Pasado, presente y futuro
Disclaimer: Higurashi no naku koro ni tanto su historia como personajes no me pertenecen en absoluto, todos son propiedad de 7th Expansion.
Aviso: Este capítulo se despegará brevemente de la mecánica inicial se verán las perspectivas desde tercera persona ya que deseo mostrar eventos en los que Keiichi no se halla presente.
Ya había transcurrido unas pocas horas tras el inicio de una fiesta en la casa principal de los Sonozaki. Todos sus asistentes, en su mayoría gente adulta e importante dentro de la aldea y sus alrededores se hallaban disfrutando de la hospitalidad de la cabeza de la familia Oryou y su nieta la futura heredera, Mion.
Las risas, conversaciones y charlas transcurrían con total normalidad creando un ambiente afable entre los diferentes aldeanos presentes.
Todos y cada uno disfrutando del Watanagashi como si no hubiera un mañana.
Y de verdad era un Watanagashi para regocijarse, según las fuentes de la aldea no se ha visto ningún tipo de incidente preocupante en los alrededores que pudiera evocar a la temible maldición de Oyashiro-sama, la danza de la sacerdotisa Furude fue por demás excelente y no se ha presentado ningún tipo de hostilidades entre las instituciones exteriores de Hinamizawa. Sin lugar a duda el festival era todo un éxito.
Era de esperarse que, en esta ocasión en medio de la comida, las compañías, las bebidas y el sake todos dejaban de lado sus problemas personales para otro día. Todos dejaban de lado sus preocupaciones para este momento que solo daba cabida a felicidad y disfrute. O casi todos.
Ya alejada de las personas y sus agradables conversaciones se hallaba Sonozaki Shion con una mente llena de pensamientos que ella misma no sabía describir. La fiesta había y debía ser para ella un motivo de alegría igual como cualquiera de los otros invitados, más allá de todo el espíritu festivo que rodeaba la noche. Objetivamente ella la había pasado bien.
Había tenido un día divertido con su hermana y sus amigos, en la aldea no se había encontrado con nadie que mostrara desdén hacia su presencia.
Durante esta noche se había encontrado con mucha gente que la hizo sentir bienvenida en un lugar que nunca le dejaron hacerlo sentir como su hogar. Igual a como lo haría Kasai, su hermana y su madre los aldeanos la trataban como cualquier otro miembro deseable de la familia Sonozaki.
El viejo Kimiyoshi la trato como siempre con mucha amabilidad intentando saber que ha sido de ella en estos últimos meses, los Furude también conversaron con ella agradándole mucho el que Rika la mencionase como su nueva amiga, su tío mostrándole su apoyo deseando que vuelva a retomar su trabajo de mesera en los siguientes dias.
Incluso la mismísima Oryou no mostro ningún tipo de disgusto particular hacia su presencia, no podía diferenciar si la estaba ignorando o era su manera de demostrar que era parte de su familia. A Shion no le podía importar menos cual fuere el sentir de su abuela hacia ella. Ya que cualquiera de las opciones era mejor al tipo de trato que había recibido desde que fue enviada a .
Aun con todo lo bueno que le había ocurrido este día no podía entender porque seguía sintiéndose tan extraña ¿Qué eran estos sentimientos? ¿Nostalgia? ¿Pena? ¿Duda? ¿Tristeza? ¿Confusión? No podía mencionar uno y decir con certeza que eso era lo que sentía. Quería sentirse arrepentida de haber aceptado la invitación de Keiichi y haber asistido al festival con el club de Mion, pero no podía decirse a sí misma 100% segura que eso era lo que realmente pensaba.
La confusión la llevo a aislarse brevemente de los asistentes y la llevaría a intentar algo nuevo.
Es bien conocido que los adultos cuando desean alejar su mente de algo recurren al alcohol por lo que intentaría ver que tan efectivo era ese método. Tanto ella como Mion no eran ajenas al sabor de este cada una en distintas ocasiones habían llegado a probarlo, aunque quizás por su juventud no le encontraban el gusto que las personas adultas le hallaban. Aparte de lo susceptibles que son a sus efectos por su corta edad.
Sabiendo que no sería bien visto que tomase una de las botellas para ella misma le pidió a su hermana que le ayudase consiguiendo una. Con una pequeña treta le llego a convencer de darle una botella lo suficientemente llena como para inhibir su mente lo necesario.
Tras unos pocos tragos podía sentir los primeros efectos del alcohol. Sintiendo su cuerpo más liviano como también sintiendo el leve calor de sus mejillas.
Kasai se llegó acercar a la joven y la vio, al notar la botella cercana a ella como también su rostro sonrojado, con esas señales se dio cuenta de lo que estaba realizando su protegida. Intentando agarrar el objeto para llevarlo a un lugar donde ella ya no tuviese acceso a la bebida el llego a ver el rostro de la joven la cual ya no se hallaba tan enmascarado al estar bajo los efectos del alcohol.
Quizás solo él y su hermana Mion eran capaces de reconocer las expresiones en el rostro de Shion aun cuando estaban bajo las excelentes fachadas que ella ha llegado a perfeccionar a lo largo de los años.
—La veo decaída, Shion-san ¿Desea regresar a su apartamento? _ Kasai le provee una opción de poder regresar a su hogar, una posibilidad de alejarse de todos como siempre. De volver al pasado más "feliz" o al menos ella así lo veía.
—No gracias, Kasai. Disfruta la fiesta. Ya he decidido que hoy me quedare a dormir con mi hermana. Ya consulté con Mion y al parecer la vieja bruja no tiene problema con ello_ una respuesta simple pero que para el guardaespaldas bastaba para entender los deseos de su protegida.
—Entendido cualquier cosa que necesite hágamela saber_ el finalmente se llevó la botella con alcohol a lo cual Shion no se opuso. Dándole un último vistazo para retirarse con el resto de los presentes. Visto y considerando todo, él debía respetar los deseos de la joven a quien cuidaba.
Sentada ya apartada no podía evitar pensar en una persona en particular que causaba todo este tumulto de emociones mezcladas que estaba teniendo.
Quería evitar pensar que ella se sentía feliz en dejar de pensar en las dudas hacia su familia, sobre el pasado y sobre Satoshi.
Ni siquiera quería pensar que tal vez la razón por la que la paso tan bien en este día fue por esa persona en particular. Ni siquiera quería nombrar su nombre dentro de su propia mente. Prefería hacer caso omiso al voto de confianza que le acabo de dar hace unos momentos. Esas extrañas emociones y sensaciones hacia el debían ser vistos como un taboo, algo que por nada del mundo se debía acercar ya que le pertenecía a alguien más a quien no podía arrebatárselo.
Con esos pensamientos en mente poco a poco otro de los efectos del alcohol estaba llegando sobre ella. La somnolencia comenzó a golpear a Shion haciendo que le sea cada vez más difícil mantener los ojos abiertos, así como en grabar esos pensamientos firmemente sobre su ser.
Poco a poco sus pensamientos se hacían más difusos y sus ojos se entrecerraban más y más sintiéndose muy pesados paulatinamente.
—Kei-chan_ fue lo último que salió de su boca finalmente cerro sus ojos totalmente cayendo en un sueño suave y confortante. En un corto y casi inaudible susurro diciendo un nombre que casi nadie identificaría excepto su propia gemela.
—¿Shion dijiste algo? _ tras despedir a unos invitados Sonozaki Mion creyó escuchar de la boca de su gemela el apodo del chico que tanto gustaba. Por unos instantes pensó que era un intento de su hermana de llamar su atención, pero al encontrarse con el rostro tranquilo de su gemela durmiendo pensó que fue solo una equivocación.
