-"¡PAPÁ! ¡AYUDENLO!". gritó desesperadamente Alex, se retorcía con fuerza del firme agarre de Nymphadora su intención era llegar al extraño arco por donde había desaparecido su padre.

Sentía que estaba a punto de librarse de los delgados brazos, solo que a estos se le unieron los de ojo loco.

-"¡Tranquilizate!". Ordenó severamente el hombre de un solo ojo humano.

Alexander ni siquiera lo honró con una respuesta, ellos no entendían, no sabían lo que estaba sintiendo en ese momento.

-"No hay manera de salvarlo". Le dijo alguien, no estaba seguro si fue otro miembro de la orden o uno de sus amigos.

Esa declaración solo sirvió para aumentar su ira, sus ojos buscaron frenéticamente el lugar por donde el mortifago había perseguido a Sirius, iba a matarlo.

(...)

-"¡NO! ¡REMUS!". el horror era claro en la voz de la ojiverde al ver como una maldición asesina volaba hacia el hombre lobo.

Ella disparo un fuerte encantamiento desmaius apenas un momento antes que la maldita maldición verde.

No sabia cual había llegado primero al otro lado, pero esperaba que haya sido ella.

El sonido de dos cuerpos cayendo (uno mas pesado que otro) la desconcertó un poco.

Con una agilidad digna de una pantera se dio la vuelta a la vez que lanzaba una maldición cortante hacia donde esperaba estuviera el cuello de su próxima víctima.

Esta fue repelida casualmente por la otra persona.

-"Owww". Arrullo de forma enfermiza. "No creí que la pequeña Potty lo tuviera en ella".

-"Lestrange..." casi siseo, sus verdes ojos perforaron un agujero invisible en la frente de Bellatrix. "Las ordenes eran no asesinar ni a Sirius Black y Remus Lupin...".

La mortifaga se cruzó de brazos en un gesto petulante, al mismo tiempo que fruncio los labios.

-"Mi intención no era asesinar al lobo, sino al sucio espía". Casi parecía que se estaba quejando de una manera infantil, pero la imagen era completamente arruinada por la expresión sangrienta que tenia.

Entonces su esperanza no fue en vano, la maldición asesina no había ido dirigida a su tío Remus.

-"¿Espia?". Murmuró para si misma, resignada se dirigió a pasos rápidos a donde ambos cuerpos cayeron, su varita jamas abandonó su agarre.

-"Deberíamos salir de aquí, esos traidores de sangre y sangre sucia no tardaran en llegar". Dijo Bellatrix con un encogimiento de hombros.

-"Me estoy llevando a Remus conmigo". Declaró Darlene.

A unos metros detrás del hombre lobo estaba tirada otra pequeña figura que era oculta por la oscuridad que había en ese momento.

Bueno, no había de que preocuparse, ya estaba muerto o muerta, mejor se preocupaba por los vivos.

-"Remus...". Suspiró aliviada la joven cuando vio el subir y bajar del pecho del hombre, indicando que aun respiraba.

Rápidamente convocó un portal que daría directamente en el estudio de Voldemort, por este paso a Remus aun inconsciente.

Apenas había cerrado el portal cuando notó algo más, su arete donde podía comunicarse con Ariel no estaba.

Su vista se dirigió frenéticamente hacia donde su padrino Sirius estaba tirado, estaba tan tentada a llevarlo al mismo lugar que Remus, pero seria muy sospechoso que un mortifago llevará a un miembro de la orden del fénix ante Voldemort y apareciera vivo después.

No había otra opción mas que dejarlo aquí, dudaba que lograran despertarlo, el hechizo que había usado era uno de la biblioteca Black y el libro lo tenia ella muy bien oculto.

-"Ya vienen pequeña Potty, sera mejor que te pongan la mascara...". Siseo de molestia la mortifaga.

-"Huyamos de aquí, derriba a muerte a quien se interponga en nuestro camino". Ordenó la ojiverde nuevamente con voz masculina y mascara en su lugar, tuvo que ahogar el sentimiento de culpa y remordimiento por dejar al animago ahí tirado.

Temió que la loca mortifaga revelara su identidad en medio de la pelea, solo podía contar con que su enfermiza lealtad la mantuviera a raya.

Ambas se dirigieron a pasos rápidos a las chimeneas, su frustración era evidente, de no ser porque levantarían unas fuertes sospechas de que el servicio flu no había usado, después de todo muchos sabían que había gente capaz de abrir portales en lugares protegidos.

Bellatrix fue la primera en desaparecer en las llamas verdes, su estridente y maniática risa resonando en el lugar.

Ella apenas había levantado su mano con los polvos, gritó lo suficientemente alto su destino para que la magia funcionara, le dio el tiempo suficiente ver a Dumbledore aparecer de un lado y al ministro acompañado de aurores del otro.

Las llamas no la llevaron lo suficientemente rápido, quizás no habían visto su rostro pero el ministro había visto un mortifago.

(...)

Alex miró horrorizado como el asesino de su padre escapaba, su horror aumentó cuando tropezó con el cuerpo de Sirius.

No era cercano a él, pero en el poco tiempo que lo había conocido le había agradado, una víctima mas.

-"Albus...". Dijo rígidamente el ministro Fudge. "Esperó que tengas una buena explicación del porque estan aquí, de todas formas seras arrestado junto tu grupo". El hombre se tomó un momento para ver a las personas. "Además hay niños".

-"Ahora, Cornelius". Empezó de manera apaciguadora el ex director. "No hay que precipitarnos".

-"¡Irrumpieron ilegalmente!". Gritó furico Fudge.

-"¡Tratamos de detener a los mortifagos! ¡Vio usted mismo como escaparon! ¡Huyeron con el orbe!". Explotó Alex. "¡Mi padre murió tratando de detenerlos! ¡Tratando de salvar su patético ministerio!".

El ministro boqueo indignado y todavía furioso.

-"¿Orbe?" inquirió una nueva voz.

Todos los pares de ojos giraron en dirección a la persona, ahí había alguien con túnica roja y la cara cubierta por la misma.

Para los conocedores sabrían que era un inefable.

-"Una profecía me temo, hecha sobre Harriet Potter y Voldemort". La voz de Dumbledore tenia cierto pesar.

Fudge pareció hincharse de irritación nuevamente por el nombramiento del mago oscuro.

-"Esto es muy grave ministro". Habló de repente la persona aun sin nombre. "Si pudiera hablar con usted...a solas".

(...)

Darlene tropezó en la mansión aparentemente abandonada donde activó su traslador a la mansión Malfoy.

Contuvo sus nauseas y a paso tambaleante se abrió paso por el ilustre lugar, debía llegar a Remus.

-"Me preguntaba porque tardabas tanto". Siseo Voldemort desde su asiento, aunque nunca le dirigió la mirada, esta estaba puesta con desdén en el aun inconsciente hombre lobo.

-"Tengo la profecía". Su voz tenia cierto grado de desesperación, lo que sea para que Voldemort se alejara de su familiar. "Todos los seguidores que me encomendaste están aquí, he asesinado a James Potter e incapacitado a Sirius Black".

Esta vez los profundos ojos rojos si la miraron, había una emoción indescifrable en ellos.

-"Muy bien hecho". Alabó. "Sin embargo este hombre lobo es un cabo suelto, hay que lidiar con él".

La ojiverde no supo en que momento se arrancó la mascara y desenfundó su varita.

-"Sobre mi cadáver vas a a terminar con su vida". Siseo venenosamente.

Para su consternación, Voldemort se rió, no de una manera agradable, su risa no era ni cercana a la de su padre o alguien que conociera, esta le provocó escalofríos.

La pelinegra entre cerró sus ojos peligrosamente cuando el ojicarmin cerró los suyos, como si quisiera despejar cualquier emoción de ellos.

-"No dije nada sobre matarlo". Casi se burló el mayor. "Compremos su silencio o Borremos su memoria".

La ojiverde consideró esto, cautelosamente bajó su varita pero no la guardia.

-"Me parece bien, aunque me gustaría hablar con él primero, puedes escuchar pero preferiría que no te viese aún".

-"¿Alguna razón en particular?". Alzó una ceja inexistente.

-"Teníamos un espía, antes de que llegara la Orden del Fénix aparecieron Alex y sus amigos" relató calmadamente.

-"¿¡Un espía!?". Exigió furioso

-"Bellatrix lidió con él, esta muerto". Le quitó importancia. "Les avisó sobre lo que haríamos y probablemente llevó a la fuerza ahí a Remus, él estaba programado para viajar a América en ese momento".

(...)

-"Que...que me paso". Gimió Remus, estaba sorprendido, lo último que recordaba era la maldición asesina precipitándose hacia él. "¡Darlene!". Se preocupó cuando los acontecimientos lo alcanzaron.

-"Aquí estoy". La falta de emoción en la voz de la joven no tranquilizó ni un poco al hombre lobo. "Has estado inconsciente durante 10 minutos, tu vuelo salió hace un rato".

-"¿¡VUELO!? ¿¡ME HABLAS SOBRE EL VUELO DESPUÉS DE LO QUE VI!?". rugió por primera vez a su sobrina.

Ahora que Remus era consciente de su entorno notó donde estaba, a juzgar por los muebles y diseño del lugar juzgaría que era un estudio de alguna mansión. La otra persona en la habitación además de él era la pelinegra que estaba recargada en la puerta, la única salida visible.

-"Sirius esta vivo". Fue directo al grano la ojiverde. "No se que es lo que viste, pero no fue lo que pareció".

-"Llevabas un traje de mortifago, no me digas que solo fue una coincidencia". Gruñó, sus ojos por un momento se volvieron ambarinos. "No soy tonto Harriet". Ignoró el estremecimiento que manifestó la joven debido al nombre, no la había llamado así porque sabia cuanto le disgustaba. "Tus habituales desapariciones, el porque no quieres que tu familia en América sepa sobre la situación aquí... Te uniste a él, te uniste a ese bastardo". Remus no sabia si enojarse y arremeter o llorar desconsolado por la realidad.

-"No quiero que me interrumpas, Remus". Ordenó sin poder evitarlo. "Dumbledore y sus seguidores están equivocados. Dime, ¿notaste algún cambio eficiente por los de tu especie desde que Voldemort fue derrotado hace mas de una década? ¿Alguna vez la comunidad mágica de Gran Bretaña ha avanzado en cuanto su intolerancia?". No le dio tiempo de responder, pero por cada momento que hablaba se enojaba más. "Todo sigue absolutamente igual de mal, al menos el bando en el que estoy ahora quiere eliminar esos prejuicios".

