ADVERTENCIA
La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".
Capítulo 16: Un amor forzado parte 1
—Bueno, Penny, yo...me encantaría, pero, digo, claro que si no no quiero no asistir a la cita a la que me invitaste recién a la cual estoy dispuesto a no querer no ir sin dudas y..._ balbuceó Lincoln, muy nervioso.
—Lincoln, no te entiendo, ¿Quieres salir conmigo o no?_ repitió Penny, ahora confundida. Lincoln, se quedó pensando por algunos segundos.
—Muy bien Lincoln, la chica de tus sueños te está invitando a salir, pero tenía un novio al cual ella le cortó por tu culpa, ¿enserio eres tan desalmado e insensato para aceptar salir con ella?_ se cuestionó Lincoln a si mismo_ Si, si quiero_ fueron las únicas palabras que salieron de su boca.
—¿Enserio?_ preguntó Penny, más animada.
—Si_ repitió Lincoln, muy nervioso.
—Bien, entonces, te veré mañana en el parque, ve a las seis. Nos vemos_ dijo Penny, dándole un beso en la mejilla a Lincoln, y luego, marchándose del lugar.
Lincoln, por su parte, se sonrojó un poco, pero a la vez pensaba si había hecho lo correcto.
—Lo siento, Luan, pero...no_ le dijo Gumball a Luan, con crudeza. Tras esto, la sonrisa tímida de Luan se desvaneció, dejando en su lugar, una cara de decepción y angustia.
—¿Q-Que?_ preguntó Luan, con una voz temblorosa.
—Lo siento_ dijo Gumball con lástima.
—No no no, por favor, se mi novio te lo suplico_ pidió Luan de rodillas, al borde de las lágrimas.
—Luan, enserio me gustaría, pero no puedo_ dijo Gumball.
—¿Por qué no?_ preguntó Luan, cada vez más cerca del quiebre.
—Porque,...no busco estar en una relación ahora_ explicó Gumball.
—¿Y lo de ayer?¿Si eso no fue amor, entonces dime, qué fue?_ le preguntó Luan.
—Te besé porque me diste lástima, no porque sentía algo por ti_ le dijo Gumball crudamente.
—Ah, ¿entonces solo me das unos besitos en la boca, ma haces un francés y luego me dejas botada como una sucia zorr@, mientras te quedas como un rey en su trono?, te felicito, campeón, lograste tu cometido_ le dijo Luan, enojada y con sarcasmo.
—Luan, no pienses eso, te juro que esa no era mi intención, yo solo quería animarte, te veías muy triste, y pensé que si te besaba, te pondrías feliz y me dejarías de una vez_ le explicó Gumball.
—Esto es por Lynn, ¿no?_ preguntó Luan, enojada.
—¿QUÉ?, No no, te juro que no, esto no tiene nada que ver con Lynn_ dijo Gumball nervioso.
—Si claro, no tiene ninguna relevancia que ella sea la número uno, ¿verdad?_ dijo Luan con sarcasmo.
—Luan, ya lo hablamos ayer, no existen las pociones_ le recordó Gumball.
—Dime algo, ¿tu enserio confías en Lynn?_ le preguntó Luan.
—Pues claro que si, confío en ella tanto como confío en ti_ le dijo Gumball, ahora un poco frustrado.
—Si crees en mi, ¿me creerías si te digo que tu querida Lynn, te hizo algo indebido sin tu consentimiento?_ le dijo Luan.
—¿De qué hablas?_ preguntó Gumball confundido, alzando una ceja.
—Después de la escuela, quiero que vengas a mi cuarto, hay algo que quiero mostrarte, algo que tal vez haga que veas a Lynn de otro modo_ le dijo Luan, y luego salió del camerino. Gumball, por su parte, se quedó con una cara pensante, y ligeramente preocupada.
Lincoln estaba sentado en el patio de la escuela, comiendo un sándwich, mientras pensaba lo que pasó.
