Capitulo 210: Una decisión arriesgada.
Solo habían pasado algunas horas desde que Yagura había sido derrotado. Mei estaba en uno de los techos mirando al sol del atardecer ponerse sobre la aldea. La de cabello rojizo sintió a alguien acercándose, aunque ya estaba segura de quien se trataba.
– No estas tranquilo. –Le dijo Mei a Naruto.– Uno pensaría que perdiste.
– No, de hecho le gane. Pero no es importante. –Dijo el Uzumaki.– Tu también ganaste contra Yagura, pero no estas tranquila.
– Si, gane, pero hubo mucha interferencia del Isae. –Dijo la de cabello rojizo.– Pero eso no es lo que preocupa mas. Derrotamos a Yagura, pero no se que sigue ¿Como es que la aldea va a cambiar?
– Bueno, creo que todos saben que no quieren a alguien como Yagura. –Respondió el rubio.
– Si, eso es obvio. –Le dijo la mujer.– Creo que en realidad, me preocupa que ya se a quien sugieren como Mizukage. Varios de los lideres murieron durante el ataque, soy de los pocos que quedan.
– Si te eligen como Mizukage seria bueno. –Aseguro el rubio.– Dijiste que lo harías si significaba hacer que los con Kekkei Genkkai ya no tengan miedo y no tengan que ocultarse.
– ¿Dije algo como eso? –Pregunto Mei.– Vaya, que vergüenza. Aunque, es la verdad. Tienes razón, si me nombran Mizukage, haré eso. Y si no, también lo intentare.
Naruto sonrió pero después miro a la aldea, no quedaban muchas horas de luz.– Uno de nuestros amigos fue secuestrado durante el ataque. –Dijo el rubio.– Es un jinchuriki como yo.
– Escuche sobre eso, fueron Akatsuki, ¿Cierto? –Pregunto Mei.
– Ese mismo grupo de bastardos. –Respondió el jinchuriki.– Nuestra aldea se entero y nos dio ordenes de quedarnos aquí. No creo que tengan un plan para que participemos.
– Deben de haber decidido que es un asunto que solo le concierne a Sunagakure. –Dijo la de cabello rojizo.
– Si, aunque es muy mierda. –Comento Naruto.– Se que quedándome aquí sentado no lograre nada, pero también si pido ayuda a los demás, aun sin contar el peligro de enfrentarse a Akatsuki, nos podemos meter en muchos problemas por desobedecer las ordenes.
– No es una desicion para nada sencilla. –Dijo Mei.– Supongo que lo que te preocupa mas es que salgan lastimados.
– Si, pero se que no puedo solo, no contra todos ellos. –Dijo el Uzumaki.
– Creo que ya sabes lo que tienes que hacer. –Dijo Mei.– Lo que tienes duda es si es lo correcto.
– Tienes que quedarte quieto Kankuro-san. –Decía Sakura al de sunagakure bloqueandole la puerta.– Aun si ya no tienes veneno en tu sistema, tu cuerpo apenas esta recuperándose de la herida que te hicieron.
– No me importa. –Dijo el chico.– Eso bastardos tienen a Gaara.
Sakura abrió ligeramente la puerta.– ¡Alguien llame a Temari-san rápido! –Grito la pelirosa.– Si hay alguien que puede meterle razón en la cabeza es ella.
Naruto bajo a la habitaciones de la residencia del Mizukage, o lo que quedaba de ella. El chico no tenia ninguna duda, debía ir a perseguir a Akatsuki y recuperar a Gaara. El problema era como lo haría. No sabia que tan fuerte era en comparación con los Akatsuki, pero de lo que si estaba seguro, era que no podría con todos. Aun si tuviera mucha suerte y pudiera acabar con algunos de ellos rápido, el calcula que solo derrotaría a tres, y eso era si quien se le ponía enfrente no era Isae.
– Pero por alguna razón, siento que si me los enfrento ella seria la primera. –Pensaba el Uzumaki.
Naruto miro a Satsuki caminar por el pasillo, ambos se quedaron parados a un lado del otro.– Se lo que estas pensando. –Dijo la pelinegra.– Iré.
– ¿Que? No, yo iba a hacerlo solo. –Dijo el rubio.
– Mentiras, si quisieras hacerlo solo, ya habrías corrido. –Le respondió su novia.– Ademas este es un asunto per… de los Uchiha.