-"¡¿Con la supremacía de la sangre?! ¡¿Asesinando a Muggles y nacidos de Muggles?".

-"¡Esas también son mentiras de Dumbledore! Lo que el nunca les dijo y jamas les dirá es que aquella gente asesinada eran personas que abusaban de gente mágica, ¡en su mayoría niños!". Su respiración se volvió agitada. "¿¡Sabias que los Potter y Dumbledore orquestaron mi muerte!? Tienen el plan de hacer que muera peleando contra Voldemort, cuando me estaba negando a quedarme en el continente empezaron a hablar sobre asesinar a mi padre Tony... A Pepper si era necesario inculpando a los mortifagos!". El jadeo estrangulado que hizo Remus no la detuvo. "Creían que eso seria suficiente motivación para que buscara venganza, solo por eso me quedé".

-"Pero tu hermano Harry...el...". Intentó débilmente Remus, la noticia de que su pareja pudo haber sido asesinada lo derrumbó.

-"Tampoco fueron los Mortifagos o Voldemort, la mansión la incendió Evans con el conocimiento de Dumbledore, la marca tenebrosa la invocó Snape". Para mostrar su punto sacó su tableta con toda la evidencia en vídeos. "James llegó a tiempo para ver como Evans salia apresuradamente de las llamas y él no dijo nada... Solo hizo un excelente acto de...de un padre angustiado".

El licántropo miró y escuchó cada vídeo con la rabia aumentando dentro de él.

-"No dejé morir a Harry si te lo estas preguntando, apenas logré sacarnos de ahí, estuvo casi todo un día inconsciente por todo el humo que inhaló".

-"Darlene...". Dijo Remus sin saber como continuar.

-"Quiero que abandones Europa Moony". Suplicó afectuosamente. "Ve con Pepper, con tu hijo...".

-"No puedo hacer eso, aun si todo esto es cierto...no me perdonaría dejándote aquí sabiendo que quieren matarte". Se llevó una mano a su cara, justo donde sus cicatrices estaban. -"si tu padre se entera..."

-"Debo quedarme, no moriré te lo prometo. Sin embargo que te quedes aquí es muy riesgoso, nadie sospecha de mi y mis afiliaciones, a este paso la guerra estará ganada".

-"Sirius...¿porque peleaste con Sirius?" preguntó de repente.

-"Me vio sin la máscara" mintió a medias, no le estaba contando sobre como asesinó a su progenitor. "Fue demasiado para él, aunque quiero aclarar que él me ataco primero... No te preocupes, use un hechizo que lo mantendrá dormido hasta que el lanzador diga la contra maldición".

-"No lo vas a despertar hasta que hayas ganado..." fue una afirmación.

-"Exacto". Casi sonrió, pero eso estaría fuera de lugar. "Ahora...¿No se supone que Pepper ya estaba en labor de parto? Tu vuelo ya se fue...".

-"¡Oh no! Estaba por abordar el avión cuando un elfo domestico me llevó cerca del ministerio, no le entendí mucho en ese momento... Solo sobre como la hija traidora iba a lastimar a las personas y robar..." la comprensión lo golpeó "Él hablaba de ti..."

-"Si, nos estaba espiando pero debido a que no puede revelar mucho mi identidad sigue a salvo, Bellatrix lidió con el".

-"La maldición asesina que vi...".

-"Bueno...esta muerto".

Un pesado silencio se asentó en el lugar, no importaba cuanto deseara la joven arreglar esto sin uso de hechizos, pero había leído que un hombre lobo apegado a los miembros de su manada arremetería tarde o temprano.

-"Es mejor si te explico todo desde el principio" decidió la ojiverde, no esperó ni siquiera una respuesta del otro miembro de la habitación, pero debía aprovechar lo vulnerable que estaba su tío "Dumbledore y Evans tienen una agenda muy diferente a un triunfo luminoso, no se que causó ese cambio en ella porque si bien fue una perra de hielo conmigo desde niña, no tenia aspiraciones para gobernar al mundo mágico, Dumbledore es otro asunto diferente, no importaba si era Alex o yo quien debía enfrentarse a Voldemort, su fin era vernos muertos y el seguir extendiendo su influencia bajo la imagen de mago de la Luz".

-"No es necesario que te unieras a...a quien tu sabes quien solo para arremeter".

-"No, no era necesario, pero si no llegaba a un acuerdo con él con el tiempo no solo Dumbledore y su facción estaría detrás de mi, sino también Voldemort y sus seguidores".

-"Es demasiado para procesar en este momento". Remus se llevó sus cicatrizadas manos a sus cabellos, pasando sus dedos entre estos. "No importa cuanto quieras endulzar esto o justificarte, se que te veras en la obligación de asesinar o torturar".

El aire de repente pareció enfriarse y agitarse violentamente, Remus alzó sus ambarinos ojos hacia su cachorra porque estaba seguro que el actual ambiente era obra suya.

-"Es una guerra, si quiero sobrevivir y ver un futuro donde pueda vivir con mi padre y ustedes solo...simplemente hacer una vida como tu y Pepper, si quiero algo así debo dejar de lado mi moral". Las palabras fueron frías y no daba lugar a discusión. "No me queda mucho tiempo ya, necesito que hagas un juramento inquebrantable ahora".

El licántropo miró con los ojos entrecerrados a la pelinegra, lo que ella estaba pidiendo era demasiado desde su punto de vista.

-"¿De que tratara exactamente el juramento?". Quiso estar seguro antes de ponerse la soga al cuello.

-"Solo prometerás no revelar nada sobre mis asociaciones de algún tipo, no abandonaras América o algún lugar asignado con el propósito de que no estés involucrado en la actual guerra, rechazaras a Dumbledore y cualquiera que se te acerqué con esas intenciones...".

-"En esencia solo quieres que me dedique a Pepper y mi hijo o hija, quieres que ignoré todo este conflicto".

-"Si, dime, ¿Perder inútilmente tu vida vale mas que vivir con Pepper y tu hijo?".

-"No se si tengamos tiempo de hacer todos los arreglos, en algún momento se darán cuenta de tu desaparición sin que yo abra la boca".

-"Tenemos tiempo, tomaré un giro mas si hace falta". Ausentemente su mano viajo hacia una cadena dorada que estaba alrededor de su cuello.

(...)

Blaise Zabini miró nerviosamente hacia las profundidades del bosque prohibido, su mano apretaba fuertemente su varita.

Cualquier pequeño ruido lo hacia sobre saltarse apenas de manera perceptible pero sus expresiones faciales estaban bien controladas.

-"Espera a que regrese dijo". Refunfuño cuando estuvo seguro que nadie lo veía. "Iré a dejar la piel de basilisco, no tardaré". Su voz parecía tratar de imitar a otra, fallando miserablemente.

Su mirada se aventuró a mirar hacia donde debe estar el castillo, aun estando lejos podía observar las ventanas tenuemente iluminadas por velas.

Un cuerpo arrastrándose alrededor de sus pies lo hizo volver a ponerse en guardia, afortunadamente no estaba tan sólo, con él estaba Aurora.

Un suspiro lleno de desgana abandonó sus labios, en su soledad se permitió divagar un poco.

Estaba muy seguro que su actual 'novia' no había ido a vender la piel de basilisco como había dicho, al menos esa no debía ser toda la verdad.

Él había notado como salían minutos después de que Potter y sus amigos eran llevados a la oficina de la profesora Umbridge.

-"Listo, no tardé". La monótona voz (la cual lo tenia preocupado porque antes no sonaba así) de la ojiverde lo hizo alzar sus cejas. Bueno, quizás si había ido solo a hacer su venta.

-"Tienes razón". Aceptó con una sonrisa ladeada Blaise. "Pero hay que volver pronto al castillo, Umbridge puede descubrirnos y estaremos en problemas".

La pelinegra giró sus ojos mientras se aproximaba al italiano y emprendían su caminata de regreso.

-"Es difícil vernos desde que esa mujer se apoderó del colegio". Sus escudos de oclumancia seguían arriba, pero trató de que su voz sonara ligeramente molesta.

-"Bueno, ningún profesor de defensa a durado mas de un año en el puesto, el próximo año ella ya no debería ser un problema".

-"Mientras el próximo maestro sea competente no hay problema".

-"Estaba pensando que te presente a mi madre en la segunda semana de vacaciones, tal vez incluso tu familia te permita quedarte en la mansión unos tres días". Cambió de tema Blaise.

La pelinegra miró con sorpresa a su pareja, pero un brillo travieso en sus esmeraldas la delató.

-"Vaya, no creí que solo para eso me querías, mira que tenerme en tu mansión y aprovechar para hacerme quien sabe que".

-"Que...". El italiano empezó a farfullar incoherentemente a la vez que su rostro se sonrojaba.

-"Estoy tan decepcionada" su voz fingió pesar e incluso aceleró su paso. "Me temo que tendré que usar una maldición de castración en ti en un futuro".

El italiano detuvo sus pasos y llevó sus manos de manera inconsciente hacia su entrepierna, todo con el fin de proteger su virilidad.

Ni siquiera siguió a la chica a donde sea que haya ido ahora, se quedó de pie tratando de entender lo que había pasado.

(...)

Darlene se permitió suspirar de alivio cuando su pareja no la siguió, no entendía las relaciones así que era difícil saber si la opresión en su pecho que sentía cada vez que tenia un acto de naturaleza íntima con Blaise era normal.

Sus pasos eran silenciosos y los retratos que adornaban las paredes no le dieron una segunda mirada, a veces el hechizo para hacer casi invisible a una persona era muy útil.

Ya había llegado a su destino, que era ver como su hermano y la chica Granger llevaban a la profesora de traje color rosa hacia el bosque prohibido, ella los fue siguiendo.

Mientras los minutos pasaban su mente estaba trabajando a una velocidad increíble, si las cosas salían bien entonces dentro de dos años esta guerra habría terminado.

-"Vamos, hay que regresar con los demás". Apuró la voz de Hermione a su amigo de lentes.

-"No se si podemos confiar en ese elfo doméstico Herm, esta prácticamente loco". A pesar de sus protestas Alex siguió a su amiga.

Los ojos verdes se entre cerraron hacia la pareja que ahora estaba abandonando el bosque, dejando atrás a una profesora con un gigante.