—Muy bien Lincoln_se dijo a si mismo_ Ahora tienes una cita con la chica de tus sueños mañana, y todo se debió a las mentiras que dijiste, por lo tanto, no te la mereces, así que, no irás. Oh, tal vez tengas que ir, y decírselo a Penny, no sería educado dejarla plantada. Entonces, voy a ir, no porque quiera, sino porque debo. Si, debo ir_ se excusó Lincoln a si mismo.
Lynn, estaba sentada en las gradas del estadio de béisbol, maquillándose. De pronto, Gumball entró al estadio, y al verla, se dirigió hacia ella.
—Oye Lynn_ dijo Gumball, llamado su atención.
—Ah, hola, guapetón_ dijo Lynn coquetamente, dándole un beso en la mejilla.
—Hey, necesito hablar contigo_ le dijo Gumball seriamente.
—Yo también necesito hablar contigo, y es algo de suma importancia_ dijo Lynn, con una sonrisa ansiosa en su rostro.
—Ah, bueno, empieza tu_ le dijo Gumball.
—Muy bien, solo iré al grano, *exhalo de preparación* ¿Quieres ser mi novio?_ le preguntó Lynn, con una sonrisa tímida, y sonrojándose. Tras esto, Gumball puso una cara de sorpresa y nervios.
—Um, bueno, Lynn, yo...um, yo, no se que decir, je_ dijo Gumball nerviosamente.
—Solo di que si_ lo motivó Lynn, con una sonrisa halagadora. Gumball, se quedó pensando por algunos segundos, y luego, puso una sonrisa de astucia.
—Escucha, tal vez te diga que si, pero primero, contestame algo_ le indicó Gumball.
—¿Qué?_ preguntó Lynn confundida, pero entusiasmada a la vez.
—Lynn, hoy, en el camerino de Luan, ella me dijo que vaya a su cuarto después de la escuela, para mostrarme algo respecto a ti, y de hecho, ya debería estar de camino allá, pero antes de ir, quería consultarte a ti primero, porque, Luan mencionó algo sobre, hacerme algo indebido sin mi consentimiento, y quiero que tu, y te pido que contestes de corazón, me digas: ¿Alguna vez me hiciste algo indebido sin mi consentimiento?_ le preguntó Gumball seriamente. Tras esto, Lynn puso una cara de sorpresa, preocupación y muchos nervios.
—B-Bueno, pues yo, tal vez haya...digo, no digo que lo hice, pero si lo hice, DIGO...no hice nada que no se indebido, ósea que si lo hice...DIGO..._ dijo Lynn muy nerviosa.
—Oye, tranquila, solo dímelo, ¿ok?, ¿Me hiciste algo indebido?_ la motivó Gumball.
—Bueno, yo...no, no hice nada_ dijo Lynn, con una sonrisa nerviosa.
—¿Estas segura?, porque, si voy con Luan, y me muestra algo que tu no me contaste, perderás completamente mi confianza, y créeme, no quiero que eso pase, así que te pregunto por última vez, ¿me hiciste algo indebido sin mi consentimiento?_ le preguntó Gumball por última vez. Tras esto, Lynn puso una cara nerviosa y preocupada.
Lincoln y Darwin, estaban en el autobús de regreso a casa.
—¿Oye Lincoln, donde te metiste en la hora del almuerzo?_ le preguntó Darwin con intriga y sospecha.
—Um, bueno, yo...um, yo...estaba en el baño, evacuándo un desayuno pesado que me comí_ mintió Lincoln, muy nervioso.
—Muy bien, si tu lo dices_ dijo Darwin, aún con sospecha_ Oye Lincoln, estaba pensando, ¿qué tal si mañana vamos al parque?_ sugirió Darwin, con una sonrisa de astucia.
—Um, no puedo ir, porque...um, wow hermano, no sabes la tarea que me dejó la señorita Simian_ se excusó Lincoln, con nervios.
—Vamos a la misma clase, bobo, y no hay tarea para hacer_ le contestó Darwin, con una mirada intimidante.
—Oh, cierto, ¡que tonto soy!, jeje_ dijo Lincoln, aún más nervioso, y comenzando a sudar_ Si, es que...um, yo...yo..._ intentó excusarse Lincoln.