– No quiero que nadie mas salga lastimado. –Dijo Naruto.– Por eso iré solo.
– Si, solo conmigo. –Le respondió la Uchiha.
– Ok, eso definitivamente lo ensayaste. –Dijo el novio de la chica.
– Pensé en todas las formas como podría ir esta platica. –Dijo la pelinegra.– Aun así, entre nosotros dos no bastara. Deberíamos llevar a Sakura. Entre los tres tenemos mas posibilidades.
– Si, pero ella esta ocupada. –Le dijo Naruto.
Sakura estaba impidiendo que Kankuro saliera de la habitación. Para alivio de la pelirosa, la puerta se abrió y entro Temari. La chica miro la escena unos momentos antes de hablar.
– ¿Que esta pasando aquí? –Pregunto la ninja de la arena.
– Temari-san, Kankuro-san quiere salir a buscar a Gaara. –Explico Sakura.– Pero no esta recuperado completamente, sus heridas pueden volver a abrirse, si es que no sale herido luchando nuevamente.
– Kankuro, no seas pendejo. No puedes ir solo a perseguirlos. –Le dijo la joven.– Por eso iremos ambos.
– ¿Que? –Pregunto Sakura.
– Ya he avisado a la aldea. –Dijo Temari.– Aunque tardaran en llegar los refuerzos. Lo mínimo que podemos hacer es seguirles el rastro.
Kankuro se paro y paso por un lado de Sakura. La pelirosa no podía creer lo que acababa de escuchar.
– ¡Un momento! –Les dijo Sakura.– No sean estúpidos. El aun no esta recuperado. Y entre los dos no bastara, son por lo menos 6 akatsuki.
– Esta es seguramente una estupidez. –Dijo Kankuro.– Pero no puedo quedarme a observar como Gaara sufre por el bijuu. Ya lo he hecho toda mi vida.
– Mierda. –Dijo Sakura.– Por lo menos, pueden esperar un momento.
– Carajo Kankuro, estas loco. –Dijo Naruto reaccionando a lo que Sakura les había contado a los novios.
– Definitivamente iremos con ustedes. –Dijo Satsuki.– Pensábamos perseguirlos de todas maneras.
– ¿Que?¿En serio? –Pregunto Temari.– Nosotros podemos hacerlo porque estamos velando por la seguridad del kazekage. Pero ustedes, no solo estarían tratando de salvar al líder una aldea ajena, estarían desafiando ordenes de su aldea.
– Un un hombre de cabello blanco nos dijo una vez. –Comento Sakura.– "Aquellos que rompen las reglas son basura. Pero los que no ayudan a sus amigos son aun una peor basura". Gaara es nuestro amigo.
Satsuki miro al grupo, eran cinco. Aunque Kankuro estaba herido y Naruto había tenido una pelea muy difícil con Utakata al medio día. No estaban al máximo.
– En cuanto mas lo pienso, mas veo que tendremos problemas. –Dijo la pelinegra.– Tendremos que pedirle ayuda a los demás.
Naruto miro a su novia. No podía negar que tenia razón.– Prefiero no involucrar a nadie mas. Como dijo Temari, estaríamos desafiando ordenes de la aldea.
– ¿Y si les diera ayuda? –Pregunto Mei que aun seguía en el techo.
– ¿Vas a venir con nosotros? –Pregunto el jinchuriki.
– No creo que pueda. –Dijo la mujer.– Como la aldea acaba de deshacerse de su antiguo líder, debo de quedarme aquí para disuadir a países vecinos de atacar. Sin embargo, creo que puedo darles ayuda con alguien mas. Espérenme.
Los 5 adolescente miraron a Mei saltar del techo hacia una parte de la aldea.
– ¿Podemos confiar en ella? –Pregunto Temari.
– Una de las condiciones para que viniera era que los ayudara contra Akatsuki. –Dijo el jinchuriki de Konoha.– Ademas, desde hace como una hora tiene la oportunidad de avisarle a los demás.
– ¿Pero a quien le pedirá ayuda? –Se pregunto Sakura.
Satsuki miro a su novio.– Nosotros también deberíamos de hacerlo.
Utakata estaba sentado en una de las ramas de los arboles. Su novia estaba en otra descansando después de las peleas que tuvieron. El castaño noto como la chica se estaba levantando.
– ¿Aun no? –Pregunto Tashigi.
