(Menciones de sangre y heridas)

Hawks

Tras la reunión en la que estuvieron cuatro estudiantes de la Academia U.A. no tenía duda que la reciente amenaza de una nueva droga era el resultado de la última reunión que Shigaraki había sostenido con alguien a quien aún no logro identificar.

Todos los incidentes con villanos, o más bien, delincuentes menores, no habían sido más que robos, ninguno estaba relacionado con algún estupefaciente. Habíamos sido solicitados de buscar furtivamente algún indicio de crimen organizado, yakuzas o clanes, pero aún no lograba dar con algún indicador que relacionara los hechos entre sí. A lo mejor debería expandir mi área de patrullaje.

Al día siguiente, decidí presentarme en la agencia de mi héroe favorito para saber si él tendría alguna información de ayuda, o al menos algo que me ayudara a crear una pantalla de humo para disponer de más tiempo.

– ¡Buenas tardes, Endeavor! – me gustaba sorprenderlo. Pese a que detestaba que me apareciera desde la ventana, nunca se molestaba en cerrarla. Sé que en secreto le agrado más de lo que jamás admitirá.
– Voy a eliminar las ventanas de esta oficina – limpiando el café que se derramó cuando lo sorprendí
– Entonces buscaré otra forma para alegrarte los días – sentado al borde de su escritorio
– Estoy ocupado – ¿cuándo no? Eres el héroe número uno – ¿Qué quieres?
– ¿Has logrado recaudar alguna información con respecto al caso de las drogas que borra los dones temporalmente?
– No. Mi equipo y yo seguimos buscando en la prefectura de Hokkaido – se veía tenso.
– En el área que cubro, no he logrado hacer avances. Quisiera una lista detallada de las prefecturas y los héroes encargados de ellas. Estamos a contra reloj – estaba mirando a la ventana para que, cuando volví mi vista hacia el hombre en llamas, éste estuviera contemplativo – ¿Quieres un autógrafo? – formuló la habitual mueca que hace al verme
– Le solicitaré a Burnin que te entregue una copia
– ¡Por eso eres mi héroe favorito! – mis alas se expandieron y la temperatura de la oficina se elevó, lástima que no en el contexto que quisiera… Si no me apartaba de él con suficiente velocidad, mis plumas se hubieran convertido en cenizas. – Por cierto, ¿cómo se encuentra Best Jeanist? – si bien no tenía intenciones de seguir las indicaciones de Shigaraki, debía conseguir la mayor información de él para formular una coartada.
– Sigue estable, pero está bajo estricta vigilancia. – respondió sin apartar la vista de los documentos sobre su escritorio – ¿Para qué quieres saber?
– Es el deber de un héroe saber acerca de sus colegas. – Comenzaba a sentirme ansioso, pero necesitaba más información. – ¿Quién está a la cabeza de la agencia mientras está ausente?
– Según tengo entendido es su primer asistente. Es todo lo que sé. ¿Necesitas algo de él? – Para esto volvió su vista a mí, lo que envió una descarga a mi espina dorsal. A lo mejor en otro ambiente, esto sería más íntimo, pero era no ser lo suficientemente convincente lo que me mantenía en este estado de alerta.
– Quería saber si ellos también están en labores de investigación como nosotros. Eso es todo.
– No tengo idea. – volviendo la vista a los papeles que leía con asistencia

La chica de cabello maleable a la que hizo referencia poco antes, entró por la puerta con un folder bastante grueso.
– Esto es lo que solicitó, Endeavor
– Son para él – y acto seguido me los entregó. Eran bastante pesados
– ¿No me los puedes enviar por mensaje?
– Eso es lo que querías. Ahora, ¿me puedes dejar en paz?
– Yo te lo envío más tarde – me secreteó la chica sonriente, antes de alejarse.
– Como siempre Endeavor, eres lo mejor que le ha pasado a Musutafu – felicité, antes de dejarme caer por la ventana más próxima, obviando sus gritos de molestia al esparcir los papeles por la ráfaga de aire que creé.

Tras revisar la información que Burnin me envió, decidí comenzar a investigar estas secciones con detenimiento. A lo mejor hemos estado dejando pasar algo por alto al subestimar áreas de mayor población. Después de todo, no hay menor forma de pasar desapercibido que entre la multitud.

