DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Lucasfilm
Capítulo 2 La noticia
El aero taxi los dejó a un lado del camino, no quedaba muy lejos la cabaña donde vivía Wedge.
Sonrientes y los brazos entrelazados, avanzaron por el verde prado en dirección a la cabaña, el veterano instructor, quien alimentaba a una piara de nerfs; alzó la vista.
—¡Bienvenidos de nuevo! — exclamó Wedge, avanzando a grandes zancadas, Poe y Rey sonrieron— ¡Felicidades! — exclamó al ver el anillo que le mostró Rey, quien le dio un abrazo e igualmente a Poe.
—Gracias, Wedge— exclamó Rey.
—Vamos, mi esposa debe tener listo el desayuno.
Avanzaron hacia la cabaña, Norra los recibió nada más ingresar al recibidor, ella también felicitó a los recién comprometidos y los invitó a la mesa.
Rey se dio cuenta que realmente estaba hambrienta, no podía esperar el momento para contárselo a sus amigos.
Una vez que terminaron de desayunar, Rey y Poe decidieron ayudar con la limpieza de los platos y luego la pareja decidieron pasar unas horas en el jardín antes de partir a Shedu Maad.
—Estaba pensando en Kaydel— exclamó Rey— ¿Deberíamos llamarla para que se reúna con los demás en Shedu Maad?
Poe, quien estaba recostado en la hierba, con ambas manos por detrás de la cabeza, meditó.
—¿Por qué no? Ella y Harik están de vacaciones. Que se reúnan en Shedu Maad y también a Rose— y se enderezó para mirar los ojos avellanos de Rey— Pero antes, nos vamos a Yavin.
—Sí, deberíamos contarle la noticia a Kes— exclamó la Jedi, Poe sonrió y apoyó mano en la mejilla de ella y la besó.
Llegó el momento de la despedida, Poe y Rey agradecieron la hospitalidad de la pareja veterana y se subieron al Halcón Milenario, quien alzó vuelo y se perdió entre las nubes del cielo celeste de Naboo.
Nuevamente en el espacio, Poe colocó las coordenadas a Yavin IV y activó el piloto automático, Rey cerró los ojos, el piloto sonrió y abrió mandó un mensaje holográfico a Kaydel y a Rose, que debían a ir Shedu Maad porque les iba a anunciar un mensaje importante.
Yavin IV se mostró en ante ellos, una esfera verde que se hacia más grande cuando se acercaba y cuando cruzaron la atmosfera, pudo observar los Templos Massasi.
—Llegamos— exclamó Poe, la joven Jedi se desperezó.
El viejo carguero corelliano aterrizó en la explanada verde, no muy lejos de los templos Massasi, delante de ellos estaba la cabaña de Kes, la pareja avanzó hacia la residencia del padre de Poe.
—¿Papá?— exclamó Poe una vez que ingresaron a la cabaña, pero ninguna voz contestó— ¿Papá, estas aquí?
Rey fue paseando su vista por la sala, se detuvo ante una vitrina donde estaban unas holo fotografías, sonrió al ver a un jovencísimo Poe con su uniforme de piloto de la Nueva República, al lado de él, su X—Wing, luego su vista fue hacia una foto más familiar: una mujer hermosa de cabellos ondulados negro, cargaba a un niño muy pequeño al lado de un hombre de cabello muy corto. Rey sonrió. Poe parecía más a su padre, pero la sonrisa de ella le recordaba a su novio.
Poe se acercó a donde estaba Rey.
—¿Ella es tu madre? — preguntó aunque ya sabía la respuesta.
—Sí— susurró el piloto y sujetó la fotografía, pasando un dedo sobre el rostro de Shara.
—Se llamaba Shara Bey. Ella…
—Te enseñó a volar— contestó Rey sonriente— Tienes su sonrisa, era realmente hermosa.
—Sí, por supuesto— exclamó otra voz.
Los dos se giraron, un hombre anciano se acercaba con una sonrisa risueña, vestía un overol gris y tenia las botas llenas de tierra.
—Disculpen por el desastre— exclamó Kes Dameron limpiándose las manos con una tela— Estaba sembrando unas mellkones y escuché la voz de Poe.
—Encantada verte de nuevo, Kes— exclamó Rey.
—Y yo también, señorita Jedi— sonrió Kes— Pero antes de ponernos al día, déjenme limpiarme un poco— exclamó el veterano soldado de la Rebelión— En la cocina hay jugo de naranzana por si gustan.
—Gracias.
Kes sonrió y subió escaleras arriba, Rey colocó el holo retrato en la vitrina.
—¿Ese es cuando te uniste a la Academia?
—Sí— exclamó sonriente el piloto— El X-Wing no es mío, en primer año no tuve mi primera nave— y se acercó a la vitrina— Hay tantos recuerdos.
Rey agarró una fotográfica donde estaba Poe con varios pilotos: reconoció varias caras como Karé, Jess y Temmin.
—Ah, la vieja pandilla— exclamó Poe con nostalgia— Como extraño al viejo Snap.
—Se ve un grupo muy unido— exclamó Rey.
—Sí, éramos muy unidos— exclamó el piloto y le mostró una fotografía, donde estaba él con Snap y Jess, los tres muy jóvenes y con uniformes de cadetes— Mis mejores amigos de la academia; Snap y Jess.
—La verdad, te vez tan feliz aquí y luego te uniste a los traficantes de especias.
