Esta es una traducción hecha por Fanfics Twilight.
La historia original le pertenece a Robicorn, en el perfil encontrarán el link de la historia en inglés.
Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la trama a Robicorn.
Este fic contiene lenguaje adulto, y escenas de sexo explícito, los menores que lean esta historia quedan bajo su responsabilidad.
Traductoras de este FanFic: Nora Chechi Valdez Gomez/MarceStylo/Diana Mendéz/Flor Amado/Mary Cocco/Regina admi Fanfics Twilight
Portada del fic por: Vanerk (en el perfil).
Traductora del capítulo Flor Amado
Capítulo beteado por Miry Alvarez Rodriguez
Re-editado: Mercedes Mejía
*O*O*O*O*
Nota traductora: Hola otra vez, ojalá disfruten de este nuevo capítulo. ¡La cosa se está poniendo interesante, Jasper nos da su opinión al respecto! Hasta la próxima, Flor.
Capítulo XIV
Tu gracia es suficiente
Bella's POV
Cuando entré a la iglesia la mañana del domingo y vi a Miss América junto a Edward, quise gritar. Quise correr hasta ellos y reclamar a mi novio. Sin embargo, no podía, y eso me volvía loca. Jasper sintió lo molesta que estaba y rodeó mis hombros con su brazo para confortarme.
Cuando Renée me llevó a saludar a Edward, no pude hacer más que tocar su mano. Quería sentirlo, aunque fuera por un segundo. Odié más que a nada a esta institución llamada Iglesia, y toda la gente a mi alrededor, pues eran la razón por la que no podía tomar su mano, saludarlo con un beso, o despedirme. Realmente apestaba.
En verdad estaba comenzando a comprender e identificarme mucho mejor, tras mis visitas al lugar santo, con Dogma, la película. Era como lo que Rufus le explicó a Bethany sobre Dios:
"Él sigue comprendiendo a la humanidad, pero le molesta ver la mierda que se lleva a cabo en su nombre: guerras, fanatismo, televangelismo. Pero especialmente la división de todas las religiones. Él dijo que la humanidad tuvo una buena idea y, como siempre, construyó una estructura de creencias… Pienso que es mejor tener ideas. Puedes cambiar una idea. Cambiar una creencia es más complicado. La vida debería ser moldeable y progresiva; trabajar de idea a idea lo permite. Las creencias te aseguran a puntos certeros y a un límite de crecimiento; las nuevas ideas no pueden generarlos".¹
Pienso que todos podemos aprender algo del decimotercer apóstol. Odio lo inflexible que es la iglesia. Lo cariñosos y amorosos que parecían un momento, y rápidamente lo dañado y horrible que eres por un error.
Odiaba saber que yo era la caída de Edward aquí, en este sitio que él tenía tan en alto. ¿Por qué no podían ver que todas estas reglas estaban hechas por hombres? Hombres que no eran perfectos. Así que, sí, si me preguntabas si existía un Dios, seguro, es lo más probable, pero no tengo creencias, creo que tal vez debería comenzar a formar algunas ideas.
Hoy, realmente escuché al Reverendo C. Él estaba hablando sobre la Culpa y la Gracia. El Reverendo C. dirigió una pregunta a la congregación:
—¿Qué es la Culpa? —hizo una pausa antes de continuar—. Todos sabemos lo que se siente. Este versículo en la Biblia nos recuerda qué se siente, "Mi culpa me ha abrumado como una carga demasiado pesada para soportar". Cada uno de nosotros conoce ese sentimiento abrumador, agobiante. Ese sentimiento de "espero que nadie se entere", pero ¿acaso sentirse culpable es todo? ¿Es eso lo que Dios quiere? ¿Es algún tipo de castigo que Él envía a mi vida o a tu vida cuando hemos hecho algo mal? Él dice: "De acuerdo, hiciste algo mal. ¡Vive con eso un rato!" ¿Eso es lo que Él quiere que hagamos, por un tiempo o por el resto de nuestras vidas? No.
