Vigésimo Séptimo Acto: La Marca

—¿Qué pasa bebe?— susurro Katsuki, notando que el celo ya había tardado demasiado en llegar pues. llevaban alrededor de una hora que había llegado volando a una preciosa isla (él encima del Alfa en su modo bestia), he Izuku le dijo que si se quería dar una ducha y cambiarse, que podía hacerlo pues aún contaban con un poco de tiempo, lo cual Katsuki aprovechó y se dio una ducha rápida pues realmente estaba ansioso de recibir y dar el amor que sabía que ambos se tenían. pero cuando salió se encontró a su esposo solo con la camisa blanca puesta, pero desabotonada. mirando por el enorme ventanal con vistas a la playa, la preciosa luna decorando la magnífica noche de bodas, y reflejándose mágicamente sobre el agua. Katsuki se acercó y lo abrazó por la espalda, empezó a besarle los omoplatos con paciencia y cariño— estás tenso…

Izuku de repente empezó a temblar.

—te amo…— susurro con su voz quebrada el Alfa, sintiendo como sus ojos se aguaban y las lágrimas abandonaban su cuerpo.

—no tengas miedo… estaremos juntos siempre, recuerda siempre... — susurro el Omega entrelazando su mano derecha con la de él, y mostrándole la argolla de oro que ambos llevaban en el dedo anular. Katsuki entendía lo que le ocurría a su esposo. lo entendía así que solo se dedico a abrazarlo, consolarlo y por supuesto a esperar, ya que intuía que su esposo estaba tratando de alargar la llegada del celo lo más que podía.

Realmente Izuku moría de terror, pero ya no tenía fuerzas y Ship iba a tomar el control en cualquier momento. su bestia le estaba permitiendo esto, y aunque Ship le había dicho miles de veces que Katsuki si iba a soportar la marca, Izuku no podía evitar tener miedo.

De un momento a otro, Izuku se dio la vuelta y empezó a besar suavemente los hombros de Katsuki, y como si fuera fuego, Bakugo se sintió arder por dentro, y perder el control de todo.

—Ship…— respiraba con dificultad el Omega sintiendo el olor de su Alfa y, emborrachándose de este, estaba sumamente excitado de solo imaginar lo se venia.

—Que bien hueles, me tiembla hasta los huesos de sentir ese maravilloso olor… como de…— Ship gimió escuchando los halagos de su alfa, sus ojos brillaban de magenta intenso en medio de esa oscuridad, donde solo la luna alumbraba sus cuerpos— limón, cada que te huelo, me transportas a un lugar nuevo…

—ummm Ship, Ship ¿Ship?— preguntó el Omega haciendo un puchero, y tomando sin vergüenza alguna su propio pene y el de su Alfa para juntarlas y tocarlas al mismo tiempo— ah… Ship… ufff...

—ummm… esta vez siento que eres esa rodaja de limón que acompaña mi licor favorito, esa rodaja que me calma el calor que siento cada que el licor quema mi garganta, tan necesaria…— el Alfa alzó su mano y la acercó al rostro de él, con su yema delineo los labios del Omega, con ternura y sin hacerle daño con sus garras.

Ship era tremendamente varonil y sensual, pero Citrón no se quedaba atrás. el Omega con descaro pasó su lengua por ese dedo que tocaba sus labios. y la saliva empezó a caer sin control, estaba sumamente caliente, ya sentía el líquido de su excitación deslizarse por sus piernas.

—necesito tenerte ya…— gruñó el Alfa sin poder soportar mas el fuerte olor, deslizando su mano suavemente por el rostro del Omega. tomándolo sin previo aviso y con fuerza del cuello, para después empujarlo contra el cristal del ventanal— me urges tanto… uff…— abre las piernas de Katsuki con un suave empuje de su propia pierna, toma su caliente y dura polla, acomodándola en la entrada palpitante del Omega, y entrar suavemente desgarrando su voz con un profundo y ronco gemido— ¡Ohhhhhh!

—Ship…— el Omega encantado de la vida, se sostuvo como pudo con una mano en el cristal, y con la otra abriéndose una nalga y mirando hacia atrás con una mirada caliente y morbosa. la marca de su espalda empezó a parpadear, y Katsuki sintió que su Alfa lo iba a morder, pero no fue así.