Me acerqué al área urbana, en las proximidades del Hospital General Musutafu. Como podría suponerse, estaba tranquilo y despejado. Desde la azotea del centro hospitalario, ningún transeúnte o miembro administrativo parecía pertenecer a una organización secreta; tampoco nadie sería capaz de imaginar que soy un doble agente, y aquí estoy procurando encontrar algo sospechoso mientras ingenio la coartada para simular un asesinato, todo en una misma noche.

Estaba a punto de seguir a mi siguiente destino, cuando una silueta oscura y, bastante ágil, se apartó de unos árboles próximos al hospital. Con rapidez decidí seguirlo para interceptarlo, pero lo perdí de vista en cuanto llegué a dónde creí que se encontraba. Relajé mi reparación y sentí el cambio en la presión del aire en mis plumas. ¡Te tengo!
– Eres más rápido de lo que creí, Hawks – Dabi. Tenía una de mis plumas a poca distancia de su cuello.
– ¿Qué estás haciendo aquí?
– Salí a tomar un poco de aire– tenía una postura despreocupada. Considerando la reciente reunión de Shigaraki, dudo que esto sea mera coincidencia. Exudaba un aura lúgubre y amenazante, pese a su postura desinhibida.
– Justo aquí. ¿No está muy apartado del escondite?
– ¿O quizás quería verte a ti? – Acercándose a mí – Y ya que coincidimos, ¿has conseguido información acerca de los archivos de Best Jeanist? – maldición, aun no tengo pensado una coartada.
– ¿Qué son unos cuantos días más? – se movió tan rápido que, para cuando me percaté de lo que sucedía, logró colocar mis manos en mi espalda. Él también era más rápido de lo que pensaba.
– Si haces un solo movimiento con tus plumas, ambos terminaremos incinerados – mis plumas lo rodeaban, pero ya había visto el alcance de sus flamas. Debía actuar con cautela.
– Nunca pensé que serías tan devoto a Shigaraki – Su rostro estaba tan cerca que nuestras respiraciones chocaban ligeramente, y sus ojos tenían un brillante color turquesa
– Tus juegos mentales no funcionarán conmigo, avecita – liberándome, dando un salto hacia atrás. – Mientras más rápido se reduzcan los estándares de seguridad de esta porquería de sociedad, más pronto me libraré de él, así como de los falsos héroes. Él no es más que un medio para un fin.
– Tantas molestias solo para librarte de los que procuran el bien común. Debe ser agotador. – intentando parecer relajado
– ¿Eso crees? – Dirigió hacia mí una ráfaga de fuego que alcanzó varios metros de altura, cuya temperatura me dejó percibir su poder. No por nada era uno de los miembros principales del Frente de Liberación Paranormal, pero no podíamos llamar la atención. – No son más que una fachada que busca la admiración de los que salvan como motivación para sentirse héroes. – Justo los designios de Stain.
– No debes preocuparte. Estamos del mismo lado – me acerqué a él, aun sabiendo lo volátil y peligroso que era estar a tan poca distancia, pero debía mostrarle que confiaba en él, de alguna forma. Él guardó sus manos en los bolsillos de su chaqueta.
– En ese caso, tienes hasta mañana para recaudar información. – dijo, para poco después tomarme del cuello; esta tenía que ser una de sus manías. Su agarre no era fuerte, pero firme. – O yo seré el encargado de exponerte, potencial héroe número dos – liberando su agarre, desapareciendo en la oscuridad. Intenté encontrarlo, pero no sentía su presencia. Sería difícil lidiar con él, en especial con semejante poder.

