Mientras las horas corren, estamos prontos a llegar a Chicago, el viaje fue tranquilo, Albert alquilo un vagón privado, si bien no es la primera vez que viajo así, he de confesar que es muy cómodo, tener dinero tiene sus privilegios, aunque me pregunto si todo esto vale si no hay amor, libertad. Doroty también está emocionada, aunque es mucho mejor en disimular su entusiasmo, bueno es mil veces mejor, mi príncipe solo sonreía cada vez que yo me ponía a describir las comodidades de nuestro trasporte. Mientras yo he hablado hasta por los codos, Albert a estado un tanto callado y meditabundo y eso me asusta, creo que el también tiene aprensión de volver, aunque Doroty funge de carabina, nos a dejado solos a tramos del viaje.

- Señor Ardlay, señorita Candy, saldré un momento, vi a un conocido en el vagón comunal al que quisiera saludar, con permiso.

Después de verla partir, aprovecharé en despejar algunas dudas con mi príncipe.

- Albert ahora que regresemos, donde viviré? ¿con mi nuevo "papá" o en la mansión? por cierto papá tiene una casa o también vive en la mansión?

- Claro que George tiene una casa, creo, la verdad no la conozco, aunque hay veces que se queda a dormir en la alcoba destinada para el en la mansión, muchas veces, me deja y se va a su casa, últimamente he sido descuidado con él, es la imagen paterna que tengo, pero desconozco algunos aspectos de su vida.

Con respecto a tu pregunta me gustaría que te quedes en la mansión, así podríamos vernos y mi tía seguiría con las lecciones, no pongas esa cara Candy, ahora que sepa que eres mi novia, querrá enseñarte mas cosas, ya que serás la futura esposa de la cabeza del clan, ¿lo entiendes verdad? ¿harías eso por mí, por nosotros?

- Sabes bien que si, haría eso y mas por ti, por lo nuestro, pondré todo de mi parte, trataré de aprender y ser buena en todo.

- Gracias pequeña.

- Sabes Albert quería pedirte un favor, espero se pueda.

- Si esta en mi poder hacerlo, créeme que te ayudare.

- Si vivo en la mansión, la tía abuela Elroy, me pondrá una dama de compañía ¿verdad? Estaba pensando que Doroty puede dejar de ser mucama y estar conmigo, y además me gustaría que no use uniforme.

- No me parece mala idea, en cuánto al uniforme, convérsalo con ella, al ser tú dama de compañía no es necesario que lo lleve, pero tendría que vestirse mejor de lo que normalmente la he visto llevar consigo y aunque estoy dispuesto a proveerle un vestuario de acuerdo a lo que se requiere, no se si ella aceptará.

- Se lo plantearé, yo me encargo de que acepte. Albert …

- ¿Sí?

- Nada, te quiero mucho.

- También yo pequeña.

Hemos pasado estas últimas horas casi sin hablar, nuestras caricias y besos fueron mas que elocuentes, además que no esperábamos que Doroty se demore tanto saludando a su conocido, sólo se apareció cuando llegamos a la estación, Albert nos pidió esperar un poco antes de bajar, supongo para evitar aglomeraciones o si hay algún indiscreto periodista, últimamente tratan de saber todo sobre él, el joven rey midas lo llaman.

- Vamos cariño, es hora de bajar.

- Ah, está bien, ¿en que nos iremos a la mansión?

- No necesitamos buscar un coche o carruaje, supongo…

- ¡Papá! que bueno que viniste por nosotros!

Veo a mi pobre amigo poner cara de sorpresa, para luego afirmar su peso para recibir a una muy emocionada Candy, al parecer esta disfrutando de tener un "padre" a quien colmar con su desbordante amor filial, la cara de George es un poema, aunque no lo admita, se que esta contento, como intuyendo mis pensamientos me lanza una mirada de regocijo y una sombra de sonrisa se dibuja en su rostro.

