Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es Robsmyyummy Cabanaboy. Yo solo traduzco con su permiso.


Capítulo veintiocho

EPOV

Oye, antes de que ella vuelva, ¿ha llegado alguna caja aún? —Lauren susurra a la pantalla de la computadora.

—Sí, hemos estado juntando paquetes casi todos los días de Amazon, Toys 'R' Us y Gymboree.

Bueno, bien. Puede que haya unos más de esas compañías y una de Shutterfly también. Le hice a mamá un calendario con fotos de Bailyn.

—No te preocupes. Supuse que habría muchas cosas que enviarías hacia aquí en vez de traerlas en tu valija. —Tomo un trago de café—. ¿Mamá está por ahí?

Sí, está guardando todas sus compras de Black Friday. Ella entró con siete bolsas de cuatro tiendas diferentes. —Resopla—. Y sé que ninguna de ellas son para mí y Bay. Ella también está enviando todos nuestros regalos. Tengo el presentimiento que Bill será consentido este año.

No puedo evitar sonreír.

—Ella merece divertirse. Espero que él también la consienta. Es bueno para ella.

Son buenos el uno para el otro.

—Hablando de buenos el uno para el otro... ¿Ben será consentido este año?

Sus cejas me desafían.

¿Realmente quieres saber lo que pondré debajo del árbol de mi hombre?

—No... probablemente no —gruño—. Pero gracias por plantar la imagen.

Su sonrisa odiosa me hace poner los ojos en blanco mientras mamá aparece en la cámara a su lado.

¿Cómo estuvo tu Día de Acción de Gracias, cariño?

—Oh, cielos... fue increíble —presumo dando una palmada a mi barriga—. Bella y Rosalie se superaron, pero todos contribuimos. —Noto a mi prometida salir del baño, luciendo enferma. Pobrecita. Y ahí se fueron nuestras esperanzas de que este bebé la tratara con generosidad. Ese deseo duró cerca de treinta y seis horas antes de irse por el retrete, literal y metafóricamente.

—¿Qué tal ustedes? ¿Un día agitado en la cocina?

De hecho, tu hermana y yo solo cocinamos unas guarniciones y los postres. Ben frió el pavo por nosotras y Bill hizo el resto. Fuimos tratadas como reinas ayer mientras que Hadley y Bay jugaban juntas.

—Me pone feliz. Sé que papá y Eric están allí arriba sonriendo por lo felices que son las dos.

Gracias —logra decir mi madre—, eso significa mucho para nosotras.

Bella se acurruca a mi lado en el sofá y saluda.

—Hola, señoritas.

¡Hola, Bella! ¿Cómo estás, cariño?

—Estoy bien, Sra. Masen... un poco cansada, pero bien.

No más Sra. Masen, ¿me escuchas? Es Liz y lo sabes. O mamá Liz si te sientes cómoda con eso. —Ella guiña un ojo, y me de ánimos para nuestro gran anuncio.

—Entendido —responde Bella, enlazando sus dedos entre los míos.

—Bien, escuchen —comienzo—. Queríamos decirles que tendrán que empacar unas cosas más cuando se preparen para viajar.

¡Holaaaaaaa, Belle! —Vemos a Bailyn correr hacia la cámara y subirse al regazo de mi madre. Bella agita su mano y le sopla un beso.

—¿Yo qué soy? ¿Hígado picado?

Bailyn se ríe.

Agh, ¡¿hígado picado?!

Levanto mis cejas.

—¡Estoy esperando!

¡Hola, tío Edward, tontito! —Mi nuevo título, al parecer.

—Mejor. —Asiento—. Y ahora que la payasita está aquí, les diremos lo más reciente y lo mejor.

Mi mamá y mi hermana lucen un poco felices y muy sorprendidas, mientras que Bailyn comienza a saltar en el fondo y cantar "Nuestro Huésped Sea Usted".

Una sonrisa astuta aparece en el rostro de Lauren.

Bueno, estoy emocionada por ustedes, y me encanta tener excusas para ponerme elegante y bailar... pero ¿hay algo que les gustaría compartir con todos?

—Ahora que lo mencionas, sí. —Aprieto la mano de Bella—. Adelantamos la fecha de la boda del 29 de junio, porque podríamos estar preocupados con otra cosa... ya que la semana que le sigue es la fecha estimada de parto de nuestro bebé y eso.

Los chillidos estallaron del otro lado del monitor, y Bella, ahora riendo, acomoda su cabeza en mi cuello mientras observamos cómo se desata la locura. La expresión confundida de Bailyn se esfuma con las palabras de aclaración de mi hermana.

¿Tienes un bebé en tu barriga, Belle? —chilla mi sobrina—. ¡¿Voy a tener un primo bebé?!

—Claro que sí, Bay. ¿Crees que puedes ser una buena prima mayor?

¡Sí! ¡Iré a buscar mis juguetes viejos para el bebé AHORA MISMO! —En un instante, sale corriendo y quedamos con mi mamá y Lauren, las cuales se encuentran emocionadas y ansiosas.

Normalmente, te mataría por tomarnos el pelo así y organizar una boda de último momento, pero esta es la mejor razón que puedo pensar para tal ocasión. —Mi mamá se cubre el corazón con las manos—. Un bebé, por Dios, ustedes dos... no podría estar más emocionada.

Bella y yo sonreímos, inhalando profundamente en alivio.

