Notas: actualice cinco capítulos juntos esta vez.
Doy un aviso más que nada para que no se pierdan los capítulos anteriores, hoy se actualizo desde el 76 al 80.
76
Sansa miro con tranquilidad a Shirenn la nueva esposa de Bran, quien ya no tenia cicatrices.
-Perfecta- dijo ella con una sonrisa.
Shirenn se vio al espejo y miro su rostro.
-Esto es increíble- murmuro ella.
-Bien, ahora que termine a lo importante- dijo Sansa girándose, tomando a un niño que estaba jugando con unos muñecos.
Lo alzo y empezó a besar.
El niño rio ante eso.
Danny miro a Sansa con diversión.
-Oh mi Jae, que lindo que eres, la tía Sansa te consentirá el resto de su vida- le decía ella.
El niño reía.
-¿papa?- pregunto él.
-Papa…esta…en el desierto- indico ella.
-Erto- musito el pensando en la nueva palabra.
-Qué lindo- musito ella y lo abrazo nuevamente.
Arianne en una esquina miraba a la santa curiosa, mientras besaba al niño.
-¿Sera el primer sobrino?- pensó ella.
Danny miraba curiosa a los Martell, el chico Quentyn, parecía alguien normal, normal y muy enamorado, Daenerys se presento y estos saludaron, pero el chico estaba pendiente de Sansa, más que nada.
A Daenerys les parecía buen partido.
Arianne por otro lado, se inclino y saludo con demasiado respeto.
Daenerys considero algo falso pero no dijo nada, ya estaba acostumbrada a eso.
Podía ver porque Jon los deja aquí.
Por más que este Sansa, ella se puede defender.
Estaban rodeados de soldados.
Y por encima los krakens en el agua destruirían a cualquier barco que este sin autorización.
Daenerys solo pudo pasar, luego de ser reconocida como una usuaria de fuego, lo que las criaturas, presumieron que era un familiar de su conjurador.
O porque temían a sus dragones.
Danny opto por la primera opción.
Los Krakens en agua, pueden ser aun peores que Dragones.
Claro fuera de ellas, son solo pulpos subdesarrollados.
No que les diría eso.
-¿Quizás es mejor que vaya a Dorne?- musito ella.
-No, Jae se queda aquí- índico Sansa abrazando al niño.
Danny la miro con una ceja alzada.
-Podría dejarlo- prometió ella.
-No…Mama…Quiero Mama- decía el niño al borde de lágrimas.
-Si mi amor, no me voy – le aclaro Danny.
La reina suspiro al ver a su hijo.
-podrás ver a Jon cuando venga, o lo llamo, puede llegar aquí en un segundo si quiere- indico Sansa.
Arianne alzo una ceja ante eso.
Danny cabeceo.
Jon podía usar cambio.
Cambiarse de lugar con una de sus invocaciones.
Una útil magia que venía con las invocaciones.
Pero aun no.
Debía dirigir el ejército.
Sería más simple si ella va.
Por otro lado, su marido echará fuego cuando sepa que su hijo vino con ella.
-Si podemos protegerlo- pensó con molestia la Targaryen.
Entendía la actitud de Jon.
Pero sinceramente, tenía ganas de verlo con locura.
-Es casi un año- pensó ella.
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Robb Stark miro los informes.
Un par de ataques, nada fuerte.
Jaime se estaba desesperando.
Estaban a minutos de la roca, pero aun no atacaron.
Se concentraron en cerrar sus suministros, tomando el puerto.
Yara se llevo un botín con los hombres de hierro.
No personas.
Claro está, Robb lo había prohibido.
El chico miro el castillo en la roca en la lejanía.
-Pronto matareyes, pronto- musito él.
-Su majestad, tenemos visitas- dijo Dacey.
Robb asintió y una persona conocida entro.
-Tyrion Lannister- dijo él.
-Rey Robb, ha cambiado mucho desde el tiempo en Invernalia- dijo él.
-También usted lord Tyrion, ¿Qué hace aquí?- pregunto él.
-Soy actualmente colaborador del reino de Valyria, más preciso la reina Daenerys Targaryen- indico él.
-Creí que Valyria seguía al rey, no a la reina Daenerys, ¿eres que cosa? ¿Mano de la reina?- pregunto Robb confundido.
