Descargo de responsabilidad: ¡Naruto no es mio!

Sipnosis: Sakura necesitaba dinero, pero nunca pensó que Ino cayera con ESA idea. "- No voy a prostituirme, cerda. - Nadie hablo de desnudarse, frentona... a menos que tú quieras."


– ¡Esto es tan raro! – Yahiko soltó un silbido, situado debajo de la puerta del club, y paseo sus ojos por todo el lugar –. ¿Desde hace cuánto que no teníamos al salón tan lleno?

– Desde siglos, gracias a los dioses – Respondió Konan, empujando al de cabellos naranjas y pasando directo al medio de la habitación para lanzar su mochila al único sillón de allí. – Estar juntos es igual a desastre.

– ¡A Tobi le gustan los desastres y sus mayores! – Chillo el menor de todos, portando igual que siempre aquella gorra que tapaba la mitad de su cara, tirando las cajas que cargaba de la emoción.

Deidara, el propietario de las cajas, le aserto un golpe en la cabeza al aniñado joven y grito – ¿Qué crees que haces, mh? ¡Son mis elementos de trabajo y tú los tiras, pedazo de idiota, mh! – Tobi aúllo disculpas aun a pesar de las negativas del rubio. Sasori, sin prestar atención al par, avanzo con sus propias cajas hasta el fondo del lugar para comenzar su trabajo con marionetas. – ¡Estúpido Uchiha ojeron, dile algo a tu primo o lo matare, mh!

– A mi no me metas, Deidara – Murmuro Itachi, ocultando su cara por estar ocupado en su computadora portátil –. En casa, tenemos la competencia de quien logra ignorar por más tiempo a Tobi y no pienso perder.

– Aun no me creo que sean primos – Murmuro Kisame, desde su silla, mirando con interés al par de familiares –. ¿Te caíste de la cuna o agarraste el gen más débil de todos?

Tobi iba a abrir su boca, pero antes de eso, una nueva presencia apareció en el salón – ¿¡AH!? ¿Qué hacen todos ustedes aquí, imbéciles? – Hidan frunció el ceño y avanzo adentro con su caminar desgarbado –. Se supone que hoy iba a verme con una atractiva rubia de primero – Refunfuño, tirándose sobre el sillón.

– Por tu culpa, el club se volverá un asqueroso motel – Gruño Pein, fulminándolo con la mirada, pero mayormente ocupado en los coqueteos de Konan y su gemelo, quienes estaban pegados a su lado en la mesa.

– Ni siquiera me atrevo a tocar ese sillón – Agrego Nagato, observando el mueble, apoyado en la silla de Pein –. Nadie lo lava y vaya a saber cuántos fluidos desconocidos tendrán – Cuestiono, totalmente asqueado.

– Eso se encarga Kakuzu – Acoto Sasori –. Él maneja el presupuesto del lugar.

El mencionado levanto su cabeza de sus cuentas y los miro, totalmente ofendidos – ¿Tienes una maldita idea de cuánto cuesta limpiar un sofá, Sasori, eh? ¿Eh? – Bajo su mirada hacia el de cabellos plateados, quien comenzaba a comer un panecillo –. Yo propongo echar a Hidan, es gratuito y nos hacemos un favor.

– ¿¡QBIEDES PDEBEAR!? – Propuso Hidan, escupiendo migas por todos lados.

Kakuzu solo dio vuelta sus ojos, sin creer que ese era su mejor amigo y Kisame junto a Deidara, soltaron un par de carcajadas, pero para la sorpresa de todos, un suave toqueteo en la puerta detuvo la gran conversación del grupo.

Todos se miraron entre sí, y muchas miradas cayeron acusadoras sobre Hidan pero este se defendió – A mi no miren, imbéciles, me vi obligado a cancelar a la candente rubia.

– ¡Yo abro! – Chillo Tobi, dando pasos saltarines hasta la puerta y la abrió.

Entre todas las miradas curiosas de todos, Kakuzu fue el más interesado en esperar ver la cascada de cabellos rosados de ayer y fui así, la pequeña joven de segundo año estaba frente a Tobi, luciendo unas mejillas rojas como manzanas y con su cabello largo un tanto pegado a su rostro por el sudor.