Estas son las mejores noticias —canta mi hermana—. ¡Tienen suerte de estar a un océano de distancia o estarían siendo aplastados en un abrazo ahora mismo!

—Bueno, guardaremos para después esos abrazos y los demandaremos en tres semanas cuando ustedes lleguen. —Pauso por unos instantes—. Así que mi próxima pregunta es... ¿cuál es la posibilidad de convencer al abuelo y la nana para que viajen?

~TotS~

BPOV

Dos semanas después, me encuentro en el cuarto de Rose de pie sobre su cesto de ropa mientras mi vestido de boda es plegado y sujetado con alfileres a mis costados. La mamasan que Rose y Emmett tienen como ama de llaves nos dijo que también es una costurera y estaría dispuesta a hacer las pruebas por mí. Mi vientre aún tiene que asomarse ya que tengo menos de tres meses de embarazo, pero mis pechos se han inflado de la noche a la mañana. Están sensibles, pero no adoloridos, y gracias a Dios por eso, porque Edward no puede apartar sus manos de ellos, mucho menos su boca.

—Oh, Bella... —comenta Rose, sacudiendo su cabeza—. Creo que jamás he visto un vestido más perfecto para tu boda en Okuma. Tan elegante, como si fuera hecho para usarlo en la playa. Y la forma en que abraza tu cuerpo, Dios... Edward tendrá un ataque al corazón.

Ambas nos reímos mientras Poshiko se pone de pie con una sonrisa.

—¿Te sientes bien?

—Sí, perfecta. Arigato gozaimasu.

Ella se inclina antes de agitar una mano.

—Iie.

—¿Velo? —pregunta Rose, apartando mi cabello hacia atrás mientras nos miramos en el espejo.

—Sin velo. Usé uno en mi primera boda, y siento que son más para la novia virginal y modesta. —Me encojo de hombros—. Segundo matrimonio. La boda será en la playa... no lo sé. Además, con la forma en que la tela de las tiras cae por mi espalda, creo que un velo lo arruinará.

—Sí, me gusta. No necesita un velo. ¿Y tu cabello estará recogido?

Asiento.

—Mallory vino anoche e hicimos una prueba de peinado y maquillaje. Usaré un broche antiguo que la abuela de Edward usó en su boda.

La expresión de Rosalie me dice que está maravillada con esas noticias.

—Estoy tan emocionada de que puedan venir. Amo mucho a sus abuelos. Después que Eric murió, ellos fueron una fuente de fuerza... para todos nosotros, en realidad —recuerda ella con una mirada nostálgica.

Sonrío, recordando lo emocionado que estaba Edward cuando su abuelo nos dijo que él y la nana no se perderían nuestra boda por nada en el mundo.

Todo está tomando forma, casi se siente demasiado bueno para ser verdad. Pero me niego a preocuparme. Después de todo por lo que hemos pasado, la única forma de vivir en estos momentos es confiar en que nuestro final feliz está cerca.

—Bien, ¿cuándo llegan todos a la isla? —cuestiona ella, ayudándome a bajar de la plataforma improvisada con su cesto de ropa. Una vez que estoy en suelo firme, ella comienza a desabrochar las dos docenas de botones que se encuentran debajo de los volados de raso.

—Mis padres llegan el quince y su familia, incluidos tus suegros vuelan la semana siguiente, el veintidós. Oye, ¿has visto el lugar que Edward rentó donde la familia se alojará mientras estén aquí? Es espacioso. Estoy contenta que lo haya encontrado, especialmente ya que el abuelo y la nona decidieron venir.

—Es realmente generoso que estén pagando su estadía.

—Por favor, ellos están pagando para volar al otro lado del océano para esta pequeña fiesta, lo menos que podemos hacer es pagar su alojamiento. Lo que me recuerda, ¿me ayudarías a ir a la tienda así podemos llenar sus alacenas antes que lleguen?

—Por supuesto —dijo felizmente, justo cuando el vestido se afloja a mi alrededor ahora que ella ha llegado a los últimos botones.

—Y mis padres se quedaran en mi departamento, así que dormiré en lo de Edward todo el tiempo.

—¿Han encontrado una casa ya?

—Edward comenzó a llenar los formularios, pero hasta que estemos casados no pueden garantizarlos alguna unidad disponible. La última vez que chequeamos, habían cuatro casas vacías, así que con suerte consigamos una cuando enviemos los papeles el primer día del año.

—¿SEXY MAMI, DÓNDE ESTÁS? —Escuchamos a Emmett rugir desde abajo justo antes de que la puerta de entrada se cierre de un golpe.

—¡Arriba! ¡Pero no subas porque Bella está desnuda!

—¡¿Que QUÉ?! —grita Edward, trepando las escaleras como una manada de bisontes.

Rose cierra la puerta antes que mi prometido pueda echar un vistazo.

—¡Afuera, Masen! —ella lo reprende—. Su vestido de bodas está aquí. Este lugar está prohibido para ti y tus ojos. ¡Vuelve a bajar!

Lo escuchamos gimotear.

—Pero, cariñoooo —se queja— ¡...estás desnuda!

—¡Nada que no hayas visto antes, Comandante! —bromeo del otro lado de la puerta.

—Aguafiestas —suelta mientras que yo me río.

—Te veré en mi departamento. ¿Encontraste un pollo asado para mí en tus viajes de hoy?

