Segunda fase
Capitulo 30 : Distancia social, parte 2.
El virus se seguía esparciendo por la ciudad a pesar de todas las advertencias de los Rangers ya que aún muchas personas rondaban por las calles y se acercaban a otras sin ninguna protección.
- Esto era lo que te estaba diciendo. - sonrió feliz Corovid. - la gente es ignorante y a pesar de que los rangers les digan, de alguna forma creerán que su libertad es limitada y de ningúna manera querrán perder esa falsa sensación de ser libres, entonces no solo habrá gente que no respete nada desde el principio, sino que los que respetaban dejarán de hacerlo y así mi virus crecerá más y más.
- Es algo que tiene bastante sentido y por ahora parece estar funcionando, ¿Pero seguro que no hay nada que pueda fallar? - preguntó Mireia.
- Tan solo observa. - volvió a reir el sombra. - con tanta ignorancia en la gente es imposible que esto falle.
(-)
Mientras los demas rangers seguían recorriendo la ciudad, Brian y Florence seguían en el orfanato junto a los niños de allí ideando el plan para poder acabar con el virus.
- No es que dude de tu palabra Conan, es mas, siempre las creo. - decía Jonathan hablando con el rubio desde su morpher. - ¿Pero lo que dice Brian no seria ya muy fácil?
- Tu mismo le estuviste enseñando a los niños del orfanato sobre como lavarse las manos. - respondió Conan. - nada mejor que el producto de limpieza que mata el 99.9% de gérmenes y bacterias.
- Es la idea Conan, espero que no se te haga algo rápido de hacer ya que realmente contamos con poquísimo pero poquísimo tiempo. - dijo Brian.
- No te preocupes, gracias a la muestra que pude sacar de Florence, buscaré los anticuerpos y lograré realizar alguna especie de vacuna lo más rápido posible.
- Perfecto Conan. - sonrió el ranger rojo y volvió a observar a los niños del orfanato. - muy bien pequeños, ¿entendieron lo que hay que hacer o quieren que lo repitamos una vez más? - todos los niños hicieron gestos de afirmación. - no olviden para nada lo que los payasos Jonathan y Sophia les enseñaron hoy.
Los niños empezaron a saltar de alegría debido que iban a ayudar a los rangers a salvar la ciudad.
- Espero que todo esto salga bien, y que no haya consecuencias peores... - decía Jonathan preocupado.
- Consecuencias las habrá, sabes como puede ser la gente de está ciudad, pudimos haberles dicho que se cuiden del virus pero seguro mas de uno no lo hará, es por eso que en este momento estos niños pueden entender más está situación que los adultos. - dijo el ranger rojo confiado.
- Buenas palabras Brian, estoy orgullosa de ti. - dijo Jane hablando desde el morpher.
- Excelente monólogo, aunque debería haber mas sentimiento la próxima vez. - está vez decía Conan.
- A veces me aterra que ustedes dos puedan escuchar cualquier conversación privada de cualquiera de nosotros si tenemos los morphers cerca. - río Brian. - muy bien niños, es el momento de entrar en acción.
(-)
Con mucha satisfacción, Corovid veía como sus planes estaban dando resultado y como tenía razón en que mucha gente no obedeceria las precauciones dadas por los héroes de colores.
- Te lo he dicho, no falta mucho para que el virus domine completamente la ciudad y se empiece a esparcir más allá de ella.
La sombra de pelo naranja sonreía ante las palabras de Corovid pero sin embargo algo de pronto le empezó a parecer muy extraño.
- ¿No crees que hay mucha mas gente en la calle que antes? - preguntó Mireia.
- Pero si esa es justamente la idea. - respondió Corovid. - al ver que otras personas no obedecen...
- Claro ya me lo has explicado, la ignorancia de la gente y todo eso pero aún así, ¿De verdad crees que tanta gente va a desobedecer a los rangers que tantas veces les han salvado la vida? - preguntó la sombra.
- Ahora que lo pienso mejor... puede que tengas razón, ¿Pero que sentido tendría que ellos mismos provoquen que toda la gente se contagie de mi virus?
- No lo se, pero creo que deberías dejar de estar aquí solo observando y hacer algo al respecto. - ordenó Mireia.
- Sea lo que sea que planeen esos rangers no podrán salirse con la suya. - dijo Corovid haciendo aparecer en sus manos una jeringa de gran tamaño que parecía bastante sucia. - es hora de que yo mismo les de las inyecciones correspondientes.
(-)
El ranger rojo observaba como la gente cada vez estaba más salía mas a la calle tal como lo habia previsto, junto a él estaban los niños del orfanato.
- Muy bien chicos, ahora los demas rangers vendrán por ustedes e iran por todos los puntos de la ciudad enseñandole a toda la gente que anda por las calles a como cuidar su higiene personal.
Los niños asintieron de forma muy alegre mientras los demas rangers llegaban en sus respectivos vehículos y los pequeños se subían con ellos.
