NA: Gracias por los seguimientos.

Capitulo 5: Adiós a la soltería


Poe estaba muy concentrado en el mantenimiento de su Ala X, en la cabina presionaba los controles, cerciorándose que funcionasen bien y al salir, chequeó los cables de la parte inferior de la nave, BB-8 pitó.
—Uhm…creo que deberíamos cambiar este cable ¿no lo crees, amigo?
BB-8 pitó de forma afirmativa, Poe retiró el cable rojo y colocó uno gris, BB-8 confirmó que el acoplamiento fue correcto.
—¡Poe!
El piloto se giró y vio a Jess avanzando hacia él, sonriendo se acercó hacia su mejor amiga y la abrazó.
—¡Jess! ¿Cómo te fue?
— Agotador— exclamó la piloto— Tuvimos algunos roces con los remanentes de la Primera Orden, pero nada que lamentar.
—Me alegra tenerte de vuelta—dijo Poe— ¿Y Karé?
—Oh, ella— Jess si giró hacia atrás para ver el Ala X estacionada a unos metros de ellos— Sé que ha pasado cinco años, pero ella sigue callada. He intentado hablar con ella, pero siempre ha sido cortante o se alejaba del grupo.
—Cinco años— musitó Poe— Es increíble cómo ha pasado el tiempo y sigo sin poder creer que ya no esté aquí el viejo Snap.
—Seguiré intentado, Karé es una buena amiga y no me gusta verla hundida en su dolor. ¿Está Jacen aquí?
—Aún está en Shedu Maad.
—Me comunicaré con él—exclamó Jess— ¿Estás haciéndole mantenimiento a tu nave?
—Partiré en una semana—exclamó Poe— Iolo Arana encontró a Ferk Darius y está en un buen lio. Terminé de armar mi escuadrón.
—Bueno, entonces suerte, Poe. ¿Rey está aquí?
— Está con Jannah en la cafetería.
—Gracias, nos vemos.
—Nos vemos.
Poe observó a su amiga retirarse del hangar y el piloto volvió a lo suyo.
—Veamos esas turbinas, BB-8.
El droide pitó afirmativamente.

...

Rey daba un sorbo a su bebida mientras Jannah contaba de la vez que se montó en un orbak en aquel lejano planeta Kef Bir, por primera vez. Rey estaba fascinada por el relato de Jannah.
—Me encantaría montar uno. Debe ser increíble—exclamó fascinada, Jannah asintió.
—Algún día de estos, te enseño a montar.
Rey vio a en la entrada de la cafetería a Rose con Kaydel y Jess, Kaydel soltó una pequeña risilla y las mujeres se acercaron a la mesa donde estaba las Jedi.
—¡Jess! Que bien que estás aquí—exclamó Rey sonriendo ampliamente— Siéntense, chicas.
—Hey, Jannah.
—Que tal.
—¿Qué es lo que hablaban? —preguntó Rey, Jess apoyó los codos en la mesa.
— Estamos hablando de tu despedida de soltera. Ya sabes, fiesta, alcohol y bailarines
Rey quedó confusa, pero Jannah se atoró con la bebida, Rose soltó una risilla al igual que Kaydel.
—¡Vamos, chicas! Solo será una noche de caf y galletas.
—¿Despedida de soltera? ¿Debo despedirme de mi soltería? —preguntó Rey confusa y miró a Jannah que recobraba el oxígeno— No entiendo porque se ruborizan ¿Jannah estas bien?
—Si—exclamó la Jedi, respirando calmadamente.
—Una despedida de soltera para ti, Rey. Solo dime como la quieres— explicó Jess, sus mejillas se ponían rosadas— Uno con caf y galletas o uno uno con bailarines.

Rey parpadeó perpleja y Jannah se inclinó susurrándole en el oído, la perplejidad de la antigua chatarrera cambió a una de vergüenza.
—¡No! Nada de eso.
—¿Te incómoda? — preguntó Jess decepcionada— Mi despedida fue con caf y galletas, creo que merezco recrearme la vista.
—Lo de caf y galletas está bien—exclamó Rose— Nada de danzantes twi'lekos.
—De acuerdo con Rose— exclamó Rey.
—Está bien—exclamó Jess derrotada— Eres la novia y pones las reglas.
—¿Cuándo será? —preguntó Kaydel.
—Mañana en la noche estará bien—exclamó Rey y las chicas estuvieron de acuerdo— Ahora que lo pienso— exclamó Rey curiosa— ¿Los hombres también tienen una despedida de soltero?
—Sí y ellos incluyen bailarinas twi'leks.
Rey sentía que la sangre se le subía a la cabeza y se imaginó a una de ellas bailándole encima de Poe. Jannah sintió las oleadas de celos proveniente de su compañera.
—No te preocupes, Rey— exclamó Jannah— Me aseguraré de que Finn no lleve a Poe a uno de esos clubes.