-"La información que me dio es confiable, debemos detenerlos". Fue lo último que logró escuchar de la chica de cabellos tupidos antes de que se alejaran demasiado.

Mentalmente contó hasta el numero 30 antes de decidir que ya no había peligro de ser descubierta.

Con la gracia de un depredador sigiloso se acercó hasta los gritos de la mujer en manos del gigante, no perdió el tiempo en transfigurar una rama en un perro que como planeó atrajo la atención del gigante.

-"¡BAJENME!". chilló Umbridge estrepitosamente.

El gigante decidió que el perro transfigurado era mas interesante que la mujer gritona, así que con poco cuidado su enorme mano la dejó caer al suelo.

La mujer ahora desarreglada tropezó con sus pies en un intento de alejarse de lo que ella consideraría una peligrosa criatura oscura.

-"Profesora". La sedosa y calmada voz juvenil le hizo alzar la vista.

-"Potter". Se las arregló para decir el apellido con tanto desdén y furia que la ojiverde se sorprendió. "Tu sabias...eres parte de esto".

-"Tal vez". Se encogió de hombros con indiferencia disfrutando de la sensación placentera que le causaba ver a la mujer con cara de sapo tirada en el suelo de una manera tan patética.

-"Esto lo sabrá el ministro...". Amenazó la mujer con sus ojos ardiendo de tanto odio.

La pelinegra se permitió sonreír mostrando apenas sus blanquecinos dientes, no dejando ver que sus oídos ahora sensibles debido a su forma animago habían escuchado varias pisadas no humanas acercándose.

-"¿Que le hace pensar que vivirá para eso?".

Umbridge abrió anormalmente los ojos donde claramente sus anteriores emociones fueron remplazadas por el horror, no tuvo tiempo de exigir una explicación o pedir ayuda cuando una enfermiza luz naranja la golpeó en el pecho.

Los centauros no llegaron a tiempo, lo único que alcanzaron a ver fueron dos luces naranja en medio del bosque, las cuales desaparecieron junto la mujer que había gritado minutos antes.

(...)

-"Puje señora, puje mas fuerte". Dijo una mujer de bata blanca y varita mágica en mano.

Pepper Potts estaba bañada en sudor y tomaba fuertes y grandes inhalaciones de aire en un intento de pasar esto.

-"¿Ya...ya llegó? ¿Remus?". Se las arregló para preguntar entre profundas respiraciones.

La bruja que atendía el parto sacudió negativamente su cabeza pero sin apartar la mirada de donde debía venir el bebé.

La actual CEO Stark mostró una expresión devastada por esa noticia, su pareja le había prometido llegar a tiempo para el parto pero no fue así.

Otro fuerte grito sonó en la sala debido al dolor que la mujer sentía.

-"¡Pep! ¡Amor!" Al lugar irrumpió Remus que ignoró a la enfermera y corrió al lado de su pareja.

El licántropo tomó la mano derecha de su pareja, apenas reteniendo una mueca cuando esta fue fuertemente apretada por una femenina.

Pasaron lo que parecieron horas, Remus juraría que no había estado tan aterrado en su vida, pero al final todo valió la pena.

De su mente salió los recuerdos de su sobrina de ojos verdes que probablemente en un futuro sería una asesina.

-"¡Es una niña!". Anunció la doctora. "No tiene el gen de lobo". Agregó para alivio de Remus.

Esa había sido una de sus preocupaciones, que su maldición la heredara su progenie.

La mujer a cargo del parto le entregó en una cobija amarilla a la niña que desde que abandono el vientre de su madre no paraba de llorar.

-"Bueno, fue una niña". Dijo Pepper extendiendo sus manos para sostener a su hija. "Yo elegiré el nombre entonces".

Remus se inclinó un poco hacia donde estaba ahora la bebé, no había una vista mas hermosa y un momento mas feliz, todo parecía palidecer en comparación con este momento.

-"¿Que nombre sería ese?". Preguntó el hombre observando con absoluta fascinación a la bebé que de repente paro de llorar en cuanto estuvo en los brazos de su madre.

-"Morgan, sera Morgan Lupin". Nombró Pepper a la vez que acercaba un seno a la pequeña boca de la bebé. "El próximo hijo que tengamos lo nombraras tú, no importa si es niño o niña".

Remus miró con una enorme sonrisa a su pareja, sin poder creer que ella estuviera dispuesta a que esta experiencia se volviera a repetir.

La familia de ahora tres integrantes formó un cuadro conmovedor, fue aun mas sentimental cuando el hombre lobo abrazó con mucho cuidado a Pepper.

(...)

-"El hechizo salió bien". Es lo primero que dice Voldemort a la pelinegra sentada frente a él.

-"Es casi la maldición Imperius". Murmura desganada.

-"No, no exactamente". Explica pacientemente. "Solo aumente su devoción a su futura familia y reduje el compromiso que sentía hacia la orden del fénix".

Se mordió sus labios en un intento de contener las palabras que querían brotar de su boca, pero no sirvió.

-"Me gustaría aprender ese hechizo...". Declaró ligeramente dudativa, cada cosa que pedía por pequeña que fuera tenia un precio.

-"Imaginé que dirías algo así". Dijo con la voz casi sensual, pero poco efecto tuvo cuando tenia una apariencia tan horrible. "Pero primero la profecía". Extendió sus pálidos dedos hacia ella.

La ojiverde con cuidado recuperó de un bolso común color marrón una esfera casi nula de luz mágica.

-"¿estas segura que es esta?". La molestia en la voz del mago oscuro era notable.

-"Muy segura. Aun antes de que la tomara no brillaba". Dijo sin duda en su voz. "Lo que sea que diga la profecía ahora es nula".

Voldemort guardó silencio, mirando con su ceño ligeramente fruncido el orbe.

-"Aun hay que escuchar la profecía, si Dumbledore estaba tan convencido de que tu hermano y después tu debían estar a su alcance en todo momento es por algo importante".

La pelinegra de mala gana colocó su palma extendida en el orbe, a un lado Voldemort hizo lo mismo (tuvo que retener el estremecimiento de repulsión que le causo tal cercanía). Ambos concentraron su magia para un segundo después presionar hasta que el orbe se rompiera.

No paso mucho tiempo antes de que una voz que definitivamente no era humana emergiera.

'"El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca..., Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida... El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes...'"

-"Un poder que no conozco...". Dijo casi con deleite. "Si bien la profecía ya no es valida eso no significa que no tengas aun ese poder dentro tuyo".

-"No veo porque hay que preocuparnos por eso". Le intentó quitar importancia, ella no sabia de algún poder oculto que tuviera. "Estoy mas preocupada porque se haga otra profecía diciendo mi cambio de bando".

Voldemort miró a la chica sin pestañear, claramente tratando de saber que poder tenia que ponía en riesgo su existencia, consideró realizar un asalto en su mente, pero la ojiverde obstinadamente evitó su mirada.

Aunque parecía que el hombre deliberadamente la estaba ignorando en realidad era todo lo contrario.

-"Debemos capturar a la profesora de adivinación". Decidió por fin el ojicarmin.

-"No puedo ser yo quien la atrape, corro el riesgo de ser descubierta".

La verdad ella no quería matar a nadie que no le haya hecho nada malo o amenazara el bienestar de su familia.

(...)

Dumbledore miró con ojos tristes a las personas en su oficina, su mirada se demoró en la pelinegra de ojos verdes que veía de manera acusadora a los miembros de la orden del fénix presentes, en ningún momento notó que ojo loco también la estaba viendo con algo parecido a sospecha.

Aunque lo hubiese notado quizás no le habría dado un pensamiento, el hombre de un solo ojo desconfiaba de su propia sombra.

-"Lamento su perdida, sin duda un hecho lamentable". Se encontró diciendo el director con pesar en su voz. "James fue valiente hasta el final y no habría querido que su sacrificio se desperdiciará".

-"¿¡SACRIFICIO?!". Alex había tenido suficiente, hace solo unas horas vio morir a su padre. "¡El fue asesinado! No sé sacrificó!". De repente su ira se dirigió a la ojiverde muy sorprendida. "¡Y TU...ESTO TAMBIEN ES TU MALDITA CULPA".

-"¿Te pido me disculpes?". Ambas cejas perfectamente cuidadas se alzaron por la incredulidad de la situación. "¿Como esto es mi culpa?".

-"Si tu...si tú no fueras el objetivo de Voldemort, si ese bastardo no se hubiera interesado en nuestra familia". La magia cruda y joven del chico se volvió volátil. "¡ESTO NO HABRIA PASADO...MI PADRE NO ESTARÍA MUERTO...NO ESTARIA MUERTO SI TU NO HUBIESES NACIDO! ¡TE ODIO!". todo el dolor que el chico de lentes había acumulado desde hace horas explotó manifestándose con su magia arremetiendo como consecuencia.

-"¡JODER!". fue lo que alcanzó a decir la pelinegra antes de ser estrellada contra la pared detrás suyo, su espalda y cabeza hicieron un sonido repugnante enviando oleadas de dolor por todo su cuerpo, estaba segura que algo se había roto.

-"¡Hari!". Se preocupó de inmediato el director empujando con un poco de brusquedad al aún enojado Potter a un lado, el anciano se acercó a grandes zancadas a la joven caída que parecía estar luchando para mantenerse inconsciente. "Hay que llevarla a la enfermería".

Dumbledore llevó la forma flotante de la alumna a través de pasillos y escaleras, varios estudiantes lo vieron y de inmediato empezaron los rumores.

Solo paso cerca de una hora en que ella estuvo en la enfermería, cuando la pelinegra volvió a la consciencia y dejaba de apuñalar con la mirada a su hermano, Dumbledore decidió que habría que terminar la plática.

-"No solo su padre fue víctima esa noche". Dijo el director a la joven que aún estaba postrada en la cama. "Sirius también estaba ahí...".

-"¿¡SIRIUS!?" jadeó con una increible muestra de incredulidad y horror. "No...El no...".

-"Está vivo". Se apresuró a tranquilizarla sorprendentemente Lily que tenía los ojos hinchados y rojos presumiblemente por tanto llorar.

-"Lamentablemente sus heridas son graves, dígame señorita Potter, ¿Que sabe sobre los comas mágicos?". Dumbledore dirigió sus centellantes ojos hacia la joven.