Mion no pudo entender porque creyó escuchar su voz y el nombre de su querido amigo.
—Debe ser mi imaginación. No debería seguir el ejemplo de Shion y beber de más_ tras darse ese pequeño aviso así misma regreso con normalidad a la algarabía de la fiesta no sin antes llevar a su hermana a su cuarto para que pueda acomodarse sin ser una molestia para nadie presente.
Parte A
Comencé a moverme alrededor del sitio donde me hallaba acostada de manera casi instantánea.
Me levante al sentir la extrañez del lugar en el que me encontraba descansando. Al percatarme que me hallaba acostada en el suelo dentro de un futón me di cuenta de que estaba en la casa de Mion. Lo inusual de hallarme en un futón en vez de mi cama más tradicional que tengo en mi apartamento no me era tan extraño tras fijarme de la situación que se hallaba a mi alrededor.
Para empezar, podía darme cuenta de que había un silencio sepulcral dentro de toda la residencia lo que indicaba que la fiesta ya había concluido. Segundo estaba la ausencia de Mion al hallarse un futón vacío a mi lado.
Viéndolo a simple vista pudiera tratarse de algo inocente como el que ella haya ido al baño o tal vez haya ido a la cocina a tomar agua como solía hacer de pequeña. Pero estas suposiciones no quitaban las sospechas latentes que yo tenía conmigo de manera constante.
Si la fiesta había concluido y todo se hallaba oscuro alrededor significaba que era bien entrada la noche probablemente entre las tres de la madrugada sino es que más tarde aún. Al pensar en aquello decidí esperar a que Mion regresase para tranquilizarme y volver a dormir.
Transcurridos unos pocos minutos la ausencia de Mion hacia que me sintiera aún más inquieta de lo que ya estaba. Debido a esto decidí levantarme à salir en búsqueda de mi hermana.
Saliendo de la habitación podía fijarme en lo vacío y fríos que se veían los largos pasillos de madera que conformaban la casa. La oscuridad envolvía el lugar por lo que debía tener un extremo cuidado a la hora de revisar las numerosas habitaciones en las que se podía encontrar Mion.
La tentación de encender alguna de las luces para facilitar mi travesía se volvía más fuerte tras cada paso torpe que daba. Pasos que andaban llenos de un temor de tropezar con algún mueble revelando mi posición.
Era una sensación por demás surrealista me encontraba caminando técnicamente en mi propia casa y sin embargo no me sentía lo suficiente segura como para encender una luz que revelara mi posición.
Resignándome ya a la idea de que el resto de mis pasos en mi búsqueda serian de este modo proseguí con el mayor cuidado posible. Tras pensarlo brevemente llegue a la conclusión que el mejor lugar el cual buscar que me pudiera dar una idea decente del paradero de Mion seria en la habitación de la dueña de la casa ósea la vieja bruja.
No era una habitación en la que yo entrara ahora últimamente. Sin embargo, si recordaba su localización con mediana claridad debido a las ocasiones en que la visite cuando era pequeña cuando todavía se me llamaba Mion.
Dirigiendo mis pasos con suavidad. Intentando causar la menor cantidad de ruido posible pude lograr divisar una tenue luz proveniente del cuarto del líder de la familia, así como unas voces de sonido muy leve. Acercándome más ligeramente a la puerta para intentar echar un vistazo a la conversación que se estaba teniendo solo logre captar la frase: "Eso fue lo que paso con Miyoko y el fotógrafo"
Solo escuchando esas palabras podía saber el tema de conversación de Mion y la vieja. Al parecer la noticia de la invasión del Saiguden no se mantuvo en tanto secreto como se pensaría. No ha pasado ni un día y ya hay gente externa a los Furude y los presentes que se han enterado.
Aun así, tampoco era de extrañar que Mion y la abuela ya estén enteradas de aquel suceso en Hinamizawa ese tipo de chismes se extienden como la pólvora aparte de que los Sonozaki suelen ser los primeros en averiguarlos
La manera de hablar ominosa no me daba buena espina. ¿Acaso pensaban matarlos o torturarlos como castigos? ¿Provocarían a los devotos de Oyashiro-sama a tomar justicia por su mano? Si bien Tomitake y Miyoko se hallan algo "seguros" mientras estén en la comisaria de Oishi no sería de extrañar que alguien de los Sonozaki se encargue de ellos si la anciana lo requiere.
Esto me llevaba a la conclusión de que tal vez las teorías de la enfermera Miyoko de que los Sonozaki llevaban a cabo asesinatos y "desapariciones" bajo la coartada de "la maldición de Oyashiro-sama" eran ciertas.
El simple pensamiento de aquello hacía que un enorme desprecio en mi creciera hacia esa maldita bruja. Ya que de ser el caso ella seria la responsable de la desaparición de Satoshi-kun y si Mion está al tanto de asuntos como esos la volvería su cómplice.
Mi creencia hacia la inocencia de Mion se desvanecía dentro de mi ser y comenzaba a formar un desprecio muy grande hacia ella por estar de brazos cruzados ante el destino del pobre chico.
Al notar que el silencio invadió todos los pasillos decidí regresar de nuevo a la habitación para lograrla sorprender cuando estuviera desprevenida. Si lo que creía era verdad iba a sacarle la verdad a Mion y esa maldita vieja decrepita sea como sea.
Justo cuando daba mis primeros pasos patee sin desearlo la mesa sobre la que estaba el teléfono eso provoco que el mismo casi se cayese, pero lo logre atrapar evitando que se rompa sin embargo el ruido había alertado a las dos personas dentro de la habitación. Si bien deseaba correr lo más rápido que pueda de vuelta a la habitación lo que hice provocaría una conmoción innecesaria que era lo que ahora menos necesitaba por lo que debía elaborar una excusa que lo evite.
—¿Shion que haces aquí? _ pregunto Mion inmediatamente al darse cuenta de mi presencia sin lugar a duda siendo su gemela me reconocería donde sea.
— Estaba preocupada por no encontrarte en la habitación y que no regresabas_ intente fingir un tono somnoliento para hacer creer que no me hallaba lo suficientemente atenta para captar el tema de su conversación. Si bien al no haber ingresado en el almacén me he ahorrado un castigo bien severo de parte de la familia no podía saber si es que el hecho de escuchar algo que no debiera me haría meterme en otro problema.
—Perdón, Shion. La abuela me dijo que tenía que avisarme algo importante por eso me he levantado en la madrugada_ las disculpas de Mion se veían sinceras por lo que tal vez se ha tragado mi charada.
Sin embargo, no debo olvidar que ella puede ser tan buena mentirosa y actriz como yo, ya que ella es bien capaz de mimetizarme sin mayor problema. Por lo que debía mantenerme preparada.
—Deja de fingir parece que has estado espiando parte de nuestra conversación. Algo muy maleducado de tu parte como invitada debo decir_ por otro lado la vieja no se iba fiar de mi en ningún momento parecía estar convencida de que mi excusa es una mera charada.
Incluso era capaz de tratarme como una extraña cuando técnicamente esta casa también debía ser mi hogar, pero debido a las estúpidas tradiciones de nuestra familia debía resignarme a que me trataran como una anomalía.
—¡Abuela, no trates a Shion así! _ esas palabras era lo máximo que siempre podía Mion decirle a nuestra abuela como reprensión cuando ella me trataba como la purria del hogar algo que ya no me resultaba para nada extraño, de hecho, considero que cuando esta anciana me ignora es cuando mejor me trata.
