Ajaaa.. Capitulo un dia antes ¿Me dejaron de odiar ya? jeje

Espero que les guste ¡Un besote para todas!

Capitulo 11

Maldito Blaise y sus excusas baratas.

Habia recurrido a él porque sabia que solo Blaise lograria llevarlo a un grado alcoholico medianamente aceptable para olvidarse de todo.

De todo.

Le molestaba el simple hecho de que hubiera algo que quisiera olvidar.

Se sentia vacio, sucio, patan. La forma en que le hablo al principio parecia un modo de desahogo pero ahora solo sentia un terrible arrepentimiento ¿Quien eres y que coño hiciste con Draco Malfoy?

Se bebio de un tiron el segundo vaso de Whiskey y se encamino a la habitacion de su madre.

No le habia ni siquiera avisado que llego. Llevaba desde el medio dia encerrado en su estudio, conjuro un hechizo silenciador y cerro con otro hechizo la puerta. Se regaño por su irresponsabilidad, debia estar mas pendiente de su madre.

Camino a grandes zancadas, una vez frente a su puerta toco dos veces y escucho a su madre indicandole que podia pasar.

Estaba recostada en su cama con un libro abierto entre sus manos.

-Draco, no te escuche llegar hijo ¿Como te fue? - le saludo con una deslumbrante sonrisa.

-Excelente madre, estoy exhausto ¿Tu como estas? - pregunto ignorando su mirada, ultimamente podia percibir sus mentiras con solo verlo a los ojos, asi de malditamente transparente estaba. Sin barreras. Sin proteccion.

-Muy bien hijo.

El crack caracteristico de la elfina domestica de su madre resono en la habitacion. La pequeña criatura traia su acostumbrado te de las ocho. Le tendio la taza y su madre le agradecio con elegancia. No importaba a quien se dirigiera, ella siempre era dama.

Tomo un sorbo de su te y se quedo inmóvil por varios segundos. Draco dirigio su mirada de acero al punto en el suelo que su madre observaba. No habia nada ¿Que demonios le pasaba ahora?

-¿Madre?

Ella no respondio. Draco comenzo a preocuparse y se levanto con cautela hacia ella. Se sento a su lado en la cama y cuando tomo su mano ella reacciono y lo vio a los ojos con... ¿miedo? Entonces una inocente sonrisa se formo en sus labios. Una idea comenzo a formarse en su cabeza.

-Hijo... antes de que te molestes permíteme explicarte todo.

Espera ¿Que estaba pasando y por que lo veia se esa forma? Su voz reflejaba disculpa y diversion a partes iguales, tenia la misma mirada que él le daba cuando hacia alguna travesura y no queria que su madre lo regañara.

-¿Que había en esa taza madre? - su tono denotaba peligro. Narcissa sabía que en cualquier momento el niño malcriado que vivía dentro de él saldría a relucir.

-Draco... Antes de que empieces a romper todo lo que esté a tu alcance ¿Quieres escuchar lo que averigüe? - eligió cuidadosamente sus palabras, esperando que de esa forma no explotara como un niño de seis años.

-¿Que fue lo que hiciste madre?

-Tenia que hacerlo. Pero no te preocupes, Blaise, Theodore y Pansy me estuvieron cuidando todo ese tiempo y...

-¡¿De que coño estas hablando?! - se levantó de la cama furioso ¿Es que todo había sido un montaje?

-Draco, de esa manera no pienso hablar contigo. Si sigues gritando tendré que pedirte que te retires... - dijo tranquilamente terminando de beber su té. Draco permaneció quieto, apretando los puños y su mandíbula para drenar la furia que lo dominaba en esos momentos.

-Tuve que hacerlo, necesitas ese Giratiempos hijo. Llevas mucho tiempo obsesionado con lo que pasó que no puedo simplemente dejarlo ir.

-¡QUE COÑO ESTAS DICIENDO SI YA LO HABÍA SUPERADO! - gritó. Gritó para no romper nada, para no matar a su propia madre aquí y ahora.