– B-Buenas ta-tardes – Hablo Sakura, entrecortadamente debido a la falta de aire. Ella se detuvo a respirar un segundo de nuevo y volvió a abrir su boca de nuevo –. ¿Esta Kakuzu?

Ante la vocecita de Sakura, causo un tanto de revuelto dentro. Sasori, en cuanto la escucho, había perdido su concentración en la marioneta, logrando que esta se le cayera por temblores de sus manos e intentaba tomar una apariencia cool y relajada; Hidan mostraba una sonrisa traviesa y miraba con interés la puerta; Itachi pestañeaba curioso; el cuarteto de amigos/amantes estaban totalmente confundidos, en especial, cuando Kakuzu se había levantado hacia el encuentro con la muchacha; los ojos de Deidara se habían abierto totalmente y brillado, como si reconociera esa voz; y Kisame solo estaba más ocupado en sus pensamientos internos.

– Pensaba que Kakuzu era una clase de asexual – Susurro Kisame.

Los ojos de Tobi brillaron con regocijo, totalmente maravillado con el color de los cabellos de Sakura y la abrazo con alegría – ¡Tobi ama el rosa! ¡A Tobi le recuerda a los cerezos! – Chillo, pegando su mejilla en la coronilla de ella.

Sakura, sin saber que decir, soltó una risita – Lo tomare como un cumplido – Sonrió.

Kakuzu apareció en escena y, sin dudar, desprendió al infantil muchacho de Sakura mientras espetaba – La estas sofocando, vete – Cuando tuvo Tobi lejos, dedico su mirada a ella, con un ceño fruncido – Llegas tarde, te hable hace diez minutos.

Sakura comenzó a reír forzadamente y paso su mano por sus cabellos, muy visiblemente nerviosa – Tuve un par de altercados… y luego, me perdí… – Murmuro, con la sangre nuevamente acumulándose en su rostro debido al recuerdos de aquellos "altercados". No, Sakura no admitiría que había pasado más de cinco minutos escondida en un salón para calmar sus nervios debido a un hecho que involucraba a un joven de ojos blancos y cierta infracción de espacio personal.

Kakuzu poso su mano en la mejilla de ella, logrando sacarla de sus enredados pensamientos – Estas hirviendo, Haruno, ¿estas bien?

Sakura se sentía extraña; el recuerdo de las manos calientes de Neji lograba hacerla volar, pero el tacto frio de Kakuzu la detenía, para colocarla en tierra. – Estoy bien – Balbuceo, totalmente anonada en los ojos verdes de él.

– ¿¡Pulga!? – Deidara empujo totalmente al moreno y atrapo a la pequeña en un sofocante abrazo – No te veo desde hace tiempo, ¡ya no te pasas por casa!

Itachi y Sasori abrieron la boca cómicamente, y sus ojos se ensancharon peor cuando Sakura soltó un chillido y correspondió el abrazo del rubio – ¡Perejil!

Kisame pestañeo totalmente confundido – ¿Quién es ella?

Luego de escapar del abrazo, Sakura iba a presentarse, pero Deidara habló primero – ¡Esta es mi pulga: Sakura! ¡La mejor amiga de la insoportable de mi hermana, lo único agradable de Ino! – Revolvió los cabellos de Sakura y rio – Dices ser mi amiga y ahora ni te pasas a verme.

– Lo siento – Chillo Sakura, alargando la última letra de la palabra, y abrazo al joven – He tenido unas semanas de locos.

– No conocerás la verdadera locura hasta que estés en mi cama, rosadita – Interrumpió Hidan, apartando al rubio con facilidad de la chiquilla, y extendió su mano libre hacia ella –. Soy Hidan, apréndetelo para cuando tengas que gritarlo – Susurro, acercándose para decírselo cerca de su oreja.

Sakura, un tanto colorada, pero con el ceño fruncido, acepto la mano y contesto – Oh, me lo aprenderé con gusto para darlo como dato para la denuncia de acoso que te va a caer – Deidara, dejo de pelear con la mano de Hidan, y se carcajeo.

– Muy bien, alejado de Sakura – Agrego Itachi, acercándose al grupo de la puerta a pesar del resoplido de Kakuzu.

