Kaminari
Kiribro y yo decidimos seguir a Bakubro, pues siempre era muy hábil para crear estrategias impresionantes, por el contrario de Deku que, aunque también era ingenioso, procuraba tener bajo perfil. Obviamente nos gritó, pero esa es su forma de demostrar que le importamos.
– ¡¿POR QUÉ ME SIGUIERON IDIOTAS?! – nos gritó otra vez
– Porque empezaste a correr – respondió Kiribro
–¡Estaba solo y terminé siguiéndolos! – le respondí mientras subía unas escaleras
– ¡CÁLLENSE!
– No seas así Bakubro, hay demasiados aquí y es mejor si trabajamos juntos – le reprochó el pelirrojo.
Una vez llegamos a la superficie, nos encontramos con una intercepción y con unas figuras orgánica muy irregulares que, parecía tener vida propia. Esto era muy extraño y por supuesto que no significaba nada bueno.
– ¡MUÉRANSE!
– ¡Deja de...!– Kiribro no terminó la frase porque empujó a Bakubro, evitando que éste fuera atacado.
– ¡Kirishima! – mientras lo veía alejarse. Bakugou y yo solo lo vimos convertirse en una de esas bolas de carne, hasta posarse en las manos de uno de os tipos de las otras escuelas que, para mi mala suerte, era justo con el que Bakugou había tenido un altercado al llegar aquí. – ¿Qué pasó?
– Eres el idiota que hizo todo esto, ¿verdad? Te mataré – haciendo esa mirada intimidante que usa cuando amenaza a los demás.
El tipo, como era de esperarse nos disparó lo mismo que a Kirishima, aunque Bakugou pudo interceptar cada uno de los proyectiles sin problemas. Mientras yo estaba expectante, Bakugou no hacía más que mirar al tipo como una presa, y en cierto modo, lo era. El otro chico empezó a hablar sin cesar y debo admitir que era desesperante.
– Debo admitir que ellos admiro. Me veo obligado a admitir que tienen mucha dignidad. Aunque alguno de ustedes son unos insolentes – el tipo comenzó a volver a crear esas cosas amorfas color piel.
– ¡Hará algo de nuevo! ¡Algo asqueroso!
– ¡Cállate! – me respondió, para variar – ¿Obligación? ¿Dignidad? No dejas de hablar. ¡Muéstralo en acciones y no con palabras!
– ¡Sobre todo tú, Bakugou! – quien, en respuesta, les disparó a los proyectiles con el increíble movimiento que había creado días atrás, repitiendo el mismo resultado del ataque anterior.
– ¡Agradece que lo hice más débil contra los humanos o lo que sea que fueras! – por eso todos le temen. Pero en poco pude pensar pues esas masas se comenzaban a unir.
– ¡¿Qué le pasa a este tipo?!
– Hablas demasiado. ¡TE MATARÉ! – espero que recuerde que esto es una prueba. Se abalanzó al tipo asqueroso, eliminando los proyectiles.
–Esto no irá a ningún lado – mientras preparaba mi equipo – ¡Terminaré rápido con esto! – lancé unos discos especiales en dirección al tipo grotesco.
– Estorbas, ¿debo convertirte a ti primero? – un escalofrío me recorrió el cuerpo
– ¡NO ME IGNORES!
– No lo hago – el tipo volvió a atacar, tomando a Bakugou con una de sus cosas. Yo veía aterrado como se convertía en una masa amorfa como Kiribro, pensando que sería el siguiente.
– ¡Bakugou!
– ¡Toma esto! – lanzándome un objeto, antes de convertirse en un chicle masticado
– ¡No puede ser! – yo solo veía cómo se retorcía al momento que el tipo comenzaba a hablar, otra vez.
– A menor cantidad de héroes, mayor profesionalismo – concluyó al fin
– ¿Ignoras la prueba sólo para eso? Qué extraño.
– Yo que tu pensaría en qué hacer – pisando la bola de carne de Kiribro – A menos que quieras que tu electricidad los lastime.
