Poco a poco, empezó a recobrar la consciencia: Todo le daba vueltas, el dolor le recorría todo el pecho cada vez que respiraba. Empezó a abrir los ojos como buenamente pudo, aunque no conseguía tener una imagen clara de sus alrededores.
-Gant, ¿Estás bien?- De entre las sombras que lograba ver, pudo distinguir el rostro de Kairi a duras penas.- Alguien normal habría muerto ante tanto castigo.
-Ya bueno... Aún estoy vivo.- Intentó mover el brazo, pero no pudo.- Aunque me ha dejado para el arrastre.
-Las heridas mas serias ya te han sanado, pero me temo que ya estás fuera de combate.
-Me imagino... ¿Y Link?
-Él...- Ella desvió su mirada con expresión de culpabilidad.- frente al enemigo.
Ambos estaban frente a frente, Vanitas seguía relajado, mientras que Link no despegaba su mirada de la máscara que sostenía, su mano no dejaba de temblar, pues pocas veces se había visto en esa situación.
Finalmente, cual infante en su primera zambullida, el hyliano colocó dicha máscara en su rostro.
-Vale, ¿Ahora qué? ¿Vas a usar tus puños tal vez?
Sin decir nada, Link alzó la mirada, viendo a Vanitas a través de la máscara. De repente, el hyliano notó como los bordes de la máscara se aferraron a su rostro, como si se fundiesen en él. A pesar de que conocía ése antiguo artefacto, el temor le inundó el corazón. La razón le decía que aguantase ahí, que soportara la enorme presión que se le venía encima, pero no pudo evitar dejarse llevar por su instinto de supervivencia: Arrancarse aquella máscara de la cara e irse lejos, aunque de nada sirvió. La máscara finalmente se fusionó con su rostro, del interior de su cuerpo empezaron a oírse sonidos de huesos crujiendo acompañados por notables espasmos. El dolor le empezó a recorrer todo el cuerpo, lo aguantó como buenamente pudo hasta que al fin desató un desgarrador grito, que hasta el rostro tallado en la máscara mutó a uno agónico.
Al verlo Vanitas aparcó esa pose relajada, pues ni parecía entender que estaba ocurriendo. Kairi quiso ir a socorrer a su compañero, pero tampoco podría dejar a Gant solo en su deplorable estado.
Finalmente, el cuerpo de Link empezó a presentar cambios significativos: Su cuerpo ganó altura hasta llegar fácilmente a más de dos metros, su musculatura se desarrolló rápidamente, sus rubios cabellos fueron aclarándose hasta tomar una tonalidad plateada. Hasta sus ropajes mutaron: Sus pantalones y camisa se volvieron negros, su túnica y su gorro pasaron de verdes a blancos y sobre su torso apareció una coraza de hierro sólido decorada con bordes dorados, del mismo color que el símbolo de un triángulo y una luna creciente en cada uno de los pectorales de la armadura. Finalmente su rostro acabó siendo uno con la máscara, totalmente fusionados.
Poco a poco, ése muevo ente empezó a incorporarse, con los ojos aún cerrados y su respiración pesada.
Tanto Kairi como Gant estaban estupefactos, a parte de notar el aura malvada de Vanitas, ahora estaban ante la presión demoníaca que desprendía Link en ésa nueva forma.
-¿Qué...?- Ella tragó saliva.- ¿Qué le ha pasado a Link?
-También lo has notado...- Respondió Gant con suma dificultad.- Es como si un ente demoníaco lo haya poseído... Mi "forma feral" palidece ante éso.
-¿Significa que Link tampoco está en control sobre si mismo?
-No lo sé... Por si acaso, no te acerques a él.
Vanitas se acercó poco a poco a Link, a pesar de todo, se le notaba tranquilo aún, aunque menos que antes. Mientras tanto, el hyliano finalmente abrió los ojos, carentes de pupila o iris, completamente blancos. Éste se limitó a mirarse las manos en silencio, no parecía mostrar ninguna emoción en ningún momento.
-Eres como ése mercenario, aunque te hayas convertido en un especie de monstruo, de nada te va a servir. Patético.- Vanitas volvió a invocar su arma mientras aligeraba el paso, cosa que se ganó la atención de Link.- ¡Solo necesito un tajo!
El hombre enmascarado avanzó a toda velocidad, espada en mano, dispuesto a rebanar a ése ser anteriormente hyliano. Link, por su parte, hizo algo inusual: Extendió su mano, y, como de una llave-espada se tratase, invocó su propia arma; un extraño mandoble con dos hojas entrelazadas carente de guardia. Con él bloqueó el golpe, provocando que Vanitas parase en seco, así empezaron un forcejeo.
-¿Cómo es posible?- Estaba atónito, no se estaba conteniendo en ése golpe, pero su ataque había sido bloqueado.
Link no respondió, seguía con ésa expresión estoica inmutable. En medio del forcejeo, Vanitas sintió como los ojos muertos del hyliano estaban clavados en él. Ante éso, el hombre enmascarado saltó hacia atrás tomando distancia, no obstante, no tardó en volver a lanzarse al ataque, pero ésta vez Link le imitó.
Cuando volvió a iniciarse el choque, Kairi no pudo evitar apartar la mirada ante el descomunal ruido de metales impactando: Un ruido intenso y acompañado de eco. Cuando volvió a centrar su mirada no pudo evitar mostrarse asombrada ante el intercambio de golpes que estaba presenciando: Daba la sensación que tanto Vanitas como Link, en esa nueva forma, no daban cuartel: El enmascarado seguía siendo mas veloz, lanzaba ataques rápidos a la par que contundentes y bastante precisos, pero la defensa del hyliano era férrea y sus contraataques potentes, llegaba a inspirar algo de miedo.
-Definitivamente no parece él.- Mustió Kairi en medio de todo el ruido de la pelea.- Es como si toda la batalla hasta ahora hubiese sido un chiste.
-Pese estar luchando con fiereza, no parece mostrar ningún sentimiento, ni ira, ni odio... Nada.- Masculló Gant, aún medio tendido en el suelo.
-¿Crees que puede ganar?
-Lo tiene complicado.- Ésa respuesta por parte del mercenario se ganó la atención de la joven pelirroja.- Ése Vanitas, por muy odioso que sea, he de admitir que es fuerte, ésa llave-espada que usa es extremadamente poderosa, y, lo peor de todo, tiene poder de luz y oscuridad a partes iguales.
-¿Tan horrible es éso último?
-Claro que lo es, en su interior residen dos fuerzas contrarias en perfecto equilibrio.- Gant intentó incorporarse, pero ante su incapacidad para conseguirlo, Kairi le ayudó actuando como un respaldo para él.- Ahora mismo, aunque sea absolutamente abrumadora y terrorífica, el aura que desprende Link es enteramente oscura, Vanitas lo puede contrarrestar. No puedes apagar un incendio echando gasolina por encima de las llamas...
-Pero la oscuridad de Vanitas puede contrarrestar mi luz.- Añadió ella.- Y pasaría lo mismo a la inversa en tu caso.
-Exacto, debemos encontrar el equilibrio entre ambas fuerzas...- Gant suspiró con desdén y agotamiento.- Pero ésa maldita Trifuerza que retiene ése bastardo manda por los aires toda la ecuación. Lo convierte en algo demasiado poderoso para cualquiera.
-Ése es el objetivo de Link.- Respondió Kairi con un dejo de esperanza en su voz.- Quiere provocar que la Trifuerza se desprenda de Vanitas.
-Oh, en ese caso...
El duelo continuaba sin cuartel, el intercambio de golpes era brutal: Cada impacto parecía provocar un ligero temblor en el suelo. Vanitas no cabía en su asombro, incluso se sentía emocionado: Tras recibir todo su abrumador poder al fin se estaba enfrentando a alguien aparentemente en igualdad de condiciones. La lucha prosiguió, las espadas a penas eran visibles en cuanto lanzaban cada golpe, ninguno de los dos cedía un solo milímetro ante su oponente. Tal intercambio de golpes desenlazó con un choque final de ambas espadas cargado de fuerza, volviendo a iniciar un tremendo forcejeo.
