Hola! Atomik27 reportándose con un nuevo cap especial para el día de San Valentín.

Espero que este cap sea de su agrado, sobre todo porque tiene lo que todos han estado esperando. Por eso lo titulé: Al fin

Recuerden, las canciones de este fic están en mi perfil de Fanfiction.


Cap 13. Al fin

Ash entró al teatro. Las notas de A thousand miles le confirmaron que Johnny se encontraba en su sala de ensayo.

Luego de lo sucedido el día anterior, el joven pianista le había estado mandando algunos mensajes. «Necesitamos hablar», «Siento si te hice sentir incómoda o si te hice enojar más de lo que ya estabas. Por favor, llamame», «Ash, necesito hablar contigo, por favor», «Sé que estás molesta y que luego de lo que te dije todo entre nosotros cambiará, pero, por favor, necesito hablar contigo», «Ok, sé que ya comenzaste a ignorarme. Pero al menos ten la decencia de decirme a la cara que no correspondes a mis sentimientos», «Lo siento por el último mensaje. Pero, por favor, necesito hablar contigo». Ash no había respondido ninguno de ellos. Había tenido una lucha interna durante todo el día anterior, quería responder los mensajes, pero no sabía qué rayos decirle. Se había pasado todo el santo día pensando en lo sucedido. Recordando cómo inició...

Flashback

Johnny y Ash no habían tenido interacción alguna, hasta ese día: La inundación y derrumbe del Teatro Moon. La joven rockera había sido arrastrada por el agua a las afueras del teatro junto a sus compañeros. Por poco habían muerto ahogados. Afortunadamente Johnny había podido derribar la puerta principal por la cual habían salido. Incluso él la ayudó a levantarse y salir de entre algunos trozos del teatro que le habían caído encima. Y cuando la edificación cayó abajo, su amigo no dudó en ser su escudo.

Luego de dicho evento desafortunado, ella creyó que jamás volvería ver a ninguno de ellos. Pero se equivocó. Entre todos se pusieron de acuerdo en visitar a Buster en casa de Eddie, donde se estaba hospedando. Sí, el premio había sido una completa farsa, pero al menos querían intentar hacer la presentación. No había estado de acuerdo en un inicio, pero Rosita sabía cómo convencer, aunque no lo suficiente para convencer a Buster.

Pero ese día tenía algo más preparado para ella… Después de no haber podido convencer al, en ese momento, ya no tan grandioso Buster Moon, Ash y Johnny habían tenido su primera interacción. Ambos se encontraban frente al muelle, en la camioneta del joven pianista. Él le había contado los problemas que tenía. El hijo de un líder criminal, obligado a ser parte de los atracos planificados mientras ocultaba su verdadera pasión. Sin duda su problema supera al que ella tenía, pero no dudo en compartirla.

—Entonces… ¿qué problema tienes tú?

—Bueno… No sé si te comentaron pero… mi novio me engaño.

—¿Te refieres al tipo que no quería que estuvieras en la competencia solo porque él no fue elegido?

—Sí…

Silencio.

—Ahmm… pues eso debió ser una pista, ¿no?

—¡Lo sé! —exclamó frustrada— Fui una tonta. ¿Cómo es que no me di cuenta?

La joven rockera le contó lo que había pasado. Cómo había sido tratada por Lance todo ese tiempo, y recién ahora se daba cuenta. Incluso lo había convencido de dejarla entrar al concurso. ¿En serio tenía que pedirle permiso?

Al igual que ella, Johnny escuchó atentamente la historia de Ash. Él nunca había tenido una relación, pero no era necesario ser un experto en el amor para darse cuenta que la relación que tenían Lance y Ash era tóxica. Una que no llegaría a ningún lado.

Mientras hablaba, Ash trataba de ser fuerte, de no llorar. Ninguna lágrima se deslizó por su mejilla, aunque sus ojos sí estaban húmedos, y su voz se quebraba en breves momentos.

