22. Los enfrentamientos
Entre novios
Sasuke abrió la puerta del departamento y se secó el sudor del rostro con el dorso de la mano, desde que el estúpido elevador estaba en mantenimiento tenía que subir veinticinco pisos… pero a Karin le había gustado el penthouse de aquel departamento y ahora estaba condenado a aquellas mortales escaleras.
Se encogió de hombros y suspiró, si lo pensaba bien no era tan grave; pagaba un mantenimiento carísimo así que la reparación del elevador no podía tardar más que un par de días.
—¡Sasuke! —el grito de Karin lo asustó tanto que lo hizo saltar hacia atrás—. ¡Explícate, maldito hijo de…! —gritó dando enormes zancadas hacia él.
Sasuke recobró el equilibrio y atino a cerrar la puerta detrás de él, aunque era probable que todo el edificio ya hubiera escuchado los gritos de Karin.
—¡Explícate, bastardo mentiroso! —gritó ella poniendo su celular tan encima de su cara que Sasuke era incapaz de ver la fotografía que ella le enseñaba.
—Pensé que volverías la siguiente semana —dijo Sasuke aún consternado mientras hacía vanos intentos de alejar el celular de su cara.
—¡Ah! La siguiente semana ¿la siguiente semana? ¿para qué? ¿para darte más tiempo de acostarte con esa perra? —gritó.
Sasuke abrió los ojos, ya no había forma de escapar esa confrontación, así que sonrió suavemente—. Si te calmas un poco puedo explicarlo —dijo mirando por primera vez la fotografía del celular. No había duda, eran él y Sakura.
Karin soltó un puñetazo tan fuerte que Sasuke sintió la puerta vibrar—. Me calmo, nada. Explícate bastardo.
Sasuke asintió—. ¡Es una campaña clandestina!
Karin retrocedió unos pasos—. ¿Para qué?
Sasuke sintió un poco de alivio y suspiró—. Para la empresa de Neji, necesitan un repunte de ventas para San Valentín y como yo no puedo firmar contratos sin la autorización de SHIPPUDEN, decidí ayudarlos con una campaña clandestina… esas fotos saldrán en unos días en algunas revistas, por eso no te había dicho nada.
Karin frunció un poco el ceño—. ¿Me quieres ver la cara de idiota?
Sasuke negó fuertemente—. Habla con Neji, él te lo explicará todo.
Karin arrugó aún más el entrecejo—. Oh, lo haré, no dudes que le llamaré más tarde —meditó un momento y poco a poco fue liberando la tensión de su rostro—. ¿Y te pagarán bien?
Sasuke asintió—. Bastante bie…
—¡Más te vale! —interrumpió Karin—. Y con lo que te paguen me comprarás una casa en la playa.
—¿Una qué? —preguntó él sin dar razón a lo que acaba de escuchar.
—Casa en la playa ¿eres sordo además de imbécil?
—No puedo comprar una casa en la playa —dijo Sasuke controlándose para no tartamudear.
Karin giró para darle la espalda—. Me compraras una maldita casa en la playa, Sasuke, con el dinero que vas a ganar haciéndome ver como una cornuda o verás lo terrible que puedo ser —azotó la puerta de la habitación.
Sasuke suspiró, esa semana en definitiva no podía empeorar.
Con uno mismo
—¡Corte! —gritó el director y Naruto dejo de abrazar a su doble—. Excelente escena, vamos a cambiar el vestuario e invertir los papeles, Tao serás el Naruto original y Naruto tu dirás las líneas del Naruto malo. Maquillaje por favor retoquen.
—Gracias Tao, haces un buen trabajo —dijo Naruto sonriendo mientras la producción les secaba el cabello a ambos.
—Es un honor —respondió el joven Tao, unos años más joven que el Naruto original.
—¡Estamos listos! —gritó la mujer de maquillaje después de que ambos se cambiaron de ropa a trajes secos y volvieron a peinar su cabello.
—¡Todos a posiciones exactas! —gritó el director.
—Odio el calor de esta isla —dijo Yamato entre dientes colocándose en su marca. Naruto asintió, el calor húmedo de Hawái lo estaba desesperando, aunque quizá era porque realmente lo único que deseaba era hablar con Neji y saber la información que había encontrado.