-Tengo que admitirlo, estoy sorprendido.- Masculló Vanitas mientas el símbolo de la Trifuerza en su mano brillaba con más intensidad, dicha luz dorada se fue extendiendo poco a poco por la hoja de su arma.- El Libro de Mudora no hablaba de nada como ésto. Pero no te equivoques, ése incremento de fuerza bruta no te servirá de nada.
Link no respondió, ni siquiera parpadeó o hizo ninguna mueca, nada. Vanitas pudo notar como la fuerza de la Trifuerza le daba fuerzas, no obstante, la presión que debía mantener en ése forcejeo ante tal formidable guerrero era brutal. La luz dorada de su espada se intensificó, poco a poco fue ganando terreno ante el transformado hyliano, pero de forma muy dificultosa (Link llegó a retroceder un paso).
-¿Lo ves? Aún soy demasiado para ti.- Soltó Vanitas, aunque no pudo disimular el esfuerzo que ejercía en ésos momentos.
Como si Link respondiese ante tal afirmación, su extraño mandoble se rodeó de energía azulada de repente, como si se hubiera encendido estando impregnada en aceite. Su mirada vacía se afiló de golpe, y demostrando su fuerza, recuperó el paso que había cedido, incluso avanzó un par más.
-¿Pero qué...?- Vanitas no despegaba la mirada de los ojos vacíos de Link. Empezaba a darle la sensación que ahora él era más pequeño que antes ¿Era éso posible? ¿Como podía ser que, aún teniendo la Trifuerza al completo y blandiendo una llave-espada capaz de rivalizar con la legendaria "hoja X", alguien pudiese mantener el tipo de ésa forma? Sabía que todo había empezado cuando Link se colocó ésa extraña máscara en su rostro. ¿Qué era esa máscara?-... ¿Qué demonios eres?
El transformado hyliano, con un rápido movimiento con su mandoble, desvió la espada de Vanitas, desestabilizándolo, acto seguido, lanzó un poderoso corte vertical ascendente, aunque el enmascarado lo logró esquivar por poco. No obstante, poco pudo hacer contra el tremendo puñetazo que Link le lanzó directo a la cara. A causa del impacto, parte del extraño yelmo de Vanitas se hizo añicos, revelando su ojo izquierdo de iris amarillo, ahora enrojecido, y parte de su pelo grisáceo en punta. A causa del impacto, Vanitas cayó al suelo de mala manera, no obstante logró recuperarse rápidamente poniendo ambas manos sobre el piso por encima de su cabeza e impulsarse, lanzando una potente pata doble que impactó de forma directa sobre el abdomen de Link. Éste fue impulsado hacia atrás, aunque su armadura había absorbido el golpe. El enmascarado, ahora de vuelta de pie volvió a ponerse en guardia, aunque estaba jadeando.
-Eres fuerte...- Admitió Vanitas llevándose su mano izquierda a su cara, aún adolorida.- Solo un necio negaría éso.- Ante esas palabras, Link, recuperado de ése último golpe, volvió a clavar su mirada en él.- Pero da igual la fuerza que poseas, o los recursos de los que dispongas, todo éso da lo mismo. Sigues sin ser rival para...
-Hablas mucho.-Soltó Link de repente. Eran sus primeras palabras después de su transformación, su voz era como si él y otro ente de voz distorsionada, pero grave, hablasen al mismo tiempo, en perfecta sintonía y armonía. Vanitas calló de golpe ante ése hecho, incluso Kairi y Gant se sorprendieron.- Lucha o muere.
El único ojo visible de Vanitas presentó un severo tic, a parte de denotar molestia ante ésas palabras. Sin decir más, volvió a ponerse en guardia, ésta vez, flexionando más las piernas. Link tampoco dijo nada más, se limitó a hacer lo propio, aguardando el ataque de su contrincante.
El hombre enmascarado se volvió a lanzar al ataque, ésta vez se dispuso a asestar una estocada a gran velocidad, a tal punto que parecía que hubiese sido disparado por un cañón. Link, al ver la velocidad de Vanitas, decidió hacerse a un lado para esquivar dicho ataque, lo logró, aunque por muy poco. No obstante, en el mismo momento que el enmascarado pasó de largo su objetivo desapareció ante la vista de todos. No pasó ni un segundo hasta que reapareció en otra posición para volver a atacar, una y otra vez. Link a duras penas podía bloquear o a esquivar los envites, a pesar de su monstruoso aumento de fuerza, su velocidad seguía estando lejos de la velocidad de su oponente.
Ésa nueva táctica por parte de Vanitas parecía surgir efecto, pues algunas de sus estocadas incesantes lograban impactar sobre Link, aunque nunca de forma directa, pues él tenía los reflejos suficientes para poder bloquear los ataques que se le venían encima, pero seguían siendo demasiado veloces. Finalmente Link previno la dirección por dónde reaparecería Vanitas, ésta vez, el hyliano empuñó con fuerza su mandoble con ambas manos, su contrincante reapareció justo detrás de él. Se volvió a lanzar al ataque, pero ésta vez Link se giró a la velocidad del rayo para soltar un cargadísimo corte horizontal. Vanitas frenó en seco, para ponerse a la defensiva. El ataque con el que fue recibido impactó con brutal fuerza sobre la llave-espada del enmascarado, fue tal, que salió disparado hacia atrás derrapando por varios metros, incluso se trastabilló en el proceso, cayendo al suelo de espaldas.
En cuanto Vanitas recobró el sentido, vio como Link se aproximaba a él aún empuñando su mandoble, éste lo levantó por encima de su cabeza, su rostro seguía sin mostrar emoción alguna, pero era evidente lo que quería hacer. Por un momento, el único ojo de Vanitas se abrió de par en par, veía como la figura de ése formidable guerrero se hacía cada vez más grande hasta perecer un titán. Finalmente, y sin decir nada, Link hizo descender su mandoble, dispuesto a partir por la mitad a Vanitas, no obstante éste volvió a desaparecer justo antes de que el mandoble de Link lo tocase. La hoja doble de su espada impactó en el suelo, agrietándolo a causa del golpe.
-¿En serio crees que Link no puede ganar?- Dijo Kairi, ésta vez con una sonrisa en el rostro.- Le está dando serios problemas a Vanitas.
-No niego que nuestro compañero se ha hecho dramáticamente fuerte desde que se puso ésa máscara.- Respondió Gant.- Pero recuerda lo que dije antes: Vanitas lo puede contrarrestar, y , eso... Es malo, claro que es malo.
Vanitas reapareció, ésta vez flotando en medio del aire, jadeando y claramente molesto. Link se quedó dónde estaba, mirándolo. Parecía que el hyliano ni siquiera se planteaba llegar hasta la posición de su contrincante.
-A pesar de tu fuerza, parece que aún tienes ciertas carencias físicas.- Soltó Vanitas con un dejo de superioridad.- Sigues sin ser digno.
Tras ésas palabras, él empezó a reunir energía mágica en su espada: Tanto luz y sombras empezaron a bailar alrededor de la hoja mientras la apuntaba hacia Link mientras el símbolo dorado de la Trifuerza brillaba más que nunca con su fulgor dorado. El hyliano volvió a ponerse en guardia con una expresión aún más severa que antes mientras que la hoja de su mandoble volvía a desprender ésa energía azulada de antes.
Vanitas finalmente desencadenó su ataque: La punta de su llave-espada disparó un finísimo rayo hecho de luz y sombras por igual, formando un espiral de tonos blancos y negros en dicho rayo. Link, por su parte lanzó un corte vertical al aire, lanzando lo que parecía ser una honda de energía semejante a un disco hecho de oscuridad desde las hojas gemelas de su mandoble.
El rayo de Vanitas colisionó violentamente con el proyectil mágico de Link, éste último se desvió ligeramente a causa del impacto, no obstante, continuó su camino absorbiendo las sombras del ataque de el enmascarado gasta llegar a impactar, provocando que Vanitas cayese al suelo. No obstante, el rayo, una vez con todas las sombras absorbidas, se tornó en un ataque de luz pura que dio de lleno en el hombro de Link, quebrando su coraza al contacto hasta llegar a atravesar la junto el propio hombro.
