Segunda fase.

Capitulo 32 : Nuestros demonios internos, segunda parte - "Presencia".

El sombra que esta vez estaba atacando la ciudad curiosamente tenia características de varios presidentes de los Estados Unidos : el pelo de Donald Trump, la barba de Lincoln, la cara de Bush mezclada con la cara de Obama, ademas de rasgos de otros.

Su arma era una lanza de donde colgaba una bandera similar a la de el país americano pero oscura y con una sola estrella.

Brian y Florence se encargaban de él mientras los demas rangers de sus esbirros, que tenían forma de guardaespaldas de la casa blanca.

- Siempre son complicadas las épocas de elecciones presidenciales . - decía Conan mientras transformaba su brazo en un gran martillo y aplastaba a uno de los esbirros sombra. - sobre todo porque no sabes cual candidato va a ser quien mas bombas tire en medio Oriente, ¡Pero que viva América! - gritó mientras aplastaba a otro.

Jane observaba desde la base como los rangers derrotaban a los sombras, pero su mayor atención estaba en los rangers de Sagitario y Acuario que se enfrentaban al Sombra presidente, realmente estaba maravillada por el perfecto duo de pelea que eran y por como esa conexión venía careciendo cada vez mas esos últimos días.

El sombra presidente empezó a lanzar varias estrellas desde sus manos pero la ranger de Acuario usó su látigo de aire para tomar varias de las fechas de fuego que estaba lanzando el ranger de Sagitario y comenzó a girarlo formando así una especie de tornado de fuego que destruyó esas estrellas y se dirigió al sombra que recibió el impacto y cayó al suelo.

Los demas rangers ya habían vencido a los demás sombras pero simplemente se quedaron mirando la gran química entre Sagitario y Acuario. Era algo totalmente increíble y sumamente poderoso.

El sombra presidente volvió a ponerse de pie pero observó como la ranger violeta de Acuario hizo aparecer una especie de vasija con agua dentro y el ranger rojo ponía una bola de fuego dentro de la misma.

- ¡Fuego acuariano! ¡Ya! - gritaron ambos lanzando la vasija contra el sombra formando una gran explosión que lo destruyó por completo.

Brian y Florence se sonrieron a través de sus cascos mientras los demas rangers solo miraban totalmente anonadados por el poder de ambos.

- Wow, recuerdenme no meterme con ellos ahora. - bromeó Jonathan. - es impresionante...

- Si, dan mas miedo que Sun cuando se había vuelto loca y destruyó la escuela en la graduación. - dijo Conan.

- ¿Todavía no aprendes a no hablar de más? - se enfadó la ranger amarilla.

(-)

Esa misma noche, Jane, Conan y los gemelos se encontraban en la base ranger, la pelirroja estaba completamente emocionada al ver el análisis que estaba haciendo sobre lo que pasaba con Brian y Florence.

- Mira esto Conan, aqui ves las tres formas rangers que conocemos de Brian hasta ahora. - explicaba al rubio que lo escuchaba atento. - su forma de ranger rojo normal, su forma de guerrero ardiente y su forma de Centauro. - dijo mientras señalaba la gran computadora en donde había imagenes de Brian en cada fase ranger. - el poder en si de Brian está siendo muy grande, incluso capaz de generar fuego si estar transformado en ranger, es algo que no nos dijo pero obviamente lo se.

- Yo también me he dado cuenta de eso. - sonrió Conan y Jane lo miró. - ¿Que? No te lo dije porque te decepcionarias si no te dabas cuenta primero.

- Eres un idiota y de eso si me he dado cuenta. - dijo la pelirroja. - pero bien, tan solo imagina que gracias a la conexión que ahora tiene con Florence, sus tres formas se combinan en una sola...

- Entiendo a la perfección a lo que quieres llegar, pero ya te conozco muy bien Jane, detras de todo esto que estas diciendo también hay algo malo. - expresó Conan.

- Yyyyyyyy tienes razón. - dijo la pelirroja. - cualquier cosa que pueda alterar la conexión de Sagitario con Acuario podría provocar que Brian se salga de control nuevamente, cualquier alteración de sus sentimientos.

- Pero que chico con emociones tan complicadas. - suspiró Conan.