—delicioso… me resultas delicioso…— decía el alfa, entrando y saliendo a una velocidad moderada del cuerpo del Omega, pero pronto empezó a escucharse claramente el choque de su unión— ufff… joder no… ya no puedo salir de ti... — y azoto con fuerza la nalga de su Omega.

—¡Ship!— gimió Citrón totalmente perdido en el placer, sentía el fuego arder en su interior, notaba que la energía que le transmitía su Alfa era pesada y oscura. pero al fin y al cabo también sentía el amor en todas esas acciones— como… vuelvas… a… palmearme… — le miró de reojo un poco molesto por el azote.

—eres mío, puedo hacer contigo lo que se me antoje— Ship tomó del cuello a su Omega, y lo acercó con rudeza, sintiendo en su pecho la sudada espalda de él— o niégame que no te gusta esto…— movía sus caderas lentamente saliendo y, luego entrando generando un impacto al final.

—ahh…— Katsuki se sostuvo del fuerte brazo que retenía su cuello— Ship…— gemía fascinado de la sensación, sintiendo claramente como su Alfa se ponía más y más grande.

—ohh… joder… me encanta tenerte así…— Ship hablaba ronco en el oído del Omega, siendo consciente que sus palabras prendían al Omega. y siguió entrando en él, cada vez con más fuerza, tanto que el cuerpo de Katsuki empezó a empinarse. Ship liberó su cuello y tomó con fuerza las caderas del Omega, lo alzó un poco encajándose bien en ese cuerpo.

El Omega deliraba sosteniéndose de nuevo de la ventana, sintiendo su cuerpo totalmente pegado al cristal, como pudo buscó con sus manos algo de que tenerse, y rápidamente dio con la barra donde estaba la cortina, no dudo y se sostuvo de ella, que para su suerte aguantó el peso. respiraba con rapidez, sentía cada vez más profundo a su Alfa, y se sentía enloqueciendo de no sentir el suelo bajo sus pies, pero si la polla de su esposo dentro de él.

Todo era inexplicable.

—Ship… Ship… ummm… ahhh… ahhh…— gimió Katsuki corriéndose y soltando su esencia en la ventana. y su marca del cuello volvió a brillar con la misma intensidad y color que los ojos del alfa.

El Omega solo sintió que su esposo se elevó dejándolos a ambos suspendidos en el aire, sintió la poderosa mano de su Alfa en su cuello. y con lentitud se fueron adentrando en la oscuridad de la habitación.

Katsuki no supo cómo, pero la blandes del colchón con sábanas blancas lo recibió de cara. quedando en cuatro, volvió a sentir a Ship salir y entrar de él con fuerza.

El Alfa estaba enloquecido, sentía claramente que todo el tiempo era el momento de morderlo, pero lo alargaba porque de alguna manera u otra; Izuku logró transmitir su miedo. y esto lo enfadaba.

—grrr…— gruño con fuerza el Alfa sintiéndose a punto de explotar dentro del cuerpo de su Omega— si… si… ahh…— y empezó a soltar su semilla dejándose llevar. temblando y jadeando su poderoso orgasmo.

Durante aproximadamente 10 minutos.

Cuando la cosa se calmó, ambos cuerpos se desplomaron separándose.

Katsuki se sentó en la enorme cama y miró fijamente a su Alfa. no hubieron palabras, el Omega gateo y se colocó encima de él. volvió a unir sus cuerpos. y con tranquilidad y paciencia movía sus caderas disfrutando del placer, dejó caer su cuerpo para acercarse al rostro de Ship, una vez lo tuvo frente a frente no dudo y le dio un suave beso en los labios, después otro... y otro mientras no paraba de mover las caderas- umm... um... - gemía totalmente erizado de lo increíble que se sentía estar así con su alfa.

—oh... amor...- Izuku tomo sus caderas y le ayudo un poco, pero el omega se deshizo de su abrazo y lo miro mal —¿Qué pasa cosita? ¿estas aun enfadado por el azote?— el Alfa sonrió de lado, y acomodo sus brazos debajo de su cuello.

—Ship… Ship Ship… umm Ship…— parloteaba el Omega, que aunque sabía hablar, prefería comunicarse de esta manera.

—¿ah si? y como te vas a desquitar, muéstrame…— una sonrisa traviesa adorno sus labios, y esperó a ver que hacia su Omega.