Para consolarla un poco, con el dedo pulgar —de la mano donde la joven rockera había posado su mano anteriormente como forma de consuelo— comenzó a rozar uno de los dedos de ella. Dicho gesto funcionó.

—Lo único bueno de todo esto del concurso es que al menos me hizo darme cuenta de las cosas. Darme cuenta que soy una tonta.

—No eres una tonta. Estabas enamorada y… el amor es ciego. No te diste cuenta, no es el fin del mundo. Así que no te sientas mal, ¿ok? No eres una tonta. En cambio, él… es un idiota. Un idiota sin talento —dijo sacando una sonrisa a Ash—. Tú… sí Buster te eligió, fue porque sí tienes talento. —Ambos se miraron a los ojos— Todo va a estar bien, lo prometo.

El silencio volvió a reinar en la camioneta hasta que ambos separaron sus manos del otro.

—Ahmm… creo que será mejor irnos, ya es tarde —dijo Ash entre incómoda y avergonzada.

—Sí, tienes razón —contestó Johnny sintiéndose un poco extraño.

Fin del flashback

Flashback 2

Después del primer debut, todos se encontraban en una juguería. Nana los había invitado, quería conocerlos antes de anunciar la reconstrucción del Teatro Moon y el contrato que cambiaría sus vidas.

—Hola Ash —dijo Johnny acercándose a ella, que estaba sentada en uno de los cómodos muebles mientras afinaba su guitarra.

—Hola

—Vamos a pedir batidos, ¿deseas alguno?

—Claro. Quiero un batido de fresa con leche. No, mejor un jugo de vainilla y lúcuma.

—Ok

—No, espera, mejor un batido de chocolate.

—Ok, entonces uno de chocolate.

—Si. Bueno… no. Mejor… —Ash mira a Johnny y suspira— Lo siento. Seguro me odias ahora mismo —dijo un poco molesta consigo misma, pues no podía decidirse.

—No, tranquila. Si quieres puedes avisarme cuando te decidas.

—¿Seguro? No quiero molestarte.

—No tranquila. Llamame cuando te decidas, ¿ok?

—Ok

Johnny se alejó dos pasos y Ash lo llamó.

—Ahm… quiero un batido de mango con leche.

—¿Segura?

—Si, muy segura.

—Ok —dijo para luego retomar su camino.

—Ahm… Johnny

—¿Si? -volvió a mirarla.

—Ahm… gracias —le dijo regalándole una pequeña sonrisa.

—De nada. Pero no más cambios, eh.

Y así había nacido la segunda interacción entre ambos, si contaban el momento en el muelle. Claro que al principio solo eran pequeños roces como: un intercambio de miradas, risas compartidas, pequeños elogios en sus presentaciones. Eran simples amigos que disfrutaban de la música. Hasta que un día esa amistad creció un poco más.

Todo comenzó por el desafío impuesto por Nana Noodleman: componer una canción. Ash ya tenía práctica con esa tarea, así que Nana le puso un desafío diferente: tocar el piano. Para ello, estaba recibiendo ayuda de Johnny. Él la ayudaba con el piano y ella a escribir una canción.

Una tarde, la joven rockera se encontraba en el salón de ensayos de Johnny, se encontraba tocando Al fin con su guitarra, solo que de una manera muy lenta y desganada. Solo había una razón para su estado de ánimo: Lance. El imbécil de su ex no dejaba de acosarla. Todas las noches iba hasta su departamento a rogarle una segunda oportunidad.

El joven pianista entró por la puerta con un par de bolsas, había ido a comprar unos batidos para ambos.

—Hola. Lamento la demora, había mucha gente en la fila.

—Descuida —dijo Ash dejando su guitarra y tomando las partituras de A thousand miles, una canción que utilizaban solo para practicar, pues no era el estilo de la joven rockera. Ella estaba segura de que nunca cantaría esa canción. «Ni aunque mi vida dependiera de ello», había dicho.

