de convencer a Taiyō de ser mi amiga, dejándola a su suerte… ¡Y lo peor de mí, es que le fui infiel a Paul!

—¿Infiel? —entre todos se miraron, salvo Paul, quien caminó con seguridad a la pelicastaña.

—¡Tonta! —le gritó furioso— ¡Todos somos felices por haberte conocido, en especial yo!

—¡Es cierto! —le apoyó con la misma seguridad Kasumi— ¡Nosotras te seguimos por nuestra voluntad! ¡Nos abriste tus brazos, nos recibiste, y no nos juzgaste por lo que éramos!

—¡Sakura, Pikachu y Goku se pondrían muy tristes si te escucharan! —ahora le gritó Phil— ¡Tú eres una chica muy fuerte, esa fue la razón por la que Henry te escogió como nuestra líder!

—Hermosa declaración de amistad y lealtad —de pronto, la voz de Sakura volvió a escucharse arrogante y desagradable—. Es una lástima que no pueda escucharlos.

—¡No me subestimes! —se escuchó en el aire, al tiempo que la energía negativa de Sakura se volvía más intensa— ¡No te atrevas a lastimar a las personas que más estimo!

Habia comenzado un suceso inevitable, Sakura volvía a tomar control de su cuerpo de a poco, al tiempo que la energía negativa parecía absorber a Thompson.

—¿Está controlando… la corrupción? —preguntaba Kasumi en voz alta.

—¿Cómo puede ser que un simple humano tenga tanto poder? —comentó Hao muy impresionado.

—¿Es que no se dan cuenta, no leyeron el manual de instrucciones, o sus mamás no tomaron ácido fólico durante el embarazo?

—¿Eh? —ante aquella pregunta/burla/duda de inteligencia de Phil, todos lo miraron, y solo se asustaron ante su mirada de terror.

—El sistema de bloqueo que instalaron en Axis solo puede contener y controlar el exceso de poder…. Pero no el espíritu de los seres vivos… —comentó con miedo.

—¿Qué estás intentando decir, Phil? —le preguntó Mariah con mucho miedo.

—De por sí, es una irresponsabilidad mantener una transformación sin tener control de los propios sentimientos, es infinitamente más peligroso cuando ese poder depende de los deseos de alguien.

—¡Aclárate por favor, nadie entiende lo que dices! —le pidió con rabia Iris.

—Solo usen un poco de lógica —continuó diciendo, ya muy agitado—. Saku dejó a Paul a propósito, he hizo que esos dos se enamoraran perdidamente, así no pensaría en Ash y sus deseos de verlo, y tampoco pensaría en la existencia de Li Shaoran, ni en su intento de suicidio.

—Y ahora Sakura quiere retomar el control para protegernos… —Kasumi hizo una pausa, al tiempo que un grito irrumpió el lugar.

—¡Maldita sea, no quiero desaparecer! —gritó desesperado Thompson, para que a los segundo no quedara nada de su esencia.

—Mis amigos no volverán a sufrir nunca más… —Sakura quiso comenzar a tomar control de la corrupción, notándose como toda aquella energía comenzaba a volver a su cuerpo.

—Axis no puede tomar control de los deseos de nadie, y la fuente de poder de Sakura son sus dedeos… —terminó aterrada Kasumi— ¡Forma primigenia!

—¡Pikachu, Espeon, prepárense para pelear! —les pidió alterado Phil, para voltear a ver a los demás— Sea lo que haya planeado Saku, no resultó. ¡Prepárense para defenderse, y para atacar si es que pueden!

—¿De qué están hablando los dos? —preguntaba Serena muy asustada— ¿Quieres decir que nuestro enemigo es…?

—¡Espíritu del fuego! —y con la misma urgencia, Hao se preparó con el espíritu del fuego para lo que sea— No están tratando de decir, Sakura Kinomoto es el último general de Arades antes de pelear contra él.

—¡Tiene que ser una broma, y de muy mal gusto! —les gritó furiosa Haruka— ¡No pueden pensar de esa forma de nuestra querida Sakura!