—¿Hay algo que te inquieta, Lincoln?_ preguntó Darwin amenazantemente.
—¿Sabes qué? mejor voy trotando a la casa, me hace falta un poco de ejercicio, jeje. Nos vemos, hermano_ dijo Lincoln nerviosamente, saliendo del autobús y dirigiéndose hacia la casa. Darwin, por su parte, se quedó con una cara de desconfianza y sospecha, mientras miraba a Lincoln por la ventana.
Gumball y Lynn, estaban llegando a la casa. Mientras tanto, Lori estaba en su cama, viendo fotos de Bobby en las redes sociales, con una cara de depresión.
—Ay, osito Boo-Boo, te extraño tanto, que creo que creo que me haría cirugía plástica y me cambiaría de nombre para..._Lori se detuvo y jadeó, con una cara de sorpresa e impacto, ya que vio una foto en la que Bobby, abrazaba a otra chica. Tras esto, la cara de Lori, cambió a una de enojo y rabia, y luego, procedió a marcar al número de Bobby.
—¿Hola?_ contestó Bobby.
—Hola, Bobby_ dijo Lori, conteniendo la rabia.
—Ah, hola bebe, ¿cómo estás?_ le preguntó Bobby.
—Bobby, vi la foto que subiste hace dos minutos, ¿quién es ella?_ preguntó Lori, aún conteniendo la rabia.
—Ay, no sabes lo que pasó, bebe, una amiga mía de la primaria se mudó al piso de arriba_ contó Bobby, emocionado_ Se llama María, se mudó a la ciudad porque encontró un empleo de asistente de cocina en el restaurante de la otra cuadra, podríamos ir a visitarla si quieres, claro, sin que mi família se entere_ sugirió Bobby.
—Es una...gran idea, osito Boo-Boo. Oye, tengo cosas que hacer, te amo, adiós_ dijo Lori, temblando por la rabia contenida, para posteriormente, colgar el teléfono_ Oh, entonces crees que porque tu familia crea que ya no somos más nada, puedes hacerte el mujeriego, eh. Pues yo también puedo jugar ese juego_ dijo Lori con cara de ira y desprecio. Pero su atención fue robada, cuando a Gumball y Lynn subiendo por las escaleras. Esto hizo que Lori, luego de pensarlo por algunos segundos, ponga una sonrisa de astucia y malicia en su rostro_ Oye, Gumball, ven conmigo un momento_ dijo Lori, tomando de la mano a Gumball, y arrastrandolo hacia sú cuarto.
—¿Qué quieres, Lori?_ preguntó Gumball confundido y con intriga.
—Nada, solo quería pedirte un favorcito_ contestó Lori.
—¿Y qué es?_ preguntó Gumball.
—¿Te tomas una selfie conmigo?_ le pidió Lori, con cara de perrito.
—Um...bueno, no soy mucho de tomarme selfies y...
—Ay, que amable eres, sabía que dirías que si_ dijo Lori agradecida, pasando su brazo alrededor de Gumball, y tomándole una a los dos.
—Gracias, eres el mejor, si necesito tu ayuda de nuevo, te llamo. Bay_ dijo Lori, sacando a Gumball de sú cuarto, y cerrando la puerta.
—Ok_ dijo Gumball extrañado, y luego se dirigió hacia el cuarto de Luan, mientras Lynn se quedaba en las escaleras con cara de preocupación. Al llegar, Gumball tocó la puerta, por lo que lógicamente, Luan abrió.
—Hola Gumball, pasa_ le indicó Luan, Gumball solo obedeció.
—Mira Luan, solo muéstrame lo que me tienes que mostrar_ exigió Gumball. Tras esto, Luan encendió su laptop, y busco la grabación de Lynn besando a Gumball por accidente. Cuando la encontró, puso una sonrisa maliciosa, y le indicó a Gumball que se acercarse a ver. Gumball se dirigió un poco inseguro hacia la computadora, y cuando se puso en frente de esta, se quedó congelado por lo que vio. Al ver esto, Luan puso una cara de victoria, mientras Gumball, permanecía en silencio.
