Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.

Explicaciones:

Este Fic, es una reescritura de "El Mago No-Muerto", pero Harry no contará con Zeref, pues él aún está "vivo", por estar el Fic ambientado en el mundo de Fairy Tail, y se seguirá parte de su Canon, así como el Canon de Harry Potter.

Primera Magia: Mugen (Infinito). Entrenadora: Merlín (Nanatsu no Tanzai)

Segunda Magia: Animal Soul: Leopardo. Entrenadora: Lisanna Strauss-Dragneel.

Tercera Magia: Devil Slayer del Cielo.

Capítulo 13: Vida Escolar.

Había muchos tipos de magias a lo largo del continente de Earth-Land, magia portadora: objetos mágicos que incluían Lacrimas, magia lanzadora, como la que usaban Harry y Wendy, (aunque las magias Slayer Dragon, God y Devil, eran también consideradas como Magias Perdidas).

Harry también usaba magia de tipo portadora (por sus pistolas).

Los magos de este continente, usaban magia portadora, por sus varitas.

Así mismo, Harry solía usar un hechizo de su propia creación, llamado Tenma no Soyokaze de no Ryokō (Viaje en Brisa del Demonio del Cielo), algo que creó ya en el interior del castillo, un hechizo mediante el cual, se transformaba en una brisa y podía conducirle, a cualquier lugar. Especialmente, a la biblioteca, tanto a la biblioteca legítima, como a la prohibida. Así mismo, junto a Daphne, Thomas, Stephanie y Wendy, era muy común que se reunieran, para hacer las tareas, discutir sobre algún tema de clases, o para contarles a Thomas y Stephanie, sobre algún aspecto de sus vidas, en Cait Shelter y Fairy Tail.

Así mismo, en gran parte, las clases eran puramente teóricas. Algo muy normal, al menos en Historia de la Magia. No era que la clase fuera mala, pero el profesor tenía un tono de hablar, muy monótono, así que Harry, Wendy, Daphne, Stephanie y Thomas, solían leer del libro y tomar apuntes, de lo más importante, ignorando olímpicamente al profesor Binns.

Así mismo, las clases comenzaban a hacerse más interesantes, (como aprender el hechizo Lumos en Encantamientos), y las visitas a la biblioteca, en busca de toda clase de hechizos, y a la sección prohibida, en la cual, los libros gritaban. Pero había encontrado un hechizo bueno para evitar los gritos: Quietus, el cual disminuía el sonido de la voz, lo había encontrado en su libro de Encantamientos, dos noches atrás, hojeándolo por curiosidad, más que nada; aunque también tenía un hechizo de Cancelación de Sonido, de su Mugen. Con el libro ya silenciado, se podía leer su contenido, e ir acumulando información.

Para el día miércoles, en los tablones apareció de Slytherin y Gryffindor, tendrían clase de vuelo juntos.

― ¿Clase de vuelo? ―se preguntó Harry, mirando el tabloide.

― ¿Qué pasa, Pot...?

―Dragneel, para ti, Malfoy ―dijo Harry rápidamente. Se hizo silencio.

― ¿No sabes volar, Dragneel?

Harry sonrió. ―Es una regla. A causa de poseer una magia Slayer, los transportes son mis enemigos naturales. Me marearé. ―Suspiró.

― ¡Oh, vamos! ―dijo Daphne, colocándose a su lado. ― ¡No puede ser tan malo!

―Lo es. ―reafirmó él. ― ¿Recuerdas cómo nos pusimos Wendy y yo, en el tren? ―negó con la cabeza, y comenzó a alejarse.

― ¿A dónde vas? ―preguntó Daphne sonriente.

―Por el libro de Defensa, para hacer la tarea, que nos dejó Quirrell. ―Dijo Harry, mientras iba hacía su habitación ― ¡Es la única que todavía no he hecho! ―Gritó el final, para que la rubia le escuchara.

Durante el desayuno, Harry demostró por qué era un Slytherin, al ver a Draco quitarle una esfera de cristal, a Neville Longbottom. Pero Harry colocó su mano izquierda debajo de la de Malfoy, antes de darle un golpe en la cabeza al rubio, quien soltó la esfera, pero esta fue fuertemente apretada por la mano de Harry.

―Estás poniendo en ridículo, a Slytherin, Draco. Compórtate y ve a sentarte. ―le ordenó el Dragneel, liberando magia y dejándolos a todos jadeantes y asombrados. Draco trastabilló y fue a sentarse. ―Aquí tiene, señor Longbottom. Yo que usted, escondía esa cosa.

―G-Gracias ―dijo Neville, Harry asintió.

― ¡Slytherin y Hufflepuff, vayan al campo de Quidditch, en 40 minutos para su lección de vuelo! ―dijeron los profesores Snape y Sprout.

Y así fue, luego de 40 minutos, estaban todos en el Campo de Quidditch, frente a la entrenadora Rolanda McGonagall-Hooch, la esposa de la profesora McGonagall. Era una mujer alta, de cabellos plateados, pero que no parecía envejecida, ni siquiera su cabello daba un aspecto de ser canoso-blanco, solo... ser gris. Sus ojos eran de color ámbar y llevaba una túnica negra. ―Cada uno, al lado de una escoba, rápido por favor. ―Todos se colocaron junto a una escoba. ―Alarguen sus manos y digan con fuerza y convicción "Arriba". ―No había que agacharse a recoger la escoba, sino que esta tenía que saltar a sus manos.