Simplemente la mire con una cara levemente molesta ante su comentario. Ella me miró fijamente por unos instantes tal vez intentando discernir cuales eran mis verdaderas intenciones de hallarme presente con ellas en estos momentos. Tras un rato ella simplemente se levantó y se comenzó a dirigir hacia la puerta corrediza a retirarse sin embargo ella paro un momento para decir algo.
—Si es que no escuchaste nada por mi está bien. Pero Mion si ella quiere saber algo explícale todo lo que tú quieras de todas maneras ella ayudo en el grupo de patrulla en esta noche. Yo no deseo explicar nada. Por esta noche solo quiero dormir_ dicho esto la abuela salió dirigiéndose a su habitación. Mion por otro lado le respondió asintiendo con la cabeza sonriendo por alguna razón que desconozco.
Debía admitir que la respuesta de la anciana me sorprendió. Ella era muy hermética a la hora de revelar información. La mayoría de las veces la única en enterarse era Mion e incluso había ocasiones en que ni siquiera le decía a ella todo lo que hacía. El que me dijese este asunto era algo peculiar ya que era un asunto de una importancia grande como para que haya despertado a Mion en la madrugada
Mion y yo llegamos a su cuarto a lo que las dos nos sentamos encima de los futones sin decir mucho hasta que ella decidió romper el hielo.
—¿Qué tanto sabes del asunto de Tomitake y Miyoko? _ me pregunto Mion de manera bastante directa, aunque relajada tal vez para que no me sienta como si estuviera en un interrogatorio.
Decidí darle una oportunidad a que respondiera mis dudas acerca del papel de los Sonozaki con "la maldición de Oyashiro-sama", si las cosas se iban a mal tenía mi taser electrico listo para una emergencia.
—Solo se adonde se encuentran ahorita se supone que están en custodia de Oishi ¿Verdad?
—Así es. Se encuentran en la comisaria de Okinomiya_ respondió Mion. Ya tenía posada mi mirada sobre ella para que terminara entendiendo que no iba a terminar el tema con normalidad ya que había dudas con respecto a su implicación en lo que les pueda suceder a la enfermera Miyo y su pareja.
—¿Crees que podríamos estar implicados en algo que les pueda suceder a Tomitake-san y Miyo-san? _ al oír la pregunta de Mion me sorprendí enseguida. Desde hace mucho tiempo que a alguien se le hacía complicado lograr descifrar mis intenciones o preocupaciones que creaban los silencios incomodos que realizaba cuando iba tocar un tema que odiaba.
Supongo que al ser mi gemela no dejara de sorprenderme en cómo puede lograr entenderme sin pronunciar una sola palabra.
—Supongo que debe ser eso. No te preocupes, Shion. La abuela no parece interesada en meterse en discusiones con Oishii por esos dos. Aparte que alguien que no tiene que ver con nuestra familia se encargara de este asunto.
—¿Alguien más? ¿Quién? _ las respuestas de parte de Mion se notaban bastante honestas, pero si ella andaba mencionando a otra parte involucrada quería saber quién era y si tenía algún tipo de conexión con los Sonozaki ligeramente sospechosa.
—Pues los mismos Furude. Los padres de Rika fueron llamados de parte de Oishii a pasar mañana por la comisaria a ver si deciden tomar una acción legal por allanamiento de propiedad privada. Desde el punto de vista de la abuela lo que suceda con esos dos ya es responsabilidad de la familia Furude.
—Vaya ¿No es un poco extraño que esa anciana se quede muy quieta? Ella nunca pierde la oportunidad de poder meterse en asuntos ajenos y menos que tengan que ver directamente con Oyashiro-sama_ hasta ahora todo lo que estaba diciendo me estaba convenciendo bastante bien, al parecer se estaba tomando una medida legal razonable contra los dos intrusos del Saiguden. Totalmente distinto a lo que me imaginaba.
Tal vez un sacrificio humano de esos pecadores era lo que pensé que podrían hacer los seguidores de Oyashiro-sama.
—Ella tiene sus razones. Mas allá del hecho de que ella piensa que ese es asunto de los Furude parece que se haya más concentrada investigando a gente muy sospechosa que ha llegado cerca de Okinomiya según las fuentes de la abuela podría tratarse de una familia yakuza rival que podría estar interesado en Hinamizawa y sus alrededores.
— Por otro lado, si les llegase ocurrir algo a Tomitake y Miyoko-san durante estos días eso le ayudaría a saber quién podría ser el culpable de los asesinatos extraños que han ocurrido en estos últimos años cercano al día del Watanagashi.
Cuando Mion había terminado su explicación, los hechos estaban cayendo sobre mi como balde de agua fría. La misma vieja bruja no sabía quién era el o los responsables de los asesinatos del Watanagashi. Si ese era el caso los Sonozaki no podían ser los conspiradores escudándose tras el nombre de Oyashiro-sama para realizar asesinatos clandestinos.
Las teorías que Miyoko había compartido conmigo y que casi me hacen entrar en el Saiguden pudiéndome traer una lluvia de problemas no eran más que conclusiones precipitadas de una mente paranoica.
Ese sentimiento se notó en mi rostro a lo que Mion simplemente agarro mi mano y me miro con cariño para reafirmar la honestidad que poseía tanto su rostro como su tono de hablar.
—Vamos, Shion. Por favor créeme no te revelaría asuntos de la abuela para poder mentirte. Soy tu hermana gemela_ las últimas cuatro palabras retumbaron por mis oídos para que dicho sonido rompiera la mentalidad de desconfianza que había formado en estos últimos días tras haber hojeado las teorías de Miyoko.
Mi desconcierto se comenzó a mostrar en mi rostro al darme cuenta de que estaba dudando de Mion la única persona que siempre a empatizado con todo lo que he sufrido. Todo ello me llevo a pensar en que tal vez debería cambiar algo en mí no podía estar desconfiando siempre de mi familia en especial de Mion eso me llevaría a vivir una vida de inseguridad e infelicidad.
Con esto en mente deseaba preguntar a alguien por consejo para ello así que decidí quizás compartir con alguien las razones de mis dudas y que mejor persona que mi hermana gemela.
—¿Mion tú crees que está bien que olvidemos y dejemos de lado todo lo del pasado?
—¿Esa pregunta la haces para referirte a Satoshi? _ el oír su nombre salir de sus labios produjo un leve dolor en mí. El cual produjo que mi respuesta sea un silencio para poder evitar que la tan obvia respuesta saliese de mi boca.
Mion sabia lo importante que Satoshi era para mí, noto mi reacción a pesar de que era prácticamente imperceptible. Así siempre hemos sido ambas podíamos saber lo que la otra sentía de una manera muy especial. Era nuestro vinculo de gemelas que por todos estos años nos ha permitido lograr eso a pesar de todo el tiempo que hemos pasado separadas.
Para reconfortarme ella me puso su mano encima de mi hombro y me regalo una sonrisa de confianza indicando que le podía contar todo lo que sentía. No importaba lo que dijera no iba a caer a oídos sordos tal y como en muchas ocasiones nuestra familia había hecho conmigo.
—Te estarás cuestionando ahorita mismo a que vendrá esta pregunta tan rara. Es solo que estos últimos días en especial el festival los he disfrutado tanto. No sé por qué, pero creo que lo correcto es que debería sentirme culpable por ello. Desde que desapareció Satoshi me hice de la idea a mí misma que ningún día podría ser igual de bueno como aquellos en que lo conocí. Pero ahora el haber pasado estos días con ustedes ha hecho que esos sentimientos de felicidad regresasen. Eso me lleva a la conclusión de que de verdad alguien como yo no merece algo como eso. Alguien que está olvidando a otro que ama tanto no merece ser feliz.
