Aconsejo traerse una botana es largooo este cap

Entre la realidad y el sueño

Sesshomaru había ido a la tienda de reunión, estaba más que molesto pero aun así había que calmar los ánimos.

Todo el campamento se hallaba con la moral caída. Muchos asumían que el heredero había fallecido porque no había noticias sobre su recuperación y porque el mismo Sesshomaru ordeno a Nyra que no diga nada sobre su recuperación.

El primer motivo para aquello era que quería estar al lado de Kagome y no quería que ningún otro asunto lo perturbara, el segundo motivo es que había trazado un plan uno en el que su enemigo pensara que él estaba realmente muerto y lograrlo sería fácil si nadie tuviera noticias.

Además de esta forma él podría dar un golpe que no vería venir el bando contrario.

Por otra parte estaba la venganza que tomaría contra aquel o aquella que se prestó para herirlo con aquella energía oscura.

Sin duda alguna el heredero de oeste era un maestro de la estrategia y más aún se hallaba sediento por aquella venganza al ver que kagome casi muere. Pobre de aquellas almas que lo eligieron para acabarlo el iría con todo sin duda alguna.

Narra Sesshomaru:

El brillo en sus rostros volvió a encenderse al verme, pero note que a algunos más que felicidad les causo un asombro mayúsculo el verme ahí parado.

Era inaudito que en las filas de mi padre estuvieran infiltrados nuestros enemigos, los acabaría ahí mismo sin titubear pero necesitaba ir contra aquellos que atentaron contra Kagome y mi Casa Cardinal.

Aunque su objetivo no fuera la miko, sus actos llegaron a ella y morirán lentamente, lo juro.

-¡Príncipe! –Grito el general Lobo Hiro vino hacia mí con rapidez y me sujeto el brazo- la miko lo salvo, sin duda fue ella- me dijo muy satisfecho al ver lo que Kagome hizo por mí.

-Sí, ella lo hizo – dije rápidamente y vi que otro general murmuraba algo fastidiado.

Solo que es tan tonto que olvida que los Youkais tenemos una audición excepcional y perfectamente oí que dijo "fallamos".

Ahora tenía en mis manos la información que me llevaría a la mente maestra de todo esto.

Sea bienvenido Gran Príncipe del Oeste, es reconfortante que usted este sano y de nuevo entre nosotros – me dijo a modo de saludo el General Dragón Daisuke.

Lo mire y solo asentí y me dirigí a la mesa donde planificábamos las estrategias pero ahora no había alguna…

Espero que en mi ausencia hayan buscado a los causantes de este atentado cobarde – dije con un semblante más que serio y amenazante, vi que temblaron ante mis palabras- y también que hayan dado el respectivo cuidado a los humanos...

mi señor – dijo rápidamente uno de los generales- no hemos podido encontrar a los culpables, hemos enviado a que sigan el rastro pero es como si la tierra los hubiera tragado.

¿quieres decir que no tienen noticias? –dijo algo ofuscado y aunque sonara y pareciera una pregunta, era como llamarles la atención.

lo siento pero así es – en ese instante lo mire con ganas de asesinarlo, pero sin duda mi mirada ya lo hacía al ver cómo aquel ser encogía por el miedo.

Son unos incompetentes –dije al fin, muy decepcionado y avergonzado de tener estos generales.

Que esperaba Sesshomaru –me grito insolentemente el general que murmuraba al principio y veía su enojo desbordarse por sus ojos - no ve que sus soldados están malheridos y muy preocupados por usted ¿Cómo pretende que fuéramos tras ellos? ¿Qué batallón enviamos si casi todos están heridos?

Enviamos a los que pudimos –agrego otro general - y no pudieron encontrarlos pero ya llegaran los refuerzos y con seguridad los atraparemos. Por otra parte los humanos se salvaron, es decir los que pudieron pero ya fueron enviados a la aldea cercana.

veo que muchos de ustedes están bien –respondí con voz enojada mirando a los generales -ustedes debieron buscarlos, ahora están lejos, ustedes que tienen más poder que los hanyous o los soldados de bajo nivel, debieron ir – en eso me iba a retirar para no acabarlos ahí mismo y vi que mi padre entraba.

Él tiene toda la razón –hablo serio y con mirada afilada a sus generales- ustedes pudieron haber ido, pero ya veo que su lealtad no está con la Casa del Oeste…

Mi señor –dijeron al unísono los generales hincando sus rodillas, ver al gran Inu No Taisho enojado no era nada bueno – su energía demoniaca "youki" se elevó aplastando a cada uno de los ahí presente dejándoles claro quién era el que mandaba y las consecuencias de no respetar su cooperación y trato mutuo.

Veo que no perciben la magnitud de este atentado contra la vida de mi heredero, son de mente pequeña –volvió a decir mi padre y encima de la mesa a modo de amenaza coloco a su espada- si no están apoyando la causa del Oeste es mejor terminar nuestra alianza – vi firmeza en las palabras de mi padre y una vez mas no me decepciono.

En ese instante vi que casi todos se postraron ante mi padre, le temían y más aun temían que el gran general perro respetado por las otras casas cardinales les quitara su protección…

Discúlpenos – fue lo que ellos gritaron a en una sola voz.