La pelinegra frunció el ceño en una imitación de concentración pero la preocupación que había en sus ojos si era real, después de todo no sabía si el hechizo que lanzó a Sirius había salido bien.

-"Esencialmente parece a el coma en en mundo muggle, está la posibilidad de jamás despertar...de morir". Murmuró lo suficientemente alto para que la escucharan. "Solo que un mago es más fácil de despertar, pero en un coma mágico no solo se ataca la mente sino también el núcleo mágico, es peligroso volver a la conciencia a la víctima porque su magia puede arremeter de manera negativa".

Alex miró al suelo conforme escuchaba la explicación, Lily acariciando sus cabellos rebeldes en un gesto de consolación.

-"Me temo que Sirius fue golpeado con una maldición oscura que imita esos efectos, ahora está en St. Mungos dónde está recibiendo atención adecuada". Dijo Dumbledore sin darle tantas vueltas al asunto. "Hace poco nos informaron que la maldición no puede ser cancelada más que por su propio lanzador, además de que descubrieron que mientras más tiempo tarde inconsciente su magia como efecto lo matara poco a poco".

Darlene se puso rígida ante eso, su mirada de inmediato se volvió borrosa, no había querido lanzar esa maldición con exactitud sino una menos letal pero que solo ella podría cancelar, supuso que debido a lo desorientada que estaba después del ataque de Sirius ella lanzó la maldición incorrecta.

-"¿Porque Sirius y James estaban ahí?". Dijo fríamente, incluso cuando su padre o madre en este caso estaba muerto, ella no cambiaba su grosera actitud hacia el. "Dijo que fueron atacados junto a Alex y sus amigos...¿Que fue tan importante o estúpido para que estuvieran ahí?".

Afortunadamente en la enfermería solo estaban los restos de la familia Potter y el director, la enfermera había entrado a su oficina hace poco sabiendo que necesitaban privacidad.

-"Su hermano y sus amigos recibieron información muy preocupante". Darlene trató de no ponerse nerviosa con eso, no sabía cuánto había dicho el elfo doméstico pero esperaba que nada que la llevará directo a ella. "Así que decidieron en contra de su mejor juicio ir al departamento de misterios dónde un grupo de peligrosos mortífagos estaban...". De ahí se la paso hablando de lo que pasó, aunque obviamente había espacios en blanco donde el no estuvo presente ni ninguno de sus miembros de la orden. "Aún con la ayuda del Inefable que le dijo al ministro que la profecía...".

-"¿Profecía?". Preguntó confundida para darle crédito a su acto, no podía actuar como si ella ya supiera todo eso.

Si era posible el director se vio más miserable que cuando anunció la muerte de James y la incapacidad de Sirius.

-"Verás mi niña, antes de que tú navieras se hizo una profecía dónde Voldemort sería derrotado por un niño o es este caso una niña". Dejó que hubiera una pausa para que los presentes, en especial los dos jóvenes hermanos Potter asimilarán la información. "Lamentablemente un mortífago escuchó una parte y se lo dijo a su maestro, es por eso que Voldemort atacó esa noche de Halloween".

La ojiverde tragó saliva de manera visible pero se obligó a seguir adelante.

-"¿Que decía la profecía? No soy tan lenta, obviamente trata de mi y Voldemort...".

Dumbledore miró un segundo a la joven pero no invadió su mente como la pelinegra temía, solo observaba sus reacciones.

No paso ni siquiera un minuto para que el viejo mago recitará la profecía, tal cual era, por un momento la joven había pensado que la engañaría con una falsa.

-"Ahora Voldemort tiene la profecía en su poder y en estos momentos ya debe saber el contenido". Dijo con gravedad Albus. "Fudge no hará nada para alertar a la comunidad mágica, pero nosotros debemos prepararnos, tiempos oscuros se acercan Harriet".

-"Deberías poner sobre aviso a tu familia muggle". Sugirió suavemente Evans con una expresión de preocupación en sus ya maduros rasgos. "Voldemort puede interesarse en ellos".

Ante la mención de su familia ella se puso rígida y sus ojos se endurecieron en la pelirroja, por lo que sabía Evans podría ser quien los atacará y pasará la culpa al otro bando.

-"Ellos no lo saben, agradecería que seguirá así por su seguridad, padre ha pagado por la mejor protección muggle en armamento con la que se puede proteger nuestro hogar, pero gracias por la sugerencia, buscaré alguien que pueda colocar barreras mágicas lo suficientemente fuertes para protegerlos". Dijo con una sonrisa falsa. Aunque no era mala idea, había leído sobre el Fidelius, solo debía aprender a convocar tal hechizo o buscar a alguien lo suficientemente confiable que supiera hacerlo.

Alex miró con los ojos entrecerrados a su media hermana, inseguro de que pensar sobre que ella mantuviera a los muggles en la oscuridad.

-"Si, es mejor que ellos no estén enterados". Aceptó Albus acariciando su larga barba.

-"La ceremonia..." Lily tomó la conversación con la voz entre cortada. "Se realizará mañana después de las clases matutinas".

No hacía falta explicar de que se trataba La ceremonia.

-"Quiero ir a ver a Sirius". La voz de la joven no dejaba lugar para discusión.

-"Podrás verlo cuando sea trasladado a la sede".

(...)

Blaise miró sin expresión alguna la copia del profeta frente a él pero su mente era otro caso, muchos pensamientos pasaban por el en ese momento.

No importa de que ángulo lo mirara seguía siendo lo mismo, todo encajaba.

Su actual novia no era una partidaria del lado luminoso como hacia creer a todos.

Esperó que algún sentimiento de repulsión o algo igualmente negativo lo invadiera, pero no sucedió.

Sacudió su cabeza ligeramente como si eso fuera ayudarlo pero nada, supuso que ser hijo de Lady Zabini tenía algo que ver.

James Potter estaba muerto si lo que decía el profeta era verídico y no otra mentira, pero no había duda de su veracidad si el hecho de que Darlene hubiese Sido llamada de nuevo a la oficina del director tenía algo que ver.

Aún había varias incógnitas, pero estaba seguro que aún teniendo el conocimiento de estás el resultado sería el mismo.

Darlene había asesinado a su progenitor, ella era una mortifaga (pero no había visto ninguna marca en su antebrazo, otra incógnita), Sirius Black estaba hospitalizado...ella estaba ayudando a Lord Voldemort.

No sabía si estar inquieto, ¿Que debería hacer? ¿Confrontarla? ¿Ignorar esto y que ella lo dijera cuando quisiera?

Un suspiro involuntariamente abandonó sus labios.

Sabía que Darlene tenía un odio profundo hacia los Potter y Dumbledore, pero no creía que ella fuera capaz de matar.

-"Hola, Zabini". Una suave voz con acento ligeramente Francés (supuso que era un acento fingido, la persona no tenía rasgos provenientes de ese lugar) irrumpió su meditación.

-"¿Si?". Una sonrisa ladeada y encantadora se deslizó en su rostro, casi flaquea cuando vió a su compañía, era una de sus últimas conquistas antes de comprometerse en una relación con la chica que a estas alturas ya era una asesina.

Con Black fuera de aquí o no, él había prometido algo.

-"Creí que te interesaría saber que Potter..." Su voz tenía desagrado hacia el apellido. "Está en la enfermería".

Blaise se levantó abruptamente de su lugar en el comedor, ¿Habría sido atacada de gravedad anoche?, Ahora que lo reconsideraba, ¿Cómo fue posible que ella asesinara a su padre si el estuvo con ella cuando eso paso?

Quizás ella no había sido...

-"¿Irás a verla?" No recordaba el nombre de esta chica pero si su rostro, aún así lo poco que tuvieron juntos no justificaba que se expresará así.

-"Por supuesto". No iba a mentir, a estas alturas cualquiera sabía que él era cercano a la ojiverde.

Aunque todos pensaban que solo eran amigos, y el no podía enojarse por eso, su relación era lo que podía decirse a puerta cerrada, no la habían hecho pública.

La chica de cabellos rubios (estaba seguro que era teñido, podía ver un leve rastro de color castaño en las raíces) resopló con fastidio pero no lo persuadió, tomó otro enfoque.

-"Bien" dijo de mala gana "Antes de que te vallas..." Tomó su labio inferior entre sus dientes en un acto de falso nerviosismo virginal. "Me preguntaba si podíamos repetir lo de la última vez, nos la pasamos bien juntos". Más descarada no podía ser y Blaise quiso burlarse por eso.

Su mirada se clavó en la chica de la casa de Ravenclaw un año mayor que su novia, tenía buenas curvas que podían apreciarse aún con esa horrible bata puesta, pechos grandes que la última vez sus manos no lograron cubrir pero se divirtió con ellos...manos delgadas y ágiles con la varita, no iba a negar que era una chica muy caliente y habría aceptado la propuesta sin dudar.

Solo que ahora tenía un pareja y el si bien se acostó con varias chicas antes, no lo haría en este momento.

-"Me temo que tendré que declinar". Transmitió tanta cordialidad como, esperaba que la chica entendiera el mensaje y no volviera a el. "No soy un mago que engañaría a su bruja".

La expresión de la joven se oscureció, había entendido quien era está 'bruja'.

-"Volverás". Dijo segura a la vez que se daba la vuelta y empezaba a alejarse. "Ella no podrá complacerte como yo".

El italiano solo se rió entre dientes observando como la rubia teñida se iba, balanceando sus caderas en el proceso.

Si, Darlene no tendrá la figura que la persona que se acababa de ir, pero tampoco estaba mal (a juzgar por la ropa muggle ceñida que usaba siempre que podía), además de que había factores aún más importantes que solo ella tenía, su riqueza era uno de ellos.

(...)

-"¿Que paso? ¿Estás bien?". La sedosa y acentuada voz de Zabini la hizo saltar ligeramente en su lugar.

-"Alex perdió los estribos y bueno...su magia me arrojó contra una pared" no tenía sentido mentirle sobre eso.

Se preocupo un poco cuando los ojos onix vieron atentos el collar que ella de la manera más casual posible había guardado debajo su uniforme.

Era solo un collar muggle en forma de corazón que al abrirse mostraba en uno de los costados una foto de su familia en su último cumpleaños antes de venir al torneo de los tres magos, cuando su familia estaba completa y relativamente felices.

En el otro lado podía ser más problemático, la foto está vez era de Peter y ella arriba un edificio, sonriendo el uno al otro.