Desde que encontró a Dai, cada noche, tenía sueños perturbadores con su presencia. Al inicio había creído era solo mucho estrés lo que sentía, pero con el paso de las semanas y el poco contacto con sus amigos le habían aclarado la mente.
—¡Acción! —gritó el director,
Naruto se concentró en su personaje.
Cruzó la cascada y observó al otro Naruto.
—No puedes derrotarme —dijo con tranquilidad.
—Claro que no, no con los mismos ataques —respondió el otro Naruto.
—No eres capaz de seguirme, te conozco más que cualquiera.
¿Sí? ¿Se conocía tan bien? Lo dudaba, quizá había maldad en él y la había olvidado. Quizá al igual que su personaje había enterrado su maldad, quizá no era realmente una buena persona
¿Cómo pudo lastimar a Dai de aquella forma y luego olvidarlo? Tenía que ser un monstruo.
—Bueno, ya debes saber…
—¿Qué?
—Lo que decidí —respondió el buen Naruto.
¿Qué había decidido? ¿Qué habían hecho sus "amigos" con su vida?
—¿Qué?
—No actúes como si no lo supieras.
Naruto frunció el ceño intentando no salirse de personaje, pero las palabras de Tao lo desconcentraban demasiado. Él no estaba actuando… él genuinamente no sabía que estaba pasando con su vida.
—Se supone que este sitio muestra nuestro corazón, así que eso haré, te lo mostrare.
—Maldito —susurro el Naruto malo—. Todos en la aldea hablan a tus espaldas ¡Nos han mentido todo el tiempo! —gritó
¡Todos! Todos le habían mentido todo el tiempo, él no tenía amigos porque los amigos no se traicionan de esa forma.
Malditos todos, los detestaba.
—Haciendo reglas y apartándonos —continuó el Naruto de ojos rojos—. Yo soy el único que te entiende ¡el único!
Y no siquiera eso era verdad.
—Sí... las personas son importantes, pero debo confiar en alguien mas primero —dijo el buen Naruto—. Debo confiar en mí mismo
¿Confiar en si mismo?
Naruto cayó de rodillas—. ¿Después de todo lo que te hicieron?
—Sí… así son las personas, pero hay cosas buenas que aprender de ellas.
Naruto se levantó lentamente—. ¡No! —gritó corriendo hacia el Naruto de ojos azules—. ¿Qué harás ahora? —gritó levantando el puño.
El buen Naruto sonrió y recibió el puño con un abrazo—. Te acepto, como eres… porque tú eres yo y yo soy tú.
El Naruto malvado pudo cerrar los ojos en paz, se sintió libre.
—¡Corte! —gritó el director—. Que espléndida escena. Cuanta emoción —dijo el hombre aplaudiendo.
Tao abrazó con un poco de fuerza a Naruto—. ¿Se encuentra bien, señor? —preguntó en un susurro disfrazado bajo los aplausos del staff.
Naruto tardó unos segundos en abrir los ojos y se apartó de su doble—. Por supuesto —dijo limpiándose la cara para ocultar las pequeñas lágrimas que amenazaban con salir—. Fue una escena mentalmente desafiante —dijo.
¿Se podría perdonar a si mismo después de lo que había hecho? ¿El mundo lo aceptaría con un abrazo? ¿Seguirían aplaudiendo?
Agradeció los aplausos con una sonrisa y una reverencia exagerada y se retiró a su camerino en silencio.
Sobre terceros
Neji caminó lo más silenciosamente posible que pudo, un poco de hierba seca se quebró bajo sus pies, pero ella no volteo a mirarlo.
Se detuvo a unos pasos de ella. Tenten se encontraba sentada sobre la hierba del desolado parque en medio del área de los juegos de niños.
El columpio se mecía lentamente debido al viento y si no fuese porque la mente de Neji trabajaba rápidamente intentando conectar sonidos para formar palabras aquel sonido le habría parecido inquietante.
El viento les movió el cabello a ambos, pero ella aún no volteaba para mirarlo. Neji sonrió ligeramente, Tenten lo conocía tan bien que le hacía el favor de no mirarlo directo a la cara.
Con cuidado y sin hacer ruido, como si se acerca a un pequeño animal asustado, Neji se sentó sobre la hierba colocando su espalda contra la espalda de la chica.
Así sería más sencillo para los dos, mirando hacia direcciones opuestas era más fácil hablar. Tenten no se molestó con el gesto, para ella también era más sencillo así.