– No, siguen sin salir. –Dijo el jinchuriki.
– ¿En serio crees que lo harán? –Le pregunto la joven.– ¿Que correan detrás de esos tipos para salvar al otro jinchuriki?
– ¿No viste su rostro? –Pregunto Utakata.– Era obvio que el pensaba en hacerlo. Aunque no se si es por rescatar a su amigo, o acabar con ellos.
– ¿Acaso hay mucha diferencia? –Le pregunto Tashigi.
– Al final del día, creo que no. –Dijo el castaño.– Una te lleva a la otra.
Tashigi salto a la rama donde estaba Utakata y se sentó junto a el, reposando su cabeza en hombro del jinchuriki.
– ¿Que haremos? –Le pregunto.
– Bueno, creo que ya te lo dije. –Comento Utakata.– Si no quieres participar no te culpo. Puedo hacerlo solo, no te preocupes.
– No, no me refería a eso. –Dijo la castaña.– Si no a cuando terminemos con ellos. Ya no hay un lugar en la aldea para nosotros. Todo lo que hicimos quedo en nada.
– Podemos ir a otra aldea. –Dijo Utakata.– Quizás una menor que no se alié con la nueva kirigakure.
– ¿Y mientras tanto?
El chico se quedo en silencio, sin responderle inmediatamente.– No lo se. Sinceramente, no se como acabara el asunto con Naruto.
– ¿Acaso no crees que lo lograremos? –Pregunto la castaña.
– No, nosotros si, de eso no lo dudo. –Dijo el jinchuriki.– Pero no se si ellos lograran sobrevivir.
– Son unos cabrones resistentes. –Dijo la joven.– No dudes que si lo vayan a aguantar.
En el techo de la residencia del mizukage, el equipo 7 se reunió con el resto de su equipo y los chunin de su aldea. Los hermanos de la arena estaban ahí también, escuchando como el rubio les explicaba la situación.
– Sera algo muy peligroso. –Dijo Naruto.– Lo mas seguro es que mueramos, y si no, la aldea seguramente nos castigara.
– Desde el día que supe que era un jinchuriki sabia que este momento llegaría. –Dijo Hinata.– Voy con ustedes.
– Seria muy problemático si van solos. –Comento Shikamaru.– Ademas, aun tenemos una deuda con Sunagakure. Voy a pagarla hoy.
– O mañana si los alcanzamos al otro día. –Señalo Sakura.
– Si Shikamaru va yo también iré. –Dijo Chouji.
– A mi me sorprende que no me hayan preguntado desde el principio. –Dijo Isaribi.
Sai estaba sonriendo.– Este plan es estúpido. Lo único bueno es que no nos pueden castigar a todos.
De todos ellos, Naruto estaba realmente sorprendido porque Sai había decidido ayudarles. Satsuki y Sakura también lo estaban, pero lo aceptaron, aunque tenían que recordar vigilarlo. La pelinegra mordió su dedo y puso su mano en el suelo.
– Jutsu de invocación. –Exclamo. Satsuki invoco cuatro halcones.
– ¿Que vas a hacer Satsuki? –Le pregunto Temari a la Uchiha.
– Tenemos a amigos en otras aldeas. –Dijo la Uchiha.– No se si vendrán, pero podemos pedirles ayuda con mis halcones.
– Oye, un momento. –Exclamo Naruto.– Uno es para Fuu y el otro para Kurotsuchi. ¿Que pasa con los últimos dos?
– Bueno, uno va para Sasame. –Dijo la Uchiha, notando la preocupación del rostro de sus dos compañeros.– Es fuerte, sobrevivió a lo de kusagakure y tuvo buenas peleas en los exámenes chunin. Nos sera de ayuda, aunque no se pueda llegar, o la dejen salir. El otro es para… ¿una amiga? No se.
– Así que Naruto no era el único haciendo aliados. –Comento Shikamaru. En ese momento, Mei llegaba junto a un chico de cabello azul puntiagudo.
– Aun están aquí. Perdón por tardarme. –Dijo la mujer.– Les presento a Chojuro.
– Mu-mucho gusto. –Dijo el chico escondido detrás de Mei.
– Es un poco tímido, pero pueden confiar en el. Principalmente porque se lo pedí personalmente. –El comentario hizo que los demás soltaran una gotita de sudor.– Pero también, es muy fuerte, aunque no lo parezca.
