La lluvia golpea fuertemente las casas de la aldea, un día gris en Konohagakure. Desde el amanecer hasta la hora actual, medianoche en punto, el diluvio no cesó. Truenos y relámpagos adornaban el nublado cielo. Un rubio corre por las calles de Konoha, tratando de llegar lo más rápido posible a la puerta principal.

Recién terminaba de renunciar a Anbu tras tres años de servicio y Tsunade ya le había dado una misión como Jounin. A sus 23 años, mantenía su cabello rubio con un tono opaco, sus ojos azules no mostraban ese brillo característico de su niñez. Su cara con rasgos totalmente masculinos, una altura de casi un metro ochenta, y pensar que el, era el más bajo en la academia. Su cuerpo había sido formado por el esfuerzo de sus misiones y entrenamiento, convirtiéndolo en el objetivo de varias kunoichis y aldeanas. Namikaze Naruto, hijo del Yondaime, aquel que lo convirtió desde su nacimiento en el Jinchuriki del Kyuubi no Youko.

Años maltratado, ignorado, y ahora… reconocido solo por ser el hijo del difunto cuarto Hokage. Lo detestaba, no quería amistad falsa… no quería amigos. Se había distanciado de ellos, su equipo y Sensei habían sido olvidados rápidamente por el. A los 18 años devolvió al hermano que casi lo mata con un maldito Chidori en el corazón. Konoha lo recibió con los brazos abiertos. Su promesa al fin cumplida, un peso menos.

Su amor juvenil, Haruno Sakura se estaba por casar con el Uchiha en unas semanas, el bastardo al fin se abrió y mostró que era una persona, después de todo. Aunque con ayuda de Ino, ayudó raramente, pudo confesarse. A Naruto no le molesto en absoluto enterarse de los rumores de la nueva pareja ya que la pelirrosa nunca devolvió el mismo sentimiento. Era una amistad lo de ellos, nada más; una amistad que según el, ella se aprovechó.

El mismo eligió alejarse de todos ellos, la última vez fue cuando decidió entrar a Anbu; Jiraiya, su verdadero sensei, estaba orgulloso de sus logros, aunque no lo demostraba, lo quería como un hijo y Tsunade era su madre. Le gustaba pensar de Shizune como su hermana, y ella lo disfrutaba. El día de su asignación, Kakashi protestó con la excusa de que no estaba preparado para tanto esfuerzo físico como mental.

Naruto sacó todo su odio de una forma nunca antes vista, todas las palabras cayeron como toneladas de ladrillos sobre el alma de Hatake, que al enterarse de que era el hijo de su antiguo sensei, su depresión aumentó a una velocidad inimaginable. No sentía remordimiento, dejado de lado para entrenar al prestigioso Uchiha durante sus años de genin. La relación nunca se arreglo, quedó todo en la nada. Nunca más se hablaron al entrar al escuadrón Anbu.

Sasuke intentó disculparse con el, cosa que el rubio aceptó delante de todos sus compañeros, Shikamaru veía que algo faltaba, adivinó. El rubio lo perdonó, pero terminó con la frase que marcaría su separación definitiva: "te perdonó, pero no confió en ti, no te quiero cerca". La amistad terminó, sin importar las quejas de Sasuke y Sakura, algunos de los otros equipos entendían lo que había dicho Naruto.

Primero perdió su equipo, luego perdió a los demás. Para que tener amigos, no se sentía valorado realmente. Y ahora con lo de Namikaze, desconfiaba aún más. No es que los extrañara ya que ellos tampoco se preocuparon en mantenerse en contacto. No le importaba.

Por suerte existía gente que adoraba con toda su alma, Teuchi y su hija Ayame del Ichiraku Ramen. Su verdadero hermano que a veces tomaba el rol de padre, Umino Iruka. Su relación era irrompible. A Konohamaru lo consideraba su hermano menor y se encontraban una vez cada tanto. Los hermanos de Sunagakure, su amigo Gaara, aquel que compartía problema similar ya que era el portador de Shukaku. Sus hermanos Kankuro, y Temari eran las mejores personas que podía tener.

Tuvo varios encuentros con Gaara, ahora Kasekage de su aldea, lo que veía justo. En sus visitas a Suna se quedaba con Gaara y sus hermanos sentado sobre el techo de la torre principal, admirando el calmado cielo. Aunque no era fanático de la arena, logró acostumbrarse en sus visitas.

