Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
Explicaciones:
Este Fic, es una reescritura de "El Mago No-Muerto", pero Harry no contará con Zeref, pues él aún está "vivo", por estar el Fic ambientado en el mundo de Fairy Tail, y se seguirá parte de su Canon, así como el Canon de Harry Potter.
Primera Magia: Mugen (Infinito). Entrenadora: Merlín (Nanatsu no Tanzai)
Segunda Magia: Animal Soul: Leopardo. Entrenadora: Lisanna Strauss-Dragneel.
Tercera Magia: Devil Slayer del Cielo.
Capítulo 28: Beauxbatons, Durmstrang y otros visitantes.
―Harry, ¿Qué pasó? ―preguntó Lily, llegando a la sala medica del colegio, encontrándose a su hijo, el cual ya estaba curado, también estaba allí Daphne Greengrass. Una parte gracias a Pomfrey, y otra parte gracias a la magia del cielo, de su Devil Slayer.
―El profesor Moody está demente. ―Gruñó el pelinegro furioso.
― ¿Qué pasó? ―preguntó ella curiosa.
―Listo Dragneel, estás curado completamente ―dijo Pomfrey sonriente.
―Gracias ―dijo Harry, mientras madre e hijo, salían de la enfermería.
Recuerdo
―Pero Profesor, usted dijo que era ilegal ―dijo Hermione, contrariada.
―Sé que justamente les dije eso, pero tienen que estar preparados para todo. Se necesita de una grandiosa fortaleza mental, para resistir la maldición ―dijo Moody. ―Además. ¿Prefieren un espacio controlado, como el salón de clases, o el duro exterior de estos muros? ―todos se miraron, era muy obvio lo que preferían.
Hizo a Draco Malfoy actuar como un pollo.
Hizo a Daphne bailar ballet.
Hizo a Stephanie, quien cantó el himno nacional.
Hizo que Padma Patil, cantara en su lengua natal: hindi.
―Potter ―llamó, pero pronto se corrigió. ―Digo: Dragneel. ―El pelinegro avanzó. ―Imperius: Salta a la mesa.
―Salta a la mesa ―resonó la voz en su mente, mientras que él, sentía que flotaba y que el ambiente estaba en una temperatura perfectamente templada, sentía el viento recorrerlo, se sentía muy bien.
―No ―contestó él.
―Salta a la mesa ―resonó la misma voz. Sintió sus piernas flexionarse, pero él no quería saltar. ―Salta a la mesa.
―Infinity: Cancel ―rugió en su mente.
Cuando el Imperius se deshizo, se encontró en el suelo, con las rodillas adoloridas, y a Daphne junto a él.
Fin del Recuerdo
―A ver que me pierdo, ¿Moody está arrojándoles la maldición Imperius, para ver si la pueden resistir? ―preguntó Lily escandalizada.
―Exactamente. La maldición Imperius se siente... se siente... literalmente bien. Es un sentimiento positivo, deduzco que harás todo, inconscientemente, y tu conciencia será atrapada en un paraíso. ―Dijo el pelinegro. ―Sin embargo, logré casi cancelarla gracias al Mugen/Infinity, y me golpeé en las rodillas, contra la mesa.
― ¿En qué piensa Moody? ―se preguntó Lily enfadada. ― ¿Realmente cree que sufrirán un ataque, dentro del colegio?
― ¿Y cómo puedo yo saberlo? ―preguntó el pelinegro.
―No estoy enfadada contigo, cariño. ―Dijo Lily ―Estoy enfadada con él. Hablaré con Dumbledore, en la mayor brevedad posible ―y dejó a su hijo, en medio del pasillo, mientras ella caminaba rápidamente, hacía la oficina del director.
En los días siguientes, se vieron cargados de trabajos, por todos lados, todos los maestros comenzaron a dejarles trabajos al por mayor. A penas y sentían que tenían tiempo para descansar. El año entrante comenzaban los TIMOS, y los maestros les enseñaron la exigencia mental, y la disciplina que se requería para ellos.
El escuchar al profesor Hagrid, amenazar a Draco con transformarlo en alguna criatura mágica, y presentarlo en la próxima clase, fue extrañamente catártico para muchos y des-estresante.
―Oigan ―dijo de pronto Daphne, mirando de un lado para otro, encontrándose alumno por doquier. ― ¿Por qué pareciera ser, que todos estamos teniendo clases fuera del castillo, el día de hoy? ―no era tan así, pero sí eran muchos los que estaban fuera del castillo. Al volver, junto al Gran Comedor, había un letrero que decía.
TORNEO DE LOS TRES MAGOS.
Los representantes de Beauxbatons y Durmstrang, llegarán a las seis en punto el día viernes 30 de octubre, las clases se suspenderán una hora antes, y todos los materiales de estudio, deberán de ser llevados a las salas comunes. Los alumnos deberán de esperar en las puertas del castillo, para recibir a nuestros visitantes.