– No-no se preocupen. Le ayudare en todo lo que pueda. –Dijo Chojuro.
– Yo, no se si podre ayudarles, pero tratare de alcanzarlos. –Comento Mei.
– Bien. –Dijo Naruto.– Sakura, ¿Crees que tus perros puedan seguirles el rastro?
– No, pero podemos seguir el de Gaara. –Dijo la pelirosa procediendo a hacer un jutsu de invocación. Al mismo tiempo, los halcones de Satsuki comenzaban a volar
– Nos van a considerar basura por desobedecer una orden de la aldea. –Le dijo Naruto a sus compañeros.– Pero por lo menos seremos basura que no abandonan a sus amigos.
Los de Konoha, Suna y el chico de Kirigakure asintieron. Con eso dicho, partieron para perseguir a Akatsuki.
El grupo salio de Kirigakure con uno de los perros de Sakura siguiendo el rastro de Gaara. Estos saltaban entre los arboles, sin bajar la guardia. No sabían que tan lejos estarían lo Akatsuki. Finalmente, el perro se detuvo con unos ladridos.
– Dice que están a 200 metros de aquí. –Comento Sakura.
– ¿Se detuvieron? –Pregunto Satsuki.
– Considerando lo que nos tomo llegar aquí, y que ellos estaban caminando, debieron llegar cuando ya era de noche. –Dijo Shikamaru.
– ¿Que hacemos? –Pregunto Isaribi.
– Deberíamos descansar un poco. –Dijo Naruto.– Pelear contra ellos va a ser difícil, debemos estar preparados.
Sin que ninguno del grupo prestara atención, un pájaro blanco voló por el bosque y hacia el campamento de Akatsuki. Aterrizo en el centro de este.
– Heh, parece que tenemos a un grupo de imbéciles siguiéndonos. –Comento Deidara.– ¿Debería explotarlos?
– No. –Dijo Kakuzu.– Yo iré a encargarme. Puede que haya algunas recompensas valiosas ahí.
Fuu estaba en Konoha encargándose de una simple misión de entrega, solo debía llevar unos documentos de su aldea a Konoha, algo que era sencillo con sus alas y velocidad para volar. Sin embargo, había decidió quedarse a dormir ahí y volver a su aldea por la mañana, a Shibuki no le molestaba y hasta le había dado permiso de hacerlo. La chica estaba comiendo afuera de uno de los restaurantes, cuando un halcón llego y aterrizo a un lado de ella, asustandola primero, pero se tranquilizo una vez que miro mejor al animal.
– Un momento, es una invocación. –La peliverde miro que tenia un mensaje, debía de ser de Satsuki, era la única que conocía usaba halcones. Fuu leyó el mensaje y se levanto de inmediato.– ¡Mierda!¡Mierda!¡Mierda!
Afortunadamente ya había pagado, por lo que no tuvo que perder mas tiempo y siguió al animal volando, este la llevaría hasta el grupo que perseguía Akatsuki. La jinchuriki volaba por la aldea, cuando miro a una chica de cabello negro y corto saltando por los techos.
– ¡Oye! –Llamo su atención descendiendo hasta la chica.– ¿Tu estabas en los exámenes verdad?¿Cual era tu nombre?¿Kurotsuchi?
– Si, tu eres la jinchuriki. –Dijo Kurotsuchi.– Y si estas volando tan rápido… no es una coincidencia.
– ¿A ti también te llego el mensaje? –Pregunto Fuu y Kurotsuchi asintió.– Bien, te llevare, así llegaremos rápido.
Kakuzu estaba en los arboles por encima del grupo que los perseguía. Habían montado un campamento para descansar y vigilarlos, pero al parecer no tenían idea de que se encontraba ahí. Hasta se habían quedado todos dormidos. El hombre se preparaba para atacar cuando sintió una presencia detrás de el.
– ¿Así que tu eres uno de los famosos Akatsuki? –Pregunto un joven castaño detrás de el antes de golpearlo, enviándolo a volar por el bosque y rompiendo varios arboles.
– ¿Que demonios? –Reaccionaron en el campamento del grupo.
Kakuzu había perdió el elemento sorpresa, pero al parecer aun podía hacer algo. Se impulso hasta el campamento y llego a atacar a uno de los chicos, este se deshizo en una nube de humo.
