Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
Explicaciones:
Este Fic, es una reescritura de "El Mago No-Muerto", pero Harry no contará con Zeref, pues él aún está "vivo", por estar el Fic ambientado en el mundo de Fairy Tail, y se seguirá parte de su Canon, así como el Canon de Harry Potter.
Primera Magia: Mugen (Infinito). Entrenadora: Merlín (Nanatsu no Tanzai)
Segunda Magia: Animal Soul: Leopardo. Entrenadora: Lisanna Strauss-Dragneel.
Tercera Magia: Devil Slayer del Cielo.
Capítulo 29: Los Cuatro Campeones.
―Entonces, ¿realizar magia es ilegal? ―preguntó una sorprendida Mirajane, a su sobrino.
―Realizarla en presencia de personas que carecen de magia, es ilegal ―especificó el pelinegro. ―Hace ya cientos de siglos, ocurrió una persecución de personas portadoras de magia, por parte de una institución religiosa, cientos de personas mágicas fallecieron. Se creó el Estatuto del Secreto.
― ¿Hay otras escuelas, aparte de Hogwarts, ¿no?, los visitantes ―preguntó Gajeel interesado.
―Sí ―dijo la profesora McGonagall apareciendo. ―Beauxbatons se encuentra en un país llamado Francia y Durmstrang queda en otro país llamado Eslovaquia.
― ¿Cómo se llama el continente? ―preguntó Gray, al cual Lily le había colocado un hechizo, para que no anduviera desnudando.
―Europa ―dijo Harry. ―Estamos en el país de Escocia, que forma parte del Reino Unido, compuesto por los países: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
― ¿Y qué tienen que hacer en el torneo? ―preguntó Natsu, emocionado.
― ¡Tú no vas a participar! ―gruñó Lisanna, golpeando a su esposo en la cabeza.
―Eso se sabrá solo en los días previos a la prueba ―dijo James sonriente, apareciendo. ―Creí que sería entretenido para ustedes, teniendo en cuenta el tipo de pruebas que se suelen tener en este evento.
Dos jóvenes voces, se escucharon detrás de todos, al girarse vieron a los gemelos.
―Hola, es un placer conocer a la familia de Harry ―dijo uno de ellos. ―Soy Fred, él es George, somos los bromistas del colegio. ―Fairy Tail se presentó, y los gemelos pasaron por delante, dirigiéndose al Gran Comedor.
― ¿Tienen edad? ―preguntó Wendy, llegando con los demás.
―No parecen tenerla ―dijo Levy.
―Y no la tienen ―dijo el director del colegio, sonriente. ―Vamos a ver este espectáculo ―el grupo entró en el Gran Comedor, casi era hora de desayunar. Vieron a los pelirrojos acercar los pergaminos a la llama, solo para salir volando.
― ¡Puerta del carnero yo te abro, Aries! ―exclamó Lucy rápidamente, mientras que una chica de cabello rosa, con un vestido de lana y con cuernos de cabra aparecía, y liberaba una lana rosa, logrando que no se golpearan. ―Buen trabajo, Aries ―la chica asintió y desapareció.
―Gracias por amortiguar nuestra caída ―dijo Fred sonriente, pronto varios alumnos de Hogwarts, junto a McGonagall y los de Fairy Tail, se comenzaron a reír. La profesora de Transformaciones hizo aparecer un espejo, ambos pelirrojos gritaron, al verse con largas barbas, como el director Dumbledore.
―Creo yo, que les quedan muy bien las barbas. ¿Se atreven a pasar todo el día con ellas, chicos? ―preguntó un sonriente Dumbledore.
―No, director ―dijo George.
―En ese caso, adelante: vayan a la enfermería ―dijo McGonagall enfadada, los gemelos se alejaron rezongando. Muchos comenzaron a reírse, y los miembros de Fairy Tail, junto con Harry, Thomas, Stephanie, Wendy (e incluso Daphne), se sentaron en la mesa que el profesor Dumbledore había transfigurado para ellos, el día anterior, mientras esperaban a que comenzara el desayuno.