Al día siguiente, temprano en la mañana, me encontraba en las cercanías de la agencia de Best Jeanist. Una de mis plumas fungía como receptor de las vibraciones en el aire, adosada a una ventana, escondida en un lugar apenas visible. Entre vagas conversaciones con respecto al patrullaje regular y los informes de lugar, escuché la información que, para mi dicha e infortunio, era justo lo que necesitaba.
– Best Jeanist está en prometedora recuperación. – la voz era femenina
– Esperemos que dentro de poco vuelva de nuevo a sus funciones – esta vez, era masculina. – Por lo pronto, lleva estos documentos a los archivos. – Seguí las vibraciones en aire, para adosar mi pluma a la chica. Concentrándome en la trayectoria de su recorrido, se dirigió hasta e último piso del edificio, donde luego de traspasar un pasadizo densamente blindado, entró a un área cubierta de organizadores. Sabía que Best Jeanist era conservador, pero tanto papeleo no haría esto más fácil. Era igual de arcaico que Endeavor, todo esto por no confiar en las ventajas de la información digital.

Atraje nuevamente la pluma hacia mí, para alejarme del lugar sin llamar la atención.

Esa tarde estuve pensando en alguna forma para disuadir o desviar la atención a los archivos de Best Jeanist, sin alternativa aparente. Considerando la naturaleza de su condición, a menos que hicieran más copias de esos archivos, esos serían registros únicos. Esto no era una estrategia al azar, pero qué pretendían exactamente. Volaba por los alrededores de la ciudad, cuando una explosión rompió con mi concentración. Al llegar al lugar, se trataba de un tanque de gasolina que se expandía rápidamente por el lugar. Buscando un responsable, me encontré con una figura antropomórfica de aspecto grotesco.
– ¿Un Nomu?
– En efecto – de una de las cortinas de humo, apareció Mr. Compress. – Esto no fue más que para llamar tu atención. Ni siquiera hay heridos.
– ¿Tanto alboroto solo para llamar mi atención? – Mostrando una actitud relajada. – Incluso trajiste a ese amiguito de aspecto cuestionable contigo
– ¿Esto? – señalando con una expresión peyorativa al monstruo detrás de él – No es más que un anzuelo. – Y acto seguido, lo encerró en una de sus esferas. Pude notar que su brazo izquierdo ahora era prostético. – Ya que estamos al fin reunidos, por qué no me acompañas. – Colgándose de mí. Sabía que con bastante facilidad podría capturarme si intentaba hacer algo. Debía mantener la calma. – Kurogiri, haz los honores – para que un portal se abriera ante nosotros. La sirena de bomberos se escuchaba a poca distancia y sabía que una vez traspasara el portal, no tendría escapatoria. – ¡Vamos! – incentivó con entusiasmo casi empujándome.
– Puedo ver que tienes un nuevo aditamento como brazo izquierdo. – Solo estaba haciendo tiempo antes de llegar al punto de encuentro, donde imagino estaba los demás – ¿Alguna razón en especial?
– Esto es producto de un incidente menor. Nada importante. – Pareció incómodo para luego volver, a su actitud jovial. – ¡Buenos días a todos! – Haciéndome entrar – Toma asiento.

Spinner afilaba un cuchillo en una esquina de la habitación, Toga estaba en una especie de manoteo con Twice, quien parecía estar absorto del lugar. Kurogiri servía un líquido con fuerte olor a alcohol en un vaso para Shigaraki, quien estaba justo delante de mí con una expresión mucho más sombría que en otras ocasiones, y al costado derecho, podía sentir la mirada expectante de Dabi, como si de un arpón se tratara; justo a la altura de mi cuello.