- Pero si las controla, podríamos tener a uno de los power rangers mas poderosos de todos lostiempos. - aclaró la pelirroja.

- Cielos, esas son las cosas que me gustan de este trabajo. - se emocionó el rubio.

- Por eso mismo, otro cosa que te quería decir sobre esto es...

En ese momento, la pelirroja de libra comenzó a toser muy fuerte de tal forma que hasta incluso llegó a escupir sangre y arrodillarse en el suelo.

Tanto Conan como los gemelos se acercaron rápidamente a Jane para volverla a poner de pie.

- Esto ya es demasiado, ni siquiera estas convirtiendote en ranger y aún así...

- No importa Conan, mantente enfocado en...

- No puedo hacerlo Jane. - dijo el rubio. - Gabriel, Sarah y yo lo sabemos pero los demás aún no, lo tienen que saber, tiene que saber que...

- ¿Que? ¿Que estoy muriendo? ¿Que la constelación de libra sigue quebrandose cada vez más? ¿Acaso escuchaste todo lo que dije recién? Cualquier cosa que altere...

- Lo se, te escuché cada palabra, pero no quiere decir que tampoco no me tenga que preocupar por ti...

Gabriel estaba a punto de ponerse a llorar pero Sarah se lo llevó de ahí para salir de la base y dejar a Conan y Jane solos.

- Jane, ¿Aun no estas de acuerdo con lo que te propuse? - preguntó Conan. - con algo así tu podrías...

- Estoy conectada a Libra y así sera siempre, además no me quiero convertir en una mutante como tu. - trató de bromear la pelirroja pero Conan solo la miró con cara seria.

- Yo no soy un ranger como ustedes, nadie me eligió, ninguna fuerza superior me dijo que estaba destinado a esto, solo fui yo con mi propia voluntad de querer ayudar a la gente y formar parte de este grupo. - dijo el rubio mostrando su brazalete Escarlata en su muñeca. - o quizas el simple capricho de querer ser parte de mis héroes de la infancia... pero tu estas aquí Jane, y no permitiré que de alguna forma... ya sabes... por eso te voy a dejar esto. - el rubio le dio a la chica de libra una pequeña caja en donde había un brazalete como el de él pero color carmesí. - claro que si no quieres ser una anormalidad de la naturaleza puedes rechazarlo pero de una u otra forma buscaré la solución.

Jane tomó la caja que Conan le dio para después abrazarlo.

- Agradezco que hayas tenido la locura de unirte a nosotros a pesar de que no tenías la necesidad ni la obligación de hacerlo... si tan solo fueras otro niño común y corriente no te hubiera conocido, y tal vez... solo tal vez haga la locura que me estas diciendo. - dijo ella abrazandolo con fuerza. - eres increíble...

- Aun queda tiempo, lo lograremos. - dijo Conan dejándola de abrazar. - ¿Que era lo otro que me tenias que decir?

- Claro, ven comingo.

Ambos entraron a la habitación de las cajas cristal y Jane le señaló la caja en donde solía estar el zord de Aries.

- ¿Que? Es solo la caja vacía y wooooooooow. - se sorprendió Conan al ver por un milisegundo la aparición de lo que parecía ser el zord de Aries. - okey, esto si que es algo que realmente no entiendo pero se que está terriblemente mal.

- Yo tampoco entiendo muy bien lo que sucede pero es como si Laura...

- Estuviera... ¿Viva? - preguntó Conan.

- Eso es algo imposible, mi teoría es que aún quedaron vestigios de su constelación y eso hace que de alguna manera el zord de Aries aparezca por un milisegundo. - trató de explicar la chica de libra. - de todas maneras, Brian no tiene que enterarse sobre esto y mucho menos ahora que la conexión con Florence está siendo tan grande y poderosa, nadie suele entrar aquí pero de todas maneras hay que evitar que entren en está habitación.

- ¿Y si simplemente cambiamos la caja de cristal de Aries y la reemplazamos por otra? - sugirió Conan.

- A veces las ideas mas simples son las mas inteligentes. - se sorprendió Jane.