Escuché a Edward decir que se sentía culpable; no sabía exactamente qué implicaba esa culpa para él. Yo no quería ser la fuente de la culpa. Edward se veía realmente incómodo durante el servicio, inquieto y jalando su cabello.
—El propósito de la culpa no es hacerlos sentir mal. Él tiene un propósito más grande que eso. En realidad, la culpa es una luz de advertencia que sale y dice "Algo está mal. Algo necesita ser reparado". Es como la luz de advertencia que se activa en el salpicadero de sus autos e informa que algo está mal. —El Reverendo C. continuó diciendo—: ¿Ayuda romper la luz de advertencia cuando ésta sale? No, está diciendo que algo necesita ser arreglado. —Me sentí mareada. No sentía que las cosas necesitaran ser reparadas, pero presentía que Edward sí.
»Esa es la forma en que lidiamos con la culpa muchas veces, intentamos ignorarla o fingir que no está ahí. Tenemos muchísimas formas de lidiar con esta luz de advertencia que Dios envía a nuestra vida.
Mierda.
Estaba asustada. Tenía miedo de que la culpa de Edward lo hiciera terminar con nuestra relación, alejarse de mí. Me sentía desesperada por aferrarme a él. Edward era la única persona que me hacía sentir especial y aceptada.
El Reverendo C. empezó a hablar de las diferentes formas de culpa, culpa falsa y culpa verdadera.
—La culpa falsa es la que llega como resultado de los juicios y las sugerencias de los hombres.
Me sentí mejor luego de que el Reverendo C. explicó esa culpa; sabía que Edward estaba preocupado sobre lo que la gente podía pensar.
—La culpa verdadera es la que llega como consecuencia del Juicio Divino, lo que Dios piensa sobre la situación. —Cuando el Reverendo C. explicó esto, aún me sentía bien. Realmente no creía que nuestra diferencia de edad fuera un gran desafío para Dios. Quiero decir, Dios nunca mencionó en la Biblia que fuera pecado estar en una relación con un hombre mayor o una mujer menor—. Esa es la diferencia entre ambas. Las reglas se vuelven más importantes que la relación. Por lo tanto, se convierte en una religión en lugar de una relación. En la Iglesia se convierte en deber antes que en deseo.
En esencia, el Reverendo C. estaba diciendo que todas las reglas impuestas por el hombre y la Iglesia deberían ser más como ideas, que deberían ser más flexibles.
—Si están luchando con la culpa falsa, van a encontrarse esforzándose mucho por la aprobación. Serán adictos de la aprobación. Cuando luchas con la culpa falsa, vives mucha vida gastada. ¿Por qué? Ya tenemos bastante tiempo solo viviendo a la altura de nuestras expectativas. Si debes vivir a la altura de las expectativas de los demás para obtener su aprobación, entonces eso va a desgastarte. ¿Están buscando la aprobación de la gente o la de Dios?
A este punto me sentía bastante confiada de que la culpa de Edward era falsa.
Aún no entendía cómo la parte de la gracia funcionaba para que todo pareciera inalcanzable. Dicen que todo lo que tienes que hacer es confesarte, rezar, y Dios te levantará cuando caigas. Espero que eso hable de Edward, espero que esté encontrando la gracia por la culpa falsa que está sintiendo.
—Reconozcan que Él es el Dios de la Gracia que quiere perdonarnos y esparcir la gracia hacia nosotros. ¿Por qué? ¿Porque lo merecemos? No, porque Él nos ama —el sabio Reverendo concluyó su sermón.