– Imbéciles, ¿pueden darme un momento en privado? – Pregunto Kakuzu, pero fue ignorado.

– ¡Soy Yahiko, un gusto! – Se levanto de su silla para presentarse y señalo a sus amigos –. El de percings es Pein, el colorado es Nagato y la belleza es Konan.

Pein gruño, Nagato asintió con una sonrisa y Konan le tendió una mirada intensa a la pelirosada – Un placer, Sakura – Saludo, con una voz suave y enigmática.

La mencionada enrojeció un tanto, nuevamente y se acomodó el cabello con nervios – Buenas.

– Eres tan pequeña – Se burló Kisame, abriéndose paso entre todos –. Soy Kisame – Agrego, revolviéndole el cabello.

– Tú eres el gigante – Respondió Sakura, pero sus ojos brillaban – Acabamos de conocernos, pero me siento jodidamente tentada en pedirte que me alces y me hagas caballito – Balbuceo, para el fastidio de la mayoría.

– Eso es un hecho – Rio Kisame e iba a tomarla de las axilas para cargarla en sus hombros, pero antes de poder cumplirlo, Itachi e Hidan le cortaron.

–Yo te puedo hacer caballito – Gruño Itachi, tomando posesivamente la cintura de Sakura con sus manos.

– Yo te puedo cargar mejor que ese flacucho, ¡mira estos músculos, por Jashin! – Agrego Hidan, tomándole de la muñeca.

– ¡Tobi quiere que lo carguen! – Grito el infantil, pero fue gravemente chitado.

– ¡Itachi suelta a Sakura, hm!

– ¿No creen que la están sofocando, idiotas? – Comento Sasori, pero dándose cuenta que estaba mostrando demasiado interés, respondió rápidamente –. Digo, no hay nada interesante en un chicle feo.

– Actúan como niños con el ultimo dulce – Se burlo Pein.

– ¡Muy bien, necesito aclarar algo con Sakura! – Kakuzu, cansado de ser ignorado, tomo a Sakura del codo y la arrastro fuera del club.

Mientras estaba siendo arrastrada, Sakura se dio vuelta y movió la mano en son de despedida.

– Ven a mi competencia de natación, rosadita – Dijo Kisame, guiñándole el ojo.

– ¡Pasa por mi casa, piojo! – Grito Deidara.

– Hazme un favor y aléjate de este lugar lo que más puedas, Sakura – Se resintió Itachi, mirándola con suplica.

– Espero verte de nuevo, niña – Le sonrió Konan.


Kakuzu me arrastro lejos del club, como si quisiera salvarme de allí y me llevo al pasillo, vacío por el final de clases.

– Muy bien, toma tu dinero – Saco un sobre pequeño de su bolsillo y se lo tendió.

– ¿Bien? – Lo tomé y al abrirlo, encontré la cantidad hablada… y más – Pero… creo que te confundiste, tengo de más.

– Yo nunca me confundo con el dinero, niña – Respondió, con el ceño fruncido asomándose en su rostro –. Tú te lo estas imaginándome. – Tomo mi mano, solo que esta vez estaba caliente, y cerro el sobre, dando por finalizado el asunto.

Lo miré divertida, mientras guardaba el sobre, hablé – Entonces, ¿me trajiste a mitad de la escuela solo para darme un sobre e irte?

– Si – Gruño, metió sus manos en los bolsillos y se dio la vuelta.

– Yo creo que me querías sacar de allí, ¿o no? – Dije, poniendo mi mano en el fuego.

Se detuvo y volteo a verme con sus intensos ojos verdes como los de un frondoso bosque – Si no eres estúpida, te alejaras de ellos.

Intente ocultar la sonrisa que se quería escapar de mí. Él quería protegerme.

– ¿Lo que oigo es alguien preocupado?

Soltó una carcajada fría – Si, es alguien preocupado de que manchen mi sofá cuando lo hagas con alguno. – Dijo y comenzó a irse.

– ¡Mentira, me quieres proteger!

– ¡No! – Grito, cada vez más lejos.

Me quería proteger, obviamente.

Me di la vuelta, dispuesta a ir por mi mochila y marcharme de la escuela.


