Esta es una traducción hecha por Fanfics Twilight.
La historia original le pertenece a Robicorn, en el perfil encontrarán el link de la historia en inglés.
Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la trama a Robicorn.
Este fic contiene lenguaje adulto, y escenas de sexo explícito, los menores que lean esta historia queda bajo su responsabilidad.
Traductoras de este FanFic: Nora Chechi Valdez Gomez/MarceStylo/Diana Mendéz/Flor Amado/Mary Cocco/Regina admiFanficsTwilight
Traductora del capítulo: Nora Chechi Valdez Gómez
Este capítulo fue beteado por Miry Alvarez Rodriguez
Re-editado: Mercedes Mejía
*O*O*O*O*
Nota del Traductor: Ohh... ¡por fin un poco más de calentura en este capítulo para ustedes! ¿Será que quedan satisfechas o quieren más? hahaha. ¡Espero que les guste! vamos a ver que nos traen los capítulos venideros.
Perdón la demora con la traducción... he estado full con tareas y la feria del libro. Y perdón no haberles respondido los reviews anteriores. ¡Espero que dejen muchos para este capítulo también! ¡Gracias! :)
Capítulo XI
Dame tus ojos
Edward's POV
Me decepcionó mi actuar en el club esta noche, estaba fuera de mi personalidad, por no decir más. Normalmente soy calmado y mantengo la compostura, sin importar la situación que se me presente... excepto cuando se trataba de Bella.
Bella me estaba pidiendo que la llevara a su casa, donde íbamos a estar solos. Sabía que era una mala idea, pero no podía decirle que no a ella. No quería estar ni cinco minutos sin ella a mi lado.
Cuando nos acercábamos, creí que no era una buena idea que mi carro se viera afuera de su casa. Bella me dirigió hacia un callejón oscuro que estaba a unas pocas cuadras. Al salir del coche, ella no estaba ni cerca de la ebriedad, me sorprendió que no estuviera vomitando, viendo lo mucho que bebió; por otra parte, no sabía cuál era su tolerancia.
Nos tomamos de las manos mientras caminábamos con dificultad a través de su patio trasero. Entramos a su casa por la puerta trasera que conducía a la cocina.
Tan pronto como entramos a la casa, Bella me agarró por la camisa y empezó a besarme. Comenzó a caminar hacia atrás y lo siguiente que supe fue que estaba sentada en el mesón de la cocina, y yo estaba de pie entre sus piernas. Pasó una mano por mi pelo y se puso agresiva mordiendo mi labio inferior.
Mi polla estuvo dura toda la noche, pero todavía parecía hacerse un poco más grande.
De la nada se detuvo y me empujó hacia atrás.
—Quiero ir a ponerme algo más cómodo. ―Hizo un gesto como si se bajara su inexistente vestido y saltó del mesón―. Puedes esperarme en el sofá si quieres ―sugirió. Sonreí mientras la observaba salir de la cocina, balanceando ligeramente sus caderas, se detuvo y se giró hacia mí para mandarme un beso.
Me dirigí a la sala y podría decir que en el sofá había dormido alguien, había una almohada en un extremo y una frazada sobre el respaldo. Asumí que era Jasper quien pasaba sus noches en el sofá de Bella.
No mucho después, Bella salió de su dormitorio, viéndose increíble. Tenía el pelo recogido en un moño desordenado, dejando al descubierto su hermoso cuello. Traía una blusa de tirantes y unos shorts que se situaban debajo de sus caderas, exponiendo su tatuaje, y se veía increíblemente sexy.
No estaba haciendo que fuera muy fácil para mí mantener el control.
Bella caminó hacia mí y de repente me sentí muy ansioso, no tenía ni idea si iba a ser capaz de darle lo que esperaba de mí.
Quería... desesperadamente, pero no podía simplemente olvidar mi fe y mi moral.
