Marinette o más bien LadyBug cometió un error. Se tendrá que enfrentar sola con el embarazo a no ser que un rubio amigo la ayude.
Ella no podía aun creer lo que sus ojos veían, era imposible… ¿cierto? Pero las instrucciones eran correctas no había error. No no no no, que haría, esto no podía ser realidad. Tendría que calmarse para volver a ver las instrucciones, bueno al diablo la calma. No confiaba ya en ella misma. Tomo de nuevo la caja con las instrucciones, era exacto lo que no quería saber, no leyó mal. No puede estar pasándome esto, no puede. Todo lo que implicaba eso le venía a la cabeza, dar la noticia sería imposible.
Tiro lo que tenía en sus manos y salió de su habitación hacia el balcón.
- ¿cómo rayos pasos? - debía de resignarse
- ¿enserio no sabes cómo paso? - pregunto Tikki en tono dulce para calmar a su portadora, ella no había dicho absolutamente nada. Estaba igual de shockeada que Marinette.
Suspiro pesadamente, claro que sabía cómo paso y no se equivocó ahorita, ESTABA EMBARAZADA. No podía ser verdad, en la primera vez quedar en estado. Definitivamente era una broma de Dios, el destino, karma… alguien.
Tenía que refrescarse un poco, sentía que en cualquier momento se desmayaría. Voltio a ver a su kwami y apunto al baño, Tikki le entendió así que se fue a la cama de la chica a esperarla.
Adrien se preocupó porque su amiga no había asistido a clases, desde hace días la veía cansada con sueño y pálida, no estaba de más una visita.
Sabine lo dejo pasar, el frecuentaba más la casa de Marinette, así que con confianza subió al segundo piso.
Entro a la habitación de esta, extrañándole encontrar la puerta abierta y con aparentemente nadie ahí. Siguió avanzando hasta que sintió que piso algo, era una caja y más adelante un paquetito. Lo tomo y vio que era, se quedó sorprendido checo las instrucciones y vio el resultado.
Marinette salió del baño poniéndose pálida en el acto al ver al rubio con sus cosas en las manos, rápidamente se acercó a él y tomo las cosas.
-que haces aquí adrien?
-viene a ver si estabas bien y por qué no fuiste a la escuela. Tu mama me dejo pasar.
-lo viste, cierto?
-lo vi, ¿por eso has estado tan casada estos días?
-supongo que sí.
Adrien tenía que hacer la pregunta, aunque cuando vio lo que vio sintió como algo le punzaba en el pecho.
- ¿Quién es el padre?
-mi hijo no tiene padre- lo dijo Marinette mirándolo a los ojos totalmente seria.
-ya veo-. Él sabía que lo siguiente le dolería más a Marinette que a él pero solo era para confirma que la conocía.
- ¿te desharás de él? - vio como Marinette lo miraba furiosa.
-¿cómo te atreves a preguntarme algo así?, es mío. No le haría eso nunca.
Adrien le sonrió cálidamente, no se había equivocado con ella. – lo sé, pero te veo tan preocupada. Quería asegurarme de que no estarías tan nerviosa o asustada-.
-lo sé adrien-. Marinette salió a su balcón, Adrien la siguió. – ¿cómo le diré a mis padres? Pero aun ¿Cómo le diré al director? ¿a la maestra y a los demás? Esto es algo que no puedo ocultar-. Puso instintivamente su mano en el vientre.
Adrien estaba pensando a mil por hora desde que entro a la habitación. -dile a tus padres que el director los ha llamado mañana en su oficina y que no sabes porque, ahorita saliendo voy hablar con él y decirle que quieres hablar con el-.
La azabache palideció, decir la noticia en un con las personas más importantes, no se estaba sintiendo bien.
-estaré a tu lado-. Y él no bromeaba. -te dejo mi cuaderno, sé que no tienes cabeza ahorita para la escuela, pero copia todo lo que hicimos hoy. Al igual que la tarea, la adelante-. El rubio salió sin más de la habitación.
Marinette se sentó en el suelo a llorar, sabía que había decepcionado a adrien. Pero lo hecho, hecho estaba, no había vuelta atrás. Tikki, quien se escondió apenas sintió a alguien entrar a la pieza, se posó en su cabeza dándole pequeñas palmaditas para tranquilizarla. Mañana sería un día muy largo.
La azabache después de muchos días, pudo dormir tranquila. Pero eso no la detuvo para levantarse temprano, como rara vez lo hacía. A la hr de la cena les dijo a sus padres lo que Adrien le indico, tendría que decirlo en algún momento y cuanto antes mejor.
Una vez lista bajo a ver sus padres que también estaban preparados para acompañarla a la escuela. Al llegar se sorprendió de ver a Adrien en la puerta, este le hizo una señal de que la seguiría a la dirección. Una vez llamando a la puerta y pasando la familia Dupain – Cheng entro detrás adrien, sorprendiéndose todos; el director porque no sabía para que querían hablar con él, Sabine y Tom porque no sabían lo que el director diría y Marinette porque no sabía qué hacía Adrien ahí.