– Siento que voy a desfallecer – Balbucee, mientras me estiraba para luego lanzarme a abrazar mi banco.

En vez de ser un agradable profesor, Kakashi nos había recibido, en la tarde, con un examen que de fácil no tenía.

Y, ¿Quién no había estudiado? Yo.

¿Quién iba a desaprobar? Yooo.

Ino asintió – Kakashi nos ha torturado este mes con muchos exámenes.

– ¡Voy a desaprobar! – Grité, dramatizándolo un poco.

– Sakura, no exag… – Iba a consolarme Tenten, pero una voz masculina corto con todo monologo.

– Si – Kakashi, desde su asiento de profesor, me respondió mientras ojeaba su libro–, por cómo vas; desaprobaras. – Atrape una hoja usada del asiento de Temari, quien aún estaba torturándose con cual de sus respuestas era la incorrecta, y haciéndola en una bola, se la lance, pero lastimosamente su libro hizo fallar mi perfecto tiro – Tan adorable como siempre, Sakura.

Gruñí como respuesta – Al menos podrías dejarnos salir del salón ya que terminamos el examen – Bufé.

– Lo haría – Todos los que habían terminado el examen levantaron la cabeza, con los ojos iluminados por la ilusión, inclusive yo –, pero adoro tanto molestarte.

Me vi tentada a mostrarle un dedo medio y él se carcajeo, juguetón.

Dispuesta a gritarle más a Kakashi, pero una mano grande atrapo mi hombro y cuando volteé hacia la dirección, me encontré con los ojos desesperados y llorosos de Kiba – ¿Ah? ¿Qué sucede?

– ¡Necesito tu ayuda! – Balbuceo y me abrazo, con exagerada efusividad.

– ¡CALLENSE, QUE NO ME SALE NADA! – Se alteró Temari, resonando su grito por todo el salón, dejándonos asustados a Kiba y a mí.

– ¿Qué sucede, idiota? – Pregunte, entre susurros por miedo de Temari.

– ¡Estoy muy jodido y te necesito! – Se acerco a mí, empujándome para sentarse conmigo y compartir silla.

Viendo como no íbamos a entrar, le deje ocupar la silla completa y me senté en sus muslos, causando que Kiba temblara extrañamente. Casi como coordinado, un suave crujido se escucho al frente y descubrí como Neji había roto su lápiz con su mano, Hinata había golpeado con fuerza el banco, Naruto farfullaba muy fuerte y Shikamaru, quien se había levantado a entregar su examen, había caído como derrotado al suelo: mis compañeros eran extraños.

– ¿Qué sucede, pulgoso? – Le pregunte, diciendo el apodo que le habían acertado la mayoría del curso.

– ¿Recuerdas mi novia de Tinder?

– ¡Lo recuerdo!

Me tomo de los hombros y me movió desesperado – ¡Era una anciana, Sakura!

– ¿Y era bonita? – Murmure, buscando lo positivo.

– ¡Arrugada como una pasa!

– ¿Al menos tenía dinero?

– ¡Pelada como un cadáver!

Lo mire horrorizado y le acaricie con lastima. – ¿Necesitas consuelo?

– ¡Necesito una novia para el fin de semana! – Chillo, desordenándose y tirándose el cabello de los nervios – ¡Le dije a mi mamá que tenia novia y ahora, no puedo decirle que era una anciana!

– ¡Y dile la verdad, idiota! – Le golpee.

– ¡No! – Hizo una cara horrorizada –. ¡Se burlarán en mi casa de por vida! Por ello, Sakura, ¡se mi novia! – Dijo, entre susurros.

– Estoy en contra de que ocultes la verd-…

– ¡Te pagare!

– … ad, pero es mejor no decirlo y evitar burlas – Le acepte la mano, estrechándola – ¡Trato hecho!

Me abrazo, rodeándome con sus brazos bastantes músculos, causando en mi risita.

El timbre sonó, dando por finalizada la clase y Kakashi se levanto de su lugar – ¡Entreguen!

– ¡NOO! – Gritó Temari, moviendo con rabia el banco.