- Candy ya deja de asfixiar al pobre hombre: - mientras empiezo a reír, al ver como ella infla sus cachetes cual ardilla para luego sacarme la lengua, se puede ser tan adorable. - ya, ya no te enojes, pero la única persona que puede tener todas tus atenciones soy yo.

- Ah, ah señor, ahora mi cariño lo tendrás que compartir, con mi padre, mis madres, Tom, Jimmy, Archy, Anny…

- Como que no me esta gustando compartir tus atenciones. - mientras pongo mi expresión seria-.

- ¿No? Pero por poco y me envías a New York con... - ups yo y mi bocota, veo las caras de mis acompañantes llenas de sorpresa, mi rostro no tarde en ponerse mas rojo que una fresa madura. - Albert disculpa no quise decir…

- No te preocupes, no debí bromear con tus muestras de cariño, no pasa nada; será mejor avanzar para poder llegar a descansar el viaje fue muy largo, guíanos George, que por lo visto ya cargaron el equipaje, hasta Doroty se adelantó.

- Por aquí por favor, iremos en dos autos, yo manejare, le pedí al chofer que lleve a Doroty a la mansión, pero que demore un poco en llegar, ya que primero quería hablar con ustedes, me tome la libertad de separar un apartado en un café, es urgente hablar con ustedes.

- ¿De que se trata George? - mientras abro la puerta del coche para Candy. -

- Por lo visto, no esperaran a llegar a un lugar tranquilo; les daré un avance en lo que llegamos, que por cierto es muy cerca de aquí. ¿Recuerda joven William, que antes de ir a Lakewood, madame Elroy estuvo diciendo que ya estabas en edad casadera? Bueno, la idea no es solo de ella; sino también de los otros socios, "presionaron" para que tu tía realizara una fiesta para presentarte a las " candidatas "que ellos creen que son aptas para ti, para que las conozcas y ver si alguna de ellas te interesa, se que esto no es nada nuevo, ya que rechazaste la idea en varias oportunidades, pero esta vez madame Elroy anticipándose a tu negativa ya envió los partes y puso fecha para el baile, pero eso no es todo.- hace una pausa mientras estaciona el auto.- llegamos.

Mientras Albert me ayuda a bajar, siento un sinfín de emociones, miedos, dudas, ira, estoy en una ruleta rusa, esperando a que más nos dirá mi padre.

- Tengo que contarles algunas cosas más que me enteré, adelante por aquí por favor.

Mientras habré la puerta y nos invita a pasar a un pequeño café, es muy acogedor el lugar, en otras circunstancias observaría con mayor detenimiento, pero ahora deseo saber sobre "las novedades" de mi querida tía y los entrometidos del concejo tienen preparado para mi, una vez sentados en el pequeño privado, espero que mi moreno amigo termine con esto.

- Como les decía, la fiesta es un hecho, no podrías cancelarla, aunque quisieras, porque ya salió en la página de sociales de los periódicos mas vistos. William recuerdas a ese tío lejano que se encarga de los negocios que tienen en escocia, Iain Gordon Ardlay?

- Claro que, si lo recuerdo, aunque no me gusta su forma de ser, porque es un hombre muy avaricioso y tacaño, pero a su favor, diré que es trasparente con las cuentas, negocios y trabajador como pocos ¿pero que tiene el que ver en todo esto?