—Wow, esto realmente me enojaría..._ dijo Gumball, un poco impactado, a lo que Luan, soltó una sonrisa ansiosa_...si Lynn no me lo hubiera dicho_ terminó Gumball, con una pequeña sonrisa en sus labios. Al escuchar esto, la cara de Luan, cambió a una de confusión y sorpresa.
—¿Q-Qué?, ¿no estás viendo lo que te hizo?_ le preguntó Luan, un poco irritada, señalando la computadora.
—Si, y si estoy un poco molesto con ella ahora, pero no tanto, porque fue sincera y me dijo la verdad, así que, aún confió en ella_ dijo Gumball, con una cara aliviada.
—P-P-P-Pero..._ intentó decir Luan, con cara nerviosa y preocupada.
—Sin embargo, tu intención también fue buena, creo. Gracias_ dijo Gumball, dándole un pequeño beso en la mejilla a Luan, haciendo a esta ultima sonrojarse, con una cara de sorpresa. Luego de esto, Gumball salió del cuarto, y se dirigió hacia el cuarto de Lincoln, pero fue interceptado por Luna.
—Oye oye, hermano, parale un minuto a tu tren, y sigueme hasta la cocina_ le indicó Luna, bajando las escaleras. Gumball, un poco confundido, siguió a Luna. Al llegar a la cocina, Gumball vio a los señores Loud sentados en la mesa, y a Luna detrás de ellos, con una sonrisa de emoción.
—¿Qué, ahora qué hice?_ preguntó Gumball confundido, sentándose en la silla frente a ellos.
—No no, tranquilo, no hiciste nada malo, hijo, solo queríamos darte una noticia especial_ lo tranquilizó el señor Loud.
—Permiteme, papa_ dijo Luna_ Y tu escucha, mi querido Gumball, porque lo que te voy a decir, te hará rockear de la emoción, y es..._ decía Luna, golpeando la mesa con sus dedos, simulando un tambor_...que tu, irás a la escuela, conmigo_ dijo Luna, muy emocionada. Tras esto, la cara de Gumball, cambió a una de confusión y extrañes.
—¿Qué?_ preguntó Gumball confundido.
—Lo que escuchaste, gatito, iremos a la escuela juntos, convencí a mis padres, y estuvieron de acuerdo. Y tu, ¿estás de acuerdo?, compañero_ le preguntó Luna, extendiendo su mano. Gumball, se quedó con una cara extrañada, y nerviosa.
—Um, bueno Luna, verás, la idea de volver a la escuela, me parece genial, quiero hacerlo de hecho, je, pero, ¿ir contigo?_ dijo Gumball, un poco incomodado.
—¿Qué?, ¿algún problema?_ preguntó Luna, ahora un poco confundida.
—No no, claro que no, es solo que...bueno, habiendo tantas escuelas, ¿por qué tengo que ir justo a la tuya?_ se excusó Gumball, nervioso.
—Porque si, a mis padres les queda de paso, y además, tu y yo, podemos hacernos mejores amigos que ahora, piénsalo, solo tu, yo, y el resto de mis amigos, nada de Lynn, Leni o Luan...um, bueno, Luan si, después de clases tienes ir con ella a teatro_ le dijo Luna.
—Espera, ¿vas a la misma escuela que Luan?_ preguntó Gumball.
—Si, y también Lori, pero ella está en último año, así que entra más tarde_ dijo Luna. Gumball, se quedó pensando por algunos minutos, hasta que tomó su decisión.
—Bueno, creo que eso sería mejor que esperar a Luan afuera como un perdedor, además, si no estudio quedaré como Leni, y eso es lo último que quiero_ dijo Gumball, ahora con una pequeña sonrisa en su rostro.
—¿Entonces si?_ preguntó Luna, muy emocionada, Gumball solo asintió. Tras esto, Luna abrazo a Gumball con fuerza, mientras los padres Loud, miraban esto con ternura y agrado_ Gracias hermano, te juro que no te vas a arrepentir_ fue lo último que dijo Luna.