De entre mi explicación había ciertos detalles que estaba omitiéndole a Mion como el hecho de que todas estas confusiones han iniciado desde que conocí a Kei-chan. Debo admitir que su compañía, la de Satoko y Mion eran de las que más felicidad me han dado estos últimos días.
No podía entender como alguien que apenas conocía me podía aportar tanta felicidad en mi vida. Lo que más miedo me daba era el hecho de que no era una situación muy distinta a como cuando llegue a conocer a Satoshi.
Ambos sin conocerlos afectaron mi vida de algún modo u otro no quiero imaginar a que punto me podría llevar ello. La única diferencia es que esa persona que me da tanta felicidad también se le da a mi hermana y es algo en lo que no debería interferir. Sin embargo, lo estoy haciendo. Eso me lleva a pensar que no merezco nada de lo bueno que me esté ocurriendo.
—¿Alguien como tú? Shion el que quieras ser feliz no te hace alguien horrible_ Mion me ofreció un tono lleno de tranquilidad incluso con un poco de ironía al ver que repudio mi propia felicidad.
—Si eso implica olvidar a Satoshi-kun si lo hace. Incluso eso me hace sentir como si fuera alguna especie de monstruo o demonio_ no solo era el hecho de que olvidase a Satoshi-kun sino también el disfrutar demasiado estar con alguien a quien le pertenece el corazón de mi hermana. aun así no tenía el valor para poder decírselo a Mion no cuando estaba brindándome su apoyo.
—Sabes Shion ya te lo había dicho en otra ocasión. No entiendo porque siempre todas las cosas malas te ocurren a ti aun cuando somos gemelas siempre te ha tocado llevarte la peor parte entre las dos_ al mencionar esas palabras recordé la primera vez que Mion las había dicho.
Estábamos en mi casa cuando tuvimos esa terrible pelea tras la desaparición de Satoshi y yo dude que Mion fuera inocente. Estaba dispuesta a romper su cuello con mis manos hasta que pare cuando ella demostró que quería de algún modo compartir el dolor y sufrimiento conmigo arrancándose también sus uñas. Finalmente, con lágrimas en sus ojos dijo esas palabras.
—Sin embargo, en este caso podría llegar a entender que en este momento si pudieras ser la culpable de ello_ me sorprendí al escuchar las palabras de Mion llenas de seriedad como si de un regaño a un infante se tratase.
—Shion el que quieras ser feliz con las nuevas cosas que te da la vida no significa que olvides las cosas buenas del pasado. Debes ser feliz con lo que tienes y con lo que venga.
— Si te digo la verdad no te puedo asegurar cuando Satoshi regresara. Pero te puedo asegurar que aquí nadie se ha olvidado de Satoshi.
— Ni Rika-chan ni Rena ni yo ni mucho menos Satoko. Aun cuando ella en ocasiones llame a Kei-chan Nii-nii ella no deja de imaginar el día en que regrese su verdadero hermano a casa_ las palabras de Mion me llegaron a mi corazón de una manera que no imaginaba. No podía creer que la llegada de Keiichi y su compañía no hayan hecho que ella olvide a su verdadero hermano.
—De entre todos estoy seguro de que tú y Satoko jamás lo olvidaran no importa lo que ocurra, a quien conozcan o a que nuevas personas quieran. Satoshi siempre será especial para ustedes_ ella tenía razón Satoshi-kun no iba a ser olvidado por mí, si tanto me preocupa el hecho de que su recuerdo se vaya por conocer un nuevo chico tal vez eso signifique que no lo tengo suficientemente arraigado a mi corazón no que lo esté olvidando. El siempre será alguien especial y eso es lo que cuenta.
—Gracias Mion creo que era lo que necesitaba oír_ tras decir eso Mion me extendió sus brazos en señal de recibir un abrazo siendo ella la hermana menos expresiva y seca a la hora de expresar afecto debía aprovechar esta oportunidad.
—Es hora de que veles por tu propia felicidad también, Shion. Te lo mereces_ estando envuelta en los brazos de mi gemela sentía como se disipaban mi inseguridad, culpa e inseguridades. Sus palabras me hacían sentir que ella aprobaba todo lo que estaba haciendo y disfrutando con el tiempo que pase con los miembros del club. Quizás sus palabras me hicieron dar cuenta que no me debía sentir culpable por disfrutar la compañía de Kei-chan. Si ese es el caso mis sentimientos están bien como están ¿Verdad?
Parte B
Me encuentro en medio del salón de clase durante la lectura de matemática básica de Chie-sensei el momento perfecto para divagar e ignorar cualquier tipo de información que está siendo enviada hacia los estudiantes más jóvenes del salón de clase.
Dentro de mi cabeza me hallo en una enorme inquisición mental en el intento de crear algún tipo de método o plan para lograr poder entrar al Saiguden de manera legal con el permiso adecuado. Mis opciones era cualquier miembro de las tres grandes familias. Y la más segura era Rika debido al papel directo que su familia tiene sobre el lugar sagrado, pero ella no se ha presentado en el salón de clases.
Tras una hora de que la clase haya iniciado, la entrada de un par de alumnas interrumpe la lectura de uno de mis compañeros de clase. Al visualizar a la pequeña de cabello oscuro y su rubia amiga ingresando al salón de clases pude dar un leve respiro de alivio.
—Disculpé, Chie-sensei pero tuve un asunto familiar que atender_ habiendo dado un papel el cual probablemente tenía lo necesario para corroborar sus razones ellas esperaron su respuesta de parte de la profesora. Chie-sensei leyó rápidamente la nota a lo cual ella simplemente asintió indicando que podían sentarse para proseguir con la clase.
Una vez la clase fue retomada no podía despegar mi mirada de Rika. Esa niña era mi mayor esperanza para lograr cumplir mi promesa hacia Shion. Ella estaba hasta cierto punto en deuda conmigo debido a la ayuda que le provisione durante la noche del festival. Tristemente aquello no daba una garantía de que ella pudiera entrar ya que al fin y al cabo los encargados del Saiguden son sus padres, pero tenerla de mi lado era mi mejor apuesta por el momento.
Pasadas las horas de clases iniciales habíamos llegado a la hora del almuerzo. Varios compañeros de clase andaban conversando sobre como pasaron el Watanagashi. Algunos habían formado grupos ya sea entre amigos o familiares. Y la conversación de nuestro grupo no se despegaba mucho de la dinamica del resto de alumnos. De hecho, en estos instantes se estaba discutiendo los resultados de las competiciones del festival.
—Aun así, nunca pensé que te encontrarías entre los tres ganadores, Kei-chan_ dijo Mion con un gran suspiro de derrota debido a que se encontraba del lado de los perdedores en esta ocasión.
—No digas como si fuese un milagro tengo un radio de victorias realmente decente a comparación de cuando recién empecé.
—Pues la verdad parece que tienes una mayor cantidad de habilidades ocultas de las que pensaba. No creía que nos podrías ganar a Shion o a mí en una competencia de tiro al blanco.
—¿Porque dices eso? No es como que si no supiese disparar he tenido mi practica personal_ si bien era verdad que en algún momento de mi vida llegue a conseguir una gran proeza para disparar no quería revelar los detalles bochornosos detrás de mis habilidades ya que esto incluía la principal razón por la que me había mudado a Hinamizawa.
—¿En serio? Dudo que tu entrenamiento se compare al que hemos pasado las gemelas Sonozaki_ Mion me envió una mirada llena de confianza en el "entrenamiento" que habían recibido de parte de su familia. Sea lo que sea dudo que sea algo extremadamente fuera de lo común o no muy diferente a la manera que yo aprendí.