Sin embargo, paso un buen rato antes de que alguno siquiera se planteara comenzar una conversación. Ninguno se molestó en romper el silencio demasiado pronto y de hecho, lo disfrutaban, era cómodo y acogedor.
Pero Neji sabía que debía romper aquella implícita comodidad porque no lograrían nada sentándose ahí, inmóviles y permitiendo que la vida les pasara por encima.
—Gai-sensei me dijo que Kurenai-sensei te dio el número de un doctor que podía realizarte el aborto —dijo impasible. El momento de las sutilezas había pasado, el momento de ser unos críos inmaduros no existía más.
Tenten asintió—. Lo hizo —respondió con el mismo tono.
—¿Fuiste? —preguntó Neji sin rodeos.
—Fui —respondió Tenten y luego meditó sus siguientes palabras unos segundos—. Decidí no hacerlo, pero lo veré la siguiente semana para realizarme el chequeo mensual.
Neji no sabía con exactitud que respuesta esperaba de ella así que no tenía una réplica preparada. Sin embargo, al escuchar la decisión el chico no pudo más que sonreír ligeramente.
—¿Y cómo estás? —preguntó con decisión, evitando con todas sus fuerzas que su voz se volviera un susurro débil e impreciso, a ella no le gustaría escucharlo vacilar.
—Estamos bien —respondió Tenten.
El plural de la oración aterrizó a ambos jóvenes a una realidad a la que no estaban completamente preparados pero esa vez, al menos juntos, ninguno sintió temor paralizante.
Neji asintió—. ¿Puedo acompañarte a la revisión?
Tenten sintió su corazón dar un vuelco, pero logró reprimir el suspiró de sorpresa y agradeció encontrarse de espaldas a Neji pues así él no podía ver los gestos de su rostro.
Tenten asintió—. Me gustaría que fueras.
El alivio de aquellas palabras invadió el pecho del joven, al menos Tenten no le estaba dando una patada para alejarlo. Merecía esa reacción, pero estaba agradecido de que ella hubiera optado por escucharlo.
—Lo lamento mucho —Neji hablo con calma y con voz clara—. Lamento todo lo que te dije. No dudo que sea… —por primera vez perdió las palabras, se le deslizaron de los labios porque aún tenía miedo, pero recupero el aliento con fuerza de voluntad—. No dudo que sea mi hijo.
Tenten sonrió y miró sus manos un segundo, el alivio se sintió como un suave cosquilleo que comenzó en la punta de sus dedos y subió hasta sus mejillas—. No arruinaste mi vida.
—¿No? —preguntó indeciso, necesitaba la reafirmación.
—No —respondió Tenten y dejó escapar una risita juguetona.
Neji recibió el sonido de aquella risa como un puñetazo en el estómago. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que la escuchó reír… descubrió en ese instante que ese era su sonido favorito y que haría todo en su poder para escucharlo todos los días de su vida.
El silencio volvió a invadir la atmosfera, pero esta vez ninguno se sintió presionado ni incómodo. El silencio les dio la oportunidad de meditar lo que acaban de decir, les aclaró la mente para visualizar lo que estaba por venir. El silencio les dio un respiro.
—Haré más de lo que puedo para recuperar tu confianza, tu cariño… tu amor —dijo Neji. Tenten sintió las vibraciones de las palabras de Neji recorrer su espalda y cerró los ojos—. Pero no soy perfecto, sé que me equivocaré, que diré cosas incorrectas, que me frustraré en el camino y que a veces querré escapar por la ventana, pero no lo haré. Te prometo que seré valiente, seré fuerte, seré sincero.
Tenten sonrió saboreando las palabras de Neji—. Seremos mejores para nuestro hijo.
Neji sonrió—. Seremos lo que él necesite que seamos.
Tenten recargó la cabeza en la espalda de Neji y cerró los ojos con una tranquilidad que no sentía hace semanas.
El silencio les permitió ver el largo camino que tenían frente a ellos. El silencio los ocultó del mundo para permitirles tomar energía, les regaló unos minutos de paz.
Lentamente se levantaron y se miraron a los ojos unos segundos.
Tenten sonrió sin apartar la vista—. Somos el peor equipo —rio.
—¿De qué hablas? Somos el mejor —respondió Neji divertido.
Neji la tomó por la cintura y la besó con suavidad mientras el viento les mecía el cabello.
