Aclaraciones: No hay POV definido.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Advertencia: Ninguna

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Disfruten la lectura

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Capítulo 57. Vehemente

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Los dos hombres se observaron sin decirse nada, solo viendo a través del cristal a la kunoichi que estaba allí sentada evidentemente incómoda por el shinobi del otro lado de la mesa que cada tanto le hacía comentarios inapropiados. Trataba de disimular su enojo pero a medida que el tiempo pasaba más cerca se veía de levantarse y patear al sujeto para hacer que se callara, era de las pocas reacciones genuinas que lograban obtener de ella, esa y en lo que se refería al Hyūga.

- La conozco, la he visto varias veces en mi casa, es amiga de mi hija — rompió finalmente el silencio el Yamanaka — se conocieron en los primeros exámenes chunin cuando Ino se presentó como parte de los nueve novatos, ella también es parte de los once de Tsunade

- Así es

- Tsunade tiene la merecida fama de no saber apostar, pero confía en su grupo de elegidos — él no contestó — y mi hija tiene un excelente criterio escogiendo sus amistades

- Creo que la opinión de una adolescente de diecisiete no vale mucho para una traidora

- Me contó sobre ella — siguió como si un hubiera escuchado su comentario — su amiga la que fue secuestrada en una misión, Shikamaru estuvo en el equipo que la rescató y le describió las condiciones en que la tenían en ese cautiverio, Sakura fue quien hizo la curación inicial a la herida de su muñeca — se pausó — Ino me pidió mi opinión sobre la medida desesperada que tomó ¿yo entendería si mi hija se intenta suicidar después de perder la memoria y que intenten abusarla a diario sin siquiera saber si realmente alguien iba a ir a salvarla?

- Es una elección de cobardes

- Se requiere mucho valor para decidir hacer algo así, incluso sin saber quién era o a lo que se dedicaba antes. Tú mejor que nadie sabes que existen muchos tipos de dolor y la mayoría de las veces los físicos son los más fáciles de soportar — se estaba arrepintiendo de no haberse decantado directamente por la opción de la dama de hierro — la chica está lejos de ser un peligro para alguien más que para sí misma — hizo una señal a lo que pasaba en la sala — y para ese hombre si no retrocede

¿Desde cuándo su escuadrón se había llenado de depravados y gente sin sentido común? Levantó la mano para detener a Inoichi que estaba a punto de presionar el intercomunicador para reprender al shinobi que había traspasado sus ordenes que se limitaban solo a que le hiciera comentarios a la joven y se le estaba acercando, estando ahora sentado sobre la mesa a poca distancia mientras ella parecía ponerse cada vez más roja. Eso no había estado en sus planes, pero ahora se moría de la curiosidad de ver si la castaña iba a ser capaz de cumplir su promesa de matar a quien la tocara sin su consentimiento.

- Agradecería que te alejes de mí — las palabras no se escucharon, pero él sabía leer labios y de seguro el hombre adentro sí la oyó por lo cerca que estaba — no lo repetiré

- ¿O qué vas a hacer? Yo te veo atada — se le acercó para hablarle al oído y era perceptible que cada músculo de la joven se tensó de inmediato — y muy vulnerable

- Te aseguro que no lo soy... y que te arrepentirás — eso pareció ser una invitación para el shinobi que la agarró del cabello consiguiendo que ella se pusiera de pie, había cerrado los ojos como si tratara de pensar en otra cosa o fuera a hacer lo que solía de desconectarse, pero en el momento que la otra mano del hombre se dirigió a uno de sus senos para tocarlo las esposas se rompieron como si hubieran estado hechas de papel y en un movimiento completamente fluido ella alejó esa mano y lo tomó de la otra para que le soltara el cabello y le hizo una llave, escuchándose una queja por parte del hombre cuando lo pateó en la espalda y lo arrojó contra la pared

- ¡Maldita perra! — disimuladamente se estaba masajeando el brazo, los ojos verdes del Yamanaka estaban fijos en la situación. El shinobi se lanzó contra la joven ahora con el firme propósito de vengarse por y ella se limitó inicialmente a esquivarlo, en sus movimientos se podía ver que no había una intención real de lastimarlo sino solo de defenderse. Había hablado con los ANBU que la habían llevado a las celdas después que ella ayudara al hermano menor a escapar y ellos también habían descrito su modo de pelea como defensivo en ese momento, pero la habían visto pelear casi con uñas y dientes en el campo de batalla en los momentos de mayor fulgor del combate, asesinando a sangre fría a todos los que se habían interpuesto en su camino o en el del Hyūga que no se le separaba mientras recogía armas a diestra y siniestra. No le tomó mucho dominar al hombre, lo sostenía boca abajo contra el suelo apoyándole una rodilla en la espalda mientras le hacía una nueva llave que amenazaba con fracturarle el brazo si hacía más fuerza, además solo para hacer la situación peor le había robado una kunai y la tenía ubicada en su yugular. Él esperó pacientemente, pero nada pasó, después de unos segundos Tenten respiró profundo y vio al vidrio