El enmascarado se fue incorporando algo ido por el golpe, cuando recobró el sentido volvió a encarar a Link, éste aún seguía de pie, pero tenía un agujero sangrante en su hombro derecho.
-Claro, tu ser es enteramente oscuro...- Soltó Vanitas con malicia, aunque no podía parar de jadear.- Un hechizo de luz te purificará.
El hyliano, que hasta ahora había desviado su mirada a su herida, lentamente volvió a clavar sus ojos vacíos a Vanitas. Puso su mandoble al frente, pero ésta vez la empuñaba solo con su mano izquierda, su brazo derecho parecía totalmente inutilizado. Al ver éso, el enmascarado no pudo evitar soltar una pequeña carcajada, pues al fin tenía la sensación de tener ventaja. No obstante, el semblante de Link no había cambiado, perecía dispuesto a no ceder ni un solo milímetro ante él, ni siquiera en esos momentos.
-No.. Link.- Se lamentó Kairi al ver ésa horripilante escena.- Tengo que hacer algo.
-Aún no, Kairi.- Soltó Gant con serenidad.
-¿Pero qué dices? No pienso dejar que Vanitas le mate.
-Confía en él.- El mercenario tragó saliva.- Ése desgraciado aún tiene la Trifuerza, no serás rival. Pero si Link consigue su objetivo... Entonces tendrás alguna oportunidad.
-Eso significa...
-...Significa que ésta es una pelea de dos asaltos. Debes estar preparada.- Gant, como buenamente pudo alzó su único brazo.- Toma mi mano, vas a necesitar tanto luz y oscuridad.
-¿A qué te refieres?
-Una fusión solo se puede hacer con ropajes especiales...- Tosió.- Pero hay otras formas de conseguir un resultado similar.
-No pensaras cederme tu poder.- Le reprochó ella.- Estás muy debilitado, ¿Y si mueres?
-No discutas, ahora no es el momento.- Gant suspiró.- Recuerda mi lema.
-"Bicho malo nunca muere".- Ella dibujó una leve sonrisa de resignación, sabía que su compañero no cambiaría de opinión por mucho de que ella insistiese, así que finalmente accedió. Al tomar la mano de su compañero, pudo notar como su poder se le transfería a ella por su brazo poco a poco.- Espero que sepas lo que haces.
-Y yo.
Vanitas volvió a reunir poder mágico para volver a atacar: Ésta vez se envolvió con luz inmaculada en todo su ser, intensificándose a cada segundo hasta llegar a rivalizar con la oscuridad de la noche, tomando un brillo semejante a un Sol. Link, por su parte, apoyó su mandoble en su hombro izquierdo, buscando un mejor apoyo para su pesada arma. Acto seguido, el hylian echó a correr hacia Vanitas sin dudarlo ni un segundo.
El enmascarado liberó su poder en un rayo de luz, similar al que usó contra Gant, pero significativamente más potente y de mayor tamaño. Dicho rayo impactó sobre Link en mitad de su carrera, su silueta fue borrada ante los ojos de cualquiera. Ante el desgarrador grito de Kairi al ver ése hecho, Vanitas no pudo evitar a reírse a carcajadas.
-Ni que fueras un Bégimo podrías sobrevivir a ésto.- En ése momento, Vanitas intensificó su ataque.- ¡Desaparece!
El enmascarado solo podía ver la luz de su ataque, nada más. No cabía en su júbilo: Al fin había ganado ése duelo, pues era imposible que en ésos momentos quedase ni siquiera el mas mínimo rastro de Link, no obstante no detuvo su ataque, quería cebarse con él, ya le había dado demasiados problemas.
No obstante, todo su júbilo no tardó en desvanecerse al ver una sombra en toda esa luz, una sombra que se aproximó a él demasiado rápido. La hoja del mandoble de Link emergió de toda ésa luz para efectuar un potente corte en diagonal a Vanitas que le cruzaba todo el pecho. Éste canceló su ataque de inmediato para retroceder y llevarse su mano a la herida. Le quemaba, y parecía que ésta vez no quería sanar rápidamente.
Cuando toda la luz se disipó, reveló al hyliano, aunque seguía vivo para la alegría de Kairi, se notaba que ese último ataque le había afectado. De similar forma que Gant, todo su cuerpo presentaba severas quemaduras humeantes, incluso salía humo de su boca mientras jadeaba. Se le notaba cansado, sus ojos ahora estaban enrojecidos a causa del castigo sufrido, hasta tuvo que clavar su mandoble al suelo para poder apoyarse en él y tomar un respiro.
-Maldito seas...- Masculló Vanitas claramente furioso.- ¿Por que no te mueres de una vez?
Link seguía en la misma posición, ignorando por completo las palabras de su contrincante, seguía aparentemente agotado. Vanitas, envuelto en su ira, se volvió a preparar para atacar de nuevo. Por primera vez en todo el combate, Link, al ver la posición de combate de su oponente, abrió los ojos de par en par con sorpresa: Vanitas había hincado una rodilla, adelantó el puño que empuñaba su espada. Enseñando el dorso dónde el símbolo de la Trifuerza brillaba con fuerza. El hyliano parecía saber que pretendía, así que, como buenamente pudo, volvió a ponerse en guardia.
Del propio símbolo dorado de Vanitas, salió un rayo fino cual hilo de oro que impactó directo a Link, su guardia fue completamente rota y su cuerpo se quedó paralizado, a pesar de su monstruosa fuerza, era incapaz de moverse. En menos de un pestañeo, Vanitas se lanzó hacia su oponente aprovechando que estaba completamente indefenso. Justo en el momento en que el enmascarado llegó ante Link, éste fue ya totalmente apresado por el símbolo de la Trifuerza que se creó alrededor de su cuerpo. Acto seguido, Vanitas desencadenó un aluvión de tajos veloces a la par de poderosos, Link era incapaz de moverse o siquiera defenderse, así que únicamente podía limitarse a recibir los ataques.
Lo que duró unos segundos, perecían ser horas. Kairi estaba horrorizada por el castigo que estaba sufriendo su amigo mientras apretaba la mano de Gant con fuerza. El aluvión de ataques finalizó con un último tajo cargado que impactó directamente en el pecho del hyliano, éste salió despedido por varios metros para aterrizar de espaldas violentamente. Antes de que pudiese incorporarse, El suelo que pisaba se iluminó para luego estallar en una explosión de luz que le mandó por los aires. Vanitas no tardó en alzar los brazos para concentrar magia en una esfera de luz verdosa que creció rápidamente para luego ser disparada en forma de un par de decenas de esferas mas pequeñas que volaron e impactaron directamente hacia Link, explosionando en el proceso.
Tras éso, el hyliano finalmente cayó en picado, aterrizando violentamente contra el suelo empedrado, agrietamiento en el proceso. Poco a poco, Link fue volviendo a su forma original hasta tal punto de que la máscara que se había puesto se le cayó del rostro. Vanitas estaba jadeante, aparentemente agotado tras ése último despliegue de ataques. Él se acercó a su contrincante con pasos pesados, con su mano en su pecho sobre su herida sangrante, que aún no sanaba.
-Reconozco que ha costado...- Admitió Vanitas, hizo una breve pausa para recobrar el aliento.- ...Pero he vencido... A pesar de ésa transformación tuya, te he ganado.
-Has ganado...- Link, aún estaba medio ido, tosió, tenía una pinta horrible: Su cuerpo estaba repleto de heridas y quemaduras, sus vestimentas muy demacradas e incluso su cota de malla ahora estaba para el arrastre. Como pudo, recogió su máscara y la guardó en su alforja mágica para luego incorporarse con suma dificultad, no pudo evitar soltar gruñidos ni ocultar sus muecas, pues le dolía todo el cuerpo, y su brazo derecho seguía inutilizado.- ...Pero, ¿Que te hace estar tan seguro?