—Sí, bueno— estaba incómodo— Fue después de graduarme y no estaba contento con la Nueva Republica que no se daba cuenta del ascenso de la Primera Orden.
—Pero luego te uniste a Leia— exclamó Rey— Eso es lo que importa.
—Sí.
Kes llegó con ropa limpia, los dos se giraron, colocando el cuadro en la vitrina, el veterano soldado abrazó a su hijo.
—Me alegra tenerte aquí, hijo— exclamó Kes— ¿Qué les trae por aquí?
—Papá— exclamó Poe mirando a Rey— Yo y Rey nos casaremos. Le pedí matrimonio y dijo que sí.
Rey le mostró el anillo de compromiso, Kes abrió los ojos de la sorpresa y con lágrimas, abrazó a los dos.
—Me alegra por ustedes— y miró a Rey— Bienvenida a la familia, Rey.
—Gracias, Kes— exclamó la joven Jedi y el hombre anciano sonrió y volvió a hacia Poe.
—De verdad, me alegro por ti, hijo. Y estoy seguro que Shara también estará feliz en donde esté.
—Lo sé, papá.
Fueron tres horas cuando los tres hablaban de las anécdotas de la vida de Kes y de Shara como miembros de la Rebelión, pero era el momento de irse a Shedu Maad.
—Gracias, Kes, por la velada— exclamó Rey— Pero debo ir a Shedu Maad para contar la noticia a mis amigos.
—Entiendo— exclamó el mayor Dameron— Y no olviden visitarme de nuevo.
—Lo haremos, papá— exclamó Poe sonriendo a su padre.
Nuevamente se abrazaron, se despidieron y el Halcón volvió a surcar los cielos de Yavin IV, Kes miraba como el viejo carguero desaparecía y se regresó a la cabaña.
Shedu Maad
El viejo carguero corelliano aterrizó en el espacio puerto del planeta, Finn y Jannah, quienes se encontraban ahí, se acercaron.
Poe y Rey descendieron de la nave, Finn se acercó.
—He recibido el mensaje de Poe…
—Lo haremos, cuando estemos todos reunidos— exclamó Rey sonriente y colocó una mano sobre el hombro de Finn— Vamos, hermano; quiero contarles algo.
El templo mayor era el centro de la reunión, Kaydel llegó con Harik, un agente de la Inteligencia, ella se acercó a Rey para darle un abrazo.
Los demás Jedi, además de Finn y Jannah, no tardaron en llegar: Gawyn, Reil Tasin, la calamari Neespi, Teyni Marz, una miriliana que fue reclutada por Jannah el año anterior; Ayal Spur, un zabrak y Riina Aldebay, una chica que se dedicaba a hurtar comida en un planeta pobre, fue descubierta por Finn y Jacen; quienes lograron sacarla de la vida criminal para encaminarla como Jedi, solo hace tres años, la única no Jedi fue Rose Tico, quien saludó a Rey con un abrazo.
La ultima en llegar fue Jess, en avanzado estado de gestación y Jacen, quien cargaba a un bebé de un año llamado Luke, en honor al antiguo maestro Jedi y piloto, Luke Skywalker.
Jacen logró que Luke quedase dormido en su hombro mientras daba masajes en su pequeña espalda.
—Creo que todos ya estamos aquí— exclamó Jannah observando el grupo.
—¿Qué es lo que quieres contarnos, Rey?— exclamó Finn, Poe y Rey se miraron sonrientes.
—Poe me propuso en Naboo y acepté— exclamó Rey mostrándoles el anillo, Finn abrazó a su amiga mientras el resto arrancaba en aplausos y felicitaciones.
Finn luego abrazó a Poe.
—Felicidades, viejo. Me alegro por ustedes.
—Gracias, Finn— exclamó Poe, Finn parecía estar al borde las lágrimas.
—¡Rey! Es una gran noticia— exclamó Kaydel, abrazándola y luego fue el turno de Rose, que tardó un poco en soltarla.
—Gracias, chicas.
—¿Ya pensaron en donde se van a casar?— preguntó Neespi.
—Aún no pensamos en eso— exclamó Poe y recibió un abrazo por la espalda de parte de Jess.
—Felicidades, viejo piloto— exclamó la mujer sonriente— La verdad me empezaba a preguntar si ibas a sentar cabeza.
Poe río, cada uno empezaba a felicitarlos, Rey contó al grupo como fue la proposición de Poe, una hora después, empezaron a retirarse.
Salieron del templo, rumbo a las cabañas que servían de residencia a los Jedi, Temiri Blagg apareció a un lado.
—Maestra, me enteré— exclamó Temiri Blagg, ya un adolescente de quince años— Me alegro por ustedes, felicidades.
—Gracias, chico— exclamó Poe.
—Gracias, Tem— exclamó Rey, Temiri sonrió y volvió a unirse a un grupo de aprendices, la pareja reanudó su camino hacia la cabaña.
—Bueno, ha sido un gran día— exclamó Poe, una vez dentro de la cabaña y tirándose a la cama— Estoy realmente agotado.
—Sí, yo también— exclamó Rey— Solo quiero dormir.
—Ven— exclamó Poe abriendo los brazos, Rey se acurrucó y el piloto la abrazó.
—Buenas noches, aviador.
—Buenas noches, monada.
Rey sonrió y cerró los ojos.