―Así que, ¿qué tanto me va a costar sacarte de estos sexistirantes? ―me preguntó Bella seductoramente.
―¿Sexistirantes? ―la cuestioné con una ligera risa. Ella solo asintió sonriéndome.
Quería decirle que me los quitara ella misma, quería hacerle saber que podía tenerme como quisiera porque nunca me había sentido tan excitado en toda mi vida.
Pero claro, no le dije lo que quería y me mantuve controlado. No quería decepcionarla, quería disfrutar de ella, por lo menos lo más cómodo que me sintiera físicamente.
Puedes manejar esto Cullen... intensificar su juego, puedes detenerlo si se sale de control.
La agarré de sus bóxers y los usé para atraerla hacia mí. Ella dejó escapar un chillido y empecé a besarla; continué mientras la empujaba hacia el sofá. Me atrajo hacia abajo, encima de ella, y sonreí contra sus labios.
Nunca me sentí más vivo en mi vida.
Mis labios y manos exploraron su cuerpo, sus manos se movieron por mi espalda y metió una mano debajo de mi camisa. Estaba haciendo mi mejor esfuerzo para no presionar mi dureza contra su centro, pero ella seguía empujando sus caderas hacia mí. Luego dejó escapar el sonido más sexy que he escuchado, su cuerpo se arqueó más hacia mí mientras mis manos viajaban hacia arriba de su cintura y empecé a sentir sus pechos afuera de su blusa.
Es solo segunda base, Edward, no es gran cosa. Arriba de la cintura. Hombre, se sienten increíbles debajo de mis palmas...
Desde que ella me dijo que quería sentir mis manos y boca en sus pechos, eso es todo por lo que me he masturbado.
Moví mi mano hacia su cintura y la metí por debajo de su blusa. Continuamos besándonos mientras sentía la dureza de su pezón derecho.
Sigue siendo segunda base.
Moví mi boca hacia su cuello y su clavícula, mordí su pezón suavemente a través de la blusa.
¿Esto todavía cuenta como segunda, cierto? Ni siquiera me importa, ella sabe tan dulce.
―Dios mío, Edward ―dijo con voz tensa mientras sus manos viajaban a mi trasero.
Me excité aún más cuando escuché mi nombre salir de sus labios. Me permití presionar mi dureza contra su centro mientras dejaba escapar un gemido.
Bella me empujó un poco y la ayudé a quitarse la blusa. Parte de mi cerebro gritaba que la ropa debía quedarse puesta, mientras la parte menos razonable gritaba que se joda.
Obviamente la parte menos razonable de mi cerebro ganó, porque ahora estaba viendo a Bella, semidesnuda.
Se veía tan hermosa.
Una vez que se recostó de nuevo en el sofá, mi boca instantáneamente fue hacia sus pechos. Ella llevó sus manos a mi pelo y empezó a arquear sus caderas más rápido hacia mi polla. Me moví ligeramente y arrastré unos cuantos besos en su estómago. Fue ahí cuando nos hizo girar de lado en el sofá.
Continué besando su boca y cuello mientras sentía sus pezones entre mis dedos. Jalé y retorcí sus pezones, y estaba un poco aliviado de que ya no estuviera empujándose contra mi dureza. Se hizo más fácil mantenerme controlado.
Eso hasta que la sentí agacharse y empezar a frotar mi polla sobre mi pantalón.
―Mmm… ―gemí―. Ángel, mantengamos esto arriba de la cintura, ¿de acuerdo? ―le susurré en al oído.
―Quiero sentirte, Edward. Por favor, déjame sentirte ―Bella me rogó mientras seguía frotando mi longitud de arriba hacia abajo.
―No estoy diciendo que nunca, Bella, solo te pido que tomes las cosas despacio conmigo ―le dije mientras removía su mano de mi polla.
―Claro... ―trató de sonar como si estuviera bien, pero podía escuchar la decepción en su voz.