—Me pediste jugo de manzana, ¿verdad?

—Si

—Bien, pues… no te lo traje.

—¿Qué?

—Te traje cuatro opciones porque yo sabía que me lo ibas a cambiar —dijo ganándose una pequeña risa de parte de su amiga—. Tienes jugo de lúcuma, licuado de mango con leche, limonada con jengibre y menta, y agua natural -dijo sacando cada bebida de la bolsa de compras y colocándolas en la mesa.

—No puede ser -dijo con una sonrisa en su rostro—. No puedo creerlo. ¿Es en serio?

—Si, no me vas a negar de que quieres una de estas.

—... Quiero jugo de lúcuma —dijo aun con la sonrisa en su rostro.

—¿Viste? —le dijo pasándole la bebida.

—Gracias. Pero, ¿qué vas a hacer con las demás bebidas?

—Supongo que podemos tomarlas después. Seguro te darán ganas. Después de todo, son tus bebidas favoritas, ¿no?

Ash simplemente sonrió. Cuando salía con Lance, este ni siquiera se preocupaba por saber sus gustos. Él siempre compraba la bebida que a él le gustaba, rara vez se acordaba de alguna que ella solía tomar.

—Bueno, ¿como estás?

—Bien… estoy tratando de aprenderme la partitura que me diste, pero me esta costando un poco. La verdad, tienes todo mi respeto, aprendiste a tocar el piano muy rápido. A mí se me esta complicando.

—Lo harás bien. Seguro estás nerviosa por este nuevo desafío. Sería genial tener nuestras propias canciones y que se escuchen en la radio.

—No. La verdad no me preocupa. Me da igual si se escucha o no en la radio.

—¿En serio? Te veías muy animada cuando Nana lo anunció.

—Sí, lo estaba pero… creo que no estoy en mi mejor momento. No… no me siento muy inspirada ahora.

—Pues… no te creo. No te creo y sabes por qué. Porque tu eres una chica muy…

—Muy… ¿que? —preguntó con una mirada ligeramente amenazante.

—Una chica muy competitiva y talentosa. Compusiste una canción en tu primer debut. Y por lo que sé, no era tu mejor momento.

—Bueno, si, pero…

—No hay "pero" que valga. Y sabes qué, a veces es bueno decir las cosas, lo que pasa. Y yo quiero decirte que tú cantas hermoso, en serio. Tienes una voz increíble y sé que lograras cualquier desafío que te impongan.

Admito que, si no fuera porque estábamos en un lugar público, me hubiera lanzado a besarlo con pasión y lujuria. Nunca nadie me había dicho algo tan lindo.

—Gracias, tú igual —dijo Ash dedicándole una pequeña sonrisa—. Será mejor seguir practicando.

Ambos se ponen a hacer lo suyo. Johnny vuelve a ver a su compañera. Ash se encontraba con la mirada baja y se le notaba desganada. Había estado así durante las últimas semanas. Algo no andaba bien.

—Ash —se sentó junto a ella—, perdón que insista tanto pero… ¿Estas bien? Porque me caes super bien pero… no sé. Te he notado extraña últimamente y quiero ayudarte, en serio.

Fin del flashback 2

Recordar esos momentos me hizo pensar que Johnny se había equivocado. Sí era una tonta. Una tonta por no haberme dado cuenta de lo que tenía al frente mío. Un talentoso, comprensivo y amable chico a quien podía llamar mi mejor amigo. Además, no estaba tan mal. "Lindo" le quedaba muy corto, y eso es confirmado por la gran cantidad de fanáticas que tenía. Nunca lo había visto sin su camiseta pero algo me decía que aparte de ser un chico tierno y lindo, tenía un cuerpo muy sexy. Con toda esa fuerza y hombros anchos, ¿qué más se podría esperar? Lo que sea, quería averiguarlo. Pero antes…

Ash entró a la sala de ensayo de Johnny. El se encontraba de espaldas, había dejado de tocar al momento que escuchó a alguien entrar, mas no volteó a ver quien era. Por dentro sabía de quién se trataba, se encontraba resentido por lo sucedido.