- Bien, esto nos ahorrará tiempo hasta que la vacuna de Conan este lista. - dijo Brian.
- Lo que realmente me preocupa es lo poderoso que es esto, ya viste como quedó Florence siendo ella una chica joven y fuerte, ¿Que pasará con la gente más débil como ancianos o los que tienen enfermedades? - preguntó Jonathan.
- Parte de esto es saber que no siempre podrás salvar a todo el mundo, lo mas seguro es que varios hayan muerto. - contestó Brian y Jonathan trató de contener las lágrimas mientras Sophia le daba un abrazo por atras. - puede ser difícil de aceptar a veces, pero es lo que estuvimos viviendo desde hace tiempo...
- Otro excelente monólogo de tu parte Brian, cada vez vas mejor, orgulloso de nuestro ranger rojo. - se escuchó la voz de Conan desde los morphers. - no falta mucho para que esté preparada la vacuna, pero tengo que avisarles que al parecer el sombra detrás de todo esto va tras los demas rangers y los niños.
- Yo me encargaré de él. - dijo el ranger rojo transformándose en el guerrero ardiente de Sagitario. - ustedes sigan como payasos para que los niños no sospechen de ustedes.
(-)
Corovid saltaba por los edificios de la ciudad en busca de los Rangers para luchar personalmente contra ellos hasta que una bola de fuego hizo que cayera al suelo.
El sombra tomó su gran jeringa y se levantó del suelo, teniendo al guerrero ardiente de Sagitario frente a él.
- Con que tu eres el ranger rojo... Dime, ¿Que te parece esto? Fue genial ver como todos empezaron a contagiarse de tal manera que la unica opción para todos era esconderse en sus casas con cero libertad y cero contacto humano, aunque ahora veo mucha gente en la calle y aunque sea algo que me conviene para que mi virus se siga esparciendo, se que ustedes se traen algo entre manos. - dijo Corovid desafiante apuntando su jeringa hacía el guerrero ardiente.
- Es algo bastante simple de explicar, de ninguna forma se puede restringir la libertad de lo que la gente haga, por mas que nosotros mismos se los digamos. - respondió el guerrero ardiente.
- ¿Te acabas de dar cuenta que con lo que dijiste me estas dando la razón? Gracias a esa tal "libertad" es la razón en la que viven en este mundo de mierda donde hay todo tipo de crímenes atroces y donde nisiquiera han obedecido la orden mas fácil que ustedes les dieron, quedarse en sus casas. - río el sombra. - créanme, les estoy haciendo un favor con todo esto, es el momento de que se unan a todos los contagiados y ya que tu estas aquí, empezaré contigo.
Desde su gran jeringa, Corovid empezó a disparar jeringas de menor tamaño como si fueran balas, que el guerrero ardiente pudo esquivar rápidamente.
A su vez, el guerrero ardiente disparó varias flechas de fuego que el sombra destruyó fácilmente disparando mas de sus jeringas provocando varias explosiones en el aire.
Tras esas explosiones, el guerrero ardiente perdió de vista al sombra propagador del virus hasta que sintió que algo estaba detrás de él y detuvo con sus manos la punta de la gran jeringa que estaba a punto de clavarse en su pecho.
- ¿Por qué sigues poniendo resistencia ranger? - preguntó Corovid tratando de hacer más fuerza para clavar la jeringa en el pecho del guerrero ardiente. - Después de todo, todo lo que hacen y están haciendo de todas formas será en vano, tarde o temprano se daran cuenta, aunque yo trataré de apurar las cosas con mi virus.
Brian quedó confuso ante esas palabras ya que eran cosas parecidas a las que Reyis y otros sombras siempre decían con demasiado énfasis.
- Sabemos que lo que hacemos no está siendo en vano. - comenzó a decir el guerrero ardiente con mas fuerza. - claro que puede ser que varias veces fallemos y nos caigamos, pero siempre nos pondremos de pie.
Después de unos segundos el guerrero ardiente logra romper con una sola mano la gran jeringa de Corovid para luego propinarle una gran patada en el estomago que lo hizo volar hasta chocar con la pared de un edificio y caer sobre un auto que quedó destrozado.
- Aunque me logres derrotar mi virus no podrá desaparecer y se seguirá esparciendo gracias a la libertad humana de la que tu tan patéticamente estas orgulloso. - sonreía Corovid poniéndose debidamente de pie. - y si aún así logran deshacerse de mi virus, de todas maneras no podrán con...
- No nos interesa que cosa podría venir después, ni que tan poderosa sea. - decía el guerrero ardiente comenzando a brillar para transformarse en su forma Centauro. - estaremos aquí siempre para poder luchar.
- Siento mucha lastima por todos uste... - un grito salió de la boca de Corovid tras recibir el ataque más poderoso de Brian que lo dejo básicamente hecho polvo.
El joven de Sagitario volvió a su forma de ranger rojo normal y por unos momentos se quedó pensando en todo lo que Corovid había dicho y tambien recordando varias de las palabras de Reyis.