– No has dejado de insultarnos
– Eso es porque tienes algo de conciencia – dirigiendo las bolas de masa hacia mí, pero le lancé lo que Bakugou me había entregado, causando una explosión. Antes le había preguntado si era un adorno, para luego explicarme molesto de que se trataba de pequeños explosivos de los que disponía en caso de necesitarlos.
– Por cierto, estás en un buen sitio – redirigí de mis dedos una descarga justo en su estómago, lo que lo paralizó. Después de todo, la idea de Shinso funcionó.
– ¿Francotirador? – estaba en uno de los bancos cuando le platiqué acerca de las mejoras en mi traje.
– Según me has contado, no puedes manipular la electricidad y es difícil pelear con otros sin hacerles daño. En ese caso, ¿por qué no creas un puntero y un disparador? – tomando mi libreta y lápiz para ilustrarme. Dibujó una especie de cd y un disparador con la misma forma esférica. – Podrás hacer que tenga un punto de impacto, en una distancia que puedas controlar.
– Como la electricidad se unirá en una línea, será más sencillo redirigirla. ¡Shinso, eres un genio! – lo abracé y él estaba sorprendido – Perdón, me emocioné. – Separándome en seguida por la pena
– No me molestó. – mientras me sonreía. Tengo que agradecerle la próxima vez que nos veamos.
Así como Bakugou detuvo sus ataques con explosiones moderada para no lastimarlos, quiero ser tan previsor como él cuando esté con mis aliados.
– Pese a que Bakugou puede ser muy insolente, él intenta ser un buen héroe. El hecho de que me facilitara uno de sus explosivos, es muestra de su gran capacidad de formular estrategias. – Me percaté de que los demás volvía a su estado normal. Debía distraerlo. – Kirishima también es un gran compañero que no teme lanzarse ante sus enemigos para proteger a sus amigos. ¡No los insultes como si los conocieras! – y antes de que pudiera responder, fue noqueado por Kiribro seguido de una explosión de Bakugou.
– ¡Gracias Kaminari!
– ¡¿POR QUÉ TARDASTE TANTO?!
– ¡Eres un ingrato, Bakubro! – y el plano se tornó denso cuando el resto también comenzó a volver a la normalidad.
– Hora de terminar con esto – mientras se relamía maliciosamente. El resto, fue una sucesión de explosiones, golpes u choque eléctricos que fueron eliminando uno tras otro a los estudiantes.
Tras terminar con ellos, de camino al lugar de encuentro nos encontramos con Deku, Uraraka y Serobro. Estaba feliz de que los tres aprobaran. Espero que ocurriera lo mismo con el resto de nuestros compañeros. Adentro vimos a más, pero aún faltaban otros. Este examen era realmente extenuante, pero no es más que el preludio de los que nos tocará enfrentar una vez consigamos las licencias provisionales.
Pese a que nos colocaron en una prueba de rescate, con la aparición sorpresa de un villano, encabezado por el héroe número 9, Gang Orca, logramos aprobar, salvo por dos los dos prometedores de la clase… Esto iba a terminar mal, muy mal.
21. Para colmo de males (Parte 2)Todoroki
Pensando en el alcance de mi don, decidí separarme del resto para no estorbarlos o ellos a mí. Me dirigí a una zona de simulación industrial. Allí se encontraban al menos diez participantes con vestimenta similar salvo por el color de sus trajes.
– Confías demasiado en ti mismo para aislarte de los demás – lanzándome una tuerca que rápidamente aumentó de tamaño. Una barrera de hielo detuvo su avance, pero ésta no resistiría por mucho si mantenía lanzándome proyectiles. Una vez destrozada, intenté derretir el próximo elemento para terminar esquivándolo.
– ¿Acaso no son de metal?
– Son de una aleación especial – mientras rompía el hielo que los mantenía sujetos al suelo. Creé un remolino de fuego, pero ellos estaban listos para contrarrestar con ataques de agua y arena. Debía pensar en una estrategia defensiva mientras pensaba como neutralizarlos. Alcé una muralla de hielo para distraerlos, pero no cesaban los ataques; estos tipos estaban listos para atacarme.