—Hey —dijo Ash acercándose a su amigo. Al no recibir ninguna respuesta, continuó—. Sé que, probablemente, soy la última persona a quien quieres ver. No te culpo, tienes derecho a estar enojado conmigo... yo también lo estaría. En serio lamento lo que pasó. Lamento no haber respondido a tus mensajes

Al ver que Johnny no decía nada y posiblemente tampoco quería escucharla, decidió intentar otra cosa. Se sentó junto a él y comenzó a tocar las primeras notas de A thousand miles para luego acompañarla con su voz.

Ash:

Making my way downtown
Walking fast
Faces pass and I'm homebound

Justo cuando pensaba que Johnny no quería saber nada de ella, él comenzó a cantar.

Johnny:

Staring blankly ahead
Just making my way
Making a way through the crowd

And I need you (Lo dijo mirándola)

Ash:

And I miss you (le devolvió la mirada)

Ambos:

And now I wonder (lo dijeron para luego apartar sus miradas del otro)

If I could fall into the sky
Do you think time would pass me by?
Cause you know I'd walk a thousand miles
If I could just see you
Tonight

La joven rockera apartó la extraña timidez que se había apoderado de ella tras estar junto a la persona que le movía el piso, dejó de tocar y se acercó más a él.

Ash:

It's always times like these
When I think of you
And wonder if you ever think of me

Johnny: (volteando a verla)

Do you think of me?

Cause everything's so wrong and I don't belong

Ambos:

Living in your precious memory

Cause I need you
And I miss you
And now I wonder
(ambos se dedicaron una sonrisa para luego mirar la partitura)

If I could fall
Into the sky
Do you think time
Would pass me by?
Cause you know I'd walk a thousand miles
(ambos volvieron a mirarse)
If I could just see you
Tonight

Yeah, tonight
Yeah, tonight
Oh, tonight

And I, I don't wanna let you know
I, I drown in your memory
I, I don't wanna let this go
I, I don't

Johnny:

Making my way downtown
Walking fast, faces pass and I'm homebound

Yeah, I'm homebound (cantó moviendo sus hombros para hacer reír a Ash)

Ash:

Staring blankly ahead, just making my way

Ambos:

Making a way through the crowd

Ash:

And I still need you

Johnny:

And I still need you

Ash:

And I still miss you

Johnny:

And I still miss you

Ambos:

And now I wonder… (ambos juntaron acercaron sus rostro)

Johnny:

If I could fall into the sky

Ash:

Do you think time would pass us by

Ambos:

Cause you know I'd walk a thousand miles
If I could just see you, oh, oh
(ambos se separaron)

If I could fall

Ash:

into the sky

Johnny:

into the sky

Ambos:

Do you think time would pass me by
Cause you know I'd walk a thousand miles
If I could just see you

If I could just hold you
tonight

Johnny tocó lo que serían las últimas notas de la canción, para que luego reinará el silencio.

Y allí estábamos. Solo él y yo mirándonos a los ojos. Esos lindos ojos castaños que tanto amaba ver. Sí, lo acepto, amo ver esos ojos tan dulces y tiernos. El momento fue breve, aunque para ambos fue casi eterno. No teníamos conciencia del tiempo, ni del espacio. Solo éramos él y yo. Y como un salto en el tiempo, en un momento solo nos veíamos a una corta distancia y en otro esa distancia ya no estaba más. Una fuerza extraña nos empujó a ambos haciendo que no solo la distancia entre nosotros fuera nula, sino que nuestros labios se juntaran por primera vez. Sus cálidos labios en los míos, su brazo rodeando delicadamente mi cintura, mi brazo alrededor de su cuello… ¡qué sensación tan mágica! Nunca fui de las chicas que soñaban con besar a un príncipe azul, pero estoy segura de que definitivamente estaba besando al mío.