– Era un clon. –Reacciono.– Todo el campamento eran clones.
– Doton: Jutsu de suelo blando. –Kakuzu escucho antes de que sus pies se hundieran en el lodo. El resto del campamento se levanto, dejando sus transformaciones para volver a a ser los Narutos. Con una esfera de chakra en sus manos.
– Toma esto. –Exclamaron los rubios, generando múltiples explosiones con los impactos. El suelo se abrió a unos cuantos metros, y ahí dentro estaban los que perseguían a Akatsuki.
– Que bueno que sugeriste eso Shikamaru. –Le dijo Satsuki al chico.
– Sabia que no iban a bajar la guardia tan fácilmente. –Les dijo el Nara.– Pero Naruto fue el de la idea de poner un campamento falso.
– Bueno, quería tomarlo por sorpresa. –Dijo el rubio mirando a Utakata.– ¿Viene por una pelea o a ayudarnos?
El polvo alrededor de Kakuzu se despejo, ahí pudieron ver al hombre parado con su piel de color gris, como si fuera de piedra. Aparte de eso, su túnica de Akatsuki estaba dañada, pero visualmente el no mostraba daño.
– ¿Como mierda? –Se pregunto Isaribi.
– No tiene ningún daño. –Exclamo Hinata.
– Tiene que ver con su cambio de color de piel, de eso no hay duda. –Pensaba Satsuki.
Kakuzu salto y evito a una joven de cabello castaño que descendía con dos espadas en las manos. Tashigi fue hacia el frente para atacarlo, pero el hombre retrocedía evitando los ataques. De repente un golpe llego por un lado y lo saco volando. Utakata estaba parado a un lado de su novia después de golpear a su enemigo.
– Ustedes, ¿que hacen aquí? –Pregunto Satsuki.
– Vamos a ayudarles. –Dijo Utakata.– Si estos tipos son enemigos de los jinchurikis, entonces hay que deshacernos de ellos de una vez.
– ¡Se esta retirando! –Exclamo Hinata con su dojutsu activado.
– Mierda, hay que seguirlos. –Dijo Satsuki y todos comenzaron a ir detrás de Kakuzu.
– Vieron que tenemos una oportunidad de ganar. –Dijo Temari
– Nos subestimo y bajo la guardia. –Comento Chouji.– Hay que aprovechar eso.
– Hay otra cosa. –Dijo Shikamaru.– Tengo entendido que la razón por la que Gaara perdió no fue tanto su fuerza, si no que se enfrentaba a dos oponentes. No podía defenderse de uno sin que el otro lo atacara.
– Entonces, si vamos a pelear contra ellos, hay que hacerlo de uno a la vez. –Comento Satsuki.
– Si, una pelea contra todos ellos es casi imposible. –Dijo Shikamaru.
– Shikamaru, Satsuki, Hinata. ¿Vamos a tener que volver a hacer eso? –Les pregunto.
– Si queremos alcanzarlos, tendremos que. –Respondió la peliazul.– Si ellos empiezan a quedarse detrás para retrasarnos, tendremos que separarnos.
El grupo podía oler el mar, se estaban acercando a la orilla. Lo cual los hizo hacerse una pregunta importante que debieron haberse hecho desde que comenzó la persecución, ¿Como saldrían del país del agua? Estaban cerca cuando obtuvieron su respuesta. Vieron como unos pájaros blancos gigantes se alejaban, con los miembros de Akatsuki subidos en ellos.
– Ja, parece que perdieron su oportunidad, bola de imbéciles. –Les dijo Deidara mientras se alejaban.
– Tuviste suerte zorro. –Le dijo Kakuzu al rubio.
Isae simplemente miro a su hermana mientras se alejaban.
– Carajo. –Exclamo Naruto mirando como se alejaban. Se dio la vuelta, y miro a Sai abriendo uno de sus pergaminos.
El miembro del equipo 7 hizo unos pájaros de tinta, lo suficientemente grandes para que pudieran subirse a ellos. Satsuki hizo una invocación, generando un halcón en el que se subió. El resto del grupo hizo lo mismo y comenzaron a perseguir a Akatsuki por aire mientras el sol comenzaba a salir.
Fin capitulo 210.
Aquí es el nuevo capitulo, perdón por la tardarza, pero entre problemas personales, un bloqueo para escribir y falta de motivacion se me dificulto escribir este y el siguiente capitulo.
