Como dije ayer, ahora que tengo menos historias en curso, decidí que renovaría estas que no tienen tanta continuidad. En este caso, se trata del momento, luego de la boda fallida, en que Sehrazat intenta recuperarse y Onur está desesperado por demostrarle que todo es una acusación falsa...
Capítulo 41
"Despertando"
Sehrazat abrió los ojos y suspiró. Bennu prácticamente la había obligado a tomar un calmante para poder descansar y ella estaba tan aturdida que le había hecho caso.
Sintió pena y rabia por todo lo que había vivido. Estaba muy enojada y casi no quería pensar en Onur y en todo lo que había pasado…
Se desperezó para sacarse de encima los pensamientos y se levantó. Estaba sola en casa, y sobre la mesa, pudo ver una nota en la que Mihriban le contaba que se había ido con Kaan y Bennu a pasar el día afuera.
Por un lado, sintió que hubiera querido distraerse y estar con su hijo, pero por otro se sintió agradecida y pensó en dedicarse un rato para sí misma…
Se preparó un desayuno sencillo, un té y algunas frutas y se sentó a tratar de comer algo.
Cada tanto la angustia la asaltaba y trataba de no pensar, pero fue inevitable que cayera en pensar en todo lo que había sucedido, en su desilusión, su tristeza…
Decidió darse una ducha y cuando casi terminaba, escuchó el timbre varias veces, insistente…
Se preguntó si quizás no había sucedido algo y salió apurada, enfundada en su bata y medio húmeda...
Abrió la puerta sin mirar, segura de que era su hijo y se encontró cara a cara con un Onur avasallado… realmente se veía muy mal…
-¿Qué haces aquí? - le preguntó y su máscara de ofendida ganó terreno a la sorpresa de haberlo visto.
-Necesito mirarte a los ojos…- le dijo y la empujó un poco para pasar, sabía que corría serios riesgos de que ella le cerrara la puerta en la cara y no quería que eso sucediera.
-Creo que me has mirado suficiente… necesito que me dejes en paz… aún no me recupero de esto…- le dijo ella con sinceridad, dejándole la puerta abierta, dándole a entender que quería que se fuera.
-Tú no te recuperas… ¿y yo? ¿qué hay de mí? ¿te has puesto a pensar en como estoy yo con todo esto? - le preguntó algo exaltado y ella se perdió en sus ojos.
-Onur…
-No puedo entender que no me creas… que los demás no lo hagan me da rabia, impotencia, pero que tú no lo hagas… me hace plantearme si alguna vez me has amado…
-¿Si alguna vez te he amado? - gritó ella y cerró la puerta, tampoco le interesaba que su vida privada llegara tan directamente a oídos de sus vecinos.
-Por eso quiero mirarte a los ojos… más allá de la rabia, de todo lo que pasó y que no pudimos aclarar…- dijo y la tomó de los hombros para perderse en sus ojos.
Sehrazat sintió debilidad. Lo veía tan enojado, tan fuera de sí… no sabía qué pensar… por un lado estaba dolida y casi segura de que él había podido ser capaz de proponerle algo así a esa mujer… pero por otro, ese Onur al que ella había aprendido a amar casi con locura no lo hubiera podido hacer…
-¿Entonces? - le dijo y vio que sus ojos se suavizaban un poco.
-Dime que no me conoces… que me crees capaz de haber hecho algo así…
-Lo hiciste conmigo…
-Fue la primera y única vez y ya te expliqué por qué…
-Onur…
-¿Alguna vez desconfiaste, te pusiste de mi lado? ¿Dudaste al menos?- le dijo y otra vez sus ojos se enfriaron.
-Te amo tanto que me duele… y me duele el corazón también…- dijo ella elevando un poco el tono de voz.
-No me contestaste…- la presionó él.
-Mi corazón me ruega que lo escuche… pero no quiero sufrir más… la enfermedad de Kaan, lo que tuve que hacer para superar eso… todo lo que sucedió en nuestra boda… no puedo con todo, entiéndelo…- dijo ella y comenzó a llorar.
-Sehrazat…
-Tú crees que para mí es fácil… pero no es así… tú te olvidas de todo lo que yo he tenido que pasar…
-Lo mínimo que debías hacer era quedarte a mi lado, defenderme… porque el día de mañana, cuando yo pueda probar que estas acusaciones son falsas, te sentirás muy mal…
-Lo sé… y te juro que espero que sea así… espero arrepentirme… porque lo que más me importa es que todo esto se aclare y no se compruebe que realmente hiciste lo que esa mujer dijo…
-¿De verdad me crees capaz de eso?
-Este Onur no… pero el que conocí cuando entré a la empresa era muy distinto…
-Ese Onur estaba herido por todas las cosas que había pasado antes… y conocerte me hizo curarme…
-Onur…- dijo ella y él miró sus labios.
-Está bien… te concedo que cambié y que antes era un hombre distinto… pero lo que esa mujer dice, sucedió luego de que pasáramos la noche juntos… y sabes perfectamente que, desde ese instante, no pude dejar de pensar en ti…- le dijo en tono un poco más calmado.
-Onur…- dijo y comprendió lo que él intentaba decirle.
-¿Qué otra excusa inventarás? - le dijo y la apretó contra su cuerpo y perdió su nariz en su cuello, casi desesperado, rebelándose contra eso sin lograrlo.
-Por favor…- le dijo ella y cerró los ojos, también rebelándose a lo que estaba sintiendo.
-No aguanto más, Sehrazat… te extraño… no puedo hacer otra cosa que pensarte, imaginarme en tus brazos…- le dijo y cuando ella lo miró, sus labios se encontraron con los de ella intensamente.
Sehrazat luchó un momento, en un lugar recóndito de su mente le parecía que debía empujarlo, echarlo, pero era tanta su necesidad de él que se dejó llevar y al poco rato le respondía los besos con la misma intensidad.
-Te amo…. te amo, Sehrazat… por favor confía en mí…- le dijo luego de lo que les parecieron siglos de besos y caricias.
-Quiero confiar… te juro que sí…- le dijo ella y él acarició su cara y besó su frente.
-Si tú estás conmigo, todo esto será más fácil… pero quiero estar seguro de que estás a mi lado… mi corazón no podría soportar más tu rechazo… tu desconfianza…
-Te amo… eso no puedo negarlo… y ya te dije, quiero confiar en ti… necesito hacerlo porque sino me volveré loca…- le dijo y él besó sus labios.
-Con eso me alcanza… por ahora…- le dijo y ella sonrió con ternura. Solo ella sabía cuanto quería que todo eso pasara y pudiera dedicarse a vivir feliz a su lado…
Sehrazat suspiró cuando él se fue. Había una mínima duda en su cabeza aún, sobre todo por las similitudes entre los que había dicho esa mujer y lo que ella misma había vivido con Onur. Pero la realidad era que él le había demostrado que eso no podía haber sucedido… y ella tenía que darle el beneficio de la duda…
Se recostó en su cama y rememoró sus besos. Cerró los ojos, su piel erizada, desesperada por olvidar todo… por seguir adelante…
Bueno, espero que les haya gustado! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!
