Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.

Explicaciones:

Este Fic, es una reescritura de "El Mago No-Muerto", pero Harry no contará con Zeref, pues él aún está "vivo", por estar el Fic ambientado en el mundo de Fairy Tail, y se seguirá parte de su Canon, así como el Canon de Harry Potter.

Primera Magia: Mugen (Infinito). Entrenadora: Merlín (Nanatsu no Tanzai)

Segunda Magia: Animal Soul: Leopardo. Entrenadora: Lisanna Strauss-Dragneel.

Tercera Magia: Devil Slayer del Cielo.

Capítulo 11: Mundo de Origen.

Cuando Harry y Wendy, volvieron a ver, estaban saliendo de un raro arco de piedra, el cual tenía una tela negra, ambos jóvenes Slayer, siguieron caminando, por el único pasillo que veían, al fondo, ante una puerta abierta, había cinco hombres, uno de ellos con un traje que le hacía parecer un Mago Santo, y los otros cuatro, tenían ropas, como las de James, Lily, Sirius y Remus.

―Es un verdadero placer, poder conocerte, Harry. ―Dijo el hombre dándole la mano. ―Soy Cornelius Fudge, ministro de magia de Inglaterra.

―El placer es mío, Ministro. Harry Dragneel-Strauss, ella es mi amiga Wendy Marvel ―dijo el pelinegro.

―Un placer, ministro. ―Dijo la chica, al volver la mirada, vieron a Dumbledore, ser el último en salir del portal.

―Gracias por confiar en mi presentimiento, Cornelius ―dijo Albus sonriente. ―Esto es llamado Velo de la Muerte, y ha existido desde mucho antes, del Ministerio de Magia. Desde los tiempos en los que Inglaterra era Camelot. ―Explicó.

―Otros Ministerios, han usado este objeto, como un medio para la... ―Cornelius se aclaró la garganta. ―La... ejecución de ciertos criminales. ―sacó un paño y se lo pasó por la frente. ―Me pregunto si acaso, simplemente les hemos dado un medio de escape de sus crímenes, enviándolos a la... dimensión a la cual ustedes pertenecen.

―Fui llevado al continente de Earth-Land, por un mago el cual pudo cruzar a este país, hace once años, Ministro ―dijo Harry. ―En realidad, Levi le enseñó a mi padre, como usar ese mismo hechizo.

―Entiendo, Harry. Bueno, bienvenidos, una vez más, al país de Inglaterra, estamos en la ciudad de Londres. ―Dijo el hombre, quien insistió y llevó a los Potter, a Sirius, Lupin, Dumbledore, a Harry y Wendy, a comer a la cafetería del Ministerio, diciendo que ambos jóvenes, comieran tanto como quisieran. ―Entonces, Albus. Imagino, que la señorita Marvel, también entrará a Hogwarts, ¿verdad?

―Así es, Cornelius. ―Dijo Albus.

―La magia de este mundo, se usa más para resolver problemas de la vida diaria, aunque existen los combates mágicos. Existen magos que combaten contra criminales, pero es más común, usar la magia de formas... simples. ―Explicó Albus.

―En Earth-Land, vivir en un gremio, rodeado de magos es normal. ―Dijo Harry. ―Yo, formé parte del gremio de Fairy Tail, uno de los más poderosos del reino de Fiore. Mis padres adoptivos, Natsu Dragneel y Lisanna Strauss, no me permitieron realizar misiones de combate, sino hasta hace algunas semanas. Realicé trabajos... cortar el césped, pasear perros, buscar objetos perdidos, ese tipo de cosas, y así me hice mi pequeña fortuna en ese mundo.

―Para los magos de esa otra dimensión, Cornelius, es normal realizar magia sin varita. ―Dijo James, sorprendiendo al Ministro. ―Es normal, ir en una misión de encontrar un objeto perdido, o combatir contra un mago oscuro.

