Todoroki

Todos estábamos reunidos en el área común. Midoriya me enseñaba sus apuntes acerca de los héroes que estaban en la lista anterior de los 10 mejores. Tsuchan y Uraraka estaban a poca distancia de nosotros, mientras Iida comía junto a Shoji. Pensando en el Dekusquad me hizo pensar en el otro oficialmente faltante.

Al poco tiempo, Katsuki se incorporó al resto, seguido de Sero quien se apoyaba de Kaminari. El par se acomodó a cada uno de los costados del rubio en uno de los sofás. Mientras los veía molestarlo, nuestras miradas se cruzaron rápidamente, y entonces supe que debía desviar la vista. Me pregunto con qué frecuencia lo contemplaba sin percatarme de ello. Para que el Bakusquad estuviera completo faltaban Ashido y Kirishima, pero no estaban presentes.
– ¡Todoroki! – el peliverde me nombró – ¿me estás escuchando?
– Lo siento, Midoriya – me disculpé.
– ¿Te estoy aburriendo? A veces soy muy… -
– Yo soy quien debe disculparse. Me distraje. Por favor, continua – el chico me sonrió y me mostró una página en la que estaban dibujados varios héroes, entre ellos, uno con grandes alas, que se había vuelto una especie de secuaz de mi viejo, o eso parecía, pues con frecuencia se les veía juntos. ¿Quién con la opción de alejarse de él accedería voluntariamente a compartir su tiempo con alguien tan tosco?

En ese momento, tocaron la puerta e Iida optó su habitual y rígida postura
– ¡Aquí están! ¡Salúdenlos! – dando paso a las Wild Wild PussyCats. La cara del fan de los héroes se iluminó. Todos nos levantamos para recibirlos.
– Siento no haberte protegido esa vez – la más alta de las cuatro se dirigió a Katsuki, mientras los demás estaban distraídos con las otras tres. Para ser sincero, no es el único que lamenta eso.
– No remuevas el pasado – le respondió indiferente
– Por favor, pasen – invitó Shoji
– No se preocupen, solo vinimos a visitar. – anunció Mandalay – También iremos a ver a la clase B. – y terminando esta frase, Midoriya se hizo paso hasta un niño… Ya lo recuerdo, fue quien le dio una incómoda bienvenida en el campamento.
– ¡Kota, cuánto tiempo! – inclinándose a su altura. – ¡Gracias por la carta! La guardaré por siempre – estaba realmente feliz de verlo
– Como sea – en verdad tiene cierto parecido con Katsuki
– ¿Pero, por qué vienen a la U.A.? – indagó Satou sosteniendo una bandeja de té
– Porque volvemos al trabajo – respondió la rubia
– ¿Pero Ragdoll volverá al trabajo?
– No regreso – respondió bastante enérgica – haré trabajo de oficina para ayudarlos. – La conversación poco después se volvió más tensa cuando PixieBob comentó que debido a la peligrosidad de AFO no era posible recuperar su don sin peligrar la seguridad de Tartarus, una prisión de alta seguridad.
– Entonces, ¿por qué regresan ahora? – cuestionó Yaoyorozu
– Se anunciará más tarde, pero en la Hero Billboard Chart JP, llegamos al puesto 411 del segundo semestre. – Esta ceremonia es justo la razón por la que, de alguna forma, existo. Una evaluación bianual de héroes en base a los incidentes resueltos, su contribución a la sociedad y el apoyo de la gente. A menor número, mayor popularidad. De cierta forma, funciona para promover la paz y el bienestar en general entre los civiles.
– No han dicho los resultados del segundo semestre, ¿no? – comentó Oijiro
– Pasaron muchas cosas – respondió Tokoyami
– Una tabla sin All Might, ¿eh? – continuó Oijiro – Ya quiero ver cómo resulta. – Ahora que lo pienso, sin el símbolo de la paz, el primer lugar lo ocuparía…

El televisor del área común estaba sintonizando la ceremonia en la que estarían presentes sino todos, la gran mayoría de los héroes de Japón.
– Este es la primera Billboard Chart desde el incidente de Kamino – se escuchaba la voz de la presentadora – donde All Might, el símbolo de la paz, se retiró. – nos acomodamos en los sillones al tiempo en que no podía evitar sentirme irritable. – Todos entienden lo importante que es. – Y eso esa era justo la razón.