-Puede que permanecer en esa forma te haya salvado de morir tras mi último ataque.- Explicó el enmascarado cerrando el puño con fuerza.- ¿Qué importa éso? No puedes luchar, a diferencia de mí. Tu intento por vencerme ha fracasado.
-Eres un poco corto de miras...- El hyliano soltó una pequeña carcajada, cosa que tomó por sorpresa a Vanitas.- Hecha una mirada al cielo.
Intrincado por el comportamiento de su contrincante, decidió hacerle caso. Al levantar la mirada, su único ojo visible se abrió de golpe: El cielo nocturno, a parte de estar adornado por la presencia de Kingdom Hearts, ahora también contaba con tres triángulos de oro flotando a lo lejos muy separados brillando con fuerza, él desvió su mirada al dorso de su mano, confirmando sus temores: La Trifuerza ya no estaba en él. Vanitas se quedó en shock.
-...Bueno, Kairi, te toca.- Dijo Gant con un hilo de voz.- No olvides devolverme mi poder cuando termines.
Antes de que ella pudiese contestar, la mano del mercenario cayó al suelo, de mismo modo parecía que el propio Gant había caído inconsciente. Sin decir más, Kairi dejó que su compañero reposase sobre el suelo con delicadeza, se fijó que su rostro ya no presentaba aquella boca monstruosa, ahora se trataba de un rostro normal y corriente de alguien durmiendo.
Se levantó mirando su brazo izquierdo, ahora con una tonalidad negra azabache, parecía como si se lo hubiese pintado con carbón. Aparcando todas las preguntas que le venían a la cabeza, se aventuró en aproximarse a Link y Vanitas, quién parecía consternado.
-La Trifuerza... Me ha... Pero, ¿Cómo?
-Por tu uso indiscriminado de ella, te ha abandonado.- Soltó Link intentando disimular el dolor.- Ahora, los tres fragmentos estarán debatiendo si eres digno o no.
-Maldito...- Vanitas volvió a centrar su atención en el hyliano.- Era tu plan desde el principio: Quitarme la Trifuerza... Pero has pagado un alto precio.- Le apuntó con su espada.- Ni siquiera puedes defenderte.
-Oh, pero yo ya he luchado bastante.- Link se permitió dibujar una leve sonrisa.- Yo ya he cumplido, ahora...
-...Ahora me toca a mí.- Una voz femenina completó la frase. En cuanto Vanitas se volteó pudo ver a Kairi quién se aproximaba hacia él.
-Justo a tiempo.- Soltó Link con un dejo de alivio. Finalmente se levantó, aunque le costó. Con dificultad, fue acercándose poco a poco hacia Kairi, cojeando y dejando un rastro de sangre tras de si.- Segundo asalto, Kairi.- Al llegar ante ella, el hyliano le ofreció la mano.- No te contengas.
Kairi titubeó por un instante al ver lo magullado que estaba su compañero, pero aceptó el ofrecimiento, chocando su mano con la de Link. Ella tomó el relevo de su amigo, ya había luchado suficiente, una muy buena lucha ciertamente. Pero ahora había llegado su momento, no podía flaquear ni por un segundo, Link había dejado el listón muy alto, no podía defraudarle.
El único ojo visible de Vanitas se clavó sobre Kairi. Ese ojo dorado, todos los recuerdos horribles que se le arremolinaban nada más verlo.
-"Despeja tu mente".-Era como si la voz de Gant resonase en su cabeza.-"Eres capaz de vencer, y lo sabes muy bien".
Ella intentó disimularlo, pero estaba confundida: ¿Era su amigo quién le hablaba o su propio subconsciente tomando su voz? Pero decidió no darle vueltas ¿Acaso importaba?
-Muy bien, niñata.- Soltó Vanitas con molestia.- Ya estoy harto de todo esto, voy a matarte, y tu amigo hyliano lo verá en primera fila.
-"Tiene miedo, le tiembla la voz".- La voz de Gant seguía resonando en la cabeza de Kairi, alentándola.-"Sabe que no es invulnerable, Link lo ha demostrado. Solo míralo, aún está sangrando".
-Cuanta gente ha sufrido por tu culpa...- Masculló ella apretando el puño.- Y ni siquiera sé tus intenciones.
-Yo solo sirvo a mi maestro.- Ésas palabras de Vanitas sorprendieron a Kairi.
¿Todo se reducía a éso? Provocar que tantos mundos fueran sucumbidos a la oscuridad, provocar que tantas vidas se viesen afectadas, ¿Solo porque ése individuo quería contentar a otro que ni siquiera estaba ahí? ¿A que clase de individuo sin personalidad propia se estaba enfrentando?
-...Y tú llevas demasiado tiempo interponiéndote en los planes de mi maestro.
El enmascarado se lanzó al ataque a una velocidad pasmosa con una estocada. Kairi rápidamente invocó su llave-espada "Promesa de Coraje" en su diestra para desviar el fatal golpe. Una vez a salvo, ella invocó la llave-espada de Gant "Oda al Silencio" en su siniestra para asestar un potente tajo horizontal que impactó de lleno, causando que su oponente retrocediera dando un salto hacia atrás.
-¿¡Dos!?- Exclamó él con incredulidad e ira, luego echó una rápida mirada al cuerpo de Gant inmóvil a lo lejos.- Entiendo.
Ésta vez, fue Kairi quién cargó contra Vanitas, dejando atrás cualquier temor. La velocidad de la joven tomó por sorpresa al enmascarado, quién solo pudo limitarse a tomar una posición defensiva ante los veloces envites de Kairi blandiendo ambas llave-espada.
Link, al ver el despliegue de su compañera solo pudo evitar sonreír con orgullo. Estaba observando como aquella muchacha que conoció con apenas nociones en combate hacia retroceder a un oponente tan poderoso.
-Sigue así, Kairi.- Murmuró él.- Demuestra como nos las gastamos.
El aluvión de golpes continuaba, incluso Vanitas era incapaz de bloquearlos todos. Finalmente él acabó con ésa situación con un golpe seco a una de las espada de Kairi. Ella retrocedió, a pesar de que no poseía la Trifuerza, Vanitas seguía teniendo una fuerza en sus brazos considerable, superior a la suya.
No obstante ella no flaqueó. El intercambio de golpes no era tan brutal como el de Link, pero era mas rápido. Kairi intentaba no bloquear los ataques de Vanitas de forma directa, trataba de desviarlos, aprovechando la propia fuerza de su rival contra él mismo. Su táctica parecía surgir efecto, pues cada vez que Vanitas pasaba ala ofensiva erraba el golpe y era rápidamente contestado con un veloz contraataque difícil de esquivar.
El enmascarado volvió a tomar distancia, pues su fuerza estaba en desventaja ante la velocidad de Kairi, teniendo en cuanta que ella se estaba comportando de manera mas agresiva de lo habitual. La joven se sentía algo fatigada por el último intercambio de ataques, pero su ánimo no había decaído: Anteriormente a penas podía presentar batalla, pero ahora, todo había cambiado, pues su contrincante ya no poseía la Trifuerza, no disponía de ese poder descomunal que le daba tanta ventaja, tenía que aprovecharlo, pues, sino lo hacía, todo el sufrimiento de Link habría sido en vano.
-"No te precipites, sigue siendo fuerte".-La voz de Gant volvió a sonar en la cabeza de Kairi.- "Llévatelo a tu terreno, intenta aprovechar alguna ventaja".
Ella, aún con la su respiración algo pesada, intentó tranquilizarse para poder centrarse mejor en su contrincante. Él, también visiblemente fatigado, apuntó a la joven con su espada. Su único ojo visible mostraba incredulidad e ira al mismo tiempo.
-Maldita...- Gruñó Vanitas.- ¿Desde cuando una princesa del corazón ataca a alguien que acaba de salir de una pelea?
-Un amigo mío me dijo que empezase a jugar sucio.- Respondió ella.- Tú lo conoces, trabajó para ti.
-Y ahora has tomado prestado el poder de ese gusano... Al igual que su llave-espada.- Apartó la mirada por un momento para luego volver a ponerse en guardia.- Tú y ese mercenario inútil, dais aún mas pena que el hyliano.