Entre amigos
—¿Estás seguro de que no quieres que te acompañe? —preguntó Matsuri con preocupación.
Gaara negó—. Ya hiciste demasiado hoy —suspiró—. Lamento esto, no quería que fueras implicada de ninguna en el juicio peor ahora, todos te han visto ¿Segura de que no tendrás problemas en el empleo?
Matsuri negó—. No, todo está bien —sonrió ligeramente—. ¿Estás seguro?
Gaara asintió—. Seguro, son mis amigos después de todo. Seguramente es algo importante, los conozco bien —beso la frente de la chica—. Entra a casa, hace frío. Te llamaré cuando la reunión termine.
Matsuri besó con delicadeza a Gaara y bajó del auto, el chico esperó a que su novia entrara al departamento y volvió a encender el auto rumbo a casa de Sakura.
Gaara frunció el ceño, a pesar de haberle dicho a Matsuri que conocía bien a sus amigos, lo cierto era que tenía una extraña sensación de vértigo aquella noche. Presentía que algo o muchas cosas no estarían bien. Así que condujo, con un nudo en el estómago, las manos le temblaban.
El portero abrió la puerta de la entrada, Sakura había reforzado toda su casa desde que se enteró de su acosador, la barda era más alta y la puerta mucho más gruesa y pesada. Gaara suspiró y se secó el sudor de las manos mientras apagaba el auto.
Había sido un día muy estresante y habría preferido tomar una buena pastilla para dormir y descansar, pero Neji los había llamado y no sonaba en lo absoluto contento.
Salió del auto y observó los otros tres estacionados, el auto de Shikamaru quien seguramente había llegado con su hermana estaba al fondo del jardín, seguidos por el auto de Tenten y el de Hinata.
La puerta volvió a abrirse y la motocicleta de Kiba entró al jardín. Ino se quitó el casco, meneo el cabello y saludo a Gaara con la mano. Kiba bajo después y se encogió de hombros.
Los tres, en silencio, entraron a la casa de Sakura.
El panorama fue justo lo que Gaara había estado esperando, inconscientemente, y casi por inercia tomo su asiento junto a Temari.
Gaara paso la vista por la sala de Sakura. Neji se encontraba al fondo de la habitación en un sillón individual, a su derecha Tenten y Hinata compartían un sofá de dos plazas. Frente a ellas Shikamaru y Temari compartían un sofá igual, luego estaba él, Sasuke y Kiba se encontraban de pie detrás de las sillas que ocupaban Sakura e Ino respectivamente.
—¡¿Cómo fueron tan estúpidos?! —gritó Neji sosteniendo en lo alto unas cinco hojas de papel.
Gaara miró a Neji y sonrió. El grito del chico había borrado todo su nerviosismo en un segundo, ya no había nada que temer. Había estallado.
Temari frunció el ceño— ¡Dijiste que no les dirías! —gritó a Hinata.
Hinata se inclinó hacia adelante en posición defensiva—. Yo no le dije —respondió ofendida.
—¿Tú sabías Hinata? —pregunto Neji, increíblemente molesto.
—Me acabo de enterar —dijo Hinata cruzándose de brazos—. Estaba pensando que hacer con esa información.
—¿De qué diablos están hablando? —preguntó Sakura completamente confundida.
Neji la miró con furia—. ¿Por qué no le preguntas a Sasuke? ¿Otra cosa que ocultar Sasuke?
Sasuke miró a Sakura, pero Shikamaru no le permitió responder, se levantó como un resorte del asiento y le arrebató los papeles a Neji.
—¿De dónde los sacaste? —preguntó Shikamaru. Gaara abrió los ojos con asombro, nunca había visto a Shikamaru realmente molesto.
—Claramente no los ocultaron tan bien como creyeron, idiotas —resopló Tenten.
—¡DE QUE HABLAN! —gritó Kiba con desesperación. Sasuke, Temari y Shikamaru cruzaron miradas indecisas de quien debía hablar.
—Estos idiotas —dijo Hinata señalando a Shikamaru y Sasuke—, e increíblemente Temari participó después, ocultaron a todos y al propio Naruto un accidente de auto.
Gaara sacudió la cabeza—. Bueno eso suena mal pero no parece horrible.
Tenten resopló y soltó una risa sarcástica—. ¿No? Naruto metió a un chico en coma.