Mi padre al ver dicha acción se sintió muy incómodo que salió de aquella tienda. El detestaba la incompetencia y la traición y más aún esos actos absurdos. Él era de actos no de palabras.

Al ver su salida, no dije más y seguí su camino.

Narra autora:

Era muy difícil asumir la realidad de las cosas sin embargo se debía hacer, no podían cegarse ante lo que estaba pasando, esto ya no era algo que solo involucrara a Sesshomaru, sino iba más allá, alguien que quería destruir los ideales de Toga y Irasue.

Que enemigo seria aquel que pretendía acabar con todo aquel mundo que estaban construyendo era la interrogante que martillaba en la mente de Toga.

Mientras que Toga se retiraba un poco de aquel campamento, Irasue veía dormir a Kagome y con mucha ternura le tocaba el rostro, lágrimas de felicidad salieron de sus bellos ojos ámbar al ver que al fin su amiga dormía con tranquilidad.

Sentía mucha tristeza por su amiga, ella estaba indefensa en aquel tiempo. Irasue sabia cuanta falta le hacia su madre a kagome y eso le dolía mas.

Aunque Irasue creció sin madre y no sabía de ese amor lo llego a conocer cuando tuvo a Sesshomaru y sabía que una madre se mataría así misma si ello aplacara el dolor o salvara a su propio hijo. Por ello entendía que la madre de la miko haría de todo si estuviera ahí para evitarle ese dolor a su amada hija.

Ordeno a Nyra que acomodara un nuevo futon para su hijo, ya que el que usaba kagome era de su hijo. Mando a limpiar y colocar algunas flores para darle un toque más acogedor.

-Vengaremos todo lo que paso, acabaremos con esos malnacidos – comento a una durmiente kagome.

Solo que en su inconsciencia kagome soñaba, tenía sueños que eran tan vividos y que a su parecer eran muy reales.

-¡kagome! –gritaba una voz femenina a los lejos- ¡kagome!

Narra kagome:

Aquella voz que oía era muy familiar, en eso sentí como mi cerebro procesaba lo que pasaba y era ella, sin duda era…

-¡hija! –me grito ya cerca- ¿porque demoraste tanto en llegar?

Quería hablar pero mientras procesaba lo que estaba ocurriendo mi voz se había apagado en mi garganta, el lugar donde estaba era ¿mi casa? Vestía el uniforme y llevaba la mochila ¿acaso el viaje en el tiempo fue una ilusión?

-kagome contéstame – oí hablar a mi madre interrumpiendo mis ideas- ¿lo trajiste o no?

-madre –respondí con profundo sentimiento y la abrace con si fuese a irse, había logrado que mi cuerpo respondiera y no me importaba que si fuera real o un sueño porque a la que tenía al frente mío era mi madre y no lo quería volver a perder.

- madre, te extrañe como no tienes ideas – en eso empecé a llorar mientras abrazaba su cálido cuerpo y sentía que ella me envolvía en su abrazo- te quiero mamá…

-¿qué sucede hija?- me dijo algo desconcertada- ¿qué ha sucedido? – al verme llorar y temblar es sus brazos me dijo algo reconfortante - siempre estaré contigo mi niña, siempre.

Mis lágrimas no permitieron que hablara, pero la verdad lo menos que quería hacer era hablar, solo quería quedarme ahí con mi madre, no tiene idea de cuánto la extrañe.

Narra autora:

Mientras kagome tenía ese sueño, ella hablaba medias palabras que irasue escucho…

-kagome –llamo- querida, esto es penoso, sé que extrañas mucho a tu familia…

-madre, te extrañe… -balbuceo de nuevo en sus sueños.

La inu, se quedó al lado de su amada amiga, escuchándole hablar medias palabras y compartía su pena pero le alegraba que en medio de sus sueños, kagome podría tener a su madre.

Aunque fuese la única forma, no perturbaría que su amiga tenga tan bellos sueños.

Lo malo que en medio de tales sueños kagome se olvidó rápidamente de su estadía en el sengoku o eso su mente hizo y solo siguió lo que su corazón dolido quería, y era estar con su madre de cualquier manera.

Por su parte la Inu decidió salir un momento debía poner orden en todo ese campamento, sin duda unos cuantos gritos y algunas miradas amenazantes, claro sin antes no hablar de manera serena ayudarían a que todo esté en orden.

Aunque bien deseaba aplastar al ser que había atentado contra su amado y único hijo.

Dio órdenes a diestra y siniestra, a las pocas horas el campamento se veía organizado y más limpio. Aunque su principal objetivo no era ver en orden aquel lugar sino obtener información de quienes podrían haber sido los traidores que atentaron contra su único hijo.

No pudo escuchar nada, al parecer ese tema había sido silenciado a cualquier costa.

-Nyra –llamo a la sierva que estaba levantando algunos vendajes.

-dígame mi señora- respondió rápidamente.

-¿has visto a mi hijo?, desde que llegue no pude verlo.

-tampoco sé dónde está, solo oí que el señor toga salió de la reunión seguido por el príncipe.