El Alfa se sorprendió cuando notó que Katsuki desconectaba sus cuerpos, y gateaba un poco hasta tener las caderas en su abdomen, el Omega se sentó y con decisión tomó los pectorales de su esposo y acomodo su polla en medio de estos.

—ahh… Ship…— movió sus caderas haciéndose una paja rusa con esos enormes pectorales

—uff…— Izuku sonrió sutilmente y dejó jugar a su Omega mientras disfrutaba de las expresiones que le regalaba. y así lo tuvo durante un rato, sentía que su abdomen se mojaba con los fluidos que salían de la entrada de su Omega. y que sus pectorales también tenían la humedad de la polla de él. no era un secreto que Citrón disfrutaba plenamente del pringue.

—ahh.. ahh… ahh… ¡Ship!— Katsuki cada vez se movía con más fuerza, erráticamente con las nalgas apretadas, hasta que no pudo mas y termino por correrse en el rostro de Izuku, temblando en el proceso y desplomándose encima de él.

Ship se incorporó con cuidado y dejó a un lado a su Omega. con el antebrazo se limpio el rostro y probó un poco de aquel líquido.

—no ha estado mal…— confesó, aquello lo había puesto tremendamente caliente— ahora quiero que te acomodes y con tus propias manos abras tus piernas tanto como puedas.

Y el juego siguió.

Las horas pasaban, y el sol salió y ambos seguían comiéndose sin ser conscientes del paso del tiempo.

—ah… ah… ¡joder!— Ship gemía abierto de piernas, con Katsuki en medio de estas pasando su lengua descaradamente desde sus huevos, hasta su glande— no quiero que… ¡no te atrevas!— pero era demasiado tarde, un dedo se adentro en su cuerpo y aquello se sintió tan jodidamente bien que grito el placer— ¡AHH!... ¡UFFF!— estaban en ese momento el cual izuku dejaba hacerse lo que quisiera del Omega. y ahora lo tenía pegado totalmente a su entrepierna, chupando hasta el alma mientras le metía un dedo dentro de su cuerpo y lo movía de adentro afuera quebrantando su razón — Oh… oh… mierda... — Y lo peor era que le gustaba, por lo que sin poder contenerse su cuerpo empezó a temblar y a soltar su semen en la boca de Katsuki.

El Omega bebía encantado, y lo que no podía tragar se lo restregaba en el cuello y el cuerpo —jejeje— una risa se le escapó a Katsuki disfrutando de todo lo que salía, no paraba de salir semen a chorros— Ship…— seguía masajeando su cuerpo con aquel líquido, sin cansarse de hacerlo. y cuando Izuku por fin termino su viaje del placer se quedo mirándolo fijamente, notando que prácticamente Citrón se había bañado de él. y le pareció que era perfecto.

Mas aun cuando el omega se incorporo y peino sus mojados cabellos hacia atrás. demasiado para la vista de Izuku.

—sabes que me vuelves loco ¿no?— pregunto totalmente hechizado, a lo que su omega asintio con la cabeza—bien... ¿y si vamos a la playa?— pregunto Ship, esperanzado de que el Omega aceptara y así disipar un poco el olor a sexo

—Ship— contestó, y se separó relamiéndose la boca.

Ambos entraron al mar, y el Omega no desaprovechó el momento y se lanzó a la boca de su Alfa, lo besaba mientras entrelazaba sus piernas en la cintura de él.

—sabes que tenemos que comer algo ¿no?— pregunto Izuku, devolviéndole los besos, abrazándolo de la cintura mientras le besaba las mejillas, y se hundían en el agua.

No tardaron mucho en salir. bebieron un poco de agua y comieron algo rápido.

—ummm Ship… Ship…—le insinuó el omega, lo cual provoco que Izuku soltara una carcajada y negara con un dedo.

—no señor, a mi no me lías, porque ahora es mi turno de hacer lo que quiera con tu cuerpo, y quién va a quitarte la sal de todo ese cuerpo seré yo. así que ven, ponte encima de esta mesa— el Alfa con su antebrazo tiro todo de la mesa al suelo, e invitó a su Omega a subirse.

—¡Ship!— Citrón salto, y se puso en la mesa.

—¿sabes lo delicioso que es el limón con sal?— Izuku fue a la nevera, partió un par de limones y tomó un poco de sal en un platito. Se acercó a su omega, tomo un casco de limón y lo unto con un poco de sal, y empezó a pasar dicha fruta por el cuello de Katsuki.