—¿Ah sí cómo? ¿Qué tan diferente y especial fue tu entrenamiento?
—Nosotras aprendimos a disparar con una Rakoznikolf. Un rifle de asalto estándar entre los guerrilleros y ciertos equipos militares de Estados Unidos_ mostrando claramente mi asombro, agache mi cabeza en resignación ante el entrenamiento superior que recibieron las gemelas Sonozaki.
—Así que debes sentirte muy afortunado, Kei-chan. Tuviste una pelea muy pareja contra Shion y conseguiste la victoria por un margen muy pequeño será mejor que aproveches tu castigo correctamente_ habiendo nombrado el nombre de su hermana Mion me trajo de vuelta a mi mente la petición que debía hacerle a Rika-chan para el ingreso del santuario.
Hace unos momentos logre abordarla y ella me dijo que después de clases podría intentar pedir junto con ella a sus padres el permiso necesario para poder entrar al lugar sagrado. Nuevamente la voz de Mion me descarrilo de mi tren de pensamientos.
—¿Kei-chan ya decidiste que castigo le darás a Shion? Espero que el hecho de que andes demasiado perdido en tu propio mundo no signifique que estés pensando en pedirle algo excesivamente pervertido que hacer. Debes saber que debe haber unos límites hasta dónde puede llegar tu perversión_ últimamente Mion andaba muy a la defensiva con cualquier tipo de acción o intento "pervertido" que pueda realizar sobre su gemela.
Ella jamás daba la impresión hasta ahora de ser una hermana sobreprotectora. Aun cuando era común de que intentara alejarme de Shion de cualquier modo posible. En el festival ella había abandonado esa actitud ¿Qué ha provocado que se ponga de nuevo tanto a la defensiva?
—No, aún no he decidido nada. Es más, ni siquiera estoy seguro de que le podría pedir hacer_ tratando de calmar los instintos fraternales protectores de Mion le di a conocer mi situación con respecto a cómo pensaba dar mi castigo sobre Shion.
—Te oyes muy desanimado para estar hablando de una situación que tiene ver con un castigo del club que tú vas a dar ¿Se puede saber por qué? _ antes de responder la pregunta de Mion me quede en silencio un momento. Debía pensar lo que debía decir. No debía ser muy explícito sobre todas las cosas que habían sucedido con Shion en estos días, lo único que me faltaría es que tenga a las dos gemelas Sonozaki con ese sentimiento de incomodidad entre nosotros.
—Últimamente cuando Shion y yo nos dirigimos el uno al otro hay como una especie de aire de incomodidad entre nosotros. No sabría explicártelo muy bien, pero es como si pareciera que no le gusta que me acerque a ella, como si mi presencia fuera peligrosa o abyecta para ella. Si tomas eso en cuenta no es muy sencillo que digamos el pedirle que realice un castigo_ explicándole como me sentía a Mion de la manera más directa era mi mejor opción. Tal vez ella me podría dar una respuesta de en qué situaciones actúa de esa manera con otros chicos o personas en general.
Si bien el asunto de Satoshi podría tener algo que ver no parece que ella se había dado cuenta de que la había observado por lo que no se me ocurría ninguna razón coherente para el cambio de actitud de 180º de Shion hacia mí.
—Eso es muy extraño viniendo de Shion. La verdad no entiendo porque ella o alguien actuaria así contigo_ la respuesta negativa de Mion no era algo inesperado para mí. Sabía que la respuesta no era algo tan simple que Mion me lo podría responder. Sin embargo, la frustración se hizo notar un poco en mi rostro mostrando algo de desánimo.
—Eso es porque nosotros no tenemos ese tipo de problema, Mion. No, con lo buenos amigos que somos_ por otro lado la declaración que hice provoco que sonriera levemente. Recordar la buena relación que tenía con los miembros del club sobre todo con Mion hacia que me animara.
—Si, tienes razón, Kei-chan. A mí también me alegra que nos llevemos tan bien_ dicho esto Mion se acercó un poco más quizás intentando demostrar que se hallaba de mi lado, en señal de apoyo moral por el dilema en que me encontraba.
—Debo entenderlo de una vez por todas como diría Rena. Tu eres Mion y Shion es Shion. El hecho de que seamos tan buenos amigos no me vuelve automáticamente amigo de tu hermana. Supongo que a ella no le interesa que sea su amigo y preferiría que me aleje _ aun cuando mis palabras se hallaban con una sensación de derrota al final di una pequeña risa quizás para intentar darme un poco de animo a mí mismo.
Mion noto esto y me quedo viendo ligeramente preocupada por lo decaído que se notaba que me dejaba este dilema. Me sentí un poco culpable por el hecho de que pudiera hacer que el humor de Mion decaiga por mis problemas sobre todo con su hermana que no le debe ser nada cómodo para ella.
Cuando me regreso la mirada hacia su rostro noto que ella se hallaba levemente mordiendo su labio inferior pareciera que quería decirme algo, pero se hallaba algo renuente o indecisa a decirlo por unos breves instantes.
—No creo que debas preocuparte por ello, Kei-chan_ me respondió Mion de manera suave haciendo que recupere mi atención hacia ella.
—¿A qué te refieres? _ le pregunte curioso.
—Shion no te odia ni nada por el estilo. Y ella si quiere ser tu amiga solo que para nosotras sobre todo para ella los cambios son difíciles_ la respuesta de Mion levanto mi curiosidad
—No te comprendo muy bien ¿A qué te refieres con cambios?
—Como dije no te preocupes solo confía en mi_ dicho esto ella solo me dio un guiño de ojo que provoco que mi corazón diera un leve brinco en el buen sentido. Ella se veía muy sincera en su respuesta y ella no es el tipo de persona que me mentiría solo para hacerme sentir mejor. Por lo que confiaba en las palabras de Mion.
—Gracias, Mion. Ahora me siento más aliviado y seguro_ le respondí sobándole un poco su cabeza en señal de apreciación. Gracias a ella me sentía mucho más seguro sobre la visita del Saiguden.
—No hay de que, Kei-chan_ dicho esto Mion solo sonrió algo avergonzada por el gesto que había hecho sobre ella. Supongo que era algo muy extraño para lo ruda que es Mion el que yo hiciera eso con ella por lo que deje de sobarle su cabeza rápidamente.
Justo en ese momento llego abordarnos una pequeña niña con la cual quería hablar.
—Nipah. A Keiichi y a Mii se los ve tan lindos juntos_ una vez Rika dijo eso la mirada de Rena se posó inmediatamente sobre nosotros escogiendo a Mion como objetivo de su operación de llevarse a personas a casa.
—Mii-chan se la ve tan linda que me la llevare a casa.
—¡¿Qué?! ¡Espera un momento! _ sin embargo Mion no pudo ser capaz de terminar lo que iba a decir debido a que fue secuestrada por Rena en un santiamén. Dejándonos solo a mí y a Rika en esta ocasión.
—Qué cosas sin sentido andas diciendo ahora, Rika-chan_ tenía que señalar y hacerle ver a Rika que el decir que Mion se veía linda cerca de Rena fue una pésima decisión.
— Solo creí que querrías hablar solo conmigo_ me respondió la pequeña niña con un tono tan inocente que creerías que todo lo que sale de su boca era totalmente verdad.
—Supongo, que tienes razón en eso de que quería hablar a solas contigo ¿Por cierto porque llegaste tarde hoy a clases? _ intente cambiar de tema no quería apresurar a Rika su respuesta, aunque sabía que tarde o temprano la tendría que volver abordarla al respecto.
