CAPÍTULO 9: El reencuentro de Ren y Morgana

Ren estaba escondido tras unos contenedores de basura, era casi de noche pero no del todo, de todas formas el antifaz de Ren tenía visión nocturna ya que era mágica o si no podía brillar el antifaz directamente. Ren se quedó mirando en silencio su próximo objetivo, MORGANA!

-Vamos a matar a este cabrón. -Dijo Ren para sí mismo recargando su pistola y poniéndose en posición de ataque escondido dentro del cubo de basura. Ren estaba muy enfadado con Morgana ya que le dejó tirado en sus malos momentos y era el siguiente objetivo de su lista.

Morgana ahora era una furgoneta negra con aspecto al gato de la película de Totoro pero con ruedas en vez de patas y trabajaba ahora como furgoneta autónoma llevando todo tipo de mudanzas y mercancías y estas cosas. Ahora había terminado de hacer una descarga, y el repartidor dejó el dinero dentro de Morgana y siguió haciendo sus cosas.

Ren entonces dió un salto acrobático desde el cubo de basaura y caminó por encima de la cabeza de la gente y se paró en frente de Morgana, y Ren sonrió y se enrojeció sus ojos y con la pistola apuntó a uno de los retrovisores de Morgana.

-Hola, tío. -Dijo Ren a Morgana con cierto cariño y odio a la vez. Estaba un poco triste ya que iba a matar a Morgana, pero Morgana no quisó encender las luces de sus ojos para mirarle-.

-Ren... Otra vez vienes a darme por culo? No quiero tenerte cerca. -Respondió la voz de Morgana ya que su garganta estaba bajo el capó de la furgoneta-.

Ren miró muy triste a Morgana ya que empezó a recordar los buenos momentos con él pero en el fondo sabía que iba a morir. Entonces Ren abrió la puerta de Morgana y se sentó frente al volante de Morgana, por debajo del volante habaí un pequeño tubo negro alargado terminado en un agujero muy negro y oscuro también. Entonces Ren sacó su pene y empezó a meterlo poco a poco mientras con sus manos se ponía a jugar con los botones y las palancas de Morgana.

-Qué, qué estás haciendo? Sal de mí, maldito demente! -Gritó Morgana y la furgoneta tembló un poco y la gente de alrededor empezó a hacer fotos ya que de vez en cuando la furgoneta se ponía de pie.

Ren apuntó con la pistola al volante y empezó a agitar y hacer más poderoso su pene mientras seguía amoviéndolo y sintiendo que los aceites de Morgana envolvían su pene y lo hacía todo mucho mejor. Morgana encendió las luces de emergencia pero Ren tenía el pie pisando el freno y disparó un poco al volante y Morgana empezó a sangrar un poco. Entonces Ren sacó de la guantera una pluma que Morganaa usaba para entretenerse y empezó a hacerse cosquillas en sus pelotas mientras su pene seguía invadiendo a Morgana.

Entonces tiraron una bomba y la parte trasera de Morgana explotó, Ren sacó la cabeza de la ventanilla asustado y Morgana aprovechó e intentó decapitar la cabeza de Ren pero Ren lo esquivó y volvió a disparar al volante de Morgana.

Tras ellos había aun coche de policia con una armadura negra parecido al batmovil pero con pinchos por delante como en mad max y metralletas a los lados. Por el cristal se veía la conductora, que era SAE! Llevaba su traje policial de cuero negro y sus gafas de Sol y sombrero de cuero.

-Voy a atrapar y matar a este delincuente. No mereces estar cerca de Makoto. -Gritó Sae por el altavoz del coche de policia.

-Acelera Morgana! -Ren pisó el aceleró y se marchó corriendo pero no podía conducir con toda su habilidad ya que su pene estaba temblando y quería hacer las cosas tranquila.

Sae aceleró también con su coche y le dió a un botón y del capó de su coche salió un cañón pirata y volvió a disparar a Morgana quien lloró y soltó un poco de sangre y manchó la cara de Ren. Ren iba por la avenida en zig zag atropellando a algunas personas ya que era un día festivo y las calles estaban llenas de payasos vendiendo globos y de policias infiltrados intentando detener delincuentes y ellos dispararon también a la furgoneta de Morgana. Sae iba detrás a toda velocidad atropellando a los supervivientes y siguiendo los pasos de Ren. Ren se miró en calles estrechas y derrapaba calle abajo y cogía miniturbos dando saltos grandes y derrapando en el momento justo, llegaron a una avenida recta con un precipicio la final. Las metralletas del coche de Sae siguieron disparando metralletas y la mitad trasera de Morgana se convirtió en una bola de fuego y el fuego se extendió por las calles y los niños y por media ciudad.

-Morgana, vamos a hacer esto! -Y Ren aceleró a máxima velocidad mientras Morgana estaba llorando y Sae aceleró a máxima velocidad y miró sorprendida a Ren ya que iba directo al precipicio de la ciudad.