—Exterminaré todo mal de todas partes… —Sakura se paró erguida, perdió su vista hacia cualquier punto, y una extraña fuerza estrelló a todos contra el suelo, con tal fuerza que terminaron perforando el suelo con sus cuerpos— Sigo lastimando a los míos…

El aura que Sakura emanaba, se vio reemplazada por un aura maligna, al tiempo que la joven no dijo una palabra más, tan solo ahora escuchándose gruñidos salvajes.

—¡Maldita sea…! —se quejaba adolorida Kasumi, sin lograr moverse, al tiempo que invadía al grupo con un escudo azulado—. Si fue capaz de destrozar cada uno de mis huesos, no me imagino que habrá hecho con los demás. ¡Curación sagrada!

Y cuando terminó de sanar, Kasumi salió del agujero, y logró ver a los demás, totalmente recuperados, levantarse con mucha preocupación.

—¡Pikachu, Espeon, ataquen a matar! —les ordenó desesperado Phil, sorprendiendo a todos.

—¡¿En verdad piensas matarla?! —envuelto en la ira, Paul se le acercó, y lo encaró agarrándolo de la ropa— ¡Diles que se detengan, o a ti te mataré!

—¡No prometas cosas que no cumplirás! —con total desprecio, Phil le dio un rodillazo a Paul, haciéndolo retroceder— ¡¿No prometiste protegerla a toda costa?! ¡¿Te parece que cumpliste a cabalidad tu promesa?!

—¡Entonces busca otro método para detenerla!

—¿Quieres convencer a un ser que no tiene conciencia? Adelante, no te voy a detener —le desafió muy molesto—. Pero hasta que no tengas un método funcional, no nos quedará más que defendernos.

—¿Defendernos?

—¡Paul, Phil jamás lastimaría a alguien sin un verdadero motivo! —le gritó Mariah, quien elevaba su poder hasta donde podía permitírselo— ¡Si atacar a matar es el único método para defendernos, entonces haré lo mismo!

—¡Forma primigenia! —de pronto, con mucha seguridad, Haruka se paró a un costado de Paul— ¡Si no la detenemos ahora, destruirá todo!

—¡Hermanito, tienen razón! —le gritó angustiada Serena, llevándose un rostro de impresión del joven— ¡Si no detienen a Sakura ahora, destruirá no solo este universo, sino también los contiguos! —le mostró la pantalla del smartphone, y le mostró el contador— No nos queda más que un minuto.

—Nadie te enjuiciará si no quieres pelear, todos te comprenderán, así que deja que nosotros nos encarguemos —terminó de cierta forma tranquilizadora Phil, dando a entender que su ayuda era tan o más importante.

Pero el instinto de combate de Sakura era lo único latente en ese momento, y sin remordimientos, se lanzó a atacar cuerpo a cuerpo a sus amigos.

— ¡Sakura no tendrá piedad con nosotros! ¡Ataquen con todo lo que tengan! — gritó Phil con más preocupación de la que había sentido en su vida.

El ataque frontal de Sakura había servido para enfocar las técnicas más poderosas de cada uno, sin servir de mucho. Los ataques habían desaparecido a metros de la card captor.

— ¡Sakura, detente! —en un intento desesperado para despertarla, Paul se interpuso en su camino, provocando que la pelicastaña se detuviera— ¡Despierta, no puedes caer tan fácil en manos de aquella energía!

Pero todo lo que recibió de respuesta Paul, fue un fuertísimo derechazo en el abdomen, al tiempo que mandaba a volar por los aires a todos.

— ¡Imposible, no puede ser que tenga mucho más poder que yo! —gritó desesperada Mariah.

— Puede que incluso iguale el poder de Arades —comentó Kasumi, llamando la atención del grupo.

— Quedan veinte segundos… —dijo muy angustiada Serena— No podemos detenerla, tenemos que huir de esta dimensión.

— Es tarde para ustedes… —les dijo una voz de origen desconocido, al tiempo que Sakura elevó tanto su poder, que destruyó todo a su alrededor.

El nivel de destrucción había llegado a tal, que incluso la energía y la materia desapareció; todo era un espacio de nada, sin nada.

En el próximo capítulo.

El acto final.