—Mis padres y yo estuvimos en la comisaria de Okinomiya tuvimos que tratar la intrusión del Saiguden que ocurrió anoche con Tomitake y Miyoko .
—Ya veo, pero ¿Por qué tú también tenías que estar presente? No me malentiendas, pero no me parece común llevar niñas tan jóvenes como tú a la comisaria.
— Oiishi-san en la noche anterior informo a mis padres que estaba buscando testigos con respecto a la intrusión de la propiedad privada que habían realizado en el almacén. Al principio él estaba deseoso de saber quiénes se hallaban en los alrededores como Tomitake y Miyoko quizás buscando presuntos cómplices_ ante la explicación de Rika sentí un poco de temor ya que la situación parecía estar pintando tanto a Shion como a mí de sospechosos en un caso de allanamiento.
—Se lo que piensas Keiichi por esa razón ni bien me entere decidí insistir a mi mama y a mi papa ir con ellos. Al yo tener como testigo extra a un amigo mío de la comisaria para reafirmar el hecho que los únicos culpables eran Tomitake-san y la enfermera me creyeron enseguida_ al quizás ver mi cara de preocupación Rika simplemente añadió con una sonrisa la razón por la que estaba presente en la comisaria. El "amigo" que menciono quizás era aquel hombre con el que Rika encontró a Miyoko.
—Qué bueno gracias Rika-chan. Tenía miedo de que Shion o yo nos podríamos meter en malentendidos.
—No te preocupes para eso estamos los miembros del club para cubrirnos. ¡Nipah!_ tras decir su tonta pero adorable frase Rika-chan termino de darme la confianza que necesitaba para ver si podía acudir a ella sobre mi pedido. Siento que a veces llego a subestimar bastante a Rika por su actitud y lo joven que es, pero me ha demostrado ser una amiga muy valiosa hasta ahora.
—¿Pero en que termino el asunto con Miyoko y Tomitake? ¿Qué decidieron hacer tus padres con ellos? _ ya dejando un poco el temor y los nervios de lado estaba con ligera curiosidad sobre qué tipo de bala llegamos evadir Shion y yo de haber seguido el plan de ella de intentar entrar junto con los actuales presos.
—Pues al principio cuando las personas mayores más importantes como el viejo Kimiyoshi y la abuela de Mion se enteraron querían armar una especie de turba contra ellos_ cuando Rika me dijo una de las posibles primeras consecuencias de dicha intrusión trague en seco.
Podía entender que esa sea la manera de reaccionar de la abuela de Mion debido que no es muy conocida por su buen humor, pero escuchar que el amable alcalde de la aldea se hubiera estado de acuerdo con ese proceder me hizo pensar en la gravedad del asunto.
—Pero al final mis padres al ser los dueños del santuario y la familia sacerdotal asumieron la responsabilidad de decidir qué hacer con ellos dos de castigo_ aquella manera de actuar me parecía perfectamente razonable.
Después de todo, aunque desconozco bastante de la religión de Hinamizawa y que tan devotos sean sus habitantes lo más entendible era que los padres de Rika fueron los que tomaran cartas en el asunto. De todas maneras, el santuario es propiedad de los sacerdotes y el armar una turba más parece el actuar de un culto sectario o de esas preconcepciones de que la gente del campo no tiene nada de civilizados y tomen la justicia por su propia mano.
—¿Y qué castigo les dieron tus padres? _ aun con todo lo que decía Rika no debía pensar que el castigo de los sacerdotes seria menos severo. Debido a que por lo que tengo entendido la falta era lo suficientemente grave como para armar alboroto entre las tres familias más importantes de Hinamizawa
—Pues ellos decidieron para empezar no comentarlo con nadie de la aldea ya que resultaría bastante peligroso para los culpables.
—Vaya eso es bastante considerado y misericordioso de su parte_ le respondí.
—Bueno ellos obviamente tendrán que pagarles un dinero a mis padres por meterse en el almacén además de pasar unos días donde Oiishi. Quizás ellos piensen también darles algunas tareas para poder pagar a la comunidad de Hinamizawa debido a la falta de respeto hacia Oyashiro-sama.
—Vaya Rika-chan sí que eres buena para explicar este tipo de cosas.
—Solo estoy diciendo lo que me enseñaron ¡Nipah!
Si ella estuvo dispuesta a cubrirme ante la policía bien podría darme la oportunidad que necesito para llevar a Shion al Saiguden.
Terminado el día de clases me comienzo a dirigir con Rika y Satoko a la casa de los Furude. El camino de salida de la escuela a la casa de Rika el cual era la misma ruta por donde estaba el Saiguden fue en su mayoría en silencio.
La verdad este silencio solo estaba esperando dentro de mi mente lo inevitable. Sabía que dentro de poco iba a escuchar una molesta queja de parte de una las chicas menores a mí.
— Hasta ahora no entiendo porque Keiichi-san nos está siguiendo_ finalmente la queja de parte de Satoko que estaba esperando se hizo oír. No era de extrañarse ni Rika ni yo le especificamos a Satoko los detalles del porqué de mi inusual vista a la casa de ambas.
— Le debo un favor a Keiichi, Satoko. Y en esta ocasión lo estoy llevando a nuestra casa para devolvérselo.
— Si Satoko es algo entre Rika-chan y yo por lo que no es un asunto que sea necesario que sepas_ le indique a la chica rubia. Yo quería que la visita al Saiguden con permiso de los Furude no sea conocido por nadie más del club a excepción de Rika y yo. Satoko no era la mejor del mundo guardando secretos por lo que no quería conversar con ella demasiado en este momento.
— Eso suena muy sospechoso de parte de ustedes dos sobre todo siendo que incluye a Keiichi-san de por medio ¿Sera que quizás él te convenció para hacer algo raro juntos, Rika? _ le eche una mirada molesta a Satoko ante lo que había insinuado. Si le seguía el juego podría terminar revelando información que no quería que llegase a ella por lo que suspire para responder.
— Porque siempre que hablas de mi o conmigo mencionas que hare algo pervertido. Eso quizás revela más de ti y de las cosas sucias que puedas estar pensando ¿Eh, Satoko? _ decidí cambiar las tornas así a lo mejor desviaba a Satoko del tema del porqué de mi visita.
— ¿Qué dices? Soy toda una dama jamás me pondría a poner a pensar en cosas sucias como tú, Keiichi-san_ hinchando sus mejillas y sacarme la lengua con molestia era todo lo que tenía Satoko para responderme. Qué bueno que ella es bastante fácil de despistar en los intercambios verbales.
— Si, si lo que digas. Tu eres la que siempre sacas conclusiones precipitadas sin ninguna base. Si quisiera hacer algo con Rika-chan no estaría yendo junto contigo a su casa para que me delatase ¿No crees?
— Bueno eso es verdad_ respondió Satoko mirando hacia abajo algo sonrojada quizás dándose cuenta de que su mente estaba yendo y pensando en lugares no propios para su corta edad.
— A no ser que quieras unírtenos_ en son de broma extendí mis manos hacia ella como si de un zombi se tratase. No podía evitarlo quizás con Satoko lograba entender las palabras de las gemelas cuando dicen que en ocasiones simplemente no pueden resistir en molestarme para conseguir reacciones de parte mía.
— ¡AHH! ¡Eres una bestia! ¡Rika será mejor que tengas cuidado con él y los favores raros que te pueda pedir!