-¿En serio? ¿Ya olvidaste la conversación que tuvimos en diciembre cuando te enteraste que Hermione Granger estaba en Bulgaria?

-¡Al final lo dejé pasar! ¿Como se te ocurre? ¿Tienes idea de lo preocupado que he estado? ¡¿Tienes idea de lo que pudieron haberte hecho si se enteraban que todo fue una mentira?! Merlin voy a matarlos... - perdió los estribos. Su madre estaba loca, era un hecho.

-Lo dejaste pasar porque te lo imploré ¡Pero he visto esa mirada en tu rostro demasiadas veces Draco! No lo dejarías pasar, te conozco.

-¿Y me vas a decir que el Giratiempo casualmente estaba en Bulgaria? - preguntó con sorna. Ya nada le sorprendía de esta mujer.

-Oh no, por supuesto que no hijo. No seas ridiculo. Todo este tiempo estuve en Francia, sospecho que lo tiene alguien de la familia de tu padre. Tú tía abuela Colette me dijo que en efecto si existe y que hará lo posible por encontrarlo. Draco no pudo procesar nada de lo que dijo después de "Francia".

-Draco... cierra la boca cielo. Di algo al menos... - dijo con tranquilidad apoyando la tazita de té vacía en la mesita de noche.

-¿La tia Colette? Ella no...

-Obviamente la desmemorice, no soy estupida Draco. - Contesto ofendida. Draco se contuvo de rodar los ojos ¿Ella se sentia ofendida?

-Has estado en Francia todo este tiempo... - fue todo lo que pudo formular. Se rascó sin delicadeza alguna el ceño que ya le dolía de tanto fruncirse. Esta mujer lo iba a volver loco. Todas las mujeres querían volverlo loco.

-Pues si... no podía desaparecer ahí, sería demasiado obvio y en cuanto me entere de que la pobre de Albena cayó en un coma mágico tuve que aprovechar, ademas... - hizo un breve silencio y le lanzó una mirada significativa a su hijo.

Sabía que se arrepentiría de preguntarle, pero aún así lo hizo.

Porque era idiota. Era idiota y estupido. Muy estupido.

-¿Ademas qué?

-Hermione Granger estaba en Bulgaria. Sabía que los pondrían a trabajar juntos. Asi que dime ¿Averiguaste algo por tu propia cuenta? - preguntó inquisitiva. Sus ojos abiertos esperando por una respuesta afirmativa por parte de su hijo.

-Si de hecho, averigüe que me importa una mierda lo que paso. Esta es mi vida y ese otro yo no existe. - respondió pedante. Era la verdad, estaba cansado. Tenía una vida llena de oportunidades y estaba empezando de cero. El camino para la verdad, por mucho que se esforzara, lo habia dejado en el mismo punto de siempre y no podía seguir por ese camino. Ya no más.

Su madre lo miraba con los ojos entrecerrados, tratando de leer el mensaje entre líneas.

-Deja de intentar leerme madre, no hay nada oculto. Es la verdad y te prohíbo que vuelvas a hablar del Giratiempos. No quiero ese maldito artefacto cerca de nosotros ¿Quedó claro? - dijo con voz decidida pero sin verla a los ojos. Si lo hacía ella vería la verdad, una verdad que ni él mismo entendía.

-¿Que averiguaste? - pregunto entrecerrando mas aun sus ojos.

-¿Que? ¡No! Aqui las preguntas las hago yo asi que dime ¿Donde esta? - pregunto recordando lo que le habia dicho a Granger.

-¿Que cosa?

-¡Pues tu que crees! - grito perdiendo los estribos.

-Te dije que no hablare asi contigo, Draco. - la mujer cerro sus ojos y se cruzo de brazos, como una niña. Draco respiro profundo.

Ella queria morir hoy, en definitiva. Le requirio mas fuerza calmarse esta vez que intentar conjurar un estupido patronus.