—Sí, dos, de hecho. Condimentados con limón y pimienta y uno italiano. No pude decidir cuál querrías así que traje los dos para no enfadar a la dama embarazada.

—Hombre inteligente —comenta Rose.

—Entonces... ¿en serio no puedo ver un poco? ¿Puedes mostrarme una teta o algo?

—¡Ve a casa! —Me carcajeo, quitándome el vestido.

—¡ESTÁ BIEN!

—Ustedes dos están hechos el uno para el otro. —Se ríe Rose, guardando mi vestido en su bolsa—. ¿Te he agradecido por haber llegado a nuestras vidas?

La abrazo.

—Solo cerca de un millón de veces. Y estoy emocionada de estar aquí... así que gracias.

~TotS~

Ni bien abro la puerta principal, el aroma de la cena me rodea, llevándome cerca del orgasmo y se me hace agua la boca en un instante. Estaba en la cama haciendo un puchero hace unas noches, desesperadamente antojada de pollo asado del Boston Market. Edward se sintió horrible cuando me hizo llorar al hacerme saber que el Boston Market más cercano se encontraba en California. Me prometió que encontraría algo, incluso si tenía que estar sobre un espetón y asar la maldita cosa él mismo. Por lo que, el hecho que mi futuro marido no solo comprara dos pollos asados para mí, sino que también se encuentra cortando vegetales en la encimera de la cocina con varias ollas hirviendo en la estufa para poder completar todo es mucho más que considerado. El iPod está fijado en nuestra lista de reproducción de Navidad y John Lennon canta sobre una feliz navidad y nuestro pequeño árbol con sus luces blancas solo añade al ambiente y a la perfecta sensación de hogar.

En este momento, honestamente no puedo decidir qué es más excitante: la vista de su sexy trasero en esos jeans mientras cocina para nosotros o el olor que emana del horno y la estufa. Quizás son las dos cosas combinadas con el hecho que Edward no tiene ni un hueso egoísta en su cuerpo y está haciendo todo esto para nuestra familia.

Descanso una mano sobre mi vientre, sintiéndome la chica más afortunada y bendecida del universo. Lo logramos, pequeño.

La música está bastante fuerte, y él no se ha dado cuenta, así que camino por detrás de él, entrelazando nuestros brazos y envolviéndolos alrededor de su estómago.

—Mmm, delicioso —ronroneo, besando sus escápulas, mis pestañas parpadean ante el aroma embriagante de su colonia.

—¿Eso es por mi cena o por mí? —Él baja el cuchillo sobre la tabla y se limpia las manos con un paño.

—Si digo las dos cosas, ¿eso lastimaría tu ego?

Girando en mis brazos, su sonrisa torcida me saluda, y me derrito.

—Para nada. De hecho...

Sus suaves labios encuentran los míos, y me deshago en sus brazos. Él debe estar cocinando algo con azúcar negra, porque puedo saborearla en su boca. Llevándome hacia atrás, me ayuda a subir sobre la mesa mientras nos besamos sin parar.

—Me provocaste en lo de Rose y Em —me reprende, su dedo merodeando por debajo de mi oreja y por todo el camino hacia mi muslo expuesto.

Mis manos comienzan a vagar por su pecho sólido y encuentro su cinturón.

—Fui una chica mala.

Sus cejas se elevan.

—Qué bueno que lo admitas —comenta sarcásticamente, tirando de mis labios con los suyos.

Una vez que su cinturón y bragueta están deshechas, termino nuestros besos a regañadientes y me recuesto sobre la mesa en invitación.

—Siéntete libre de castigarme.

Él acerca mis caderas hacia las suyas hasta que mi trasero cuelga de la mesa. Con dedos determinados, se desliza por debajo de mi vestido negro y blanco hasta llegar a mis bragas. Lentamente, las retira de mi cuerpo, nuestros ojos fijos en el otro, llenos de deseo y destino.

Eres mía para siempre. El momento no necesita palabras. El subir y bajar de mi pecho, el suave roce de sus labios sobre mi piel, nuestras miradas lo dicen todo.

Una vez que estoy libre de mis bragas y su polla ha sido liberada de sus bóxers, su nudillo roza mi centro húmedo y suelto un siseo.

—¿Lista tan pronto, hermosa?

Trago con fuerza.

—No me toma mucho cuando se trata de ti, Comandante Masen.

Mierda, esa sonrisa de nuevo. Ardo por este hombre. Si no estuviera húmeda ya...

—Bueno, en ese caso. —Dobla sus rodillas y levanta sus caderas suavemente, alineándonos antes de hundirse con facilidad.

Embestidas suaves y profundas me tienen jadeando, suspirando y gimiendo con cada movimiento de su pelvis. Él sostiene mis rodillas contra sus costillas, y sus ojos nunca dejan los míos. Es hipnotizante.

—¿Sabes lo jodidamente sexy que eres, acostada aquí, abierta para mí, cargando nuestro hijo... lista para caminar al altar y tomar mi nombre por el resto de tu vida?

Solo puedo asentir, las sensación de él llenándome, cada vez más y más rápido, me dejan sin habla.

—Estira esas piernas hacia mis hombros, cariño. —Cuando lo hago, ambos gruñimos ante el nuevo ángulo, y sus arremetidas se aceleran. Sus manos, las cuales han estado aferrando mis caderas y apretando la piel de mi trasero, se mueven hacia mi pecho, donde libera mis pechos del vestido. Su pulgar frota mi pezón y mi reacción es contraer mis músculos.