Desde luego, solo lo coloco en su cuello, pecho, abdominales, brazos y piernas. y estuvo torturando a su Omega, ordenándole que no se moviera pues efectivamente si, tomo una jarra con agua y lavo bien los pies de él quitándole la arena, y con paciencia le quitó la sal de su cuerpo. evitando tocarlo donde sabía que este se moría por ser tocado.

—ufff…— besaba con pasión y hambre los muslos internos, sintiendo de pleno el olor de la excitación del Omega, viendo que sus nalgas ya soltaba la lubricación manchando la mesa, notando la polla de Katsuki empinada en todo su esplendor. pero no… pasó de largo y siguió besando su abdomen.

—Ship…— soltó un gemido lastimero el Omega, y sus ojos se le aguaron

—paciencia— dijo el Alfa sonriendo de lado. cuando terminó de quitar la sal, se sentó en el asiento, y ordenó— ponte en cuatro y ofréceme tu entrada.

Dicho y hecho.

—¡AHHH!— un poderoso gemido salió del Omega, la lengua de su Alfa se metía en su interior tanto como podía, las manos de Ship le apretaba el cuerpo contra su boca— ¡Ship!— gemía totalmente enloquecido de los poderosos lametones que le ofrecía Izuku. se sentía arder en fuego, se quemaba por dentro y empinaba más su trasero pegando su rostro en la madera de la mesa.

—¡joder! que delicia…— gruñía satisfecho Ship sin dejar de enterrar su rostro en aquel lugar— ahora…— mordisqueaba su nalga, con las pupilas completamente dilatadas— siéntate en mi polla.

Citrón se bajó de la mesa, se acomodó dándole la espalda a su Alfa, tomó la polla de su esposo y se auto penetró.

Ambos volvieron a gemir.

Y anocheció. el primer día había pasado, la noche del segundo día cayó y ambos seguían en su estado bestia por el celo.

Ship sabía, sabía que debía morder a el Omega. así que detuvo todos sus movimientos, ya no podía salir del cuerpo de Katsuki porque estaban demasiado excitados.

—te amo… te amo cosita…— y así; de espaldas, el Omega volteo su rostro, se incorporo y beso a su Alfa.

—y yo… a ti… también… te amo…— dijo claramente pues intuyo que el momento había llegado.

Ship empezó a penetrar con fuerza el cuerpo del Omega, disfrutando de esos últimos momentos con él, en la cama, entre sabanas, todo desordenado, todo oliendo a sexo, todo oliendo a limón, todo.

Todo…

—AHHH… ¡Ship!— el Omega gimió su orgasmo, Ship sintió el suyo mismo llegar y se empezó a correr.

La marca en medio de toda esa oscuridad empezó a brillar intensamente. Ship tomó del cuello a su Omega, no dudo más y dio un poderoso mordisco sobre la marca de agua que tenía Katsuki entre su cuello y el inicio de sus hombros.

Katsuki dejó de gemir, simplemente se desplomó en la cama y dejó de moverse. y la sangre lo llenó todo.

Ship estaba tomándolo con calma, sentía firmemente a su Omega vivo, aún estaba unido a él. aún se estaba corriendo y no podía separar sus cuerpos.

Pasaron los minutos y cuando por fin pudo separarse, notó que efectivamente Katsuki no se movía. luego vio como la marca de su cuello perdió la forma, y el neón se regó por todo el cuerpo como si fuera pintura manchando la piel.

Y entonces el color se apago...

Todo el cuerpo de Katsuki se escuchaba sonar como si se estuviera fracturado por dentro.

—ahhh…— el Omega despertó del dolor— grrrr…— gruño salvajemente enterrándose las uñas en su cuerpo y rasgándose la piel, sintiendo el dolor atravesarlo por completo.

—no.. ¡no hagas eso!— Ship trato de detenerlo, pero se llevó un arañazo en su brazo— ¡calma! ¡calma! ¡aguanta!

—grrr ¡auuuuu!— aulló fuertemente, y empezó a llorar sosteniéndose la cabeza. las heridas que hace un momento se hizo, sellaron rápidamente— ¡grrr! — sentía demasiado dolor y cada ola era peor que la anterior, su cuerpo hacia sonidos como si le estuvieran triturando los huesos.

—cosita, cosita… mírame, aguanta— el celo acabo, y Ship paso a un segundo plano dejando a Izuku en primera persona— ¡AMOR!— grito desesperado viéndolo revocarse en la cama del dolor.