— Mii, lo entiendo tendré cuidado a cualquier favor extraño que Keiichi me pueda pedir, Nipah_ para concluir la pequeña Rika comenzó a dar palmadas en la espalda a Satoko para que se calmase y supiese que había tomado su consejo.
— Oye sabes que lo que te estoy pidiendo no es nada malo.
— Malo, no. Pero para algunos raro_ con esto Rika concluyo por su parte la conversación.
— ¡Lo sabía! _ grito Satoko pensando que había logrado a descubrir algo.
¿Raro porque será raro? Acaso nadie nunca pedía ingresar al Saiguden. Si era un lugar tan intrigante e importante para Hinamizawa no habría alguna persona que hubiese intentado entrar a este lugar al menos por medios legales. Este asunto del almacén sagrado se hacía ligeramente sospechoso
¿Qué respuestas a que preguntas que tiene Shion podrían estar detrás de las puertas de ese almacén?
Tenía que creer que si bien importante no tendría por qué ser algo malo si una pequeña niña como Rika tenía acceso a ese lugar suponía que a lo mejor eran secretos no demasiados escandalosos.
— Keiichi-san deja de estar tan callado me asusta que tipo de cosas estás pensando hacer con Rika en casa a solas_ después del breve momento de calma Satoko volvió interrumpir. ¿Cuántas ganas de molestarme tenía esta chica?
— Satoko te he dicho que no voy a hacer nada pervertido con Rika. Que tengo que decir o hacer para que te entre en esa cabeza dura tuya.
— ¿Qué acabas de decir, cabeza dura mía? _ con un tono lleno de indignación Satoko se dirigió molesta hacia mi ante la supuesta calumnia que estaba haciendo hacia ella. Esa indignación no iba evitar que yo reafirme mi punto ante lo irrazonable que estaba haciendo al acusarme de cosas depravadas.
—Si, cabeza dura tuya. De hecho, el que me estés acusando de que esté pensando en hacer cosas raras revela más sobre tu propia perversión al estar cruzándote ideas como esas constantemente por tu mente_ decidí darle nuevamente la vuelta de las acusaciones hacia la misma Satoko era de las mejores formas de acorralarla y ganarle en su propio juego de acusaciones infundadas.
— ¡Como te atreves de decir algo así sobre una dama como yo, Keiichi-san! _ grito Satoko para golpear en mi espalda mientras seguíamos con la caminata, la cual parecía que iba a terminar dentro de poco ya que se podía divisar una casa a lo cual nos estábamos acercando.
Finalmente paramos frente a la puerta de una casa la cual era un shoji bastante clásico el cual se diferenciaba bastante de la puerta de estilo más occidental que tenía en mi hogar. Rika movió la puerta corrediza y comenzamos a quitarnos los zapatos ya entrados a la casa.
—Perdonen la intromisión_ dije dando una reverencia que vino de mi parte de manera casi automática. Si bien mientras vivía en la ciudad casi nunca visitaba la casa de alguien debido a mi nula vida social todavía podía recordar los modales esenciales que todo buen joven de mi edad debía tener.
—Estamos en casa_ dijeron al unisonó tanto Rika y Satoko al ingresar en su casa probablemente para hacer saber de su presencia a los padres de Rika. Supongo que Satoko al menos llego a tener algo de educación básica ya sea de sus padres o de los padres de Rika. Es bueno saberlo ya que esa es la última impresión que llego a obtener cada vez que esta niña interactúa conmigo.
—Bienvenidas_ saliendo a recibir a las dos pequeñas se vio a una mujer vestida con ropas de casa color rosa usando un delantal de cocina. Parecía que se hallaba preparando la comida para más tarde.
—Mama vine con mi amigo, Keiichi.
—Mucho gusto el conocerle soy Maebara Keiichi_ haciendo todo lo posible por dar una buena impresión a la mama de Rika. De todas formas, dentro de nada iba a pedirle un favor muy grande y complicado a ambos por lo que lo mejor que podía hacer era ponerlos de mi lado.
—¿Maebara Keiichi?_ la madre de Rika puso un dedo sobre su boca intentando quizás buscar dentro de su mente el conectar el nombre que acababa de escuchar con alguna persona en particular.
— ¡Ah Maebara-san! El gusto es nuestro de tenerte en nuestro hogar Rika nos contó que fuiste de gran ayuda ayer en el patrullaje del Saiguden_ la mujer junto sus manos mostrando una actitud bastante agradable hacia mí se le notaba agradecida por mi asistencia el día de ayer. Aunque realmente no aporte demasiado que digamos en si en evitar que se metieran en el almacén. Lo único que hice fue quedarme escondido detrás de un arbusto junto con Shion.
—No hay problema, lo que sea por la petición de una amiga en necesidad_ la verdad me daba algo de pena decir esas palabras. Se oían demasiado cursis el pronunciarles en voz alta, pero supongo que lo hice por lo alarmada que vio a Rika cuando me pidió ayuda durante el festival.
—Me alegra que Rika tenga amigos tan buenos como tú a su lado. Que te parece si te nos unes a la comida en muestra de agradecimiento no falta mucho para que esté lista.
— ¿De verdad? Si no es mucha molestia me encantaría_ bueno el compartir la comida con la familia Furude no me parecía una muy mala idea a primeras. Sin embargo, se me vino a la mente que tal vez no sería tan buena idea si es que al hacer mi petición y esta sea negada podría crear una atmosfera muy incómoda por el resto de mi visita. Quizás estaba sin darme cuenta al aceptar la invitación haciendo más difícil la petición.
—Excelente. Satoko será mejor que subas para lavarte las manos y dejar tus cosas arriba_ la mama de Rika le dio una orden a la chica rubia a lo cual Satoko asintió y se dirigió corriendo hacia el piso superior.
—Espero que disfrutes la comida no soy tan buena cocinera. De hecho, me avergüenza el hecho de que Rika es incluso mejor que yo en la cocina, pero creo que te… _ mientras la mama de Rika se hallaba hablando mientras regresaba para la cocina Rika levemente comenzó a jalarle de la parte inferior del vestido de su mama para llamar su atención.
— ¿Qué ocurre Rika? _ pregunto su madre regresándole toda su atención a su pequeña hija. Parece que había llegado el momento de hacer la pregunta.
— Necesito pedirte que dejes que entren Keiichi y Shion al Saiguden_ con una voz llena de determinación Rika hizo la petición a su madre. Rika hablo de una manera similar a cuando me hizo la petición de ayudarle en la noche del Watanagashi. Me alegraba que de verdad se esté tomando en serio el favor que le había hecho.
— ¡Rika pero que tipos de cosas estas pidiendo de la nada! ¡Sabes que nadie fuera de nuestra familia tiene permitido poner un pie dentro del Saiguden! _ la voz de la mama de Rika cambio inmediatamente al escuchar el pedido de su hija. El tono era severo, histerico y se veía algo molesta ante la clara petición de su hija. Era la imagen más típica de una madre regañando a su hijo y reafirmando su autoridad.
— ¡Por favor, mama! ¡Te lo pido de verdad es muy importante! ¡Lo necesito sobre todo Shion necesita ingresar a dicho lugar junto con Keiichi! _ Rika tomo un curso de acción muy inesperado igualando el tono de voz de su madre alzándolo. Me estaba poniendo nervioso Rika me incluyo dentro del pedido de ingreso al Saiguden y no entendía muy bien por qué. La promesa que hice era de que encontraría la manera de hacer que Shion pueda ver por dentro para responder la interrogante que ella tuviese, pero aquello no incluía el que yo también esté presente.