—Mieeeeerda, Bella —gime él, echando hacia atrás su cabeza.

Queriendo simplemente ahogarme en el momento, levanto mis brazos sobre mi cabeza, arqueando mi espalda y dándole control total. Sus movimientos se aceleran y pronto vuelve a aferrarse de mis tobillos y a acelerar, buscando nuestros orgasmos.

Mi cuerpo se estremece cuando llega el mío. Edward cae hacia adelante, mis piernas colapsan a sus costados y se envuelven alrededor de su espalda. Se acerca a mi boca, su lengua buscando la mía. Momentos después de besos húmedos y gruñidos, sus movimientos se detienen y presiona su frente contra la mía.

—Realmente será horrible tener que usar condones todo el tiempo y no poder ser así de espontáneos.

—Así es... pero de nuevo, con mi gran barriga en el medio, dudo que podremos tener acción sobre la mesa de mi cocina —resoplo, llenando su rostro de besos.

—Supongo que tendremos que aprovechar las tres semanas sin condones al máximo.

—Deberíamos estar felices de que no se nos prohíba tener sexo en absoluto —añado cuando él se retira y me ayuda a sentarme—. He leído que algunas mujeres son confinadas a la cama y no pueden tener sexo.

—Muérdete la lengua. —Reajustamos nuestras prendas y caminamos hacia el baño de la mano.

—Prefiero que tú lo hagas. —Me río—. Pero en este caso, creo que tenemos mucha suerte.

—Tú, aquí. Cargando a nuestro bebé. Aceptando casarte conmigo en un par de semanas. Si eso no es suerte, entonces no sé lo que es. —Su suave beso expresa toda la honestidad de sus palabras, si acaso había duda en mi mente.

—No puedo esperar a comenzar el resto de mi vida contigo.

—Niégalo si quieres, pero el resto de nuestras vidas comenzó el momento en que entraste a esa reunión —dice con confianza—. No iba a dejar que te me escaparas. Te hubiera perseguido por todo el planeta si era necesario.

—Estoy feliz de que no haya requerido tanto trabajo —admito—. Además... todo pasa por una razón. Hemos tenido ángeles cuidándonos en cada paso.

—Estoy comenzando a creer en eso. —Sus labios rozan los míos—. No dejemos que trabajen tanto ya, ¿trato?

—Trato.

~TotS~

EPOV

Estoy tan emocionado que no creo que algo pueda hacerme mal. Pasar la última semana con los padres de Bella ha sido exactamente lo que necesitaba los restos de mi inquietud. Jamás he estado confundido sobre Bella, nada de eso. Solo he estado preocupado con lo que sus padres pensaban de mí... especialmente por la forma en que las cosas terminaron en Hawái. Cierto, su padre fue muy agradable conmigo cuando llamé en octubre, pidiendo su bendición para pedirle matrimonio a Bella... pero una reunión cara a cara es algo completamente diferente.

En nuestra primera noche juntos como grupo, él me llevó a un lado y calmó mis miedos.

"Escucha, Edward, sé que has estado un poco inseguro sobre cómo saldría esta velada «reunión de Navidad barra sorpresa, estamos embarazados y por casarnos»... pero no tienes razones para temer de la mamá de Bella y de mí. Tú y Bella son lo suficientemente grandes para saber lo que quieren... solo estamos contentos de que ambos fueran por ello. Y sí, quizás otras personas puedan pensar que esto es demasiado rápido... pero aprendí todo lo que necesitaba saber de ti hace tres años y medio cuando enterramos a Mike. Te paraste al lado de mi hija y solo le ofreciste palabras de consuelo y de paz. Eras un extraño, pero fuiste un pilar de fuerza en el que todos nos apoyamos. Y entonces cuando..."

Se detiene de repente para aclararse la garganta, las emociones invadiendo nuestros recuerdos.

"Cuando mi hija yacía en una cama de hospital después que el bebé llegara demasiado pronto" dice con voz ronca, sacudiendo la cabeza. "Nadie nunca pensó en que te quedarías tanto tiempo como lo hiciste. Hablabas con ella, le brindabas apoyo, diablos, recuerdo que la hiciste reír en un momento. Seguiste viniendo por días." Él asiente, como si confiara en sus instintos. "Tu carácter brilló en ese par de semanas y nunca jamás me olvidé de ti. Cuando Bella nos contó que se había cruzado contigo de vuelta en mayo, no voy a mentir, hijo, recé esa noche pidiendo que los dos encontraran la manera de pasar tiempo juntos porque sabía que podría haber algo más entre ustedes."

Asiento, escuchando respetuosamente, pero por dentro me siento tan emocionado como un niño en una tienda de dulces. La aprobación de este hombre significa mucho para mí.

"Lo que le pasó a tus amigos en Hawái... Bueno, es una lástima. Lamento demasiado que tu amigo haya perdido a su prometida y que tú también la hayas perdido. Entiendo que los dos eran muy cercanos. Y lo que pasó entre tú y Bells fue sus viajes personales. Sonó jodidamente doloroso. Y odié ver a mi pequeña llorar, necesitando permanecer en silencio porque cada vez que ella comenzaba a hablar, se le llenaban los ojos de lágrimas de nuevo. Pero es lo que es... o era, debería decir" se ríe. "El punto es que... a veces el camino de A hacia B no es necesariamente rápido y sencillo. A veces tienes que zigzaguear un poco, incluso ir en círculos antes de encontrar el lugar donde perteneces. Mientras que llegues allí... no le debería importar a nadie lo rápido que fue o por qué están allí. El hecho es que estás allí, y eso es lo que importa. Nada más."