Odiaba decepcionarla, pero no quería perderme en el momento y hacer algo de lo que podría arrepentirme después.
La besé suavemente en sus labios hinchados, presioné mi frente contra la de ella y le dije―: Eres hermosa, Bella.
Empezamos a besarnos más sensualmente y con más control cuando escuché la puerta frontal abrir y cerrar. Miré a Bella, y debí haberme visto como si hubiera visto un fantasma. Bella se apuró a bajarse del sofá y a encontrar su blusa, mantuvo un brazo sobre sus senos mientras se agachaba a agarrar su blusa. Me paré del sofá y me ajusté rápidamente.
No nos tomó mucho tiempo ver quién nos había interrumpido… Jasper.
―¡¿B, qué carajos?! ¡Cubre tus tetas! ―Jasper le gritó. Claramente estaba drogado.
―Jasper, ¿qué carajos? ¡Voltea tu culo! ¡No es como si nunca las hubieras visto! ―soltó Bella. Jasper dio vuelta lentamente, de cara a la puerta, balanceándose hacia adelante y hacia atrás en los talones de sus zapatos.
Estaba tan furioso que solo quería sacarlo a la mierda de la casa.
Bella se puso su blusa de nuevo y declaró que estaba decente. Dejé escapar un suspiro y me hundí en el sofá, jalando de mi pelo.
―Jazz, ¿creí que habías dicho que ibas a quedarte en tu casa esta noche? ―preguntó Bella mientras la jalaba hacia mi regazo en el sofá, mostrándole a Jasper que ahora era mía. Odiaba sentirme celoso y posesivo, pero Jasper sacó estas cualidades fuera de mí, mi lado oscuro...
―Mi papá está siendo un idiota, B. No sabía que ibas a estar en eso. ―Jasper se encogió de hombros mientras se sentaba.
―¿En qué mierda estás, Jazz? ―Bella le preguntó, acercándose para ver sus ojos―. Tus ojos están completamente negros.
―Me metí éxtasis hace unas horas ―indicó él mientras pellizcaba el pezón de MI Bella.
Pellizqué el puente de mi nariz y jalé a Bella lejos de él mientras la paraba al lado mío. Estaba a punto de abrir mi boca y dejar que Jasper se fuera, cuando Bella me paró.
―Por favor, no lo hagas ―me suplicó―. Él no sabe qué diablos está haciendo ―susurró.
―No te voy a dejar sola con él, así como está, Bella ―le dije severamente. Realmente no sabía por qué Jasper había tomado una droga tan fuerte. Nunca en mi vida había visto a alguien en tan mal estado.
Bella me llevó a la cocina, donde sacó una botella de agua.
―Es para Jasper, ¿quieres una? ―negué con la cabeza.
―Siento mucho que llegara así de esta manera, pero por favor, sé amable con él, aunque sea difícil para ti. Mantendré mi distancia para que así no intente agarrarme. Cada sensación para él ahora mismo está intensificada, simples toques se sienten más intensos. Lo más seguro es que piense que los colores son más brillantes, y no tiene absolutamente ninguna inhibición. Su mente es extremadamente vulnerable, así que la vaga idea de que se está haciendo daño a sí mismo al tomar esta mierda va a joderle la mente. ―Bella estaba obviamente preocupada por él, y me pregunté qué tipo de experiencias ha tenido ella con esta droga.
―Ángel, es solo que no me siento cómodo con él aquí ―le dije sinceramente.
―Lo sé, pero por favor confía en mí. Si empieza a pensar que la droga puede hacerle daño... lo único que hará es entrar en un estado de pánico. Todo lo que va a querer es que se detenga y no existe nada que pueda hacer para pararlo. Se va a sentir desesperado y atrapado, créeme, lo sé. Así que, por favor, si insistes en quedarte, sígueme la corriente ―me estaba rogando confiar en ella.
―¿Tú no haces...? ―le pregunté, preocupado por ella.