- Y podría construir una caja exactamente similar para su reemplazo, es mas, empezaré ahora. - dijo Conan. - después me llevaré la verdarera a mi casa y la pondré en la caja fuerte.

- Tal vez deberías construir un lugar mas fuerte para poder guardarlo, por las dudas solamente. - aclaró Jane.

- Sea lo que sea lo haré, no necesitamos que todo sea un desastre.

- Gracias por todo Conan... sin ti...

- Lo se lo se, me amas. - dijo el rubio feliz volviendo a abrazar a la pelirroja. - yo si que soy irresistible.

(-)

Paul y Sun habían terminado con su entrenamiento del dia tras haber corrido varios kilómetros en la ciudad y ahora se encontraban bebiendo agua en el parque mientras estiraban sus musculos.

- ¿Que? - preguntó la chica de escorpio al notar que el joven de Tauro la estaba mirando fijamente.

- Nada, es que, tu sabes. - dijo Paul. - recuerdas esa vez que habíamos ido juntos con el doctor porque creiamos que...

- Pensaba que no volveríamos a hablar de eso. - dijo Sun volviendo a beber de su botella.

- Se que dijimos eso, y se que también dijimos que fue tan solo porque necesitábamos de alguna manera despejar nuestras mentes después de la muerte de Laura, pero tampoco es algo que podemos dejar pasar, lo que hicimos fue real. - dijo Paul.

- Nos conocemos hace años Paul, podría decir que nadie me conoce en este mundo de la misma manera que me conoces tu. - expresó Sun. - pero eso que pasó solo fue algo de una sola vez, y por suerte no hubo un problema mayor, no sentiría que estuviera preparada para eso por más de que ya casi tengamos 30 años ambos. - la chica suspiró. - no es algo para mi.

- Te entiendo a la perfección. - sonrió levemente Paul. - solo que a a veces tenia esa tonta idea de...

- Pasa por pasar mucho tiempo con personas diez años menores que nosotros. - río Sun. - incluso yo he tenido esos pensamientos de adolecentes pero por eso mismo no quiero que te confundas, no es una obligación sentir algo por el otro.

- Creo que eso tiene mucho sentido. - dijo Paul comprendiendo. - vaya, a veces parece inevitable sentir estas cosas.

- No te preocupes idiota, siempre seras la persona que mas me conozca en todo aspecto. - río Sun. - vamos, volvamos a la pizzería.

- Solo una última pregunta, ¿Lo hubieramos cuidado bien? - bromeó Paul y Sun le tiró el resto del agua que le quedaba encima.

- No vuelvas a decir algo así, si no te mataré. - río

- No podrías hacerlo. - sonrió el taurino.

Ambos siguieron su camino sin notar que una figura femenina desde lejos observaba todo, alguien que conocían.

- ¿Pasa algo? - preguntó Paul al ver que Sun miró para atrás.

- Nada solo que... nada, sigamos.

Paul no dijo nada pero también sintió algo raro, como si alguien que conocían estuviera muy cerca de ellos.

(-)

Como siempre junto a Diana y Eloy, Jonathan y Sophia se encontraban nuevamente en el orfanato esta vez dándoles varios regalos a los niños.

Sin embargo Sophia notaba como la actitud de Jonathan no estaba siendo la habitual de siempre, raro en él ya que todo el tiempo estaba feliz de ayudar a los demás.

- ¿Vas a tener esa cara todo el día? - preguntó Sophia acercarse a él

- Lo siento, pero todavía me siento mal por lo que pasó con el asunto de corovid... hubo muchas personas que no se pudieron salvar... y si, ya se que a veces es inevitable pero...

- Ya estuvimos hablando sobre esto John, se que tu mayor temor es de alguna manera no poder ayudar a todas las personas que puedas...

- Eso eso, pero hay algo mas. - dijo el chico moreno a la rubia. - es verdad, no poder ayudar a otros ni a mis mas cercanos, pero lo que mas temo es que te pasé algo a ti. - confesó. - la vez que casi mueres de no ser porque te transformaste en una ranger... no se que hubiera hecho después de eso...

- ¿Sabes lo que hubieras hecho? seguir haciendo lo que haces siempre. - dijo Sophia tomándolo de los hombros. - seguir como puedas ayudando a los demás. - siempre lo vas a hacer aunque sepas que no podrás hacerlo con todo el mundo.