Volví a crear otro remolino de fuego, pero esta vez, me concentré en el agua para que, en el contacto, creara una cortina de vapor que se mezclara con la arena. Eso me daría tiempo para escapar mientras pensaban en cómo enfrentarlos.
Nos encontrábamos en una fábrica, así que la comisión debió implementar elementos realistas; quieren que peleemos pensando en edificios y terrenos. Así que vi la posibilidad de causar una gran explosión. Encendí un letrero como señuelo para redirigirlos a uno de los tanques, mismo que perforé con una pendiente de hielo, lo que expulsó una especie de gas. Una vez estuve lo suficientemente lejos y ellos lo suficientemente cerca del tanque, fue cuestión de redirigir una llamarada en esa dirección para crear una explosión, lo que justo ocurrió. Una vez estaban debilitados, los congelé y fue solo cuestión de minutos para que quedaran descalificados.
– Parece que la comisión mantuvo la explosión al mínimo.
– ¡Maldito!
– Lo siento, pero no puedo permitirme fallar – concluí. Alejándome de ellos, había estado pensando en mi desempeño, si bien era más ágil que antes, aún me costaba utilizar ambos lados a la vez. Necesito más práctica. Las alarmas de los parches en mi traje me avisaron que debía dirigirme al sitio de encuentro.
Una vez allí, me di cuenta que no se encontraba nadie más de la clase, y fue entonces cuando mis ojos se encontraron con las de ese chico de otra escuela, cuya razón de su mirada despectiva ignoraba. Supongo que mera competitividad.
Poco después fui abordado por Yaoyorozu, Tsuyu, Shoji y Jiro. Le comuniqué que éramos los únicos allí.
– Solo restan 30. Espero que todos puedan aprobar, kero.
Como si de un imán se tratara, mis ojos me traicionaron al encontrarse con los Bakugou, para revolverme el estómago. Desde esa noche de insomnio en la que me encontré con él en la cocina, no me atrevía a mirarlo a los ojos. Quisiera saber qué me habría preguntado antes de haber sido interrumpido por Iida. Fue el chico de antes en que, se interpuso entre ambos, sosteniendo la misma expresión de antes.
– ¿Acaso te hice algo?
– Lo siento, hijo de Endeavor, – mencionando ese nombre ya debí imaginar que eso no era buena señal – parece que has cambiado desde entonces, pero tus ojos siguen iguales a los de él – me paralicé. Lo último que quiero es ser comparado con él.
– Yorashi, ¿qué pasa?
– ¡Nada! – respondió alejándose de mí.
No tuve tiempo de hacer nada más, porque la segunda parte de este ejercicio iba a comenzar; consistía en realizar rescates en áreas de catástrofes. Me reuní con Tsuyu y Ashido en el área acuática. Cuando sostenía a la víctima, se empezaron a escuchar explosiones. A través de los altavoces nos comunicaron que nos encontrábamos en una situación de alto riesgo pues, nos enfrentaríamos a un villano. Debíamos realizar los rescates mientras lo deteníamos. No nos daban tregua.
Dejé a la víctima en manos de Tsuyu. Al llegar al sitio de encuentro, el héroe Gang Orca ya había comenzado el ataque. Sin hesitar, comencé a crear picos de hielo a su dirección, pero los destruía con su resonancia, así que me concentré en sus aliados, fijándolos al piso.
Fuertes ventiscas comenzaron a formarse; se trataba del tipo de antes, que también comenzó a atacar. No era más que una distracción.
– ¿Por qué no ayudas a evacuar? Solo me vas a estorbar. Deja que yo me encargue de esto – advertí. Como se trataba de un don débil ante la resequedad, creé un torbellino de fuego que se disipó debido a un fuerte viento. Se trataba de ese tipo.
– ¿Por qué usas tus llamas? ¡El calor eleva el viento!