El escenario estaba desierto, hasta que comenzaron a nombrar a los héroes, siendo la primera Ryukyu, quien también estuvo en el operativo del Clan Hassaikai. Y así siguieron nombrando a los restantes, destacando la posición número tres con el héroe Best Jeanist, quien no estaba presente pues aún seguía en recuperación tras el rescate… Katsuki fue uno de sus pasantes y saber que fue ese encuentro que lo llevó a ese estado, imagino que aún debe provocarle pesar, y así lo confirmé cuando sus ojos se notaban distantes.

La atención luego se centró justo en el número dos
– ¡Independiente pero feroz!; ¡Wing Hero: Hawks! – el tipo portaba una expresión pedante, y sus alas ocupaban gran espacio en la pantalla.
– ¡Es muy guapo! – pronunció Hagakure con entusiasmo, solo para ser condescendida por Uraraka

De pronto el escenario se oscureció solo para que fuera aún más llamativo. Sentía los músculos de mi cuello y espalda rígidos mientras lo presentaban.
– Fue el número uno temporalmente – los reflectores al fin permitieron que fuera más visible, con la misma expresión apática de siempre. – pero hoy de verdad toma ese puesto. ¡El héroe número uno! ¡Flame Hero: Endeavor! – mi estómago se revolvió al ver cómo era ovacionado. Podía sentir la mirada de Katsuki sobre mí, pero no me atrevía a mirarlo. Esto era muy incómodo, los chicos mostraron su alegría ante el hecho, pero yo solo quería que terminara. No podía estar celebrando algo que se terminó convirtiendo en el origen de tantos estragos.

– Decidimos hacer este evento, porque es un evento crucial. – era la voz de uno de los dirigentes de la comisión de héroes. Comenzó a comentar los motivos por los que esta ceremonia tenía una especial importancia, haciendo hincapié en que ahora no existe un "símbolo de la paz". Poco después la presentadora prosiguió a escuchar los comentarios de los héroes en el escenario.
– Fue el tercero en aprobación – ella estaba de pie junto a EdgeShot, quien también estuvo presente en el incidente de Kamino.
– No me preocupan las cifras. – verlo con esa máscara me recordó a Shoji – Agradezco el apoyo que he recibido, pero no hago esto por la fama. Creo que mi trabajo es traer la paz…
– ¿A quién le gustaría escuchar eso? – interrumpió el siguiente en la lista – ¿A Stain? – ¿Qué? Mi expresión no fue diferente a la de mis compañeros, y el de los presentes en la conferencia tampoco.
– ¡Me gusta! ¡Qué descarado! – pronunció la mujer con apariencia de conejo
– Causando controversia, como siempre – se quejó el interrumpido
– No me gusta callarme las cosas – pronunció el vestido de color mostaza para tomar el micrófono de la reportera. – A ver… – expandió sus alas – Si hablamos de aprobación, Best Jeanist es el número uno por el empujón de estar de baja. – Comenzó a elevarse. – El segundo soy yo, y el tercero es Edgeshot. Y el cuarto es Endeavor, ignoremos al resto. – Tanto tiempo con un pedante lo ha convertido en uno, a menos que sea justo por eso que se lleven tan bien. – Creo que la aprobación es lo más importante ahora, ¿de verdad debemos cargar con el pasado? ¿No creen que debemos cambiar las cosas? El símbolo ya no está. – Y sus preguntas no hacían más que subir de intensidad. – ¿Por qué los de menos éxito van a lo seguro en este momento tan crucial? Digan algo más original – No pude evitar pensar en que su irreverencia me acordó a cierto chico explosivo, aunque acuño esa insolencia a su increíble juventud. Según los apuntes de Midoriya, con apenas veintidós años había llegado al segundo lugar de todo Japón, y antes de los veinte ya estaba entre los 10 mejores. – Eso es todo por mi lado. – Descendió solo para acercarse al más apático de todos. – Bueno, adelante número uno, con menos aprobación que yo. – Con una amplia sonrisa, se atrevió a decirle ese comentario a la cara. Me comenzaba a caer bien este héroe.