Conocer a los padres de Bella me ha ayudado a ver exactamente por qué ella es tan espectacular. Estas dos personas son amables y generosas, bienhabladas, educadores de mente abierta que criaron a Bella para que sea el mismo tipo de persona. El amor que tienen por su hija es evidente en todo lo que dicen y hacen; me recuerda a la familia muy unida de la que provengo también. Renée y Charlie me han dado la bienvenida con brazos abiertos, y no podría sentirme más cómodo. He ganado un par de padres, eso es seguro.

Ahora estamos en el aeropuerto Naha, esperando a que mi familia llegue. No sé quién está más emocionado o nervioso... yo o Bella. Es un cincuenta-cincuenta... pero sin importar qué, sé que vamos a estar bien.

—¡Veo a mi papá! —comenta Emmett, sus ojos fijos en la multitud que se acerca a nosotros—. Síp, todos están aquí.

El océano de personas se abre y, la nana y el abuelo son los primero que veo. Luego, mis ojos encuentran a la mamá y el padrastro de Emmett, Sheila y Dan, seguido por mi mamá, Lauren y Bailyn, quien está jalando de su pequeña valija rosa a su lado.

—¡Tío Emmett! ¡Tío Edwaaaaaard! —Bailyn corre a los brazos a Emmett y él le da vueltas, mordisqueando y haciendo cosquillas su cuello mientras ella se desarma en un ataque de risas—. ¡Hola, tía Lee Lee! —Ella se inclina en el abrazo de Emmett para envolver sus brazos alrededor del cuello de Rosalie.

Bella es llenada de abrazos por mi mamá, mi hermana y mi nana, sin necesitar presentaciones de mi parte. Envuelvo mis brazos alrededor de los hombros de mi abuelo, él me abofetea suavemente un par de veces.

—Lo hiciste bien, niño.

—Gracias, abuelo. Gracias por estar aquí.

—¡Ven aquí, tú! —Saco a Bailyn de los brazos de Emmett y la abrazo con fuerza, haciéndole cosquillas en sus costados hasta que se ríe descontroladamente—. Te extrañé, tontita.

—También te extrañé, tío Edward.

Hemos creado un embotellamiento para los pasajeros que salen y necesitan reclamar sus valijas, así que todos nos trasladamos hacia unas sillas, donde terminamos de saludarnos.

Me giro para encontrar a Bella arrodillada frente a Bailyn, que no puede apartar la mirada de su princesa.

—Hola, Bailyn.

—Hola. —La voz de mi sobrina es apenas un susurro, y sus mejillas están casi tan rosas como sus zapatillas de princesas de Disney.

—¿Cómo fue tu largo viaje en avión?

—Eh... estuvo bien. Pude ver muchas películas en la pantalla. Y mami y el abuelo me llevaron de paseo así no me aburría.

Bella se ríe.

—Sí, yo también me aburrí en mi vuelo.

Mi sobrina continúa sonriendo, su pequeño cuerpo congelado.

—Estoy contenta de que hayas venido a visitarnos, Bay. ¿Puedo tener uno de esos abrazos super increíbles ahora?

Bailyn asiente, dando un paso hacia adelante, antes de lanzar sus brazos alrededor del cuello de Bella. Sus ojos se cierran mientras ella abraza a Bay fuerte, frotando su espalda. Cuando Bella vuelve a abrir los ojos, están llenos de lágrimas y sacude la cabeza. Entiendo sus emociones. Ver a todos lo que amo en el mundo, juntos al mismo tiempo me da una gran sensación de paz y felicidad. Casi creo que ya no necesito terapia. Pero no hay forma de que deje pasar eso. Mis demonios han estado callados por un tiempo ya... quiero asegurarme de que permanezcan así.

—Estas serán una vacaciones increíbles. Y gracias por aceptar ser nuestra niña de las flores en nuestra boda. ¿Estás emocionada?

Los ojos de Bay se ensanchan y ella siente frenéticamente antes de volver a hablar.

—¿Cómo está mi primo bebé en tu barriga?

—Tu primo está perfecto. Y muy emocionado de conocerte el próximo verano.

—¿Será varón o niña?

Bella y yo intercambiamos sonrisas mientras yo me agacho con ellas.

—Bueno, eso no lo sabemos todavía, Bay. ¿Tú qué piensas?

—Creo que será una niña. Quiero que ella sea mi nueva princesa.

—Creo que harás un buen trabajo, sin importar qué tipo de bebé tenga Bella —le aseguro.

—De acuerdo. Y creo que Flynn es un buen nombre de niño, tío Edward.

—¡Uh, ese SÍ es un buen nombre, Bay! —interrumpe Bella con un pellizco en mi costado, sabiendo bien lo celoso que estoy de su amor de caricaturas.

—Suficiente, ustedes dos. Sino las lanzaré al suelo y les daré mordiditas en la barriga aquí, en el aeropuerto.

—¡Mordiditas en la barriga! ¡Nooo! —Bailyn sale corriendo, riéndose y cubriéndose el estómago hasta que sin querer se topa contra las fuertes piernas de su tío Emmett.

