Femslash Febrero 2021 – Edición Precure

Por: Escarlata

Precure pertenece a Toei Animation, el plot es mío.

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Día 13. PARANORMAL – UNIVERSO ALTERNO

Miyuki aceleró su paso por las silenciosas calles de Tokio. Podía percibirlo, la presencia estaba cerca, debía enfrentarla por mucho que le diera miedo encarar a cualquiera fuera eL enemigo en turno.

Prefería a los youkai, con ellos siempre se entendía bien porque fueron los primeros seres que conoció en las montañas. Y fue su habilidad de percibir, entender y comunicarse con los seres no humanos, lo que la llevó a terminar como una agente que ayudaba a mantener a raya a los entes sobrenaturales dañinos. Tenía las herramientas para purificarlos si se daba el caso, pero su propio miedo era su enemigo más fuerte y por esa misma razón estaba agradecida de tener una compañera tan confiable para trabajar en equipo.

Pegó un respingo cuando su teléfono vibró, señal de una llamada. Ayudada de un auricular respondió la llamada. ─¿Akane?

─Ya casi llego, tú comienza con lo tuyo.

Miyuki soltó un gracioso lloriqueo. ─Éste se siente muy agresivo.

─Has como te enseñé, sólo respira hondo. No tardo.

─De acuerdo -snif-

Miyuki llegó a una vieja tienda abandonada que algunos rufianes tomaron como "base secreta", pero algo más asustó a dichos rufianes y ahora era un espíritu agresivo quien aterrorizaba la zona. Se detuvo en la entrada de la tienda, estaba ligeramente abierta. Tragó saliva. Podía sentir la intensa energía agresiva, enfadada, ese espíritu estaba muy enojado y tenía la zona contaminada con su aura oscura.

De entre su chaqueta sacó unos amuletos y un rosario, las piernas le temblaban. Tomó aire como Akane le enseñó. ─Q-quien quiera que seas, escucha mis palabras... ¡Calma tu ira y deja éste lugar...! ─escuchó que algo metálico caía al fondo, resistió gritar. Vio una especie de bulto que se movía por detrás del viejo mostrador─. Si algo malo te pasó, te ayudaremos, pero deja en paz a los que aún viven... Deja que... Que...

El siguiente grito de Miyuki se ahogó al ver que el bulto oscuro comenzó a arrastrarse hacia ella. Su instinto y su poder le dijeron que no podría comunicarse con esa alma en especial, era peligrosa. Se fue con mucho sufrimiento, debían ayudarla a irse de ahí... ¡Lo haría por mucho que estuviera temblando!

─Ah... Ah...

De pronto, la velocidad de la criatura subió, eso la hizo respingar. Sus manos, aunque temblando, se aferraron a sus "armas".

─¡Espíritu sin descanso, sosiega tu ira! ─estiró sus manos y el rosario brilló, evitando que el macabro ser se acercara más gracias a un escudo sagrado. En ese momento la puerta se abrió de golpe.

─¡Miyuki, aquí estoy! ─exclamó Akane, la agente piroquinética de la agencia y compañera de la miedosa médium.

─¡Akane, no se calmará, hay que purificarlo!

─¡Entendido!

La oscura figura de inmediato se movió hacia Akane con furia y ésta sonrió. ─¡Nadie asusta a mi chica y se queda sin castigo! ─exclamó la pelirroja, tronó sus dedos y sus chispas nació un fuego mucho más grande, uno que alejó a la criatura y terminó por encerrarla en un círculo ardiente. Agudos gritos y chillidos salían del espíritu enfurecido.

Miyuki se unió a Akane y ambas asintieron.

─¡Que el fuego sagrado te purifique y te dé la paz que no encontraste en vida! ─exclamó la médium, lanzó los amuletos de papel a las llamas y las prontas cenizas se volvieron blancas. El fuego y las cenizas quemaron al espíritu hasta que éste quedó reducido a un pequeño fuego azul que finalmente desapareció─. Descansa en paz.

Ambas le dedicaron un rezo antes de mirarse con una sonrisa.

─Lo hicimos ─murmuró Miyuki con alivio. Se abrazó a Akane buscando calma y ésta correspondió el abrazo con brusquedad, juguetona.

─Buen trabajo, nos merecemos okonomiyaki y una cerveza bien fría ─dijo Akane con una sonrisa, besó las mejillas de Miyuki y luego sus labios─. Yo invito.

─Acepto ─Miyuki respondió con una sonrisa y salieron de la mano de ahí.

Akane reportó por teléfono que la zona estaba limpia y con eso tenían libre el resto de su noche. ─¿Te sientes mejor?

─Sí, pero en serio creo que nunca me acostumbraré a esto.

─Te acostumbres o no, siempre estaré contigo, ¿de acuerdo?

La sonrisa de Akane hizo a Miyuki sonreír. ─De acuerdo... ¡Te amo! ─y sin soltarse, ambas se dirigieron a su restaurante de okonomiyaki favorito. Se lo merecían.