― ¡Arriba! ―Harry, Wendy y Thomas, lograron que sus escobas, llegaran a sus manos, en un instante, sorprendiéndose. Poco a poco, más y más, fueron logrando sujetarlas, tras eso, la entrenadora les indicó como agarrarse de la escoba, como sentarse apropiadamente. La profesora Hooch, le dijo a Draco, que había estado sujetando mal la escoba, durante todos estos años, y elogió a Thomas. Harry y Wendy, corrigieron su agarre, al ver al Potter, quien les dio una sonrisa.

―Cuando haga sonar el silbato, darán una fuerte patada al suelo, se inclinarán hacía el frente, para volar recto, se inclinarán hacía uno de los lados, para ir en dicha dirección, ¿todos entienden? ―preguntó la mujer, todos asintieron.

Harry auxilió a Parvati Patil y a Neville Longbottom, quienes aprecian tener problemas, al mantenerse sobre sus escobas.

La clase no tuvo contratiempos, y salió maravillosamente bien.

Para la siguiente clase de Encantamientos, todos la celebraron, pues no fue clase de lectura, como las dos semanas pasadas. Sino que finalmente empezarían a aprender hechizos. Comenzaron con el hechizo Lumos, del cual la profesora Potter, dio una descripción... curiosa.

―Los hechizos existen, para hacer más sencilla la vida del mago. Encender una luz en un lugar oscuro, generar agua, una llama, entre otros. ―Dijo la profesora Potter. ―Hoy, aprenderemos el hechizo levitatorio. ―Agitó su varita, y en el tablero apareció. «Wingardium Leviosa; encantamiento Levitatorio» ―La pronunciación y el movimiento de varita, son sumamente importantes, a la hora de realizar los encantamientos, aunque por ahora, solo hemos tenido que apuntar hacia delante, para poder usar debidamente el Lumos. Ahora... ―agitó su varita y una pluma apareció ante cada uno de ellos. ―Vean ―hizo aparecer una pluma. ―Wingardium Leviosa. ―Y la pluma se elevó en el aire. Comenzó a pasearse por el salón, viendo a los alumnos emplear el hechizo.

― ¡Winkardio Leviohza! ―exclamó Ron Weasley, mientras movía sus brazos como molinos, hasta que sintió como su muñeca era apretada con fuerza, se giró enfadado con la persona que le había detenido, y su rostro reflejó su asco, al ver que era Harry. ― ¿Qué quieres, Dragneel? ―escupió las palabras con veneno.

―Cosa número uno: Estás pronunciándolo mal. Cosa numero dos: vas a sacarle un ojo a Patil, si continúas moviendo los brazos así. ―Señaló Harry, seriamente. ―No lo lograrás, si no dejas que tu magia fluya y mueves tu muñeca.

― ¡Pues inténtalo tú, si es que te crees tan grandioso! ―gruñó Ron con asco. En la mente de Lily, el joven Weasley, ya estaba perdiendo al menos unos 40 puntos de Gryffindor.

Wingardium Leviosa ―dijo, mientras la pluma se elevaba, y se seguía elevando, cada vez más alto.

―20 puntos para Slytherin, señor Dragneel. ―Dijo la profesora Potter, contenta. ―Y 40 puntos menos para Gryffindor...

― ¡¿QUÉ?! ―Gritaron todos los Gryffindor.

―Por la grosera forma de hablar del señor Weasley, cuando su compañero solo deseaba ayudarlo ―dijo Lily, haciendo que todas las miradas de odio, se fueran sobre Ron, quien agachó la mirada.

Las clases continuaron, todo estaba paz y armonía, hasta que la hora de la cena llegó, y Harry notó algo: Parvati Patil, no estaba.

Entonces, entró el profesor Quirrell, con el turbante torcido y el rostro en una mueca de horror, quien caminaba hacía la mesa de profesores. ―Trol... trol... en las... mazmorras... trol en las... mazmorras... pensé que debían saberlo. ―Se desmayó.

A todos les tomó algo de tiempo, poder entender, las palabras del profesor de Defensa, antes de comenzar a gritar de miedo.

Harry hizo un rápido recorrido, Parvati Patil, aun no llegaba.

― ¡SÍLENCIO! ―Gritó Dumbledore. ― ¡Maestros, vengan conmigo, hay un trol que capturar!, Prefectos guíen a los alumnos a sus Salas Comunes.

― ¡Todos los Prefectos, guiemos a los alumnos de primero y segundo, hacía las Salas Comunes! ―dijo Percy Weasley.

― ¡Lavender! ―chilló Padma, agarrando a la rubia Gryffindor del hombro, asustándola un poco, Padma se veía asustada. ― ¡¿Has visto a Parvati?!