- Es mi única advertencia — lanzó a un lado la kunai con desgana y soltó al sujeto antes de ir a levantar la silla que había volado al otro extremo de la habitación y volverse a sentar en completa calma — la próxima vez no me detendré

Dio la orden para que dos shinobis más entraran a la estancia a recoger al ninja derrotado que no decía nada más que algunos quejidos, tenía el brazo luxado pero lo había dejado vivir.

- No es una asesina a sangre fría — acotó el Yamanaka — pudo matarlo, realmente no tenías a nadie para impedirle que lo hiciera

- No, no lo tenía — aceptó — ¿vas a hacer tu trabajo o no?

- ¿Ahora?

- ¿Hace alguna diferencia?

- No, realmente no — respiró un par de veces antes de hacer la posición de manos señalándola — Shintenshin no Jutsu

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Parpadeó incómoda, algo no estaba bien a su alrededor. Pero no era un genjutsu, estaba sentada en medio de una sala muy similar a la que estaba hasta unos minutos atrás pero la mesa estaba en su lugar y no movida por la pelea para defenderse del pervertido que había tenido lugar un momento atrás y además de eso las paredes eran completamente blancas. Observó sus manos, las esposas no estaban ni tenía las marcas que estas solían dejarle, lo único que podía apreciar era la cicatriz levemente visible en su muñeca. Una nueva táctica para conseguir información sin lugar a dudas, pero esa no le era familiar de momento, fue ahí que una puerta que no veía se abrió y el hombre rubio entró.

- Yamanaka-san — saludó, no debería sorprenderse, después de todo el padre de su amiga era parte del escuadrón de Ibiki

- Tenten — contestó él con amabilidad — ¿puedo sentarme? — ella asintió con la cabeza — estás metida en un gran problema

- Lo sé — dibujó una sonrisa sin poder evitarlo

- Mi hija dice que te engañaron para que te fueras de la aldea, pero no puede creer lo que hiciste por uno de los malos

- No me fui engañada, tenía un objetivo muy claro esa madrugada que salí de aquí con Uryuu — y lo había cumplido — lo de Ryuuken fue... un impulso, pero no me arrepiento

- ¿Por qué te fuiste?

- No lo diré

- Quiero hacer esto por el camino fácil, colabora conmigo

- Lo siento, pero no diré nada

- ¿Tus recuerdos ya regresaron?

- En su mayoría

- ¿Cuáles faltan? — ella se mordió el labio

- Mis padres, no logro verlos aún

- Puedo ayudarte a buscarlos, pero a cambio tienes que cooperar — lo dudó por un momento y luego negó — ven, vamos a dar una vuelta — se levantó y volvió a abrir la puerta — preferiría que estés presente en el recorrido, pero puedo ir solo

- ¿A dónde iremos? — caminó despacio tras él, por lo que era un pasillo igual de blanco que parecía no llevar a ninguna parte

- A buscar lo que necesito, a ver ¿por dónde empezamos? — se llevó la mano a la barbilla pensativo — ya sé, siempre quise ver a Ino en su pelea contra Sakura — y algo como una ventana apareció — mira, ahí está — a través de esta se podía ver a las dos jóvenes peleando, se oía a sí misma explicarle a Neji que no eran débiles por ser mujeres — ¿entiendes cómo funciona esto?

- No lo haga, por favor

- Quiero ver tu última conversación con el fugitivo, cuando acordaron que lo defenderías — nada apareció y él enarcó una ceja — ¿la última conversación antes que regresaras a nuestro bando?

- Tengo que ser más rápida que él
- Exacto, y escaparte de Uryuu
- Claro, muy sencillo ¿tampoco debo llorar?
- Estoy seguro que lo harás, si es que lo logras
- Gracias, deberías pensar...
- No lo digas, no me hagas cambiar de opinión sobre lo que estoy haciendo por ti

- Esto no tiene sentido, retrocede un poco — y como si se tratara de una película la escena empezó a ir en reversa hasta que él dio pausa y de nuevo lo hacía avanzar al derecho.