Se sintió culpable, estar con Blaise sin quererlo realmente, no como debía ser, pero ella debía esforzarse, si ellos decidían llevar las cosas más lejos de un noviazgo haría funcionar todo.

-"Estaba preocupado". Confesó el moreno acercándose a la cama de su novia, en lugar de sentarse en una silla al costado él se sentó a un lado de ella.

-"Estoy bien" repitió y se aseguró de sonreír para tranquilizarlo.

Se quedaron en silencio observándose el uno al otro, ella no lo detuvo cuando la masculina mano se acercó a sus labios y empezaba a trazarlos con un dedo.

Blaise se acercó poco a poco a ella, no tenía miedo de que la enfermera los descubriera, la había visto salir en dirección al gran comedor, no debía volver hasta dentro de un buen rato.

-"¿Blaise?". Susurró bajito la ojiverde cuando el aliento del chico le golpeó un costado del cuello.

-"No haré nada que no quieras". Prometió ahora sobre sus femeninos labios antes de descender y proceder a besarla.

Darlene se dejó hacer, Blaise era un buen besador y ella no iba a negarlo (aunque probablemente tenía más que ver con qué era el único chico que había besado). No tenía intención de llevar un gran acto íntimo ahora y mucho menos en la enfermería, pero necesitaba olvidar lo que había hecho así que sus manos viajaron a la espalda del italiano acercándolo más a ella.

Ella era ajena a qué su novio pensaba casi lo mismo, quería olvidar lo que había leído en el profeta por el momento y sobre todo quería ahogar la calentura que la rubia de hace un rato le provocó.

La posición era algo incómoda en su opinión así que sin prisa se acomodo encima de la chica mientras una de sus manos buscaba el cierre de la túnica.

No fue difícil hallarlo y bajarlo de una manera lenta y sensual, asegurándose de presionar sus dedos en el femenino cuerpo.

La pelinegra exhaló de repente cuando los labios se separaron de ella y está vez se posaron en su cuello, mordiendo y lamiendo.

Ella emitió algo parecido a un quejido y gemido cuando su piel fue fuertemente succionada y mordida.

Ella no sabía que hacer, su conocimiento solo se basaba en libros de naturaleza sexual científica, no en esto, entonces lo único que logró hacer fue pasar sus manos sobre el masculino pecho en busca del cierre de la bata.

Blaise estaba fascinado, no dudaba de la pureza de la ojiverde, pero aún así era embriagador verlo.

Sus ojos parecieron oscurecerse por el deseo de llevar todo tan lejos como fuera posible, el prometió detenerse si ella se lo pedía y cumpliría pero hasta ahora no había escuchado ninguna objeción.

-"Shhh..." Dijo tan cerca del oído de su novia para hacerla estremecer.

La ridícula bata estaba fuera del camino, dejando a la vista el uniforme de dos piezas a la vista.

Bajo la atenta mirada esmeralda abrió suavemente las piernas de Darlene acomodandolas una a cada lado de su cadera, paso casi con ternura sus dedos sobre estás alzando la falda en el proceso, ahora podía ver aunque sea un poco una prenda de ropa interior color celeste.

No, era demasiado pronto.

Sujetó las caderas de la joven y arrastró hasta él para que chocará con el bulto en sus pantalones, a juzgar por el gemido entre cortado que soltó la pelinegra sabía de qué se trataba.

Él, a diferencia de ella no se avergonzó cuando su bata lo abandonó, el mismo incluso se quitó el molesto suéter escolar que llevaba puesto.

Fue entretenido ver y sentir como su novia con las manos temblorosas desabrochaba su camisa pulcramente blanca para poder pasar sus suaves manos en su pecho.

Golpeó contra ella al menos unas 10 veces antes de sentir que alguien se acercaba a la enfermería gracias a un encantamiento que dejó cuando venía hacia acá.

-"Mierda". Maldijo con los dientes apretados al saber que no tendría la liberación que tanto esperaba.

-"Que...que pasa..." Eso debió sonar como una pregunta pero la situación actual no lo permitió, estaba demasiado aturdida para ello.

El italiano no le respondió imaginando cómo reaccionaria, en su lugar la beso por última vez como solo el sabía hacerlo y dejarla casi sin aliento, se deleitó con su obra.

El rostro completamente sonrojado y expresivo, sus labios hinchados y mordisqueados, su cuello ya presentaba signos de marcas de mordidas, su cabello suelto y extendido sobre la almohada, su suéter arriesgado y la falda subida.

Si, estaria contento y conforme con esto por ahora, ella no iría a ninguna parte donde el no pudiera alcanzarla, asesina o no.

Fue rápido para bajarse sobre ella y acomodar lo mejor posible su uniforme, el solo se hecho la bata encima para ocultar su estado.

Justo en ese momento la puerta se abrió revelando a Hermione Granger que se quedó congelada en la puerta como si no hubiese esperado que hubiera alguien ahí.

La Gryffindor miró de la joven en la cama hacia él, obviamente se dió cuenta que había interrumpido algo si el enrojecimiento en su rostro era una indicación.

-"Lo siento". Prácticamente chilló con la cara aún ardiendo antes de cerrar la puerta de golpe y alejarse de la enfermería.

-"Que humillante..." La voz de la ojiverde lo atrajó, actualmente estaba escondiendo su rostro con el suéter que se había quitado para que ella lo tocará.

-"No volverá a pasar, no te preocupes". Se arriesgó a decir sin ocultar el afecto en su voz.

-"¿Quien dijo que habría repetición?".

Blaise sonrió de manera engreída.

-"Bueno, la próxima vez será diferente, lo prometo". Antes de que ella respondiera volvió a hablar "siempre que estes de acuerdo".

No pudo evitar emocionarse cuando los verdes ojos se animaron a verlo antes de que la chica asintiera de acuerdo.

(...)

-"Darlene". Saludó Tony a su hija apenas la vio salir de un portal, se preocupo un poco cuando no solo ella apareció sino también el chico Zabini.

-"Papá". Su voz sonó tan afectuosa solo con verlo.

En el fondo se escucharon ruidos de una bebé con sus padres.

-"Es un placer verlo, señor Stark". Dijo respetuosamente Blaise extendiendo su mano hacia el hombre adulto.

Tony sacudió la mano con firmeza, inseguro de lo que estaba pasando.

-"También me da gusto verte joven". Eso no era mentira, el chico había sido amigo de hija desde hace años. "No sabía que venías de visita".

-"Papá, Blaise quiere hablar contigo". Darlene sin vergüenza alguna arrojó a Blaise al abismo. "Iré a ver a Remus y Pepper mientras tanto, aún no conozco a su hija".

-"Darlene..." Pronunció débilmente Blaise en un intento de que se quedará, el no sabía cómo manejar al inventor.

-"No te preocupes, estarás bien". Prometió la ojiverde deteniéndose para tomar una mano de Blaise entre las suyas y darles un apretón reconfortante.

El semblante de Tony se oscureció cuando vio como su hija se alzaba sobre las puntas de sus pies para besar brevemente la mejilla del chico, una sensación de presentimiento lo invadió.

¿De que habían hablado la última vez? Así, de...de niños.

Este chico estaba muerto sin saberlo.

-"Tienes dos minutos para explicarte". Amenazó el filántropo con el ceño fruncido. "Mejor que tus palabras no tengan que ver sobre embarazo o de lo contrario...".

Blaise palideció pero su entrenamiento sangre pura le impidió retroceder.

-"Salgo con si hija desde hace unos meses...pero me gustaría su aprobación aún así".

Mala idea.

-"¿Hasta ahora me pides permiso?".

(...)

Mientras el italiano se las arreglaba para ganarse a su suegro muggle, Darlene estaba paseando por la vivienda, deliberadamente tomó el camino más largo hacia donde estaban Remus y Pepper con su hija.

Su mente se concentró en la ceremonia del funeral de su progenitor James, hubo demasiada gente que en su mayoría no conocía, entre los invitados hubo una mujer de la aplicación de la ley mágica, Amelia Bones.

Ella no la conocía a diferencia de Alex y Lily, pero por lo poco que escuchó la preocupación se abrió paso en ella.

Amelia sospechaba sobre cuánto de que ella y Alex mentian sobre el regreso de Voldemort era en realidad una aterradora verdad.

-"Debo poner las protecciones..." Murmuró la ojiverde viendo desde uno de los enormes ventanales el bosque que los rodeaba.

Sus pasos la llevaron inevitablemente hacia la sala de estar, dónde además de Remus y si familia también estaba Happy, al último ya casi no lo había visto e inmediatamente se sintió mal.

-"Es una bebé encantadora". Fue como anunció su presencia la pelinegra.

Remus se congeló por una fracción de segundo, pero de inmediato se recompuso y relajó su postura a la vez que sonreía a la joven.

-"Claro que si". Happy rió mostrando la alegría que le causaba ver a la hija de su jefe. "Es idéntica a su mamá".

-"¿Le estás diciendo feo a Remus?". Preguntó Pepper de manera juguetona. "¿Cómo has estado, Darly?".

-"Bien, los exámenes son una pesadilla claro pero no para mí". La confianza en su voz fue notoria, trató de que no le afectará el que Remus aún no le haya dirigido la palabra "Entonces la pequeña Morgan...".

-"Bueno, la llamé así en honor a un familiar". Explicó Pepper levantándose de su asiento con el bebé en brazos para caminar hacia su sobrina. "Si resulta ser una bruja...tendrá un nombre parecido a Morgana".

-"Es un nombre muy hermoso". Admitió con una ligera sonrisa.

-"Hemos decidido la madrina también". La voz de Remus no transmitía más que calma, algo normal en él. "Darlene, queremos que seas tu".

-"¿¡Yo!?" Dió dos pasos hacia atrás a la vez que miraba alarmada alrededor, dudaba que el licántropo estuviera bien con que ella estuviese tan cerca de su hija. "No sé...no se que decir, me encantaría claro...¿Están seguros?". Su mirada inevitablemente se dirigió a Remus, sus verdes ojos llenos de incredulidad.

-"El padrino o madrina debe ser alguien mágico, Pepper está de acuerdo en que eres la persona adecuada para este papel". El licántropo suspiró. "Estamos seguros que en caso de que faltemos, Morgan estará bien cuidada por ti, no dejarás que nada le pase y que tenga todo lo que necesite".

-"¡No deben preocuparse por dejar a la niña huérfana!". Su voz se alzó un poco de tono. "Ambos me cuidaron en los momentos más críticos de mi vida y lo menos que puedo hacer es que vivan una larga vida y vean crecer a su hija".