-disculpen mi intromisión- y sin más se colocó a un lado de la azabache.
Una vez ya todos en su lugar el director procedió a la plática. -bueno familia Dupain, ¿a qué debo su visita? -. esto les sorprendió a los otros 2 adultos.
-usted nos citó, ¿no es así? - fue la pregunta dada por tom Dupain.
Los 2 adultos dirigieron las miradas a los jóvenes ahí presentes, haciendo que Marinette temblara ligeramente. Adrien la miro y la tomo del hombro en señal de apoyo haciendo que esta suspirara de resignación.
-yo, yo los, unte, junte, si junte. Porque necesito decirles algo importante. Si creo que es importante-. Estaba tan nerviosa que no sabía que decir.
Vio por el costado a Adrien mirándola y se decidió. – ¡Estoy embarazada! -. Tras lo dicho un silencio sepulcral e incómodo se instaló en la oficina. Marinette movía sus dedos con desesperación, el rubio estaba atento ante la reacción de los adultos.
Sabine fue la primera en hablar. – cariño, si nos quieres decir que fallaste en alguna materia no pasara nada. Solo tendrás que ponerle más esfuerzo-.
La cálida sonrisa que le dio su madre era como mil agujas en el pecho, ella se le quedo mirando y negó lentamente con la cabeza.
El director fue el siguiente en tomar la palabra. – señorita Dupain, si esto es una broma déjeme decirle que será sancionada-. Marinette nuevamente volvió a negar con la cabeza. El director suspiro fuertemente. – sabe bien el tipo de circunstancias en las que se encuentra y el actuar de la escuela en casos así ¿cierto? -. la azabache asintió.
-esto es causa de baja definitiva de la escuela-. Adrien y Marinette palidecieron. La azabache estaba a punto de estallar en llanto hasta que escucho nuevamente al director. – pero usted ha sido honesta y vino directamente a mí para decirme la situación, no espero a que empezaran las habladurías y aunque con 17 años no es la edad correcta para esto, se le permitirá seguir en la escuela hasta que su estado lo permita. Eso sí, aunque no venga aun así tendrá que seguir responsablemente con sus tareas en su casa-.
Marinette asintió enérgicamente, pero se detuvo al ver a su padre levantándose de su lugar y fijando la vista en ella. - ¿QUIEN ES EL PADRE? - no hubo ni una gota de ira o enojo en su voz cosa que hizo temblar más a los presentes. Nuevamente se escuchó su voz. -hija, pregunte ¿QUIEN ES EL PADRE? -.
Ella solo movía los labios, pero no salía ningún sonido de su garganta.
A la profesora Bustier se le cayeron los papeles que llevaba a la oficina del director, estaba a punto de tocar la puerta cuando escucho la voz de alguien preguntando quien es el padre. Estaba tan nerviosa que se puso a levantar lo que dejo tirado cuando lo siguiente la dejo fría.
Adrien tomo de la mano a la chica. – Yo soy el padre-.
El noto como ella se quería soltar de su agarre, pero él se lo impidió. Marinette quería decir la verdad, pero simplemente las palabras no salían de su boca. El lugar volvió a estar en completo silencio, ambos padres se les quedaban mirando y el directo simplemente empezó a masajearse las sienes, hasta que este rompió en voz.
- señorita Bustier haga el favor de dejar de temblar y entre de una buena vez-. Se escucho un chillido de mujer desde afuera, sonidos de hojas levantando a prisa para que posteriormente se abriera la puerta dejando ver a la joven maestra pelirroja entrar al lugar. Entro en completo silencio, la tensión se podía cortar con un papel… como los que ella tenía.
-¿estas consiente Adrien de lo que me estás diciendo?-. pregunto tom contando hasta 1000.
-si-.
-¿estás diciéndome que te tomaste atribuciones faltando la confianza que te dimos al entrar a nuestra casa?-
Adrien ya estaba metido hasta el cuello de problemas, ya no podía perder más nada.
-si-.
Sabine miro al director y este entendió de inmediato.
-Srta. Bustier, lleve a Marinette fuera un momento y esperen por favor-.
La maestra se acercó a su alumna y la tomo por los hombros indicándole que tenía que salir, pero ahora era Marinette la que no quería soltar la mano de adrien, no lo quería dejar solo en un problema que era ajeno a él. No podía dejarlo ahí.
-ve, estaré bien. no tienes que preocuparte, le hará mal-. Y contra todo pronóstico le dio un beso en la frente.
Ella salió con la cabeza baja y se sentó en un escalón la Srta. Bustier la miro sintiéndose infinitamente preocupada por ella, jamás pensó que las voces que escucho hayan sido del padre de esta y la de su otro joven alumno. Se sentó a su lado y la abrazo.
- ¿sabes? Hay un profesor que me gusta mucho, pero siento que el solo me ve como su colega, ni siquiera como su amiga.
Lo dicho por su maestra le sorprendió, no se imaginó que le confesara algo así. – debería de hacerle notar que para usted si es un amigo y una vez que él sea consiente de usted confirmar que tan conveniente sería que le dijera sus sentimientos al profesor de matemáticas-.