Cada toque era delicado y hecho con sumo cuidado, haciéndome sentir como su tesoro más preciado.

¿Cómo había podido ser tan ciega? Johnny siempre estuvo allí. Un gran amigo, divertido, amable, talentoso… alguien con quien podía confiar, que se preocupaba por mí, con quien siempre contaba y que nunca, nunca, se atrevería a hacerme daño. Había sido él todo este tiempo. Si lo hubiera sabido antes… si lo hubiera conocido antes... si hubiera sentido sus labios antes…

Ash no aguantó más y, sin apartar sus labios de los de Johnny, se sentó en su regazo para tener más cercanía e intensificar el beso y comenzar a mover sus labios. Esto sorprendió a Johnny pero no lo suficiente para apartarla o cortar el beso.

Esta actitud era nueva en mí, al igual que la sensación. Ese beso me hizo darme cuenta de varias cosas. Primero, esa sensación que sentía dentro de mí, muy parecida a la explosión de un millón de fuegos artificiales, no la había tenido nunca. Segundo, al parecer esta era la primera vez que Johnny besaba a alguien, pues no tenía ni idea de qué hacer para que sus labios siguieran los movimientos de los míos. Pero descuiden sabía cómo ayudarlo.

Ash posó una de sus manos suavemente en la barbilla de Johnny y, separándose ligeramente un poco, comenzó a darle pequeños besos salpicados.

La tercera cosa que entendí es que Johnny definitivamente aprendía muy rápido y dejaba en claro de que el alumno siempre supera al maestro. Me sorprendí cómo tomó el control de toda esta situación.

Johnny rodeó a Ash con ambos brazos, acercándola más y poniendo fin a los besos salpicados iniciando uno largo e intenso. La joven rockera no se quejó. Su mano seguía en la barbilla del cantante mientras que con su otro brazo rodeaba su cuello y su mano desordenaba ligeramente su cabello.

Era un momento mágico que ninguno de los dos quería terminar. Aunque la necesidad de poder respirar no pensaba lo mismo. Cortamos lentamente el beso a regañadientes. Y nos quedamos así: nuestras frentes pegadas, mirándonos uno al otro con los ojos medio cerrados; yo aun sentada en su regazo, una de mis manos en su hombro y la otra se posaba en su agitado pecho, siendo cubierta por una de sus manos mientras que la otra aún seguía en mi cintura. Nuestras respiraciones eran pesadas, y estar así era muy excitante, sobre todo porque mi mano que descansaba en su pecho podía sentir los latidos de su corazón. Estos me decían mucho y si no fuera porque aun no me recuperaba del todo, me hubiera lanzado a besarlo de nuevo.

—Ash… —dijo Johnny para luego levantar la mano que ella había posado en su pecho para plantar un tierno beso entre sus nudillos, haciendo que Ash se estremeciera y lo mirará con ternura— estoy total y completamente enamorado de ti. No me había dado cuenta antes, pero ahora lo sé.

—Yo también —dijo ella.

—Entonces… Ash, ¿quieres salir conmigo y ser mi novia?

Ash sonrió y plantó un tierno beso en los labios de su mejor amigo.

—Sí, definitivamente sí —contestó con una gran sonrisa en su rostro.

Johnny juntó su frente a la de ella y ambos cerraron los ojos. Se quedaron así por un breve momento, disfrutando de la presencia del otro y del sonido de sus respiraciones. Poco a poco comenzaron a disminuir la distancia de sus labios hasta que estos se unieron de nuevo. Este beso era delicado pero apasionado al mismo tiempo, después de todo era el primero como pareja oficial.

¡Bip! ¡Bip! ¡Bip! ¡Bip!

Era la alarma de Johnny que obligó a ambos a separarse. Ash tuvo que volverse a sentar en la banca para que Johnny tomara su celular del bolsillo de su pantalón.