Tryon negó.
-El rey tiene su mano, Samuel, simplemente colaboro con la esposa de este, y soy maestro de la moneda, Daenerys me pidió de venir a ayudarlo con la guerra contra mi familia- dijo este.
-¿Ayudarme? Tu hermano está encerrado en la roca, con suministros para fin de mes como mucho, bloque todas sus posibilidades, sus opciones son simple, morir en batalla, de a hambre o rendirse- indico el rey.
Tyrion cabeceo.
-Como usted lo dice, a propósito, muy buena estrategia, hizo algo similar en aguasdulces si mal no recuerdo, en fin, mi finalidad aquí es negociar con Jaime, lograr su rendición, de modo que no haya más derramamiento de sangre innecesario- dijo el Gnomo.
Robb alzo una ceja.
-Debe entender que no dejare a Jaime Lannister huir, Lord Tyrion - dijo Robb.
-Si me temo que ese es su destino, lo único que espero es que se le trate bien y a mi familia cuando lo hagan- dijo él.
-El norte es justo, si se rinde será tratado como prisionero de guerra- dijo él.
-Claro no dudo de usted, desgraciadamente no será lo mismo con Jaime, como bien debe recordar, los últimos prisioneros de guerra Lannister en su campamento no terminaron bien- dijo Tyrion.
Robb lo miro molesto.
-Esa no fue mi orden, y castigue severamente al culpable- indico él.
Tyrion cabeceo.
-Lo escuche y no niego que ese sea el caso, pero esos niños murieron, ya el culpable sea castigado o no- le recordó Tryon.
-Mi padre también lo hizo, lord Tyrion, si no mal recuerda- dijo él.
-No planeaba faltar el respeto de su señor padre, su ejecución fue injusta y deshonorable, nunca lo he negado rey Robb, pero ahora solamente quiero negociar la sobrevivencia de mi familia, si se me permite- dijo Tryon.
Robb lo miro unos segundos.
-Te permitiré una reunión privada, pero no aceptare ninguna demanda, seré piadoso con los que dejen sus armas, y terminare los que tengan una en mano, tu hermano será mi prisionero, no hay otro trato- le indico Robb.
Tyrion cabeceo.
-Prepare una carpa para usted, mi señor-
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-¿Cómo está usted?- repetía Gendry las palabras de la reina de Bastión de la tormenta.
-Mejor, mejor- murmuro ella.
Lo miraba de arriba abajo, daba un par de vueltas.
Gendry estaba vestido con pantalones blancos, camisa celeste, bien peinado, y lavado.
Arya miraba todo de lejos con una sonrisa divertida.
Ella y la reina estaban entrenando al antiguo herrero.
Había impresionado a muchos en el campo de batalla.
Con su martillo de guerra, y espíritu.
Muchos lo consideraban Robert renacido.
Eso le hizo subir su popularidad.
Y como Bran se caso con Shirenn.
El puesto a señor de los Baratheon está libre, y Gendry entraba justo.
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Sansa cenaba con Quentyn.
Este le hablaba de Dorne.
Habían cenado muchas veces.
Pero la chica esta distraída.
-¿Está bien, princesa Sansa?- pregunto el príncipe.
Esta sonrió.
-Sí, muchas gracias príncipe- dijo ella.
La guerra le estaba preocupando.
Jon acostumbraba a conquistas rápidas.
Tenía el poder de invocar grandes criaturas, destruía rápidamente entradas a ciudades, maquinas de asedio y un fuerte ataque frontal.
Pero la guerra en Dorne se estaba retrasando.
Entendía la estrategia.
Pero el hecho de que no haya usado dragones, o criaturas similares, según la información que obtuvo de Arianne.
Estaba claro que Jon estaba haciendo lo posible por hacer el menor daño a las fuerzas de Dorne.
Eso era bueno por un lado.
Los nobles no estarán muy en contra de el cuando todo termine.
Por otro lado era un riesgo.
Sansa se preparaba para levantarse.
Su distracción la hizo tropezarse.
Quentyn se movió rápido y la atrapo, la sostuvo de la cintura.
La chica alzo su rostro.
El chico bajo el suyo.