Negó para si mismo y en su vehículo se dirigió para la base en donde seguramente Conan ya tenía la vacuna lista.
(-)
Los niños del orfanato junto a los demás rangers les enseñaron a toda la gente que andaban por las calles a como lavarse las manos y otras cosas sobre la higiene, de esa manera tan simple todos los que estaban por la ciudad y se acercaban entre si no se contagabian ni contagabian a otros por si ya estaban infectados.
- Quien diría que los asquerosos mocosos ayudarían muy bien en todo esto. - dijo la ranger amarilla y el ranger negro le dirigió una mirada a a traves los cascos. - ¿Que? Ya sabes que nunca tendré hijos.
- Pero Conan deberá apurarse, el mismo dijo que el efecto de esto es temporal y solo la vacuna seria la solución. - dijo Clyde.
(-)
Ante la vista de Brian todavía en su traje ranger, Conan en su forma de ranger Escarlata entraba en la cápsula donde Florence aún no despertaba y le inyectaba la vacuna, provocando que la chica despertará de forma inmediata.
- Cielos Conan, bendito el dia que se te ocurrió la locura de construir un traje y querer ser un power ranger. - dijo Brian. - ya no se que haríamos sin ti...
- La sonrisa de un niño es suficiente paga para mi. - dijo Conan tomando las mejillas de Florence.
- Por favor, no vuelvas a hacer eso. - dijo la chica de acuario.
(-)
En su avión, Conan esparcia por toda Mane Falls un polvo especial que tenía el mismo efecto que la vacuna.
De esa forma, la gente que estaba en las calles con los barbijos que los niños y rangers les habían dado junto a otros productos de higiene, comenzaron a sacarlos de sus rostros.
Los que habían enfermado gravemente comenzaron a recuperarse y a salir de nuevo afuera junto a los que de todas formas nunca habían salido de sus casas para cuidarse.
Aunque desgraciadamente, tal como lo sabían, algunos no habían podido resistir.
- Wow, esto que hicieron los sombras está vez fue algo grande. - dijo Conan mientras analizaba todo en la super computadora, todos los rangers se encontraban en la base. - incluso después de la vacuna, habrá varios dias donde los recuperados tengan algunas secuelas.
- Sin mencionar a los que tristemente no pudieron resistir. - dijo Jonathan con decepción en su rostro.
- Con esto sabemos que los sombras cada vez son capaces de llegar mas lejos con lo que sea que esten planeando. - dijo Jane.
- ¿Que será lo próximo que se animarán a hacer? - preguntó Vanessa.
Todos los rangers en la base comenzaron a debatir sobre cuál tendría que ser el próximo paso a dar, excepto Brian que estaba sentado solo en una esquina de la base, Florence se percató de esto y se acercó a él.
- ¿Que es lo que se está cruzando por tu cabeza esta vez nuetsro querido lider de color rojo? - preguntó la chica.
Brian se quedó callado porque no quería preocupar a los demás con cosas que podían ser solo suposiciones, tan solo miró a los ojos a Florence.
- Oh ya veo, ya veo. - sonrió Florence. - bien, no le diré a nadie que seguramente estes con algún pensamiento confuso, pero cualquier cosa sabes a quién puedes contarle primero todo, todavía no le he contado a nadie de tus extraños poderes de fuego. - susurró la chica.
- Ni yo de tu gran tatuaje. - río Brian poniéndose de pie y yendo con Florence junto a los demas rangers. - lo de hoy fue algo que si se alargaba podría haber sido mucho pero mucho peor, tan solo imagínense que esto hubiera sido algo mundial, que millones de personas pierdan a sus seres queridos, otros distanciados a miles de kilómetros de sus familias, que literalmente el mundo se pare por un virus...
- Como la peste negra que mató a 100 millones de personas en el siglo... - Conan no siguió hablando porque Jonathan le tapó la boca, los demas solo rieron.
- En fin, pudimos detener esto a tiempo, quizás a coste de varias vidas, pero no debemos bajar los brazos porque no sabemos que es lo que puede llegar a venir, pero se que juntos lograremos lo que sea, ¿Power rangers por siempre? - preguntó Brian extendiendo su mano al centro.
- Por siempre. - dijo Florence siendo la segunda en extender su mano, seguido poco a poco de los demas rangers.
La preocupación en Brian era notada por los demas, pero también sabían que sus palabras eran verdad.
Juntos iban a lograrlo.
Hay veces en las que vuelvo a aparecer xd espero que hayan tenido unas felices fiestas y que este 2021 sea mejor para todxs y que tanto ustedes como las personas que quieran esten bien.
Todavia esta historia da para rato, solo espero no tardar tanto (?
Espero que les haya gustado, no se olviden de comentar y de pasarse por mi página de Facebook The L.A.V (el link está en mi perfil)
Gracias a todos, nosssss vemossss.
