Situación Geopolítica
Las cosas siguieron tranquilas, seguí asistiendo a la escuela, Cadence y Shining me siguieron dando sus respectivas clases, comencé a salir más. Las limitantes poco a poco se desvanecían y era más libre, la mascota que había escogido pronto se volvió cercana a mí, siempre en mi hombro cuando llegaba al castillo. Me volví cercana a Janina la comprendía y ella a mí, con el tiempo me mostro todos sus libros donde tenía dibujos y escritos, me presto más tiempo el cuaderno donde había escrito de mí, seguía sorprendiéndome lo exacta que era.
En cuanto a Angelina, ella me hablo de temas un tanto curiosos para mí, no solo ella, sus círculos de conocidos, la separación entre el imperio y Equestria era considerable, poco era lo necesario para romperla. Entre los temas que me contó, estaba el mayor impuesto por vivir en el imperio que por vivir en Equestria, pues la mayoría de estos iban a la corona equestriana quedándose pocos en el imperio, apenas los necesarios para sobre llevar las cosas, haciendo su dependencia a Equestria notable.
Igual me contó el descontento popular ante la presencia de la guardia equestriana, esa ya la había notado, lo que no sabía es que había llegado a haber encuentros poco amistosos. La guardia equestriana tenía derecho de actuar incluso sobre la guardia imperial, por lo que ambas evitaban cruzarse pues con el tiempo se habían creado recelos.
Otra cosa que tenía descontentos a los ponis de cristal era la amplia burguesía y aristocracia extranjera que se habían hecho presentes en la ciudad, los aristócratas locales habían visto su territorio reducido y los burgueses sus negocios cortados.
Angelina era burguesa, por lo que me pudo contar esto, un amigo suyo, Ópalo de Anjou un unicornio de un brillante pelaje blanco y crin color miel, hijo de la aristocracia local, complemento lo que ella me había contado, pues me contó un poco de como había afectado la introducción de la aristocracia extranjera a la capital, a pesar de que muchos de estos eran meros delegados, diplomáticos o militares, tendían a inmiscuirse en temas de la corte o de territorio.
Angelina por su parte me contó que a los negocios locales en general les había perjudicado, pues se les daban más privilegios a aquellos comerciantes venidos de Equestria, los grandes negocios de burgueses equestrianos había acaparado fuertemente el comercio de la ciudad de cristal volviéndola casi un nodo comercial de Equestria en lugar de serlo del imperio.
Un día que camine con ellos, me mostraron por la avenida principal y más prestigiosa del imperio como todos los negocios a ambos lados eran de origen Equestriano incluso identifique una de las tan aclamadas boutiques de Rarity.
Así en nuestras salidas por la ciudad me fueron mostrando más y más cosas recuerdo muy bien una vez en que de la avenida principal fuimos hacia el barrio de la ciudad conocido como el paseo de la emperatriz, íbamos los cuatro, Ópalo, Angelina, Janina y yo. Les había presentado a la unicornio hace poco y la habían aceptado, ahora después de la escuela pasaba mucho tiempo con nosotros.
Nos adentramos dentro del barrio, era una zona rica, edificios altamente decorados, algunos tejados hasta tenían adornos de oró, el material de los edificios era en base a joyas caras. Los jardines alrededor de la zona eran preciosos, así como las fuentes y estatuas extravagantes. Sin embargo, los ponis de la zona no vestían como los locales, la arquitectura era completamente local, pero los que la habitaban eran extranjeros.
-¿Qué es esto? – pregunté.
-El paseo de la emperatriz dejó de ser nuestro hace mucho tiempo. – dijo Ópalo.
-Aquí solía habitar gran parte de la aristocracia y la burguesía local Cozy, pero con el pasar de los años la zona fue perdiendo su carácter imperial, las banderas que ondean la zona no son nuestras, los burgueses fueron los primeros en irse de este barrio, bueno, los que conservaron riqueza. – explicó Angelina.
-Hubo un fuerte cambio en el estatus económico de muchos cuando llegaron los equestrianos , muchos de los negocios más pequeños fueron remplazados por los grandes de Equestria, los negocios fuertes, fueron desplazados, pocos lograron mantener su posición. – continuó Janina con tonó triste y apagado.
-Tu tonó suena a que me lo dices por experiencia. -le señalé.
-Mi madre era sastre, diseñaba ropa accesible, pero de calidad, sin embargo, cuando llegaron los negocios equestrianos nos tuvimos que mover a una zona menos concurrida.
-¿Qué eso no fue suicidio laboral?
-No es su culpa, el imperio tuvo que aceptar la política comercial equestriana, sus negocios se les dio las principales avenidas, los mejores puestos. -Respondió Ópalo.
Angelina entonces señalo una casa, considerablemente grande, al menos tres pisos, un patio amplio y decorado, el edificio en si era de estilo barroco.
-Aquí crecí, alguna vez ese fue mi hogar, mi familia se lo podía permitir, en el patio trasero fuera de la vista de la avenida hay un pequeño invernadero lleno de flores, provenientes de todo el imperio. Era mío, siempre me gustaron las flores, mi madre lo mando a construir y me ayudo a cuidarlo cuando era potrilla, sin embargo, tuvimos que vender la propiedad y mis flores con ella, además de muchos otros muebles. Perdimos nuestro local principal en la ciudad y mudamos el negoció a uno más pequeño, además de eso, tres de nuestras tiendas a lo largo del imperio cerraron. Nos fuimos junto con la mayoría de los burgueses a otros barrios, los que más riqueza perdieron no pudieron costear más que una vivienda de clase media, al menos no les fue tan mal como los comerciantes más humildes, que muchos pasaron a ser pobres. – continuó Angelina.