La pelinegra se sobresaltó un poco cuando Remus la miró significativamente, seguro sabía que ella era más que capaz de deshacerse de los peligros que pueden amenazarlos.

-"Pero si...me encantaría ser la madrina de la bebé".

(...)

-"¿Puedes llevarme a ver a la tía de Peter? Iría por medio de un portal pero hace tiempo que no uso transporte muggle y empiezo a extrañarlo".

Happy saltó un poco cuando la voz de la chica sonó detrás suyo, no la había oído venir.

-"¿Cómo sabías que voy en camino a ver a May?". Exigió el robusto hombre.

-"A decir verdad no lo sabía...". Eso sí fue verdad. "Solo que noté que saldrías a la ciudad y quise aprovechar...¿Desde cuándo y porque visitas a la tía May?".

-"¿Quieres que te lleve no?, Entonces sube al auto y no preguntes nada".

La joven parpadeó sorprendida por el repentino humor del hombre pero no insistió en el tema, apenas miró por encima del hombro antes de subir al auto.

En el camino la ojiverde miró atentamente a Happy desde el retrovisor, el hombre parecía nervioso y sus manos en el volante parecían estar sudando.

-"¿Cómo has estado?". Preguntó por cortesía. "Escuché que hubo unos disturbios con los civiles comunes".

-"La gente esta muy infeliz por lo del chasquido, hubo quienes dijeron que tu padre y los otros fueron los culpables, estaban exigiendo su arrestó y otros su muerte".

-"Comprensible". Asintió cruzándose de brazos. "Los muggles no entienden lo que pasó ese día, de cualquier manera papá y los demás están bien protegidos, pienso poner barreras mágicas poderosas alrededor".

-"¿Los magos no están descontentos por la repentina desaparición de los suyos?". Happy poco a poco iba bajando la guardia.

-"Sorprendentemente, fueron muy pocos los que se volvieron polvo, pero entienden que el asunto es más poderoso de lo que imaginan...también ayuda que use dinero para calmar protestas". Ante la mirada interrogante de quién iba conduciendo decidió cambiar de tema. "En todo caso, ¿Que es de tu vida?".

-"Eh...bueno...ah..." El volante se giró un poco. "Principalmente he vuelto a cuidar de que tú padre no retomé sus viejas costumbres,así que tengo poco tiempo para mí...".

-"Tiempo libre que usas para ver a la tía de Peter...".

-"...". Happy miró nerviosamente el camino de enfrente. "Ya sabes, la mujer quedó sola, Peter era un buen chico y quise asegurarme de que esta bien".

-"Si ajá...". Eso no debía ser todo.

-"Entonces el chico extranjero que trajiste...¿Es tu novio?". Su respuesta fue un calmado asentimiento de cabeza, nada de sonrojos y miradas avergonzadas. "Es un gran cambio, por un tiempo creí que te quedarías sola, después de todo proclamabas un gran amor por el chico araña". Lamentó las palabras en cuanto terminó, la chica antes tranquila y de semblante relajado fue reemplazada abruptamente por una joven pálida y devastada.

-"Llevó un año buscando una forma de traerlos de regreso a Peter y papá Stephen". Susurró con la voz apagada. "He leído tantos libros sobre magia oscura con la esperanza de que sean la respuesta, pero no hay nada. También me propuse viajar en el tiempo y quizás detener el desastre, pero no hay nada que me ayude tampoco en esa área, no sin crear una peligrosa paradoja".

-"Se muy poco sobre tu mundo". Empezó con cuidado Happy no queriendo molestar a la joven. "Pero leer sobre magia oscura no parece ser correcto, solo el título ya es suficiente alarma".

-"Magia blanca...magia oscura...todo es magia" se encogió de hombros con indiferencia. "Fue lo primero que me enseñó Loki...un momento". De repente se sentó más derecha y su mente empezó a trabajar a gran velocidad, todo sin perturbar sus escudos mentales, desde la muerte de James Potter no se había atrevido a bajar sus defensas por miedo a su reacción. "Loki me dejó varias cosas...".

Happy no preguntó sobre que hablaba, en cambio guardó silencio y fijo si vista en la vasta carretera.

(...)

-"Mione...". Llamó Alex con el gesto preocupado visiblemente en su rostro. "Llevas una semana así, debes seguir adelante".

La chica de cabello tupido no pareció haber escuchado a su amigo, su vista seguía concentrada en un gorro bordado con el nombre de Dobby por ella misma.

-"Dobby... murió sin ser libre". Musitó una vez más en el largo tiempo de la muerte de su amigo.

Su visión se volvió borrosa al recordar ese horroroso día en el ministerio, no sabía en qué se equivocó ella, sus cálculos no debieron ser dañados así.

Iban a proteger la profecía hasta que la ayuda de la Orden llegará, pero en cambio perdieron a dos valiosos miembros y su espía.

Ver a James Potter caer por el velo sin duda casi la hace vomitar, sus piernas no la obedecieron en ir tras Sirius que era perseguido por un mortífago, para cuando todos volvieron en si ya era muy tarde, Sirius Black también había sido derribado.

A unos metros de distancia del animago estaba un elfo doméstico con los ojos abiertos pero vacíos de toda vida, le habían arrebatado la vida con la maldición asesina.

-"Debió haber Sido descubierto".

-"No". Hermione sacudió su cabeza, causando que golpeara un poco su cara. "No solo debió haber pasado eso, si lo asesinaron en ese momento fue porque descubrió algo importante...pero que habrá Sido?".

-"Ya no podemos hacer nada, solo seguir peleando".

Alex abandonó a la chica, no tenía ganas de lidiar con ella cuando el mismo estaba aún demasiado afectado por los sucesos.

Solo pasaron unos segundos de silencio pero la joven Gryffindor se movió un poco de su posición sacando de uno de los bolsillo de su túnica un pequeño objeto. Entre sus dedos brillo un arete que parecía haber sido quemado, pero ella podía notar que había sido una perla blanca. Lo había encontrado sujetado firmemente de la mano de Dobby, debía ser una pista de algún tipo, aunque hasta ahora no había hecho la conexión.

(...)

-"¿Cómo te ha ido?". Blaise sonrió de manera fría apenas escuchó la voz de su novia.

-"Bueno, no sabía que tú padre aún siendo muggle se las arreglará para amenazarme". El italiano no se movió de su lugar en el sofá.

La ojiverde puso los ojos en blanco pero camino hacia el chico, no había rastros de su padre a la vista.

-"¿Le has dicho sobre pasar un tiempo en tu villa?". La pelinegra se dejó caer con cuidado en la piernas de Blaise, sorprendiendo así al joven.

-"Si, salió a despotricar con tu familia, no creo que te den permiso ir". Sus fuertes manos envolvieron la cintura de su pareja. "Te robaré si ese es el caso, ¿Dónde estabas por cierto?".

Aún sentada de costando encima de las masculinas piernas la pelinegra se las arregló para pasar sus dedos sobre la cabeza del chico tratando de tranquilizarlo.

-"Fui a ver a una amiga, perdió a su hijo hace tiempo y creí que debía estar pasándola mal sola...bueno, ya tiene compañía".

Blaise cerró sus ojos y tarareó reconociendo que la escuchó.

-"La lectura del testamento de tu padre Potter es dentro de unos días". Cambió de tema.

-"No sé porque se pidió mi asistencia, me repudió hace años así que no entiendo de que se trata". Se encogió de hombros con fingida indiferencia, la verdad era que estaba muy nerviosa.

-"Sabes, pudo haberse arrepentido de como te trató". Blaise no olvidaba las sospechas que tenía, así que fue con cuidado. "Está debe ser una forma de enmendarse".

Los labios de la joven se fruncieron en un gesto burlón, justo cuando abrió la boca para hablar la fuerte inhalación de alguien más la calló.

-"¡Que están haciendo!? ¡Fuera manos!". Tony sacudió sus manos alarmado mientras daba largos pasos hacia la pareja.

Blaise tomado con la guardia baja alzó ambos brazos y se puso de pie de inmediato, tirando sin querer a la pelinegra al suelo.

-"Blaise..." La amenazadora voz de la joven en el suelo se escuchó.

(...)

Alex recorrió la oficina donde se llevaría a cabo la lectura del testamento, sintió como sus fosas nasales se ensanchaban al fijar su vista sobre su media hermana.

Todos a excepción de ella se veía decaída por la perdida familiar, incluso tuvo el descaro de llevar ropa muggle en lugar de la ropa mágica apropiada para esta ocasión.

-"Empezaremos la lectura". La voz del gerente de las cuentas de Potter rompió el pesado silencio.

En el lugar estaban Alex, Lily, Harriet y Remus, este último todavía estaba consternado por las noticias del fallecimiento de su viejo amigo.

El hombre lobo tuvo mucho cuidado en no delatar de alguna manera a la ojiverde, estaba seguro que ella era la responsable de la muerte.

El duende con un chasquido de sus dedos hizo aperecer una esfera parecida a la de las clases de adivinación, pero aún era diferente, quizás por las runas talladas en ella y el material del que estaban hechas.

-"Juro solemnemente que no estoy haciendo nada bueno". La voz del fallecido Potter sonó, su frase inicial hizo sonreír a Remus pero provocó un giro de ojos de ambas mujeres de ojos verdes, cada una por diferentes razones. "Las palabras nunca fueron mi fuerte, no sin un gran show como los que hacía en mis días de estudiante de Hogwarts cada vez que hacía una broma. Lamentablemente son tiempos de guerra aunque la comunidad mágica no quiera aceptarlo, no quiero morir sin ver a mis dos hijos aún vivos realizados, pero si caigo lo cual espero sea de una manera heroica y llevándome a varios mortifagos conmigo...". Alex reprimió sus ganas de gritar, en su lugar apretó sus puños y la mandíbula con fuerza. "Aún estando muerto quiero dejar todo en claro, Alex, mi preciado hijo, cuando naciste no me había sentido más feliz en vida, eras mi viva imagen y supe en ese momento que daría todo por ti, que me harías sentir orgulloso...". Darlene se mordió su labio por la repentina punzada de dolor que la apuñaló en su pecho, se obligó a ignorar el dolor porque ella hace años había llegado a un acuerdo respecto a su crianza con los Potter. "Por eso quiero dejarte dos quintas partes de la fortuna Potter...". Los cuatro presentes magos parecieron sorprendidos, esperaban que todo fuera a manos de Alex, una sensación de presentimiento llenó a la chica. "A Lily, mi hermosa f-flor...y-yo..." La esfera de repente comenzó a parpadear, pero el duende encargado no pareció sorprendido en absoluto.