– Porque bloquea el hielo. ¿No lo hiciste a propósito? – comenzamos a discutir. Insistía en mencionar al idiota de mi viejo, ¿qué relación había entre ambos? – ¡Mi padre no tiene nada que… ¡ – fui interrumpido por un proyectil de cemento de secado rápido. Mi brazo derecho estaba tieso casi por completo.
– No puedo creer que discutan ahora – aumentando la cantidad de proyectiles que bloqueé con una muralla de hielo. Debía pensar en algo rápido, pero ese idiota no dejaba de estorbarme.
– Eres igual a él. Eres la copia de Endeavor ¡Tus ojos desprenden su mismo desprecio! – me gritó. De nuevo era comparado con él. Mi cuerpo se sentía pesado, pero no podía dejar que mis emociones me dominaran.
– No soy igual a él… – me repetía, como si me quisiera convencer de algo que pensé que había superado. – Pero aún había cosas que odiaba de él… – me sentía mareado… ¡No! ¡Concéntrate en la prueba!
Cuando volví a crear llamaradas de fuego, el muy idiota volvía crear una ventisca que las desvío.
– ¡Deja de sabotearme!
– ¡Tú eres el que me estorbas! – repliqué. Eso provocó que se dirigiera a uno de los estudiantes afectados por Gang Orca, siendo salvado por Midoriya. – Ya te recuerdo… – Esa singularidad de viento; estuvo conmigo en la prueba de recomendación. ¿Por qué lo recuerdo hasta ahora? Pensando en el imbécil del viejo, obvié todo lo demás. Pero los recuerdos volvían, como recuerdo constante de su sombra.
En esta distracción, aprovechó para atacar al tipo de aire que ahora se precipitaba al suelo, mientras me sometía a mí a la resonancia que retuvo el hielo que creé. Por pensar en el pasado, no podía estar en mi presente. ¿Cómo íbamos a poder enfrentarlo si nuestros dones no eran compatibles?
– Un momento… – Entumecido activé mi don de fuego, esperando que recordara lo que me dijo. Creamos un tornado de fuego que lo envolvió. Es lo menos que podíamos hacer ante el héroe profesional.
Los que le servía de apoyo, se percataron del asedio y me atacaron, pero los retuve con un muro de hielo. Conseguí hacer una activación simultánea. Con la ayuda de los demás, dispersaron a sus ayudantes para concentrarnos en la amenaza mayor, aunque estaba llegado a mi límite. De no haber sido por Midoriya, nos hubiera atacado. La alarma sonó y al fin terminamos esta tortuosa prueba. Quedé inconsciente y desperté en la enfermería.
Fuimos reunidos en el salón central, donde quienes hubieron aprobado, deberían salir listados. Mi nombre no se encontraba allí, y eso solo significaba una cosa.
– Maldición – la sombra de mi viejo aún me perseguía. Entre los que no aprobaron también se encontraban al que después reconocí como Yorashi Inasa, tras una de sus compañeras y… Bakugou. Esto no podía ser peor.
– ¡Todoroki! – la voz del ruidoso me interrumpió – ¡Lo lamento mucho! ¡Por mi culpa no aprobaste! – empezábamos a llamar la atención
– Yo fui el que empezó, no te preocupes…
– Lo lamentamos mucho, Todoroki – Midoriya y Yaoyorozu se acercaron a mí
– Los dos mejores de la clase fallaron. Su ego los traicionó. – Sentí algo subirme por la espalda. Mineta. – El sistema de jerarquías va a caer… – Iida lo apartó de mí, y fue lo más inteligente.
Los resultados de nuestros exámenes fueron entregados y yo figuraba con un 28, cuyos puntos faltantes fue debido a la confrontación con un aliado. Luego de un discurso para quienes aprobaron, se dirigieron a los que no:
– Para los que no aprobaron, no es momento de sentirse deprimidos. Aún hay una oportunidad para ustedes. – Continuó – Después de aprobar un curso de tres meses y un examen individual, también pensamos en darles una licencia provisional. – Su voz se aseveró. – Aunque creo que estarán más ocupados al hacerlo junto a sus estudios.
– ¡Puedes hacerlo, Todoroki! – expresó enérgico Midoriya
– Te esperaremos – secundó Iida
– Los alcanzaré – concluí.