Y entonces Katsuki empezó a gritar. a gritar como si lo estuvieran matando. unos gritos totalmente desgarradores, y lloraba sin poder controlarse, el dolor lo estaba matando. y sin previo aviso mandó su mano a su propio corazón, respirando con la boca abierta, tan rápido como si se quedara sin aire.

—me duele… deku…— habló por fin en medio de toda esa locura, sentía una y otra vez que su cuerpo se rompía, desde el inicio de sus dedos tanto de las manos como de los pies, el dolor se movía hacia el centro concentrándose en su corazón y después subía a su cabeza. una y otra vez.

Volvió a gritar, cada ola de dolor era más poderosa que la anterior. le costaba respirar y enterraba sus uñas en el pecho totalmente seguro de que su corazón iba a explotarle en la pared torácica.

Katsuki estaba cambiando, simplemente estaba cambiando y su cuerpo se estaba solidificando por dentro, empezando desde las extremidades, pasando el cambio consecutivamente por sus órganos, y terminando en su corazón. después le dolía la cabeza, pues el dolor le subía por la garganta y se iba por ese lugar.

Cambiando.

Izuku empezó a llorar sintiéndose impotente, no sabía qué hacer para calmar a su Omega, y se desespero cuando Katsuki ya no podía ni gritar ni respirar del dolor, solo se quedaba quieto y temblaba llevándose la mano al corazón, y otra a la cabeza.

Así que no supo de donde, ni como, ni porque se le ocurrió, pero se sentó en la cama y abrió las piernas, tomó con fuerza a su Omega y lo sentó en el medio. enterró sus garras en su propio cuello y se abrió la piel de ese lugar, y la sangre empezó a caer.

—¡MUÉRDEME!— ordenó con voz de Alfa, y fue inmediato.

Katsuki mordió con fuerza ese lugar, masticaba la carne bebiendo en el proceso la sangre de su Alfa, mientras sus ojos se bañaban de rojo. Y aquello fue todo. sintió que su cuerpo se adormeció y pudo respirar de nuevo.

Izuku lo abrazo por la cintura y se dejo hacer. en esa posición; pasaron solo 3 días en los que Katsuki mordía su piel y comía su carne que se regeneraba al mismo tiempo. y luego paraba se quedaba en trance sintiendo el adormecimiento calmarlo, este momento Izuku lo aprovechaba y se quedaba dormido abrazado a él. después Katsuki volvía a sentir el dolor atravesarlo y lo mordía de nuevo despertándolo, y así; hasta que el Omega se desmayó al final del tercer dia. y entonces Izuku también se desplomó. esperando que otra mordedura volviera a despertarlo.

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.

El sol entraba por la ventana, Izuku abrió los ojos y observó por unos minutos el cielo azul. sonrió y al instante dejó de sonreír, se sentó rápidamente y buscó por todas partes a Katsuki.

Se sorprende de la cantidad de sangre que había en las sabanas, ya no eran blancas, eran rojas.

—¿Kacchan?— con su mano toco su cuello y noto que estaba totalmente sanado, solo había una media luna con los dientes de su Omega marcados— ¿amor donde estas?— sentía por medio de la marca, que efectivamente su Omega estaba vivo. que había podido soportar el cambio.

Se colocó de pie, y notó que Katsuki salía de la playa totalmente desnudo. caminaba lentamente peinándose el cabello hacia atrás, para después quedarse de pie mirando sus manos, abriendo y cerrándolas.

Izuku lo supo inmediatamente, la mitad de sus poderes se habían pasado a Katsuki. incluso sintió que el Omega era un poco más fuerte que él, pues sentía que el Omega tenía su voluntad, esa que permite hacer marcas de agua y vivir. también sintió que su vida estaba firmemente unida a él, esto quiere decir que si Izuku muere, Katsuki también, lo cual se puede sobrellevar. pero también iba a la inversa. si Katsuki muere, Izuku también. y cuando el alfa concluyó eso, sus ojos pudieran ver mas haya de la piel de su Omega, noto el corazón de él latiendo fuertemente, veía la sangre moverse a través de las arterias de ese órgano vital de su esposo, sintiendo que en ese lugar era donde guardaba la mitad de su poder y la voluntad de su vida.