Para Edward, esto significaba que el Señor no lo perdonaría porque se lo mereciera, Él lo haría porque lo amaba incondicionalmente. Era tan difícil para mí comprender que podía ser perdonada tan solo así. Desde que podía recordar, siempre tuve que trabajar para ganar algo en mi vida, nunca me dieron nada solo porque sí…
Luego de que el Reverendo C. dejó el escenario, Edward subió a rezar antes de tocar la canción, cerró sus ojos y dijo—: Tomémonos un momento para hablarle a Dios sobre lo que el Reverendo Carlisle dijo hoy. Admite tus pecados a Dios, háblale en tu corazón y di algo como esto, "Padre, hoy confieso mis pecados ante ti. Concuerdo contigo. Hice cosas malas. Ellas me han herido, han herido a otros, te han herido a ti. Estoy cansado de intentar arreglarlas por mi cuenta. ¿Me perdonarías? Confío en que eres un Dios amoroso que perdona y está lleno de fe. Hoy, de la mejor manera te conozco, acepto tu perdón en mi vida. Ayúdame a empezar a vivir con tu gracia en mi vida". Algunos de ustedes deben haber rezado esa oración hace mucho tiempo, pero esta mañana necesitan rezar, "Padre, ayúdame a vivir tu vida a través de la gracia y no la culpa. Hoy, ayúdame a entrar en el aire fresco de tu gracia. Me da un poco de miedo, pero hoy haré el compromiso de tomar tu palabra y confiar en ti. Toda mi culpa se ha ido". En el nombre de Jesús, Amén.
Cuando terminó con la oración, se levantó del piano y caminó hacia su guitarra.
Dios, realmente esperaba que Edward se sintiera perdonado. Estaba desesperada por hablar con él, sentirlo.
Edward terminó el servicio con una canción optimista, "Tu Gracia es suficiente". Era en verdad dulce cuánto pensamiento y preparación puso en encontrar la canción perfecta.
—¿B? —La voz baja de Jasper me trajo de vuelta a la realidad. Era tan fácil perderse mientras veía los dedos de Edward moverse sobre su guitarra.
—¿Sí? —susurré, no queriendo distraer a otras personas que estaban muy concentradas en la representación de Edward.
—Tu novio es una herramienta² —me dijo al oído, intentando contener su risa.
—Si tú lo dices, pero al menos es una herramienta muy grande y dura —susurré bajito, no me molesté en mirarlo mientras hablaba.
Cuando el espectáculo de Edward terminó, nos pusimos a su alrededor y nos "mezclamos" como le gustaba decir a Renée, con los demás religiosos. En medio de nuestro mezclada con uno de los amigos de Renée, de pronto recordé que olvidé poner mi móvil en vibrador cuando el servicio comenzó, porque éste comenzó a sonar con "Love Game". Sí, le di a Edward el tono de Disco Stick. Cada vez que él llamaba o dejaba un texto, tenía el recordatorio de que algún día, preferiblemente pronto, yo podría dar un paseo en su palo disco³.
—Lo siento —gesticulé a Renée cuando me dio una mirada de muerte por interrumpir su conversación. Miré el mensaje de texto y vi que era de Edward.
Estoy tras el escenario, solo, ¿vienes un minuto a verme? — E
No lo pensé dos veces. Inmediatamente cerré mi teléfono y le pregunté a mi madre―: Mamá, quiero ir a saludar a algunas chicas del grupo juvenil. ¿Está bien? —mentí.
—Seguro, cariño, ¿nos vemos en la salida del frente en diez minutos? —Asentí y me dirigí tras bambalinas. Jasper ya se había disculpado para salir a fumar. Le dije que lo vería en el auto.
Fui tras el escenario, rápido y en silencio. Cuando llegué allí, vi a Edward envolviendo algunos cables y doblándolos para atarlos. Disfruté de la vista por unos segundos porque sus vaqueros, bueno, eran malvados.
Finalmente aclaré mi garganta para atraer su atención. Cuando me oyó, se levantó y me sonrió. Extendió su brazo, y no pude esperar para lanzarme a él.
—Hey —exclamó, sonando aliviado.
—Recuérdame, ¿de qué nos estamos escondiendo? —le pregunté mientras me acurrucaba en su costado.
—No nos estamos escondiendo. No estamos haciendo nada malo, en absoluto, eso lo sé; estamos manteniendo las cosas en privado porque la gente nos juzgará si descubre lo nuestro. Si se enteran de nuestra relación, habrá gente que pensará, no importa lo lejos que estén de la verdad, que me estoy aprovechando de ti. Esa es gente que cree que está mal tener una relación con alguien que asiste a mi grupo juvenil, quien, en esencia, no es mi igual en esa circunstancia. No voy a dejar que esa culpa falsa me derribe, Bella —luego de decir esas palabras, se inclinó y me besó. Me sentí completa, amada, y especial.