Aunque asistir al curso extracurricular, era solo uno de los inconvenientes.
Bakugou
¡Maldición! No solo no pude conseguir la licencia provisional, sino que tengo que hacer el curso extracurricular con Mitad–Mitad, y como si fuera poco, ¡ese maldito nerd me volvió a superar! Estaba volviéndome loco. Me sentía claustrofóbico en las cuatro paredes de mi habitación. Tenía que hacer algo para desprenderme de estas malditas distracciones, de lo contrario, este tipo de incidentes iban a repetirse.
Salí con destino al área común, donde se encontraba Deku.
– Oye, ve afuera después – pedí. – Hablemos de tu singularidad. – Pasado el toque de queda, nos alejamos hasta el área de prácticas.
– Kacchan, ¿a dónde vamos? No debemos caminar a altas horas de la noche… – no se callaba. No podía concebir como a los catorce fue capaz de conseguir un don equiparable al mío. – Esto es Ground Beta
– Aquí fue la primera vez donde nos enfrentamos y perdí contra ti… Siempre me enfermaste. – Mi corazón latía con fuerza – No tenías don y eras inútil, así que ¿cómo fue que la conseguiste y lograste entrar a U.A.? – Me sentía aturdido –No entendía cómo subías y subías más alto, viéndote satisfecho. Desde que All Might llegó a la ciudad, seguiste hasta conseguir la licencia – mis manos se volvieron puños. Tu aprobaste y yo reprobé. ¿Qué demonios?
– No es cosa de habilidad…
– ¡Cállate y escucha! – Estaba ansioso – Siempre me enfermaste y me molestaste, pero luego de mi secuestro lo entendí; lo pensé todo el tiempo – me giré hacia él. – Ese poder lo tomaste de All Might, ¿verdad? – su rostro palideció confirmando mis sospechas. – Cuando conociste a All Might cambiaste, y al tiempo, perdió su poder. De hecho, – de un paso al frente – tu parecías el más afectado con su retiro. Lo que dijo al vencer a los villanos… Tú fuiste el último que lo tomó diferente. Además… – acercándome más a él que permanecía inaudible – All Might y el tipo que robaba dones se conocían, así que el que hayas recibido tu don de alguien más encaja con lo que me dijiste – tenía las pupilas dilatadas y la respiración pesada. – Se lo pregunté a All Might, pero no me respondió. – permanecía en silencio – Como no lo niegas, debe ser cierto. Maldición.
– ¿Qué harás con la respuesta? – adoptó una postura desafiante
– Tú y yo queríamos ser como All Might… Eso es, alguien a quien siempre consideré una piedra fue acogido por quien admiraba. Por eso – tenía que demostrar que soy mejor que él – peleemos. Aquí y ahora.
– ¿De verdad quieres pelear?
– No fue una pregunta – me abalancé contra él, y como supuse, lo esquivó con éxito. – Ahora usas tus piernas, ¿verdad? – me preparaba para volver a crear otra explosión
– ¡Espera, Kacchan! – siempre he diado que me llamé así, ahora aún más
– Te gusta estudiar las cosas, ¿no? ¡VAMOS! – no calculé y la explosión abarcó más terreno de lo que pensé. A esta hora ya debieron percatarse de que violamos el toque de queda, pero no iba a irme de aquí hasta derrotar al maldito nerd.
– ¡Espera! ¿De verdad tenemos que pelear? – me irritaba su voz. Lo interrumpí con otra explosión, pero él se negaba a enfrentarme. ¿Por qué si admirábamos a la misma persona… ?
Logré golpearlo para luego esquivarme; este maldito era muy escurridizo. Estaba sintiendo sobrecogido por todo lo que he estado arrastrando; por todo lo que había estado sintiendo… Perdí el equilibrio cuando generaba combustión.
– ¿Estás bien?