-estos Inus - dijo con fastidio- me dejan toda esta carga a mí.

Solo que en eso vio a lo lejos que los "inus" regresaban al campamento.

Irasue al verlos aproximarse, vio la cara de enojo en su compañero y no le cabía duda que el fruto de aquel enojo era la reunión que habían tenido.


Palacio del oeste:

Inuyasha había llegado debido a las noticas pues estas llegaron hasta donde él estaba, en aquella aldea dejando a kikyo, aunque bien le hubiera gustado quedarse ahí.

Kikyo prácticamente lo echo, no quería que él se quedara y más que nada porque la casa del oeste necesitaba de los suyos.

Aunque algo disgustado el dejo la aldea y llego al palacio donde todos afirmaron las noticias que el había escuchado.

No lo pensó dos veces y salió a todo galope, muy preocupado y enfadado. Nadie podía hacerle daño a su hermano, porque aunque su relación sea algo compleja eran hermanos por padre y hasta podría decirse de madre pues lady irasue siempre lo trato como si fuera suyo.

-maldición –gruño entre dientes mientras el caballo corría a velocidad- como el gran Sesshomaru se dejó herir, ¡sí que eres un tonto! – volvió a decir mientras golpeaba al caballo para que aumentara la velocidad.


Campamento:

Toga había contado a irasue la causa de su enojo.

Ella entiendo perfectamente los sentimientos que embargaban al gran general perro. No había forma de calmar aquel enojo y decepción. Parecía que todo lo hecho por años no valía la pena.

-Es decepcionante - dijo en medio de un bufido mientras se sentaba, dejando caer sus espadas- todo el esfuerzo y los sacrificios para lograr nuestra gran causa no fueron lo suficiente.

-No querido, no- dijo con tono de consuelo mientras trataba de darle un masaje a su decepcionado compañero - no embarremos a todos los que realmente quieren que esta causa, sea un modo de vida aceptado por todos. No te desanimes siempre habrá youkais, hanyous y humanos que no la aprueben y es a ellos que debemos convencer.

-Irasue –dijo en medio de un suspiro mientras le tocaba la mano que le daba masaje- si tu no estuvieras a mi lado, creo que desistiría eres un gran apoyo, me gustaría tener tu positivismo, no sabes cuánto.

Somos un equipo, recuerda –dijo con un ligera sonrisa que no vio toga- siempre estaré dándote mi apoyo y además ahora tenemos la obligación que todo marche bien, recuerda que kagome se sacrificó y debemos valorar eso.

-Si querida tienes razón – soltó la mano de irasue y se levantó y la tomo por los hombros- no volverás a ver esta actitud, fue un momento en que me encontré sin rumbo, saber que kagome y sesshomaru estuvieron al borde de la muerte me causo desequilibrio, son las dos personas más importantes, aparte de ti por supuesto –dijo mientras la envolvió en un abrazo- algo muy extraño en ellos ya que no tenían esos tipos de muestras de cariño

- solo que no me detendré en destruir a aquellos que causaron todo esto.-aseguró con determinación, nadie escaparía de aquel.

-Creo que habrá una larga cola, ya que estoy segura que sesshomaru querrá hacerlo en primer lugar y luego estaré yo – dijo seria mientras se separaba del Lord.

Tienda de Sesshomaru:

Narra sesshomaru:

Volví rápidamente después de charlar con mi padre, él está muy enojado con sus generales y como no estarlo. Cuando ya se piensa que tiene la lealtad de sus subordinados siempre existe alguien que traiciona.

Esperaba verla despierta, solo que aún sigue durmiendo. Mi madre me dijo que no la despertara. Al parecer tiene unos sueños agradables y por eso tampoco ella se atrevió a despertarla.

Obedeceré lo que dijo ella necesita mucho reposo y porque sé que ella sueña con su madre, puedo sentirla que tiene paz y felicidad. Si es en sueños en los que puede estar feliz y junto a su madre no interrumpiré la dejare que sueñe y así al menos obtenga consuelo.

Justo en este momento la vi sonreír, hace tiempo que no la veo feliz.

-¿cuánto más pretende dormir? –me inquirió yakko

-que duerma lo que ella quiera, ha sufrido mucho y no me siento capaz de arrebatarle la felicidad de estar con los suyos aunque sea en sus sueños – conteste más tranquilo, sin duda verla así me produce paz.

-¿que pasaría si desea no despertar jamás? –me dijo serio y observándola meticulosamente, yakko.

Guarde silencio por unos segundos, no había pensado en eso. Si ella quería seguir dormida no podría despertarla ya tuvo bastante de mi trato frio y de pelear en este tiempo, ella merece la paz y felicidad, aunque eso signifique que jamás le dijera lo que siento, no me atrevería a despertarla.

-lo aceptaría –respondí cortante y me aparte del lecho de kagome.

-no lo creo- respondió yakko seguro y más aún al ver mi cambio de ánimo - tampoco creo que estés tranquilo viéndola dormir por años. No lo soportarías.

-cállate – respondí fastidiado por la intromisión a mis debilidades - parece que no me conoces.