-"Capullo... Está pidiendo a gritos que le partas la cara".- Masculló la voz de Gant en la cabeza de Kairi.-"No dudes, cárgatelo".
-Así que damos pena...- Ésta vez Kairi se puso en guardia con sus dos armas, afilando su mirada.- Si nosotros, que somos capaces de actuar por cuenta propia damos pena... Tú que actúas limitándote a seguir las ordenes de ése "maestro" tuyo, sin siquiera pensar en eso... ¿Tú, qué das? Dime ¿Qué debo sentir hacia ti? ¿Miedo? ¿Lástima?
-¿Cómo te atreves?
-¿... Cómo debo sentirme ante alguien con delirios de grandeza que ni siquiera puede pensar por sí mismo?
Cegado por la ira, Vanitas se lanzó al ataque, ésta vez sus ataques eran lanzados con rabia, mas fuertes y veloces que antes. Kairi se mantenía a la defensiva bloqueando los envites de su oponente, aunque ahora era mas difícil que la última vez. Ésa situación perduró hasta que la joven tomó distancia para luego invocar una ráfaga de viento y elevarse en ella aire, no obstante, Vanitas, en cierto modo la imitó, retomando el duelo ahora lejos del suelo.
Link, desde su posición, observaba la pelea con asombro en su rostro: Aunque él hubiese gozado del poder de la Fiera Deidad minutos antes, no podía dejar de admirar el despliegue que estaba demostrando Kairi en ese momento.
-¡Vamos, Kairi!- Gritó el hyliano con todas sus fuerzas a modo de ánimo.- ¡Tienes el poder para ganar, no tengas miedo a usarlo!
En medio de la pelea, Vanitas logró zafarse de Kairi de un golpe seco con su espada, obligando a ésta a retroceder. Él echó una mirada severa hacia Link.
-¡Tú cállate!- Exclamó el enmascarado.
Sin previo aviso, Vanitas le lanzó un potente proyectil de oscuridad a Link, éste, con lo magullado que estaba se vio incapaz de esquivarlo o siguiera usar su escudo con la mano contraria para bloquearlo. El hyliano salió por los aires a causa del impacto, aterrizando de mala manera.
Al ver éso, Kairi montó cólera: Apuntó a Vanitas con la punta de su espada "Promesa de Coraje" y reunió magia de luz en ella. Ella, con una expresión furiosa exclamó:
-¡Ragnarok!
La luz de la llave-espada se intensificó hasta disparar una esfera de luz que se dividió en decenas más pequeñas que se precipitaron hacia Vanitas en formación de espiral a gran velocidad. Dichas esferas volvieron a unirse para impactar contra su objetivo. Tras el fatal golpe, Vanitas cayó en picado para luego estamparse contra el suelo empedrado: Un golpe mucho peor que el de Link.
Ella descendió hasta aterrizar suavemente para luego aproximarse hacia Vanitas, éste se estaba incorporando hasta volver a levantarse. Cuando la joven se encontró ante su enemigo, notó que el yelmo de Vanitas estaba del todo resquebrajado. Poco a poco, esa pieza de armadura se fue desprendiendo progresivamente, revelando el rostro del sujeto. Cuando Kairi lo vio se quedó en blanco, todo lo que pudo hacer fue echar un par de pasos atrás, sus manos empezaron a temblar y su respiración empezó a ser pesada.
Cuando finalmente se cruzaron sus miradas, sus peores temores se confirmaron: El rostro de su oponente era el último que deseaba ver en un campo de batalla, pues esas facciones, ese pelo en punta... A pesar de que dicho pelo era grisáceo, su piel pálida y sus ojos dorados, el rostro de su enemigo era casi el mismo que el de su querido amigo; Sora.
Vanitas, ya enloquecido por la ira se abalanzó sobre Kairi, ésta vez desarmado, pues no quería terminar el combate de forma rápida. Cargó una mano con energía oscura y la otra con luz, luego pasó al ataque con sus puños. Ella seguía en trance, ni siquiera reaccionó para poder defenderse. El primer golpe fue en la cara, fuerte, ella se desestabilizó, luego Vanitas siguió con un aluvión de golpes hasta terminar con una potente patada a la altura del vientre, ésta última impulsó a Kairi varios metros hacia atrás para luego caer de espaldas.
Adolorida, Kairi volvió a levantarse con la mirada baja, parecía seguir sin querer reaccionar. Vanitas volvió a lanzarse al ataque, ahora armado con una estocada preparada. La joven, justo antes de recibir el fatal golpe, se agachó e invocó a Oda al Silencio para desviar el ataque de su enemigo empuñando su arma con su mano izquierda, extrañamente, su brazo derecho parecía "muerto". Kairi le lanzó un golpe horizontal, aunque Vanitas saltó hacia atrás para esquivar dicho ataque.
En cuanto Kairi volvió a levantar su rostro, ahora magullado, Vanitas se fijó en su mirada, pues algo había cambiado en ella. Su expresión era mas furiosa de lo normal, no era propia de una princesa del corazón, no... Era la expresión de alguien mas básico, mas violento.
-¡Ya te vale! Ahora no es el momento de perder el sentido.- Exclamó Kairi, aunque su tono de voz era mas grave y rasgado de lo normal, como si estuviese intentando forzar la voz constantemente.- ¡Reacciona de una vez!
-"No... No puedo... Es... Es él..."-Ésta vez era la delicada voz de Kairi la que resonaba en su propia cabeza, se notaba muy afectada.- "Es Sora".
-Madre mía...
Vanitas se volvió a aproximar, se fijó que Kairi se puso en guardia, ésta vez, solo con su brazo izquierdo. Cuando el intercambio de golpes volvió a iniciarse, efectivamente solo usaba su mano izquierda, parecía incapaz de usar el derecho, muchísimo menos de empuñar dos llave-espada a la vez. Y ésa llave-espada: Oda al Silencio, era claramente la inferior de las dos que poseía en esos momentos. Tras tomar un paso de distancia, Vanitas se aventuró a dibujar una pequeña sonrisa e indagar un poco:
-Tu expresión... Tu mirada...- Su leve sonrisa mutó en una más perturbadora.- Mercenario... ¿Eres tú?
-Kairi, debes recuperar la cordura.- Murmuró en voz casi inaudible.- Yo no podré mantener el control demasiado tiempo.
-"No puedo... Soy incapaz"
Ante la respuesta negativa, Kairi (O Gant), decidió encarar a Vanitas con semblante desafiante.
-Veo que esa niñata no ha podido con la presión.- Espetó él con sorna.
-Ella está analizando la situación, nada más.- Mintió descaradamente, pero ¿Qué importaba éso?- Así también tengo la oportunidad de romperte la cara en persona... Más o menos.
Se tornó el cuello, no porqué lo necesitase, sino por disimular la breve mirada furtiva a Link, quién volvía a estar de pie y se estaba acercando a Vanitas con dificultad, pero éste no se había percatado. Finalmente Kairi volvió a la carga, empuñando a Oda al Silencio en su siniestra con fuerza.
A pesar tener el control de un cuerpo extremadamente más ágil y ligero que el suyo, la mente de Gant era incapaz de lidiar su decrecimiento de fuerza física, puesto que solo podía mover su brazo izquierdo, y Kairi siempre había sido diestra. Así que todos sus ataques eran rechazados por Vanitas con relativa facilidad. Ese asalto acabó con un forcejeo, se notaba que Vanitas llevaba ventaja en ésos momentos. Durante dicho forcejeo los ojos dorados de uno se enfrentaron a los os ojos azules de la otra.
-Incluso en un cuerpo con dos brazos sigues siendo manco, que triste...
-¡Cierra el pico!
Ella retrocedió para tomar distancia para luego volver al ataque, ésta vez, aumentando la velocidad de sus golpes. No obstante, no parecía que Vanitas tuviese dificultad en rechazarlos.
-Kairi, ya vale de lamentos, ése sujeto no es tu amigo, no es Sora.- Masculló en voz baja sin llegar a detener su presión sobre su rival.