El referido, le arrebató el micrófono sin cambiar de expresión. Después de semejante discurso, me pregunto si le restará algo más por decir.
– Luego de que el joven apagó las llamas, no diré mucho. Solo mírenme. – no tengo ni la menor idea de que quiso decir con eso, y por la expresión de los demás, ellos tampoco. Solo se escuchó el simple aplauso de su predecesor, con una expresión que, más que mostrar agrado, parecía de burla.

La ceremonia por fin terminó y nos retiramos del área común.

Esta noche me tocaba dormir con Katsuki, y debo decir que se notaba distraído.
– ¿Cómo te sientes? – acomodándose en el respaldo de la cama
– Justo pensaba preguntarte lo mismo – colocándome a su lado, debajo de la cobija. Él colocó su brazo alrededor de mi cintura
– Responde primero – apoyé mi cabeza en su hombro. Exhalé tendidamente.
– Al fin consiguió lo que quería. Es el número uno – Katsuki entrelazó su mano disponible con la mía, dando suaves caricias con su pulgar.
– Tras escuchar su discurso, si fuera un villano, estaría temblando – pronunció sarcásticamente. Esto no debería causar gracia y, aun así, no pude evitar dejar escapar una carcajada
– Ese es justo el problema. Desde el retiro de All Might la criminalidad no ha hecho más que aumentar.
– En esta situación es frustrante ser solo un estudiante. Siempre tenemos que estar acompañados de un chaperón para poder actuar. – estaba irritado
– El incidente con los yakuzas es prueba de ello; varios resultaron heridos, e incluso hubo una víctima fatal – me incliné aún más para abrazarlo. – Me preocupa que el porcentaje de criminalidad sea exponencial, y con el carisma de mi viejo, eso no es tan improbable
– ¿Por qué tan pesimista? – tomando mi mejilla – El día en que tuvimos que lidiar con los mocosos de primaria, parecía tener intenciones de acercarse a ti, a lo mejor esa alguna señal para mejorar
– Quisiera creer que sí… – apoyando mi nariz en su cuello
– Hay algo más que quisiera preguntarte – el cambio en su tono de voz me motivó a mirarlo. – Cuando estuve en tu casa, entré a una habitación donde había un altar y la foto de un niño
– Touya – respondí. Ahora que lo pienso, nunca le había comentado de él. – Fue mi hermano mayor
– Pensé que solo eran tres… Aunque si no quieres hablar de eso, no es necesario – desviando la vista
– No… Murió cuando ocurrió un incendio en nuestra casa. – Decirlo en voz alta era extraño, nunca hablábamos de eso, y contárselo a Katsuki me parecía ajeno, como si leyese una historia. – Estábamos con nuestra madre cuando ocurrió, y la verdad mi memoria es muy difusa al respecto. Apenas recuerdo ver a mis hermanos llorar, mientras mi madre se mantenía inexpresiva. – Mi pecho comenzó a encogerse
– Shoto, no tienes que…
– Quiero que lo sepas – a lo mejor si me desprendía de esto, podría lidiar mejor con mis traumas – Con los años, supe que fue durante una sesión de entrenamiento con mi viejo que ocurrió el accidente. – apreté las manos del rubio – Según escuché hablar una vez a mi abuela, Touya había excedido el límite de su don hasta disolver el espacio de entrenamiento anti inflamable, lo que provocó que el fuego se expandiera a otras áreas. – Katsuki seguí acariciando mis manos, en silencio. Debo decir que eso mantenía mis emociones al margen. – Fue aplastado por una viga – diciendo esto, mi respiración comenzó a entrecortarse. Imaginar cómo fueron sus últimos momentos me causó un gran estupor y una fuerte tensión en mi espalda y cuello. Katsuki me acercó a él para abrazarme.
– No tienes que continuar – podía sentir sus latidos calmarme. Estaba tan agradecido de tenerlo conmigo. Permanecimos así unos minutos, hasta que recordé que también tenía cosas que contarme. – Ahora es tu turno – alejándome de él – ¿Qué te ocurre? Te ves distraído
– No he hablado con ShittyHair desde el Festival Escolar. – exhaló disgustado– Ni siquiera responde mis mensajes. – Desde la vez que salieron, me sentía incómodo con la idea de que ambos se vieran, no por Katsuki, pero por él. Ese día, cuando terminaba de hacer la limpieza del área común, ambos estaban abrazados, y Kirishima no intentó disimular que su intención era que los viera. Me pregunto si eso tendrá alguna relación – Pinky me dijo que estaba ocupado con asuntos de la licencia provisional, pero nadie tarda más de 5 segundos en saludar. – Considerando que Katsuki si lo considera su amigo, verlo así me entristecía.
– Dale un poco de tiempo. – Ahora era yo acariciaba su mejilla – A lo mejor esté lidiando con más cosas de las que se sienta cómodo compartir por ahora.
– Me costará confiar en eso por ahora – colocando su mano sobre la mía. Me acerqué para dejar un beso en sus labios antes de apagar la lámpara. Me acomodé a la altura de su pecho, mientras él se aferraba a mí. Era justo en noches como esta en las que, estar con él me hacía sentir seguro; así como me gustaba pensar que también era un refugio para él.