-El Giratiempo. - siseo con rabia. Ella bajo sus brazos y lo miro confundida.

-¿Que te hace creer que lo tengo?

-Le dijiste a Granger que lo habias encontrado... - no debio decir eso... no debio decir esa mierda.

-¿La señorita Granger te lo dijo? ¿Cuando? - pregunto sin disimular la alegria de que al fin la conversacion cayó donde ella queria.

-No te interesa, ahora dime ¿Donde esta la... - se trago la palabra mierda cuando vio la mirada de advertencia de su madre - El Giratiempo ese - del demonio... completo para sus adentros.

-No lo tengo Draco, le dije que encontre lo que estaba buscando porque en efecto eso hice. Desapareciste con ellos ese dia en la mansion, cuando torturaban a Granger ¿Recuerdas eso?

Draco nunca le habia dicho hasta donde recordaba. Nunca le dio tantos detalles por miedo a que ella le confirmara algo que él ya se imaginaba. Todo ese tiempo la verdad estuvo frente a sus narices, pero era demasiado cobarde como para afrontarla.

-Estaban torturandola, ya despues no recuerdo mas nada, sino hasta el dia que desperte. -afirmo en voz baja.

-Bueno, no volvi a verte sino hasta el dia de la guerra Draco. Ese dia cuando me despedi de ti... me arrepenti de haberte dejado, ignore a tu padre y volvi para ''hacer lo correcto''. Te vislumbre a lo lejos, estabas desesperadamente buscando a alguien. Peleabas con tu vida contra esos despreciables mortifagos. Me senti muy orgullosa de ti en ese momento Draco...

Un nudo peligroso comenzo a formarse en su garganta. Por primera vez en su vida, escuchaba a su madre estar orgullosa y ni siquiera era él mismo.

¿Cuanto mas pensaba arrebatarle ese imbecil?

Narcissa vio la batalla librandose en el interior de su hijo y comprendio entonces el significado que le dio a sus palabras.

-En fin... - dijo tratando de distraerlo de sus tormentosos pensamientos, ya que no sabia sinceramente como retractarse. - iba a acercarme a ti para ayudarte y tuve que defenderme de varios hechizos, al percatarme de quien los habia conjurado vi que se trataba de Molly Weasley... no podia lastimarla, no si queria ganarme algun tipo de ''perdon''. Tuve que tirar mi varita al suelo y decirle que volvi para entregarme.

Draco asintio. No tenia ni idea de lo que sucedio ese dia. Nunca hablaron de ello. No pensaba que su madre pudiera saber algo de lo que sucedio ya que nunca estuvo con ella, pero al parecer ella supo seguir los indicios, era su madre despues de todo.

-En fin, sabia que querias proteger a alguien y solo pedia a Merlin que no se tratara de Potter... - Draco puso una mueca de asco y su madre rio. - tienes que admitir que eso seria muy extraño.

-Despreciable querras decir.

-Despreciable, esta bien... Entonces cuando vi que Granger estaba desaparecida del foco de todos y que te resultaba casi imposible encontrarla para obtener respuestas... comence a sospecharlo Draco. Sabia que te mandarian a trabajar con ella si desaparecia por alla, ademas me serviria para respirar algo de aire puro y la charla con tu tia fue un poco productiva...

Draco parecia nuevamente confundido y molesto. La cabeza le dolia a horrores. Su madre tenia su propia teoria y ni siquiera lo compartio con él ¿Es que todo el mundo encontraba divertido ocultarle cosas?

-Entonces ¿Que se supone que encontraste madre? - pregunto cansandose de tantos rodeos.

-¡Pues cuando me confimo que sabia la verdad sobre el secuestro y que no pensaba delatarme lo confirme Draco! Es obvio que esta enamorada de ti. Hasta un duende se daria cuenta ¿No lo ves? Encontre la verdad. - dijo como si fuera lo mas obvio del mundo. Granger estaba enamorada de él. No, de él no.