-"Tú no lo entiendes... No puedo enfrentarme a él"- Ésta vez, la voz de Kairi se estaba quebrando, parecía que en cualquier momento pudiera romper a llorar.-"Él es... Es..."
El combate proseguía con Vanitas tomando ventaja poco a poco con una grotesca sonrisa dibujada en el rostro, parecía deleitarse con ése momento. Su contrincante iba retrocediendo ante la superioridad de Vanitas sin llegar a borrar su ceño fruncido. Finalmente, ella extendió su mano e invocó una infinidad de pequeños portales oscuros de dónde emergieron un gran número de cadenas oxidadas que fueron apresando a Vanitas progresivamente, al igual que ella, eran las "Cadenas del Tormento".
-Kairi, ¿Crees que Sora, tu amigo de la infancia te hablaría como él lo hace? ¿Que nos atacaría como él lo ha hecho?- Ante el hecho de que su enemigo estaba inmovilizado, se tomó un pequeño respiro. Finalmente tomó aire para gritar:- ¡Entérate, el chico al que amas está lejos de aquí!
Ésa última declaración pareció afectar a la mente de Kairi, como si un reloj estropeado empezase a volver a mover los engranajes tras un sonoro "clac". Vanitas, al ver que el brazo derecho de Kairi presentó un ligero espasmo, se liberó de sus cadenas con un rápido movimiento con su cuerpo, rompiéndolas en el proceso (Cosa que pasó también con las de la joven), y le lanzó una fuerte patada a la altura del estómago, tirando a su contrincante al suelo en el proceso retorciéndose de dolor.
-Venga, dejémonos de juegos.- Proclamó él alzando su llave-espada.
Ante él se mostraba una imagen un tanto extraña en el rostro de Kairi: La mitad de éste parecía tener otra expresión, más serena, que poco a poco iba ganando terreno ante la que había mantenido durante ése tiempo, más afectada, incluso furiosa.
Vanitas decidió no darle demasiada importancia y disponerse a bajar su arma con la intención de partir a la joven en dos. No obstante una garra de hierro atada a una cadena voló directamente a su muñeca y la agarró con fuerza, tras éso, la cadena se tensó, desestabilizando a Vanitas y evitando que desencadenase su ataque al mismo tiempo. Cuando se fijó de dónde venía ésa dichosa garra (Simplemente siguiendo la cadena), pudo ver a Link empuñando un extraño artefacto: La zarpa.
-¡Que molesto eres, hyliano!- Exclamó Vanitas.
Él tiró de la cadena con la suficiente fuerza como para arrastrar todo el cuerpo de Link, elevándolo ligeramente del suelo. En cuanto lo tuvo ante él, Vanitas lo recibió con la suela de su bota directa a la cara, en cuanto Link cayó al suelo, Vanitas siguió con su bota encima de su rostro.
-Antes te he dejado vivir, pero no me dejas más remedio.
De repente, Vanitas notó como dos objetos afilados cruzaron su pecho con una fuerza inusual, lanzándolo a varios metros para aterrizar de espaldas después. Link, adolorido, se puso de pie con dificultad para ver a Kairi, ésta vez empuñando ambas llave-espada, jadeando. Su expresión, su mirada, parecían ser las suyas otra vez.
La agresión a Link por parte de Vanitas fue el último empuje que la joven necesitaba. Ahora ya no era un reloj que marcaba la hora de forma precisa, su mente era un sistema de turbinas funcionando a toda potencia acompañadas por un ruido atronador. Ya no había duda: Ése sujeto, ese ser, aunque se pareciese a Sora, no era él, no podía ser él; Él jamás disfrutaría dañando a los demás, jamás anhelaría nada malo para nadie, jamás le atacaría ella... Jamás.
-Gracias, Link. Siempre me estás salvando.- Dijo ella con su tono de voz habitual.- Pero ahora toma distancia, no tardaré demasiado.
-A sus órdenes...- Dijo Link con un hilo de voz. Se le notaba que ya rozaba su límite. A pesar de todo, posó su mano izquierda (Su única operativa) sobre el hombro de su compañera.- Ten cuidado.
-Lo haré.- Respondió ella posando su mano sobre la del hyliano.
Pasado ese momento, Link volvió a alejarse como buenamente pudo. Mientras tanto, Kairi empezó a acercarse a Vanitas, quién empezaba a incorporarse llevándose la mano en la herida, no tenía buena pinta.
-"Al fin de vuelta al ruedo."-La voz de Gant volvía a sonar en la mente de la joven.-"Me alegra que vuelvas a estar bien."
-Gracias, Gant.- Susurró ella con un ligero dejo de calidez.- Al igual que Link, tú también me has salvado. Sé que no quieres que te digan que eres una buena persona, pero...
-"No sigas, paso de oírlo"- Ésa última declaración le arrancó una sonrisa fugaz a Kairi.- "Ahora centrémonos en el mierdecilla ése."
-Vamos.
Vanitas volvió a estar de pie, con una respiración pesada, magullado, al igual que ella. Sus miradas se cruzaron, ésta vez el sujeto podía notar la determinación de la joven: No denotaban la ira de antes o las dudas, no... Comprendió que su contrincante volvía a ser Kairi.
Vanitas aparcó su semblante de superioridad, ésta vez estaba serio. La joven se acercó empuñando sus armas con fuerza, apartando toda duda de su mente, lista para luchar.
-Ya basta de alargar ésto.- Masculló Vanitas.- Terminemos con esta lucha.
-Al fin coincidimos en algo.- Respondió ella.
Ambos se pusieron en guardia guardando silencio. Los dos tenían una respiración pesada, estaban magullados y agotados aunque dispuestos a acabar con la lucha.
Fue el hombre de negro y blanco quién se lanzó al ataque, Kairi decidió imitarle iniciando así un fuerte choque: El intercambio de golpes era veloz a la par de poderoso, ésta vez ambos estaban muy igualados, pues ninguno de los dos cedía ni un solo milímetro ante su contrincante.
Ambos luchaban con ferocidad, entre golpe y golpe, la joven pudo confirmar que el sujeto con quién se enfrentaba definitivamente no se trataba de Sora: La mirada repleta de ira y odio De Vanitas jamás podría estar presentes en los ojos de Sora, su amigo, aquél joven que conocía desde la infancia. Con toda duda despejada de su mente ya nada le frenaba, podía volver a tratar a ése sujeto tan desagradable para ella como a un enemigo, a uno que debía detener a toda costa.
Finalmente Vaintas logró conectar un ataque a la altura del abdomen de Kairi, aunque ella logró bloquearlo a medias, consiguió un corte sangrante de poca profundidad, ella no tardó en responder con un golpe en diagonal con ambas llave-espada al pecho de su enemigo, dejándole una herida en forma de cruz. Éste tomó distancia y volvió a elevarse en el aire.
-¡Eres una rata!- Exclamó él furioso.- ¡Muere como tal!- Extendió ambos brazos.- ¡Despedazadla!
De pronto fueron invocados decenas de portales oscuros alrededor de Kairi, de éstos emergieron criaturas de tonalidad azulada y ojos rojos de apariencia afilada, semejantes al sincorazón "Sombra" en cuanto a tamaño y presentando movimientos erráticos en todo momento. Eran decenas, cientos, y todos ellos se lanzaron hacia Kairi.
-¿Y ahora qué?- Mustió ella mirando hacia todos los lados.
-"Son nescientes como él, pero inferiores... 'Aluviones' se llamaban, creo"- Soltó la voz de Gant en su mente.-"Yo me encargo."
Sin que pudiera evitarlo, Kairi hizo desaparecer su llave-espada negra de su mano izquierda para luego posarla sobre el suelo empedrado, notó como un pulso oscuro salía de ella para extenderse por todo el piso. No tardó en empezar a notar temblores desde las profundidades de la tierra.
-Ya veo...- Murmuró Kairi.- Siempre son útiles, ¿No?
-"Pues claro".
Los nescientes seguían con su carga hacia Kairi, teniéndola totalmente rodeada, al estar a mitad de camino, se pudo notar como el suelo empezó a temblar hasta que emergió una colosal criatura de él, abriendo un enorme boquete en el suelo empedrado: Se trataba de un monstruo con forma de escolopendra de tonalidades oscuras con el símbolo de los Sincorazón en su exoesqueleto; Era un Trepador Abismal.