Sus labios se encontraron.
No notaron a unos metros de ellos en un balcón, a Arianne mirar todo con una sonrisa astuta en su rostro.
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Gusano Gris había dejado suficientes hombres en Tor, ahora se dirigía con su gran ejército hacia Bondadivina.
Había pedido más hombres, y estos los encontraría allá.
Había perdido demasiados hombres en Tor, la ciudad se defendió bien, los elefantes entregados por su rey, habían muerto.
Debía hacer las cosas con más astucia.
Pero el rey declaro el mínimo posible de victimas.
Eso los hacía perder muchos de sus hombres.
-no podemos seguir así- murmuro él.
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Jon miro atentamente al ejercito en frente de el, frente al ejercito Oberyn lo esperaba.
-No atacan- le dijo uno de sus soldados.
-Deben a ver puesto trampas en la arena- murmuro Jon.
-Esperamos- pregunto el soldado.
Jon sonrió.
-Para que- musito él.
Rápidamente invoco tres elefantes y los hizo trotar a los enemigos, estos no se movieron y los elefantes a medio camino fueron tragados por posos en la arena.
Jon sonrió y deshizo sus invocaciones, recuperando algo de la fuerza que gasto, e impidiendo que sus invocaciones sufran.
-Pozos, posiblemente alrededor de la ciudad, jejeje, nada mal príncipe Oberyn, pero posos no detendrán mi ejercito- murmuro el.
-Grifo, Grifo, Grifo- susurro el chico.
Los tres animales mágicos aparecieron.
-Ataquen- ordeno Jon.
-Si amo- escucho y se lanzaron a volar hacia el enemigo.
Jon miro a sus soldados.
-Eviten los posos, crearemos puentes- ordeno y saco su espada.
El ejercito lo siguió, los soldados de costa salada parecían tratar de retener a los grifos con sus lanzas a duras penas, mientras escuchaban el ejercito de Jon aparecer, los posos hicieron perder algunos hombres, pero no impido a la mayoría llegar, Oberyn comenzó el ataque de vuelta, pero el grifo lo agarro con su pata y lanzo hacia atrás, Jon llegaba con su ejército.
Oberyn maldijo.
Obara y Nymeria saltaron a ayudarlo. El ejército se les venía encima, pero cuando Oberyn se preparo estos giraron atacando a sus hombres e ignorándolos.
Oberyn frunció una ceja y miro hacia adelante, Jon lo esperaba con su espada en mano.
-Solo- susurro el príncipe de Dorne.
Sus hijas se pusieron en posición.
Jon llego a unos metros.
-Príncipe Oberyn, una hija…otra hija…Sin caballos ¿Cómo piensas escapar esta ves?- pregunto Jon.
Nymeria se lanzo con su látigo en mano y lo lanzo atrapando la mano de Jon. Pero este sonrió.
-Aura de rayo- murmuro él.
Nymeria lanzo un alarido de dolor y cayó en el suelo, Jon deshizo de su látigo.
-Nymeria- murmuro Oberyn revisándola.
Estaba inmóvil pero inconsciente, como una especie de parálisis.
-Obara cuida a tu hermana- susurro Oberyn.
La mujer se quedo detrás.
El príncipe esgrimo su lanza.
-Aura total- murmuro Jon.
Oberyn rápidamente lanzo una estocada, pero Jon la evadió fácilmente, y contraataco con un corte rápido, Oberyn lo detuvo con su lanza.
Ambos se miraron y se estudiaban.
-¿Nada magia?- pregunto Oberyn.
-¿Hace falta?- pregunto él.
Oberyn sonrió y ataco.
-¿Y cómo hacemos esto? ¿peleamos hasta la muerte?- pregunto Oberyn.
-Puedes rendirte- le aclaro Jon.
Sus ataques se volvieron más y más rápidos, el príncipe de Dorne tenía problemas a contenderlos.
-Cuidado su majestad, las serpientes somos venenosas- le aclaro Oberyn lanzando una estocada.
Jon le evadió golpeo con su espada la lanza esta se incrusto en el suelo y pateo a Oberyn.
-Veneno no es un problema mientras no me toque- le dijo Jon.