-soy tu - me respondió disgustado- tu amas a esta humana tanto que sé que no resistirías estar sin oírla hablar, no podrías soportar no verla sonreír o hasta verla enfadada…

-prefiero morir antes que arrebatarle lo que le hace feliz- respondí con determinación dejando a mi bestia de piedra y sin respuesta- yo sesshomaru lo digo hoy que nunca hare que kagome sea infeliz, y si involucra dejarla, así lo hare.

Sueños de kagome:

-mi niña – hablo Naomi higurashi- jamás te dejare, eres mi hija a quien tanto quiero.

-no me separare de ti – respondió kagome mientras lloraba sin parar.

Kagome sentía que aquel mundo era tan real pero al mismo tiempo había algo que la molestaba una pequeña sensación.

Ella debía descubrir por si misma que es lo que ocurría y el porqué de aquella sensación.

Una vez calmadas ambas, entraron a casa, ahí se encontraba su abuelo y su hermano, a quien abrazo como si en años no lo hubiera visto, provocando que Sota no la reconociera por tal actitud.

Las horas pasaban y en aquel sueño las cosas se fueron calmando, pasaban los días en los que ella tenía una vida como cualquiera, se levantaba iba a estudiar, regresaba a casa y así fue 1 semana.

Solo que en el almuerzo del octavo dia, ella se dio cuenta que algo pasaba, algo extraño y un recuerdo atravesó su mente…

Vio que discutía con alguien de cabello plateado y lo llamaba…

-¿inuyasha? –musito mientras el dolor se apodero de su cabeza, una fuerte punzada la golpeo.

Profirió un gemido del dolor, soltando su taza de té y agarrándose rápidamente la cabeza.

En eso kagome perdió el sentido.

Tienda de Sesshomaru ocho días después:

Cuantas horas habrían pasado de su desmayo a causa del dolor, no lo sabía.

Solo que al abrir los ojos, vio unos ojos de color ámbar y vio aquellas rayas moradas en aquel rostro…

-¿sesshomaru?- pregunto mientras hacia el esfuerzo de vencer la pesadez de sus parpados.

-kagome –respondió el con bastante cariño- has despertado… al fin – dijo esto último con bastante alegría.

-¿estamos muertos? –pregunto desconcertada, recordando que su destino era morir y que había echo lo posible por mantener con vida a sesshomaru.

-no, estas viva al igual que yo- respondió en tono suave mientras le pasaba la mano por la frente.

-entonces, no tomo mi vida – musito mientras trataba de levantarse- ¿cuánto llevo dormida? – inquirió al sentir que su cuerpo estaba muy pesado y su cabeza giraba.

-más de una semana… -ayudándola, colocándole algunos cojines para mantenerla sentada.

-eso lo explica –vio que el heredero no comprendió por la expresión de su rostro- veras tengo el cuerpo pesado y mi cabeza gira y tengo una extraña sensación que no se describir…

Es que el príncipe nunca sabría como es la recuperación de un humano, los youkais no pasaban todo aquello.

-en unas horas estarás mejor, enviare a que pidan algún tónico para que tengas fuerzas – trato de disimular lo que realmente ocurría.

La sensación extraña que sentía la miko era por la sangre que le había dado.

Campamento:

Los lores del oeste habían movido el campamento algo más lejos de la aldea, querían evitar de cualquier manera un ataque y que esto conlleve arriesgar vidas inocentes.

Inuyasha se hallaba fuera siguiendo el rastro de los que habían atacado de manera tan cobarde a su hermano.

Mientras que su padre había ido más al Este a ver los territorios y siguiendo algunos rumores que habían llegado a su oídos.

Irasue se había quedado a cargo del campamento esto era temporal, su hijo había decidido cuidar de la miko por unos días y si no despertaba con el dolor de su alma debería salir en busca de aquel enemigo.

-¡Lady Irasue!- gritaba nyra mientras corría por la emoción- ¡lady irasue!

Al ver el rostro iluminado de la doncella de kagome adivino lo más obvio.

-¿despertó? – aunque más que una pregunta, era que aun dudaba, habían pasado días.

-si lady Irasue, el príncipe me envió a buscar un tónico para que recupere sus energías, la señorita kagome-hablaba tan alegre.

-entonces ve y llévaselo de inmediato –ordeno mientras ella se dirigía a la tienda de su hijo.

Tienda de Sesshomaru:

-Es mejor que no intentes levantarte, podrias caer –aconsejo el príncipe a una débil miko.

-si tienes razón –obedecio porque en verdad sentía su cuerpo débil- solo que estoy preocupada –le dio una rápida mirada a sesshomaru que llevaba el cabello sujeto en una cola y con su armadura puesta, listo para enfrentar a cualquier peligro –tu estas ¿bien? –pregunto mientras su mano se aproximaba a tocar el brazo del aquel.

-si lo estoy –respondio de manera rápida, mientras sentia aquel toque recorrer su cuerpo, sintiendo una sensación exquisita, pero fue abruptamente sacado de su mente con la pregunta que le hizo la miko.