Aquel día en la noche, Finn junto con algunos amigos de Poe, llevaron al piloto a una taberna para tomar y pasar el rato, como una forma de despedir la soltería del piloto.
Era un grupo pequeño: el mismo Finn, Jacen; que llegó a Tarist esa mañana, C'ai Threnalli y Bastian.
—¿Qué tal es este lugar? — preguntó Poe.
—Tiene buenas puntuaciones— exclamó Jacen y Finn asintió. — Las bebidas son buenas, buen ambiente y no tiene mala pinta.
—Será una buena noche entre colegas—exclamó Bastian, un piloto, quien luchó al lado de Poe en la base Starkiller.

El grupo ingresó al local, el lugar estaba bien iluminado, la música era buena y en volumen moderado, había mesas de madera y taburetes en la barra, donde un droide camarero atendía a los clientes.
—Por aquí—exclamó Finn señalando un rincón, no muy alejado de la puerta, y una vez que sentaron, una miriliana camarera se acercó, entregándoles a cada uno la carta.

La miriliana se fue a atender a otra mesa, la vista de Poe fue hacia la entrada donde dos personas con capucha ingresaron y fueron directos a la barra. No le tomó importancia, pero le parecía curioso que esos dos se cubriesen la cara.
—¿Han escogido sus pedidos? —preguntó la miriliana una vez que regresó a la mesa.
—Solo cinco vasos de cerveza goviana—exclamó Bastian y una fuente de barra de queso.
—Añádame un hamburnerf. —exclamó Jacen.
La camarera miriliana apuntó en su datapad y con una sonrisa, les dijo que no tardaría en traer sus pedidos.
—Gracias, chicos por traerme aquí—exclamó Poe— Un descanso no viene mal antes de la misión de la otra semana.
—Iolo es fuerte, lo superará—exclamó Bastian y Threnalli habló en abdenedo.
—Sí, el Imperio de la Mano ya estará en camino. —exclamó Jacen.
—Aún no me acostumbro que nos estén ayudando. Una facción que lleva "Imperio" en su nombre—exclamó Finn.
—Si, es extraño—exclamó Poe— Pero aun así, respetan nuestro gobierno.

La miriliana se acercó con los pedidos a la mesa, cada uno agradeció y la camarera se retiró.
Poe agarró su vaso y lo alzó.
—Sé que esta reunión es para despedir mi soltería, pero creo que también es un homenaje a Snap y a tantos de nuestros compañeros caídos.
—¡Por Snap! —exclamó Bastian.
A pesar de que Finn y Jacen no conocieron personalmente a Snap Wexley, igualmente brindaron a su salud.
Los temas de conversación solo giraban en tornos a las naves y las anécdotas de la Academia de pilotos. Finn solo escuchaba sin intervenir, los sentidos Jedi de Jacen se encendieron, Poe observó que los encapuchados se ponían de pie, se acercaron a la mesa y vio algo plateado sobresalir.

Jacen empujó a Poe con la Fuerza y levantó la mesa, donde se escucharon disparos, los comensales se alarmaron. Unos gritaron de terror y otros salieron despavoridos del local.
—¡Un Jedi!—gritó el encapuchado mientras Jacen agitaba su sable de luz, Finn y los pilotos se arrastraron al suelo, el otro encapuchado apuntó al Jedi pero Threnalli le lanzó el vaso de cerveza, impactándolo en la cabeza.
Jacen extendió la mano y empujó hacia la barra al otro encapuchado, lo cual la capucha se le corrió a un lado de la cabeza.
—¿Quién eres?
Los gritos se escuchaban por todo el lugar, Poe y Finn fueron a tranquilizar a las personas mientras Bastian inmovilizaba al desmayado.
—Piérdete, Jedi—exclamó el hombre, sin poder moverse, Jacen acercó la espada hacia la barbilla.
—¿Primera Orden?
—Solo intentas adivinar.
—¿Quién te mandó? ¿Un señor de la Guerra?
—¿Y dónde está tu academia?
—El que hace las preguntas soy yo.
Poe se acercó a la escena, observando al hombre inmovilizado.
—Es de la Primera Orden ¿verdad?
—Lo sospecho pero las autoridades no tardaran en llegar.
—Bien, debo avisar a Rey—susurró el piloto, apartándose de la escena.