- Él les sugirió al clan que podríamos expandir los negocios y hacer tratos con los Callahan, pero si queremos hacer que esto funcione, por ser la " oportunidad de nuestras vidas" y expandir los negocios en escocia, Inglaterra e Irlanda lo ideal es que te cases con la hija de lord Alec Callahan; Iona Callahan, para que el vínculo formado sea no solo de negocios, sino ya familiar; lo mas intrigante de esto es que tu tía lo avalo y la señorita en cuestión, lleva dos días alojada en la mansión, se que estas pensando que ahora que regreses le pedirás amablemente que se retire, pero según escuche, la enviaron solo con su dama de compañía, no conoce a nadie aquí y casualidad o estrategia, su acompañante se enfermó a medio camino y la volvieron a enviar de regreso en otro barco de regreso cuando hizo una parada en un puerto en Europa; quedo bajo la custodia del capitán, envió un telegrama y tu tía se apresuro a recogerla cuando llego a América, por ahora es la pupila de Madame, hasta que su padre venga por ella y por los negocios que desea hacer por estos lares claro de paso asistir a tu fiesta, por cierto el dichoso baile es en un mes; si vez esto fue planeado con bastante tiempo.

¡Quieren casar a Albert! Con alguien con un pasado y un futuro favorecedor, que todos aprueban, toda la alegría que sentía se esfumo como a un niño a quien le pinchan su globo, ¿tan efímeros pueden ser mis sueños? Estaba a punto de llorar, cuando sentí la mano cálida de mi príncipe.

- Candy estas bien? George, crees que me puedas dar un minuto, quisiera hablar con mi pequeña, antes de volver a la mansión y enfrentar este problema.

- Los esperare en el auto, no se preocupen de nada ya está todo cancelado, ah me olvidaba el señorito Niel y la señorita Eliza también llegaron ayer, como aparentemente quedo todo en buenos términos cuando se realizó la inauguración, madame les dio permiso para venir y participar de la fiesta, la señorita vino con tanta antelación porque quiere comprarse un vestido de gala según comento y su hermano pregunto por usted con mucha insistencia, por lo que supe Eliza anda de amiga de la señorita Iona y saben lo intrigosa que puede llegar a ser.

- Gracias George por los detalles, danos un momento, no demoremos.

Mientras veo salir a mi novel padre, quisiera dar rienda a mis lágrimas de frustración y tristeza, estoy siendo patética, prometí ser fuerte a lo que venga y esta son pruebas que no vi venir, pero sabía que los problemas no me iban amilanar.

- ¿Cariño estas bien?

- Si, solo me sorprendió las nuevas que nos esperan, no creí que a penas pisar Chicago los problemas llegarán a montón, pensé que el primer obstáculo seria la negativa de tu tía.

- Pensé lo mismo, pero ni modo, a vadear cualquier tempestad que se presente. - mientras un profundo suspiro escapa de mí, mientras le pido que se acerque la siento sobre mis piernas, supongo que soy muy osado por la cara que puso, pero es muy reconfortante tenerla en mis brazos y juro que haré todo lo posible por defenderla. -

- Que haces Bert, alguien puede venir.

- Ni siquiera se aparecieron para ofrecer el menú, no creo que vengan, seguro George pidió privacidad; prometí no guardarme nada y esta situación no me la esperaba, mi tía y el concejo están presionando y jugando sus cartas, pero también tengo las mías, pero necesito pedirte que pase lo que pase confíes en mi, siempre, frente a cualquier situación ¿lo harás verdad?

- Claro que si Bert. - mientras alejo mi rostro de su pecho y busco su mirada. - confió en ti y pase lo que pase, lo afrontaremos juntos.

- Bien, es hora de enfrentarse al primer dragón mi princesa.

- Tienes razón mi príncipe, juntos siempre.

Mientras beso sus labios para trasmitirle a través de ellos mi amor y la seguridad que pase lo que pase estaré con ella siempre, pero graciosamente siento que son los de ella los que me dan paz.

-Vamos. - mientras asiente su linda cabecita, nos dirigimos hacia la salida, donde George nos espera y luego iremos hacia nuestro primer desafío.

- ¿Sabes Elisa? Acabo de ver a la sirvienta esa, que la tía dijo que esta con Candy en Lakewood, esta en la puerta de la mansión en uno de los autos, me pareció raro que estuviese estacionado ahí y no entrara, además que no la vi a ella.