-es bueno saber que estes sano –dijo con auntentica sinceridad y regalando una sonrisa- aunque no me explico ¿como pude sobrevivir…? - vio los ojos ambar que emitía enojo y que este iba a recriminar su sacrificio pero ella se adelanto.

-fue una elección que tome sin sentirme obligada, debias vivir –agrego y esta vez tocando la mano de sesshomaru que no pudo enojarse mas, el no podía hacerlo.

-tu vida es importante no juegues asi con ella –respondio serio, mientras que con su mano sujetaba la de kagome- fue suficiente con el sacrificio que hiciste y la elección que tomaste, no puedes sacrificarte mas, eres importante y no porque seas una miko sino por la grandiosa persona que tu eres, ¿tu no imaginas el dolor que causarias?

-perdon, lo siento…-dijo seria y algo melancolica- es que en aquel momento solo pensé que debias seguir vivo y … -pauso un segundo porque lo que diría era duro pero era la verdad en la que ella vivía- tu tienes a los tuyos contigo, en mi caso nadie me iba a extrañar y a nadie le causaría dolor…-fue una razonamiento absurdo de su parte sin embargo así se sentí en aquel momento.

-estas equivocada –respondio rápido el youkai y su madre los oia, se habia detenido porque alcanzo a escuchar que hablaban y no quiso interrumpir- aquí todos te extrañarían… -vio que los ojos de kagome se tornaban acuosos por las lagrimas que ya se hacían presentes- también lo haría –se refirió a si mismo- y no sabes cuanto.

Narra kagome:

No puedo creer lo que dice, como me iba a extrañar el. Hasta hace poco el estaba molesto y distante incluso se fue del palacio en medio del malentendido que provoco inuyasha. No comprendo como el va a extrañarme…

-lo siento pero no te creo –respondi aunque esto lo dejo confuso y decidi aclararlo- hasta hace poco entendí que tu pensaste que me habia acostado con tu hermano, cuando no fue asi y me aconsejaste que me comportara – al parecer mis argumentos no tenían replica el solo me miraba esperando que acabara- no puedo creer que tu siendo un youkai no se diera cuenta que no habia pasado la noche con el y en este punto que estoy, ya no me interesa saberlo, me has decepcionado.

El me miraba y no se inmutaba eso era lo que mas me causaba enojo que no me diga algo..

El silencio de la tienda era ensordecedor y sesshomaru se levanto, colocando con cuidado mi mano que aun tenia sujeta porque fuerzas para mover mi cuerpo tenia pocas pero bien que me salía la voz.

-lo siento –fue lo único que dijo y abandono la tienda.

Lo vi salir y sentí que debía retenerlo quizás exagere pensé, pero no, no era asi dije lo que debía ya no podía detenerme debía ser directa y lo hice.

Narra sesshomaru:

Me lo merecia me dije cuando la miko comenzó a llamarme la atención y mas me merecia que no me creyera. Es mas por mi nunca sabra que le di mi sangre.

-eso es imposible –refuto yakko- como le explicaras ¿porqué no envejece o porque no enferma?

-es una miko podríamos asegurarle que sus poderes son tan extraordinarios y por ello no envejece –sugeri mientras seguía escuchando el reclamo de la miko.

-dejame salir –me trataba de ordenar yakko

-claro que no, ¿quieres que ella se enoje peor? Necesita espacio, mejor nos vamos –le ordene.

-no estoy de acuerdo insitio – pero lo ate y selle por un tiempo.

No permitiría que esta bestia alocada cometa alguna tontería con mi miko. Si debía encerrarla seria asi.

Ni bien al salir me choque con la cara desconcertante de mi madre y su pose de "tenemos que hablar"

-Vamos –me señalo el camino hacia unos arboles.

Narra autora:

Irasue lo miraba entre molesta y desconcertada, no podía creer que su hijo no luchara...

-¿Por qué no dijiste que le diste tusangre? –dijo algo fastidiada irasue- acaso no sabes que sean mujer o youkai odiamos que nos oculten las cosas..

-lo se perfectamente –dijo serio apoyándose en un árbol- se que son tan complicadas que una guerra es mas fácil.

La inu quería reírse ante la ocurrencia de su hijo pero se contuvo no quería quitarle la seriedad al asunto e hizo un esfuerzo por mantener la misma expresión de fastidiada.

-entonces que esperas para decirlo –dijo expectante a la respuesta porque quería saber el motivo exacto.

-no quiero que ella se vea atada a esta relación, además no lleva mi marca y puede realizar su vida y casarse con quien ella desee -respondio con un ligero dolor y yakko aullaba, recuerden yakko estaba atado pero no amordazado.

-sesshomaru, cachorro –dijo su madre preocupada- no puedes hacerlo, no sabes que dolor tan grande vas a enfrentar –aseguraba- no tienes idea.

Esto llamo la atención de príncipe pero siguió…

-no temo al dolor que pueda enfrentar, pero no quiero que ella este a mi lado por evitarme aquel dolor y tampoco deseo que ella se entregue a mi, se que los humanos se unen porque se aman y no por obligación –el dolor de aquellas palabras se reflejaban en su bello rostro, cosa que le dolio a su madre.