Se causó un gran revuelo, y todos hablaban de la visita de los extranjeros.
Los Ravenclaw, deseaban encontrar una forma amable, de preguntar a los visitantes, sobre los hechizos que empleaban, teniendo esperanzas en que no fueran necesariamente en latín, y así poder aprender, no solo otros idiomas, sino también otros hechizos.
Los hijos de Mortífagos (Draco, Crabbe, Goyle, Theodore Nott, Pansy Parkinson), conversaban sobre cómo convencer a los alumnos de Durmstrang que les enseñaran maleficios y maldiciones.
Las estatuas fueron pulidas.
Los cuadros fueron desempolvados.
Las ventanas fueron limpiadas.
Las armaduras estaban ahora relucientes y no chirriaban.
Así mismo, los profesores estaban muy nerviosos.
Se comenzó a correr por el colegio, el rumor (que pronto se supo era verdad), de que al final de la clase de permutación Gryffindor/Hufflepuff, a McGonagall, le ganaron los nervios y gritó a Neville sobre no ir a decirles a los alumnos de Durmstrang que no sabía realizar el hechizo Permutador. Una hora después se supo que Hermione y Padma, estuvieron auxiliando a Neville, para que pudiera realizarlo sin mayores complicaciones.
En la mañana del 30 de octubre, cuando Harry subió desde la mazmorra de Slytherin, se encontró con James, Lily, Natsu y Lisanna, junto a ellos habían venido Mirajane, Gajeel, Levy y su hijo, y Makarov.
Fue un bello reencuentro, de Harry y Wendy, con los miembros de Fairy Tail, pero pronto vieron muy extraño: los magos de Fairy Tail, estaban todos vistiendo túnicas, como si fueran magos ingleses.
Eso fue explicado por Makarov. él contactó a James y Lily, pues Wendy si se había estado comunicando diariamente con todos.
Si bien, Harry también solía contarles a sus padres, gracias al espejo de doble vía, lo hacía únicamente, en las vacaciones.
Eso explicaba por qué no habían tenido clase de Encantamientos, el día anterior, el 29. Pues claramente James y Lily, habían ido a recoger a los magos de Fairy Tail.
Makarov consiguió hablar con algunas personas, sintiendo quienes eran magos, logró enviar una carta, con la dirección correcta a Hogwarts, y directamente a Lily Potter.
Ella y su esposo, fueron a reunirse con ellos, diciéndoles donde encontrarse: fueron al callejón Diagon, y luego los guiaron al banco Gringotts, compraron ropas autóctonas y tomaron camino a Hogwarts.
Ningún alumno, ni maestro (excepto Dumbledore y Lily) sabían quiénes eran estas personas, pero claramente conocían a Dragneel y a Marvel.
Natsu tenía el cabello rojo, gracias a un sencillo hechizo portador, que permitía cambiar el color de cabello, ojos o de la ropa. Al igual que con Wendy, cuyo cabello allí era negro y no azul.
Lo mismo con Levy, cuyo cabello era negro, como el de su amado.
Rápidamente, Dumbledore les explicó todo: El torneo que se realizaría al día siguiente, y los magos de Fairy Tail, deseaban verlo. Dumbledore sonrió y les permitió quedarse el tiempo que hiciera falta, y dormirían en la Sala de Menesteres, pero tendrían que desayunar, almorzar y cenar, junto a los maestros y alumnos en el Gran Comedor, cosa que ninguno de los Magos de Fairy Tail vio mal.
Finalmente llegó el 30 de octubre y a las 18:00 horas, todos estaban vistiendo sus mejores túnicas, en las puertas del castillo, a la espera de que llegaran los extranjeros.
― ¿Cómo creen que llegarán? ―preguntó Ron Weasley. ― ¿En tren quizás?
― ¿Una ruta ferroviaria, desde Francia, hasta Inglaterra? ―gruñó ligeramente Dean Thomas, desestimando la teoría de Weasley.
― ¿Tú que piensas, Harry? ―preguntó Lisanna sonriente.
―Hay más de un método de transporte en el Mundo Mágico, mamá, pero no se me ocurre nada. ―Dijo el pelinegro, mientras usaba la imaginación. ― ¿En caballos voladores, quizás?
Dumbledore se rio. ―10 puntos para Slytherin, miren hacía allá ―pidió el director, señalando algo a la lejanía.
― ¿Una casa tirada por caballos voladores? ―preguntó un ilusionado Gray.
―No necesariamente, tío.
―Es más bien un carruaje, señor Fullbuster. ―dijo James.