—¡Oh cierto! Se me olvidó que hoy visito a mi padre más temprano —recordó Johnny al apagar la alarma.

—Oh… ¿Se te hace tarde? —preguntó Ash tratando de ocultar su molestia por la interrupción del momento. En serio quería besar a su nuevo novio.

—No, pero el tráfico es pesado y más si es lunes —explicó Johnny aun sin saber qué hacer. No quería dejar a Ash después de haberle declarado su amor y haber tenido toda una sesión de besos en su sala de ensayos, aunque no exactamente en ese orden.

—Tal vez debas apresurarte —sugirió.

—Si pero…

—¿Qué?

—Bueno… no quiero dejarte después de… ya sabes.

—¿Después de habernos besuqueado por… ? ¿Cuánto fue?, ¿una hora?

—Creo que así parece —contestó sonrojado mirando la hora en su celular.

—Vaya…

—Aunque creo que tal vez no cuenta cuando cantamos o estubimos en completo silencio.

—Entonces… ¿qué esperas? Tu padre debe estar ansioso por verte.

—Si, pero en serio no quiero dejarte.

—Oh vamos. Soy una niña grande, puedo cuidarme yo solita —dijo Ash—. Además tu padre querrá saber que su hijo ya tiene novia.

Su último comentario hizo que Johnny se sonrojara y no resistiera más. Se acercó a ella, colocó su mano en su mentón para levantar cuidadosamente su cabeza y juntar sus labios con los de ella de nuevo. Un beso corto pero excitante.

—En serio no me pones las cosas fáciles —dijo Ash después del beso.

—¿Por qué?

—Pues… la verdad no quiero que te vayas —declaró la joven rockera.

Pensé que si iba a tener una relación con Johnny debía ser honesta con él al igual que él lo era conmigo.

—Quiero que te quedes conmigo y besuquearnos por una hora más.

Ok, tal vez no debía ser tan honesta.

Johnny solo rió.

—No te rías —reclamó Ash.

—Lo siento. Y sí, también quisiera hacer eso —admitió sonrojado, al igual que Ash; aunque él se encontraba así más por lo que estaba a punto de proponerle—. Tengo una idea. Pero es solo si tú quieres.

—¿Qué cosa?

—¿Quieres ir a visitar a mi padre conmigo?

—Hmm... no sé —contestó algo nerviosa—. Una cosa es visitarlo como tu amiga y otra muy diferente es ir como tu novia.

Johnny no aguantó más y volvió a besarla.

—No es que me queje pero ¿vas a besarme cada vez que diga la palabra "novia"?

—Bueno… es lindo cuando lo dices —dijo Johnny.

—¿En serio?

—Si. Es una sensación extraña.

—Pruébalo

—De acuerdo. Ahm… Ash… —dijo acercándose hasta estar frente a frente mirándola a los ojos—, ¿quieres acompañar a tu novio a ver a su padre?

Ash no sabía si era por la palabra "novio", la cercanía o sus castaños ojos, pero un pequeño hormigueo creció en ella. No resistió y lo besó.

—Lo que tu digas —respondió para después darse cuenta de lo que acaba de pasar.

Johnny le sonrió.

—Eso fue trampa —dijo Ash—. Se supone que no deberías acercarte tanto.

—Ok, te lo recompensaré.

—¿Ah sí?, dime cómo —preguntó desafiante.

—¿Te parece si en el trayecto, por cada parada de tráfico nos besuqueamos hasta que tenga que volver al volante? —propuso Johnny con el rostro rojo tomate.

—¿Hay mucho tráfico?

—El peor de todos.

—Acepto.


Al fin!

Sé que la parte final estuvo medio cursi, pero la verdad es que muchas veces por más que una es seria o no es de hacer ese tipo de juegos, cuando esta con la persona que en serio le hace sentir mariposas en el estómago, comienza a decir cosas así. #NoMePasoAMí,LePasó ,Mentira,MePasóAMí.

Feliz día de San Valentín a todos!