Formó un lazo de amistad bastante fuerte con Temari, por lo que Gaara se mostraba raramente alegre al igual que su otro hermano. Akatsuki desapareció de un día para otro, pero pronto volverían a sus misiones de emboscada tan comunes. Tenía gran fuerza y chacra del zorro, pero no era invencible. Una constante comunicación con el demonio se mantenía en sus misiones más importantes.

Temari lo llevó hasta al último lugar de la villa. Desde puestos de comida hasta locales de ropa, los paisajes más bellos del lugar. La amistad se convertía en algo más que solo eso. Una nueva preocupación surgía dentro del rubio, que lo comía por dentro. No lo podía evitar, pero se ablandaba frente a la sonrisa de la rubia, era contagioso. Eso le dijeron hace mucho a el, algo que perdió con los años.

En su última estadía prometió mostrarle completamente su aldea cuando viajara, motivo de la sonrisa de oreja a oreja en su rostro, corriendo por los charcos sale disparado hacia las puertas. Gaara enviaba a un embajador a Konoha, como visita, y la elección de Temari para esa misión era planeada tanto por el Kasekage como la quinta Hokage.

Llegando a la puerta con su uniforme Jounin ve una mujer con un tapado completo y dos Shinobis de Suna a cada lado de ella. Los guardias de Konoha, revisaban los documentos difícilmente con el temporal. El Jounin golpea la espalda de uno, este se gira con su compañero y lo saludan. Dando el visto bueno dejan pasar solo a la kunoichi, los shinobis de su aldea desaparecen por los árboles. Naruto les entrega a los guardias dos botellas de sake, estos lo abrazan por el gesto. El rubio tenía una gota en al cabeza por la desesperación de los guardias.

Naruto- Temari- Esta lo abraza fuertemente por unos segundos hasta que se separan. Sacando su chaqueta la coloca sobre su cabeza permitiendo que la chica bajara su capucha. Un hermoso cabello rubio se presenta atado en cuatro coletas, la cara se dirige hacia arriba y Naruto queda atrapado en sus oscuros ojos verdes. Ambos salen corriendo hacia la torre Hokage.

Tsunade estaba esperando que el idiota de Naruto llegára en cualquier momento, Shizune acomodaba las sillas frente al escritorio.

Tsunade- este mocoso, debería estar entrando por la maldita puerta en este momento- Shizune se tapa la boca para evitar reírse del trato entre esos dos.

Shizune- ya llegarán, Naruto salió hace solo unos minutos- Tsunade se relaja en el sillón. La puerta se abre de golpe, y entra el rubio con la embajadora de Suna.

Naruto- VIEJA TSUNADE, CUMPLI MI PRIMERA MISION COMO JOUNIN, JAJJAJAJJA- Naruto es estampado contra la pared siguiente a la biblioteca, Shizune colocaba sus manos en su pecho y le cedía chacra para la curación. Temari ignora la escena y saluda cordialmente a Tsunade.

Tsunade- me alegra tener a la hermana de Gaara visitándonos por unos meses. Espero que te puedas adaptar a este clima, es bastante húmedo con respecto a Suna-

Naruto- ¿en serio?- el rubio preguntaba con sarcasmo desde el suelo, con un chichón en la cabeza. La Hokage lo mira amenazándolo con otro ataque si no cierra la boca.

Temari- muchas gracias Tsunade, creo que Naruto será un excelente guía- Sonriendo hacia el ahora tranquilo Jounin.

Tsunade- será tu guardaespaldas, y guía. Aunque tendrás que cuidarlo tú a veces- El rubio ignora el comentario.

Tsunade- ¿adonde desease instalarte?, aquí en la torre hay lugar, un departamento, dime- Temari iba a responder pero Naruto la interrumpe levantando la mano hiperactivamente. Tsunade cierra los ojos y deja que realice su propuesta, cualquier cosa con total de que se calle.

Naruto- podría quedarse conmigo, con la mansión de mi padre, tengo mucho espacio de sobra-

Tsunade- eso depende, no se si Temari quiera instalarse en- No puede terminar la frase.

Temari- SI… aceptó la propuesta. Quisiera estar con alguien que conozco personalmente- Tsunade los mira sospechosamente, Shizune se retira con Tonton.

Tsunade- entonces, Naruto se encargará de todas tus necesidades, acompáñala a tu campo. Disfruta tu estadía en Konoha señorita- El tono era burlón, pero los dos rubios no lo escuchan de la misma forma y salen de la habitación. La puerta se cierra, y Shizune sale ruborizada.