Las cejas de él se elevan cómicamente.

—¿Alguien dijo mordiditas en la barriga?

~TotS~

En vez de mi ducha normal de noventa segundos, me tomo mi tiempo, estirando mis músculos, girando mi cuello, permitiendo que el sudor salga de mi cuerpo en vez de frotar y enjuagarlo a la velocidad de la luz. A este ritmo sin prisa, disfruto de la relajación y la paz que siento, ¿y por qué no debería hacerlo? En dos horas me iré para conducir hacia el resort en donde mañana por la tarde me casaré con Isabella Newton... increíble rompe narices y realizadora de sueños.

Mis chapas identificadoras chocan en mi pecho mientras envuelvo la toalla alrededor de mis caderas y seco mis ojos antes de entrar al cuarto. Desde aquí, tengo la perfecta vista de mi chica mientras disfruta de su desayuno. Ella luce demasiado adorable, sus pies sobre el asiento, su rodilla doblada cerca de su rostro. Me recuerda a la forma en que Bailyn a veces se sienta en su mesa de picnic. Bella está masticando y ocasionalmente escribiendo algo en su laptop, inconsciente de que la estudio porque no puedo apartarme. Su cabello está recogido sobre su cabeza, ella tiene puestos sus gafas y una de mis camisetas grandes del Cuerpo de Marines sobre sus leggings.

Ella es adorable. Es perfecta. Es mi hogar... y la necesito en mis brazos ahora mismo.

Cuando ella levanta la mirada para encontrarme caminando en su dirección, escucho un gemido en protesta.

—Deja de mirarme con esa sonrisa sexy y ese cuerpo increíble, todo salido de la ducha y oliendo orgásmico, Comandante. No tengo tiempo para tener sexo. Este bebe ansía cereales de canela con locura. Voy por mi tercer bol ya. Si él o ella sale de forma cuadrada con una capa de azúcar y canela, no me sorprendería ni un poco.

Me río de la evaluación de nuestro pequeño y beso su frente.

—Así que, sí, incluso tu caminata sexy puede distraerme de tragar esta comida. —Después que ella toma otra cucharada, me inclino contra la encimera, cruzándome de brazos. Tengo que ver si poseo algún tipo de persuasión para atraerla, que supere su desesperada necesidad por el kilo de cereal que está consumiendo—. Como sea, no me querrías. Tengo aliento de leche. Y eso no tiene nada de sexy.

Ella se pone de pie y coloca el bol en el fregadero, vertiendo un poco de agua sobre este. Tomo su brazo cuando ella termina y la acerco a mí.

—No me digas qué es o no sexy sobre ti —murmuro entre suaves besos en sus labios—. Haces que todo sea deseable... incluyendo tu afinidad por múltiples boles de cereal de canela. Y si, por casualidad, este pequeño sale cuadrado y cubierto de azúcar, te perdonaré.

Ambos nos reímos, intercambiando besos antes de enterrar mi rostro en su cuello y presionar mis labios contra el calor de su piel.

—¿Estás lista para esto, cariño?

Ella tararea, el sonido vibra contra mi pecho mojado antes de dejar un beso sobre mi corazón.

—Más de lo que nunca creí posible. —Ella se aparta para encontrar mis ojos—. No puedo esperar.

~TotS~

El clima no podría ser más perfecto para un día de diciembre en una isla tropical, pero sigo sudando como loco en mi uniforme. Mis pantalones están algo ajustados, probablemente porque comí como si fuera mi última cena cuatro días atrás en Navidad. Luego estuvieron las pruebas diarias de interminables galletas de Navidad que Bella ha estado horneando con desesperación. Como siempre, mi manzana de Adán está siendo sofocada por el maldito clip del collar, pero nada parece importar cuando veo a Rose y luego a Lauren tomar sus lugares a un lado del altar frente a Riley, Emmett y yo.

La música suave e instrumental sigue sonando en la playa frente a la Capilla Felicia aquí en Okuma. Con las paredes y el techo abovedado hecho de casi todo cristal, exhibe la puesta de sol reflejándose sobre el mar color verde menta, realzando el ambiente. El pasillo de cristal te hace creer que estás caminando sobre la arena hacia el altar. Toda la escena parece que fuera salido de un cuento de hadas.

A mi lado en el pasillo está Kalia, que luce alrededor de dieciséis años con su cabello recogido y pendientes brillantes. Bella se aseguró de elegir el vestido que Kalia usaría como pequeña dama de honor así Riley no tenía un ataque cardíaco, y eligió bien. Pero incluso con el vestido más conservador, Kalia es una belleza natural que siempre tendrá a los chicos comiendo de la palma de su mano. Le echo un vistazo a Riley mientras ella camina hacia nosotros con una enorme sonrisa en su rostro, y la de él es igual. Se forma un nudo en mi garganta, deseando que Nalani estuviera aquí celebrando con nosotros, y luego simplemente me digo que lo está. Ella está aquí, observándonos, haciendo que este día sea hermoso.