―O contra un gremio, compuesto por magos oscuros ―dijeron Harry y Wendy, sonrientes. Conversaron un poco más, y dieron algunos datos al Ministro de Magia, quien estaba encantado, y asombrado, por lo que ambos jóvenes podían hacer, se mostró un poco incrédulo, pero también muy impresionado, cuando Wendy le mostró magia de viento y magia de curación.

―Ella es una Dragón Slayer del Cielo ―dijo Harry. ―Puede usar el aire y el viento, para curar o atacar. Yo, fui entrenado en tres magias, pero... temo ganarme una mala fama.

― ¿Por qué una mala fama, Harry? ―preguntó el Ministro.

―Soy un Devil Slayer del Cielo. Mi maestra, estaba encerrada en un libro misterioso, me agradeció por liberarla, y me enseñó cuatro hechizos básicos, lo demás, lo tengo que idear yo. ―Dijo Harry.

― "Increíble" ―susurró el Ministro.

―Mi madrastra, Lisanna, me enseñó a adquirir rasgos físicos de un leopardo, se le llama Animal Soul, pero ella puede controlar muchos rasgos de muchos animales, a diferencia mía ―dijo Harry. ―Y, mi tercera magia, me fue enseñada por una mujer, que se negó a revelarme su nombre, pero que se hizo llamar Merlín.

― ¿Y esa tercera magia, en qué consiste? ―preguntó James.

Harry le enseñó una sonrisa depredadora a su padre. ― ¿Recuerdas cuando Oración Seis, trató de atacarnos, pero sus magias no fluyeron?, Mugen, o... Infinity, me permite... decidir cuánto dura un hechizo, puedo hacer que el enemigo sea golpeado múltiples veces por un mismo hechizo o puedo cancelar sus efectos: no solo como si no lo hubiera arrojado, sino que puedo hacer que un hechizo se deshaga en el aire. ―Todos se mostraron asombrados.

Cuando Harry y Wendy, terminaron de cenar, Dumbledore suspiró.

―Como cada año, hay personas que niegan sus invitaciones a Hogwarts. ―Explicó Dumbledore. ―Por lo cual, conseguirle una plaza en Hogwarts, a la señorita Marvel, no es un problema.

― ¿Creen un problema el que Wendy se quede con ustedes, James? ―preguntó Cornelius.

―No es un problema, Cornelius ―dijo James sonriente, mientras que los cuatro se levantaban y caminaban, hasta una chimenea, Lily sacó una bolsa, y sacó unos pocos polvos verdes de su interior, lo mismo hizo James, Harry y Wendy, le imitaron. ―Vamos a.… tele-transportarnos, usando esto que se llama Red Flu y estos, son polvos Flu. Solo deben de entrar, quedarse lo más quietos posible, y gritar el nombre del lugar. ―James entró en la chimenea. ―#5 del Valle de Godric. ―Arrojó los polvos al suelo, ambos niños soltaron un grito, mientras James desaparecía en llamas, pero no se veía preocupado, les guiñó el ojo y desapareció por completo.

Harry tragó grueso y entró en la chimenea. ―#5 del Valle de Godric ―exclamó, y desapareció en llamas de fuego.

Luego llegaron Wendy y Lily, a una casa grande, en cuyas paredes, había fotografías que se movían, con James y Lily, en el interior, y con dos niños.

― "Son tus hermanos menores, Thomas y Stephanie" ―susurró Lily. ― "Vengan, creo que sería bueno, que durmieran juntos, por estar en una casa desconocida"

― "Gracias" ―susurraron y sonrieron. Los tres subieron por los escalones de madera crujiente, Lily abrió una puerta, sacó su varita y, sin decir ni una palabra, en un espectáculo de luces y chistas, la cama se hizo más grande, el papel de las paredes se volvió blanco, como si fuera nuevo y los símbolos de Cait Shelter y Fairy Tail, aparecieron en las paredes, ambos sacaron sus pijamas, se turnaron en el baño y se lanzaron a la cama.