Shizune- ¿fue lo correcto?-

Tsunade- es hora de que Naruto tenga una familia, y esa chica muestra en sus ojos un amor más allá de la amistad. Pronto escucharemos rumores por la aldea querida Shizune- Esta se ruboriza nuevamente sosteniendo en brazos a Tonton.

Tsunade- ("no dejaré que el consejo te obligue a tener hijos con cualquiera, tendrás una esposa que te ame, no una imagen")-

Naruto y Temari llegan a la mansión de este, que lamentablemente se encuentra cercana a los campos Uchiha y los otros clanes. Mordiendo su mano deja que se escurra la sangre y la apoya contra la pared cercana a la reja principal. En segundos esta se abre, el rubio toma la mano de Temari y corren hacia el techo, cruzando un parque de unos cien metros. Ya parados en la puerta, canaliza chacra en su mano y la puerta doble de madera oscura, se abre de par en par. Temari entra rápidamente y se saca el tapado, mostrando su esbelta figura. Su altura estaría un poco menos del metro setenta. Su pecho estaba muy desarrollado, y con la ajustada ropa, el escote era predominante. Su delgada figura, sus curvas pronunciadas y esas hermosas piernas completaban el cuadro. El toque final, era el bronceado provocado por el clima en Suna. Desatando sus coletas deja caer su pelo sobre su espalda, Naruto terminaba de asegurar la puerta.

Naruto- Mañana iremos a buscar tus pertenencias, con esta lluvia será complicado- Temari lo abraza y susurra en su oído dulcemente.

Temari- tengo todo lo que necesito aquí- su mano baja por el pecho del rubio hasta su pantalón. La mano se aleja y Temari saca de su cintura dos pergaminos. Los mueve delante del rubio burlonamente.

Naruto- no provoques, Temari- su voz seria.

Temari- ¿o que¿Kyuubi saldrá a jugar?-

Kyuubi- ESPERAME MUJER, AHÍ VOY-

Naruto- jajajja, ni lo sueñes zorro imbécil- en un murmuro. El rubio agarra los dos pergaminos abruptamente de la kunoichi y la toma de la cintura. Levantándola, la sienta sobre el escritorio ubicado a la izquierda de la entrada. Los labios de Naruto viajan por el suave cuello de Temari que se relaja ante la sensación de creciente placer. La rubia ajusta sus manos en la cintura de este y lo acerca completamente sobre su cuerpo, la humedad de ambos los excita. Naruto coloca las manos en las caderas de ella, y hunde a la chica en un beso infinito. Varios segundos después se separan para tomar aire, se quedan perdidos en sus ojos. Temari abraza a Naruto fuertemente y se tranquilizan de la súbita emoción.

Temari- te extrañe, tu última visita fue hace como un mes- Golpeando juguetonamente el hombro del Jounin que se queja.

Naruto- no podía estar exigiendo tantas visitas a Suna, además Gaara tampoco podía pedir todos los meses un embajador de Konoha, y menos yo tantas veces seguidas-

Temari- tienes razón, pero por lo menos hubieras enviado una carta, idiota-

Naruto- quieres que sospechen de nuestra relación. Tu misma dijiste, quiero estar segura antes de anunciarlo- Poniendo un tono parecido al de Temari, que esta encontró totalmente desagradable.

Temari- eso fue repugnante-

Naruto- jajja, tu no eres repugnante Temari- Otro golpe en el hombro y con más fuerza que el anterior.

Naruto- basta de golpes, vamos a la habitación- La rubia asiente y con un puchero le pide a su novio que la suba por la escalera en brazos- Este la mira perezosamente, y la toma bruscamente provocando el grito de la Kunoichi. Naruto sube los escalones rápidamente pasando unas diez habitaciones, llega a la principal, abriéndola con el pie da la vista del lugar. Una cama que podría contener cuatro personas con cubrecamas rojos al igual que las almohadas, sabanas de seda, tres escritorios de madera con cajones, y una pequeña mesa en cada lado de la cama. Dejando en pie a Temari le acerca una toalla y la hace pasar al baño para que se seque y se prepare para dormir. Dejando en sus manos los pergaminos, le cierra la puerta para que tenga privacidad.