-¿Cómo...? - Vanitas estaba perplejo.- ¿Ahora sabes invocar sincorazón también?
-Si me lanzas monstruos, yo haré lo mismo.- Respondió ella mientras se volvía a incorporarse.
Ante el avance constante de los nescientes, el Trepador empezó a cargar contra ellos soltando un atronador chillido, moviéndose de forma circular alrededor de Kairi, evitando de que ninguna de ésas criaturas llegara a siquiera a rozar a su nueva ama. Arrolló, aplastó y devoró a todos los monstruos que encontraba a su paso mientras que algunos de éstos lograron subirse sobre la enorme escolopendra e intentar atacarla, aunque su exoesqueleto parecía ser demasiado robusto para poder atravesarlo.
-"Un último ataque"- Masculló la voz de Gant con decisión.-"Tú controla la luz, yo la oscuridad".
Kairi pegó una gran salto, luego invocó una ráfaga de viento para ganar altura hasta encontrarse cara a cara con su contrincante una vez más. Ambos estaban jadeantes, llevaban una lucha cruenta y larga. Detrás de Vanitas emergió un pilar de pequeños nescientes que se iban arremolinando poniéndose unos por encima de otros, creando una estructura en constante movimiento y aparentemente inestable. De detrás de Kairi emergió la amenazadora cabeza del Trepador Abismal, quién había erguido la mayor parte de su masivo cuerpo hasta llegar a la misma altura de la joven. Él empuñando una llave-espada tanto con oscura como luminosa, ella portando dos llaves-espada una con luz otra con oscuridad.
-No quedará ni tu cadáver, niñata.- Sentenció Vanitas con ira.- No podrás evitar que las órdenes del maestro se cumplan.
-Ni siquiera sé quién es tu maestro, así que ahórrate tu palabrería.- Le respondió ella, mas serena que su contrincante.- El sufrimiento que has causado a tanta gente, no tiene perdón. Y todo para sucumbir a todos los mundos en la oscuridad mediante Kingdom Hearts. No lo voy a permitir bajo ningún concepto.
-"Recuerda que este ser ni siquiera es humano ni nada que se le parezca, solo es un nesciente que habrá salido de algún lugar, ni siquiera debería existir, es menos que un incorpóreo"- Espetó la voz del mercenario.-"Pero su mente se mueve para contentar a ese maestro, no se detendrá hasta que lo destruyas... Kairi, recuerda lo que dije: Olvida a la princesa, sé una amazona".
Finalmente ambos volvieron a la carga en pleno vuelo, sus respectivas invocaciones monstruosas también se sumaron al ataque: Mientras ambos combatientes intercambiaban golpes fugazes y poderosos, la torre de nescientes se precipitó hacia el frente con intención de atacar, pero siendo interceptada por el Trepador Abismal: La torre empezó a desmoronarse, pero un gran número de aluviones consiguieron aferrarse al exoesqueleto del sincorazón provocando que descendiese por el exceso de peso.
En medio de todo ese caos, Vanitas y Kairi seguían con su duelo: El intercambio de golpes finalizó con un fuerte ataque por parte de Vanitas que Kairi logró bloquear, pero no pudo evitar ser derribada a causa del tremendo poder de su enemigo. No obstante, logró aterrizar de pie, en medio de la batalla campal entre los aluviones y el Trepador. Vanitas descendió a gran velocidad en pos de atacarla, realizando un picado. La joven esquivó el ataque con un salto, en cuanto su oponente volvió sobre el suelo, ella fue corriendo hacia él, clavó ambas llave-espada en el piso y se impulsó con ellas para asestarle una patada doble en el abdomen. El golpe dio de lleno, contando la inercia que llevaba la joven, Vanitas se desestabilizó hasta tal punto de caer en el suelo, pero logró recomponerse con suma agilidad.
El número nescientes menores era cada vez menor, aunque las heridas del enorme sincorazón cada vez eran más y mas profundas. Su particular batalla seguía su curso alrededor de sus respectivos invocadores.
-La última vez, niñata.- Masculló Vanitas.
Éste volvió a elevarse mientras cargaba poder mágico en la hoja de su espada, se podían observar trazas luminosas y oscuras a partes iguales.
-"Ya lo has oído, Kairi."- La voz de Gant parecía mas decidida que nunca.-"Terminemos con ésto."
-Ya va siendo hora...- Masculló ella con su mirada clavada en Vanitas.- ¿Estás conmigo, Gant?
-"¿Tú que crees?".
Tras ésas últimas palabras, Kairi empezó a concentrar todo el poder mágico que le quedaba: Su llave-espada, "Promesa de Coraje" empezó a resplandecer con luz inmaculada mientras que "Oda al Silencio" iba creando sobras alrededor de su hoja negra. Ambas fuerzas parecían competir una contra la otra en cada mano de la joven, hasta que lograron equilibrase y coexistir en armonía.
-¡No puedes controlar luz y oscuridad! ¡No tú sola!
-No estoy sola.
Tras ésas últimas palabras, Kairi reunió poder oscuro en sus piernas para pegar un salto inhumano, directa hacia Vanitas. Éste realizó un picado hacia la joven.
Ambos cargaban contra su adversario, cargados con todo el poder mágico que les quedaban y toda la fuerza física de la que disponían tras tal fatigante duelo.
Link, totalmente malherido vio todo el caos a lo lejos: La batalla campal entre los nescientes y el sincorazón y la carga "aérea" entre Kairi y Vanitas. El hyliano pudo ver de primera mano cómo ambos coba tientes chocaron, en ése preciso instante la energía mágica de ambos se liberó en forma de explosión de luz y sombras que arrasó a todos los pequeños nescientes al igual que el Trepador Abismal. Incluso Link salió despedido a causa de la onda expansiva para luego aterrizar de muy mala manera contra el suelo empedrado, lo que le faltaba.
En cuanto el guerrero se repuso, se acercó como pudo a la zona del impacto, atravesó líneas de nescientes muertos que poco a poco se desvanecían, al lugar que el masivo cuerpo inerte del Trepador Abismal, lentamente llegó hasta un profundo cráter de donde salía una densa humareda. De entre el humo pudo divisar dos figuras, una encima de la otra. Fuese quien fuese el ganador, parecía que el combate había terminado.
El humo poco a poco se fue disipando, revelando ambas figuras: Vanitas se encontraba tendido en el suelo y Kairi estaba encima de él con una herida sangrante bastante fea en su hombro. Aunque con dificultad, Link descendió por el cráter, preocupado por su compañera. En cuanto llegó junto a ella, pudo ver a la joven jadeante con sus dos llave-espada hundidas en el pecho de Vanitas.
-Kairi...- El hyliano tomó el hombro intacto de la joven.
-Ha herrado la estocada... Por poco...- Respondió ella con voz temblorosa.
Link se apresuró en tratar la herida de Kairi: Tomó el faldón de su túnica y empezó a rasgarlo como pudo con el fin de usarlo a modo de venda improvisada.
Ella permanecía en el sitio con la mirada clavada en el rostro inexpresivo de Vanitas que poco a poco se fue desvaneciendo en una nube negra hasta desaparecer completamente quedándose Kairi arrodillada en el suelo. Link vendó la herida de la joven sin llegar a mediar palabra, ella tampoco se opuso.
-Bueno, así que ya está.- Mustió el hyliano.- Ha costado, pero al fin vencimos.
-Sí...- La cabeza de Kairi parecía una tormenta: Había clavado sus dos llave-espada en el pecho de alguien tan parecido a Sora... Aunque no fuera él, seguía siendo duro. Decidió intentar evadirse un podo de aquél tema como buenamente pudo.- Ya no me queda no gota de poder mágico, ni siquiera para curarte a ti.
-No pienses en mí ahora.- Le reprochó él, acabando de vendar a su compañera.- Ya no sangra, pero deberíamos tratar ésta herida mejor. Primero, salgamos de éste cráter y busquemos a Gant.