-Unos tíos míos vivían en esta zona también, en el momento que la mayoría de sus vecinos partieron, ellos igual lo hicieron, la gran mayoría de la aristocracia local ahora habitan en departamentos de las grandes avenidas o en lago cristalino, el cual es el segundo barrio más rico de la ciudad. Este es el más rico, algunos de nuestros nobles aun siguen aquí, aferrados a su patrimonio. – añadió Ópalo
-Yo vivó ahora en Amatist Skies, el ultimo barrio pudiente de la ciudad y el más grande, pues es compartido entre clase media y media alta. El restó de la ciudad son barrios de clase media con una que otra casa pudiente por aquí y por haya, y un gran numero de clase media baja llegando a los dos barrios mas pobres de los cuales uno es de los mas grandes de la ciudad y el otro es de los más peligrosos. – dijo Angelina.
-En uno de esos vivó yo. El lugar a donde me seguiste, una vez conocido como cantares del invierno, ahora se le llama, el paseo de la melancolía. Antes de la crisis fue un barrio decente, los pobres y la clase media baja estaban más repartidos por la ciudad. El paseo de la melancolía teniendo apartamentos y casas humildes hacía buen hogar para ambas clases, también es de los barrios mas viejos de la ciudad. Explicando eso porque sus callejuelas son tan pequeñas, quieres un trozó de la historia medieval de la ciudad, el paseo de la melancolía es perfecto. – me contó Janina mientras seguíamos caminando.
-¿Por eso adquirió el nombre?
-No del todo, el nombre paseo de la melancolía solo lo usan los ponis de cristal, lo llamamos así porque es el único barrio de la ciudad que es completamente nacional. Ni equestrianos, ni otras especies, solo ponis, unicornios y pegasos de cristal, muchos de nosotros pasamos por ahí el tiempo, sus jardines son bonitos a pesar de haber visto mejores tiempos. Un poco más al oeste de esa zona se encuentra otro patrimonio histórico, los picos de cristal, es el barrio más grande de la ciudad, incluye el palacio imperial y las avenidas principales, también el centro histórico de la ciudad contiene sus museos, palacios, templos, bibliotecas y plazas más importantes, es el corazón de nuestro imperio, de nuestra cultura, en el hay edificios que han visto nuestra nación desde sus tiempos más jóvenes – explicó Ópalo
-Hemos perdido gran parte de ese centro histórico, nuestro corazón ya no es nuestro. – Añadió Angelina – y no nos mal entiendas, la mayoría de la población respeta a la familia Cadence, la aristocracia local ha visto a ambos intentar lo mejor porque la situación en la ciudad no vaya a mal. Pero, al final, poco pueden hacer contra las ordenes de equestria, contra los tratados que vienen como relámpagos a cambiar nuestra forma de vida.
-Pero, dijeron que había dos barrios de clase baja ¿Qué pasa con el ultimo? – cuestioné interesada mientras analizaba lo que ya me habían dicho, aunque poco había que analizar, estaba bastante claro.
-El ultimo barrio es conocido por los ponis de cristal como la madriguera, aunque su nombre oficial es la celestina, ganaba su nombre del palacio ahora abandonado construido de puros cristales de tonos azules, a la luz del sol brillaba proyectando auroras a su alrededor. Sin embargo, ahora esta en decadencia y su brillo pasado ya no es más, de hecho, esta parcialmente derrumbado, pues durante el reinado de Sombra fue destruido. – describió Janina – Sabes, hay unos cuartos del palacio a los que nadie nunca va, las entradas están aparentemente bloqueadas, pero yo se pasar, sus muros y techos rotos ya no serán lo que solían y no cubren tan bien del frio, pero, me sirve de morada.
-¿Espera no tienes hogar? – cuestionó Angelina preocupada
-No, lo perdí todo después de la muerte de mi madre, pero el palacio hace buen refugio, de hecho, en los salones más grandes se refugian varios ponis. Encuentran seguridad dentro de sus paredes, pues las calles de la cercanía son peligrosas, no todos los individuos de otras especies son tan abiertos a la idea de socializar con ponis, en especial entre dragones y grifos, muchos migrantes descarriados de estas dos especies han terminado en la madriguera, son de lo peor. – describió Janina – para empeorar el asunto, el castillo conectado a la vieja muralla de la ciudad que domina el escenario de ambos el paseo de la melancolía y la madriguera es usado por la guardia Equestriana como cuarteles y como prisión.
-¿Prisión? En ningún lugar de Equestria es necesario eso, el crimen es exageradamente bajo. ¿Por qué aquí sí? – cuestioné
-¿Cuándo dije fuera para criminales? – añadió ella
-La mayoría de lo que arrestan Cozy son protestantes, ladrones de comida, pobres comerciantes endeudados – señaló Angelina
Continuamos platicando aquel día, paseamos un poco más, vi otras dos de las zonas de las que me hablaron y entonces tomé rumbo al palacio después de despedirme de ellos, Janina fue la que más tiempo me siguió pues la madriguera estaba al este del palacio y nosotras veníamos del oeste. La ciudad estaba dividida de tal forma que entre más al este ibas, más pobreza encontrabas.
Una vez en el palacio fui a mi cuarto, pasé un tiempo pensando, todos estos asuntos podían ayudarme a mi cometido, sin embargo, algo no se sentía bien, tal vez si podía haber una redención para mí, sin embargo, no la que Twilight esperaba.