―No desde que jodió mi mente ―declaró simplemente.
Tomé la botella de agua que ella tenía, porque no iba a dejar que se acercara a Jasper en ese estado.
―Mantén tu distancia. Yo le daré el agua ―le dije severamente. Asintió y caminamos de regreso para encontrar a Jasper, que estaba frotando su brazo, y vi que de verdad sus ojos eran nada más que oscuridad. Le entregué el agua y me miró.
―Gracias, Edward, realmente te amo jodidamente ―me dijo. Miré a Bella, quien se sentó en el sofá de dos plazas de la habitación. Solo se encogió de hombros.
―Gracias, Jasper ― le respondí.
Caminé hacia Bella y me senté a su lado.
―¿Por cuánto tiempo estará así? ―le susurré.
En lugar de responderme miró a Jasper y le preguntó―: Jasper, ¿cuándo caíste?
―¿Por qué? ¿Quieres una? Si quieres tengo una para ti. ¡Amo a mi mejor amiga y nunca olvidaría engancharla! ―dijo de prisa.
―Lo sé, Jasper, amas a todos y a todo en este momento. No la quiero.
Justo entonces Jasper hizo la cosa más loca que yo haya visto; tomó un sorbo del agua y la dejó gotear de su boca hasta el suelo.
―¿Qué carajos? ― siseó Bella en voz baja.
―Dile que lo deje o yo lo haré ―estaba hablando en serio.
―No puedo... no puedo ser mala sobre eso ―me susurró en respuesta.
Se levantó y regresó con una taza, diciéndole a Jasper que escupiera su agua ahí en lugar de escupir en el suelo. Jasper le agradeció, diciéndole lo mucho que la amaba, al agua, al sofá, e incluso a su culo.
Eventualmente se desmayó, en un no tan reparador sueño.
―Gracias ―Bella suspiró con alivio.
Froté su espalda para calmarla, sabía que debía estar agotada de haber visto a su amigo actuar y verse tan diferente.
―No he hecho eso desde hace mucho tiempo, Edward. Por favor, confía en mí cuando te digo que no tengo planes de tocarla de nuevo... incluso Jasper lo sabe. Sabe que la odio. Debió haber tomado un poco ya que no iba a estar cerca de mí... pero obviamente uno no piensa muy bien una vez que te jode.
―No voy a hacerte responsable por el mal juicio de tu amigo ―le dije sinceramente. Estaba impresionado de cómo cuidó de él, pude ver la compasión que tenía y cuán profundo podía amar.
―Eres una verdadera amiga, Bella. Protegerlo y cuidar de él cuando era difícil siquiera reconocerlo, es verdaderamente un acto desinteresado. Algunas personas lo hubieran simplemente arrojado a la calle ―le dije.
―Jasper está bajo una gran cantidad de estrés... su padre es un completo idiota y todo lo que él quiere es ir a Duke y tener una segunda oportunidad. Luego está esa cosa con Alice Brandon, quien le acaba de decir que no saldrá con él por el pasado que comparte conmigo, el cual ella piensa que es presente. Ahora mismo es un desastre para él.
Empecé a ver a Jasper diferente una vez que Bella me contó más sobre él. Jasper da lo mejor de sí para sonreír y esconder lo que está por debajo. Me sentí mal por haberme enojado tanto esta noche; estaba enojado con Jasper por haber agarrado a Bella, pero debí haber visto más allá, debí haber cuestionado por qué estaba tomando drogas. A veces tienes que recordar ver a las personas como Dios las ve. Él ama a todos incondicionalmente.
Le pedí a Dios que me permita ver a Jasper a través de sus ojos. Recé para que Dios me dé sus ojos para así poder ver lo que me he estado perdiendo. Me sentí mal por no ver a Jasper más de cerca; quería una segunda oportunidad, para ver la forma en que Jesús lo veía todo el tiempo.
Recé al Señor para que me enseñara.