A diferencia de lo que Gaara hubiera esperado, nadie gritó o hizo algún tipo de escándalo. El grito ahogado de Sakura pasó desapercibido en la sala.
Ino fue la primera en recuperar el habla—. ¿Y Naruto no sabe?
Sasuke negó—. Los doctores dijeron que el golpe le causo amnesia disociativa —explicó—, no puede recordar el trauma.
Kiba se inclinó hacia Sasuke—. ¿Nada? ¿No puede recuperar sus recuerdos?
Shikamaru se sentó en el sofá y arrojó los papeles al suelo, Temari lo rodeo con un brazo, pero a Gaara le pareció ver una enorme furia contenida en los ojos de su hermana.
—Podría recuperar algunos recuerdos… si tiene contacto con cosas que le recuerden al accidente. Pero Sasuke y yo hemos sido cuidadosos y nos encargamos de que no fuese a Yokoma en ninguna circunstancia —explicó Shikamaru.
Temari miró a Hinata completamente fúrica— Hinata… —susurró entre dientes.
—Bueno —dijo Hinata poniendo los ojos en blanco—. Si me hubieran dicho no habríamos…
—Si te hubiéramos dicho Naruto también se hubiera enterado —interrumpió Temari.
—O pude haberlos ayudado, pero no me dieron esa opción —refunfuñó Hinata.
—¿Fueron, cierto? ¿Naruto fue a Yokoma a buscar información? Por eso faltaron a los entrenamientos de hace unas semanas —dijo Kiba, Ino lo miró angustiada pues el chico sonaba enojado.
Hinata asintió—. Naruto quería saber porque sus a-mi-gos lo evitaban y creyó que le ocultaban algo que había hecho en esa ciudad.
—Excelente actuación —dijo Neji cruzándose de brazos—, protegiendo a Naruto ignorando a Naruto, hasta él sospecharía de su cambio de actitud.
—¿Y qué tanto se acercaron? —preguntó Gaara.
—Encontraron al chico, por cierto… su nombre es Dai, y secuestraron a Erwin —respondió Temari—. Se acercaron demasiado.
—¿Qué tiene que ver Erwin? —preguntó Sakura.
—Nada, nada —dijo Shikamaru—, estaba ahí ayudándonos a vigilar a Dai.
—¿Y porque vigilaban a ese chico? —preguntó Ino.
Shikamaru y Sasuke se miraron, comunicándose con la mirada que debían guardar silencio.
—¡Mierda ustedes dos! Háblenos, hay que tomar decisiones juntos ¿Qué dirá el mundo si de pronto se entera que Naruto va por ahí atropellando chicos y poniéndolos en coma? —gritó Tenten—. ¡No puedo creer que nos ocultaran esto! —se giró hacia Temari y la apuntó con el dedo—. No puedo creer que tú nos ocultaras esto, es muy grave Temari. En cuanto te enteraste debiste decirnos.
Gaara se levantó por impulso e interpuso su cuerpo entre Tenten y Temari—. No le hables así a Temari, no es la única que guarda secretos por el bien de quienes quiere ¿no Tenten?
—Gaara… —susurró Neji amenazadoramente.
—A mí no me intimidas Neji —respondió Gaara—. Ustedes dos se creen mejores y más maduros que nosotros…
—Mira a donde les llevó esa madurez —dijo Sasuke con sarcasmo señalando el vientre de Tenten.
El movimiento fue tan rápido que pareció editado con efectos especiales, en un abrir y cerrar de ojos Neji había asestado un golpe directo a la quijada de Sasuke—. Tu estupidez y la de Shikamaru nos pueden llevar a la quiebra social y al exilio actoral.
Tenten tomó los brazos de Neji y lo apartó de Sasuke. Ahora todos estaban de pie y alertas.
Ino ayudó a Sakura a levantarse de la silla pues había caído en el movimiento de Neji.
—Eso si SU estupidez no lleva a la quiebra a la empresa —dijo Sakura increíblemente molesta, ahora todos le prestaban atención—. ¿Quieres saber Shikamaru? Neji cree que solo él puede controlar la situación ¿No te parece raro que de pronto esos dos hayan decidido hacer una empresa?
—Sakura, no —pidió Ino.
Kiba negó—. Sakura tiene razón, ¿quieren hablar en serio o no? —dijo mirando a Sasuke—. Eiji Love no compro acciones en Shippuden porque quisiera, las compró porque se quiere vengar de Neji y de todos nosotros al parecer.