-"Hace unos meses James Potter vino a Gringgots a cambiar ligeramente el testamento, comenzando desde ahora". Fue la única explicación que ofreció con su habitual tono mordaz.

-"Evans". Aquí la voz se volvió notoriamente más fría, la nombrada perdió el color en su rostro y sus ojos parecieron vacilar. "No perdonaré lo que me hiciste, pero tampoco romperé la imagen que mi hijo Alex tiene de ti diciendo tus fechorías. A ti no te dejó más que una quinta parte de la fortuna, en buena conciencia no puedo dejarte en la calle, el nombre Potter tiene una imagen que mantener, maldigo el día que me casé contigo tu bruja...".

-"¡BASTA! HE OIDO SUFICIENTE!". la pelirroja estalló poniéndose de pie y saliendo del lugar con pasos apresurados.

Remus y Alex miraron incrédulos la puerta por dónde la mujer se fue, la femenina restante en la habitación sólo frunció su ceño y su mirada se volvió distante, su mente estaba trabajando furiosamente tratando de entender lo que pasó con el matrimonio.

Alex pareció por unos segundos que iba a seguir a su mamá, si era para consolarla o exigirle una explicación no se sabría porque la voz de su padre se escuchó de vuelta.

-"Remus, perro aguafiestas". Aunque Potter se escuchaba afectuoso, el licantropo frunció el ceño inseguro de lo que le diría su antes amigo. "Es muy tarde para arrepentimientos y aunque no lo fuera de lo que jamás me arrepentiría es de el día que nos conocimos en el Expresso de Hogwarts y nos volvimos amigos". Remus suavizo su mirada, su mente viajando a ese recuerdo en particular "Más que mi amigo eras mi hermano al igual que con Sirius, los años en Hogwarts fueron de los mejores en mi vida, no los cambiaría por nada. Lamentó el como te traté cuando me volví padre...no hay excusa que sea válida...no, espera, en realidad si tengo una buena excusa pero eso no cambiaría mi trató desagradable hacia ti". Remus esperó que le dijera esa excusa, pero no llegó. "Quiero que tú también tengas dos quintas partes de la fortuna de mi familia".

-"¿¡Que cosa!?". Remus se sobresaltó notablemente.

-"Ha pasado mucho tiempo desde que nos sentamos y conversamos sobre nuestras actuales vidas, así que no se mucho sobre lo que estás haciendo. Esperó que te cases amigo, que tengas un montón de niños con esa mujer de tu elección y en caso de que te gusten los hombres te aconsejó adoptar, te juro que dar a luz es mucho más doloroso que la maldición cruciatus, de verdad quedé ronco de tanto gritar después de dar a luz a Harriet". La ojiverde apretó sus labios con fuerza, si el plan de este muerto era hacerla sentir miserable mostrandole su cariño a todo menos ella...no importaba, ella no necesita de ese cariño cuando ya tenía a su familia por la cual estaba dispuesta a dar la vida o quitarla. "Te agradezco tanto el haber cuidado de mi hija cuando yo no lo hice...".

Ella se desconectó del resto, tercamente empezó a repasar de manera mental su lista de cosas por hacer, lanzar el hechizo Fidelius era lo principal.

-"Debido a qué el señor Black no está aquí esa parte del testamento deberá ser pasada por alto hasta que el este en condiciones de venir".

-"Hari...mi querida hija". Tanto Alex como la nombrada se erizaron, ¿Porque la llamaba así James?. "No tengo palabras para expresar el amor que te tengo, aún si no lo demostré, no fuiste planeada...espera, eso se escuchó mal, bueno... conocí a tu padre en un bar muggle, había salido del trabajo temprano y quise una copa, estoy seguro que no me atraen los hombres sin embargo cuando tú padre se acercó sentí una extraña sensación que me impulsó a beber con él. Cuando aún estaba sobrio temo haber Sido hechizado, pero no era eso, resulta que lo que en el mundo muggle se conoce como almas gemelas o la otra mitad de uno es cierto, más adelante te explicaré a lo que le refiero si en la carta que te di cuando ingresaste a clases no me entendiste. No quiero morir y que no sepas sobre tu concepción, se con seguridad que tú padre no recordara con exactitud los hechos porque traté de borrar de su memoria los eventos de esa noche pero me detuve apenas a tiempo, el no recuerda todo pero si nuestro encuentro cuando nos volvimos uno. El vestía un elegante traje azul marino, llevaba unas gafas negras como las que tú a veces llevas, su cabello no es nada parecido al mío, pero tampoco estaba arreglado, cuando lo ví fue como si el trajera una tormenta a mi paso, lo cual en cierto modo fue ya que Evans se enojó mucho cuando se enteró de mi infidelidad ¿Pero sabes que? Valió la pena, su toque sobre mi piel fue solo puede ser descrito de una manera, parecía que todo mi ser era tocado con la magia cruda misma, sentí que iba a explotar, cuando el...".

-"¡Espera!". Con el rostro enrojecido Darlene gritó. "No quiero escuchar lo que hicieron ellos dos esa noche si de eso se trata todo prefiero irme".

-"A mi indíqueme dónde está el baño más cercano". Alex también habló, su rostro se veía verde y sus ojos desenfocados. "Creo que voy a vomitar".

-"No creo que aprecies toda mi explicación al menos no sobre la manera en que fuiste concebida". Fue como si el fantasma de James hubiera decidido poner fin a la tortura. "¿Porque eres especial hija? No solo es debido a que tienes magia, sino porque eres la prueba viviente sobre lo que pasó esa noche, eres mi mayor tesoro, solo con verte y haberte dado a luz se que conocí la verdadera alegría y a la persona que estaba hecha para mí". Sin querer la ojiverde se encontró suavizando su expresión. "Dije que te contaría sobre las almas gemelas, si Alex está ahí contigo también debe oírlo, de lo contrario espero que puedas explicárselo. Verán, mucho antes de la quema de brujas nuestra gente era numerosa, había muy pocos muggles en ese entonces, la magia era tan maravillosa que nos bendijo de la forma más hermosa posible, hizo que cada ser mágico tuviera un alma gemela, esto solo era posible entre los que teníamos magia...según mi lectura, vivieron por años buscando a su otra mitad, no importaba si estaba al otro lado del mundo, la unión entre ambos resultaba en hijos sanos y más poderosos mágicamente que sus padres, pero además de eso lo mejor era una felicidad inigualable, el sentimiento de sentirse completos y comprendidos".

-"Parece propaganda de sangre pura..." Murmuró Alex, Remus y Darlene estuvieron de acuerdo.

-"¿Parece un cuento para dormir, cierto? Lamentablemente los no mágicos empezaron a aumentar en número, con ellos su envidia por nuestros dones y felicidad que irradiabamos, su negatividad y rencor hacia nosotros resultó en una guerra que para cuando los mágicos se dieron cuenta ya era muy tarde. Un grupo de muggles secuestró a seres mágicos, en ese entonces no sabíamos manejar la magia como lo hacemos hoy, así que los sometieron muy rápido, lo peor fue cuando abusaron de ellos y ellas para que después dieran a luz a sus hijos, se que lo siguiente no va a ser fácil de digerir, pero mantengan la mente abierta, los primeros hijos de ese tipo de unión resultó en mestizos, la descendencia de ellos es lo que hoy conocemos como nacidos de muggles...".

-"¡IMPOSIBLE!" Alex se puso de pie. "No voy a escuchar esto...el orbe ha Sido manipulado". Se negó a creer.

El duende negó de forma brusca tales acusaciones, pero el de lentes se negó a escuchar, resultando en que abandonará el lugar.

-"Es por eso que los nacidos de muggles solo vienen de familias sin aparente magia, la misma magia maldijo esa descendencia para que su regalo no se manifestara más que unas pocas veces. Pero aún no terminó de explicar lo anterior, dije que seres no mágicos y mágicos estuvieron en guerra, cuando el mago o bruja daba a luz a la descendencia del no mágico, su captor lo asesinaba para asegurarse que no hubiera represalias, después huían con el niño o niña, así pasaron varios años y los mágicos empezaron a notar la falta de uniones de almas gemelas, investigaron por un largo tiempo y encontraron algo que los hizo enfurecer, fueron testigos de como los no mágicos profanaban aberrantemente de su gente".

-"Darlene...no sé si debamos seguir...". Intentó Remus, no le gustaba lo que estaba escuchando, intuía que se desataría un mar de sangre.

-"Puedes irte si quieres". Corto abruptamente la ojiverde.

Remus titubeó, su mirada viajó de la puerta a la joven, al final decidió quedarse.

-"Empezó una carnicería que parecía no tener fin, la mayoría de los mestizos ya habían aprendido a controlar su magia, así que ayudaron a los no mágicos a acabar con el bando contrario. Nuestra especie había ido en decadencia, estábamos reducidos en número mientras ellos se expandían, los nuestros perdieron y se retiraron, escondiéndose a plena vista. Madre magia se molestó por el derramamiento de sangre mágica, así que maldijo a los mestizos para que perdieran sus dones, lamentablemente esa primera guerra causó que muchos perdieran a su otra mitad y murieran de tristeza, con el paso del tiempo los mágicos se rindieron en busca de su pareja destinada, temieron que debido a que la sangre mágica había sido profanada tal bendición estuviera perdida ya. Decidieron esperar durante generaciones, su paciencia se vio recompensada y de nuevo encontraron a sus parejas, solo que no siempre en seres mágicos sino que la hallaban en personas sin magia, en los descendientes de las personas que no participaron en la primera guerra y en cambio trataban de ayudar a los mágicos fue la manera en que Madre Magia les agradeció, por supuesto que nuestra especie aún estaban rencorosos por las pérdidas que su gente causaron, así que obstinadamente se negaron a unirse con ellos y en su lugar se casaban entre puro ser mágico, eso duró hasta la quema de brujas, los mágicos decidieron dar una oportunidad a los no mágicos que habían Sido bendecidos como sus parejas, lamentablemente ante la primera muestra de magia estalló el caos y empezamos a ser cazados y prendido fuego, si bien nuestra especie sabía de la unión los no mágicos estaban ignorantes del tema".