Me sentí tan aliviada de escucharlo decir eso. No podía borrar la sonrisa de mi rostro. Había tenido miedo desde esta mañana de que fuera a romper conmigo por su temor a lo que otras personas puedan pensar o decir sobre nuestra relación. Estoy agradecida de haberme equivocado.
—Pero —empezó Edward—, no se siente bien ocultarlo de tu madre y Carlisle. Creo que podríamos decirles. ¿Qué piensas? —me preguntó.
¿Qué pensaba? Pensaba que no quería contarle a Renée porque probablemente estaría extremadamente feliz al respecto. Dudaba que se enfadara. Ella definitivamente estaría llena de alegría y arrogancia sabiendo que estaba saliendo con alguien como Edward. A mí, como sea, me preocupaba que al Reverendo C. no le gustara, e hiciera que dejáramos de vernos. ¿Él podría hacernos parar?
—¿Y si el Reverendo C. te dice que no lo acepta? —pregunté, con la preocupación evidente en mi voz.
—Te elegiré, Bella, no importa lo que él diga. Sin embargo, no puedo ocultárselo por más tiempo o mentirle. No se siente bien. De todos modos, después de hoy, no pienso que necesitemos preocuparnos. El Reverendo Carlisle es un buen hombre. Él no nos juzgará —me aseguró—. ¿Qué me dices de tu madre y tu padrastro? —inquirió— ¿Les importará?
Sacudí la cabeza.
—No. Conociendo a Renée, ella definitivamente estará extasiada de aprender sobre ti. Ella ha estado rezando porque yo encuentre un buen chico cristiano. Estaba en una gran perorata el otro día sobre orar por los futuros esposos y esposas de sus hijos, que sean buenos o algo así. Esto solo confirmará sus plegarias aún más.
—Él sí responde, sabes. Ella tiene derecho a sentir que sus plegarias son respondidas incluso si reza por cosas que tú no entiendes —Edward me dio una sonrisa triste—. Ummm… Me gustaría estar contigo cuando les digas. ¿Está bien?
—Por supuesto que sí, pero justo ahora tengo que irme… —dije mientras nuestras manos se balanceaban adelante y atrás. Empecé a alejarme solo dejándolo ir cuando estuvo fuera de mi alcance.
Mientras caminaba hacia el auto, mi móvil sonó otra vez.
Ya te extraño — E
Esperé a estar en el auto para responderle.
Lo sé, también yo — B
Jasper me dio un codazo y me lanzó una mirada severa como un recordatorio de que hoy tocaba ponerme al día con él, sin preocuparse de que extrañara a mi jodidamente caliente novio.
Bajé mi móvil y apoyé mi cabeza en el hombro de Jasper diciéndole que lo lamentaba.
Cuando llegamos a mi casa, Jasper me llevó afuera otra vez, alegando que quería saltar en mi trampolín.
—Jazz, hace frío —me quejé.
—No tendrás frío cuando estés saltando por ahí, aguántate, B, y tengamos un poco de buena diversión anticuada.
Jasper se trepó primero y se inclinó para ayudarme a subir al trampolín. Cuando finalmente estuve arriba, empezamos a saltar e intenté mantener mi distancia porque su peso me haría perder el equilibrio. No obstante, Jasper estaba siendo Jasper y TRATABA de hacerme perder el equilibrio.
—Toma asiento, B, deja que te enseñe cómo se hace esto —me dijo Jasper, mientras me sentaba al estilo indio en el borde, orientada hacia el centro. Jasper procedió a hacer algunas piruetas, y fingí no sorprenderme de ello.
—¿Terminaste de exhibirte? —me burlé, extendiendo mis manos hacia él para que me ayudara a levantarme. Tan pronto estuve sobre mis pies, él comenzó a saltar hacia atrás haciéndome tropezar hacia él. Lo hice caer, y aterricé justo sobre él. Estábamos riendo demasiado, las lágrimas corrían por mi rostro. Jasper se acercó y limpió mis mejillas.