Ese domingo no pude asistir a visitar a mi madre, pero Fuyumi me escribió que iría con Natsuo en mi lugar. Le solía enviar cartas seguido contándole mis avances en UA al tiempo en que le daba seguimiento a su estado de ánimo. Estaba feliz de que hubiéramos mejorado nuestra comunicación.

Debido que tenía que estudiar para un examen para el día siguiente, bueno al menos esas eran las intenciones del Dekusquad; me comenzaba acostumbrar a que se refirieran a nosotros así cada vez que nos veían juntos. Si bien estábamos lo suficientemente apartados, parte del Bakusquad, se encontraba en la cocina, seguramente descubriendo nuevas formas de incendiarla.
– Si no se van de aquí, ¡VOY A EXPLOTARLES LA CARA! – mi querido Katsuki, siempre tan apacible. Kaminari y Sero no hicieron más que reírse nerviosamente mientras se apartaban de él.
– Si como se enoja, cocina, no me extraña que lo haga tan bien. – comentó Uraraka, lo que hizo que comenzara a reír. Mi reacción incluso detuvo la explicación de Iida y, ¿qué decir de Deku y Tsuchan, que no podían tener los ojos más abiertos? – ¡Perdón Todoroki!, había olvidado que ustedes son amigos.
– No te preocupes. Tienes toda a razón – respondí divertido. Está de más decir que todos me miraron con extrañeza.

Seguimos estudiando por al menos dos horas más hasta que nos dirigimos al televisor. Allí también estaban Tokoyami, Oijiro y Shoji.