Naruto- que día…- Sacándose su uniforme y colgándolo en una de las sillas cerca del balcón que daba vista de una gran parte de la villa. Ya en solo uno pantalones cortos corre la ropa de cama y se desliza por la relajante seda. Su espalda se amolda al colchón, aliviando los dolores y el cansancio. Minutos después, sale Temari con un camisón negro muy transparente hacia la luz de la luna que entraba por el balcón, cuyas cortinas estaban enrolladas. La tela del vestido se ajustaba a su cuerpo y daba una escena exquisita para los ojos. Su pelo cae libremente, y un tono rojo se presenta en sus mejillas adhiriéndole un toque delicado al momento, Dejando sus pergaminos en el escritorio cercano al balcón, se encamina hacia la cama, donde yace un asombrado hombre.

Temari- eres muy fácil, Naru- Colocándose bajo las sábanas.

Naruto- tu también- El rubio la abraza por detrás y cierran sus ojos por el agradable calor producido entre los dos, El aroma del cabello de la kunoichi relajaba a nuestro protagonista, que apretaba su agarre posesivamente sobre su chica.

Temari- crees que Gaara…-

Naruto- no te preocupes, si no me equivoco… esto fue tramado por ambos. Me preocupa otra cosa- Temari se gira mirando directamente a los ojos, pasando una mano por su mejilla, acariciando esas marcas que con el tiempo deseaba tocar.

Temari- ¿qué te preocupa?- Naruto toma la mano de la rubia y la besa.

Naruto- tener que avisarle a los demás de nuestra relación. No quiero tener que verlos, luego de tres años sin comunicarnos. Menos mal que estamos en la misma aldea- Terminaba con una risa amarga.

Temari- tú tomaste otro camino, no siempre estarás con los que quieres. Además tu equipo no se despidió en las mejores condiciones. Es razonable que no te hablaras con ellos-

Naruto- siempre encontrándole una respuesta justa a mis problemas-

Temari- es lo que creo… como puedes pensar en eso, cuando tienes una hermosa chica en tu cama- Pasando una pierna por su cintura. Naruto se pone arriba de ella y besa su cuello, bajando lentamente.

Naruto- hermosa… sexy… provocadora… y desnuda- Bajando un poco el camisón, dejando entrever el pezón rosa. Temari lo cachetea amistosamente.

Temari- estoy cansada, recién llego de Suna-

Naruto- jajajja, eres mala, muy mala- Naruto coloca su brazo detrás de ella y esta apoya su cabeza sobre su pecho desnudo y formado.

Temari- pero te gusta…- Con un bostezo y un minuto con los ojos cerrados, logra entrar en un plácido sueño, con la ayuda del latido y sube y baja de su pecho. La tormenta bajaba su intensidad y el cielo se despejaba en partes para mostrar un cielo azul estrellado. El frío se hace presente, y los amantes se acurrucan más en su posición.

MAÑANA SIGUIENTE

La tormenta anterior, había dejado un clima frío. El sol se asoma tímido por entre las pocas nubes negras que quedaban en el cielo. La gente de Konoha volvía a sus tareas diarias, los negocios abrían para atender a sus clientes, la academia recibía a los futuros shinobis de la villa. En la mansión Namikaze, Naruto se desperezaba con cuidado para no despertar a Temari que dormía tranquilamente sobre su hombro. Corriendo su cuerpo hacia el costado, logra ponerse de pie, estirando sus músculos se acerca al balcón, viendo el intenso viento decide no abrir los vidrios.

Naruto- será un día pesado-

Temari- si, si- El rubio se gira para ver a una kunoichi con los pelos todos enredados y los ojos pegados del cansancio.

Temari- no te veía tan nervioso desde que venciste a Orochimaru-

Naruto- estas segura de que quieres anunciarlo, sería mejor decirle a tu hermano primero-

Temari- compórtate como un hombre, ni que tu fueras el culpable de haberte separado de ellos- Sentándose en el borde de la cama mueve su cuello de un lado para el otro, relajando su cuerpo. El Jounin terminaba de colocarse su uniforme, acercándose a la chica le da un beso en la frente y se dirige a la puerta.

Naruto-iré a preparar el desayuno, cámbiate tranquila. Mientras dormías envíe un mensaje a la anciana para que los reúna- esta asiente entre bostezos.

En el comedor, que contenía una mesa para unos cuarenta invitados, el rubio colocaba la comida preparada, su famoso ramen, y un poco de dango, algunas frutas. Sirviendo un poco de te en ambas tazas, deja los instrumentos sucios en la mesada para lavarlos luego. Temari baja de la escalera con un kimono de color azul con detalles dorados que redondeaban los costados terminando en un pequeño espiral, el vestido se ajustaba perfectamente a su cuerpo. Naruto se queda mirándola unos segundos hasta que ve que se sienta en la silla. Todo el desayuno se mantuvo en un silencio cómodo. Pasados unos cuarenta minutos, se preparan.