- No entiendo como la tía abuela Elroy, le da una mucama personal y le permite usar la mansión, la tratan como si fuese una igual, cuando solo es una huérfana harapienta, supe que Anny también estuvo por allá pero cuando le pregunté no me dijo nada, por cierto, ¿sabes dónde está nuestro tío vagabundo? ¿cuando me dirás para que lo buscas? ¿Qué secreto me guardas hermanito?

- No escondo nada y son cosas mías, según me dijo George está en un viaje de negocios, pero que ya esta por volver, quiero ver su cara cuando la tía Elroy le presente a su "novia", al soltero codiciado de espíritu libre no le caerá nada bien. - mientras sonríe de lado. -

- No me quiero meter en tus cosas, ya que últimamente has estado de un humor difícil, todo lo que hago por ti te molesta, hasta madre me dijo que discutiste con papá, no será por esa ¿verdad? ¿No estarás intentando hablar con el Tío por ella? mira Niel, no voy a permitir…

- Me importa poco lo que pienses Eliza, haré Lo que quiera, pero para que veas que no quiero pelear contigo, no es por ella que vine. - mientras ve por la ventana. - mmmm al parecer nuestro tío el vagabundo ya esta llegando, ya que veo a algunos de los sirvientes esperando en la entrada y dos autos vienen por el camino.

Sin saber que somos observados por un par de ojos inquisidores, llegamos a la mansión, mis nervios están a flor de piel, después que Albert bajo del coche mi siempre caballeroso príncipe me ofreció su mano para poder hacerlo yo, trato de ser lo mas delicada como se me ha estado enseñando, tengo que dar una buena impresión, demostrar que también puedo ser una dama, para estar con mi amado, después de saludar al personal que salió a recibirnos, el mayordomo le informó que su tía lo esta esperando en el despacho, por un momento me quede petrificada en el lugar, siento un pequeño apretón en mi mano y un suave halado hacia el costado de mi amado, tan reconfortante, después de regalarme una tierna sonrisa avanzamos juntos.

- ¿Viste eso Niel, lo viste? ¡No, no, no! Esa maldita huérfana, espero que no sea lo que imagino, vamos Neil, seguro la tía abuela Elroy los mando a llamar y se como espiar sin que nos vean, ven rápido, te he dicho.

El moreno de ojos color wisky, solo se levantó de hombros y siguió a su hermana, aunque en su corazón sintió una punzada de celos y odio.

- Tía Elroy, buenas noches.

- Buenas noches William, ¿Candy tú no saludas? Creí que estabas adelantando en tus clases, pero parece que unos días fuera y se te olvida todo.

- Disculpe, buenas noches madame Elroy.

- Ya te dije que debes decirme tía, como los demás ¿porque vienen juntos ustedes dos? Bueno eso no importa ahora, Candy déjanos solos que tengo cosas muy importantes que discutir con William.

- Dígame tía Elroy, que desea hablar conmigo, porque si no fuese importante, estaría descansando a esta hora.

- Bueno si es algo importante, pero quiero hablarlo en privado, Candy puedes retirarte.

- Disculpe tía Elroy, pero me gustaría que ella se quedase, también tengo algo de índole prioritario.

- No me parece que ella deba estar en nuestra conversación, dado que no le incumbe y lo que tengo que tratar contigo atañe a toda la familia, así que mejor despídela de una vez, que esperas.

- Tía Elroy, no voy a pedirle a Candy que se retire porque lo que te tengo que decir la incumbe a ella también y antes de que me diga lo que usted quiere, deseo que me escuche por favor.

- Que puede ser más importante de lo que yo tengo que decirte, si es porque ella desea volver a trabajar, estudiar o cualquier otra idea tan novedosa, se puede tratar después.

- Por Dios tía Elroy, escúcheme lo que usted quiere decirme ya lo se, pero antes quiero informarle que ya encontré a mi futura esposa y es solo con ella con quien yo deseo casarme y nadie me hará cambiar de opinión.