Bella y Charlie deben estar parados a un lado porque solo puedo ver a Bailyn asentir, escuchando las direcciones, asumo, antes de mostrar sus hoyuelos y comenzar a lanzar pétalos de orquídeas a lo largo del pasillo mientras flota hacia mí. Cuando la vi en el vestíbulo temprano, ella resplandecía de emoción por su vestido color sangría. De acuerdo con Bailyn, todo en los últimos días tenían que ser marcados como sangría. Ningún otro color sería aceptado. Ni borgoña, ni vino, ni alguna versión de arándanos, marrón, rojo o violeta, sino SANGRÍA. No es necesario decir que está en modo princesa, especialmente después de haberle dado una tiara para que use hoy así como su vestido color sangría.

Cuando llega al altar, ella me ofrece otra gran sonrisa y se para frente a Lauren. Capto un vistazo de mi mamá, que ya está llorando y sonándose la nariz.

De repente, la música cambia, y todos se ponen de pie justo cuando logro visualizar a Bella. Ella es hermosa. No sé nada sobre el material o el corte, pero sí sé que su vestido sin mangas amolda su cuerpo perfectamente y la sonrisa que me da hará que mis rodillas cedan si no tengo cuidado. Ella nunca aparta su mirada de mí, y hace que mi corazón vuele. Memorizo este momento sabiendo que muchas partes del día se esfumarán de mi mente. Pero justo esto —ver a mi chica caminar hacia mí con gracia y confianza— será inolvidable.

Ella es toda mía y soy completamente suyo.

Charlie toma mi mano una vez que estamos cerca, y le agradezco, incapaz de apartar mi mirada de Bella.

—Deslumbrante —susurro, frotando mis dedos sobre sus nudillos. Ella vuelve a sonreír, sus ojos aguados, pero no al borde de las lágrimas... solo tan emocionada como puede estar con amor y la felicidad, y me pone feliz.

~TotS~

BPOV

No he sido capaz de apartar mi vista de este hombre mío. Bellísimo en su uniforme azul formal, y flanqueado por sus mejores amigos en uniformes a juego también, me pellizcaría para asegurarme que todo esto es real si no dejara un moretón.

Después de recitar nuestros votos, listos para intercambiar los anillos, Edward me deja sin aliento cuando le pide al capellán que le permita leerme algo.

Él saca un pequeño pedazo de papel de su bolsillo y sosteniendo mis manos con su mano libre, él comienza.

—Encontré esto investigando hace unas semanas, y quería compartirlo contigo, Bella. —Su voz tiembla, y simplemente quiero envolver mis brazos a su alrededor para reconfortarlo, pero dejo que continúe—. Jamás creí que estaba destinado a amar a alguien para siempre, pero en un santiamén me tuviste reconsiderando todo en lo que estaba convencido. Y si pudiera volver a una versión más joven mía, me susurraría esto —Toma aire profundo—, y sean pacientes conmigo con la primera parte porque prepara el camino. Estas no son mis palabras, de hecho salen de El Puente hacia el Infinito de Richard Bach... pero lo que él dice es exactamente cómo me siento sobre nuestro romance desde el momento en que rompiste mi nariz en mayo.

La capilla estalla en risas, y aún sosteniendo su mano, seco mis ojos entre risas antes de que él continúe.

"Había crecido en una casa con una cerca alrededor, y en esta cerca había una verja blanca de madera con dos agujeros juntos así el perro podía ver por ellos. Una noche, con la luna en lo alto, volviendo tarde del baile escolar, recuerdo que me detuve, con la mano en la verja, y hablé tan suave para mí mismo y para la mujer que amaría que ni siquiera el perro podría haber escuchado.

No sé en dónde estás, pero vives ahora mismo en alguna parte de este planeta. Y un día, tú y yo vamos a tocar esta verja en donde estoy tocándola ahora. ¡Tu mano tocará esta misma madera, aquí! Entonces, la atravesaremos y estaremos llenos de un futuro y de un pasado y seremos para el otro lo que nadie nunca ha sido. No nos podemos conocer ahora, no sé por qué. Pero algún día nuestras preguntas serán respuestas y estaremos dentro de algo tan brillante... y cada paso que tomo es un paso más cerca a un puente que debemos cruzar para encontrarnos.

Estoy aquí no porque se supone que deba estarlo, o porque estoy atrapado aquí, sino porque preferiría estar aquí que en cualquier lugar del mundo."

Él mantiene su mirada en la mía por un momento y seca las lágrimas en mis ojos. Los resoplidos detrás de mí son aparentes así como los pañuelos que se usan que puedo notar por el rabillo de mi ojo en donde se encuentran sentados nuestras familias y amigos.

—Bella, lo que nosotros tenemos es tan brillante... y todo es por ti. Nuestros caminos individuales que nos condujeron al día en que nos conocimos años atrás no fueron sencillos. Nuestro viaje como pareja hacia hoy ha tenido lágrimas y grandes baches en el camino. Pero no puedo recordar cómo era mi vida ocho meses atrás, y ni siquiera quiero hacerlo... porque nada se compara a dónde estoy ahora. Gracias por elegirme, desempolvarme y amarme. Eres la razón por la que mi corazón late. Te amo.

Él se atraganta con la última parte y traga fuertemente, tratando de permanecer el oficial majestuoso tanto como sea posible. Le respondo articulando «te amo», porque si intento darle voz, sonaré como una idiota.

Inhalando profundo de nuevo, él aferra mis manos e intercambiamos anillos y encendemos una vela, y con una bendición seguida de un beso, nos convertimos en el Comandante y la Sra. Edward Masen.