- Todo depende de los turnos de guardia, dudo que alguno de los que haga rondas te dé problemas pero no puedes enfrentarlos directamente porque podrías llamar la atención, ves el árbol a la derecha de nuestras carpas, encuentra su punto ciego
- ¿Por qué lo haces? ¿Cuál es la trampa?
- Mucha gente va a morir mañana, creo que si lo vas a hacer al menos deberías estar en el lugar correcto y que sea porque estabas luchando por lo que era importante
- Me das por muerta mañana
- Hay muchos escenarios posibles, incluso puede que esta vez sí esté yo entre los muertos ¿lo tomas o lo dejas?
- Lo tomo

- Él te dejó huir

- También fue quien me salvó cuando traté de... — no dijo más, pero en la ventana se empezó a reproducir el momento en que ella estaba encerrada en el baño viendo fijamente el cuchillo, la desesperación de ella en ese recuerdo casi se podía palpar en el aire, cuando agarró el objeto decidida e iba a hacer el primer corte el hombre hizo un movimiento de mano para que la imagen desapareciera — no sé a dónde fue, no me interesa saberlo, solo sentí que merecía una segunda oportunidad que no le fue dada antes — una nueva imagen apareció, era ella frente a los Hyūga ancianos cuando le iban a contar la historia de la masacre — ¡NO! — gritó y empezó a tratar de pensar en cualquier otra cosa, creando algo parecido a un corto circuito o una señal mal captada, deteniendo la imagen posteriormente en ella ese misma noche en la habitación frente a la chimenea cuando Neji y ella se habían dado su primer beso en la aldea, o bueno, el segundo. Ahora la imagen saltó a Kumogakure, ella viéndose en el espejo con la indecente prenda regalada por Ino y su verdadero primer beso en esa cocina — ¡FUERA!

De repente estaban de nuevo en la sala blanca, el hombre se quedó en silencio mientras ella trataba de controlar sus ganas de llorar, estaba técnicamente en territorio desconocido pero su voluntad de no confesar nada se mantenía aunque sabía que le sería mucho más complicado ante alguien con las habilidades del hombre frente a ella, prefería mil veces el dolor físico que la impotencia de no saber cómo detenerlo de su objetivo.

- Él confió en ti, y lo traicionaste

- No lo hice, yo lo... — volvió a callarse — nunca podría traicionarlo

- Su familia exige tu cabeza, divulgaste sus secretos y debes pagar por ello

- ¡NO LO HICE! — se limpió la cara rápidamente de la traicionera lágrima — no les dije nada a ellos, no les voy a decir nada a ustedes — sentenció con seguridad

- Muéstrame qué te contó Neji — otra vez estaban en el pasillo y en la ventana veía el sol deslumbrarla mientras a su lado el Hyūga estaba también descansando del entrenamiento

- Odio tu Kaiten
- Lo sé
- ¿Alguna vez has pensado... en mejorarlo?
- ¿Mejorar mi Kaiten?

- ¡DIJE QUE NO!

- Tengo todo el día y hasta más

- Es su tiempo — trataba de sonar segura — tengo entendido que es más valioso que el mío — él sonrió de lado, era entendible el motivo por el que su hija y ella se llevaban bien

- ¿Qué me puedes contar de tu relación con Neji? — se enfocó en no pensar en nada, cosa que ninguna nueva imagen de ellos juntos apareciera — interesante, ¿y de tu amistad con mi hija? — la primera imagen en su cabeza fue Ino y Sakura convenciéndola de ir a comprar licor

- Lo siento — se disculpó, a fin de cuentas la mayor era ella y no debió ceder a las influencias de sus amigas

- Estoy seguro que ella hubiera usado esta técnica para ir por ti a la tienda, es algo obstinada a veces — parecía a punto de reír — ¿qué pasó después? — la imagen avanzó en cámara rápida saltando las partes que no recordaba por el alcohol y se detuvo en la sala, con ella subida en el regazo del Hyūga besándolo. Ni siquiera tuvo que gritar para saliera de su momento privado — debo reconocer que admiro tu determinación

- Ya lo dije, nunca he dicho nada de los Hyūga y no lo voy a hacer ahora

- Ellos te interrogaron, con dolor hasta donde sé — ella asintió con la cabeza y solo bajó un lado de su camiseta para dejar ver la cicatriz de la clavícula que era de las más visibles — ¿Cuántas veces lo hicieron?