– ¡No te me acerques! ¡Pelea! – estaba aturdido. Me incorporé – ¿Por qué ahora estoy persiguiendo a quién siempre estuvo detrás de mí? ¿Por qué un inútil como tú se hace fuerte y All Might lo reconoce? – mi voz se quebró, pero no me importaba. No me atrevía a mirarlo, me sentía expuesto. – ¿Por qué te haces fuerte, pero yo no? ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué yo acabé con All Might?! – tenía esa patética expresión de desconcierto y yo me sentía débil. Odiaba que me viera así. – ¡Si hubiera sido más fuerte y los villanos no me hubiesen secuestrado, eso no habría pasado! – sentía que iba a desmayarme – All Might lo mantenía en secreto; no podía decírselo a nadie… Intentaba sacarlo de mi cabeza, y volvía una y otra vez – maldición, estaba llorando. – ¡No sé qué hacer! – No, no estaba aquí para autocompadecerme. Volví a incorporarme y me fui acercando a Deku, quien ahora tenía una postura ofensiva, pero me confié y alcanzó a darme una patada.
– ¡No pienso ser tu saco de boxeo, Kacchan! – Al fin mostraría de lo que eres capaz. Debía concentrarme en atacarlo. Me impulsé y lo ataqué desde arriba. Lo esquivó, pero esta vez fui más rápido y volví a golpearlo, logrando alcanzarlo, aunque mis movimientos fueron más irregulares. Avancé en una llamarada de humo y chispas hasta golpearlo en el estómago, sin darle tiempo a reaccionar. No pretendía darle tregua, pero en el impulso me lastimé el hombro.
– ¡¿POR QUÉ ERES TAN LENTO?! ¡PENSÉ QUE NO SERÍAS UN SACO DE BOXEO!
– ¡No lo soy! –acercándose a mí con un impulso.
Así estuvimos por suficiente tiempo como para estar jadeando, pero él seguía en acercarse a mí.
– De seguro estás planeando algo, ¡y eso es lo que más me molesta de ti! – golpeándole el rostro – ¡Aunque no eres nada, es como si me menospreciaras! ¡Esa actitud de superioridad hacia mí! ¡Como si de verdad fueras a superarme! – él seguía mostrando esa expresión de desconcierto, como si no lo supiera.
– Cuando menosprecias a alguien, no quieres estar cerca de esa persona. Pese a la forma en que actuabas conmigo y las cosas que odiaba de ti, podía ver lo increíble que podías ser. Tenías tantas cosas que yo no tenía – esa maldita descarga verde comenzaba a rodear su cuerpo. Estaba preparándose para atacar – ¡Eras alguien increíble, mucho más parecido a All Might! – era aún más rápido, debía defenderme – ¡Es por ese motivo por el que no dejaba de seguirte! – Por el impacto fui arrastrado, y mi brazo sangraba. Por la rabia lo ataqué y perdí el equilibrio, lo que le dio oportunidad de esquivar y atacarme, pero, como sabía que eso haría, dejé expuesta mi mano derecha para generar una explosión. Caí, pero él aún seguía en pie; debía reaccionar rápido. Al tiempo que volví a incorporarme, está a centímetros de mí.
– ¡Tengo ventaja en el aire! – tomando impulso para atacarlo con todo lo que tenía, pero no contemplé que usaría sus brazos, noqueándome con uno de sus puños.
– ¡Tengo que alcanzar las expectativas que tiene All Might sobre mí!
– ¡COMO SI FUERA A PERDER! – lo tomé de su estúpido suéter, lo alejé de mi cara, y con una explosión hacia arriba lo estallé contra el suelo, sometiéndolo por completo. – Yo gané – estaba exhausto y adolorido. – El poder de All Might, incluso con ese poder, aunque lo hagas tuyo, igual perdiste contra mí. – ¿Por qué perdiste? – Apretaba su cara contra el suelo, pero esa reconocible voz aflojó mi agarre
– Deténganse – era All Might – lo siento, pero los escuché. – Mis latidos eran rápidos. – Siento no haberlo notado.
– Es tarde... – Le di la espalda. – ¿Por qué Deku? ¿Fue por ese villano de lodo? ¿Por qué él?