Lincoln estaba dando vueltas en la habitación de Gumball, muy nervioso. Cuando de repente, la puerta se abrió, y Darwin entró.
—Muy bien, Lincoln, se acabaron las mentiras, es hora de la verdad, ¿por qué te pones tan nervioso, y dónde estabas hoy en la hora del almuerzo?_ le preguntó Darwin, con una cara de enojo y firmeza.
—Bueno, hasta aquí llegué_ dijo Lincoln, aceptando su destino. Y luego de esto, le contó toda la historia a Darwin.
Gumball estaba en el sofá, viendo la televisión junto a Lana, estaban viviendo una guerra de mocos.
—¿Por qué te gusta ver estas cosas asquerosa?_ preguntó Gumball extrañado.
—Porque son divertidas y asquerosas_ contestó Lana, con una sonrisa entretenida en su rostro, mientras tambaleába los pies en el aire.
—Solo estoy de acuerdo con asquerosas, divertidas son para ti_ le dijo Gumball, con cierta incomodidad y un poco asqueado.
—Oye Gumball, ¿puedo decirte algo?_ le preguntó Lana, un poco tímida.
—Éscupelo_ indicó Gumball, mirando la televisión.
—¿Es cierto que te gusta mi forma liberal de ser?_ preguntó Lana, sonrojándose un poco. Gumball, puso una cara de sorpresa e incomodidad al escuchar esto.
—Um, si claro, eres una chica muy libre y valiente, y te felicito por eso, je_ contestó Gumball, con una cara de muchos nervios e incomodidad, mientras sudaba.
—Bueno, te lo agradezco, es un muy lindo cumplido de tu parte, y déjame decirte que tu eres un ser muy feo, que para mi, sería lo equivalente a lindo_ dijo Lana coquetamente, acercándose en cuatro patas hacia él.
—L-L-Lana, te recuerdo que yo tengo tre- digo quince años, y tu solo seis, así que, um...OYE, ¿qué tal si seguimos viendo tus programas asquerosos, eh?_ sugirió Gumball, muy nervioso. Lana solo lo ignoró, y comenzó a acercarse mas a su cara, mientras fruncía los labios. Gumball, seguía haciéndose para atrás, pero llegó hasta el extremo del sofá, quedándose sin salida. Pero de repente, una rana le saltó en la cara a Lana.
—¡Brincos!¡Quítate de encima!_ dijo Lana, un poco frustrada, quitándose a Brincos de la cara_ Lo siento, Gumball, es muy celoso, nos vemos luego, ¿de acuerdo?_ explicó Lana, subiendo las escaleras con Brincos en las manos. Gumball solo soltó un suspiro de alivio.
—¡Gumball!_ lo llamó Lori. La cara de Gumball, cambió a una de frustración, y luego se dirigió hacia el cuarto de Lori.
—¿Qué quieres?_ preguntó Gumball frustrado, entrando en la habitación.
—Necesito que te tomes otra selfie conmigo_ dijo Lori, con una cara seria.
—No gracias, no tengo ganas_ dijo Gumball, saliendo del cuarto, pero Lori lo detuvo.
—No te estoy preguntando_ dijo Lori firmemente, tomando de la mano a Gumball, y poniéndolo junto a ella_ Oye, solo hazme un favor, sonríe_ le pidió Lori. Gumball rodó los ojos y, a regañadientes, dejo salir una común aunque forzada sonrisa. Al ver esto, Lori lo beso en la mejilla, mientras sacaba la foto_ Eso es todo, gracias_ dijo Lori, saliendo de la habitación.