- Tengo ocho cicatrices — con el dedo señaló que eran dos líneas allí, por lo cual eran cuatro lugares diferentes — todas las hicieron el mismo día — en la ventana apareció la imagen que mostraba a Jannos abriendo la puerta con una sonrisa macabra y los dos hermanos intercambiar una mirada — si le dejo ver esto ¿me creerán?

- Tal vez...

- Adelante — aceptó que el hombre se acercara mientras ella solo cerraba los ojos para no revivir el momento por completo, aunque era difícil pues lo podía escuchar todo, se oía a sí misma llorando y conteniéndose de no gritar mientras la piel era removida lentamente de su lugar sin anestesia.

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El rubio se veía concentrado en lo que hacía, las horas pasaban y seguía allí ¿qué tan difícil podía ser revisar los recuerdos de una adolescente? No es como si tuviera muchas aventuras a tan corta edad. La primera en abrir los ojos fue ella, se veía agotada, incluso más que después de haberla privado de toda una noche de sueño. La dejaron salir para que se fuera a su celda sin volver a ponerle las esposas pues ya había demostrado la facilidad con la que las podía romper lo cual hacía que fuera innecesario hacerlo. Un suspiro sonó a su lado y el Yamanaka se llevó una mano al puente de la nariz.

- ¿Y bien?

- No sabe nada del fugitivo — fueron sus primeras palabras — tampoco contó nada de los Hyūga

- ¿Estás seguro?

- Vi todo el interrogatorio que ellos le hicieron, había muchísima sangre — el hombre estaba para la parte mental y de los recuerdos, nunca participaba en las torturas físicas porque lo solían incomodar — la dormían y luego la despertaban arrancándole piel, aun así no dijo nada

- ¿Puede estar alterando sus recuerdos?

- No, no sabe cómo — se dirigió a la cafetera para servir una taza, inhalando el humo antes de seguir hablando — bloqueó con vehemencia mis intentos de ver lo que hablaba con el Hyūga, aunque pude ver algunos atisbos de recuerdos íntimos con él — arrugó la nariz al probar la bebida, a Ibiki le gustaba el café demasiado tostado — la perdida de su memoria marcó un quiebre en ella, y ella misma a su modo propio tuvo que encontrar la forma de recomponerse sola, difícilmente alguien logrará romper la barrera que la rodea y en la que protege lo único que considera valioso y por lo cual va a luchar

- ¿Y eso es? — preguntó más por costumbre, porque podía asumir cuál era la respuesta

- El Hyūga — pausó por un momento — ella cree que no pude ver el momento en que el fugitivo le ofreció cambiar su propia vida por la del chico

- ¿Lograré algo si la llevo de paseo a conocer a mi hermosa dama de hierro? — también sabía esa respuesta, la había sospechado desde el día que la llevaron a su límite físico sin ningún resultado

- Para nada, sabe soportar dolor y está dispuesta a hacerlo desde que decidió que ayudaría a escapar al fugitivo, así como lo estuvo al irse con el enemigo. Solo perderás más tu tiempo, ella ha asimilado que no saldrá de aquí

- Supongo que es hora de hacer el informe para presentárselo a Tsunade, su futuro dependerá del consejo

- Así es — dejó a un lado la taza todavía con la mitad del contenido — si es todo para lo que me necesitabas, tengo una floristería que atender — sin decir nada se fue a la salida

Él solo chasqueó la lengua en respuesta, la kunoichi había conseguido sorprenderlo en más de un sentido por su dureza. En fin, estaba a punto de irse para su despacho para empezar el informe cuando un ANBU entró con un mensaje para él, Neji Hyūga acababa de regresar a la aldea y solicitaba hablar con la castaña y se requería su aprobación pues pedía que fuera en privado, Tsunade le enviaba a decir que la decisión era solamente suya.

Bueno, bien podía esperar un día más antes de hacer el papeleo, pero de momento la dejaría descansar por esa tarde. Ya la había sometido a suficientes emociones y él también necesitaba darse un respiro lejos del tema.

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¿Están listos para que esta historia por fin se acabe? Porque se une a las que terminaré en febrero.

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Les recuerdo que sus quejas, reclamos, papas bomba y tomatazos los pueden dejar en un review. Y que además pueden darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) en donde he comentado como voy con los proyectos a futuro.

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Cierra los ojos y te llevaré...

Att: Sally K