– Has cambiado mucho, Todoroki – me comentó el chico con pecas mientras servía las bebidas que tomaríamos.
– Sí. También ha pasado mucho desde que iniciamos – más de lo que podría imaginar.
– Estoy muy feliz por ti – hizo una pausa conflictuado – y por lo bien que has conseguido llevarte con Kacchan – siendo amigos de la infancia, o al menos según Midoriya, deber ser inesperado que me lleve tan bien con él, de hecho, demasiado bien
– Sí, supongo que debajo de toda esa testarudez, hay mucho más que gritos e insultos. – Intentando sonar convencido – muy debajo – por alguna razón, el peliverde me sonrió para luego indicarme acompañarlo con las palomitas. Un pitido comenzó a escucharse, y poco después apareció mi rubio favorito.
– ¡QUÍTATE DEL MEDIO, DEKU! – a veces no tanto. El aludido casi hace caer sus bebidas y solo le lancé una mirada despectiva con quien dormía todas las noches., para que solo desviara la vista sonriente. Ya habíamos hablado de esto antes, pero él insistía en seguir tratándolo así. Me pregunto si esa era su forma de mostrarle aprecio porque, considerando la forma en la que nos hicimos más cercanos, no sería imposible.

Nos colocamos en el medio de los otros tres chicos, mientras Kaminari y Sero revoloteaban alrededor de la bandeja que sostenía el explosivo, la cual desprendía un antojable olor a galletas. De no ser por nuestra clandestinidad, lo abrazaría y tomaría un par. No te imaginas cuánta razón tenías, Uraraka.

Al poco tiempo, más chicos se fueron reuniendo en la sala común, Aoyama y Koda estaban apoyados en una de las ventanas, mientras Hagakure se sentaba al lado de Uraraka. Para mi sorpresa, poco después Ashido y Kirishima se incorporaron, aunque no pude identificar cuál de los dos se veía más incómodo. Estábamos viendo una película sobre una chica y un chico que intercambian cuerpos al dormir; se había vuelto muy popular en japón.

– ¡Todoroki! – era Yaoyorozu, acompañada de Jiro. Al escucharla gritar, todos giramos en su dirección, incluso los más alejados – ¿has visto las noticias? – preguntó la pelinegra visiblemente alterada, y acto seguido se escuchó el resoplar de un helicóptero proveniente del televisor. Jiro, había sintonizado un canal de noticias.
– Es Endeavor – pronunció Midoriya a mi lado. Estaba siendo atacado por una de esas cosas a las que llaman Nomus. En otra situación habría acabado con él sin que siquiera a los medios les diera tiempo para captarlo, pero este no era el caso. Los sucesivos ataques no parecían diezmar las fuerzas de la figura humanoide, que incluso tenía la facultad de entablar una conversación. ¿Desde cuándo eran capaces de eso?

Para cuando me di cuenta, todos los presentes tenía la mirada fija en el televisor.

Mi cuerpo estaba tenso, y mientras sentía las miradas de los demás sobre mí, no estábamos listos para lo que ocurriría… Mi respiración se detuvo al ver la escena teñida de rojo que había captado la cámara. Esa cosa arremetió directamente a su cara, creando una considerable salpicadura carmesí en su lado izquierdo. Una abrumadora conmoción de jadeos contenidos me rodeó, aunque pronto estuve absorto de mi alrededor. La escena pareció ocurrir en cámara lenta; él estaba postrado a los pies de en criatura que se vanagloriaba satisfactoriamente, mientras de sus fosas salía un alarido de victoria.
– ¡Maldición! – escuché apenas audible de la única persona que podría distinguir entre los presentes.

Mi mente me torturaba con las últimas palabras que mi viejo me había dicho: "Seré un héroe del que puedas estar orgulloso. Para que estés orgulloso de tu padre." Mis dientes comenzaron a rechinar a la par de mi respiración agitada.

Esto no podía terminar así.


Me gustan las dinámicas del BakuSquad y el DekuSquad

Dato #49

Tengo sentimientos encontrados, pues Endeavor no me cae muy bien y pues... Tampoco lo detesto es solo que... es complicado.

Por cierto, muchas gracias por llegar aquí. Has leído bastante y eso me hace muy feliz.

...

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