- ¿Futura esposa? ¿quién es? ¿de qué familia? ¿Cuál es el negocio de su familia? no cualquiera puede entrar en nuestra familia, bien lo sabes.

- ¿Es lo único que importa para ti? el dinero, no voy a casarme por conexiones empresariales o dinero, quiero casarme por amor ¿lo entiendes tía?

- ¿Amor dices? Oh no William, no creo que sea verdad lo que me estoy imaginando.

Puedo sentir todo el odio y desilusión en la mirada que madame Elroy me lanza, como si con ella me pudiese borrar de sus vidas, solo desvía la mirada cuando escucha que Albert le responde.

- La quiero y respeto tía, pero en esto no voy a dar marcha atrás. Si, Candy es la mujer que quiero y deseo que sea mi esposa, ya le he pedido que sea mi novia y espero me ayude con la fiesta de compromiso.

- ¿Has perdido la razón William? tú eres la cabeza del clan, no puedes casarte con alguien que no tiene pasado, que no sabe ni quiénes son sus padres, pobre y encima eres su tutor legal ¡en que estás pensando!

- No le permitiré que se exprese así de ella, ni a usted ni a nadie, voy a defenderla de usted y de quién sea, ella es la que estuvo siempre para mi, cuando estuve solo por lo que usted y los ancianos decretaron, luego me ayudo y curo cuando estuve amnésico.

- Sólo por eso te vas a casar con ella? si tanto quieres que este bajo la protección de esta familia, la tomaré como mi tutelada y luego a mi muerte le dejaré la mitad de mis bienes, la otra mitad será de Sara; mi hijastra, pero no permito que arruines así tu futuro.

- Le informo que ya no soy su tutor legal, no necesita de su dinero tía, no entiende que esto no tiene que ver con el dinero, quiero cuidarla, protegerla, pero sobre…

- Si es protección lo que quieres para ella, si tanto quieres que este en esta familia y sea una Ardlay, cancela el matrimonio de Archy y que él se case con ella, total todos ellos estuvieron enamorados de ella, pero tú no; no lo permitiré, ni ahora ni nunca; por lo que entiendo ya sabes que tu futura esposa esta en la mansión y si ella no es de tu agrado en la fiesta habrá muchas señoritas de buena cuna, pero lo que tu propones no.

Escuche el jadeo de sorpresa y dolor de mi pequeña por las palabras de mi tía, la veo cubriendo sus labios con sus temblorosas manos, verla así hace que mi sangre arda de cólera y desilusión a causa de las palabras de mi tía.

- Tía, vine aquí con toda la disposición de hablar con usted, es la única imagen materna que tuve desde que perdí a la mía y a Rosemary, la quiero, respeto pero esta vez no dejaré que gobierne mi vida, hare lo que creo que es mejor para mi y mi vida futura, si no aceptan mi decisión, dejaré el clan, tengo mi fortuna personal, además de la Rosemary, Vincent me la cedió y haré mi vida lejos de ustedes, espero que lo piense usted y ellos, en los últimos años hice que los negocios prosperen, seguimos creciendo todos o lo harán por su cuenta, en cuanto a mi supuesta novia, espero que no me cause problemas y si por mi fuese prefirió que la lleves al mejor hotel y se hospede ahí, yo pagare la cuenta, claro esta.