-entonces solo aceptarías que ella se quede contigo si te amara –confirmo irasue y un brillo ilumino sus ojos- es hora que la conquistes entonces cachorro bobo.

-¿no oiste que me ha dicho no creerme?-respondio algo alterado al pensar que su madre no lo comprendia.

-es que acaso no me entiendes –dijo algo enojada al ver el corto sentido de comprensión que tenia aquel cachorro- lo que piense kagome lo puedes cambiar si tú te lo propones y lo mismo es conquistarla. Hasta donde se a ella no le gusta inuyasha asi que por el no puedes preocuparte, todo lo que sucedió en palacio fue por el inmaduro de tu hermano.

sesshomaru ya lo sabia, que no habia ocurrido nada.

- solo quería hacer una broma que se extendió al punto que confeso la verdad y dijo que kagome estaba intacta y que nada le hizo-contó la Inu.

-padre me menciono que solo fue una broma de mal gusto, luego disciplanare a mi hermanito –dijo esto con tono retorcido- además ya lo sabia –puntualizo- que nada habia ocurrido.

-entonces porque…-habló desconcertada.

-debilidad y celos –respondio sin dejar acabar de hablar a irasue.

-tipico –bufo la inu- insisto en que conquistes a kagome y si en caso no resulta, al menos tendre y tendras la conciencia que lo intentaste…

El heredero sesshomaru solto un suspiro y acomodo su cabello y salio con rumbo opuesto.

-hijo –llamo irasue y este volteo- la tienda esta por alla.

-lo que busco no –respondio y siguió su camino.

Luego de eso irasue se dirigio a la tienda de su hijo.

Para esto en el campamento habia llegado inuyasha y un grupo de soldados que lo acompañaban.

Escucho que kagome ya habia despertado y sin mas fue a verla.

Entro rápido sin pedir permiso y su rostro quedo palido…

-Yo… -balbuceo, se quería morir y desparecer- yo lo siento… que bueno que estés bien - expresó rápidamente.

Kagome que estaba en prendas menores, ya que se estaba cambiando ayudada por Nyra, se puso roja, tan roja que un tomate estaría celoso…

Dio un grito tanfuerte que todo el campamento escucho y pensaban que el enemigo habia llegado.

-¡inuyasha! –grito dejando sordo al mencionado y eso que ya se hallaba fuera -¡ni vengas que te mato! –volvio a gritar.

-calmese –intervino nyra- no puede gritar asi…

-el se atrevio a verme.. de nuevo- explico molesta- no aprende, es un pervertido.

-señorita kagome- hablo nyra algo divertida- creo que el príncipe inuyasha estaba muy preocupado y vino sin malas intenciones…

-aunque este preocupado debio preguntar si podía pasar- dijo aun molesta- me vio, no comprendes – ella sujetaba una blusa cubriéndose los senos.

Inuyasha tenia una suerte que sesshomaru quisiera, bueno no en realidad. Lo malo de este hanyou es que siempre tenia esa suerte de encontrarse en situaciones comprometedoras pero en realidad no vio los senos. Solo vio la espalda de la miko y cuando ella se giraba el volteo rápidamente y solo balbuceo pero esto no supo kagome.

Irasue escucho el grito de la miko y se encontró con el hanyou, al cual tomo por la oreja…

-tu y yo necesitamos hablar cachorro revoltoso - dijo muy seria.

-es que yo –trataba de explicarse- pero fue empujado a su tienda.

Vio el rostro disgutado de su madrastra y lo que aquel semblante dictaba y era un explicación concisa.

-Lady irasue -empezo algo nervioso- no hice nada y tampoco vi nada… -pero viendo que no era creido por esa explicación adsurda siguió- esta bien si vi.. pero fue su espalda desnuda nada mas –conto resignado- no vi nada mas lo puedo asegurar, sali rápidamente antes de ver algo mas, es la verdad.

-sabes bien que no puedes entrar asi en cualquier tienda o si estuvieras en palacio en las habitaciones, ya comprometiste la reputación de kagome en el palacio, ¿acaso quieres deshonrarla trayéndole mala fama aquí también? –reprocho molesta mientras sacaba su abanico.

-lo del palacio fue una broma, nunca le haría algo malo. Kagome es una valiosa persona para mi –revelo para sorpresa de irasue.

-entonces porque el afán de provocarle problemas, incluso sesshomaru pensó mal de ella por culpa tuya –dijo mientras se abanicaba y trataba de no darle una paliza ahí mismo, que bien se lo merecia- debes comportarte o ¿acaso sientes algo por ella?

Vio que la cara del hanyou se sonrojo y esto la aterro o bueno sorprendio a la inu que se dio cuenta que sucedia.

-no me gusta –respondio con un ligero sonrojo- a mi me gusta kikyo…

-¿no la amas? –pregunto inquieta y se referia a kikyo.

-por supuesto que no amo a kagome, ella es solo amiga de la familia –su respuesta desconcertó mas a irasue que no sabia porque respondio eso si ella bien preguntaba por kikyo.