—Extrañaba esto, B —me dijo seriamente, mirándome a los ojos. Entré en pánico cuando comenzó a acercar su rostro al mío. Me quedé helada cuando besó mis labios. Me escurrí de sus brazos y volví a sentarme tan rápido como pude. Nunca nos habíamos besado antes. Ni siquiera cuando éramos amigos con derechos.
—¿Qué carajos? —grité, mostrando mi ira y sorpresa—. ¡No puedes besarme! Tengo un maldito novio, !¿te olvidaste?!
—¡No! ¡No lo olvidé, mierda! ¿Cómo carajos podría olvidarlo? —me gritó Jasper de vuelta mientras se incorporaba.
Guardé silencio por un momento, recomponiéndome antes de hablar otra vez. Claramente seguía shockeada por lo que acababa de pasar. Tras un par de respiraciones profundas, volví a preguntarle calmadamente―: ¿Entonces por qué, Jazz?
—Tal vez no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes —me dijo mientras miraba sus pies. Estaba sorprendida, no tenía idea de que los sentimientos de Jasper por mí iban más allá de la amistad.
—¿Qué me dices de Alice? —inquirí.
—Alice es genial, me gusta, pero me dijo que no podía estar con alguien que estaba enamorado de otra persona.
—¿Estás enamorado de mí? —le pregunté completamente sorprendida. Sentí las lágrimas asomándose en mis ojos.
―Te extraño, nunca analicé mis sentimientos por ti, nunca tuve que hacerlo. Tú siempre fuiste mía, mierda, y odio a tu jodido novio por el simple hecho de que él puede besarte, y yo no. No sé por qué desperdicié este último año mintiéndome a mí mismo sobre mis sentimientos por ti. Me siento un idiota por haber tenido que perderte para darme cuenta. Me siento aún más idiota porque Alice tuviera que ser la que me abriera los ojos.
Sentí las lágrimas cayendo por mis mejillas. No quería perder a mi mejor amigo. Yo no podía decirle que me sentía igual con respecto a él.
—Jasper, mierda, sabes que te amo, ¿verdad? Y si me hubieras dicho esto hace un mes, yo habría sido capaz de corresponderte… pero no puedo —susurré mientras gateaba hacia él—. Por favor no dejes de ser mi amigo, Jasper —le rogué, abrazándolo fuerte.
—Nunca podría dejarte, B. Tomaré cada parte de ti que estés dispuesta a darme —dijo en voz baja mientras besaba mi frente.
Unos minutos más tarde, Jasper y yo volvimos adentro a ver una película como si nada hubiera pasado. Sin embargo, no podía concentrarme en la película, y estoy segura de que él tampoco.
Empecé a darme cuenta que probablemente yo me sentiría igual si él hubiera actuado primero. No tenía duda de que él pensaba que estaba enamorado de mí, tampoco tenía duda de que nunca había estado enamorado.
Por favor, Dios, permite que tu gracia sea suficiente para Jasper.
(1) Dogma es una película estadounidense de 1999 que trata sobre dos ángeles que son expulsados del paraíso y engañados por el ángel de la muerte, y un grupo de ángeles que va a la Tierra en su ayuda.
(2) En esta parte, Jasper le dice a Bella: Your boyfriend's a tool. Literalmente se traduce: tu novio es una herramienta, peeero, tool, tiene otro significado de manera informal, que se refiere a un tipo que tiene el ego inflado, que, en su intento de tener atención, actúa como un imbécil, y su ego excede sus habilidades… dicho esto, se puede entender mejor lo que le dice Jasper y por supuesto, Bella se lo toma como HERRAMIENTA DURA ;) si saben a lo que me refiero jajaja. En conclusión, es un juego de palabras.
(3) Bella hace alusión a la canción "Love Game" de Lady Gaga, que en una parte dice: I wanna take a ride on your disco stick (Quiero cabalgar en tu palo disco). Ya sabrán a qué se refiere con esto xD