Lavender se puso pálida. ―N... No. Con... con suerte... estará en la Sala Común. La última vez que la vi, estaba en los baños del segundo piso. ―Harry y Wendy, escucharon eso, y un mal presentimiento les llegó a ambos, antes de decidirse a ir hacía los baños del segundo piso.

Llegaron sin que nadie los viera, pero rápidamente Wendy obligó a Harry a ocultarse detrás de una estatua. ― "¿Qué sucede?" ―preguntó Harry.

― "Mira: viene del tercer piso" ―susurró Wendy, señalando la escalera.

― "Lo veo" ―el profesor Snape, les pasó por el frente, sin verlos. ― "Sigamos hacía el baño, veamos si está allí, y de ser así..."

― "Le ayudaremos a llegar a su Sala Común" ―completó Wendy, asintiendo.

Ambos miembros de Fairy Tail, llegaron al baño femenino del segundo piso, escuchando un sollozo, desde uno de los cubículos.

― ¿Parvati, eres tú? ―preguntó Harry, el llanto cesó y la puerta se abrió, sí. Si era la chica Gryffindor.

― ¿Harry, Wendy qué hacen aquí? ―preguntó la chica confundida.

―El profesor Quirrell, dijo que un trol estaba suelto en el colegio, y hemos visto que no estabas en el Gran Salón, escuchamos que estabas indispuesta o algo así ―dijo Wendy.

―Gracias, por preocuparse por... ―las palabras murieron en la garganta de Parvati, mientras que veían al Trol llegar.

―Parvati, júranos, que no le dirás a nadie... ―dijo Wendy.

―Lo que estás a punto de ver ―completó Harry.

Parvati asintió. ¿Era real lo que veía?

¿Un Slytherin, y una Hufflepuff, querían ayudarla a no morir, bajo las manos de un Trol?

¿Y qué era eso que ellos iban a.…?

El viento cobró vida, moviendo las ropas de ambos, así como sus cabellos. Estaban domando el viento, el trol finalmente los notó y los atacó.

Parvati lanzó un chillido.

¡Tenryū no Saiga! (Colmillo del Dragón del Cielo) ―exclamó Wendy, mientras que su mano derecha era rodeada de viento, saltó... ¡Y DESTRUYÓ DE UN GOLPE, EL MAZO DEL TROL!, aquello asombró a Parvati, ¿Cómo era posible algo así?

¡Tenma no Shegeki! (Disparos del Demonio del Cielo) ―exclamó Harry, liberando una esfera de viento tras otra, que golpearon al Trol, haciéndolo tropezar hacía atrás, y dejándole varias marcas en el cuerpo, haciéndolo gritar de dolor.

¡Tenryū no Hoko/Tenma no Gekikō! (Rugido/Furia del Dragón/Demonio del Cielo) ―exclamaron Wendy y Harry, acabando con la vida del trol, gracias al viento huracanado, que fue tan veloz, como para causarle cientos de cortes sangrantes en el cuerpo, ocasionando que se desangrara, antes de siquiera poderse mover.

En eso, jefes de casa entraron en el baño, mirando el cadáver sangrante, a una Hufflepuff, una Gryffindor y un Slytherin, quedando bastante confundidos.

― ¿Cómo llegó el trol hasta aquí? ―se preguntó Snape.

―Eso para después, Snape ―dijo Minerva, no como profesora, sino como subdirectora. ― ¿Por qué están ustedes tres aquí?

―Profesora ―dijo Parvati, dando un paso al frente. ―Estuve casi toda la noche aquí, debido a... ―se supo verde, como si fuera a vomitar, tomó aire y suspiró. ―A que no soportaba ver a Ronald Weasley comiendo, así que salí del Gran Comedor, sin que nadie me notara, pues me senté cerca de la puerta. Mi estómago se... ―se sonrojó, por las miradas del os profesores, no hacía falta contar esa parte. ―Dragneel y Marvell me dijeron del trol, pero cuando íbamos a irnos de aquí, él entró, y ellos me defendieron.

―Bueno, señores Potter, M...

―Dragneel, señor. Ya se lo he repetido varias veces. ―Dijo Harry mirándolo seriamente, haciendo que el hombre diera un paso atrás.

Dumbledore se aclaró la garganta. ―Bueno. Como quería decir, ¿vieron realmente necesario, matar al Trol, en vez de desarmarlo?

―Personalmente, director ―dijo Wendy, desconozco un hechizo de desarme.

―Lo aprenderán mañana ―dijo Lily, con cierta dureza a Dumbledore, quien se removió incomodo en su lugar.

―Tuvimos que usar nuestra... Magia Combativa ―dijo Harry. ―Aunque, me atrevería a decir, que al señor director, le importa más la vida de una criatura de rango XXXXX, que las vidas de tres alumnos de primer año. ―Dumbledore se removió incomodo, una vez más.

―50 puntos para Slytherin, Hufflepuff y Gryffindor ―dijo McGonagall. ―Severus, lleva a Potter a su Sala Común.

―Eso es obvio, Minerva ―dijo Snape.

―Yo guiaré a Parvati primero, y luego a Marvell.

―Sin problema ―dijo Wendy sonriente y encogiéndose de hombros.