-cachorro, te pregunto si amas a kikyo y no kagome –explico y vio q el rostro del hanyou se desconerto mas ante el abrupto de no haber comprendido la pregunta.

-entendi mal - respondio y dejo su espada en la mesa próxima y tomo asiento- estamos hablando de kagome y ya dije que no me gusta y no entiendo porque hablar de kikyo, ella ya dejo claro que no me corresponde, aunque un tiempo lo hacia.

-debes madurar, estoy segura que eso es el problema, si la amas debes mejorar –animo la inu dejando su enojo de lado.

-se que tengo que hacerlo –respondió el hanyou soltando un suspiro- pero me cuesta –dijo frustrado

-lo lograras estoy segura – animo con cariño- por ahora ire a ver a kagome y debes ir a disculparte le ire diciendo que no tuviste mala intención…

-gracias lady irasue –respondio algo aliviado.

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Al Este de sus tierras estaba Toga

Habia visitado varios de sus territorios y al parecer no habia sido invadido por ningún opositor suyo.

Solo que un aldeano se le acerco y pidió hablar con el a solas.

Esto no le preocupo al inu y acepto conversar con el.

-Gran Lord-empezo postrándose a los pies.

-no es necesario que lo hagas –dijo mientras el mismo se agachaba para hacerlo parar.

-soy un campesino que no se mucho de modales mi gran lord pero tengo que contarle algo que un hanyou me dijo-informo muy nervioso- lamentablemente el murió hace poco..

-vamos dime de que se trata… - dijo sin mucho interés, su mente estaba en otro asunto.

-el me dijo algo sobre una miko oscura que fue compañera de la sacerdotisa kikyo, dijo que aquella miko se habia aliado con la que fue prometida de su hijo y otra youkai poderosa… creo que se llamaba Zero –solo escuchar ese nombre todo cobraba sentido.

-¿y tu amigo no te dijo en donde lo escucho? –pregunto muy serio y disgutado.

-no me lo dijo, mi amigo me lo confeso cuando estaba agonizando y me pidió que si usted venia que le contara, siento no saber en donde hallarla, perdóneme mi señor – viendo que los ojos de Toga se querían teñir de rojo, el pobre campesino se lanzo a sus pies rogando- tenga piedad de mi, perdone mi vida…

El inu no respondio y salio de aquella cabaña, sus acompañantes sintieron como su youki se elevaba y sometia a cualquier otro youki que quisiera hacerle frente.

Se apartaron y vieron que el inu desenfundo su espada y partio en dos a un gran árbol de al menos 300 años.

-¡Zero! –grito y rugio- maldita. Juro que te acabare –agrego.

Al fin habia una respuesta a todo. La vengaza de la hermana mayor de kirinmaru.

Toga se subio a su caballo y miro a sus soldados…

-vamos al campamento –ordeno mientras que azotaba al caballo para partir.

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Tienda de Sesshomaru:

-¿estas mas calmada? –pregunto nyra

-si ya me calme, pero no quiero verlo, que vergüenza… me da coraje –expreso mientras cepillaba su cabello, la tarde ya habia caído y empezaba escucharse el sonido de la naturaleza nocturna.

-creo que no vio nada, señorita kagome…

-nyra ya te dije que te dejes de formalismos, me hace sentir incomoda –dijo soltando el peine.

-esta bien kagome –dijo sonriente- tal vez el estaba preocupado, además dormias por días, el te visito un par de veces porque solo se dedicaba a buscar alguna pista del atacante.

-espero que no haya visto nada, aunque es imposible, estaba semidesnuda –se abrazo asi misma.

-creo que no vio nada –en eso tomo una orquilla que tenia una perla tan bella y se la coloco.

-mas bien alista mis cosas, ya pase mucho tiempo aquí y sesshomaru debe desear su privacidad –ordeno mientras tomaba un poco mas del tónico que habia echo mejoras en su cuerpo.

-como ordene, kagome –luego de esto empezó a recoger la ropa de la miko.

No paso varios minutos y ya tenían preparado su pequeño equipaje y se le habia informado que su tienda ya estaba lista. Solo que sesshomaru apareció y vio que la miko lucia radiante con aquel atuendo de sacerdotisa y su horquilla (peineta) que le recordaba a la luna.

Miro a Nyra que cargaba un bulto y hablo…

-nyra retírate y que nadie interrumpa –ordeno, ante lo cual ella salio dejando el bulto.

-veo que piensas mudarte –dijo serio y por dentro decepcionado porque deseaba cuidarla.

-es lo correcto, ya estoy mejor –respondio seria y algo distante y no era por menos. Habían discutido o mejor dicho ella habia expresado su malestar y el solo se habia retirado- además necesitas tu espacio y ya que estoy consciente no puedo dejar que hablen por demás.

Sesshomaru que habia traido algo para ella se sintió herido pero tomo valor pues como decía el, una mujer es mas difícil que una guerra. Camino hacia ella que se hallaba sentada y…

-quiero pedirte disculpas –la miko vio sinceridad en sus ojos y se sorprendio mas por saber que se disculpaba pero quien la entendia ella quería una replica o explicación y ahí estaba.

Solo que oírlo y saber que no era un sueño hizo que entendiera que era verdad lo que oyó.