– Ha pasado una semana desde la última vez que estuviste aquí. ¿Has conseguido alguna información? – Las miradas de todos estaban sobre mí; debía pensar en algo rápido
– Best Jeanist se está recuperando satisfactoriamente.
– ¡Tomura! – de no ser por la intervención de Kurogiri, estoy seguro que estaría desintegrado. En efecto, estaba más inestable desde la última que lo vi.
– No intentes distraerme. Necesito información de los malditos héroes – el ambiente en toda la sala se tornó a un más denso. Cualquiera de ellos podría turnarse por atacarme sin pensarlo.
– Los archivos están resguardados en la parte superior de la agencia – proseguí. Reconsiderando mis opciones llegué a la conclusión que la omisión de ciertos datos me daría tiempo para una emboscada. – Según pude apreciar, están confiados en que, como son héroes profesionales, no necesita de mayor seguridad.
– ¿Por qué estarían en la parte superior? – Indagó Spinner
– No hay lugar más seguro para resguardar algo que el más obvio – conjeturó Dabi. No pensé que estaría de acuerdo conmigo.
– En ese caso, el ataque será ejecutado mañana – su voz gutural expresaba incomodidad – y tú te encargarás de que se realice sin percances, héroe – el líder de los antisociales, mantuvo su mirada intimidante. Conociendo las habilidades de combate de Spinner y la inestabilidad de Twice, no sería tan difícil manejar la situación si los manipulaba llegado el momento.
– Quiero acompañarlos – solicitó el portador del don de fuego. Eso no era buena señal. – Si la situación llegara a complicarse, podría hacer tiempo. – Dabi era el más volátil de los tres, no dudaría en ejecutarme si tiene la oportunidad – ¿Qué tal esta noche?
– De acuerdo. – Shigaraki se levantó irritado, ignorando a Kurogiri
– Tomura, no des órdenes impulsivas. Debes analizar la situación antes de... – lanzó hacia su interlocutor el recipiente que sostenía, esparciendo un fuerte olor a coñac, retomando su retirada. Me pregunto si su molestia es resultado de la reunión que tuvo días antes.
– Al fin tendremos la oportunidad de trabajar en equipo. – Dabi se acercó a mí con total ecuanimidad – Espero tu mutua cooperación, aliado – mostrando una sonrisa desquiciada, antes de salir de la habitación.
– Un movimiento en falso, y no habrá segunda vez – El reptil siguió los pasos del pelinegro a la salida.

– Será la primera vez que cooperes con Dabi – comunicó Mr. Compress, sentándose a mi lado – debo decir que tiene una personalidad… misteriosa. Puede pasar de un total genio a un desquiciado en cualquier momento, pero siempre sabrá qué hacer si la situación se complica – giró mi rostro hacia él – y como buen aliado, sé que serás de apoyo si es necesario – dijo para soltar mi barbilla. Debía ahora pensar en una estrategia donde contemple varias posibilidades, pero, con alguien tan impredecible como él, sería mucho más difícil controlar la situación. – Tanta plática abrió mi apetito, ¿quieres algo de comer?

– Como la última vez, una vez terminen, deberán comunicarse conmigo para escapar – indicó Kurogiri abriendo un portal, luego de haberle dado las indicaciones de la agencia
– Así será – siendo el primero en atravesarlo, Dabi; poco después le siguieron Spinner y Twice
– Los espero – se despidió Mr. Compress antes de que entrara al vórtice púrpura.

Una vez allí, contaba con que la densa compuerta blindada fuera lo suficientemente resistente como para otorgarme el tiempo suficiente para conseguir refuerzos.

– Te quedarás aquí y vigilarás – indicó Dabi, mientras Spinner se hacía paso entre una de las ventanas, dejándoles el camino libre a él y Twice. Este último, se encargó de noquear a uno de los asistentes de Best Jeanist, para hacer una réplica que impidiera el paso de los demás. Una vez adentro, Spinner se encargó de desactivar la alarma con un corte perfecto en el cableado al tiempo en que yo buscaba al alrededor algún héroe que se encontrara haciendo patrullaje sin éxito. Si intervenía en la operación, no volverían a confiar en mí; solo espero que la compuerta sea tan resistente como creo.

