Sentado sobre uno de los troncos de la playa, Aden Woodward siseó al sentir como Aranae Withman, la chica con la que salía desde hacía ya algunos meses llevaba algo de hielo envuelto en servilletas a su nariz presionando ligeramente para bajarle la hinchazón.
—Esa nariz tuya tiene un verdadero imán para los golpes —le vaciló Keryon sentado junto a Treior muy cerca de la hoguera mirándolo con preocupación—. Menudo golpe te ha dado tu hermana.
—Si, recuerdame que nunca la haga cabrear —dijo Treior poniendo una cara de dolor al ver como Aranae le limpiaba los restos de sangre con las mojadas servilletas.
—Esta vez mi hermana se ha pasado mogollón —admitió Aranae con preocupación sacudiendo la cabeza viéndola a lo lejos reunidas con sus amigas y algunos del equipo quejándose de lo sucedido y exagerándolo—. No ha debido inventarse esas cosas sobre ella.
—Ya te digo, de haber dejado a Maddie con ella un poco más, te habrías quedado sin hermana —señalo medio en broma, medio en serio Keryon.
—Entonces, ¿nada de lo que dijo Hashelee acerca de Maddie era verdad? —preguntó desconcertado Treior fijándose en ellos.
Aden que le dirigió una mirada al oírle siseo sintiendo algo de dolor en la nariz y aparto con cuidado la mano de Aranae para que no volviese a tocarle con el hielo.
—Pues claro que no —replicó evidente Aranae volviéndose a mirarle.
—Espera, ¿no le habrás contado a Maddie lo que Hashelee ha ido diciendo de ella, no? —le preguntó Aden viendo a Treior enrojecer un poco pillado en falta—. Joder, tío. ¿Sabes lo que me ha costado que Maddie no se enterase de toda esa porquería?
—No... no fue a propósito, no lo hice a propósito os lo prometo... —se apresuro a defenderse Treior no sabiendo realmente lo que iba a pasar—. Yo... yo solo quería ser amable con ella, que supiese cuanto me alegraba que hubiese vuelto.
—Ya, pues te has lucido figura —le dijo Aranae dedicándole una miradita antes de sentarse junto a Aden sobre el tronco suspirando antes de volverse a mirar a su hermana y a sus amiguitas a lo lejos—. Va a ser una temporada interesante después de esto.
—Si, no lo dudo —sonrió Keryon consciente de la que se podría liar ahora que Maddie regresaría al equipo sabiendo la verdad.
Menuda nochecita aquella.
¡Y que situación!
Contianuara...