- discúlpame miko por haberte dado ese trato – en eso extendió su mano que estaba oculta detrás de su espalda- son para ti.

Aquellas flores eran muy bellas de varios colores, habían rojas, blancas y amariillas…

-que bellas –dijo muy sonriente la miko, sujetándolas- gracias no tenías que hacerlo..

-si debía –respondió- es una muestra de mi arrepentimiento y espero que comprendas que no volverá a ocurrir…

Kagome en verdad estaba alegre y mas por el detalle del príncipe, asi que se paro y mientras sesshomaru decía que lo comprenda, ella le dio un beso en su mejilla. Fue un impulso inexplicable de su parte.

-te disculpo, en verdad lo hago –dijo con esa sonrisa que no se esfumaba- el asunto será olvidado.

Sesshomaru se habia quedado paralizado pero al ver que la miko casi se cae porque tropezó, la sujeto por la cintura…

Su mirada se conectó con la de ella y poco a poco se acercaba quería besarla y la miko sentia un magnetismo…

-sesshomaru… -hablo ella, no quería besarlo, era guapo y buen youkai, pero no podía hacerlo sin saber lo que realmente sentia, no merecia sesshomaru ser parte de un revuelo de sus hormonas y menos ella de estas. Asi que lentamente salio de su agarre.-creo que ya me voy –volvio a decir.

Solo que el youkai la agarro por la cintura por el lado de la espalda y con cuidado de no hacerle daño le susurro al oido…

-estas débil aun –sintio el aliento del príncipe y una extraña sensación le recorrio el cuerpo, sintió que se derretia en aquellos brazos - vas a quedarte para que pueda protegerte, asi como tu casi pierdes la vida por mantenerme vivo, te cuidare.

-esto no… -empezaba a decir y el youkai interrumpio

-nadie pensara mal de ti, todos saben que tú me salvaste y que te cuide por estos días –hablo con calma –nadie puede mancillar el nombre de la humana que me salvo –dijo en tono pícaro.

Luego de eso, con sumo cuidado la cargo ante una sonrojada Kagome y como deseaba poder tenerla pero no podía, ella debería amarlo sino llegara a sentir amor por el, simplemente la dejaría ser feliz con alguien mas.

La coloco en el futon y le dio una mirada tierna.

-Debes recuperarte y no podrás irte a otra tienda –indico y la miko algo embelesada, solo asintió.

Aunque ella también tuvo una rara sensación de atracción. Solo dejo que por esta vez el príncipe salga con la suya.

No paso más de un minuto e Irasue llamo a la puerta de la tienda y esto lo hacía debido al percance que había ocurrido con Inuyasha.

-Irasue –dijo sonriente la miko, aun con las flores en la mano- es bueno verte…

-no sabes cuánto nos preocupaste, creo que tienes una habilidad extraordinaria para tenernos angustiados… -solo que en eso tuvo un golpe de emociones la Inu y miro a su hijo, se toco el pecho y trato de no dejar que su bestia interior saliera.

-madre…-hablo preocupado por que raramente Irasue dejaba salir o perder el control ante su bestia

-no te acerques… -musito apenas la inu mientras trataba de tomar el control total de su ser.

Un gran enojo sintió recorrerle y sabia que era por que su compañero habia sentido tal enojo al punto de transmitirlo por su conexión.

-calmate – se dijo asi misma y era a su bestia que lo decía

-este enojo que siento es grande estoy segura que es por el cachorro, toga debe saber algo –se dijo de nuevo y controlo a su bestia.

Kagome vio lo que sucedia iba a decir algo, pero al ver que la propia Irasue impidió que su hijo hiciera algo. No intervino pero si estaba muy preocupada.

Viendo que la Inu empezaba a calmarse pregunto:

-¿Qué ocurrio Irasue?-viendo como su amiga se sentaba a su lado.

-es la marca, la unión entre las parejas youkais –trato de explicar- toga tuvo un enojo muy fuerte y lo sentí por la conexión… -dijo sacando su abanico y echándose aire para luego decir- la marca es bueno y malo, como vez a veces percibimos emociones tan fuertes que debemos ser lo suficientemente capaz de poder canalizar.

-hijo debo buscar a tu padre –dijo mientras se levantaba.

-el debe estar en camino, mejor lo esperas aquí –sugirio y Irasue no estaba muy de acuerdo.

-es mejor que te quedes Irasue, no puedes ir sola estarás expuesta, por favor quédate no quiero que te suceda algo –rogo Kagome.

-hermana –dijo resignada y muy conmovida por lo que dijo la miko- bien sabes que podría con ellos pero dada las circunstancias que ahora tienen los muy cobardes, a una sacerdotisa oscura... tendre que hacer lo que dicen.

-es lo mejor madre, al menos si volvieran tendrán serios problemas –aseguro el príncipe mientras le daba un abrazo a su preocupada madre.

-espero y toga no cometa una imprudencia –suspiro para luego empezar a charlar con su hermana querida o sea Kagome.


Y cómo me quedo el cap? Me dejaran un review? Miren que saque rápido este largo cap.