—No, espera, ¿y el besó por qué?_ preguntó Gumball nervioso y un poco sonrojado, pero Lori no le prestó atención, y solo se fue a la sala de estar. Gumball se quedó estático por algunos segundos, pero volvió a la normalidad, cuando vio a Leni entrar en el cuarto, leyendo una revista_ Leni_ dijo Gumball alegremente, pero al verlo, Leni puso una cara de enojo. Después de esto, ella simplemente lo ignoró, y se fue a acostar en su cama, para seguir leyendo su revista allí. Tras esto, Gumball puso una cara de desilusión y preocupación, por lo que, acto seguido, fue a sentarse junto a Leni_ Oye, no me ignores, quiero hablar contigo_ le dijo Gumball tranquilo, pasando su brazo alrededor de Leni, pero esta ultima, puso una cara de frustrada, quitándose el brazo de Gumball de encima_ Ok, lo entiendo, no quieres ni que te toque, pero, estoy aquí para disculparme, no me hagas la ley del hielo, por favor_ dijo Gumball_ Oye, tengo una idea, por qué no vamos a jugar al béisbol, como ayer_ sugirió Gumball.
—¿Por qué no vas con Lynn?_ le sugirió Leni, con sarcasmo y enojo.
—Leni, por favor, solo quiero ir contigo_ dijo Gumball, en tono arrepentido y un poco suplicante.
—¿Por qué quieres salir con la segunda, eh?_ preguntó Leni, con un tono enojado y sarcástico.
—No eres la segunda de nada, eres Leni, mi amiga, y te quiero tal y como quiero a todas tus hermanas, ninguna es más especial que la otra_ dijo Gumball, muy sinceramente, pero Leni solo lo ignoró_ Vamos nena, no te enojes, lo último que quiero es verte molesta_ dijo Gumball, acariciando la mejilla de Leni tierna y cariñosamente_ Vamos Leni, siquiera háblame, por favor_ le pidió Gumball, bajando un poco el grado de ternura. Tras esto, los labios de Leni se pusieron en una posición neutral, Gumball se percató de esto, sabiendo lo que Leni quería hacer_ Oye gruñona, se que quieres reírte, se nota mucho_ decía Gumball, haciéndole cosquillas en el cuello a Leni, haciendo que la cara neutral de esta, cambiara a una de contención de la risa_ Te quieres reír Leni, deja de hacerte la mala, vamos déjalo salir_ le dijo Gumball, incrementando la densidad de las cosquillas. A pesar de que Leni quiso aguantarse la risa, no pudo, y comenzó a reírse_ Eso es, así me gusta_ dijo Gumball. Luego de un rato, Gumball paró las cosquillas, y se quedó viendo a Leni directo a los ojos, cariñosamente, mientras le acariciaba una de sus mejillas_ Eres muy preciosa, ¿lo sabías?_ le dijo Gumball, haciéndola sonrojar. Luego de un rato, Leni, sin pensarlo, se abalanzó contra él, y lo besó en los labios, cariñosamente. Gumball, al principio, quedó completamente sonrojado e impactado por esto, y de hecho, se sentía mal por hacerlo, pero no pudo resistirse, y se entregó al beso, acurrucándose junto a Leni. Luego de un rato, ambos ya estaban intercambiando un apasionado francés, soltando gemidos placenteros entre los dos. Pero la tensión se interrumpió, cuando alguien llamó a la puerta. Gumball, muy nervioso, saltó de donde estaba, y se dirigió a abrir, con cautela. Al abrir, era Luan la que estaba del otro lado.
—Hola Gumball, necesito hablar contigo_ dijo Luan.
—Si, um...mira, ahora mismo no puedo, ¿Qué tal más tarde?_ dijo Gumball, muy nervioso.
—Pero es muy importante_ dijo Luan, con una cara insistente.
—Te dije que no, Luan, ya vete_ le ordenó Gumball, un poco frustrado. Tras esto, Luan puso unos ojos llorosos, pero luego, puso una cara de enojo, y después, empujó a Gumball, dentro de la habitación. Luan quería confrontarlo, pero, su atención fue robada, cuando vio a Leni en la cama.
—¿Qué está haciendo ella aquí?_ preguntó Luan, con una cara de sorpresa y mal presentimiento.
—Nada, Luan, Gumball y yo solo nos estábamos besando_ dijo Leni inocentemente. Al escuchar esto, los ojos y la boca de Luan se abrieron con impacto, y miro a Gumball con una cara de desilusión.
—Luan, puedo explicarlo, yo...
CONTINUARÁ