Temari- es hora, Naru-

Naruto- ok, ok, ok vamos a la torre y acabemos con esto de una vez- levantando su puño en una de las poses utilizadas en sus días de genin. La chica mira hacia otro lado y lo saca de los pies.

TORRE HOKAGE

Tsunade- me alegra que estén todos- Delante de ella se encuentran todos los equipos con sus antiguos Jounin, Iruka, Anko, Ibiki, Konohamaru. La ventana se abre de par y aparece un hombre alto con pelo gris revoloteado, un uniforme oscuro con un chaleco rojo encima.

Tsunade- al fin llegaste degenerado-

Jiraiya- que forma de recibirme princesa- La Hokage levanta su puño pero se tranquiliza. El Sannin no había cambiado en nada, su cara de pervertido era la misma de hace años.

Tsunade- los reuní por orden de Naruto- Los presentes dejan que el ambiente se torne pesado, o para algunos mejor dicho. La mayoría de los hombres se mantenía en la misma altura que nuestro protagonista y con un uniforme Jounin, menos Kiba y Shino que eran Hunter nin. Sasuke mantenía su peinado de culo de pato, y su actitud superior al igual que Neji, que se mantenía sin emociones, Lee estaba saltando en el lugar con los puños cerrados gritando algo de la juventud final o algo así. Shino serio, pero mostró una sorpresa por el comentario de la rubia. Kiba se reía, pero contenía un odio. Choji había adelgazado bastante, no tanto ya que su clan utilizaba la fuerza bruta y sus músculos para las batallas, Shikamaru se presentaba casi dormido, su pelo atado en una forma de piña. Era sostenido por una molesta Ino, que había crecido para convertirse en una de las más lindas de Konoha, su pelo atado en una cola de caballo que caía sobre su espalda, trabajaba en la división de interrogación junto con Ibiki. Hinata ya había superado su vergüenza, con tantos años sin verlo, el interés se fue, su cabello era más largo, y su figura había florecido. Trabajaba en el hospital junto con Sakura, esta dejó su pelo corto, usaba una falda y un conjunto bastante ajustado que mostraba su fina figura, sus ojos verdes tenían gran emoción al escuchar el nombre de su ex compañero. Tenten, seguía con esos rodetes en la cabeza que ataban su pelo castaño, era una de las experimentadas kunoichis en el ataque a larga distancia, su cuerpo desarrollado al máximo, la convirtió en al rompecorazones de la aldea.

Konohamaru había crecido bastante y tenía una buena altura, su pelo se mantenía punteado hacia arriba con la banda de Konoha en su frente, aunque se hablara de vez en cuando con el rubio, estaba ansioso. Los demás Jounin se mantenían igual. Kakashi con la mitad de la cara tapada, esquivando mirar a Gai que alumbraba el lugar con su diente. Asuma estaba al lado de Kurenai quien estaba de licencia por el bebe que esperaban en unos meses. Anko hablaba con Ibiki de técnicas de tortura como si fuera lo más normal. Iruka tenía una noción de las visitas de su ex estudiante a Sunagakure, y formó una hipótesis, una muy bien acertada. Se presentaba serio pero con un toque de alegría.

Shizune- ya está llegando Tsunade-

Naruto y Temari caminaban por el pasillo, saludando a los shinobis presentes, que respetaban al rubio. Este se frena en el paso y toma de la mano a Temari.

Naruto- ¿no te estás olvidando algo?- La chica se pone pensativa y cuando realiza su olvido revisa el escote de su kimono y saca un hermoso anillo con una joya azul en la punta. Colocándose en uno de los dedos le responde.

Temari- ¿vamos?, futuro esposo-

Naruto- con gusto, Namikaze Temari- Los dos entrecruzan brazos y golpean la puerta delicadamente. Escuchando el permiso de la Hokage, suspira y abre. Al apoyar el primer pie sintió que se encontraba entre gente extraña, y que… habría problemas. El pasado resurgiría, el primero que mostraba el odio en sus ojos era Sasuke Uchiha, irónico; siendo el, el que lo incrusto con un Jutsu de asesinato.

Kyuubi- ("ENFRENTA TUS MIEDOS, NIÑO")- El demonio movía sus colas ferozmente contra la reja de su prisión, el aura aumentaba, como también en la habitación de la reunión.