Luego salto a un lado y esquivo una lanza, Obara había llegado a apoyar a su padre.
-Te dije que te quedes con tu hermana- le indico Oberyn llegando a su lado.
-está bien, y ti te están pateando el trasero- le dijo ella molesta.
Oberyn rodo sus ojos y preparo su lanza.
-Lo hacemos juntos- ordeno él.
La chica se preparo.
-Bueno quizás si un poco de magia…Aura de fuego- musito Jon.
Obara y Oberyn se lanzaron, Jon los evadió y golpeo con su espada la lanza de Obara, esta sintió un ardor en sus manos pero lo ignoro.
-Nada mal- dijo Jon.
La chica movía su lanza con fuerza, contrario a Oberyn que usa velocidad, la chica usaba fuerza bruta.
Ambos envistieron a Jon con sus lanzas, pero el chico puso su espada, evadiendo las estocadas. Y lanzo un fuerte espadazo contra Oberyn, cuando choco con la lanza una explosión se sintió y el príncipe fue golpeado hacia atrás, Jon sintió como brillaba sus ojos y llego al cuarto blanco.
Se dirigió al monitor. Había obtenido nivel 33 con 14 puntos de habilidad, no podía obtener nada con eso, por lo que salió del cuarto.
El chico miro a Obara y Oberyn acercarse e invoco un lobo húngaro, la mujer palideció al verlo.
-No la lastimes mucho, la necesito viva- indico él.
-Si amo- escucho y el lobo salto hacia la mujer que se defendía con la lanza.
-¡Obara!- exclamo Oberyn.
Pero salió volando por una patada de Jon al suelo.
-Relájate, no la matara, solo jugara con ella- dijo Jon preparando su espada.
-¿Qué no era que no necesitabas magia?- le recrimino el príncipe.
Jon encogió de hombros.
-Son dos contra uno, es injusto- se defendió el.
Oberyn ataco, Jon detuvo el ataque y contraataco, pateando su estomago.
-¿Cansado?- Pregunto él.
Oberyn levanto su dedo del medio y entonces sintió un látigo atraparlo y atraerlo, Oberyn salió hacia atrás a una Nymeria levantada.
-¿Nymeria?- musito Oberyn.
-Huye- le dijo ella y se ponía en el medio dando fuertes latigazos en el suelo.
-¿Qué dices?- pregunto él.
Ella respondió señalando hacia un lado, Oberyn giro y vio maquinas de asedio en posición de ataque.
-Mierda- musito él.
-Cuando las usen las puertas quedaran destruidas, no hay suficientes hombres para defender la ciudad, debes volver a Lanza del sol- le dijo ella.
-Crees que dejare a mis hijas aquí- musito Oberyn molesto.
-Si lo harás- respondió Obara llegando a su lado, el lobo Húngaro estaba con Jon.
-Padre, eres la mejor defensa, si lanza del sol cae, todo Dorne caerá con ella, Vete- le dijo Obara.
Oberyn maldijo.
-Volveré por ustedes, lo prometo- susurro él y corrió hacia la entrada.
Jon frunció la ceja y se dispuso invocar otra criatura para ser atacado por un látigo.
-Sacrificio…Valiente- admitió Jon.
Nymeria siguió lanzando latigazos sobre él, Jon los evadía y contrarrestaba, uno momento de distracción le tomo a Nymeria que Jon tome su látigo la traiga hacia él y la noqueé con el plomo de su espada.
Giro para ver a Obara esta peleaba como podía con el lobo húngaro.
Una explosión se escucho y Jon vio como las puertas caían, giro a Obara y esta a él.
-Ríndete, ya escapo- le dijo él.
Obara sonrió y tiro su lanza.
Jon suspiro, Oberyn volvía a escapar.
Sus hombres llegaron y tomaron a las chicas de prisioneras, mientras se las llevaban Obara vio al rey a los ojos.
-Buen trabajo-admitió Jon.
Esta inclino la cabeza mientras se la llevaban.
-Burlado por dos bastardas, bueno supongo que un bastardo burlado por dos bastardas no es algo malo- musito él con una sonrisa.
-Una pena que Dorne no se rindiera, tener tan talentosas guerreras seria excelente- pensó el resignado.
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FIN DEL CAPITULO