– ¿Vas a fingir ser la novia de Kiba? – Ino soltó una pequeña carcajada, mientras se removía de la risa en el patio. – Dioses, hubiera dado mi órgano con tal de ver como puso el rostro Kiba en su cita, ¡Me moriría de la risa! – Todas, sin poder evitarlo, nos carcajeamos ante la imagen.

– Necesitaba reír – Temari se apoyo en mi hombro, recuperándose de desanimo por el examen anterior –. ¿Dónde está la estúpida de Tenten? Dijo que vendría al instante.

– Seguro se retrasó viéndole el trasero a Neji – Se carcajeo la cerda y yo bufé inevitablemente, la idea de Neji causaba revoltijos en mi estómago –. ¿Y esa cara, frentona?

– Nada – Farfulle y las rubias me miraron con duda, dispuestas a picotearme más por información, pero la intromisión de alguien me salvo.

Tenten apareció con una cantidad absurda de panes y venia arrastrando a chico de gigantes gafas – ¡Aquí están! Mira, esta es Sakura Haruno. – Fruncí el ceño ante mi nombramiento y como si lo hubiese convocado, el chico se apresuro a acercarse a mi lado.

– ¿Quién es ese? – Murmuro Temari y la de chonguitos se encogió de hombros.

– Estaba en la fila de la comida y dijo que quería conocer a Sakura.

Se arrodillo junto a mi y se presento – ¡Mi nombre es Kabuto! – Hizo una reverencia – ¿Eres la chica de "Novia por un día"? – Pregunto, con sus ojos brillando como perlas.

– ¿Novia por un día? – Lo mire confundida e Ino se atraganto con su bebida, comenzando a toser con desesperación – ¡CERDA!

– ¡NECESITABAMOS NOMBRE A TU TRABAJO!

– ¡PARECE COMO SI ME PROSTITUYERA! – Atrape uno de los panes de Tenten y se lo lance a la cabeza – ¡No voy a prostituirme, cerda!

Ella sonrió y me guiño el ojo – Nadie hablo de desnudarse, frentona... a menos que tú quieras.

– ¡Mi pan! – Lloriqueo Tenten, abrazando a su comida –. Ya, ya, estas en mis manos, cariño.

En sorpresa, Temari atrapo las cabezas de Ino y mía, golpeándolas – Están gritándose y ni si quiera escuchan al chiquillo ese – Dijo, señalando a un tembloroso Kabuto.

– Soy un año mayor que ustedes – Se defendió Kabuto y todas soltamos un largo "Oh". – No me sorprende, nadie aquí me registra… es por eso que necesito a la señorita Haruno.

– No entiendo – Cuestiono Tenten.

– Bueno, quiero impresionar a unas personas increíbles – Sus ojos brillaban –, pero son sumamente populares… ¡pero si señorita Haruno esta allí, fingiendo ser mi novia, seguro me verán como un todo cool!

Fruncí el ceño, un tanto en desacuerdo con ese plan – No creo que eso sea bueno… – Opiné –. Lo mejor sería que fueras como er…

– ¡Ella acepta! – La cerda me empujo y le tendió la mano para estrecharla con Kabuto, quien tenia una sonrisa de oreja y oreja – Si el cliente quiere hacer algo, ¡lo haces, frentona! – Me susurró Ino.

– ¡No actúes como mi proxeneta, cerda!

Muy bien, ahora tenía dos trabajos.


AH, ESTOY TAN FELIZ.

He visto la cantidad increíble de personas que se han sumado y me alegra mucho, incluso me lleno de inspiración. No duden en comentar y aportar propuestas, gente, eso me alegra y me energiza para escribir.

En cuanto a las propuestas, ¡obviamente tendremos una atrevida chica que le tirara onda a Sakura! Tengo tres en mente, pero no duden en comentar personajes femeninos que quieran emparentar con nuestra querida pelirosada. Lei propuestas sobre Sasuke y no esperen eso de mí, lo único que podría mostrar de esta pareja es toxicidad y negatividad.

Y wow, cuantas personas reclaman por los Sugar Daddy: tengo ya la idea de meter a algunos, ¡estoy muy ansiosa de ya escribir esos capítulos! Ademas que también vendrán ciertas escenas con ellos incluidos (7w7)