Remus parpadeó varias veces, a su lado su sobrina no se veía mejor.

-"Nos volvimos a esconder, olvidamos a nuestra alma gemela que seguro está en el mundo muggle pero recordamos nuestra cautela y el daño que los muggles nos han hecho. Los fundadores de Hogwarts no sabían tampoco de esto, así que dieron la bienvenida a los nacidos de muggles, vivían ignorantes del tema hasta que Salazar Slytherin encontró escritos que relataban la primera guerra, trató de convencer a los otros tres fundadores de alejar de su mundo a los nacidos de muggles o como los llamaba el, sangres sucia, no funcionó como sabemos, pero eso no detuvo al hombre y transmitió el conocimiento a familias de linaje mágico que tomaron su actitud sobre no aceptar a los niños que venían de padres sin magia, decidieron no luchar contra ellos como la primera vez, sino que les hicieron la vida imposible en el mundo mágico con la esperanza de que no volvieran y su descendencia tampoco. Hijos, como ven pocas familias mágicas saben sobre esto, temen a las represalias que habrá si alzan la voz y revelan esto, después de todo los de linaje mágico somos superados en número por los muggles y nacidos de muggles, no me sorprendería si Voldemort supiera sobre esto y quisiera arreglar lo que nuestros ancestros no pudieron bajo la fachada de la supremacía de la sangre. Había dicho que tú padre Tony Stark es mi alma gemela, no mentía, mi investigación me llevó a qué él debe ser descendiente de los bendecidos por la misma madre magia, es descendiente de los no mágicos que en la primera guerra trataron de ayudarnos, su sangre no lleva la de los enemigos, lamentablemente hay pocos de ellos y también van en descenso, Hari dije que eres especial porque mi unión con tu padre desencadenó una serie de eventos que solo puedo suponer, tu nacimiento da paso a que tú descendencia, los más cercanos a ti y tu misma encuentren a su otra mitad, siempre que le den una oportunidad. Alex, Lily es una nacida de muggles, pero mi aversión hacia ella no solo es por su origen, sino por lo que me hizo, algo que no quiero que sepas, prefiero que guardes en tu memoria a la madre perfecta que transmitió ser, hacia ti no siento negatividad, eres mi hijo y te amo, solo por favor no cometas los errores de tus antepasados. El Goblin ya está empezando a impacientarse..." James de repente se escuchó nervioso. "Me he demorado supongo, pero no me iré sin decirles lo más importante, basado en lo que leí y mi propia experiencia, descubrí el método de como hallar a su alma gemela...cuando la ven por primera vez sus ojos no se apartan de esa persona, no pueden evitar hablarles y desde el primer momento encuentran sus cualidades, anhelan su toque por breve que sea, este les da una sensación de electricidad que significa la magia manifestándose lo cual solo notamos los mágicos lamentablemente, los buscamos activamente y dependiendo nuestra edad tratamos de llevar nuestra relación a diferentes etapas, lo más importante es que si vemos que estamos siendo rechazados sentimos que todo se nos viene abajo, la tristeza que nos invade es insoportable...todo queda más claro con el primer beso que se den, para cada pareja es diferente pero en mi caso fue como si una cuerda nos hubiera unido, aconsejó tener cuidado, si llegan a ese tipo de contacto sin estar seguros de los sentimientos del otro y los rechaza... irán deprimiendose poco a poco, ninguna otra persona los volverá plenamente feliz, yo por desgracia me estoy muriendo, no solo me separé de mi pareja inmediatamente después de nuestra unión sino que nunca lo busque de nuevo, si no muero en esta guerra será de tristeza. Los mágicos somos los únicos que manifestamos esto, en caso de que su pareja no sea mágica no se verá afectada, ellos pueden seguir con su vida y encontrar alguien más con quién pasar sus años, a quien amar".

Remus pareció aturdido, cada cosa que James dijo que podía manifestar si encontraba a su alma gemela los había sentido con alguien.

Como si le estuviesen pisando con saña salió corriendo de ahí.

-"Hari, si encuentras a tu alma gemela atesoralo pero también ten cuidado, tener otra mitad es una bendición tanto como una maldición, además de una quinta parte de mi fortuna te dejó ese conocimiento, estoy seguro que lo valoraras más, si en vida no te lo puedo decir, quiero decirlo ahora, te amo hija y quiero que seas feliz aunque en esa felicidad no esté yo".

El orbe se apagó de repente y la oficina se sumió en un silencio casi escalofriante.

-"No...". Su voz estaba llena de horror, recordaba que cuando conoció a Peter fue una atracción casi instantánea, al principio fue solo un impulso de estar cerca de el, de ser su amiga, luego ella quiso más al punto que cuando lo escuchó decir que estaba enamorado de una de sus compañeras casi lanza una rabieta, amaba los tímidos toques que el chico tuvo con ella, en su mayoría cuando la abrazaba para columpiarla entre los edificios, después vino la devastadora tristeza y agonía que sintió cuando la rechazó aquella tarde que se confesó. "No..." Trató de convencerse, no tenía dudas que James se estaba vengando por asesinarlo, era la única explicación que tenía para saber esto cuando Peter ya estaba muerto.

No recuerda mucho de ahí en adelante, en un momento estaba frente al goblin que firmaba papeles, después estaba frente a su baúl en la habitación de Hogwarts, en ese baúl estaba la carta y el regalo que James le dió y jamás abrió.

Tragando saliva porque de repente sintió la boca seca se armó de valor para tomar el sobre entre sus manos y abrirlo.

No leyó ni la primera línea cuando dejó caer la carta, en su lugar tomó el regalo y lo desenvolvió, esto era más una excusa para atrasar el momento en que debía leer el contenido del sobre.

Debajo de la envoltura hubo una caja de madera de forma triangular, la tapa tenía el escudo Potter y en la cerradura estaba un extraño sello que vagamente recuerda haber visto en algún lado.

Con las manos temblorosas abrió la caja, casi esperó que algo desagradable le saltará encima, solo que nunca pasó, dentro había doblado pulcramente una extraña tela, encima de esta una nota más.

Dejó la nota de lado y sacó la tela de su caja, cuando la dextendio sus ojos se abrieron en demasia, había creído que está reliquia familiar habría ido a Alex, no a ella.

-"¿La capa de invisibilidad?" Murmuró impactada, la reconoció al instante, Remus y Sirius le habían contado varias de sus travesuras con ella como ayuda.

Está vez dejó caer la tela y se lanzó a leer la carta más larga antes de que se fuera su valor.

Ella no había pensado que estaría llorando por James Potter, no creyó que se arrepentiría de haber acabado con su vida.

(...)

-"¿Que es esto?". Voldemort alzó una inexistente ceja a la joven frente a él.

-"Las respuestas que tanto busque pero no esperaba". La ojiverde estaba temblando, sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar.

Ante él Lord Oscuro estaba la carta algo arrugada y un libro muy viejo.

Con un suspiro el mago oscuro tomó primero el libro y miró su contenido, con cada oración que leía sus ojos parecian más complacidos.

-"Entonces James Potter descubrió la razón de la guerra contra los sangre sucias y sus aliados". Su voz también sonaba complacida.

-"Evans también lo sabe, así que tuvo que silenciarlo". Siseo molesta.

Ahora más interesado Voldemort también leyó la carta, su expresión complacida cambió abruptamente a una furiosa.

-"¡LO MATÉ!". Darlene no pudo contenerse más y estalló en gritos histéricos. "¡MATÉ A UN INOCENTE!".

-"No veo el problema, el habría seguido peleando del lado de la luz".

-"¡EL PROBLEMA ESTA EN QUE PUDO UNIRSE A NOSOTROS!". era media verdad, la otra mitad es que ella pudo haber tenido un sincero cariño de su madre James. "¡SIRIUS BLACK ME VIO ASESINARLO! ¡¿QUE LE VOY A DECIR CUANDO EL RECUPERE LA CONCIENCIA?!".

Voldemort la dejó despotricar que se desahogara, pero su mano estaba posicionada de tal manera que alcanzaría su varita si la joven liberaba magia.

-"Ya sé cuál es tu próxima misión, ayudarás a Draco a asesinar a Dumbledore".

-"¿Porque no mejor asesino a Evans?". Dijo un poco más calmada, pero Voldemort lo sabía, un paso en falso y ella volvería a su estado anterior.

-"Debemos saber que información tiene y a quien se la ha dicho, si mis sospechas son correctas esa información está causando que mis seguidores estén teniendo problemas en el ministerio y que los nacidos de muggles cada vez tengan más poder". Hizo una breve pausa. "Cuando arreglemos eso puedes tener a Evans, no solo para asesinarla, después de todo hay maldiciones que solo puedes practicar en alguien vivo".

La pelinegra asintió de inmediato, su lado animago exigía la sangre se Lily y ella la tendría más temprano que tarde, solo debía esperar un poco.

-"A Voldemort jamás lo dejarán tomar el control del ministerio y mucho menos la población mágica restante alrededor del mundo". Ese era una idea que tenía desde hace tiempo, solo debía expresarla correctamente.

-"No, no lo harán por las buenas". Admitió Voldemort.

-"Oh, pero a Tom Riddle si le pueden dar el control absoluto de manera voluntaria, el resto del mundo lo conseguiré para ti". Ella no lo vio, pero sus verdes ojos por un momento pareció brillar de una menta anormal. "Solo pido que encuentres a los descendientes que son como mi padre Tony y mi tía Pepper, los bendecidos por la magia, si haces eso yo te entregaré el mundo, acabaré con los muggles malditos y solo dejaré los necesarios para que sean esclavos, tendremos un control absoluto de su reproducción...aunque sino quieres esa especie en absoluto viva, entonces los acabaré a todos, se volverán menos que polvo, nuestros descendientes incluso dudarán que alguna vez esa especie repugnante existió".

Voldemort miró analíticamente a la joven, ella hablaba en serio, lo que ella describió hoy en la oficina para la lectura del testamento y la carta pareció liberar un odio y sed de sangre más potente y peligroso que el suyo o de la misma Bellatrix Lestrange.

-"¿Cómo harías eso?". Preguntó el mago.

La sonrisa casi maniaca que manifestó la joven le envío escalofríos, no sabía si de miedo o placer.

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Eso sería todo por hoy, ¿Que les ha parecido?

Por favor, dejen sus comentarios, me encanta y anima leerlos.