– Era impotente, pero más heroico que nadie. – Caminando hacia nosotros. – Pensé que eras fuerte; ya eras bastante competente. Decidí que él también podía estar en el ring. – Lo escuchaba hablar, pero solo me elogiaba. Yo no quería su condescendencia, quería su respeto, y todo lo que hice fue acabar con su carrera por mi debilidad.
– ¡Yo también soy débil! – mi voz se volvió a quebrar – Siempre quise ser como tú… ¡Es porque soy débil que te hice quedar así!
– Esto no es tu culpa – Estaba de pie a mi costado – Como sea, mi límite estaba cerca. Iba a terminar así. – Su voz era tan solemne como siempre. – Eres fuerte, pero me concentré solo en tu fuerza – sentí su tacto tomar mi cabeza, hasta colocarla contra su pecho. Nunca me había sentido tan frágil y expuesto. – Te hice cargar con eso. Lo siento. Aunque, aun eres joven… – yo no quería escuchar sus palabras de consolación. Me quite sus manos de encima con un golpe, intentando contener las lágrimas. – Luego de ser un héroe comprendí que hay que vencer para salvar, como tú joven Bakugou; pero que también salvar a quienes están en apuros para vencer, como tú, joven Midoriya. – Los músculos de mi espalda estaban tiesos por la tensión – Se necesitan ambos para ser un ben héroe. Midoriya admiraba la fuerza de Bakugou mientras éste le temía al corazón del joven Midoriya. Ahora que se expresaron los dos, creo que es posible que se entiendan. Si se reconocen el uno al otro y se conocen en fortalecerse mutuamente, podrán salvar para ganar y ganar para salvar; haciéndose los mejores héroes – como si fuera inercia, mi vista se encontró con la del nerd.
– Eso no era lo que quería escuchar – escondí mi cara en mis rodillas. – Oye tú, tienes al tipo más fuerte entrenándote, solo para ti, no pierdas.
– Me haré más fuerte… para vencerte.
Luego de todo ese maldito sermón camino a los dormitorios, me contó que además de mí, quienes compartían el secreto eran la vieja pasa de enfermería y el director Nezu. Sabiendo que es un secreto de peso, le aseguré que no se lo contaría a nadie, después de todo, causaría demasiados problemas si esto se llegara a saber. Procedió a darme más detalles del don One For All; una fuerza heredada que pasa de generación de generación concedida al siguiente portador a través del anterior por ADN, así como también gracias a él se convirtió en el símbolo de la paz, qué lo llevó a cederlo y porqué Deku fue a quien eligió.
– Sabiendo todo esto, ¿por qué ir a decírmelo a mí, idiota?
– Usar todo mi poder también fue mi elección. Ya lo dije antes, no fue tu culpa. – quería creer en esas palabras, pero, al final no cambia lo que yo tengo que hacer.
– Seré un héroe que los supere, pero, a diferencia de lo que he hecho hasta ahora, Deku – lo miré de reojo – así como absorbías todo de mí, daré todo de mí para ir más allá.
– Entonces, yo iré aún más alto. – y comenzó a querer superar mis estatutos sobre ser mejor que yo, como si eso llegara a pasar. Odiaba admitir que ahora tenía un vínculo que me ligaba a All Might y este maldito nerd, pero me sentía más ligero.
Al llegar, como era de esperarse fuimos castigados por Aizawa. Asumí la culpa de haber iniciado la pelea, y fue asignado con un día más que Deku para realizar la limpieza del área general el dormitorio por cuatro días, además de una estúpida carta de disculpa.
Esa noche caí rendido, pues el efecto de las endorfinas empezaba a desaparecer y sentía las repercusiones de la pelea. Si bien me había quitado un peso de encima tras el encuentro con Deku, todavía tenía un asunto pendiente que no estaba dispuesto a pasar por alto.
Me gusta el sushi :D
Dato #22
Me encanta lo tierno y despistado que es Kaminari. Cada vez me gusta más, al igual que a Shinso..
...
Si te gusta lo que lees, no olvides dejar un comentario