Su cuerpo pasó por una clase de sensaciones que no supo comprender, y después sonrió pues estaba feliz de que su esposo estuviera vivo, efectivamente no iba a enloquecer por esa pérdida de poder. pues amaba a Katsuki con todo su ser.

Y joder, el Omega se veía diferente. su piel era un poco más clara, su cuerpo un pelín más fornido y fuerte, su cabello más brillante y sus ojos más rojos que nunca.

No dudo, Izuku camino desnudo, sintiendo la arena en su pies, y noto que su esposo lo miraba con una seriedad absoluta.

—¿Cómo estas?— preguntó el Alfa con una sonrisa, a lo que Katsuki inclinó su rostro y lo miró de arriba a abajo con los ojos achinados.

—¿me crees si te digo, que puedo ver tu corazón latir?— dijo el Omega mirando su pecho— ¿así que es esto lo que hacía enloquecer a los otros Alfas? ¿la pérdida de este poder? creo que yo también me enloquecería si perdiera algo así— dijo con la voz neutra, mirándolo sin pestañear— estás de suerte Deku— sonrió de lado— estas de suerte que te ame tanto, que no pueda vivir sin ti.

—¿y qué esperas para darme un beso?— preguntó el Alfa cruzándose de brazos.

—no, ¿Qué esperas tú?— Katsuki también se cruzó de brazos, y ambos sonrieron— pero tienes razón… debo acercarme yo ¿no? ya quiero comerte…— dijo caminando tranquilamente hasta su Alfa, con paciencia pues tiempo eran lo que tenían, sintiéndose excitado de solo ver a su esposo esperándolo con la polla empinada.

Izuku sonrió y también empezó a acercarse. y estaba seguro que Katsuki lo iba a coger del cuello, y lo iba a besar para después tener una buena ronda de sexo y amor en la playa, en la cama, en la sala, en la cocina, en el baño y ¡en todas partes!, pues sentía a piel viva el deseo crecer dentro de su pareja como un Tsunami, estaba seguro…

Pero no…

Cuando Katsuki lo tuvo enfrente, le dio tal derechazo que Izuku salió disparado hacia la casa, rompió la pared, pasó haciendo un huracán por la sala y salió rompiendo la otra pared, para terminar dándose de cabeza con una palmera.

—¡UFFF QUE GANAS TENIA DE ESTO! ¡JODER QUE SI!— Katsuki sonreía de oreja a oreja como un desquiciado, mirando su mano en perfecto estado y todo el destrozo que había provocado su golpe.

—¡KACCHAN!— grito Izuku sobándose la cabeza con afán— ¡¿COMO HAS PODIDO?!— escupió un poco de sangre y cuando menos se dio cuenta, su esposo ya estaba enfrente de él.

—por favor Deku, esto te pasa por dudar hasta el último momento que no podría con el cambio— explicó su Omega cruzándose los brazos

—¡PERO ME DOLIÓ MUCHO!— Izuku seguía sobándose la cabeza, haciendo un puchero con los ojos achocolatados— serás…

—no te me hagas el ofendido deku, sabes que te lo merecías desde que saliste de esa consulta. capítulo 1, si mal no recuerdo— Katsuki sonrió, y más al escuchar a su Alfa reír por su comentario.

—¿sabes lo que me va a costar arreglar esta casa? no he comprado la isla para que la destruyamos— dijo poniéndose de pie y sobándose la mejilla— que buen golpe

—¿has comprado esta isla? — preguntó con los ojos abiertos de par en par, aquella mañana se despertó muy pronto y empezó a correr atravesando la isla de lado a lado. era gigantesca, una persona normal demoraría 2 horas más o menos atravesándola de lado a lado— ¡POR FAVOR IZUKU!, ¿¡QUE ES ESE DERROCHE DE DINERO!? ¿¡POR QUÉ NO ME LO CONSULTASTE!?

—porque quería que fuera mi regalo de bodas para ti, nuestra isla, solo los dos… y nadie más…— Izuku se acercó— ahora por favor… déjame hacerte el amor— intercepto en el aire un puñetazo que iba hacia su rostro, sostuvo con fuerza ese puño y acercó a Katsuki para por fin, por fin poder besarlo.

Inevitablemente ambos gimieron, pues estaban excitados y ansiosos de poder estar juntos. querían celebrarlo a lo grande.

—ya estás tardando bastardo

Y el juego empezó.

Continuará.