- Hacer esto junto a ti le da un plus extra a la felicidad que me causa ayudar a los demas. - dijo Jonathan acercándose a ella.

- ¡Oigan tortolos! ¡Ayuden! - gritó Eloy desde lejos bajando una caja de juguetes de su camioneta.

- ¡Estos juguetes no se van a dar solos! - dijo Diana.

La chica de Virgo y el chico de Piscis rieron y se dirigieron a ayudar a sus amigos.

Mientras Jonathan bajaba de la parte trasera de la camioneta de Eloy con una caja en los brazos, le pareció ver una persona conocida del otro lado de la calle por lo que se distrajo y se le cayó la caja al suelo.

- ¿Que pasó? Te ayudo a levantar eso, por suerte nada se rompió. - dijo Diana.

- El tortolito está distraído. - río Eloy.

- ¿Pasa algo? - le preguntó Sophia a el joven de Piscis mientras sus amigos estaban juntando las cosas de la caja que se había caído.

- Es que... me pareció ver... no, mejor olvidalo. - dijo Jonathan volviendo con los demas a juntar las cosas que estaban en el suelo.

La rubia se quedó confundida y miró unos segundos al otro lado de la calle donde no estaba pasando nadie, pero aún así un extraño escalofrío recorrió todo su cuerpo.

(-)

Como había muy poca gente, tan solo un par de personas en la pizzería, Clyde y Vanessa eran los únicos que se estaban quedando allí ayudando.

- Por suerte casi no hay nadie. - dijo el joven de Capricornio después de dejarle un café a un señor. - ¿Que mas pidieron que hagamos?

- Florence dijo que anotaramos algo del presupuesto y un par de listas, que Brian había dejado su laptop aquí y que podíamos usarla para eso. - indicó Vanessa. - la dejó sin contraseña.

- Oh si, aquí está, pasame esos papeles y ya lo haré.

Clyde tomó la laptop de Brian y se sentó en una de las mesas para hacer lo que le habían indicado.

Al abrir la laptop notó la foto que había de fondo.

- woow...

- ¿Pasa algo? - preguntó su hermana.

- Mira, es Laura, la ranger que murió hace unos meses y que era la novia de Brian...

- Era una chica muy linda. - dijo Vanessa mirando aquella foto en la que Brian abrazaba por atrás a Laura. - es raro...

- ¿Por? Fue una importante persona en su vida y seguro conserva estas cosas para recordarla. - comentó Clyde.

- Pero ya hace unas semanas que empezó a salir con Florence y... bueno, quizás es como decís y no se trata de nada en particular, solo de alguna manera recordarla, no lo se... pero en fin, hagamos lo que tenemos que hacer. - dijo la canceriana cambiando el tema.

- Claro, claro que si. - obedeció Clyde dejando de lado el fondo de pantalla de la computadora de Brian y siguió con su trabajo.

Tras hacer las varias cosas que tenían que hacer, los hermanos se sentaron juntos en una de las mesas a tomar y comer algo.

- ¿Crees que estuvo bien que mamá siga sin querer aceptar las ayudas del señor Floyd? - preguntó Clyde.

- Por un lado estaría muy bien tener esa ayuda, después de todo es nuestro padre... pero también siento que todos quieren de alguna forma ayudarnos, quiero que salgamos para adelante por nuestra propia cuenta.

- Lo se. - suspiró Clyde. - a veces también siento eso, estoy agradecido con la ayuda que los chicos aquí nos estan dando, pero siempre fuimos personas de crecer por nuestro esfuerzo, aunque cuando la ayuda viene de personas honestas no está mal tampoco...

Una pequeña niña se acercó a Vanessa con una botella de gaseosa que no podía abrir, la chica de cáncer le sonrió de forma muy cariñosa y le ayudo a abrirla para después acariciarle el pelo.

- Admite que te encantan los niños, deberías ir con Jonathan y Sophia en sus servicios en el orfanato. - sonrió Clyde.

- Shhhh, no quieras que te golpee. - río Vanessa, en los momentos menos pensados ella se podía convertir en la persona mas amorosa y simpática de todas.