-Vamos.
Ambos, magullados y agotados en exceso, se ayudaron mutuamente a subir hasta nivel del suelo para luego empezar a buscar al mercenario, notaron que no estaba dónde lo dejaron, sino que estaba a varios metros más lejos en una postura diferente y un poco más magullado que antes.
-La onda expansiva de antes le habrá afectado también.
-Oh no Gant, ya era lo que te faltaba.- Masculló ella con un dejo de culpabilidad.- Link, apresurémonos.
Ambos aligeraron el paso hasta llegar hasta el hombre de negro tendido en el suelo, Kairi se acercó más para poder incorporarlo, ya que seguía inmóvil. Link se sorprendió al ver su rostro, perfectamente normal.
Ella posó su mano izquierda sobre la frente del mercenario, la oscuridad de todo su brazo empezó a transferirse al cuerpo de Gant lentamente, asimismo, su rostro volvió a mutar al que ya conocían: su boca humana retomó la apariencia de unas fauces monstruosas repletas de dientes afilados.
No obstante, parecía que Gant no respondía.
-Vamos, despierta.- Le dijo Kairi dándole unos golpecitos suaves en la mejilla.- Hemos ganado, venga, abre los ojos.
Mientras Kairi seguía con Gant, Link echó la mirada al cielo nocturno: Vio como la presencia de Kingdom Hearts en el firmamento se fue difuminando lentamente hasta perderse por completo, también vio como los fragmentos de la Trifuerza empezaron a moverse; dos llegaron hasta él mismo mientras que otro se fue alejando, el hyliano sabía dónde. Ambos fragmentos dorados se fusionaron en el dorso de su mano izquierda, al instante, Link empezó a notar cono sus fuerzas volvían, no estaba en sus plenas facultades, pero la mejora era notable, al menos ya tenía ambos brazos operativos.
De entre el silencio, empezaron a sonar unos pesados pasos metálicos que se acercaban, eso alertó a ambos: Kairi sin llegar a dejar a Gant, empezó a buscar con la mirada mientras que Link, al no disponer de la Espada Maestra, desenfundó el arco del Sniper y preparó una flecha.
No tardó en revelarse la oscura figura de Ganondorf que andaba a paso lento hacia ellos. Kairi se tranquilizó un poco, pero Link afiló su mirada, tensó el arco a medias, preparado para disparar lo antes posible.
-Veo que vosotros habéis podio derrotar a ése maldito.- Gruñó el gerudo. Su paso era algo torpe y su armadura presentaba agujeros ensangrentados dónde antes tenía clavadas las flechas de plata.- El muy canalla sabía mis puntos débiles.- Se detuvo al ver a Link.- Baja el arco antes de que te saques un ojo, no estoy de humor para luchar contigo ahora.
-Para fiarme de ti, Ganondorf...- Masculló el hyliano.
El gerudo se fijó en Kairi quién seguí ocupada con Gant, luego volvió su mirada hacia Link por un segundo.
-Ni siquiera vas bien armado, aparta.- Ganondorf echó a un lado a su eterno rival como si de un infante se tratase para luego acercarse a Kairi.
-¿Qué tramas ahora, Ganondorf?- Irrumpió el hyliano de repente.- No me digas que ahora también quieres luchar.
-Ni tú ni yo estamos para éso en estos momentos.- Le respondió sin dar demasiada importancia, luego volvió a centrarse en la joven.- Gracias por la poción, pequeña.
-No ha sido nada...- La voz de Kairi perecía muy apagada. Luego volvió a centrarse en el mercenairo.
-Ése chico se ha excedido.- Concluyó el gerudo mientras hincaba la rodilla para estar a la misma altura.- Ha sobrepasado su límite, que presupongo que no sería demasiado alto.- Al ver la expresión apagada de la chica, intentó arreglarlo un poco.- Si te hace sentir mejor, yo puedo encargarme de él.
-¿En serio?
-¿Qué tramas, Ganondorf?- Inquirió Link.
-Ésta joven me ha ayudado, así que le debo un favor.-Le respondió él.- Conozco bien los poderes oscuros, así que sé qué pasa si te excedes con ellos.
-De éso doy fe...- Murmuró el hyliano.
-Puedo notar como el caos que ha causado ése mal nacido a los distintos mundos se van desvaneciendo lentamente, es cuestión de tiempo.- Murmuró Ganondorf.- Os puedo hacer regresar a Hyrule si lo deseáis.
-La verdad, me gustaría dejar atrás éste lugar.- Kairi no pudo evitar decir éso, ya había perdido la noción del tiempo en Tierra de Nadie.- Pero no me gusta la idea de dejar a Gant atrás.
Link al fin destensó su arco, aunque no dejó de empuñarlo. Era incapaz de confiar plenamente en el Gerudo, su historia en común le hacía éso imposible.
-Escucha, Ganondorf, ni tú ni yo deberíamos estar vivos.- Soltó Link, ganándose la atención del susodicho y de Kairi también.- La misma gente que nos ha obligado a volver a la vida por sus intereses ha dejado Hyrule arrasado, no se merece otra guerra.
-Te sonará increíble que te diga ésto, Link...- Mientras hablaba, el enorme hombre se puso de pie para encarar al hyliano, su eterno enemigo.- …Pero coincido contigo.- Ésas palabras le tomaron por sorpresa.- Al fin y al cabo Hyrule también es mi mundo, mi tierra. Siempre he aspirado tener el control sobre el reino, pero si atacase ahora, sería el rey sobre las cenizas.- Luego se giró para ver a Kairi de reojo por un instante.- Las Diosas saben que tanto tú como yo nos hemos estado matando mutuamente por años, siglos... Pero durante todo éste tiempo, ésta joven ha sido de las pocas personas que me ha dado una oportunidad sin siquiera saber quién era. Otra persona seguro hubiera intentado aprovechar para apoderarse de mi poder en mis horas bajas, pero ella no.
-Vaya, es muy amable por tu parte, gracias.- Dijo Kairi algo sorprendida. Link en cambio, seguía con semblante serio.
-Dime, jovencita: ¿Debería intentar tomar Hyrule ahora o dejar en paz a sus gentes por un tiempo?
-¿No podría ser, "Vivir en armonía"?
Link al fin dejó su seriedad a un lado y guardó su arco.
-Éso no puede ser...-Soltó el hyliano.- Como te dije hace tiempo: Yo estoy maldito, condenado a luchar eternamente, Zelda también lo está, y, por ende, Ganondorf también.- Ésa afirmación se ganó el asentimiento del gerudo quién se cruzó de brazos.- Nuestro destino es luchar entre nosotros hasta el fin de los tiempos, sé que suena horrible, pero es así.
-Pero al estar aquí fuera de nuestro "Ciclo de guerra sin fin", hace que no quiera arrancarle la cabeza a Link en estos momentos.
-Ídem.
Ganondorf al fin quiso retomar la conversación anterior para dirigirse a Kairi exclusivamente.
-Por tu bondad, joven, voy a dar a Hyrule una tregua de cien años.- Soltó el gerudo.- Ni uno más ni uno menos.- Luego se volteó hacia Link.- Eso no es negociable.
-Me parece justo.- Le contestó el hyliano.- La pregunta es.- Le extendió la mano.- Puedo confiar en tu palabra, ¿O no?
-Claro.- Ganondorf tomó la mano del hyliano. Ahí estaban ambos: Dos enemigos mortales con pensamientos homicidas hacia el otro. La presión se se ejercían con sus manos juntas en el apretón, daba una ligera pista del odio que se tenían mutuamente.- Mas os vale prepararos, porque no me voy a contener.
-Te iba a decir lo mismo.
-Bueno... No alarguemos ésto más.- Soltó Ganondorf mientas extendía su mano, ésta empezó a rodearse de sombras.- Ahora, largaros de éste infecto mundo de una vez.
Kairi pudo ver como la oscuridad la rodeó hasta que perdió de vista todo a su alrededor mientras todo su cuerpo se elevaba, lentamente empezó a perder la noción del tiempo, poco después se hizo el silencio.