Si bien me sentía tentado a detener a Rika el rostro molesto y fijo en su hija de la madre frente a mi hizo que decidiera solo quedarme callado y dejar que los eventos fluyan su curso. Quizás sería mejor que vea que es lo que tenía pensado hacer Rika.
—Rika tú sabes las reglas sobre todo relacionado con Shion-san. Dicho miembro de la familia Sonozaki no tiene permitido ingresar al Saiguden. Es parte de la tradición_ la madre de Rika sigo imponiendo su autoridad con un rostro severo ante las peticiones de su hija.
—A la vez la presencia de Maebara-san solo haría más grande la falta en cuestión. Él es alguien del exterior. Si bien has demostrado ser de confianza sigues siendo alguien bastante ajeno a la villa y de sus costumbres_ las palabras de la madre de Rika me lastimaron, pero quizás tenían algo de razón seguía siendo bastante ignorante a las costumbres y tradiciones de Hinamizawa. Lo suficiente como para no haber pensado claramente sobre la magnitud de la promesa que le hice a Shion sin saber cuán difícil sería el cumplirla.
Ahora también ya entendía la razón por la cual Shion opto por esa medida desesperada de entrar al Saiguden sin permiso. De verdad ¿Había una regla tan especifica que prohibía el ingreso de Shion a ella en particular en el almacén sagrado? No tenía ni idea.
Con las razones presentadas por la madre de Rika para prohibirme el ingreso estaba finalmente optando en decirle a mi amiga que desista. Toco su hombro y moví mi cabeza dando entender que hasta ahí tendría que llegar nuestro intento. Aun con todo el rostro de Rika no se desanimó de hecho me dio una sonrisa que muy pocas veces había visto en ella. Una que revitalizo mi confianza.
—Mama el pedido que te estoy haciendo no es como tu hija. Sino como heredera de la casa de los Furude. Keiichi es alguien que demuestra el verdadero espíritu de Hinamizawa y de la familia Furude aun con el poco tiempo que tiene entre nosotros_ las palabras de Rika llamaron la atención de su madre al parecer ella tampoco estaba acostumbrada de escuchar a su propia hija hablar de manera tan seria y madura.
—El de verdad está intentando ayudar a Shii. Tal y como la madre de Furude Oka actuó por pura bondad en ayudar a los extraños. A la vez como Furude Riku actuó con imparcialidad para con su esposa. Y así como ustedes actuaron para con Satoko y toda la familia Hojou. De esa misma manera Keiichi quiere actuar para con Shion y yo para con Keiichi_ Rika-chan nombro un montón de nombres raros los cuales no reconocía en lo más mínimo. Aun así, por sus apellidos debía deducir que eran ancestros de la familia Furude muy probablemente había una gran historia detrás de ellos para que Rika hable con tanta emoción de los mismos.
— ¡Por favor mama déjame poder actuar como un miembro de la familia Furude esta vez! _ con eso Rika se agacho en son de súplica para su madre ante su acto no pude evitar seguirle. No podía dejar que Rika se eche toda la carga encima de pedirle este favor a su madre, si ella estaba velando por mi yo también cubriría su espalda.
La madre de Rika se quedó callada por algunos segundos. El silencio me hacía sentir incomodo, pero no desistiría de mi posición hasta poder tener una respuesta positiva de parte de la mujer. Comencé a escuchar los pasos del adulto presente acercándose a nosotros hasta que paro cerca de ambos, levantando levemente mi mirada vi que con sus manos alzo el rostro agachado de su hija.
En esta ocasión el rostro severo de la mujer cambio a uno más calmado y con bondad para después tocar levemente la mejilla de su hija con su mano.
—Está bien, Rika. Lo hare, les permite visitar el Saiguden con nosotras dos presentes.
—¿De verdad mama? _ pregunto Rika con una voz que notaba que no podía creer lo que había escuchado. Y para ser sincero yo tampoco lo creía demasiado debido al ambiente tenso que se armó hace unos instantes.
—Si Rika es la verdad. Casi nunca muestras emoción por nada de lo que ocurre a tu alrededor y como tu madre, siempre me preocupaba tu manera indiferente de actuar o sentir. Pero el ver como has cambiado estos dos últimos años y tu decisión al hacerme este pedido. Como tu madre me hace dar cuenta que tan importante es para ti y simplemente no me puedo negar a apoyarte solo por una tradición.
Dichas estas palabras los ojos de Rika se llenaron de lágrimas una expresión que no había visto antes en el rostro de la pequeña niña.
—Gracias mama, gracias_ dicho esto Rika abrazo a su madre enterrando su rostro en su pecho a lo cual ella le agarro y comenzó a sobar la espalda. Una escena que si bien me hacía sentir bastante avergonzado ya que me hacía sentir fuera de lugar era bastante tierna.
—Si, está bien Rika solo no se lo comentes a tu papa. Mas adelante se lo diré yo si es necesario_ respondió la mujer mientras seguía sobando la espalda de su hija.
—¿No habrá problema que su esposo no sepa? Suponía que él era el sacerdote del templo como tal_ pregunte a la madre Rika por curiosidad. No quería hacer que esta visita "legal" al Saiguden sea simplemente otra operación de intromisión solo teniendo a la mama de Rika como cómplice extra.
—No, para nada. Si bien el hace las labores de sacerdote en el templo, la que tiene la potestad y herencia Furude soy yo.
—Ya veo entonces no hay de qué preocuparse _ entonces por lo que entendía el padre de Rika se debió haber vuelto el sacerdote al casarse con su madre, pero el verdadero cabeza de esta familia de Hinamizawa era la madre de Rika ¡Quién lo diría!
—Bueno dejemos la charla y empecemos la cena. La visita seria programada para este fin de semana por lo que no hay necesidad de pensar en eso ahora_ dichas estas palabras Rika y yo nos dirigimos a la mesa para comer.
Muy bien gracias a Rika lo habíamos conseguido. Supongo que lo único que me queda es ver el modo de poder avisarle a Shion ya que no conozco una forma de darle la noticia siendo de parte de Mion algo inviable debido a como la mama de Rika nos dijo que nadie aparte de los cuatro se debía enterar.
Bueno después veré como lo resolveré. Por ahora creo que me tocara a mí también visitar el Saiguden este fin de semana y ver que secretos aguarda.
Bueno amigos hasta aquí llega este nuevo capitulo. Lo siento demasiado por la tardanza pero mi trabajo ha estado ocupando bastante tiempo dedicado a la escritura de este fanfic. Agradecimientos especiales a blaze namikaze, keneddymonique y ThonyTheOmnipresent que sus palabras de animo hacen que este fanfic siga con vida.
Para compensar la larga espera de actualización cree un video en mi canal de Youtube de Higurashi el cual complementa bastante mi fanfic ya que el mismo video tiene varios secretos sobre el futuro de esta historia y como pienso hacer que avance por esa razón les invito a que se pasen por el video y lo disfruten para de esa manera expandir la experiencia de esta historia
Link del video extra de Higurashi: /Uej-lbc9Fhk
Por favor apoyo al video y al fanfic con un comentario en el video, like en el video, así como también un review, fav y follow hacen que esta historia llegue mas lejos. Gracias por todo y esperen hasta el próximo capitulo que ya esta actualmente en proceso de edición. Hasta la próxima y cuídense
Termina
(El capitulo terminara con Keiichi presentándose con los padres de Rika y con Rika indicando que les quieren pedir un favor)
(resolución de Shion e iniciar con parte B de Keiichi para conseguir permiso para el Saiguden, Rika llegara y les contara que no estuvo temprano por el hecho de que tuvo que estar presente con sus padres en la prisión local por lo de la intrusión de Takano y Tomitake)