(-)

Aquella tarde, Brian y Florence habían estado haciendo varias cosas juntos.

Primero pasearon por la ciudad en bicicletas que habían rentado, luego entraron a una tienda de discos y escucharon un poco de música, fueron a una heladería y finalmente ahora se encontraban en una tienda de articulos varios como ropa o accesorios.

Si bien hacía ya un par de semanas que estaban saliendo, aún no habían llegado a nada mas lejos ya que sentían que no debían avanzar demasiado rápido, aunque casualmente se tomaban de las manos para caminar.

- ¿Me queda bien? - preguntó la chica de Acuario al ponerse una boina justamente de color púrpura.

- Creo que ese color te queda muy bien. - río Brian.

Florence siguió husmeando ropa que había por ahí, mientras tanto Brian miró a una esquina de la tienda en donde había varias cadenas y collares, en donde había una igual a a la que ella tenía y se había destruido cuando se había convertido en la ranger de Acuario.

Al ver que Florence seguía fijándose en ropa, Brian tomó ese collar con la piedra violeta y rápidamente se dirigió a la caja para comprarlo y después guardarlo en la mochila que llevaba. Se lo iba a regalar en el momento indicado.

- Creo que está ropa no es para mi. - dijo la Acuariana. - ¿Nos vamos?

- Ya me estaba hartando de estar aquí. - río el joven de Sagitario.

Cuando salieron de la tienda, mientras caminaban se tomaron de las manos y Florence apoyó su cabeza en el hombro de él.

- ¿Crees que en algún momento dejará de hacer tanto frio? - preguntó Florence.

- Realmente no lo se, quizás tan solo haya que acostumbrarse a esta rara ciudad, claro, a menos que tu futuro sea en otro lado.

- Siempre me imaginó trabajando en un hospital en Los Ángeles, allí estan todos los famosos. - comentó la chica.

- Era obvio que tus sueños siempre tienen que ser glamorosos. - sonrió y río Brian. - yo si logró tener un taller donde se arreglen computadoras ya seré feliz.

- Deberías tener sueños más glamorosos igual que los míos. - expresó Florence sonriente.

Siguieron caminando hasta llegar a una esquina donde varias personas se estaban reuniendo porque un duo de músicos callejeros estaban dando un espectáculo mas que aceptable.

Ambos se quedaron viendo ya que era muy buena música la que estaba sonando.

Florence se separó de Brian un momento para poder acercarse para escuchar mejor, en ese momento el joven miró entre toda la gente y vio como alguien de pelo rosa y vestimentas que el ya conocía se estaba alejando.

Trató de seguirla pero esa persona desapareció como si nunca hubiera estado por allí.

Brian trató de mantener la calma, varias veces ya había creído ver a Laura por las calles de Mane Falls o en otro sitios.

- ¿Pasó algo? - preguntó Florence al darse cuenta que se había alejado.

- No, no es nada. - respondió Brian sin muchas ganas.

Los dos continuaron caminando tomados de las manos pero Florence notó una particular tensión en Brian, por lo que decidió darle un fugaz beso en la mejilla.

- ¿Y eso? - sonrió Brian, la chica notó que su plan había funcionado y el ya no estaba tenso.

- Es lo máximo que recibiras de mi por el momento, por el momento... - aclaró riendo Florence mientras lo abrazaba y seguía caminando, pero no pudo evitar sentir un poco de inseguridad ya que no sabía que podía estar pasando con Brian.

(-)

La serpiente trepó por el cuerpo del ranger azabache hasta quedarse enrollada en su cuerpo.

- ¿Sientes el poder verdad? es nuestro y solo nuestro. - dijo el ofidio.

El ranger azabache comenzó a reir y a gritar, como si algo le estuviera doliendo mucho pero a la vez parecía que también disfrutaba ese dolor.

Reyis junto a Mireia, Stephano y Uzi (con MiniUzi en su hombro), lo observaban a lo lejos.

- Se viene tu parte ahora. - sonrió Reyis.

Gracias por leer, espero que les haya gustado y no olviden dejar sus opiniones y pasarse por mi página de Facebook The L.A.V (link en mi perfil)

Nuevamente gracias, nosss vemosss.