—¡No puedes culparnos por lo Akamaru! —gritó Hinata—. Tú sabías en lo que te metías.
—¿A sí? —dijo Sakura cruzándose de brazos, a su lado Sasuke escupió un poco de sangre—. ¿Le dijiste a Kiba que Eiji apuñaló a Neji?
Kiba rio—. Por supuesto que no me dijo, si son unos mentirosos.
Temari rio—. ¿Y qué hiciste Hinata? ¿Qué hiciste para que apuñalaran a Neji? Neji en un divo inútil y justo por eso jamás se metería en una pelea.
Neji y Hinata se miraron entre sí, indecisos.
—Eiji me extorsionó con fotografías —dijo Hinata—. Tenía fotografías mías en una fiesta —suspiró—, fotos de todo tipo… fue… una fiesta muy extravagante.
—Está bien Hinata —dijo Temari con cierto remordimiento de haber impulsado a su amiga a esa situación incómoda—. No tienes que decirlo en voz alta si no quieres.
—¿Y ya no las tiene? —preguntó Gaara, quien se había mantenido tan lejos de aquel problema como le era posible.
—Creemos que no, nos dio todas las copias y revisamos sus computadoras —dijo Kiba.
Shikamaru soltó una risa—. ¿Cómo nos ocultaste algo así Neji? ¿Son estúpidos? Es claro que el tipo tiene aún cosas contra Hinata. No hay que ser un genio para saberlo —palmeo la cara de Neji—. No hay que ser un genio para saberlo.
Tenten quitó la mano Shikamaru del rostro del Neji—. No lo toques, idiota.
Sasuke rio— ¡Mierda ustedes tres! Hay que tomar decisiones juntos ¿Qué dirá el mundo si de pronto se entera que Hinata anda de puta en las fiestas de un empresario? —dijo imitando una voz chillona, mofándose de Tenten—. ¡No puedo creer que nos ocultaran esto! No puedo creer que tú nos ocultaras esto, es muy grave Tenten. En cuanto te enteraste debiste decirnos —volvió a reír—. ¿Qué pasa Neji? ¿Ya no te gusta? Ven, golpéame en serio cuando te estoy mirando, no podrías hacerme ni un rasguño.
Pero no fue de Neji de quien Sasuke recibió un golpe. Kiba se lanzó sobre él y al estar mucho más cerca Sasuke recibió el golpe y ambos cayeron al suelo.
—Cuida tu bocota, imbécil —gritó Kiba mientras propinaba a Sasuke otro golpe en la mejilla.
Entonces Sasuke frunció el ceño y reventó un golpe a la quijada de Kiba que logró apartarlo.
Gaara volteo la mirada al otro lado de la sala donde Neji golpeaba a Shikamaru varias veces en la cara, Temari jalaba con fuerza el cabello de Neji y Tenten intentaba que Temari soltara a Neji.
Lo siguiente que vio Gaara fue a Ino y Sakura intentando separar a Kiba y Sasuke pero pronto ellas también comenzaron a empujarse y gritarse la una a la otra.
Gaara miró a Hinata pero ninguno quiso hablar ni interferir en las dos peleas que se llevaban a cabo.
—¡Largo de mi casa! —gritó Sakura— ¡Todos lárguense de mi casa! —pero nadie le hizo caso.
La situación no mejoró cuando un empujón de Neji hizo a Temari caer hacia atrás y golpearse la cabeza contra la mesa, Shikamaru en respuesta rompió un florero sobre la espalda de Neji.
Gaara se sentó lentamente en el sofá y escondió la cara entre las manos intentando contener la furia que lo hacía temblar, quería golpear a todos en ese lugar.
—¡No Sakura! —gritó Kiba abrazando a Ino, el puñetazo de Sakura chocó con la espalda de Kiba en lugar del rostro de Ino—. No puedes decirle nada a Naruto, nos arruinaras a todos.
—¡Naruto tiene derecho a saber! —gritó Sakura.
—¡NO! —gritaron al unísono Neji, Shikamaru, Sasuke, Gaara y Kiba,
Gaara supo de inmediato que aquella respuesta había cambiado la distribución de los equipos.
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Heeeey, ¿que les pareció? Ahora si, todos se han enterado de todo ¿Qué creen que pase? O.O Gracias por sus comentarios, me impulsan a seguir la historia :D