Efectivamente, era un carruaje de tamaño colosal, el cual estaba siendo efectivamente, tirado por caballos voladores de pelaje rubio platinado y alas blancas. Pronto el carruaje se detuvo, de él descendió un joven, quien bajó una escalera y una mujer muy alta, de cabello negro, piel morena, ojos negros, llevaba un satén negro reluciente.
Pronto descendieron alumnos, de uniforme celeste.
―Bienvenida, mi querida Madame Maxime ―dijo Dumbledore, dando un paso al frente.
―Hola, Dumbledore. Me alegro de volverte a ver ―dijo la mujer. ―Y nuevamente, gracias por haber reiniciado el torneo, sé que todos disfrutaremos de él, al máximo.
Doce jóvenes, de unos dieciocho o diecinueve años, vestidos con túnicas celestes, todos temblando por el frio.
― ¿Prefieren entrar, o esperar a que llegue Karkarov? ―preguntó Dumbledore amablemente.
―Lo segundo, creo yo. pero los Abraxas... ―miró con preocupación los caballos, que habían tirado del carruaje.
―No se preocupe, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, podrá con ellos. ―Dijo Dumbledore.
―Por favor dígale al profesor, que los Abraxas solo beben Whisky de malta puro ―pidió la mujer.
―Por supuesto ―dijo Dumbledore, mientras que los franceses entraban.
En eso, se escuchó un burbujeo y luego, todos vieron un barco pirata ascender del Lago Negro, como si fuera un submarino. De él, descendió primero un anciano de túnica y abrigo castaños.
Seguido por alumnos de ropas escarlata y abrigos del mismo color.
―Dumbledore, mi querido amigo ―dijo Karkarov sonriente, abrazando al director de Hogwarts.
Todos entraron, mientras que los fanáticos de Quidditch, susurraban y chillaban, al ver al alumno (y jugador profesional de Quidditch) Viktor Krum.
Los magos de Fairy Tail, se habían estado sentando en una mesa solo para ellos, en la cual también se habían estado sentando Harry y Wendy. Excepto que ese día, ellos dos, como alumnos de Hogwarts, tenían que sentarse en sus mesas correspondientes.
Los alumnos de Durmstrang, se sentaron en la mesa de Slytherin.
Los alumnos de Beauxbatons, se sentaron en la mesa de Ravenclaw.
Pronto, apareció Filch, trayendo un cofre, seguido por dos personas:
―Sean bienvenidos, nuestros huéspedes al castillo de Hogwarts. Estoy seguro de que nuestros alumnos, harán que su estadía aquí, sea agradable ―dijo Dumbledore. ―Y aquí vienen: Ludo Bagman: Jefe del Departamento de Deporte y Juegos Mágicos y Barty Crouch Sr. jefe del Departamento de Cooperación Mágica Internacional. Ambos, serán jueces, junto a nosotros, los directores. El Torneo de los Tres Magos, queda inaugurado ―agitando su varita, hizo aparecer un pedestal. Entró entonces el celador Argus Filch, trayendo una copa de madera, toscamente tallada, en cada cara tenía un vidrio de color azul. Los tres directores, encendieron la copa, la cual ahora mostraba unas llamas azules. ―El Torneo de los Tres Magos, queda abierto. A lo largo de la noche, podrán venir e ingresar el nombre de un alumno de cada escuela, y mañana en la noche, sabremos quienes serán los participantes ―Dumbledore y la profesora Babbling agitaron sus varitas, y runas azules brillaron, alrededor del pedestal donde fue colocada la copa. ―Esto es una raya de edad. Solo personas de diecisiete años, o mayores, podrán aproximarse, siempre y cuando, su deseo sea participar, entonces estarán autorizados para colocar su propio nombre.
―Tan sencillo, jóvenes... como escribir sus nombres en un pergamino y al lado, el nombre de sus escuelas ―dijo Bagman sonriente.
―Pueden venir a la hora que quieran, pero mañana, a las 19:00, se sabrá quienes participarán ―dijo Maxime.
Se escuchó un estruendo, en la mesa de los magos de Fairy Tail, viendo a Gray desmayado, y a Mirajane con su mano en un puño. ―Ni siquiera lo intentes, Gray.
―En.… entendido... ―dijo el pobre mago de hielo.
Harry y Wendy, lanzaron una carcajada divertida.
Este año sería muy divertido.
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Curiosidades.
La llegada de los magos de Fairy Tail, fue extremadamente espontaneo, fue muy salido de la nada, pero queríamos que Harry tuviera mayor apoyo, fuera de sus hermanos, padres biológicos, hermanos y novias.
Cuando colocamos el saludo de Karkarov, a Dumbledore, nos confundimos y escribimos literalmente:
―Karkarov, mi querido amigo ―dijo Karkarov sonriente, abrazando al director de Hogwarts.
(Aun nos estamos riendo)
