Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.

Explicaciones:

Este Fic, es una reescritura de "El Mago No-Muerto", pero Harry no contará con Zeref, pues él aún está "vivo", por estar el Fic ambientado en el mundo de Fairy Tail, y se seguirá parte de su Canon, así como el Canon de Harry Potter.

Primera Magia: Mugen (Infinito). Entrenadora: Merlín (Nanatsu no Tanzai)

Segunda Magia: Animal Soul: Leopardo. Entrenadora: Lisanna Strauss-Dragneel.

Tercera Magia: Devil Slayer del Cielo.

Capítulo 22.

Daphne y Wendy, miraban el diario, el cual estaba un poco maltratado, debido a la magia Mugen, que Harry había impregnado en él.

― "T. S. Ryddle" ―susurró Daphne, como queriendo con eso, sacar algo nuevo a relucir del diario. ―Fuera quien fuera, que abrió la Cámara hace Cincuenta Años, fue expulsado. Y esta persona, tiene en el salón de trofeos, un premio por "Servicios Especiales", Quizás Ryddle capturó al responsable de la apertura de la Cámara.

―Y ahora, algún familiar del "Heredero de Slytherin", es decir: Aquel que abrió la Cámara, está estudiando aquí y ha liberado aquello que se oculta en la Cámara ―dijo Wendy, a lo cual Daphne asintió. Fueron a buscar a Harry y quizás a Stephanie y Thomas, para contarles, lo que creían haber descubierto.

Algunos días después, Dean Thomas de Gryffindor, Albert Smith y Olivia Skerton de Slytherin, acabaron siendo llevados a la enfermería, todos ellos estaban petrificados.

―A las Mandrágoras, les están saliendo espinillas, pronto querrán pasarse a las materas de otras, y estarán listas para ser adultas y cosechables, entonces, podremos crear la poción de despetrificación y despertar a sus compañeros. ―Informó la profesora Sprout.

Así mismo, la profesora McGonagall, tenía que soportar a Gilderoy Lockhart.

―Creo que esta vez, Minerva, la Cámara de los Secretos se quedará muy bien cerrada ―dijo Lockhart, feliz de sí mismo. ―Sin lugar a dudas, los responsables supieron que yo estaba cerca de encontrarlos, Minerva. No hay nada de qué...

― ¡Subdirectora McGonagall! ―gritó Susan Bones de Hufflepuff, haciendo que los dos maestros se giraran y siguieran a la chica, que comenzó a correr, tras doblar una esquina, encontraron a un alumno de Gryffindor y a una de Ravenclaw, petrificados.

En esta ocasión, Lockhart sirvió de algo, haciendo levitar a los dos alumnos.

-/-/-/-

Al mismo tiempo, en su oficina, Dumbledore se veía preocupado. Harry y sus hermanos, no parecían estar avanzando con la búsqueda de la ubicación de la Cámara de los Secretos, esto era preocupante, muy preocupante. Tanto por los alumnos que estaban siendo atacados, como por el hecho de que Ryddle parecía estar fortaleciendo... Fawkes, el fénix, pio y lo hizo nuevamente, mirando hacía la ventana, Dumbledore se giró y frunció el ceño, para luego hacer una mueca. ― ¿Aurores? ―se preguntó preocupado, mientras bajaba a recibirlos. ―Solo espero, que no sea lo que estoy pensando.

Dumbledore estaba rojo de la ira, pero tuvo que dejarlos entrar, e investigar el asunto de las petrificaciones. No podía creerlo.

Lo habían traicionado.

Alguien había hablado.

¿Pero quién?

Se apresuró a ir al comedor, y usar Legeremancia sobre sus maestros, y luego sobre cada uno de los alumnos de séptimo y sexto, alguno de los Prefectos tendría que haber hablado, sin lugar a dudas.

Ya descubriría quien lo hizo.

Ya descubriría, quien estaba interponiéndose en el camino de que Harry Po... Dragneel, enfrentara y derrotara a Voldemort. Pues así debía de ser.

Harry debía de enfrentarse a Voldemort, debía de ser reconocido por ello, él debía de ser el mascarón de la luz.

Lo que Dumbledore jamás sabría, era que fueron los hermanos Potter, junto a Dragneel, quienes alertaron a James y él alertó a los Aurores, y aquí estaba el resultado.