Ahora la sorprendida era ahora la joven maestra. – se nota mucho-. Dijo más para sí que para su acompañante.
-un poco, me di cuenta por cómo le mira cuando pasa por nuestro salón-. Sonreía ante el sonrojo de su profesora.
-me hare responsable, nunca pensé en ningún momento dejarla sola-. Dijo Adrien defendiéndose de tom Dupain, sabía que él estaba enojado o más bien furioso por eso entendía el porqué de sus palabras.
-eres solo un niño y no lo digo menospreciándote, pero eso eres-. Sin más tom se sentó y no volvió a mirar al rubio.
-lo sé-. Él era consciente de la situación, pero no daría marcha atrás.
Por primera vez después de la noticia Sabine hablo. – tom, amor. Se que estás enojado, pero él está diciendo que se hará responsable. Lo que hicieron está mal, no los voy a justificar. -miro a adrien.
-pero no podemos hacer nada-. Tomo la mano de su esposo para tranquilizarlo.
- ¿y que me importa que se haga responsable? -. decía tom cabizbajo, Sabine lo entendió, pero ella lo tomaba de manera más tranquila. -te aviso de una vez que cancelaremos el viaje a corea, no voy a dejar a mi bebe sola-. Tom adoraba a su hija y por ello la notica la hacía ver ya no como su pequeñita sino como toda una señorita que será mama.
-Marinette se mudará conmigo-
El director estaba tan en sus pensamientos de como llevaría la situación de la señorita Dupain, que lo dicho por Adrien no lo conmociono. Pero si a los otros adultos ahí.
-hacerme cargo de ellos, implica que estén conmigo. Vivirá en mi casa-.
Los esposos se quedaron viendo entre sí. Su hija era más importante que cualquier trabajo en otro lado que significara dejarla sola y menos en ese estado. Pero Sabine sabía que era mejor dejar a Marinette por un tiempo tranquila para que asimilara las cosas y que ella no se sintiera incomoda con su presencia. Tom estaba a punto de negarse ante tal ridícula idea, según él, pero su mujer le gano.
-le preguntaremos Marinette y se hará lo que ella decida-.
El director sintió la mirada de la mujer. -joven agreste, por favor llame a las señoritas-.
Al momento en que Marinette vio asomarse al rubio por la puerta, salto como si tuviera resortes el escalón, detrás de ella fue la profesora Bustier.
Una vez dentro miro el semblante de los adultos, todos de preocupación. La voz de su madre la saco de sus pensamientos. - ¿quieres irte a vivir con adrien? - eso la había descolocado. Miro de inmediato a Adrien viendo que este asentía y sonreía haciéndole entender que él lo había propuesto.
Se tardo en decidirlo, pero estaba sumamente mal al darse cuenta de la tristeza en el rostro de su padre y preocupación en su madre. Ella no quería incomodarlos con su presencia y hacerlos sentir avergonzados por la situación.
-si- fue la respuesta suave y baja que dio pegándose más al rubio.
Una vez lo ánimos calmados y la situación controlada.
-ya todo solucionado, tengo que dejar claro que pueden darse muchas cosas ante esta situación, pero lo mejor que puede hacer es no escuchar nada que te pueda sentir mal o triste-. Le decía a Marinette. -joven agreste usted la lleva más fácil así que es completamente su la responsabilidad de lo que ocurra en la escuela mientras así lo disponga el estado de la señorita Dupain-. El director esperaba que apoyaran a la joven sus compañeros de salón, que en 2 años no habían cambiado los estudiantes ahí.
Ambos jóvenes asintieron y salieron de la oficina, los mayores tenían que hablar. La Srta. Bustier que era observadora pudo ver las miradas que ambos jóvenes se daban, si sabía del notorio cariño que la azabache le tenía al rubio, pero no creía que era correspondido, cuanto se equivocó.
-suerte tienen que la primera hr será estudio individual y la siguiente conmigo-. Les dijo con una sonrisa. -vamos Marinette. cambia tu semblante por favor, no te hará bien y solo preocuparas a tus amigos-.
Ella asintió y junto con Adrien se dirigieron al salón, la profesora aún tenía que pasar por su material a la sala de maestros.
Antes de entrar detuvo a Adrien de la chaqueta. - ¿Por qué?
Él sabía a lo que se refería. -bueno, no ibas a decirles sobre el padre lo mismo que a mí-
Marinette se entristeció más por lo dicho.
-lo siento Marinette, no quería ponerte mal. Lo hice porque lo creí correcto desde el incidente de un akuma donde no aparecía ni ChatNoir ni LadyBug y me salvaste la vida me prometí siempre estar para ti y ayudarte en lo que necesitar y estoy cumpliéndolo. - sonrió para calmarla.
Ella solo asintió y junto con el entraron al salón, pero la detuvo algo que él le dijo al oído. -y porque te quiero mucho también lo hice-.
xD si que tenia errores de dedo este cap jajajaja, editado!