Rey fue rápidamente a abrir la puerta tras escuchar el sonido del timbre, los preparativos ya estaban listos y abrió la puerta.
Las chicas ya habían llegado con regalos, Rey, sonriendo, saludó a cada una de ellas.
—Vamos, siéntense, traeré bebidas—exclamó la maestra Jedi.
—Te acompaño—exclamó Jess Pava.

Jannah se sentó en el mullido sillón, vio al viejo droide astromecánico R2D2, quien pitó, la Jedi sonrió, Tico acomodó los regalos mientras Kaydel la ayudaba.
Rey y Jess llegaron con las bebidas, la Jedi se percató que Karé no estaba con ellas.
—¿Karé no ha podido llegar?
—No—exclamó Rose— Se excusó que tenía algo importante que hacer, pero se disculpa y te agradece la invitación.
—Realmente esperaba que llegase—exclamó Rey mientras repartía las bebidas y tomaba asiento.
—Aún esta hundida por Temmin—exclamó Jess— He hablado con ella pero es imposible, él también fue mi amigo pero entiendo su dolor. Perder a alguien que amabas…Bueno, puedo entender, era su marido.
—Soy de la idea que ya no deberíamos insistir en ello—exclamó Kaydel después de dar un sorbo mientras colocaba las bandejas de bocadillos. — Ella misma nos buscará.
—Creo que el tema de que Rey está próxima a casarse debe deprimirla un poco—exclamó Jannah terminando de masticar un bocadillo y cogiendo otro— Me encantaría hablar con ella, pero siento que apenas la conozco.
—Mañana hablaré con ella—exclamó Rey.
—Bueno, hablemos de otro tema—exclamó Rose— Hagamos un juego.
El grupo de chicas pasaron la noche con juegos y también compartían anécdotas hasta que llegó el momento de abrir los regalos.

La mayoría eran ropa de moda, lo cual Rey agradeció a cada una cuando tocaron la puerta, todas las miradas fueron hacia Kaydel.
—¿Es un estríper? —soltó Jess y Kaydel enrojeció.
—¡Claro que no!

Jannah sintió algo extraño, se puso de pie rápidamente al igual que Rey.
—Sigan hablando—exclamó Rey cautelosamente mientras se acercaba a la puerta, el resto de las chicas estaban confundidas.
—Esto…¿Han visto el nuevo speeder TZ-56?
Había dos nautolanos.
—Venimos a buscar a Rey.
—Tenemos un servicio especial.
—Aquí no vive Rey—exclamó Rey— Se han equivocado de puerta.
—Una pena…—exclamó el nautolano mientras sacaba su pistola laser y antes que dispararse, Jannah encendió su sable de luz, cuya estela brillaba debajo de la barbilla del otro nautolano.

Kaydel, Jess y Rose corrieron detrás del sillón debido a que estaban desarmadas.
—¿A qué se debe esto? — preguntó maestra Jedi, sintiendo la boca de la pistola en su vientre, Jannah se humedeció los labios, estaba en un aprieto.
—La dispararé— exclamó el nautolano— Hagas lo que hagas, la dispararé.
—Vamos, la estamos pasando bien ¿no podrían venir mañana en la tarde? En la mañana tendré una resaca, pero avisa ¿eh? —comentó sarcásticamente Jannah.

Rey empujó con la Fuerza mientras Jannah giró el sable, rozando la cara de su rival, quien cayó al suelo, cubriéndose.
El otro criminal, entre quejidos, levantó su pistola y disparó, Rey detuvo los disparos con una mano, deteniéndolas en el aire y dejó que se evaporasen en su palma.
Sorprendido y sin moverse, vio como la maestra Jedi se acercaba velozmente para propinarle un rodillazo en la cara, cayendo al suelo, desmayado.

Kaydel, Rose y Jess se acercaron al pasadizo, donde vieron la escena.
—¿Estos vinieron a por ti? —exclamó Rose.
—Debo notificar a la Inteligencia, exclamó Kaydel— Lamento mucho, Rey.
—No te preocupes, Kaydel.

En cuestión de minutos, el pasadizo se vio cubierto de guardias de la Alianza Galáctica, Poe avanzó entre empujones, Rey lo vio y avanzó hacia él.
—¿Estás bien?
—Si.
—Parece que te han atacado a ti también.
—Espera...
—Si, también nos emboscaron en el bar.
—Debemos poner fin a esto—exclamó Rey frunciendo el ceño.
—Sí, mañana temprano vamos a poner fin a esto, vayamos a por ese canalla. Nos reuniremos en el hangar 53.
Rey asintió, era el momento de poner fin a los ataques del ultimo Señor de la Guerra si querían tener su boda sin contratiempos.