―Entonces, ¿para qué es el estandarte? ―preguntó Makarov.
―Hogwarts se divide en cuatro casas, vas a una de ellas de acuerdo a tu personalidad, y gracias a un sombrero el cual lee tu mente, tus sentimientos y personalidad, enviándote a una de las casas ―dijo Harry.
―A Gryffindor van los valientes y caballerosos. A Slytherin los astutos, ambiciosos e ingeniosos. A Ravenclaw los inteligentes e ingeniosos, y a Hufflepuff los que trabajan duro, leales, honestos y dedicados ―explicó Wendy, con una sonrisa. ―En esta ocasión, como todos estamos juntos, pues hay que apoyar al elegido de Hogwarts, entonces el estandarte lo enseña así.
Los jóvenes tuvieron clases comunes y corrientes, y en la noche, los agremiados de Fairy Tail, presenciaron como el Gran Comedor había sido adornado para la noche de Samhain, adornos de colores anaranjado y negro, murciélagos, los fantasmas en un lado y en otro, esqueletos bailarines...
Tras la cena el cáliz se encendió con llamas azules y blancas, sorprendiendo a todos. ―Cuando pronuncie el nombre del campeón, por favor pase por aquella puerta ―señaló, todos asintieron y miraron el cáliz fijamente, en espera de alguna señal. Pasaron casi dos minutos, hasta que sus llamas se volvieron rojas, y del interior saltó un papel, el cual fue agarrado por Dumbledore, quien lo entregó a Karkarov.
―El representante de Durmstrang es Viktor Krum ―dijo Karkarov feliz.
Esperaron algunos minutos. Minutos que se volvieron casi una hora, hasta que otro papel saltó, nuevamente Dumbledore lo atrapó, lo leyó y entregó a Madame Maxime.
― ¡Fleur Delacour, eres la campeona de Beauxbatons! ―dijo la directora.
La chica se puso de pie, sonrió y caminó, como si fuera una pasarela de moda. Mientras que las otras estudiantes femeninas lloraban. Los estudiantes masculinos, solo se lamentaban de no haber sido escogidos; todos los hombres, miraron embobados a la rubia, antes de que desapareciera por la misma puerta, por la cual Krum había desaparecido.
―Cedric Diggory ―dijo Dumbledore en voz alta. El joven jugador de Quidditch se levantó y fue tras los otros dos alumnos extranjeros. ―Ustedes, deberán de apoyar a sus compañeros, pues gracias a ustedes, ellos encontrarán la motivación para... ―el cáliz volvió a encenderse y un cuarto papel surgió, Dumbledore lo atrapó extrañado en su mano. El plan iba según lo que había planificado. ―Harry Potter.
El pelinegro de ojos verdes se puso de pie, los miembros de Fairy Tail se prepararon para detener al joven, si es que intentaba algo. Lo vieron sacar su varita y apuntarla a su sien. Dumbledore y Moody abrieron los ojos incrédulos ante lo que Harry iba a hacer, Dumbledore deseaba moverse, para evitar, pero no pudo.
―Yo Harrison Potter Evans/Dragneel-Strauss. Juro por mi magia y por mi vida, que no he colocado mi nombre en el Cáliz de Fuego, ni he pedido a nadie colocarlo. Si estoy mintiendo, entonces que la muerte caiga sobre mí, ¡AHORA! ―dijo Harry. No ocurrió nada. No hubo destello, no hubo aura o luz alguna.
Se hizo un frio silencio.
El Cáliz de Fuego cobró vida y sus llamas se volvieron violetas y negras, saliendo como látigos, los cuales envolvieron a Alastor Moody, quien gritó de dolor, resultando en el cadáver calcinado de Barthemius Crouch Jr.
Dumbledore se quedó allí de pie, frio, luciendo como el bufón de la corte. Sus ojos viajaron al cáliz, cuyas llamas aún estaban encendidas.
Esperaba que, en cualquier momento las llamas lo envolvieran a él y acabaran con su vida. Esto no salió como lo había planeado.
Harry suspiró y fue hacía la puerta alterna, cerrándola violentamente, y luciendo furioso.