Mataria a Blaise por no haber acudido a su noche de bebidas y por haber ayudado a su madre. A él, a Theo y a Pansy. Los iba a matar.

Después de varios segundos en los que Draco se mantuvo en silencio se marchó dispuesto a buscar a aquellos tres para calmar su frustracion. Se detuvo en el marco de la puerta recordando algo y se dio la vuelta. De nuevo entrando a la boca del lobo.

-¿Ellos lo saben?

-¿Tus amigos? - él asintio rodando los ojos. - Si.

Genial.

-No me veas así Draco. Necesitas a alguien con quien desahogarte, tienes buenos amigos con los que cuentas siempre. Deberías confiar más en ellos.

-Eso no te corresponde a ti decidirlo.

Se fue de ahí dando un portazo. Ahora tenía que enfrentar a sus amigos.

Más preguntas.


-Necesito entenderlo...

-No hay nada que entender Ginny.

-¿Como? Hermione le atraes, le gustas. No es una coincidencia. Tienes que hacerle saber que le daras una oportunidad...

-¡No hare nada de eso Ginny! Él esta mas confundido que nunca, justo lo que queria evitar. Quisiera saber como lo dedujo.

-¿Que como lo supo? ¡Es obvio Merlin! ¡La tension entre ustedes debe ser insoportable! Tendrias que ser Ron para no notarlo.

Hermione resopló por quinta vez en esa conversación. No tenía idea de que la había llevado a sincerarse con sus dos amigos y contarles todos los hechos de los últimos días. Los necesitaba mas que nunca. Se había separado de sus mejores amigos, su más grande apoyo en el mundo, todo para alejarse de una persona que más temprano que tarde la encontró y las cosas tampoco salieron como ella había previsto.

Asi que si algo le había enseñado toda esta experiencia, es que debía dejar ir todo lo que la aquejaba y empezar de cero. Pero para eso necesitaba desahogarse y fue así como termino contándole todo a Ginny y Harry. Al principio quería obviar algunos detalles, pero pensó que sería mejor decirlo todo. Sin tapujos ni verdades a medias, lo cual resultó ser peor. Ya que Ginny llevaba más de media hora insistiendo en que debía volver y comerse a Malfoy completo de pies a cabeza.

Harry las observaba en completo silencio, no opinaba ni daba señales de estar escuchando. Pero se podía oír claramente su cerebro trabajando a toda máquina para procesar todo lo que su amiga les estaba contando.

-¿No tienes que volver ya a Hogwarts? - le preguntó a la pelirroja para terminar con ese tema.

-No, soy prefecta y McGonagall dejó su chimenea abierta por mi hoy ¡Volveré cuando me expliques por que eres tan cobarde para tomar lo que es tuyo!

-¡No soy cobarde ni es mio! - gritó estresada. Se rascó el ceño y se estrujó los ojos con frustración. A ver cómo se lo hacía entender a su amiga.

-Ginny, entiende. Si él se enamora de mi y yo permito que eso avance, estaría engañándolo ¿no lo ves? Tengo un pasado con él que ni él mismo sabe, es en cierto punto algo enfermizo.

-Puedes enseñarle tus recuerdos... - insistió la pelirroja.

-¡No es lo mismo y lo sabes!

-¡TE BESÓ! ¿Que otra prueba necesitas?

-¡Me ha quedado bastante claro que le atraigo, de cierta forma lo hago, está bien! ¡Pero él no me ama! Él no tiene la misma visión que mi Draco, no pasó por las mismas cosas, no sufrió por los mismos motivos, no ha visto nada de la vida...

-Pero...

-No pienso estar con una persona esperando que sea algo que no es. No es justo para él ni para mi. Podría arruinarlo todo... él me pidió que me alejara y eso es lo que haré.