A la mañana siguiente, Harry se despertó sonrojado y apenado, al ver a Wendy abrazándole, ella despertó, se desearon los buenos días, se turnaron en el baño, les parecía raro estar en una casa, y luego, al bajar al primer piso, tras oler el desayuno, dos niños abordaron a Harry, con abrazos efusivos y gritos de felicidad.

Un niño pelinegro de ojos castaños, y una niña pelirroja de ojos verdes, eran Thomas y Stephanie, quienes se alegraron de volver a ver, a su hermano perdido, les invitaron a ambos a desayunar, Lily salió de la cocina, con cinco platos, colocando uno frente a cada uno de ellos, dando paso al desayuno, James llegó al comedor, besó a su esposa, besó las coronillas de sus hijos, y le apretó juguetonamente los hombros a Wendy.

―El profesor Dumbledore cumplió su palabra. ―Anunció Dumbledore, alargándoles a Harry y Wendy, sus cartas.

Srta. W. Marvel.

Tercera habitación.

Valle de Godric, #5.

West Country.

Harry y Wendy, se llevaron un buen susto.

―Tranquilos, es normal que la carta de Hogwarts, sea tan minuciosamente exacta ―dijo James.

Thomas y Stephanie, también habían recibido sus cartas, exactamente iguales.

Querida señorita Marvel:

Tenemos el placer de informarle que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, observe la lista del equipo y libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre.

Esperamos su lechuza antes del 31 de agosto.

Muy cordialmente,

Minerva McGonagall.

Subdirectora.

Las cuatro cartas, eran completamente iguales. A Wendy, se le entregó un bono, con el cual podría hacer sus compras. Luego del desayuno, todos se fueron a bañar y vestir, para después, usar nuevamente la Red Flu, ahora dirigiéndose a un lugar llamado El Caldero Chorreante, y fueron directamente hacía la parte de atrás del establecimiento, donde había un callejón sin salida.

―Los cuatro, recuerden esto para cuando tengan sus varitas ―pidió Lily, mientras sacaba la suya. ―Tres arriba, dos horizontales ―y tocó suavemente, dos ladrillos. La pared se abrió y detrás de ella, había muchas tiendas, caminaron mientras miraban de todo, sonrientes.

«Calderos –todos los tamaños– latón, cobre, peltre, plata, oro –automáticos–plegables», decía una tienda.

Un suave ulular, llamó la atención de los cuatro niños, y vieron una tienda llamada «El Emporio de la Lechuza. Color pardo, gris y blanco»

Varios niños, de la edad que ellos tenían, pegaban la nariz contra unos escaparates. «Tienda de Quidditch», y hablaban sobre una aparente nueva escoba Nimbus 2000.

Algunas tiendas se especializaban en implementos de pociones, en ropa, en telescopios, una librería enorme, «Implementos Básicos para el estudiante de Hogwarts», decía una tienda.

Finalmente, llegaron hasta un gran edificio.

Gringotts.

Adelante, desconocido, pero ten cuidado

con lo que le espera al pecado de la codicia,

porque aquellos que cogen,

pero no se lo han ganado,

deberán pagar en cambio mucho más,

así que buscas por debajo de nuestro suelo

un tesoro que nunca fue tuyo,

ladrón, te hemos advertido, ten cuidado

de encontrar aquí algo más que un tesoro.

Harry y Wendy demostraban ser muy educados, al saludar a los guardias, quienes se sorprendieron por eso.

James y Lily los guiaron hasta el mostrador, donde presentaron el bono de Wendy y esta recibió una pequeña bolsa.

―Bien, Wendy ―dijo James, sacando una moneda de oro, una de plata y una de bronce. ―493 Knuts de bronce, hacen un Galeón, y 17 Sickles hacen igualmente, un Galeón.

―Bien, lo entiendo ―dijo Wendy, Harry asintió.

Salieron de Gringotts y compraron donde Madame Malkin, un par de guardarropas básico para Harry y Wendy, además de los uniformes de Hogwarts.