– ¡Maldición! – chistó el villano de escamas. Me asomé desde el borde de la ventana rota, solo para encontrarme con que varias de sus navajas estaban rotas al pie de la compuerta. ¡Maldición!
– Es imposible atravesar esto, héroe inútil – espetó frustrado
– Al parecer, no contemplé que sería de un metal tan denso – mentí
– ¿Qué haremos ahora? No es momento de preguntas, debemos actuar. Tienes razón – divagó Twice. Solo esperaba que Dabi también estuviera cruzado de manos.
– A un lado – empujando a sus aliados, colocó sus manos sobre el metal.
– ¿Crees que la compuerta que resguarda registros importantes en una agencia de un héroe profesional no será resistente a altas temperaturas? – cuestioné
– Solo observa – de su mano brotaban ondas de calor que aumentaban exponencialmente, haciendo que los tres espectadores nos alejáramos de él. Pese a su expresión conflictuada, en efecto, las capas de metal estaban cediendo. No imaginaba el poder tan abrumador que poseía, era tan o quizás, más fuerte que el del mismo Endeavor. – Ya pueden pasar – dijo con voz entrecortada. Había creado una abertura en la que un cuerpo podría pasar sin dificultad. Sostenía su mano izquierda próxima a su pecho; al parecer, había llegado a su límite. – Dense prisa. – No me quedaba tiempo, debía detenerlos de algún modo. – Casi lo olvido – girando a mi dirección, llevando su mano derecha al intercomunicador y esto solo significaba una cosa. Me abalancé contra él y lo sometí contra el suelo, pero fue más rápido – procede – una bola de fuego se levantó a varios metros de altura, provocando gritos de pavor en los alrededores, al tiempo en que varias alarmas estaban siendo activadas. Pretendía distraer a la mayor cantidad de asistentes de la agencia. – Sabía que no ibas a dejarnos el camino tan fácil, así que pesé en una coartada
– ¡Eres un… !– otra explosión de un mayor alcance resonó
– Es un pena, pero me temo que tendrás que elegir qué deseas salvar – ¿Salvar? Fue cuando me percaté de que el otro par de villanos no recopilaban los archivos, los destruían.

Ahora que lo pienso, si sus intenciones eran recaudar información, Mr. Compress debería haber estado presente para encapsular los archivos, pero en cambio, se nos unió quien poseía un don potencialmente destructivo para eliminarlos con un chasquido. No tenían planeado tomar los archivos, me estaban poniendo a prueba. Por eso argumentó a mi favor cuando dije la ubicación de los archivos, así como la tranquilidad con la que se tomó hallar la compuerta de metal densamente blindada; él ya lo sabía, había contemplado derretirla, por eso sus intenciones de unirse a la misión, quería comprobar si no la entorpecería.
– El deber llama, héroe – dibujando una sonrisa triunfante mientras lo liberaba para rescatar a los civiles.

Utilicé mis plumas para alejar a los afectados al tiempo en que buscaba el origen del incidente. Mr. Compress ya había encapsulado a unos cuantos héroes novatos.
– Al parecer, también quieres unirte a la función, Hawks – siempre fue parte del plan emboscarme. Luego de cerciorarme de que ningún civil estuviera cerca, eliminé al par de Nomus sin dificultad mientras mantenía las distancias del artista frustrado. – ¿Cómo resultó la misión? – Estaba evidentemente divertido
– No pensé que se serías parte del plan
– Las sorpresas son divertidas, ¿no crees? – En sus manos poseía a los héroes que había capturado, al tiempo en que el fuego nos rodeaba. – Nada mejor que incentivar el caos con dos ataques simultáneos la misma noche. Pero la función debe terminar – Un Nomu se interpuso entre ambos, desapareciendo detrás de un vórtice de Kurogiri, lo que significaba que ya habían terminado de eliminar los archivos. Acabé con el monstruo antropomórfico sin dificultad, al tiempo en que los héroes antes encapsulados recobraban el conocimiento y eliminaban al resto de los mutantes.

En cuestión de segundos me encontraba nuevamente en la agencia, solo para encontrarme con un desastre de hojas cortadas, ardiendo al compás de llamas azules. Había sido manipulado por ellos.

Sentí una presencia a mis espaldas, y pese a mi rápido giro, Dabi se las arregló para provocarme un hormigueo punzante a mi costado.
– ¿Pensaste que me iría sin despedirme? – dio un salto hacia atrás – Gracias a ti, la misión fue todo un éxito. No se puede esperar menos del aspirante al segundo mejor puesto en popularidad. – A sus pies – Por cierto, no te lo tomes personal, debíamos hacerlo creíble. Hasta luego, Hawks. – desapareciendo poco después.

El lugar quedó en silencio, aunque no por mucho tiempo, pues asistentes de Best Jeanist se precipitaron al destruido apartado, solo para hallar una escena en llamas y a un héroe profesional arrodillado sosteniendo su costado, con una la mano cubierta de sangre.


Esto marca un antes y un después en la historia...

Dato #39

En los fics que he leído de DabiHawks siempre percibo que se enamoran de una forma convencional demasiado idílica para un héroe y un villano y pues, aquí no será así...

...

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