-Y deberías hacerle caso. - la voz de Harry finalmente se escuchó en aquella conversación. Su novia lo miró con una ceja alzada en clara desaprobación y Hermione con cierto alivio. - Él más que nadie sabe la clase de patán que era antes de que toda esa desgracia recayera sobre los Malfoy. Si te pidió que te mantengas alejada, eso debes hacer. Solo hay que ver el gran desastre que tienes armado por haber compartido con él solo unos dias, ni hablar de tener una relacion con él Hermione.

La castaña asintio con los ojos llorosos. No era para nada sencillo mantenerse alejada de él y menos ahora que sabia de su pasado. Pero tenía que hacerlo. Él podía sentirse atraído pero no amarla, podría querer jugar con ella o incluso serle infiel y Hermione no estaba segura de poder tolerar aquello.

Ginny se levantó del sofa resoplando y se fue directo a la chimenea. Se detuvo por un segundo y volteó a ver a su amiga.

-Yo solo quiero que seas feliz. Mereces serlo y... Él merece una oportunidad. - Sin esperar respuesta, tomó un puñado de polvos y dijo fuerte y claro "Hogwarts, despacho de la Directora".

Ambos amigos se quedaron en silencio, pesando en las palabras no tan descabelladas que Ginny solto antes de irse.


Había pasado ya una semana desde que Hermione volvió de Bulgaria y sabía que se estaba quedando sin tiempo. Tarde o temprano tenia que dar la cara en el Ministerio. Kingsley insistia en que fuera a verlo. Pensaba ir a hablar con él el lunes, no solo era su jefe sino también un buen amigo. Se había portado de maravilla con ella y le dio aquel trabajo solo porque ella se lo pidió. Luego de su renuncia formal, volvio a Grimmauld Place para estar con Harry y Ron. Necesitaba estar con sus amigos.

Viktor tambien le habia escrito un par de cartas, en la ultima preguntandole si podia ir a visitarla el fin de semana. Aun no le habia contestado. Esa tarde de viernes iba a reunirse con Ginny y Luna en Hogsmeade y le pediria consejos a ella, ya que era claro que lo que Viktor sugeria implicaba una cita. No queria cortar con su amistad, pero tampoco estaba bien darle pie en algo para lo que ella no tenia cabeza.

Bajo a desayunar y vio a Harry como siempre derrotado sobre la encimera de la cocina.

-¿Nada aún? - preguntó Hermione. Sabía que su amigo se encontraba bastante frustrado al no tener avances en el caso de Little Hampshire y ya iban para dos meses de la desaparición de esas niñas.

-Nada... - respondió el pelinegro leyendo y releyendo el pergamino en sus manos sin poder encontrarle sentido a las palabras que observaba.

-Harry... puedo... ¿quisieras mi ayuda? No estoy haciendo nada y ya estoy empezando a enloquecer en esta casa. - preguntó dubitativa. En realidad no le hacía mucha ilusión volver al Ministerio, pero debía hacerlo. Tarde o temprano lo haría, además se había dicho a sí misma que dejaría de huir.

O lo intentaría.

-Eso sería genial Hermione. - respondió con cierto brillo en los ojos.

-Bien, ahora ve a la academia, vas tarde. - Lo regaño a proposito para sacarle una sonrisa. - mañana trabajaremos en esto. - dijo tomando el pergamino de sus manos. El chico se encogió de hombros y acató la orden de su amiga. En el fondo se le encendió una pequeña luz de esperanza.

Hermione estaba volviendo a ser ella.


N/A: Bueno ¿que tal que opinan de Narcissa y su descabellado plan? ¿Se lo imaginaron? jajaja a mi la verdad me encanta la mama de Draco, que lastima que no pudimos ver mas de ella en las peliculas. Se que no hay mucho Dramione aqui pero les prometo que en el proximo capitulo van a morir jajaja! Este capitulo es algo asi como de transición. Ya falta poco para terminar el fic,asi que nos vemos el lunes.

¡Las quiero mucho, dejenme sus opiniones y cualquier cosa que me quieran decir! Amo leerlas.