Compraron solo un conjunto de libros, en Flourish & Blotts, un conjunto, el cual James multiplicó con un hechizo, No-Verbal, y otros tres libros, de cada uno de los siete, aparecieron, para cada uno de ellos.

―Bien, solo faltan las varitas y las mascotas ―dijo Lily sonriente, los cuatro niños asintieron, y continuaron su camino, hasta una tienda muy vieja.

«Ollivander: fabricante de excelentes varitas desde 382a.C.»

Al ingresar a la tienda, vieron acercarse a ellos, a un hombre de cabello blanco frondoso, ojos grises.

―Lily, bienvenida ―dijo el hombre de cabello blanco, sonriente. ―Sauce y pelo de unicornio, si no recuerdo mal.

―Siempre recuerdas todas tus varitas, Ollivander. ―Dijo Lily sonriente. ―Y he venido, por las varitas de mis hijos.

―Las damas primero ―dijo el hombre, una cinta métrica midió el largo del brazo de Stephanie y comenzó a entregarle una varita tras otra, cuando las varitas rechazaban al mago, cosas explotaban, vientos surgían de la nada, y toda clase de efectos locos tenían lugar. Finalmente, una eligió a Stephanie. ―El Secoya se siente atraída por el mago o bruja, que puede caer en pie en cualquier situación, tomar la decisión correcta y sacar provecho de la catástrofe. En cuanto a su núcleo, es la Fibra de Corazón de un Dragón, suele realizar encantamientos llamativos, tienen a aprender hechizos más rápido que otros tipos y suelen permitir una gran facilidad para la magia oscura, pero no se inclina hacía esas artes, por sí misma.

Fue el turno de Wendy, quien solo por diversión, fue agarrando una varita tras otra, de las que Wendy dejó abandonadas en la mesa. ―El Sauce es una madera poco común, debido a su poder curativo, y su propietario ideal a menudo tiene cierta inseguridad (por lo general injustificada), por mucho que intenten esconderla. Y estará en manos de aquellos que tienen un gran potencial. Su núcleo es un pelo de unicornio, generalmente produce la magia más consistente, y es la menos susceptible a fluctuaciones y bloqueos. Las varitas con núcleos de Pelo de Crin de Unicornio, generalmente son las más difíciles de llevar a las artes oscuras. Son las más fieles de las varitas, y normalmente permanecen fuertemente unidas a su primer dueño, sin importarle si es o no una bruja o mago exitoso.

Luego fue Harry, quien fue con una varita, y luego otra y otra, casi treinta llegaron a sus manos, y pronto se aburrió. Alzó la trigésima primera varita y esta brilló, en una luz violeta. ―La madera de Espino, es particularmente adecuada, para los hechizos sanadores, pero también son expertas en maldiciones. El espino no es fácil de dominar, sin embargo, uno solo puede considerar colocar una varita de espino en manos de una bruja o mago de talento comprobado. Mi amigo, el sobrino nieto de Thiago Quintana, me envió esta Espina de Monstruo del Río Blanco, y este núcleo crea hechizos de fuerza y elegancia.

Luego, fue el turno de Thomas, quien deseaba hacer pasar a su hermano primero, pero este se negó y lo hizo el pelinegro. ―La varita de Acebo trabaja muy feliz, para aquellos que pueden necesitar ayuda para superar una tendencia a la ira y la impetuosidad. Al mismo tiempo, las varitas de acebo eligen dueños que están involucrados en una búsqueda peligrosa y muchas veces espiritual. Su núcleo es una Pluma de Fénix, las cuales pueden producir una amplia gama de efectos mágicos, aunque pueden tomarse su tiempo para mostrarlo. Tienen una mayor iniciativa, a veces puede que arrojen hechizos por su cuenta. Son quisquillosas a la hora de escoger un dueño, así que no será fácil de conseguir su fidelidad. ―Lily pagó los dieciséis galeones y salieron, para luego retirarse a casa.