- Has perdido la razón, es la única manera que digas tantos disparates y todo por culpa tuya mocosa, arribista, desde que te vi supe que serias un gran dolor de cabeza, serás la ruina de la familia, fue por tu culpa, solo tú culpa que Anthony murió, sino te hubiesen tomado como hija adoptiva el aún seguiría con vida, estoy segura que le metiste ideas a Stear por eso se fue a la guerra…

- Basta tía, Candy no tiene la culpa de lo que la acusas, será mejor que seamos nosotros los que nos vallamos de aquí, convocare a una junta y pondré el cargo a disposición, vamos cariño, no tienes que seguir soportando esto.- mientras la abrazo pareciese que puede caer desmayada en cualquier momento por la palidez de su rosto, lo dicho por mi tía la lastimó más que cualquier insulto, aunque tiembla y creo que en cualquier momento podría llorar, se aparta de mí, la veo erguirse sin bajar la mirada, estoy tan orgulloso de ella.-

- No puedes irte William, tampoco puedo enviar a Iona a un hotel, no estoy de acuerdo en esta locura pero no quiero que dejes tus obligaciones como jefe del clan, hasta que esto sea resuelto, te pido que no desaires a Iona, tampoco que hagas saber el vínculo que te une a Candy, al menos no por ahora, le seguiré enseñando todo lo que una dama debe saber, además de los deberes de la futura esposa del patriarca del clan; no estoy convencida de este disparate , pero no podemos despreciar tan rotundamente a los Callahan, por ahora lideran los negocios donde recién hemos abierto sucursales y si se sienten ofendidos podemos perder mucha inversión, supongo que los sentimientos que se profesan son auténticos y pueden sobrellevar esto por tan poco tiempo.

- No voy a cortejarla para después decirle no, que ya estoy comprometido y …

- No te pensé tan corto de entendimiento querido, solo se cortés, muéstrale la ciudad, todas esas cosas que son tu deber como anfitrión, luego busca una buena salida. Si desean mi apoyo es mi única petición, es lo mínimo que puedes hacer tú y ella si pretenden ser los que guíen a los Ardlay, no les pido mas que un corto período de tiempo.

- No estoy de acuerdo tía, esto es…

- ¡Lo haremos!

- Pero que dices Candy, es ilógico.

- Es solo por unas semanas, no quiero que nuestro amor cause perdidas financieras a las empresas, si rompen tan abruptamente la conexión con esa familia, estaremos bien Albert.

- No estoy de acuerdo.

- Sólo por esta vez ¿si?

Aunque no creo que sea lo más correcto de hacer, entiendo que Candy quiere hacer cosas para ganarse a mi tía, quiere su aprobación, no sé si entendió que con aprobación o sin ella, esta vez seré yo quién decida, sólo acepto una vida con ella, después de mirarla a los ojos y ver una muda suplica en ellos doy un profundo suspiro, antes de aceptar este disparate.

- Esta bien Candy, haré lo que tú quieras.

-Gracias Albert.

- Algo bueno salió de esta chiquilla.

- ¡Tía! lo haré sólo porque Candy así lo quiere, pero ya no quiero que presentes a Candy como hija adoptiva de los Ardlay, sino como tu pupila tía y antes de que me olvide George es su tutor legal.

- Se ve que planeaste con tiempo las cosas, en fin; por ahora vallan a descansar, mañana empezamos con tus clases y tú ya sabes que hacer, ahora deseo descansar, tengo un terrible dolor de cabeza.

- Con su permiso tía, ah también decidí que Doroty sea la nueva dama de compañía de Candy, así que desde ahora estará a su servicio, descanse, hasta mañana.

- Hasta mañana, madame.

Mientras veo a esos dos salir de mi alcoba, siento que vuelvo en el tiempo y veo a Rosemary revelarse, pero esta vez estaré preparada, esta locura no será.

Dos almas nobles, caminan de la mano con la esperanza de salir airosos de esta prueba y ver florecer su amor, mientras para otros, la noche esta llena de muchos sentimientos cargados de odio, envidia, dolor, cinco corazones con diversos pensamientos, cada quién maquinando su próxima jugada para separar a los rubios.

Gracias por leer chicas hermosas, espero les guste este capítulo, gracias por los reviuw y por sus lindos comentarios, los leo todos, gracias Blanca, nos incentiva a seguir con la historia.

Un beso, Dios las cuide a todas.