~TotS~

Estoy emocionada por la próxima parte cuando veo a Emmett y Riley en posición de firmes. Riley grita las órdenes y los ocho Marines desenvainan sus espadas formando un arco. Nuestros invitados se encuentran en la terraza, observando la escena, mientras que Edward y yo salimos de la capilla caminando de la mano por debajo del arco y somos detenidos abruptamente por las espadas cruzadas que fueron descendidas por Emmett y Riley.

—La novia debe besar al novio para pasar —ordena el Comandante Riley Biers.

Girando con una sonrisa, beso a Edward suavemente entre los aplausos de la multitud justo cuando siento un golpe en mi trasero.

Me muevo hacia mi derecha, observando en asombro a Emmett, que realmente acaba de golpearme con su espada. Su sonrisa lo delata.

—Bienvenida al Cuerpo de Marines, señora.

~TotS~

Nuestros invitados felizmente beben y comen aperitivos durante el cóctel. He reído y llorado más veces de lo que puedo contar mientras saludo a casi todos. Invité a muchos colegas y sus parejas mientras que Edward envió invitaciones a todos los oficiales del GLM. Hay casi tantos Marines en sus uniformes de galas aquí hoy de los que habían en la Gala del Cuerpo de Marines el mes pasado.

Me acerco a unos de los invitados de último momento que estuvo de pie al fondo de la capilla durante la ceremonia, pero merecía estar al frente en mi opinión.

—Jasper. —Lo abrazo fuerte antes de besar su mejilla—. No puedo creer que hayas venido. Me impresionas.

—Quería estar aquí, Bells. Te ibas a casar, y eres una de mis mejores amigas. —Se encoje de hombros—. Era obvio.

Se necesita abordar el gran elefante blanco, a pesar que su ausencia no es silenciosa.

—Entonces, ¿Alice no?

Él sacude su cabeza sutilmente.

—Alice no. Lo siento.

—No debes disculparte por eso —le aseguro—. Ella tomó su decisión. Simplemente lamento que estés en el medio de todo.

—Sé que hoy no es el mejor momento para contártelo, pero me salí del medio. Me mudé en octubre.

Mis ojos se ensanchan mientras que mi mandíbula se abre.

—Oh, por... Oh, por Dios. Jazz... Yo...

—No te preocupes por ello. No creo que sea permanente, pero necesitaba mi espacio y ella necesitaba... necesita ayuda. Y me niego a vivir con ella mientras no esté sana. Obviamente, la sigo viendo en el trabajo. Y hemos salido a cenar varias veces. Pero hasta que sepa que ha cambiado, no puedo meterme en ese ambiente. Y cuando ella me mostró tu invitación a la boda, sabía que quería estar aquí.

—¿Ella sabe que estás aquí?

Él asiente.

—Sí, le dije hace un par de semanas cuando noté que las fechas de mi viaje incluían el Año Nuevo y tenía que cancelar nuestra cita.

Lo abrazo fuerte una vez más.

—Te amo, Jasper. Gracias. Muchas gracias por venir hasta aquí.

—Te mereces toda la felicidad que pueda caber en tu corazón, Bells. Siempre estaré de tu lado. Felicitaciones.

~TotS~

El sol se ha ocultado por debajo del horizonte y las luces color té alinean la pared de roca a la altura de la cintura que rodea la pista de baile. Tintineos de tenedores contra copas de champaña hacen que Edward y yo nos besemos una y otra vez, pero no nos quejamos. Este momento es completamente espectacular.

—¡Hora para que la pareja del momento tengan su primer baile como marido y mujer!

Edward envuelve su brazo alrededor de mi cintura baja y me lleva hacia su pecho mientras que "Veo en ti la luz" de Enredados comienza a sonar, para la alegría de Bailyn.

—Lo hicimos —jadeo en su oído.

Edward me inclina hacia atrás y me besa antes de responder.

—Lo hicimos, Clementine. Eres toda mía ahora. Incluso tengo un papel legal para probarlo. —Me guiña el ojo y me vuelve a besar.

—Gracias por este día increíble. Cuando aceptaste el mes pasado que deberíamos adelantar la fecha de la boda, jamás soñé que nuestro día fuera así. —Descanso mi cabeza contra su pecho—. Todo es por ti.

—Eres el amor de mi vida. Quería que nuestra boda tan perfecta como sea posible.

—Bueno, lo hiciste. —Suspiro—. ¿Te estás divirtiendo?

Él sonríe y me besa suavemente.

—Mucho. Estoy listo para bailar un poco más y luego caminar hacia el puente de allí —susurra, bajando la cabeza hacia un lado—, y llevar a mi esposa a nuestra cabaña privada de luna de miel, y adorarla por los próximos tres días sin interrupciones ni distracciones.

Me estremezco cuando me besa debajo de la oreja. Ese ardor familiar y el deseo que él enciende se despiertan.

—Estoy lista cuando lo esté, Comandante —tarareo.

Su expresión en respuesta me dice que está sintiendo lo mismo.

—Después de usted, Sra. Masen.


Mamasan: término usado por los militares para describir a las amas de llave y las criadas en algunas partes de Asia.

Arigato gozaimasu: "muchas gracias" en japonés.

Iie: una manera casual de decir "de nada" en japonés.

GLM: Grupo Logístico de los Marines.


Aww, esos votos *-* Las fotos de la boda se encuentran en el grupo ya publicadas :)

¡Muchas gracias por comentar y hasta el próximo!